Sumary: Jellal Fernandes es un reconocido detective japonés que vive en Tokio, toda su carrera ha consistidó en una enorme misión: Buscar y capturar al líder de los Yakuza. ¿Qué pasara con este hábil detective cuando descubra que su amada esposa guarda un oscuro secreto?

Aclaración: Los personajes de Fairy Tail no me pertenecen, solo los usos para dejar volar mi imaginación.

No soy escritora profesional, esto es contenido de fans y para fans, de antemano les pido una disculpa si comentó algún error de redacción u ortográfico.

Bueno este es el último capitulo de esta bella historia, quiero agradecer enormemente a cada una de las personas que se tomó el tiempo para leer, a los que se toman el tiempo de dejar un review mil gracias, en serio cada comentario me hacía feliz y me motivaba a seguir escribiendo.

Agradecimientos:

Foxdame: I can't find the right words to express my gratitude, your reviews have really been too beautiful, thanks for taking the time to write what you thought of each chapter. I could feel your emotion in each review and I love how you managed to understand each scene and the feelings that I wanted to convey. THANK YOU

Scarlet Jerzy: Amiga mía, sé que nos conocimos cuando este fic ya estaba avanzado hehehe pero realmente estoy agradecida por tus comentarios, tu retroalimentación, los reviews, las bromas entre nosotras, mil gracias.

Lover Fairy: Los reviews más tiernos y dulces, gracias por tomarte el tiempo de dejarme un review en cada capítulo, es enserio algo que apreció demasiado.

Guest: Thank you for all your reviews, all your suggestions, I hope you enjoy each chapter.

Lily-Ana: Jamás olvidare que fuiste la primera en dejarme un review en el primer capítulo, muchas gracias por todos los comentarios que me has hecho, por tus sugerencias y recomendaciones, mil gracias por tomarte el tiempo de leer y dejarme siempre un review.

ARFE: Gracias por tu review, me alegra que te guste como escribo /.\ espero que terminaras de leer la historia y que sea de tu agrado, mil gracias.

Nicols: Thank you for your review, hope you enjoy reading this story.


Capítulo final: Nueva vida

Destornillador, linterna, gafas de aumento, cautín, estaño, caja con repuestos, tenía todo lo necesario para empezar, tomo el dispositivo en sus manos y lo desarmó quitando los tornillos y la tapa de plástico que cubría la tarjeta principal, empezó a revisar todo con los lentes de aumento y la luz, no tardó mucho en encontrar el problema, uno de los integrados estaba sulfatado.

−Perfecto− Susurró y tomó el cautín para desoldar el integrado dañado y poder soldar uno nuevo.

−Creo que jamás me cansare de verte trabajar− Escuchó una voz masculina que ella conocía bien, alzó la mirada y le sonrió a su esposo que la miraba recostado en la puerta de su pequeño estudio.

− ¿Cuánto llevas ahí cielo? – Volvió su vista a la mesa para terminar de armar el dispositivo ya arreglado.

−Un par de minutos− Se acercó a ella y dejo un beso corto en sus labios − ¿Qué estas arreglando? –

Erza sonrió y correspondió el beso −Ah, el control remoto del televisor de la señora Jean, pero ya quedo− Desconectó el cautín y apagó la linterna − ¿Qué tal el trabajo amor? −Se colocó de pie y ambos salieron de aquella oficina rumbo a la cocina.

−Bien, tranquilo, aunque me tocó arrestar a un adolescente por robarse unos cigarrillos del supermercado, cuando llego la mamá por él le dio tres nalgadas sin vergüenza alguna en frente de todos− Erza se rio al imaginarse la escena−Te puedo asegurar que eso no se ve en la interpol− Ella se acercó a su esposo y lo abrazó por el cuello.

−En eso tiene razón, capitán Crimson− Sonrió al ver el rostro de Jellal sonrojarse −Creo que hoy no le he dicho lo guapo que se ve en ese uniforme de policía− Le acarició el pecho justo encima del recuadro donde estaban bordadas las letras CAP. G. CRIMSON.

−Hmmm si− Se acercó a su rostro− Creo que hoy no me la había dicho señora Crimson− Atacó sus labios en un beso apasionado, el cual ella correspondió gustosa, Jellal rápidamente la alzó en sus brazos y la acomodó en el mesón de la cocina donde ella lo abrazó de la cadera con sus piernas. Un suspiro necesitado salió de los labios de Erza cuando él bajo sus labios a su cuello, entonces un sonido los detuvo, alguien había abierto la puerta de la casa.

−Mami, ya llegué− Los dos se miraron estáticos por unos segundos, pero cuando sintieron pasos en el pasillo se movieron con rapidez, Jellal la ayudo a bajar del mesón y él se acomodó un poco la camisa de su uniforme.

− ¿Mami? – Una caballera azul se asomó por la puerta de la cocina −Oh no sabía que hoy salías del trabajo temprano papá−

−Si mi princesa, llegue hace unos minutos− Se acercó a ella para darle un beso en la frente − ¿Qué tal la escuela? –

−Bien papi, pues creo que me fue bien en el examen de matemática ¿y el pequeño monstruo? – Preguntó la pequeña dejando la lonchera sobre el mesón.

−Tu hermano−Le dijo a forma de reproche Erza− Está dormido− Abrió la lonchera de la pequeña − ¿Y esto Wendy? – Preguntó sacando un paquete de galletas en forma de corazón.

−Ah− Sus mejillas se pusieron un poco rojas− Me las dio… Chris−

− ¿El chico de tu salón que te molesta? – Jellal que estaba bebiendo un poco de agua casi se atraganta.

− Wendy Crimson tienes prohibido recibir galletas en forma de corazón de cualquier chico− Erza se carcajeó al notar los celos de su esposo.

−Me las dio para pedir perdón por molestarme− La pequeña hizo un puchero −Aunque después de que me las dio me invitó al cine−

−Tienes 12 años, eres muy joven para ir al cine sola con un chico, sabes que no puedes tener novio hasta que termines la universidad− El azulado se cruzó de brazos con seriedad− ¿Cómo es el apellido del chico? −

−Papá no tienes permitido investigar sobre los chicos que me regalen galletas o me inviten al cine− Wendy se cruzó de brazos igual que Jellal, Erza solo podía reír ante aquella escena.

−Tengo que admitir que el chico tiene agallas para invitar a la hija del capitán de policía al cine, me agrada− Jellal la miró frunciendo el ceño y ella le guiño el ojo.

−Bueno mi niña, ve a ducharte y alistarte para ir donde los señores Akatsuki− La pequeña asintió y salió de la cocina para subir a su habitación.

Erza por su lado sacó los recipientes en los que le mandaba a Wendy la merienda para lavarlos mientras Jellal seguía serio y absorto en sus pensamientos.

−No debe haber muchos Chris en el curso de Wendy− Susurró para sí mismo y Erza se carcajeó.

−Quien diría que serías un papá celoso, menos mal nuestro otro hijo es varón−

−No son celos, solo protejo a mi niña de las garras de un preadolescente puberto−

− ¿Garras de un preadolescente puberto? – Se rio mientras enjuagaba el jabón de los trastes que estaba lavando −No tienes remido cielo, siempre serás un sobreprotector−

−Si, siempre protegeré a mi familia− La abrazó por la espalda y le dio un beso en la mejilla, cuando se separó, tomó los trastes ya lavados para secarlos con una toalla de cocina −Aunque tú también lo eras amor, me sorprende que dejes que hoy Wendy se quedé en pijamada con Sherria−

−Bueno ya han pasado tres años… quiero que Wendy tenga una vida normal y era algo que le estaba quitando con mis paranoias−

−No te culpes amor, yo también desconfiaba de todo el mundo en este pueblo cuando llegamos− Suspiró y dejó la toalla extendida sobre el mesón al terminar −Me alegra que estés superando tus miedos Erza−

−Elsie, mi nombre es Elsie− Le corrigió.

−Estamos en casa amor− La abrazó por la cintura y se acercó a su oído para susurrar −Tu tuviste suerte que entre Jellal y Gerad no hay casi diferencia, mi Scarlet− Sintió el cuerpo de su esposa estremecerse.

Jellal− Susurró ella con aquel tono pícaro en su voz − ¿Te parece si nos damos un baño juntos? –

−Claro, me encantaría− Sonrió de medio lado.

−Entonces que te parece si− Le desabrocho los primeros botones de la camisa− Llenas la tina mientras yo voy a verificar que Lyam siga durmiendo y no esté haciendo un desastre en la habitación−

−Sus deseos son ordenes señora Crimson− Le dio un beso en los labios y subieron juntos la escalera.

Erza entró con cuidado a la habitación del bebé, por la ventana se filtraban los últimos rayos del sol del día, así que prendió la lamparita que tenía en la mesa de noche al lado de la cuna, se asomó para ver a su hijo y no pudo evitar sonreír al verlo dormir tranquilamente, el pequeño Lyam tenía un poco más de dos años, había heredado su cabello escarlata, pero tenía los ojos avellana de su padre.

Le acarició la mejilla y lo arropó bien antes de darle un beso en la mejilla, aún recordaba lo duro que había sido su embarazo, con todo el tema del programa de protección de testigos, el adaptarse a un nuevo país, una nueva cultura, un idioma que no conocía, un nuevo lugar donde solo conocía a su esposo y su niña había sido difícil y al final su embarazo si había tenido una complicación, el pequeño Lyam había nacido a los 7 meses de gestación, lo que conllevó a que el pequeño tuviera que sobrevivir casi dos meses en una incubadora, fueron dos meses duros, pero el pequeño había heredado la tenacidad de sus padres y al cabo de ese tiempo era un bebé sano y fuerte.

Salió de la habitación del pequeño rumbo a la suya, al entrar escuchó el sonido del agua en el baño, se colocó frente al espejo, habían pasado tres años y aún no se acostumbraba a verse así, aunque el cambio no había sido mucho, ahora llevaba su cabello corto hasta los hombros, era increíble lo diferente que se veía. Jellal por su lado se había quitado el tatuaje del rostro, el proceso fue bastante doloroso, pero debía hacerlo. Wendy por su parte también llevaba el pelo corto y al ser tan pequeña no logró acostumbrarse a que la llamaran con otro nombre, por eso seguía siendo Wendy, su cambio de apariencia e identidad era algo importante para prevenir el que los descubrieran, Erza y Jellal Fernandes estaban muertos para el mundo, al igual que Wendy, los tres había muerto aquel día en Hokkaido.

Se quitó los pendientes de sus orejas y la ropa, para entrar al baño desnuda, su esposo la esperaba ya metido en la tina, cerró la puerta detrás de ella y se encaminó hacia la tina donde terminaron lo que habían iniciado en la cocina antes de que Wendy llegara.

*0*

Apretó el botón del timbre de aquella casa y a los pocos segundos un hombre moreno les abría la puerta con una sonrisa en el rostro.

−Gerad, Elsie, bienvenidos− El hombre les sonrió ampliamente −Hija ya llegó Wendy− Un torbellino rosado salió de la casa, tomó a la pequeña Wendy de la mano y entraron a la casa, sin darle tiempo de protestar a la joven azulada.

−Acaban de secuestrar a mi pequeña frente a mis ojos− Rio Erza mientras entraba a la casa de la familia Akatsuki luego de saludar a Ren, su esposo entró tras ella con su hijo en brazos.

−Cuanto ha crecido el pequeño Lyam− Una voz femenina se escuchó y una mujer de cabellos rosados apareció por el pasillo con una sonrisa en los labios, Erza le sonrió y la abrazó.

−Hola Sherry− Se saludaron y fueron todos a la sala, Jellal dejó al pequeño sobre la alfombra con uno de sus juguetes, Erza no le quitaba los ojos de encima al pequeño mientras conversaban con sus amigos.

Aquella familia se había convertido en sus amigos más cercanos en aquel pequeño pueblo Frances el cual ahora era su hogar, Ren y Jellal se habían conocido en el trabajo, ya que el moreno también era policía en el pueblo, Sherry trabajaba como enfermera en el hospital y los había ayudado mucho cuando Lyam había estado en la incubadora, además Sherria, la hija de aquel matrimonio se había convertido en la mejor amiga de Wendy.

−Cuando el papá de Sherry se enteró que estaba embarazada a los 16 me persiguió con un bate por toda la calle principal del pueblo− Ren reía al contar aquella anécdota, claro que en aquel entonces si había temido por su vida.

−Yo habría hecho lo mismo− Confesó Jellal al imaginarse a su pequeña Wendy embarazada a tan corta edad.

− Bueno ¿Y qué hay de ti Elsie? ¿Fue muy difícil criar a tu hermana siendo tan joven? –

−Si, la verdad cuando mamá murió yo no sabía ni cambiar un pañal− Confesó algo avergonzada, Jellal la miró con ternura y curiosidad, muy pocas veces su esposa le habían contado cosas de la infancia de Wendy −Pero ya luego tomé experiencia y pude criarla bien−

Hablaron un poco más acerca de sus hijos y sus experiencias como padres.

−Por cierto ¿Cómo sigues de tu enfermedad? – Preguntó la señora Akatsuki con genuina preocupación.

− Bien −Respondió Erza, odiaba tener que mentirle a tan buenas personas, pero era por la seguridad de su familia −Desde que nos mudamos no volví a tener ataques− La historia que sus vecinos y nuevos amigos conocían era que Jellal, Erza y Wendy se había mudado a Paris por el trabajo de Jellal y un año después de la mudanza durante uno de los primeros controles del embarazo de Erza le habían descubierto una deficiencia en los pulmones por lo que el doctor les recomendó que se mudaran al campo, donde la contaminación del aire fuera mínima.

−Oh me alegra mucho eso− Les sonrió.

*0*

Acariciaba la espalda desnuda de su esposa que dormía tranquila en su pecho, subió un poco su mano y acarició sus cortos mechones de cabello, frunció el ceño, extrañaba su cabello largo, aun así, Erza se veía hermosa con el cabello corto. La verdad hace tres años había tomado una decisión muy difícil, pensó realmente en aceptar el trabajo en la interpol, pero cuando Gildarts le dijo que si él no entraba al programa de protección a testigos no podría estar en contacto con su esposa, por lo menos hasta que Hades fuera capturado, no dudo un segundo en negarse, sabía que no podría estar tranquilo dejándolas al cuidado de otras personas, además no iba a dejar sola a Erza con su embarazo y tampoco pensaba perderse los primeros años de vida de su hijo. La verdad cuando sostuvo a Lyam en sus brazos por primera vez supo que había valido la pena renunciar a su venganza, a su trabajo como detective, a dejar su país, solo para vivir aquel momento mágico junto a la mujer que amaba.

Sintió a Erza removerse en sus brazos y se giró a verla pensando que había despertado, pero ella seguía con sus ojos cerrados, tenía el ceño fruncido, soltó un quejido de dolor y Jellal sabía que sucedida.

Estaba teniendo una pesadilla.

−Erza− La removió un poco −Amor despierta− Erza se movió con fuerza mientras susurraba.

−No… No… Wendy… Lyam − Él se incorporó con rapidez y la tomó de los hombros.

−ERZA− Habló con fuerza y la sacudió, ella abrió los ojos de golpe y vio como estos se llenaban de lágrimas −Tranquila mi amor −La abrazó con fuerza.

Ella se aferró a él y trato de calmar su respiración agitada − ¿De nuevo pesadillas? – Preguntó el preocupado.

−Si− Susurró −Es la misma siempre− Suspiró, siempre su pesadilla era con Hades torturando a su familia, volvía a aquel horrible cuarto en Hokkaido, pero ella no era lo que estaba colgada de brazos, en ocasiones era Jellal o Wendy, últimamente veía a su pequeño en esa posición y a veces eran los tres al tiempo, en esas pesadillas por más que ella gritara y corriera hacía ellos no lograba detener que torturaran a su familia.

− Tranquila amor, con el tiempo dejaras de tenerlas− Le acarició el cabello, recién había salido del hospital luego de rescatarla las pesadillas eran casi diarias, ahora tres años después tenía pesadilla una o dos veces cada tres meses.

Pero cuando las tenía eran muy realistas.

El sonido de su niño llorando los hizo separarse −Yo voy− Jellal se puso de pie, colocándose rápidamente su ropa interior para cubrir su desnudez y salió rápido a la habitación del bebé.

−Hola mi niño− Lyam al ver a su papá dejo de llorar y estiro sus manitas hacía él.

−Papi, un mostuo− Jellal tomó al pequeño en sus brazos.

− ¿Un monstruo? – Preguntó limpiando las lágrimas de sus mejillas.

−Si− Asintió con la cabeza −Un mostuo se llevaba a mami− Jellal frunció los labios, no sabía cómo era posible, pero Lyam también tenía pesadillas, a veces creía que el haber estado en el vientre de Erza mientras ella vivió todo aquello afectó más a su bebé de lo que creía.

−Tranquilo hijo, aquí estoy yo, no dejaré que nadie se lleve a mami− El pequeño asintió y recostó su cabeza en el hombro de su padre, el azulado empezó a arrullarlo en sus brazos, hasta que el pequeño se quedó dormido, acomodó a su hijo en la cuna y lo arropó bien −Descansa mi niño, yo los cuidare siempre− Le dio un beso en la frente y salió de la habitación, bajo a la cocina a preparar un té para su esposa, al subir la encontró sentada junto a la ventana con un camisón puesto, le recordó a la vez que ella se había sincerado con él y le había contado toda la verdad.

−Amor te traje un té para que te relajes− Ella lo miro y sonrió con calidez, tomó la taza en sus manos y le dio un sorbo.

−Hmmm esta delicioso, gracias− Miró a la ventana y suspiró – Creo que nunca te he agradecido Jellal.

− ¿Agradecerme? −Se sentó tras ella y se acomodaron de tal forma que ella recostara su espalda en el pecho de su esposo.

−Si, por ser tan buen esposo y padre, aceptaste a Wendy en tu vida y…−

−Erza, tú me diste una familia, yo debería estar agradecido contigo−

−Pero yo… durante cinco años… te mentí− El negó con la cabeza.

−Ya hemos hablado de eso Erza, me amaste de verdad durante esos cinco años, protegiste a Erick, lo hiciste por Wendy− La apretó en sus brazos – Casi te pierdo mi amor, cuando te tuve en mis brazos casi muerta yo… –El negó y ella le acaricio las mejillas –Eres lo más importante en mi vida, te amo Erza – Ella lo miro sonrojada y sonrió.

−También te amo Jellal− Besó sus labios con amor y dulzura.

*0*

Al siguiente día y aprovechando que Wendy estaba en la casa de su amiga, el matrimonio Crimson había decidido hacer maratón de la serie en furor, por eso en horas de la tarde y después de hacer dormir al pequeño Lyam se prepararon para tal evento.

−Yo preparó las palomitas y tú vas arreglando la sala amor−Jellal la miró sonriente y ella aceptó su propuesta, llevando una taza de té en la mano se encaminó a la sala donde estiro el sofá en la parte de las piernas para que pudieran ver cómodamente, coloco cobijas y almohadas, Tomó la taza que había dejado en la mesa y dio un sorbo mientras esperaba que el televisor encendiera después de apretar el botón del control remoto.

−Cielo ya está todo listo− Se giró hacia la cocina.

−Ya voy− Cuando giró su rostro hacía el televisor se quedó helada al ver aquella mirada que protagonizaba sus pesadillas, era el rostro de un hombre canoso con un parche en uno de sus ojos. Sintió el cuerpo temblar al reconocer esa mirada Fría y penetrante, pudo escuchar aquella voz decirle.

Te has vuelto débil mi niña, es hora de que seas fuerte.

Sintió las piernas temblar y perdió fuerza en los brazos provocando que la taza que sostenía en su mano cayera al suelo y se quebrara derramando su contenido, Jellal que servía las palomitas en un bol se asomó al escuchar el sonido de la porcelana quebrarse contra el suelo. − ¿Erza? − La alcanzó a ver de pie al lado del sofá pálida y temblando como una hoja − ¿Qué sucede? − dejó lo que estaba haciendo y se acercó a ella con rapidez. Al acercarse pudo escuchar con claridad lo que decían en la televisión.

−Noticia de última hora, Precht Gaebolg mejor conocido como Hades el líder de la mafia japonesa ha sido capturado esta mañana en una residencia a las afueras de Tokio− Jellal apresuró el paso al escuchar aquello, al llegar a la sala vio el televisor, en la imagen estaba aquel hombre siendo custodiado por varios policías.

Erza seguía pálida y en shock, el ver aquel rostro hizo que todos sus malos recuerdos se revivieran en su mente.
−Erza− Escuchó la voz de su esposo lejana y distante −Erza, reacciona− La imagen del rostro de Hades fue reemplazado por la de su esposo y aquella mirada fría fue remplazada por unos ojos avellana que la veían preocupado, eso la trajo de regreso a la realidad.

− ¿Qué... Paso? − El subió sus manos a sus mejillas para limpiar las lágrimas que habían salido de sus ojos, no se había dado cuenta que estaba llorando.

−No sé mi cielo, estabas ida, como en otro mundo− Ella bajó un momento la mirada.

−Perdona yo... Debo estar loca... Vi el rostro de... Hades− El negó con la cabeza y le dio un beso en los labios.

−No estás loca... Lo capturaron− Se hizo a un lado dejando que ella volviera a mirar el televisor donde cubrían la noticia.

− ¿En serio?... ¿Lo capturaron? − Miró sorprendida el televisor, ahora lo enfocaban más alejados, no solo habían capturado a Hades, también a varios de los hombres más importantes dentro de la organización −No puede ser− sintió un alivio y calma recorrer su cuerpo.

−Ahora en conferencia de prensa esta la detective Ultear Milkovich, líder del equipo encargado de esta importante captura... Vamos en vivo− la imagen de los hombres capturados pasó a la de Ultear, a su lado estaba Natsu, ambos contuvieron el aliento llevaban tres años sin saber nada de sus amigos.

−Hoy es un día muy importante para nosotros, hemos logrado traer tranquilidad para las personas que vivían atormentadas bajo los horribles crímenes de esta organización, nos place comunicar que hemos rescatado a más de 20 niños que estaban siendo adoctrinados y forzados a realizar trabajos ilegales. Nos encargaremos de hacer justicia por las víctimas, por todos los que perdieron sus vidas y sus familias bajo el régimen Yakuza que amenazó al país durante décadas− Jellal sonrió complacido, Ultear era la segunda opción que tenía la interpol para aquel importante trabajo, como él había rechazado la oferta, su amiga le había jurado que no descansaría hasta que Hades pagara por todo lo que había hecho.

−Lo lograste− Susurró − Gracias Ur− Sonrió y miró a su esposa que tenía las mejillas empapadas de lágrimas − ¿Mi amor? −

Ella lo miró, aquellas lagrimas eran de felicidad, de alivió, sentía tanta alegría y tranquilidad que no pudo evitar carcajearse mientras abrazaba a su esposo, oficialmente toda esa pesadilla había acabado, a pesar de estar a salvo igual vivía con miedo a que los descubrieran, ahora ese miedo se había esfumado por completo.

Ella jamás volvió a tener pesadillas al igual que su pequeño hijo.

*0*

Dos meses habían transcurrido desde que Hades había sido capturado, dos meses donde había podido vivir sin miedo ni temor, por ende, disfrutaba más de la felicidad que vivía junto a su familia. El sonido de su celular la sacó de sus pensamientos y tomo el dispositivo en sus manos, había un mensaje de su esposo.

Iré por Wendy al colegio y compraré la cena, te veo en unas horas mi amor. Te amo.

Sonrió al leer aquel mensaje, sin duda Jellal había sido el mejor hombre que hubiera conocido, aún le parecía increíble que él la hubiera perdonado por mentirle tanto años, él jamás le había recriminado por su engaño, había aceptado a Wendy en su vida y sabía que amaba a su pequeña como si fuera su hija y además había rechazado el trabajo en la interpol por ella, estaba muy agradecida con Jellal y cada día lo amaba más.

*0*

Conducía por las calles de aquel pueblo francés, no iba a negar que era un lugar hermoso y muy tranquilo para vivir, aunque a veces extrañaba la adrenalina y la seriedad de su trabajo anterior, pero ahora vivía relajado, aun así se tomaba su trabajo muy enserio haciendo cumplir la ley a los habitantes del pueblo y los turistas que iban más que todo en verano.

Estacionó la patrulla de policía cerca a la única escuela que tenía el pueblo y se bajó del auto, ya los estudiantes salían y él estaba atento a ver la cabellera azul de Wendy, no le había avisado que iría por ella porque en el fondo quería conocer al tal Chris e intimidarlo un poco.

Claro que nunca lo admitiría en voz alta.

No permitiría que un niño puberto lastimara los sentimientos de su pequeña, porque, aunque Wendy no fuera su hija en el momento que la vio aferrada a Cobra asustada en aquella casa sintió una conexión especial.

Muy parecida a la que sintió cuando vio a Erza por primera vez en aquel bar en Bali.

Luego en el hospital había hablado con ella y era tan dulce, tierna, a pesar de que la habían separado de Erza tantos años se notaba que la pelirroja estaba haciendo un excelente trabajo criando a Wendy y la primera vez que ella lo llamó "papá" se juró que jamás permitiría que volvieran a hacerle daño.

Logró ver a la niña de sus ojos entre la multitud, se acercó a ella pero se detuvo en seco al ver una mujer de cabellera morada pararse frente a ella y decirle algo, estaba aún lejos así que no alcanzó a escuchar, apresuró el paso, el conocía a todos los habitantes del pueblo y no reconocía a aquella mujer, se sorprendió aún más cuando Wendy corrió a los brazos de aquella mujer y la abrazó.

−Wendy− Dijo cuando estuvo lo suficientemente cerca, la mujer le daba la espalda no alcanzaba a verle el rostro, la pequeña miró a su padre confundida de verlo allí pero feliz − Creo que con tu madre te hemos enseñado que no debes hablar con extraños−

−Pero papi... −Empezó a excusarse la pequeña cuando la mujer la interrumpió.

−Yo no soy ninguna desconocida− Él inmediatamente reconoció a voz y la mujer se giró a verlo.

−Tu... − Sonrió y también se acercó para abrazar a aquella mujer con fuerza.

*0*

−Eso es mi amor, debes poner el círculo aquí− Estaba sentada en la alfombra de la sala jugando con el pequeño Lyam quien tomaba bloques con varias formas, esferas, círculos, estrellas, los cuales debía meter en un carrito con perforación de las mismas formas.

−A ver intenta con este− Le pasó la estrella, el pequeño tomo el bloque en sus manos y miró la forma, luego miro el carrito.

−¿Ati mami? − Señalo el triángulo, Erza sonrió con ternura.

−Intenta meterlo a ver si es mi niño− El pequeño trató de meter la estrella por el triángulo y frunció el ceño al notar que no era la abertura correcta.

−No, ette no− Giró el carrito buscando aún con el ceño fruncido, Erza no perdía detalle de sus expresiones, lo único que tenía el pequeño de ella era su color de pelo, el resto, sus ojos, su rostro y hasta sus expresiones eran las de su esposo −Etta mami− Sonrió victorioso cuando pudo meter la estrella por el hueco correspondiente.

Hasta al sonreír se le formaba ese adorable hoyuelo en la mejilla como a su papá.

−Si mi amor, eres muy bueno en esto − Le dio un beso en la frente, el sonido del timbre interrumpió el juego.

− ¿Es papi? − Ella se levantó y alzó al pequeño en sus brazos.

−No amor, debe ser la señora Thompson que viene por su computadora− Fue a la puerta, efectivamente era aquella señora.

−Hola Elsie... Oh y este debe ser el pequeño Lyam− Trató de acercar una de sus manos a la mejilla del bebé, pero este la miró feo y se apartó, Erza sonrió internamente aquella mujer no le agradaba.

−Hola señora Thompson, perdone es que no está acostumbrado a los extraños−

−No importa, es igual de guapo y esquivo que su padre− Erza sonrió con hipocresía, por eso no le agradaba esa mujer, a pesar de estar casada y tener unos 45 años siempre buscaba la forma de coquetear descaradamente con su esposo, pero Jellal siempre era frío y cortante con ella.

−Siga− La hizo pasar, dejó al pequeño en su corral y fue por el portátil que había arreglado para ella − Aquí esta señora Thompson, quedó como nueva− Le entregó el computador.

−Oh gracias querida− Recibió el aparato y le entregó el pago correspondiente por el arreglo − ¿Y Gerad? ¿Trabajando? −

−Debe estar recogiendo a Wendy en la escuela− Contestó por cortesía.

−Oh, yo de ti tendría cuidado querida− Erza alzó una ceja.

− ¿Cuidado? −

−Cuando venía para acá pasé por la escuela y lo vi muy... Cómodo en brazos de una hermosa pelimorada− a ella le extrañó eso, pero sabía que aquella mujer era conocida por ser una de las más chismosas y calumniadoras del pueblo.

−Es una amiga de nosotros− Respondió mintiendo y empezó a guiar a la señora a la puerta.

−Bueno querida, yo sólo te comentó porque entre mujeres debemos ayudarnos, si mi esposo me engañara y tú te enteraras sé que me lo dirías igual− Erza parpadeó varias veces, aquella mujer era terrible.

−Gracias señora Thompson, pero yo confío en mi esposo y sé que él jamás me haría algo así− No queriendo dar más explicaciones, miró a aquella mujer desde la puerta −Gracias señora y que tenga un buen día− le cerró la puerta en las narices y caminó de regreso con su pequeño algo molesta con aquella mujer que quería ensuciar el buen nombre de su esposo, sabía que habría alguna explicación a lo que la mujer había presenciado.

Ella confiaba ciegamente en Jellal.

−Ya volví mi vida− Lyam estaba sentado en el corral jugando con unos dinosaurios de plástico, el niño la miró y le sonrió con tanta ternura que el corazón de Erza se derritió −Ven aquí− Lo alzó y le lleno el rostro de besos, el pelirrojo empezó a reírse pues los besos de su mamá le hacían cosquillas.

−Te amo mami− Ella lo abrazó con fuerza.

−Te amo hijo− Se sentó a seguir jugando con él en la sala.

Pocos minutos después sintió el sonido del auto estacionarse, el pequeño se levantó y empezó a correr a la puerta−Papi− Ella sonrió y se levantó siguiendo a su hijo quien se detuvo frente a la puerta cerrada, ella tomó al pequeño en sus brazos y abrió la puerta para recibir a su esposo y a su niña, pero se sorprendió al ver una mujer de cabellera morada bajar del asiento del copiloto.

¿Quién es?

Su contextura se hacía familiar, pero no lograba ver su rostro − Hola pelirroja− La saludó y Erza de inmediato la reconoció.

− ¿Ultear? − La mujer asintió y ambas se sonrieron y sin dudarlo se abrazaron, llevaba tres años sin verse y sin saber nada de ella.

−Sigues igual de hermosa, tienes que darme tu secreto− Le sonrió Ultear y la vista de la mujer se fijó en el pequeño −Hola Lyam− En el camino de la escuela a la casa Jellal le había adelantado un poco sobre lo que había pasado en esos tres años −Yo soy tía Ur−

Lyam la miró analizando el rostro de aquella mujer −Ia Ul−repitió y estiró sus manos hacía la mujer que sin dudarlo lo alzó.

−Eres igual a tu padre− Dijo analizando su rostro − Aunque estoy segura que Jel… Gerad se habría suicidado si hubieras salido peliazul en vez de tener aquel hermoso cabello rojo de tu madre... Perdón ... Escarlata−

−Ultear− Recriminó el Peliazul sonrojado y Erza sonrió.

−Bueno, sigue, eres bienvenida− Ultear caminó hacia la puerta y se detuvo al leer un pequeño letrero que estaba colgado al lado de la puerta.

−Así que a esto te dedicas ahora−El letrero decía:

"Se hace mantenimiento y arreglos de computadores, celulares o cualquier electrodoméstico"

Erza se encogió de hombros −Me mantiene distraída y siempre es un ingreso económico significativo− Todos entraron en la casa y se hicieron en la sala de estar.

−Esto acalora demasiado− Apenas se sentaron Ultear se quitó la peluca morada.

−Qué bueno es verte Ur− Comentó la pelirroja sentándose al lado de su esposo.

−Yo también los extrañe mucho, ya no tengo a quien molestar en la oficina, bueno molestó un poco al prometido de Meredy − Jellal abrió los ojos sorprendido.

− ¿Meredy se va a casar? −

−Si, es uno de mis agentes de la interpol, se llama Lyon, es un buen hombre− Sacó el móvil y busco en su álbum una foto donde estaban sus amigos, les indicó cual era Lyon.

−Me alegra mucho− Sonrió Erza que luego de ver la foto volteo a mirar a su pequeño, quien estaba sentado en las piernas de Ultear y jugaba con la peluca.

− ¿Qué hay de ti Wendy? ¿Ya tienes novio? − Jellal frunció el ceño, Wendy se sonrojó y Erza soltó una carcajada.

−Bueno... Hay un chico que me invita a salir, pero... – Nerviosa lanzó una mirada a Jellal.

−Ese ogro de allí no te deja− Señaló con un dedo a Jellal y la pequeña asintió con la cabeza.

−Es muy joven para citas− Se cruzó de brazos bajo el pecho.

Ultear rodó los ojos y volteó a mirar a su sobrina − ¿Y qué tal es? ¿Es guapo? - el azulado miró atento a Wendy quien asintió levemente.

−Es muy tierno− Agregó Erza por lo cual recibió una mirada de sorpresa de su esposo −Le regala galletas−

−Y me escribe cartas− Complemento la pequeña completamente sonrojada.

− ¿Cartas? – exclamó sorprendido el oficial de policía.

−Tranquilo amor, son inocentes e inofensivas− Erza le dio dos palmaditas en la rodilla.

− ¿Sabías de esto y no me contaste? − Miró a su esposa claramente ofendido.

−Porque sabía que reaccionarias así − Le dio un beso en la mejilla a su esposo y le susurró − me encanta que seas así de protector − Le guiño un ojo y Jellal sintió sus mejillas arder.

− Wao, te tienen dominando definitivamente− Las tres mujeres soltaron una carcajada.

Duraron varias horas hablando y riendo, pidieron pizza para cenar y ya entrada la noche Jellal subió para acostar al pequeño y Wendy también se fue a dormir. Cuando Jellal bajo y volvió a sentarse junto a su esposa miró a su amiga con seriedad.

−Estoy muy feliz de verte y poder saber de los demás, pero ... ¿Viniste por alguna razón en especial? ¿Pasó algo? − Erza tenía las mismas dudas.

−Todo está bien, no deben preocuparse, la verdad estaba cansada de las entrevistas y todo el tema, necesitaba un descanso y quería ver que estuvieran bien− Se encogió de hombros.

− ¿Es seguro que vinieras? − Preguntó Erza.

−Si, igual tomé las medidas de seguridad necesarias, pero tranquila los Yakuza están acabados y cuando interrogue a Hades... Pude ratificar que los cree muertos−

− ¿Qué te dijo exactamente? − Preguntó Jellal.

−Sabía que habíamos logrado capturarlo por la información de los computadores de Tokio In Tech, me dijo que inclusive muerta Erza seguía dándole problemas, menos mal te creen muerto Jellal, te odia demasiado, no sé qué pasa por la cabeza de ese loco maníaco, pero piensa que le robaste a Erza o algo así−

−Siempre fui un objeto para él, solo una ficha de ajedrez− Erza bajó la mirada.

−Pero eras una de sus fichas más importantes Erza, el caso, Hades está muerto−

− ¿QUE? − Exclamaron los dos al unísono.

−Me llegó la noticia hace unas horas, el muy cobarde se suicidó en su celda, no demoran en sacar la noticia en prensa− Erza suspiró y se abrazó a su esposo quien la rodea con los brazos y le acaricio el cabello.

−Oh eso me recuerda, ya que no están en igual riesgo que antes yo creo que Erza ya puede volver a dejar crecerse el cabello− Los tres rieron, porque, aunque fuera algo absurdo para el azulado era una excelente noticia.

Dos años después.

No podía dejar de mover el pie, estaba nervioso y ansioso, su mirada paseaba entre el pasillo que tenía enfrente y la silla que estaba junto a la suya donde su hijo estaba sentado coloreando, miró el reloj en su muñeca, ya había pasado más de una hora. Suspiró tratando de calmar su ansiedad, pero los nervios volvían una y otra vez.

−Papi− Escuchó la voz de Wendy que venía entrando a la sala de espera del hospital con el uniforme de la escuela aún puesto y la maleta sobre su hombro − ¿Y mami? – Tomó asiento junto a su hermano y lo despeino, él pequeño Lyam la miró y buscó sentarse en las piernas de la adolescente.

−Aún no se nada mi niña, pero entró hace más de una hora− Volvió a mirar su reloj, solo había pasado un minuto desde que lo había revisado.

Otra hora había pasado y seguía sentado en la sala de espera del hospital, le había dado algo de dinero a Wendy para que fuera a la cafetería con Lyam a comprar algo de comer, odiaba la incertidumbre que tenía, la anterior vez que había pasado por aquella situación había podido estar al lado de su esposa todo el tiempo, en esta ocasión no había podido, debía quedarse con su hijo, justo en eso lo vio regresar caminando junto a su pequeña (ya no tan pequeña), Wendy traía tres sándwich y dos jugos en botella, el pequeño Lyam traía uno y al ver a su padre corrió hacía él.

−Papi, te traje jugo− Jellal alzó a su hijo y lo sentó en sus piernas.

−Gracias hijo− Pasó media hora más mientras comieron, Wendy estaba botando los desechos en la caneca cuando Jellal vio venir por el pasillo central a una mujer pelirosada con traje de enfermera.

−Gerad− Le sonrió y él se colocó de pie de inmediato.

− ¿Qué paso? –

−Todo salió bien, Elsie está bien, ambas están en excelente estado− Jellal suspiro de alivio −Ya pueden verlas, están en la habitación 204 −Le dijo señalando el pasillo.

−Gracias Sherry −Le sonrió y tomó a su pequeño en brazos −Vamos hija− Caminaron juntos por el pasillo hasta la habitación 204, Wendy abrió la puerta y cuando entraron el corazón del peliazul se detuvo y un segundo después empezó a latir con rapidez al ver la escena en aquella habitación.

Su amada esposa estaba sentada en la cama recostada en el cabecero, vestida con una bata de hospital, su cabello largo escarlata se deslizaba por uno de sus hombros y algunos mechones se apegaban a su rostro por el sudor, entonces se fijó en el pequeño bulto que ella tenía en su pecho y que acunaba con sus brazos.

Erza alzó su mirada y le sonrió a su familia que acaba de entrar en la habitación, la primera en acercarse fue Wendy.

−Oh, tiene el cabello de papá− Comentó la peliazul al notar el color del cabello de la bebé que Erza cargaba en sus brazos – Hola Rose− Sonrió al conocer a su hermanita.

Jellal salió del trance en el que estaba porque Lyam en sus brazos empezó a removerse para acercarse a su mamá, él acercó al pequeño a la cama.

−Hemanita− Con dulzura Lyam le acarició los cabellos azules de su cabecita. Jellal dejó al pequeño sentado en la cama y se inclinó para besar a su hija recién nacida en la cabeza, al alzar el rostro le dio un suave beso a su esposa.

− ¿Cómo estás? – Ella correspondió el beso.

−Estoy bien, algo cansada, pero bien− Jellal le dio otro beso.

−Perdóname por dejarte sola en la sala de partos− habló con nostalgia en la voz.

−No es tu culpa, no había quien cuidara a Lyam, pero sabía que estabas mandándome tu fuerza−

−Te amo mi Scarlet, gracias por hacerme el hombre más feliz del mundo− Susurró en su oído, ella sonrió.

−Y yo te amo mi detective Fernandes− susurró y se besaron con amor, sintiéndose las personas más felices y afortunadas del mundo.

Fin


Bueno mis amados lectores, este es el final de esta historia, pero voy a hacer otro fic con escenas extras que se desarrollan antes y después del fic. Espero continúen apoyándome, leyendo y disfrutando.

Quiero hacer algunas aclaraciones:

-Elsie Crimson es el nombre de la "versión Erza" de Ends Zero el nuevo manga de Mashima, pensé en hacer lo mismo con Jellal, pero él nombre de él es Justice y no me pareció un nombre muy real hehehe, entonces recordé que en la traducción al castellano le llamaron Gerad.

-El cabello de Erza es como el de Knighwalker cuando se lo cortó en el arco de Edolas.

-Wendy tiene el cabello corto como en el arco de tártaros.

Trate de cerrar y responder a todas las incógnitas que tenía el fic, si se me pasó alguna pueden preguntarme en los review y buscare las formas de responder.

No olviden que el Fandom Jerza en algo pequeño y cerrado, así que no dudemos en dar nuestro apoyo a nuevos escritores, quiero reiterar mi invitación para que lean las historias de Scarlet Jerzy y continuemos apoyando a las escritoras de años, Sabastu, Liraz , AnZuZu Dragneel y demás escritores del Jerza en español.

Por ultimo el 27 de este mes es el DIA DEL JERZA y estaré publicando un pequeño one-shot ese día.

No olviden dejar sus reviews y comentarios.

PILIKALI.