-esto no puede seguir así.-dije en voz baja después de besar su mejilla, sentí sus brazos rodeándome.- si no hacemos algo al respecto…-me sostuvo con firmeza.-deberíamos irnos ya.

Tomé su mano y caminé hasta la salida con él sin detenerme, sin mirar a nadie, evitando hacer contacto con alguien, solo seguimos hasta la calle.

Subimos al auto y volvimos a casa, Rick se quitó el saco, la corbata y abrió su camisa, se sentó en el sillón mirando al techo, me senté a su lado, lo observé unos segundos y luego apoyé la cabeza en su pecho mientras rodeaba su cintura con mi brazo, Rick suspiró un par de veces.

-soy un idiota.-dijo de pronto poniendo su mano sobre su cara.

-no lo eres.

-no se como hacerle ver que no soy esa clase de persona, no quise lastimarla, pude apartarla de mi pero me detuve… no quería herirla, no era lo correcto pero no se como deshacerme de ella… lo siento Kate, soy un estúpido.

-mire su rostro, podía ver que realmente no sabía que hacer, ambos habíamos estado posponiendo las acciones pero era el momento de actuar.-deberíamos ir a la cama.- me levanté y esperé que me siguiera.

Lo vi caminar con la cabeza baja, sus dedos apenas sostenían los míos, en la habitación, lo vi terminar de desvestirse para luego recostarse, apoyé la cabeza en su pecho, podía escuchar los latidos de su corazón y su respiración hasta que lo escuché dormir, el problema de Rick es que no sabe como decir que no, un tanto ingenuo, es verdad y con un gran corazón, tan grande que aun sabiendo que no era el caso se sentía culpable.

La mañana siguiente me dirigí a la oficina, después de desayunar, Rick se sentó a escribir y yo salí con rumbo a la oficina o eso fue lo que le dije, la verdad es que mis pies me llevaron hasta las oficinas de la editorial, donde sabia que la encontraría, en la recepción pregunté por ella, la señorita me indicó la oficina y caminé lentamente hasta allí, toqué un par de veces, una joven mujer abrió la puerta.

-tiene una cita?.- preguntó al verme.

-no.

-lo siento...- le interrumpi antes de que siguiera.

- debo tratar un asunto legal con ella.-le mostré mi tarjeta de presentación.- mi representado es el señor Richard castle .

-Gina entonces me miró.- déjala pasar y cierra la puerta al salir.-dijo dejando de lado lo que hacia.

La mujer nos miró a ambas y luego de tomar una carpeta del escritorio salió, cerrando la puerta como se lo había pedido.

-y?... que haces aquí?.- dijo sonriendo.-acaso tu esposo no puede resolver sus asuntos solo.

-me parece ridículo que digas eso, dime que ganas con eso?, que es lo que quieres?

-solo me divierto un poco, es todo, él es… como decirlo….-le interrumpí.

-piensa muy bien lo que vas a decir, justo ahora te estoy hablando como esposa de uno de tus empleados, pero podría cambiar mi papel y no creo que eso te guste.

-que harás?.- sonrió una vez mas de manera burlona.

-vine a pedirte que lo dejes en paz, vine a tratar de resolverlo hablando, Rick es un hombre casado y tu solo estás haciendo un enorme berrinche por que te rechazó desde el principio, de verdad crees que él se fijaría en ti, crees que mostrarte como una mujerzuela lo va a hacer cambiar de opinión, si ese fuera el caso hace mucho que lo habría hecho, y yo no estaría aquí perdiendo el tiempo contigo.

-pues te importa mucho si es que estas aquí.

- claro que me importa, demasiado, es mi esposo, es el amor de mi vida, pero también es una persona con principios algo que tú no tienes como puedo ver, ha sido amable contigo, ha evitado un problema mayor, no ha querido perjudicarte de ningún modo, pero nos estamos cansando de tus actitudes infantiles, si no lo resolvemos ahora hablando, me voy a ver en la necesidad de ejercer una acción legal, quizá eso es lo que quieres, me pregunto como se verá en tu expediente una orden de restricción o una demanda por acoso?, cual te gustaría más?

-es su palabra contra la mía, quien le va a creer que es victima de acoso.-sonrió una vez mas y su sonrisa se volvió un fastidio para mi.- a muchos les gusta que las mujeres los persigan, yo podría decir que es él quien me acosa.

-es verdad, pero tu, yo y algunos más, sabemos que no es así.-suspire y luego de unos segundos le miré a los ojos.- por que no simplemente acabamos con esto, yo no quiero perjudicarte, no somos adolescentes, no estamos peleando por ver quien se queda con él, Rick no es un objeto, por si no te habías dado cuenta, Rick eligió hace mucho con quien quería hacer su vida, mucho antes de conocerte a ti, ahora somos una familia, tenemos una hija… dime por que es tan difícil de entender?, por que no simplemente dejas de insistir, yo no puedo entender que sigas en lo mismo si Rick te ha rechazado cada vez, si es un juego, dejó de ser divertido hace mucho.-me miró indecisa de su respuesta.- de verdad estas dispuesta a correr el riesgo de perder tu empleo y tu reputación solo por una necedad?, por un juego como tú le llamas.- pregunte mirándole fijamente.

-la vi levantarse de la silla y mirar hacia el cielo a través de la ventana.- deberías irte ya.

-no hasta que me des una solución, no me iré hasta que me digas que sigue.

-tendrás mi respuesta en un par de días.

La miré unos segundos incrédula de su respuesta, me pregunté por espacio de algunos segundos que era lo que tenía que pensar, para mi todo era muy sencillo, pero para ella parecía ser más complicado, ella meditaba algo en silencio, me levanté de la silla y caminé a la salida, ella seguía mirando el cielo, suspiré y seguí por el pasillo, no me detuve hasta que salí del edificio.

Dos dias después, Rick fue llamado a una reunión, no sabía de que se trataba, pero al volver, me mostró una tarjeta, el nombre y número de teléfono de una persona podían leerse en ella.

-Gina se fue.-dijo impasible.

-bien.

-tuviste alto que ver?

-por qué lo dices?

-tengo una idea rondándome la cabeza y quiero saber.

-hable con ella, le pedí que desistiera de sus intentos por cumplir sus fantasías contigo.

-como?

-amablemente.

-claro, dime la verdad que hiciste?

-deje lo que hacia y miré sus ojos.- le dije que no creía que una demanda por acoso se vería bien en su expediente, tampoco una orden de alejamiento.

-vaya.

-estaba harta de ella y de sus insinuaciones, lo hice por Alexis, por mi, por todos.

-entiendo… tendré que hablar con esta persona, ahora se hará cargo de mis asuntos en el trabajo.

-bien.

-bien.