14.

Vretrem se limpio la boca luego de escupir sangre por tercera vez.

Levanto la cabeza para mirar al guerrero humano balancearse sobre el con aire angustioso

-Debemos hacer algo, es cuestión de tiempo…-

Los miembros de la tripulación humana discutían no muy lejos de él, al parecer el medico humano estaba preocupado por su capitán y su posible alteración neurológica que acaecería en un shock. Vretrem vio brevemente al humano de pelo oscuro discutir con otros tres a viva voz, el vulcano se encontraba alejado del grupo y solo observaba al humano sin moverse, ni hablar.

Vretrem se irguió e ignoro la punzada de dolor.

Esto solo confirmo que el vulcano no era el compañero del humano o si fuera así su relación no sería buena.

Vio esto como una oportunidad

Vretrem dejo sus pensamientos al lado y se acercó a los suyos, su hermana tan hermosa como era tenía un gesto de preocupación profunda en su rostro.

-Hermano…-

-No pude alcanzarlo, hay una fuerza que me aleja de él-

-¡Hazlo ahora!- grito un hombre a la distancia. El rey vio como un hombre de ropa azul apuntaba al guerrero con un arma y disparaba, pero como esperaba el rubio hombre simplemente no resulto herido ya que la fuerza a su alrededor cambio el curso del proyectil.

-¡Mi señor!- un hombre se hecho a los pies del rey y suplico-el desastre ya ha alcanzado la ciudad, a este paso todo quedara destruido, debemos matar al humano y salvar a los nuestros-

Vretrem escucho, pero no emitió ningún veredicto.

-¡Señor!- reclamo el otro al verse ignorado.

-Te escuche- dijo el rey y salió al encuentro de tres sombras que habían llamado su atención entre la maleza.

Los tres felinos se inclinaron

-Señor hemos seguido sus órdenes y hemos rastreado a los secuestradores- uno de ellos señalo a un grupo de pequeños hombrecillos con capas maniatados no muy lejos y gimiendo-Los encontramos cerca de una nave ilegal y llevaban a las crías humanas con ellos, pero luego de interceptarlos, los humanos simplemente desaparecieron. No hemos podido encontrar su rastro ni su aroma-

El felino inclino la cabeza esperando su castigo.

Pero el rey solo sonrió.

-Son excelentes noticias Friggo- dijo el rey- Guíame al lugar donde se perdieron las crías humanas.

El felino se inclinó y rápidamente se puso en marcha sobrellevando de manera ágil y rápida varios obstáculos del accidentado paraje, el rey siendo más grande y robusto lo alcanzo fácilmente manteniendo su paso.

Cuando llegaron a la locación el felino tenía la frente sudorosa y emitía jadeos, pero componiéndose rápidamente señalo el camino y explico las circunstancias, a primera vista no había nada más que maleza y frondosos árboles de colores, pero el rey elevo el rostro al viento. Claramente las dos crias estaban en el lugar, pero por alguna razón no los veía, el rey actuó cauteloso y empezó a vagar por el lugar fingiendo buscar. Pronto se acercó a un grupo mayor de arbustos donde no había nada, pero el rey sabía que allí estaba todo.

Con un movimiento rápido y preciso sostuvo lo que parecía un pequeño hombro, de inmediato se volvieron visibles las siluetas de dos niños abrazados entre sí con gesto asustado.

-Increíble- susurro el rey, la descendencia del hombre era igual de asombrosa. El rey elevo al niño humano del brazo separándolo de su hermana.

-¡Corre Hermana!- grito el niño con un gesto retenido de dolor.

La niña tembló pero se puso de pie.

-Los llevare con su padre- declaro el rey

La niña se detuvo

-¿Hermana?-

-Su padre sufre en este momento por su perdida, los llevare con él y volverán a salvo- el rey bajo al niño y lo soltó, el dio un brinco frente a su hermana, los ojos azules cielo brillaban enojados aunque su gesto estuviera en blanco.

La niña tomo de la ropa a su hermano

-El dice la verdad-

-Yo no le creo- dijo el niño mordiéndose el labio, parecía contenerse de atacarlo, pero era sabio al no hacerlo. Tenía el aura de un guerrero también.

La tierra tembló y algunas aves salieron despedidas

-Vámonos ahora o su padre podría morir- advirtió el rey

-Dice la verdad- advirtió la niña de nuevo con un sollozo contenido

Paso un momento.

El niño grito.

Cuando el aire de sus pulmones se acabó aspiro con el rostro verdoso.

-¡Bien!-

El niño tomo a su hermana de la mano fuertemente y se pusieron a caminar detrás del rey. Pero solo pasaron un par de pasos.

-Soy muy lentos- advirtió el rey antes de tomar a cada niño en brazos y echárselos a la espalda y ponerse a correr, los niños solo atinaron a sostenerse fuertemente mientras sentían las emociones del rey. Poderosas, implacables y fracturadas. En el trayecto pudieron ahondar en algunos de sus pensamientos, pero no pudieron llegar a mas ya que el rey poseía un escudo mental muy fuerte, como no habían visto en otro ser sapiente.

Vretrem vio al capitán rubio sangrar de los ojos y la boca a la distancia, apresuro el paso y se acercó a su hermana que le informo de todos los intentos humanos fallidos que se habían llevado a cabo en su ausencia.

-Puedo hacerlo-Dijo con voz firme el niño a sus espaldas-Puedo llegar a mi padre-

Sutilmente el niño puso una mano en el rostro del hombre y le comunico sus pensamientos.

El rey sonrió y bajo a la niña al suelo.

-¿Estás seguro?- pregunto en voz baja al niño -Siempre abra otra forma- señalo al verlo pálido y con un ligero temblor.

-Sí, estoy seguro-

-Bien-

El rey alejo a los humanos imprudentes lo más que pudo.

-Oye esos son…-dijo uno de los humanos.

Volvió a temblar y el rey salto al pico de un árbol.

-¿Listo?-

-Si-

El rey se lanzó hacia el capitán, con el conocimiento de una fuerza repulsora se preparó para proteger a la cría del impacto, pero no fue necesario.

El rey pudo tocar la ropa del capitán.

El niño se lanzó al cuello de su padre y empezó a llamarlo con desesperación, tocando su rostro y limpiando rápidamente los rastros de sangre.

-¡Papá! ¡Papá!-

El rey no pudo mantenerse y su cuerpo cayo a la tierra con un aterrizaje limpio no aparto la vista de los dos terranos.

-Papá, estamos bien-dijo el niño jadeando y tratando de detener el flujo extremadamente doloroso de pensamientos y sentimientos, tan profundos que sin poder evitarlo empezó a llorar-Trato de atravesar ese profundo flujo de dolor y hacer llegar sus propios pensamientos a su padre, con pensamientos reconfortantes-

Los temblores pararon y la fuerza que se giraba alrededor del capitán disminuyo.

-Thomas-susurro el capitán antes de abrir levemente los ojos.

Los cuerpos del capitán y Thomas cayeron en ese instante aparentemente inconscientes. Rápidamente Vretrem corrió a tomar el cuerpo de la cria, pero no podría alcanzar al capitán, no importa lo rápido que se moviera.

No fue necesario que lo pensara demasiado, ya que por el rabillo del ojo vio al vulcano correr para tomar al rubio, evaluando rápidamente su fuerza lo dejo hacerlo.

Cuando ambos humanos estuvieron en el suelo rápidamente fueron evaluados por el medico humano.

-¡Es malo maldita sea!- dijo el hombre-¡Debemos llevarlo a la nave para estabilizarlo y partir a la tierra ahora!-

Sin escuchar más el rey tomo al capitán entre forcejeos inútiles a amenazas humanas y vulcanas

-¡Hermano!-

El rey ordeno

-Ve y diles a esos inútiles que traigan sus mejores capsulas de recuperación y toda la tecnología médica de su planeta ¡o si no para mañana todos dejaran de existir!-

El grupo de hombrecillos que aguardaban a la distancia tembló.

-Trae a la cría y a ese hombre- Vretrem señalo al médico humano y se puso en marcha.

El forcejeo a sus espaldas no le importo en absoluto.

-o-

Cuando Kirk despertó espero ver las típicas luces de la enfermería de su nave o escuchar su cantar mientras agradecía estar vivo de nuevo.

Hasta que recordó a sus hijos.

El golpe fue tan fuerte que lo levanto de la cama con urgencia y pesadez, se cubrió el rostro que sintió humedecerse de nuevo.

-Capitán-

Kirk levanto la vista hacia su comandante que lucía aún más frio que el día que lo conoció.

-Spock-

-Capitán, ha estado inconsciente doscientas dos horas, trece minutos y catorce segundos-

-Ocho días- susurro Kirk- ¿Y los niños?-

Spock guardo un profundo silencio, Kirk se inquietó y trato de ponerse de pie, pero su comandante lo detuvo.

-Sus hijos…los híbridos se encuentran a salvo en otra habitación, tras su evaluación el doctor McCoy no encontró anormalidades en ellos-

Kirk pudo escuchar con claridad la inflexión alusiva de su voz, pero no le importo, trato de moverse de nuevo y se vio detenido, cayó en cama cuando sintió un dolor de cabeza súbito y una punzada en el brazo de la vía venosa que no había notado.

-¿Que paso?- gimoteo Kirk con dolor

-Durante un evento manifestó características anómalas compatibles con desarrollar una falla genética llamada comúnmente como herencia X- Spock recito lo mismo que decían los manuales y los libros.

Kirk pensó en fingir sorpresa o negación, pero supo con echarle una mirada a su comandante que eso no funcionaria.

-Ya veo. ¿Donde estamos ahora?-

-Nos encontramos en las habitaciones de la residencia del rey Vretrem, aquí se le dio atención médica. Capitán…- Spock afilo su voz-Porque no se me informo que…sus hijos son híbridos humano vulcano o que usted era consiente de ser anómalo-

Kirk apretó los puños.

-Este asunto…-

-Este asunto-dijo herido Kirk- No era asunto de nadie solo mío y mis hijos-replico-son niños, no híbridos y soy su padre por si te quedaba duda de ello.

Spock no menciono que había realizado un examen genético para confirmarlo.

-Siendo así-interrumpió el vulcano-El gran consejo vulcano ha decidido darles un asilo extraordinario a sus hijos, podrán ser educados de forma adecuada como vulcanos para mejorar su resistencia mental y psíquica-

Kirk no hablo, porque simplemente no podía creerlo, su comandante y amigo había informado de sus hijos a su consejo vulcano y habían decidido darles "asilo"

-Spock. No sé qué demonios piensas…-

-Priorizo el desarrollo óptimo de sus descendientes- interrumpió el vulcano

-¿Y qué más? ¿Informaste a la flota que soy anómalo? ¿Un heredero? ¿Hay un escuadrón militar esperándome en la tierra?-

-No se ha informado, por ahora. Pero me temo que no podrá retrasarse más ahora que ha despertado y se encuentra en óptimas condiciones para regresar-

Kirk sintió como un cuchillo filoso se clavara en su pecho congelándole la sangre y atenazándole la garganta

-Spock-llamo lastimosamente el capitán desde la cama, de alguna forma esperaba que se rectificara. Pero continúo

-El incidente de las negociaciones de paz ya fue informado por los embajadores y sirvió de causa para quedarnos en el planeta, pero me temo que la flota ha pedido su retorno inmediato. El embajador Park y Reyton, esperan reunirse con usted lo más pronto posible para…-

-El Capitán no ira a ningún lugar vulcano- advirtió una voz acompañada de un gruñido desde la puerta.

-Rey Vretrem, si niega…-

-No negare nada Vulcano, tu y tus hombres pueden irse, pero si alguien deciden quedarse lo aceptare-

-Ningún miembro de la flota…-

-Observa el rostro de tu capitán y vuelve a repetirlo- susurro el rey dando zancadas hasta Kirk que tenía la mirada perdida entre sus manos.

-Tus hijos y tu son bienvenidos aquí capitán Kirk, guerreros como tu pueden ser dueños de ciudades y riquezas en este planeta, con tal fuerza nadie podría ni atreverse a mirarte de frente-

El salvaje rey estiro la mano para tomar el rostro de Kirk y hacerlo ver.

La mano firme de un vulcano lo detuvo a centímetros de la piel ahora pálida del capitán.

-¿Es un reto vulcano?. Escuche que tus antepasados eran dignos, muéstrame lo que tienes- amenazo el rey

-Largo de aquí, los dos- la voz de Kirk fue casi un susurro pero repercutió en ambos hombres, al sentir de forma casi palpable el dolor en su voz.

Vretrem dio un paso atrás nerviosamente.

-El sanador vendrá a revisarte- Y se retiro

Spock espero a que el otro saliera de la sala antes de decir.

-Jim, ni tus hijos ni tú serán lastimados, puedo asegurarte que todo saldrá bien-

Al no escuchar respuesta alguna, salió de la habitación.

Las lágrimas de Kirk no dejaron caer hasta mucho después de que huesos lo puso a dormir.