–Me quedaré con Kaito.
–¿Estás segura?
–Sí Aoko, estoy segura, y tú ya te puedes ir donde Momoi y hacer cosas como las que hacen, ver películas, hablar de... ¿Chicos guapos?, comer dulces... y muchas cosas más... oh, e intenta no ponerte celosa si Momoi habla mucho sobre Saguru, sabes que a ella le gusta al igual que a ti, pero él te prefiere a ti –Hablé dándole un sorbo a mi café.
–¡Déjame en paz...!
–¿Qué te he dicho yo? –Pregunté mirándola –Te gusta Hakuba Saguru... y a él también le gustas, ¿Tan difícil es entenderlo, Aoko?, si te le confiesas, lo alentarás a que lo haga y él terminará haciéndolo también, son sentimientos correspondidos.
–Para de molestarme Ambar, dudo que él me vea como algo más que una amiga o que una compañera de clases... ¿Por qué se fijaría en mí...? –Susurró desanimada.
–Porque eres escandalosa y buena, Hakuba Saguru supo ver eso y se fijó en ti, ¡Se enamoró de ti! –Exclamé pero ella ni se inmutó –¡¿Tan difícil es entenderlo?!
–¡SÍ...!, ¡Es difícil entenderlo!, ¡Entiéndeme...!, no sé cómo es tu relación con él exactamente y tampoco me interesa saberlo porque sólo me dolerá, sé que es caballeroso, atento, un poco arrogante, sobrado, coqueto, reservado... pero... pero...
–¿Pero...? –Pregunté dejando mi taza de café encima de la mesa y cruzándome de brazos, preparándome para lo que me fuera a decir.
–Creo... c-creo que yo le desagrado, que le caigo mal, por eso dudo que yo pueda ser algo para él...
–¿Cómo puedes creer que tú le desagradas...? –Pregunté sorprendida, si es así, creo que la relación de estos dos está peor de lo que pensé, peligra y sólo por falta de comunicación –Ven aquí... habla conmigo –Dije palmeando a mi lado en el sofá, ella se sentó y me preocupó verla, se veía triste –¿De verdad crees que le desagradas a Saguru?, ¿Por qué?
–Se nota que no te das cuenta... pero siempre que estoy, él desaparece o se va, casi nunca, por no decir nunca hablamos, con suerte cruzamos la palabra, si lo miro y él se da cuenta, siempre termina yéndose, da igual que esté haciendo, se va, pero contigo él es diferente. Cuando está contigo, veo que establecen una conversación, hablan muy animadamente, cosa rara en él para lo reservado que es, y hasta... u-ustedes tienen otro tipo de afecto, parecen una pareja...
–Pero él no me interesa como pareja, pero tú a él sí y viceversa, creo que si se escapa en tu presencia es porque lo pones nervioso y teme decir alguna incoherencia contigo presente, está enamorado de ti y es demasiado estúpido como para hacer algo. Además, si de verdad le desagradaras, él no te hubiera invitado a esquiar junto a él cuando tuvo a oportunidad, y cuando nos dimos cuenta de que estábamos encerrados, yo estaba molesta y él triste porque no pudo juntarse contigo –Conté agarrando una de sus manos –No sabes lo mucho que lo molesté para que te fuera a invitar a esquiar, no se atrevía... y cuando me dijo que lo había logrado, que tú habías aceptado ser su pareja, él radiaba felicidad.
–No te creo...
–Créeme, él te ama, y si se va es porque no se atreve a verte, se pone nervioso y tímido contigo, es porque provocas cosas en él... –Hablé con sinceridad esperando que ella me creyera.
–Pero... la vez que organizamos la salida al cine, Akako, Keiko, Kaito, él, tú y yo, los seis iríamos, pero tú no fuiste porque te sentías mal, los cólicos te estaban matando y te dejé a cuidado de Kaito, y cuando nos reunimos los cuatro en el punto de reunión, él fue el primero en llegar, yo la segunda, estuvimos en silencio hasta que él lo rompió... pero preguntando por ti, preguntó por qué no fuiste, me sentí mal pero le respondí, y después apenas llegaron Akako y Keiko, Hakuba se excusó y se fue, ¿Qué querías que pensara si él preguntó por ti? –Me preguntó y yo me sentí mal por ella.
–Y de la vez que Kaito se peleó con él, cuando yo me llevé a Kaito y tú te llevaste a Saguru, ¿No pasó nada entre los dos?, me dijiste que hablaron un poco, le limpiaste una herida de la cara, se miraron un momento y luego ambos se sonrojaron, ¿Crees que si le desagradaras él te hubiera dejado que le limpiaras una herida de la cara?
–Tal vez él no se sonrojó, tal vez sus mejillas se tornaron rojas debido al cansancio de la pelea...
–Pero Aoko... deja de intentar mentirte a ti misma, sabes que a él le gustas, te lo he dicho hasta el cansancio y aunque al principio lo hacía para molestarte, siempre te lo dije en los dos sentidos, en la broma y en la verdad –Hablé mirándola fijamente, ella apartó su mirada.
–No lo creo, no lo voy a creer hasta escucharlo de su propia boca... por mientras seguiré creyendo lo que creo –Habló mirando el piso, y yo me molesté al escucharla, pero que terca que es –Él es demasiado para mí...
–A ver... –Susurré intentando recordar otro momento protagonizado por Saguru o por ella –La vez del incidente en el estadio con las bombas, cuando llegamos a casa él y yo, ¿Recuerdas las flores de las cuales te pedí tu opinión diciendo que las compro un amigo para la chica que le gusta que te dije que eras tú? –Pregunté recordando aquel momento.
–S-Sí... las preciosas flores, las recuerdo perfectamente, eso sucedió el martes de la semana pasada, no ha pasado mucho tiempo, tres rosas azules estaban en el centro, recuerdo que te dije que me gustaban porque me transmitían alegría, el azul es alegre a mi parecer, con algunos tulipanes blancos y rojos para rellenar y resaltar el azul de las rosas, y con algunas ramitas y hojas también –Habló volviendo a mirarme –¿Q-Qué sucede con esas flores?
–¿No te das cuenta...? –Pregunté divertida pero ella negó con la cabeza –Esas flores las compró Saguru para ti pero no se atrevió a dártelas y yo te las di con la excusa de que un "amigo" que era obvio que era él, las había comprado para ti, pero como estabas tan metida en tu burbuja de ensueño con las flores, no te diste cuenta de lo obvio.
–E-Entonces... si yo no le desagrado... ¿Por qué no se acerca...?
–Porque es muy tímido y reservado como para demostrar sus sentimientos hacia la chica que le robó el corazón –Hablé poniendo una de mis manos en su mejilla y acariciándosela dulcemente –Oye, Aoko... no, no, no, no, no, no, no, no... –Susurré acercándola a mi cuerpo para abrazarla cuando vi que había comenzado a llorar –¿Por qué lloras...? –Pregunté preocupada.
–N-No lo sé... tal vez sea porque me estoy preocupando mucho por lo que NO sucede con Hakuba, tú tienes suerte ya que puedes hablar todos los días y a la hora que quieras con el chico que te gusta, además de que Kaito vive frente a nosotras, él siempre está, y no sé qué esperan para estar juntos, pero yo no... a Hakuba lo veo en la escuela a veces, y ni tanto, suele irse como dije antes, o está con otras personas, las chicas se le acercan y conversan con él, y si no, está contigo... hasta creo que con Kaito habla más y eso que no se llevan muy bien –Habló en medio de pequeños lloriqueos.
–Hagamos una cosa... –Propuse limpiándole las lágrimas, no quiero verla llorar y menos si es por Saguru, él imbécil causo daño inconscientemente, sé que él no quería, es obvio que no sabiendo que Aoko le gusta, pero ni él ni yo sabíamos que Aoko creía esto, en parte creo que yo tengo más culpa por ser su hermana y no saber lo que pensaba, por siempre molestarla con él y por nunca profundizar en el tema, la lastimé también sin querer al hacerme mejor amiga del chico que le gusta.
–¿Q-Qué...? –Preguntó en un pequeño susurro –¿En qué piensas? –Volvió a preguntar limpiándose un ojo con su puño.
–Llamaré a Saguru y le preguntaré qué piensa sobre ti –Conté sacando mi teléfono celular del bolsillo de mi pantalón de pijama.
–¡NO!, ¡No hagas eso! –Exclamó alterándose a la vez que intentaba quitarme mi teléfono –¡Prefiero no saber lo que Hakuba piensa sobre mí!, por favor Ambar...
–Shh... estoy llamando –Hablé poniendo la llamada en altavoz para demostrar lo que dije, no sonaron ni más de tres tonos cuando él contestó, en ese momento Aoko se calló instantáneamente –Confía en mí, esto saldrá mejor de lo que piensas, no temas hermanita... –Le susurré tapando el micrófono.
–Alo... muy buenas tardes Sweetie, ¿A qué se debe tu llamado? –Comenzó hablando de una manera educada, característico de él.
–¿Andas apurado? –Pregunté al escucharlo –Necesito hablar contigo de algo importante... –Le dije seriamente mientras que miraba a Aoko, ella me estaba diciendo que no con la cabeza y con las manos.
–¿Pasó algo...?, ¿Es grave...? –Preguntó sin perder la calma, con cautela –Puedo ir para tu casa ahora mismo si quieres, estoy trabajando... pero si es por ti, puedo ir de carrera, Baaya puede llevarme –Habló y yo sonreí por sus palabras, le hice una seña a Aoko para que se acercara y ella lo hizo.
–No es necesario que vengas, es algo rápido que podemos conversar perfectamente por teléfono –Hablé mirando fijamente a Aoko –Oh... y te aviso que estoy molesta contigo –Aoko se alteró al escucharme pero se quedó en silencio.
–Espera... ¿Estás molesta...conmigo?... no recuerdo haber dicho, hecho o siquiera pensado en algo que pudiera darte una razón para estar molesta conmigo –Dijo bajando su tono de voz, él era demasiado lindo si uno se ponía a estudiarlo... es más sensible de lo que aparenta, y me siento especial al ser su mejor amiga, me dejó ver a través de él, a través de cada una de sus acciones, palabras, y pensamientos.
–¿Por qué no te pones a pensar?, eres detective, es tu trabajo saber lo que los demás no... –Le dije aún con seriedad, aunque después me arrepentí un poco, creo que sonó muy seco, ¿Le habrá afectado el tono?
–No sé, no se me ocurre... acaso... ¿Dije algo fuera de lugar...?, sé que no soy el mejor con las palabras, suelo decir cosas que molestan a los demás, sarcasmo... o tal vez... ¿Te hice algún desplante que te llegó a molestar?, no sé expresarme... mucho menos cuando se trata de muestras de afecto interpersonales... per... p-perdóname, sea lo que sea por favor –Habló de corrido, me dieron ganas de correr a abrazarlo cuando lo escuché, y también desee haber grabado la llamada para no perder nunca este momento, Hakuba Saguru disculpándose y además diciéndolo de una manera tímida, voy a anotar que es más fácil de lo que creí meterse con él.
–Saguru... –Llamé sonriendo con ternura –No estoy molesta contigo en realidad, no hay algo que hayas hecho que me haya molestado, sé cómo eres, así que no te preocupes, en cambio perdóname tú a mí por hacerte creer eso, mi tono no fue el adecuado, y si bien era mi intención hacerme la molesta, no lo era el que te sintieras mal o culpable con lo que te di a entender. Pero sí hay algo de lo que tenemos que hablar que es importante –Hablé esperando una respuesta por parte de él.
–No hagas eso, cuando hablas de esa manera es imposible no creerte, te pones seria, pones una cara de odio y dices todo tan directo que de verdad creo que estás molesta, y no te estoy viendo pero me lo puedo imaginar perfectamente –Habló volviendo a su tono normal –De verdad me preocupé, no sabes cómo, no sé hacer amigos y tampoco es como que si los quisiera tener, pero tú... contigo me basta porque eres la excepción... –Dijo y yo me reí –Por favor no lo vuelvas a hacer, y no te rías... me asusté, no sabía qué había hecho para que tú estuvieras así y tenía miedo de empeorarlo por no saber qué ocurría, además de que tampoco es como que si supiera expresarme en este tipo de situaciones, te podías molestar más... y no sé, después quizás no querer verme...
–Hey, no te vayas al extremo, eso no ocurrirá, además.. ¿Desde cuándo te afecta tanto una cosa como esa? –Pregunté con curiosidad –Es tu culpa por tomártelo muy a pecho desde el comienzo –Agregué antes de que me respondiera.
–Me... me empezó a afectar más de lo que debería cuando tú y yo nos hicimos cercanos, e-eres como mi hermanita, ya te lo dije una vez, no quiero perderte... eres importante para mí...
–¿Podrías repetir eso para poder grabarlo y tener un recuerdo de lo que dijiste? –Le pregunté –No siempre dices cosas así... –Susurré con felicidad.
–Ya lo dije... no mostraré un lado de mí sin razón aparente, no es necesario que las personas se enteren de lo que guardo en mi interior, con que tú lo sepas ya es algo demasiado para ti y para mí, me escuchaste perfectamente, con una vez basta –Habló seriamente, y decidí no insistir con el tema –Ahora, ¿De qué quieres hablar...? –Preguntó.
–Claro... lo diré sólo una vez, y quiero que me respondas y hables con sinceridad, nada de excusas, ni silencios, hablarás con la verdad y si no lo haces pues me temo que me molestaré de verdad contigo –Dije mirando a mi hermana, noté como ella se tensó, o tal vez era más miedo por no saber qué era lo que yo haría.
–No lo alargues demasiado, tengo que trabajar, si me demoro demasiado los señores aquí presentes me odiaran más de lo que ya hacen por obligarlos a quedarse hasta que el caso se resuelva, y si yo no me muevo, el caso no se resolverá por si solo –Habló reclamando –Así que comienza de una vez.
–Aoko lloró por tu culpa maldito imbécil... –Dije rápidamente, Aoko se aterró, lo noté en su cara, ella se me acercó más pero no dijo nada –¿Sabes qué es lo que ella piensa de ti...?, ella cree que a ti le desagradas, que te cae mal, porque cada vez que se acercan sales corriendo y le dejaste una mala imagen, porque la evitas cada que se cruzan, hablas conmigo pero no con ella, ¡Hasta con Kaito hablas más...!, así que dime... ¿Qué es lo que estás haciendo?, ¿Esta es tu gran idea para estar con ella?
–Espera, ve más lento que no comprendo... ¿Cómo es eso de que Aoko lloró por mi culpa...?... ¿Dices que Aoko cree que yo me voy cuando ella está porque me cae mal?, ¡Eso no es así! –Exclamó y yo sonreí, está cayendo –Ella sabe que no demuestro sentimientos, está en mi ser, pero obviamente no puedo decirle que siempre me voy en su presencia porque ella me gusta y porque me pone nervioso estar a su lado, es la chica de la que me enamoré... –¡CAYÓ!
–¡SAGURU!–Grité sin poder evitarlo, mierda, Aoko está roja, y me está mirando tapándose la boca con sus dos manos, yo le sonreí alegremente, ella escuchó lo que yo quería que escuchara, estoy medio cansada de la relación que no avanza de estos dos, uno de los dos tenía que dejar de creer payaseadas para que comenzara a moverse –¿Cómo puedo confiar en que no lastimarás a mi hermana?
–¡¿Pero por qué gritas?! –Exclamó cuando le grité –¿Qué es lo que te pasa...?, si es por lo de Aoko, entonces te pido perdón... me estoy sintiendo mal al saber que lloró... duele imaginarlo... lo siento mucho, no era mi intención hacerla sentir mal...
–Sollozó por tu culpa maldito, dijo que ella nunca podría gustarte, que tú eras demasiado para ella... ¿Sabes lo mal que se sintió? –Le pregunté para alentarlo a que dijera más cosas –De verdad quiero ayudarte con ella pero si no te mueves no es como si pudiera hacer mucho por ti, ella cree cosas erróneas, y sinceramente creo que es más correcto que seas tú quien hable con ella y le explique cómo realmente son las cosas... además podrías aprovechar de declararte de una vez, ¿Para qué quieres alargarlo más? –Hablé con sinceridad mientras que abrazaba a Aoko al ver que había vuelto a llorar en silencio.
–N-No puedo... no me atrevo, tal vez sí pueda hablar con ella para explicarle que ella no me desagrada, que me cae bien... más que bien, pero que su sola presencia me hace sentir... cosas... pero de ahí a declararme, lo veo difícil, la amo y lo acepto, me enamoré de Aoko, pero no creo poder atreverme a decirle esa verdad –Yo no podía dejar de sonreír, el amor te pone pendejo, ellos eran la prueba de aquello –De verdad siento mucho que ella haya llorado, suficiente tuve con lo de ayer, pero la diferencia es que ayer pude estar ahí para decirle que todo estaría bien... –¿Ayer...?
–¿A qué te refieres exactamente...? –Pregunté con curiosidad –¿Estuviste ahí para decirle que todo estaría bien...?
–Oh... b-bueno, el padre de Kenta murió, el niño lo vio y se desgarró en llanto al ver a su papá muerto, una escena fuerte de ver, tu padre fue a sacar al niño para consolarlo, y... Aoko también estaba llorando por la escena... no lo soporté y me armé de valor para ir a abrazarla... se sintió tan bien tenerla aunque sea por sólo un momento para mí...–Habló bajando el tono de voz.
–¡ESO ERA LO QUE NO ME QUERÍAS CONTAR EL DÍA DE AYER! –Grité viendo como Aoko se escondía por la vergüenza.
–C-Claro... pero después lo arruiné cuando salí corriendo, ella me agradeció, yo no supe cómo reaccionar, me avergoncé y me separé bruscamente para luego arrancar muy lejos de ella.
–Eres un bruto... pero puedes arreglar todo si la invitas a una cita o si te le declaras, hasta puedes enviarle un mensaje si ninguna de las dos primeras es de tu alcance. Ella estará feliz con eso... –Le dije mirando a Aoko.
–Tengo que abrirme sentimentalmente para eso... cuesta hacerlo, ¿Cómo voy a poder expresarme si su sola presencia me pone mal...? –Preguntó.
–Yo te ayudaré en eso, no te preocupes demasiado, de igual forma yo ya hablé con Aoko, la calmé... o no tanto... –Susurré porque ella aún lloraba en silencio –Pero se encuentra bien, así que ahora tú sólo encárgate de terminar el caso que tienes, y después encárgate simplemente de no pasar a llevar a Aoko, puedes seguir siendo tú, pero con más cuidado y más al pendiente de lo que haces y de lo que no haces, ella es sensible, lo tienes más que claro, así que ya sabes, yo no soportaría verla llorando nuevamente y menos si es por un hombre.
–Yo tampoco soportaría tener que verla llorando una vez más, eso hace doler a mi corazón... –Habló con seriedad, pero se notaba avergonzado y decidido a la vez –Te prometo hacer algo, no quiero hacerla sentir mal nunca más... así que haré algo al respecto.
–Muy bien, así me gusta –Dije limpiándole las lágrimas a Aoko –Haz algo por mi hermana, hazla feliz, pero no me la hagas sufrir de la forma inconsciente en la que hiciste.
–Perdóname por favor...
–Ya, no importa, ya pasó, sé que podremos arreglar lo que ocurrió, no te sientas culpable por todo ya que también es mi culpa. Ahora regresa a trabajar, he consumido demasiado de tu valioso "tiempo", ¿O no? –Pregunté con un poco de burla.
–Siempre que se trate de ti será importante, no será pérdida de tiempo ni tiempo mal gastado... bueno, nos vemos... –Se despidió –Y gracias Ambar...
–¿Gracias por qué...? –Pregunté con confusión.
–Por todo. Aunque mucho más por confiar en mí y por darme la oportunidad de arreglar lo que hice sin querer con tu hermana, me he comportado mal con ella, la lastimé sin querer, y lo siento mucho, prometo arreglar todo. También... te doy las gracias por aceptarme como soy y por soportarme, de verdad muchas gracias.
–No es nada Saguru, cada uno es como es y nada debe hacer que uno cambie. Gracias a ti por enseñarme algo del que nadie más tenía conocimiento –Dije con sinceridad –Gracias por mostrarte a mí. Ahora sí, nos vemos, te amo Saguru, adiós.
–Adiós Sweetie.
–¿Algo que opinar...? –Le pregunté a Aoko cuando corté la llamada –¿Vas a querer seguir siendo la payasa o vas a terminar el show?
–A él l-le gusto... Ambar, Hakuba está enamorado de mí... –Susurró y yo reí –Él lo dijo... y tu confianza con él es mucho más fuerte de lo que creí, de verdad sabes sobre él... siempre me dijiste la verdad pero yo no te creí.
–A él le gustas, lo escuchaste, no sigas creyendo que le desagradas o algo parecido, si se va es porque se pone nervioso contigo, las palabras no le salen, y porque él no se atreve a hacer algo al respecto. ¿Lo comprendes? –Pregunté dejando el teléfono de lado.
–C-Creo que sí...
–¿Entonces por qué sigues llorando...?
–Porque estoy feliz... son lágrimas de alegría, lo que yo pensé era erróneo de verdad... al principio cuando vi que lo llamaste pensé que sería mi fin, que alguna locura ibas a hacer que obviamente iba a terminar mal, y le dijiste que lloré, me aterré al escucharte pero hablar sería dejarme en evidencia, pero nada malo ocurrió... sólo hablaste con él, y él s-solo lo dijo todo... le gusto...
–Eso es lo que vivo diciéndole a él y a ti pero ninguno de los dos me hace caso, a él le gustas y viceversa, se los he repetido hasta el cansancio pero ninguno de los dos me creía.
–Pero ahora te creo...
–Eso me alegra, así que ahora no hay motivos para estar triste ni para llorar ni para nada de eso, ahora te irás a lavar la cara y luego irás a casa de Momoi como tienes planeado para quedarte allá. Y yo me quedaré aquí –Dije con alegría, ahora ella estaba mejor.
–Claro... no hay motivos para no estar feliz... Hakuba me ama... ¡Ambar...! –Exclamó abrazándome –¡Gracias!, eres la mejor... –Le correspondí el abrazo con cariño, ella estaba feliz. Besé su cabeza con ternura y le di caricias en la espalda –Te amo hermana, eres la mejor...
...
–Ahhhg... necesito mi cama, unir a estos dos cansa... no quiero seguir haciendo de cupido... es divertido a veces pero también es agotador si las cosas no salen como deberían –Me quejé en voz alta.
Aoko se había ido hace sólo un momento, luego de la llamada con Saguru, ella era una mezcla de sentimientos, hace tiempo que no la veía taaan feliz, ella suele ser así pero no tanto, así que verla así me contagió un poco de su felicidad pero luego se me acabó porque Aoko se puso un poco paranoica así que terminé echándola de una vez por todas, ella se iría a quedar a casa de Momoi, la convencí de que se fuera y de que me dejara aquí diciéndole que Kaito vendría para quedarse conmigo, así no estaría sola, y ella me creyó, pero yo no pensaba llamarlo, pocas veces tengo la casa sola, hoy mi papá tampoco estaba porque le tocó trabajar y dijo que se quedaría en zona, no volvería hasta mañana, y eso era maravilloso, si mañana llega Aoko o mi papá puedo decirles que me quedé con Kaito, sé que él aunque sepa que es mentira me ayudará y dirá que es verdad que se quedó conmigo.
Apagué las luces de la cocina luego de lavar la taza en donde antes había tomado café, luego me fui hacia mi habitación, no tenía nada más interesante que hacer, lo mejor del día fue llamar a Saguru y preguntarle por Aoko cuando ella estaba escuchando, no sé si eso va a beneficiar su relación o si lo va a empeorar, creo que él se enojará si sabe lo que hice pero no es algo que pueda cambiar, tampoco es como si me arrepintiera de hacerlo, ellos dos necesitaban un empujón y yo se los di, no podían estar evadiéndose todo el tiempo, están alargando algo que sí o sí va a pasar.
–Pero si es por juntarlos, creo que puedo hacer otro esfuerz-...¿Q-Qué es esto...? –Pregunté sorprendida al entrar a mi habitación... esto no era con lo que me tenía que encontrar.
–Mis disculpas hacia ti preciosa...
–¿K-Kaitou Kid...?...
