RESPUESTAS A REVIEWS
[ivanelis rosa] Concuerdo contigo. La brutal y excitante 7w7 muerte de Flash "mierda" Sentry fue indiscutiblemente lo mejor del capítulo. Yo ya sabía que iba a haber gente que disfrutaría el capítulo solo por eso xD. Tirek es el mejor villano según tú, nada mal. Mi hermano perdido también piensa lo mismo. Tu mane 6 favorita es Twilight, me parece genial, amigo. angelmolina056 también piensa así y tus argumentos sobre ella son muy válidos. Si quieres saber que pasará con nuestro guerrero dragón Spike, solo sigue leyendo esta historia y lo sabrás. ¿Sobrevivirá...? Saludos.
[N64RX] Vaya, amigo OoO. No esperaba que el capitulo 12 te fuera a gustar tanto. "Gore" jamás había escuchado ese término, pero gracias a ti ahora sé que significa recreación de escenas sangrientas con extrema violencia. Es el término que estaba buscando. Lo de Flash "mierda" Sentry créeme que lo gocé tanto como tú 7w7. Pinkie Pie es muy graciosa, difícil que no logre sacarte una sonrisa :D. Y su creepypasta "Cupcakes" es indiscutiblemente de los mejores. SALUDOS!
[angelmolina056] No entiendo por qué dices Twilight Y Luna, amigo. Yo solo pregunté cual era su MANE 6 favorita y ahora se que la tuya es Twilight, pero no se que tiene que ver Luna. Te voy a pedir POR FAVOR que seas mas claro al momento de escribir tus reviews, ¿si?. Me sorprende que hayas dicho solo "gran capitulo", con lo sangriento y brutal que fue. Pero en fin.
CAPITULO 13
Si tan solo hubieran llegado a tiempo con él. O si tan solo lo hubiera detenido de ir a por ellos. Tuvo la oportunidad de hacerlo... y no lo hizo. ¡¿Por qué no lo hizo?! Cualquiera de aquellas dos opciones habría evitado todo lo que ocurrió. Habría evitado este desastre. Habría evitado que tuviera que estar pasando por todo este dolor. Se sentía algo culpable por esta tragedia. El simple hecho de saber que sus cascos se mancharon con la misma sangre de su dragón, le transmitía una mezcla de los peores sentimientos que podría haber experimentado en su vida. Twilight se temía lo peor.
Aquella dolorosa imagen seguía rondando su mente. No la podía hacer a un lado. Era imposible no recordarla. La imagen de Spike... masacrado por los Wolves. Tendido en el suelo con la mirada vacía, con múltiples heridas alrededor de su cuerpo. Su cuerpo inmóvil cubierto de sangre. Como si cada rastro de vida hubiera... abandonado su ser. ¡No! ¡No debía pensar semejante tragedia! ¡No quería hacerlo jamás! Recordarlo era igual o incluso peor que la primera vez que vio aquella cruenta imagen.
Ningún otro ser con una mentalidad malvada había mostrado tal nivel de salvajismo y crueldad como los Wolves lo habían hecho. Con los griffos, los soldados... y ahora con Spike. Twilight no podía recordar a ninguno. Ningún villano que combatió a lo largo de su vida llegó a semejante nivel de... mutilar a sus enemigos. Ni el desalmado Tirek había llegado a tales niveles. Todo esto le hacía ver que, en nombre de su raza, aquella amenaza de ese Wolf de nombre Xed, responsable del estado crítico en que se encontraba su amado guerrero dragón; no era ninguna broma. Iba muy en serio. Demasiado en serio. Spike regresó hace poco y decidió arriesgar su vida, con tal de proteger su hogar: Equestria. El hogar de ella y sus amigas. El hogar de ambos. Y las consecuencias... se hicieron cumplir.
Y ahí estaba ella, esperando en el interior del hospital, con un gran miedo consumiendo su cuerpo. No estaba sola. Tanto su hermano, Shining Armor, como sus amigas, Applejack y Rainbow Dash, y el leal compañero de su dragón, Peewee el fénix; se encontraban acompañándola en estos momentos tan agonizantes. Pero ni la compañía de ellos era suficiente como para calmar sus nervios por completo. Lo único que la princesa quería, era que su guerrero dragón, su gran amor... estuviera bien.
-¡¿Por qué aún no nos han dicho nada?!- Twilight se encontraba desesperada y preocupada a la vez, mientras caminaba de un lado a otro.
-Relájate por favor, Twilight. Estás demasiado nerviosa- Shining intentó tranquilizar a su hermana.
-¡Cómo rayos me pides tal cosa! ¡Y cómo rayos ibas a esperar que estuviera! ¡Los doctores siguen atendiendo a Spike y ni siquiera sabemos como se encuentra!- ella le gritó, con lágrimas formándose en sus ojos.
Applejack se acercó para hacer un intento de calmar los nervios y el miedo de su amiga. Esperaba poder lograrlo, aunque fuera un poco.
-Intenta hacer un esfuerzo, amiga. No es bueno que estés en ese estado. No es bueno para ti. Pero te comprendo. Yo también estoy preocupada por Spike. Hay que rogar a Celestia que esté bien- Applejack habló.
Rainbow también quería hablar. No quería que la vieran como una insensible. Tampoco quería decir algo erróneo que la hiciera ver como tal. Lo de Spike jamás lo vio venir. Jamás creyó que Xed fuera a derrotarlo y mucho menos masacrarlo. Le preocupaba lo mortalmente herido que había quedado su amigo dragón.
-Luego del ataque a Griffonstone, creía haberlo visto todo. Pero me equivoqué muy fuerte. Me duele tanto que Spike esté en ese estado... en serio, chicas. Cero bromas en momentos como este. El tal Xed es un bastardo- dijo Rainbow.
-Después de esto, no creo que ninguna de nosotras se atreva siquiera a tomarse a los Wolves como una maldita broma. Lo que le hicieron a Spike... es... es... d-de-demasiado... c-c-cru-cruel- Twilight cerró los ojos, intentando contener sus lágrimas.
Tanto Applejack como Rainbow estaban de acuerdo y trataban de consolar a su amiga alicornio. Eran conscientes de ello. Eran conscientes del nivel de salvajismo y crueldad al que podían llegar los Wolves, con tal de defenderse o proteger lo suyo. La vaquera se había tomado en serio la aparición de esta nueva amenaza desde la masacre ocurrida en Griffonstone. Estaba más que dispuesta a respaldar a Spike en su lucha contra los Wolves. Pero jamás pensó que pasaría esto. Rainbow por otro lado, empezó a tomar consciencia sobre los Wolves y el peligro que representaban para Equestria desde que vio todas aquellas... sangrientas mutilaciones, tanto en los griffos, como en los soldados del Ártico. Los Wolves no se lo pensarían dos veces, y matarían con saña y sin piedad a sus enemigos. Spike tuvo suerte de ser rescatado a tiempo de las garras de esos salvajes y sanguinarios lobos. De no haber sido así, habrían perdido a su mejor apoyo en esta lucha. Fuera a averiguar lo que hubiera pasado...
El exceso de confianza solo te llevará a la derrota y créeme... los Wolves no se apiadarán... de NADIE. La pegaso recordó las palabras de Spike el primer día que entrenaron.
Minutos después
La espera había sido todo un infierno. Para Twilight más que nadie. Pero, finalmente, un enfermero salió de la sala de emergencias donde atendían a enfermos y heridos. A Spike en este caso. Al verlo, no perdieron tiempo y se acercaron a él. Twilight fue la primera en hablar. Quería saber de una buena vez sobre el estado de su leal guerrero dragón.
-¡Ya era maldita hora! ¿Cómo se encuentra Spike?- la alicornio habló.
-No voy a negar que se encuentra fatal. La situación del dragón era muy crítica. Por poco y lo perdemos...- dijo el pony con un tono serio.
¿QUÉ? ¡¿Que casi lo pierden?! ¡Spike NO puede morir! ¡NO creeré semejante estupidez! Pensó la alicornio luego de aquellas últimas palabras del enfermero.
-¿Tan mal estaba Spike, colega?- preguntó Applejack.
-No puedo mentirles en una situación como esta. El dragón recibió daños mortales por la tremenda golpiza que sufrió. Los responsables fueron muy crueles. Demasiado la verdad- dijo el enfermero.
-¡Todo esto es culpa de los Wolves! ¡Bastardos!- dijo Shining Armor.
-¡Más precisamente culpa del pobre diablo Xed!- Applejack dijo con el mismo tono de rabia.
-Pero les pido que no se preocupen por él. De no haber sido por la anterior intervención médica de los militares, no habríamos podido ayudarlo. Le agradezco la ayuda brindada por sus hombres, capitán Armor- dijo el enfermero.
-No es nada, amigo. Todo con tal de ayudar a Spike a vencer a esos estúpidos salvajes... y vengar a mis hombres caídos- dijo el unicornio blanco.
-Pero, ¡¿qué hay de Spike?! ¡¿Va a ponerse bien?!- Twilight seguía con los nervios en su cuerpo, y parecía que no la abandonarían hasta que tuviera una respuesta definitiva.
El enfermero soltó un suspiro. Lo que estaba apunto de decirles no sería nada sencillo y menos algo que calmara siquiera un poco los nervios de la alicornio.
-Les pido que sean fuertes en estos momentos. Lo que les estoy por contar... es muy delicado-
-¿D-Delicado...?. ¿Qué quieres decir?- Rainbow preguntó, con el corazón algo acelerado.
-Lo que el dragón está atravesando es muy crítico. Su situación no es nada sencilla. Hemos logrado sellar todas sus heridas, tanto las graves como las leves. Pero las cosas se nos han complicado para nuestra mala suerte. Sus heridas resultaron ser múltiples. Un gran número de heridas a tratar. Debido a eso, el dragón perdió mucha de su sangre. Demasiada sangre. Si los militares no hubieran aportado la ayuda médica anterior, lo más probable es que el dragón hubiera llegado muerto cuando lo trasladaron a este hospital. De hecho, el dragón... estuvo apunto de desangrarse hasta la muerte. Por poco y no logramos salvarlo. Pero lo que tenemos que afrontar ahora... es peor...- dijo el pony.
-¿P-Peor...? ¿Q-Q-Qué es lo que ocurre...?- Twilight estaba cada vez más asustada y nerviosa.
-¿Qué sucede exactamente con Spike, colega?- Applejack igual se encontraba preocupada.
El pony enfermero se quedó callado por unos segundos, para después; soltar su respuesta. O al menos, intentarlo. Una respuesta... para nada agradable.
-A pesar de que logramos evitar que el dragón muriera desangrado, se nos presentó un nuevo problema. Debido a la tremenda paliza y la enorme pérdida de sangre que sufrió... el dragón... cayó en... en...- el pony trataba de dejar salir sus palabras.
Twilight estaba siendo consumida por los nervios y la impaciencia. No podía seguir tolerando la espera.
-¡QUÉ! ¡CAYÓ EN QUÉ!- dijo ella con un tono de desesperación.
-El dragón... cayó en coma-
Algo impactante de escuchar. No se podía negar. Una revelación que dejó atónitos tanto a Twilight como al resto. Spike casi muere desangrado, pero terminó cayendo en un coma. No era algo fácil de asimilar, menos para Twilight. Quería con toda su alma creer que todo esto era solo una maldita pesadilla o una cruel jugarreta de su mente. Pero lastimosamente, se encontraba mas despierta que nunca y su mente no la estaba engañando. Se encontraba en el mundo real... y la realidad era muy cruel.
-¿C-C-C-Coma? ¡N-No p-p-puede ser eso c-cierto! ¡Díganos que NO es cierto!- Twilight rogaba porque su dragón no estuviera atravesando esa trágica situación.
El pony enfermero soltó un suspiro, a la vez que cerraba los ojos y agachaba la cabeza.
-Desearía que no fuera así, y sé que no es nada fácil de asimilar. Pero es la dura y dolorosa verdad. Lo siento...- dijo el pony.
El dolor aumentaba a cada segundo que pasaba y no era una sensación agradable en lo absoluto. Lentamente, las lágrimas comenzaron a formarse en los ojos de la princesa de la Amistad.
-¿Spike cayó en coma? No puedo creerlo. ¡Él no puede sucumbir! ¡Estoy segura de que no se dejará vencer!- Rainbow dijo, cerrando con fuerza sus ojos.
-P-Pero, ¿qué pasará con él? ¿Se pondrá bien? ¿D-D-Despertará...?- dijo Applejack, con la voz temblorosa en la última palabra.
El pony enfermero volteó la mirada. No quería preocuparlos más de lo que ya estaban, pero era mejor para todos que lo supieran antes que ocultarlo. Por muy triste y doloroso que sea, las cosas tendrían que ser así, al menos por ahora.
-El coma fue algo inesperado para nosotros. Ni siquiera lo vimos venir. No estamos seguros de lo que ocurrirá en los próximos días. No sabemos cuando despertará el dragón, peor aún... no sabemos siquiera si despertará...-
Aquellas últimas palabras desataron a más no poder el nerviosismo y temor de todos ahí presentes. Ya se temían lo peor y odiarían a muerte que resultara ser cierto. Ojalá nunca resultara ser así. Twilight rogaba con todo su ser que no fuera así.
-¡¿Q-Q-Qué está diciendo?! ¿Qué i-i-insinúa?- Twilight preguntó, con su corazón latiendo a mil por hora.
-Lo que intento decir es que... existen posibilidades de que... el dragón... no despierte. Posibilidades de que... muera...- concluyó el enfermero.
Eso definitivamente marcó el límite. Twilight seguía procesando lo que le acaban de decir a ella y al resto, y no era nada fácil. Spike, su amado guerrero dragón, había caído en un coma del cual había posibilidades de no salir con vida. El intentar asimilar esto último, moldeó el dolor y el miedo juntos en una daga, y sentía que aquella mezcla de malos sentimientos había atravesado su corazón de lado a lado. Si Spike moría, él se iría de su lado otra vez, y esta vez... para siempre. No volvería dentro de otros 13 largos años, no no no, se habría ido... PARA SIEMPRE.
-¡No no no no no! ¡No Spike! ¡NO creeré tal cosa! ¡Spike no puede morir! ¡Él me lo juró! ¡Me juró que SIEMPRE estaría a mi lado!- Twilight cayó al piso, apoyándose con sus cascos delanteros, mientras dos cascadas de lágrimas caían por su rostro. El dolor era demasiado para ella en este punto.
Flashback: Ayer en la noche
-*Sniff* ¿Me lo prometes? ¿Me prometes que sin importar las dificultades, los conflictos o los enemigos que debamos enfrentar, *sniff* estaremos juntos... *sniff* siempre?- le dijo ella entre ligeros sollozos.
El dragón se quitó el collar de plata con la foto de ella de su cuello con su mano izquierda y lo sostuvo frente a su princesa.
-Así es, mi princesa. Siempre. De no ser así, que los dioses nórdicos me impongan el castigo más cruel de la existencia- dijo él a modo de juramento, para luego volver a ponerse el collar en su cuello.
Fin del Flashback
-¡Maldita sea, Spike!- dijo Shining, temiendo por la vida del dragón que los podía ayudar a enfrentar a los Wolves.
Con un dolor bastante fuerte en su pecho, Applejack se acercó a su devastada amiga alicornio, quien no paraba de derramar lágrimas sobre el piso. Quería consolarla, a la vez que evitar ser destrozada emocionalmente por lo de Spike y el coma.
-Ya n-no llores, Twilight. Sé q-que es im-imposible n-no sentirse a-así. M-Me d-duele el s-saber que la vi-vida d-de Spike está e-en... r-r-riesgo. Él sig-significa tanto p-p-p-para mi c-como para t-t-ti- La vaquera dijo, con sus lágrimas ya presentes para este momento tan doloroso y agobiante.
Rainbow veía como sus amigas dejaban salir todo su dolor y se desahogaban. La pegaso sabía que ninguna de las dos podía contener su dolor, más sabiendo que se trataba de Spike y lo mucho que él significaba para ellas. Para Twilight más que nadie.
-Se siente fatal escuchar lo de Spike, chicas. En serio. Pero no crean que Spike perderá esta pelea. La esperanza es lo último que se pierde. Tengamos fe en que Spike saldrá de ésta- La pegaso de cabello arcoíris intentó levantar los ánimos caídos.
Peewee se acercó a Twilight, se recargó en ella y carraspeó. Ella al ver esto lo abrazó con su pata izquierda.
-Sé co-como te has d-de s-sentir, amiguito. Spike no estuvo a n-nuestro lado p-p-por 13 años m-muy largos y te rompería el c-corazón que... m-m-muriera, cuando re-regresó hace muy p-p-poco. ¡No podría vivir sin él!- Twilight abrazó al fénix con fuerza, mientras el segundo carraspeaba de forma triste.
El ambiente era de lo más afligido, apagado y decaído. El pony enfermero volvió a hablar.
-Lamento mucho todo esto, de verdad. Tengo que retirarme nuevamente a emergencias. Debemos continuar con nuestro deber. Ahora que hemos sellado todas las heridas del dragón, procederemos a vendarlas. Luego de vendar todas sus heridas, el dragón será trasladado a un cuarto del hospital. Mañana podrán venir a verlo si desean. Con permiso- eso fue lo último que dijo el pony, para después volver a adentrarse en la sala de emergencias.
Twilight solo podía permanecer ahí, en el piso, llena de dolor, agonía y sufrimiento, mientras sus lágrimas no paraban de caer sobre este. Pequeños charcos se formaron debido a la enorme cantidad de lágrimas que todo este agobio le había hecho derramar. Parecía que no podía encontrarse más destrozada de lo que ya estaba.
-Mejor regresemos al castillo, Twilight. Dejémos a los doctores hacer su trabajo. Te encuentras fatal. Necesitas tranquilizarte y asimilar toda esta situación. Sé que es difícil hacerlo, pero al menos debes hacer un intento. Vámonos. Mañana podremos ver a Spike- dijo Shining Armor.
Con la ayuda de su hermano y Applejack, la alicornio logró levantarse del piso. El dolor seguía presente y parecía que seguiría estándolo por varios días más. Unos días que casi seguro serían muy angustiosos, agobiantes y agotadores. Esos eran los pensamientos del grupo que esperaba ser guiado por su amigo dragón en esta lucha contra la raza asesina Wolf. Sin un buen líder... no sabían si serían capaces.
En el castillo
Cadence esperaba a que todos regresaran del hospital. Ya había sido puesta al tanto de toda la trágica situación que había acontecido. Rainbow Dash se había encargado de ponerla al tanto cuando trajeron a Spike de vuelta luego de su derrota ante Xed. La pegaso había ido para contarle todo y había regresado al hospital a toda velocidad. Se encontraba bastante preocupada por el dragón. Quería creer y tener la seguridad de que todo saldría bien. Pero lo que no sabía ella, era que la realidad no sería tan bondadosa en cuanto supiera lo que ocurría.
Luego de casi una hora esperando y con el nerviosismo no dándole tregua alguna, la alicornio rosa escuchó las puertas del castillo abrirse. Clara señal de que por fin habían regresado. Sin perder el tiempo, fue donde ellos. Lo primero que pudo notar fue a Twilight sollozando y con su rostro lleno de lágrimas. Esas dos cosas la hicieron darse cuenta de que nada bueno podía estar pasando. Definitivamente no traían buenas noticias sobre Spike. Todo eso no hizo mas que aumentar los nervios de Cadence y acelerar su corazón. Se temía lo peor y esperaba equivocarse con sus pensamientos.
-¿Cómo les fue en el hospital? ¿Spike... está bien?- Cadence se atrevió a preguntar.
Aquella última pregunta tuvo un efecto muy negativo en la alicornio violeta y no hizo mas que elevar el nivel del dolor que traía consigo desde que le dijeron que su dragón guerrero podría morir. Twilight simplemente salió corriendo con rumbo a su cuarto, pasando por al lado de Cadence sin siquiera dirigirle la palabra.
-¡Twilight, espera!- Applejack trató de parar a su amiga.
-Déjala. Se siente muy mal. Necesita estar a solas por ahora. Démosle el tiempo que necesite- Shining Armor le dijo.
La preocupación de Cadence aumentó por el estado emocional de Twilight.
-¿Por qué Twilight llora t-tanto? Lloraba m-muy similar a cu-cuando Spike se fue hace 13 años. ¿Q-Qué les dijeron en el hospital...?- Cadence quería saber qué era lo que estaba sucediendo.
-Ehh... uhhh... bueno, lo que pasa es que... Rayos, cómo explicarlo. Es algo un poco complicado de decir y demasiado doloroso de asimilar, Cadence. La situación de Spike es muy... delicada- Rainbow decía, con cierto nivel de dificultad en su voz.
-¿D-D-Delicada? ¿Q-Qué quieres d-decir exactamente, Rainbow...?-
La pegaso se quedó callada por unos segundos. Segundos durante los cuales podía sentir su corazón latir por los nervios.
-B-Bueno, lo q-que pasa es que...- Rainbow intentaba decir la dura verdad, pero Applejack se le adelantó.
-¡Spike cayó en coma!- Applejack no pudo contenerlo más y lo dejó salir, mientras lágrimas empezaban a salir de sus ojos.
Coma. Aquella palabra había dejado estupefacta a Cadence y no hizo mas que aumentar su nivel cardíaco.
-¡¿C-Coma?!- preguntó ella.
-¡A-Así es! ¡Pero eso n-no es lo peor de t-t-todo!- la vaquera sufría al intentar decir lo que le causaba tanto dolor.
-Ya no hables. Es demasiado, tanto para ti como para Twilight el tener que asimilar las cosas. Yo explicaré lo que ocurre. No te hundas más en este dolor como mi hermana- Shining interrumpió y procedió a explicar a Cadence la delicada situación del estado de Spike.
-Esto es lo que ocurre: Nos dijeron que Spike sufrió múltiples heridas, tanto leves como graves. Spike casi se desangra hasta morir, y hubiera muerto de no haber sido por la ayuda médica que le proporcionaron mis hombres en el momento que lo trasladaron al hospital. Los médicos lograron evitar que se desangrara, pero lamentablemente Spike perdió demasiada sangre. Pero eso no es lo peor. Debido a la pérdida de sangre y la paliza que recibió por parte de ese... bastardo Wolf, Spike cayó en el coma que te acabamos de decir. Lo peor es que los médicos no saben cuando despertará del coma, o peor aún... No saben siquiera si despertará. Cadence, Spike corre un alto riesgo de morir...- el unicornio acabó de explicar.
Algo muy difícil de escuchar y asimilar, y bastante desgarrador en la última parte. Cadence estaba teniendo extremas dificultades para creer semejante situación. Spike corriendo un alto riesgo de morir en el coma. Aquel dragón que apenas siendo un bebé con escasos ocho años, la ayudó a proteger el corazón de cristal del malvado Rey Sombra. Ese mismo dragón que había vuelto siendo alguien nuevo y los estaba ayudando a enfrentar la nueva amenaza, corría riesgo de perder la vida.
-¡N-No puede ser! ¡Spike no! ¡No q-quiero creer que Spike m-morirá! ¡NO LO CREERÉ!- entre gritos y lágrimas de dolor y tristeza, la princesa del amor dejó salir todo su sufrimiento.
Con Twilight
El dolor era casi imposible de tolerar. Era casi el equivalente a aquel fatídico día de hace 13 años, cuando Spike se marchó de su lado. Pero la situación era mucho peor. Si el dragón moría, iba a irse de su vida... para siempre. Daba igual cuantos años pasaran, jamás volvería a estar a su lado. Un vistazo a lo que podría ser el resto de su vida. Si Spike llegaba a morir, una vida repleta de soledad y depresión era lo que tendría que atravesar.
Aferrándose a la almohada de su cama y derramando un mar de lágrimas, la alicornio no quería imaginar semejante vida, que más que vida, debía denominarse tormento.
Eres mi mundo y mi razón de vivir. De igual forma si te pasara algo similar, preferiría mil veces estar muerto para acompañarte en el más allá, en vez de vivir una triste vida sin ti a mi lado.
La princesa recordó aquellas bellas palabras del guerrero que se había ganado su corazón. Unas palabras que expresaban el amor que sentía por ella. Un amor que no podrían consumar si él se iba de su vida para siempre.
-T-Tú eres quien le dá u-un propósito a mi v-v-vida. Primero m-muerta antes que vivir s-sin ti, Spike. N-N-No mueras, por fa-favor. No quiero que nuestro amor s-sea interrumpido po-por estos momentos sombríos que nos h-han tocado a-atravesar-
En la noche
Cualquiera pensaría que una tranquila noche de sueño podría ayudar a relajar los nervios y olvidarse del miedo. Para Twilight no fue así. Lo que ella esperaba que fuera una normal y tranquila noche, sería todo lo contrario. Aferrándose a las sábanas de la cama, la alicornio se volteaba de un lado a otro constantemente. Podía visualizar en su sueño algo que fácilmente podía tratarse de sus peores tormentos intentando cazarla.
Parada sobre la fría nieve, Twilight veía a Spike batallar contra Xed. Veía a su dragón ser masacrado por el Wolf. Por cada golpe que Spike recibía, sangre se podía ver caer sobre la nieve. El guerrero poco podía hacer contra el poderoso Beta Wolf. Su cuerpo estaba lleno de golpes, heridas y mucha sangre. En un punto, el lobo golpeó con un puñetazo al dragón, lo que lo hizo caer de cara sobre la nieve.
-¿Qué te ocurre, dragón? ¿Acaso soy demasiado fuerte para ti?- dijo Xed.
Spike se arrastraba lentamente sobre la nieve, dejando un rastro de sangre sobre esta.
-Al parecer sí, ¡jajajajajaja!- se rió Xed macabramente.
-¡Spike!- Twilight intentó correr hacia él para ayudarlo, pero era inútil.
Algo andaba terriblemente mal. No podía moverse de su lugar. Era como si la gravedad fuera tan fuerte que la estuviera manteniendo en el lugar, impidiéndole socorrer al amor de su vida.
-¿Qué sucede, pony? ¿Te quedarás ahí y verás como acabo con la asquerosa vida de este lagarto?- Xed retó a la alicornio violeta.
La ira empezó a crecer en ella. Intentó atacar al lobo con su magia, pero para su desgracia, su cuerno no respondía. Era como si su magia hubiera sido anulada. No podía hacer ningún hechizo, ni siquiera lanzar algún ataque. No podía ayudar de ninguna forma al dragón que amaba.
-Entonces que así sea- Xed se agachó y agarró a Spike de la nuca. Levantó su cabeza para que pudiera mirar a Twilight.
-Bueno dragón, hasta aquí llegaron tus días. Helheim te espera. ¿Unas últimas palabras para tu amiguita pony aquí presente?-
Cascadas de lágrimas empezaron a caer por el rostro de Twilight al ver toda la sangre en el rostro de Spike. Su cabeza, su nariz, su boca. Ensangrentado a más no poder. Era muy cruel de ver. El dragón al ver las lágrimas caer de los bellos ojos morados de su novia, volteó ligeramente hacia el Wolf que lo agarraba. Una mirada asesina se podía notar en su rostro ensangrentado.
-Vete... al infierno- esas fueron sus últimas palabras.
Xed estrelló la cabeza del dragón contra la nieve y empezó a pisotearlo repetidas veces.
-¡ERES-DÉBIL-Y-YA-TE-SUPERÉ!-
-¡SPIKEEE!- Twilight gritaba al ver a su dragón ser masacrado.
Luego de un rato, el dragón ya no se movía. Xed decidió que era hora de rematarlo y acabar con esto de una vez por todas.
-¡Es hora de librarte de tu miseria!- Xed generó poder de electricidad en su mano derecha y apuntó al cuerpo inmóvil de Spike.
-¡Noooo!- Twilight gritó.
-¡DESPÍDETEEEE!- Xed lanzó su ataque sobre Spike.
-¡SPIIIKEEEEEEEEEE!-
De manera abrupta y con los nervios en su máximo nivel, la princesa despertó de golpe. Miró a su alrededor y se dio cuenta de que había sido solo una pesadilla. Una muy cruda y sangrienta. Una pesadilla que superaba con creces a los sueños contantes que tuvo sobre Spike durante los 13 años que no estuvieron juntos. Respiró de forma más relajada, mientras se llevaba un casco al pecho. Pudo sentir su corazón latir a mil por hora.
Intentó hacer el más grande esfuerzo posible por relajarse. Lentamente, volvió a recostarse y taparse con las sábanas. Había sido solo una maldita pesadilla. El bastardo de Xed no logró matar a Spike. Gracias a Peewee había sido así. Lo habían rescatado y llevado de vuelta al Imperio de Cristal para tratar sus heridas. Pero lo que Spike tendría que enfrentar ahora, era el coma en el que había caído. Un coma que amenazaba con tomar su vida. Ella sabía que él estaba luchando por su vida. Luchando por quedarse a su lado, tal como se lo juró aquel día en que se declararon su amor. Debía tener fe. Al igual como la tuvo en que Spike regresaría a Equestria. No debía perder la fe.
-Yo creo en ti, Spike-
Cerró sus ojos lentamente, para volver a conciliar el sueño. Mañana sería un nuevo día. Un día repleto de diversos sentimientos.
Al día siguiente
Ya era casi medio día y las tres Guardianas junto a Shining Armor se preparaban para ir al hospital. Hoy podrían ver a Spike finalmente. Era lo único en lo que pensaba Twilight. Lo único que quería hacer.
Applejack y Rainbow Dash esperaban en la entrada del castillo.
-Créeme cuando te lo digo. Luego de lo ocurrido en Griffonstone, creía que había visto la crueldad en su máxima expresión. Pero no podía estar más equivocada. Lo de los soldados del Ártico fue un salvajismo anormal. Muerte, sangre, desmembramientos, mutilaciones... tripas afuera...- la pegaso hablaba con la vaquera.
-¡Cállate ya! Me dan ganas de vomitar el solo recordarlo- le dijo la vaquera a la pegaso.
-Ehh... pero... uhh... lo siento- se disculpó Rainbow.
-Solo agradesco que Spike no sufrió el mismo destino que los soldados. Jamás creí que llegaría a pasarle esto- dijo Applejack con un tono de preocupación por el dragón.
-Te creo. Nunca pensé que Spike iba a ser derrotado por el estúpido Xed. Y eso que Spike era el más fuerte en nuestro equipo. Es un dragón después de todo. Pero supongo que jamás esperó enfrentarse a una raza tan poderosa como los Wolves- dijo Rainbow.
-Ahora que sabemos a lo que nos enfrentamos, tendremos que estar más preparados que nunca. Vete a saber cuanto tiempo estará Spike en coma, y ruego a Celestia y Luna que pueda salir de esta. Sin Spike, nosotras tres, o sea Twilight, tú y yo, somos las últimas que podrían hacerle frente al pobre diablo de Xed y los Wolves- decía Applejack.
-Bueno, supongo que puedo estar de acuerdo. Pero, ¿de verdad crees que aún con todo lo que nos enseñó Spike, podríamos siquiera hacerle frente a un Wolf con un poder tremendo y varios Wolves más? ¡Nos aniquilarían, incluso luchando las tres juntas!- Rainbow buscaba como hacer bien las cosas.
-Tú tranquila, amiga. Ya lo tengo todo resuelto- dijo la yegua de cabello rubio.
-¿En serio?- preguntó la pegaso de cabello arcoíris.
-Así es. Si queremos tener alguna posibilidad de enfrentar a los Wolves, yo digo que tendremos que pelear usando nuestros...- antes de que Applejack pudiera terminar, una voz la interrumpió.
-Ya estoy aquí, chicas. Hoy por fin podremos ver a Spike- Twilight llegó con sus dos amigas.
-Vale, Twilight. Solo faltaría tu hermano y nos ponemos en marcha- dijo Applejack.
-Pues que no se diga más- dijo Shining, casi saliendo de la nada.
-Guau, eso fue rápido. Pero en fin- dijo Rainbow encogiéndose de hombros.
Con la intención de no perder ni un solo segundo, los cuatro se dirigieron sin mas al hospital.
Ya en el hospital, el grupo se dispuso a esperar. Se encontraban en la sala de espera, aguardando a que les autorizaran ver a Spike. La espera estaba llegando a ser agobiante, para Twilight más que nadie.
Finalmente, un doctor llegó con ellos y los reconoció sin mucha dificultad.
-¿Ustedes son quienes vienen a ver al dragón que cayó en coma?- quiso saber el pony.
-¡Así es! ¡Somos nosotros!- Twilight respondió al instante.
-En ese caso, síganme- dijo el pony, para posteriormente, guiarlos al cuarto donde tenían a Spike.
-Es aquí. Solo les pido que tengan cuidado con el dragón. Estamos haciendo lo posible por mantenerlo estable. Ojalá que nuestros esfuerzos para salvar una vida no sean en vano. Con permiso- dijo el doctor, para después retirarse.
Twilight se paró frente a la puerta, con sus dos amigas y hermano detrás de ella. La abrió lentamente y entró, siendo seguida por los demás. Una vez dentro, pudo ver lo que se imaginaba. Ahí estaba él. Lo tenía frente a sus ojos. Dolía verlo en ese estado. Un dolor nada fácil de albergar, en lo absoluto.
Sobre la cama del cuarto, reposaba un Spike inconsciente. Sus botas estaban al pie de la cama. Lo raro es que ni su bandolera y mucho menos su espada estaban por ningún lado. Pero eso no era todo. Tenía múltiples vendajes en su cuerpo: Vendajes alrededor de su abdomen. Vendajes alrededor de su pecho, los cuales se unían a los vendajes de su hombro izquierdo. Su hombro derecho también los tenía, pero sin conectar con los de su pecho. Su brazo izquierdo estaba vendado desde la muñeca hasta el codo. Su brazo derecho se encontraba de la misma forma, con la excepción de que los vendajes también envolvían su mano del mismo lado. Por otra parte, su cabeza también tenía vendajes alrededor de ésta, llegándole a cubrir todo el ojo izquierdo. Tenía un parche en su mejilla derecha. Pero no era solo vendajes lo que tenía.
Spike también tenía una aguja inyectada a su brazo derecho, la cual provenía de un gotero, conectada a un suero al lado de la cama del cuarto. Estaba más que claro que le estaría administrando algún medicamento o algo por el estilo. Y lo último, era que tenía una máscara de oxígeno puesta.
-Spike...- Twilight se acercó a la cama sobre la cual yacía su dragón guerrero en coma. Lágrimas comenzaron a formarse en sus ojos.
Al estar junto a ésta, pudo notar los constantes pitidos de la máquina que medía el ritmo cardíaco del dragón. Esperaba que aquel aparato nunca llegara a comunicar que su amado dragón había perdido la vida. Su corazón no lo toleraría.
-Spike, estoy aquí. Estamos aquí contigo- dijo ella, mientras tomaba la mano izquierda del dragón entre sus cascos.
Applejack se acercó de igual forma.
-Spike, colega, l-lamento ta-tanto que no llegáramos a so-socorrerte a tiempo. Pero ahora q-q-que te encuentras luchando po-por tu vida, nos tendrás aquí p-para apoyarte. Solo... solo no mueras... por favor- la vaquera no lo contuvo y dejó salir sus lágrimas de dolor y tristeza.
Rainbow también quiso hablar. No quería quedarse callada. No ahora.
-Todo lo que nos enseñaste fue genial, Spike. De no ser por ti, no nos habríamos dado cuenta del potencial que tú y solo tú viste en nosotras. De verdad que te convertiste en un dragón fenomenal. No nos dejes, Spike. No seríamos nada sin ti- dijo Rainbow.
Unas bonitas palabras por parte de la pegaso, las cuales lograron sacarles una muy ligera sonrisa a Twilight y Applejack, quienes no paraban de derramar lágrimas.
Shining Armor se dispuso a hablar de igual manera.
-No hablen como si se estuvieran despidiendo de Spike. El sabe que tiene que ganar esta lucha para no perder su vida. Los dragones siempre se proponen lograr algo. Sabe que todos aquí lo necesitamos. Gracias a él estamos enfrentando esta nueva amenaza de los Wolves. No nos volverá a dejar como hace 13 años, chicas. Menos a ti, Twilight. Se que tú significas mucho para él- dijo el unicornio, esbozando una sonrisa de fe.
Twilight sabía que su hermano tenía razón. No estaba ahí para despedirse de Spike, como si su muerte fuera algo inminente. Estaba ahí para apoyarlo. Se limpió las lágrimas de su rostro e intentó relajarse.
-Al igual como tuve fe en que regresarías a mi lado, la debo tener en este momento. La esperanza es aquello que nos mantiene conectados a la vida. Ahora más que nunca es cuando te necesitamos, Spike. Equestria, tu hogar te necesita. Yo te necesito-
-Así es, Twilight. Spike no puede morir ahora. No cuando aún no sabe como te sientes por él- dijo Applejack, haciendo hincapié en el enamoramiento de ella hacia el dragón.
Esto hizo sonrojar a Twilight.
Si tan solo supieran de que lo nuestro ya es una realidad. Pensó ella.
-¿Sentirse por él? ¿De qué están hablando?- Shining Armor preguntó.
-¿En serio? ¿Acaso aún no te has enterado, Shining?- le dijo Rainbow.
-¿Enterarme de qué?-
-Pues resulta, que tu hermana se enamoró de Spike, hehehe- dijo la pegaso, tratando de que hubiera positividad en el momento.
El unicornio procesó lo que acababa de escuchar. Dirigió su atención hacia su hermana.
-Twilight, ¿es eso cierto?- él quiso saber.
La princesa no quiso seguir ocultándolo más. De hecho, ya que había incertidumbre de cuando despertaría Spike, quiso sacar a la luz tantas cosas en ese preciso momento.
-Sí. Es cierto. Me enamoré de Spike. Y NO por su físico ni su apariencia. No no no. ¡Esa es una razón estúpida para enamorarse de alguien! Me enamoré de él por su forma de ser. Por esa voluntad infinita que posee. La cuál ha demostrado desde que tengo memoria. Solo hay que hacer un recuento de las múltiples veces que nos ha ayudado. Pero lo veo imposible, porque son tantas que no se pueden contar. Fue esa voluntad y disposición suyas las que me hicieron darme cuenta de que estaba enamorada de él. Y eso de que él sea un dragón y yo una pony me parece una excusa de lo mas lamentable para evitar sentir atracción por él. El amor no conoce límites de NINGÚN tipo. De hecho, hay algo que quiero confesarles...- decía Twilight.
Luego de todas aquellas palabras, Applejack, Rainbow y Shining pusieron atención a lo que la alicornio estaba a punto de confesar.
-¿Y qué sería, Twilight?- preguntó Applejack.
La princesa violeta se mantuvo en silencio durante unos segundos. Segundos durante los cuales buscaba dejar salir sus palabras. Al final, se armó de valor y habló.
-Lo que quiero decirles es que... Spike y yo...- su confesión no pudo llevarse a cabo, debido a una abrupta e inesperada interrupción, casi salida de la nada. Una interrupción que desataría el caos.
Repentinamente, la puerta del cuarto se abrió de golpe. Esto provocó que todos ahí presentes dirigieran su atención hacia ésta. Twilight no podía creer quién se encontraba ahí. Una unicornio blanca de melena morada. La responsable de la partida de Spike a Dovahkiin. La culpable de todo el sufrimiento que le estaba haciendo pasar su mente, durante 13 años y más. Aquella pony que jamás valoró a Spike hasta el día que lo perdió. Era nadie más ni nadie menos que... Rarity.
-¡Spike!- la modista corrió hacia la cama donde yacía el dragón en coma. Llegó a apartar a Twilight de ésta, con tal de estar junto al guerrero.
-¡Spike, qué fue lo que esos feos lobos te hicieron!-
-¿R-Rarity?- Rainbow estaba confusa.
Twilight no podía creer lo que acababa de pasar. Rarity aparecía de la nada, y para el colmo la apartaba de Spike. Ambos factores despertaron la ira de la alicornio. En ese preciso momento, le importaba una mierda lo que pensaran de ella. Se acercó a Rarity y la apartó bruscamente de la cama, tirándola al suelo. Se puso enfrente de ella con mirada de pocos amigos.
-¡Qué carajos haces TÚ aquí!-
La unicornio se asustó un poco por la reacción de Twilight. No esperaba que pasara esto al llegar al Imperio de Cristal. No esperaba que Twilight reaccionara de esa manera. Parecía irreconocible.
Momentos antes
El tren había llegado a la estación del Imperio de Cristal. De éste bajaron muchos pasajeros, entre ellos una unicornio blanca de melena morada.
-Por fin estoy aquí. Espero no echar nada a perder- dijo Rarity.
Rarity se dirigió al castillo a toda prisa. Luego de unos minutos, logró llegar. Sin pensarlo dos veces, entró.
-¿Hola? ¡Hay alguien aquí! ¿Twilight? ¿Chicas? ¡Spike!- Rarity intentaba encontrar a sus amigos.
Sus llamados solo lograron llamar la atención de cierta alicornio rosada. Cadence llegó donde ella.
-¿Rarity? No esperaba verte por aquí. ¿Qué haces aquí?-
Creía que ni ella, Pinkie y Fluttershy iban a ayudar. Sobretodo después de lo que me explicó Rainbow. Pensó Cadence.
-Hola Cadence querida. ¿Sabes donde están Spike y las chicas?-
Cadence no estaba segura si decírselo a Rarity. Vete a saber cómo lo iba a tomar. Pero ocultárselo sería mucho peor.
-Twilight y sus amigas están en el hospital- dijo ella.
-¿En el hospital? ¿Están todas bien?- preguntó Rarity empezando a preocuparse.
-Si. Las tres están bien. Pero no puedo decir lo mismo de... Spike-
Esto elevó la preocupación de Rarity.
-¡¿Spike?! ¡¿Qué le ocurrió a Spike?! ¡¿Es por él que fueron al hospital?!- la unicornio buscó obtener respuestas.
-Rarity, relájate. Debes ser fuerte para escuchar lo que te voy a decir: encontramos Wolves en el ártico hace más de una semana. Muchos soldados murieron a manos de ellos. Spike fue a averiguar qué ocurría, pero nada salió bien. Spike fue mortalmente herido y puesto al borde de la muerte por los Wolves. Spike... cayó en coma- dijo Cadence con dificultad en la última parte.
Puesto al borde de la muerte. Esa frase desató el miedo en Rarity y elevó a niveles abismales sus nervios. Si Spike moría, todo lo que había pensado para hablar con él, se iría a la basura.
-¡No! ¡Spike no! ¡Spike no puede morir!- Rarity salió corriendo a toda prisa al hospital.
Tiempo actual
-¡Cuál es tu problema! ¡¿Por qué me empujas, Twilight?!- dijo Rarity molesta, mientras se levantaba del suelo.
-¡¿Es en serio?! ¡¿Yo soy la culpable?! ¡TÚ fuiste la que empezó! ¡¿De verdad crees que puedes llegar así de la nada como si no importara?! ¡No me digas que viniste a ayudarnos a pelear contra los Wolves! ¡Eso no te lo crees ni tú!- Twilight estaba más enfadada.
-¡No vine aquí por los Wolves! ¡Vine aquí por Spike!- dijo Rarity.
Twilight no se sorprendió tanto por esto. Ya lo veía venir y no iba a ser nada agradable.
-¡Ah genial, aquí vamos de nuevo! ¡Spike ya ha tenido que sufrir demasiado como para que tú vengas a empeorar la situación con tu estúpida presencia- dijo ella.
Soundtrack:
Pokémon X/Y - B/W Emotion theme
¡Aléjate! ¡No quiero saber NADA de ti!
-¡Tengo cosas que solucionar con Spike, Twilight! ¡Cosas personales que necesito que se solucionen o no podré vivir tranquila nunca más!- dijo Rarity, mientras lágrimas empezaban a formarse en sus ojos.
-Oh, ¡¿en serio?! ¡¿Y qué le dirás a Spike?! "Oh Spike, lamento haber sido una malagradecida que solo te utilizó para sus beneficios"- dijo Twilight, tratando de imitar la voz de Rarity.
Esto ofendió un poco a Rarity.
¿Me estás diciendo que todo lo que hice por ti... NO VALIÓ DE NADA?
-¡Lo peor de todo Rarity, es que tú sabías de los sentimientos de Spike! ¡Sabías que el te amaba desde que te conoció! ¡Y si hubieras aclarado lo que tú pensabas sobre eso desde el principio, mi dragón, mi guerrero, NO se hubiera marchado y yo no hubiera tenido que vivir con el dolor de su partida por 13 malditos años!- Twilight dijo, con lágrimas formándose en sus ojos al decir esto último.
¡Spike... por favor escúchame!
-¡E-Esa es l-la precisa ra-razón por la que v-vine! ¡Para p-poder arreglar las cosas c-c-con Spike!- dijo Rarity, mientras las lágrimas empezaban a caer de su rostro.
Arreglar las cosas. Esto desató todo. Twilight ya no podía contenerse más.
-¡¿Arreglar las cosas con Spike?! ¡¿"ARREGLAR LAS COSAS"?!- dijo ella más enojada que antes.
-Twilight, por favor cálmate. Esto no nos está ayudando- Shining trató de disminuir la tensión que había, pero sería inútil.
-¡NO! ¡NO voy a calmarme! ¡Ésta pony me va a escuchar AHORA!- gritó la alicornio violeta, con cascadas de lágrimas en sus ojos.
Shining se exaltó un poco por la reacción de su hermana. No logró hacer nada mas que elevar la tensión.
Applejack y Rainbow juraban que nunca habían visto a Twilight así de furiosa.
-¡Tú no quieres arreglar NADA Rarity! ¡Tú lo único que quieres es que Spike vuelva a fijarse en ti! ¡Quieres volverlo a tener comiendo de tu pezuña! ¡Quieres que vuelva a ser tu estúpido perrito faldero como a sus ocho años! ¡Solo quieres volver a seducirlo con tus asquerosos encantos de MIERDA para que cumpla tus caprichos de porquería! ¡Spike podrá ser cualquier cosa, pero menos un idiota para volver a caer en tus trucos, Rarity! ¡Lo único que buscas es que el te ame para no quedar mal! ¡¿Pero acaso sabes siquiera lo que es el amor?! ¡Pues claro que NO! ¡Tú solo te fijas en la apariencia! ¡¿Has llegado siquiera a conocer a Spike para quererlo por cómo es y NO por cómo se ve?! ¡Tú no sabes lo que es el amor, Rarity! ¡Preferiste tu reputación del carajo antes que los sentimientos de Spike! ¡Y no supiste valorarlo hasta que se fue de Equestria! ¡Ahora que volvió siendo su mejor versión de si mismo, es cuando piensas "fui una idiota por no valorar a Spike"! ¡No eres más que una HIPÓCRITA, Rarity! ¡No tiene lógica ninguna el que vengas a intentar "arreglar las cosas" con Spike según tú! ¡No hay que ser idiota para darse cuenta de tus verdaderas intensiones, Rarity! ¡Hay seres en éste mundo que por más que intenten fingir que son buenos, alrededor suyo tienen moscas que delatan lo mierda que son! ¡Eso es lo que tú representas, Rarity! ¡Spike ya no es un bebé! ¡MÍRALO! ¡Tiene 21 años! ¡21 AÑOS! ¡Tuvo que lidiar con el hecho de que lo rechazaste de muy mala manera por 13 años y más! ¡Ahora está batallando por su vida para no dejar nuestro mundo! ¡Para no dejar a los que le importan! ¡Spike ya estaba al límite, como para que vengas TÚ a empeorar todo! ¡Haznos un favor a todos aquí y haz lo que Spike les dijo a Pinkie, Fluttershy y a ti en Canterlot! ¡Si no vas a ayudar, limítate a NO ESTORBAR!- Twilight lo dejó salir todo, para volver al lado de su dragón que ya había sufrido bastante.
Rarity por su parte se sentía muy mal. Las palabras de Twilight habían sido muy dolorosas. Pero lo peor, era que sabía que la mayoría eran ciertas. La verdad no podía ocultarse.
-Yo... yo lo único que pido... es que Spike no muera. S-Sin él y-y-yo no podría vi-vivir- dijo Twilight sin parar de derramar lágrimas.
Applejack se acercó a ella para consolarla. O por lo menos, hacer un intento.
-Spike sabe lo que hay en juego si muere. Por eso sabe que debe ganar esta lucha, Twilight. Y con nuestro apoyo, las probabilidades serán más altas. Dejemos nuestros problemas internos de lado y concentrémonos en lo que de verdad importa, chicas- dijo la vaquera.
Rainbow no podía estar más de acuerdo.
-Exacto. Nos enfrentamos a muchas amenazas y tipos malos durante todos estos años. Y los Wolves son los que siguen en la lista- dijo la pegaso.
-Así es. Los Wolves no solo se enfrentan a Equestria. Se están enfrentando al segundo reino más grande de nuestro mundo. Quiero tener la oportunidad de vengar a mis hombres y la tendré- dijo Shining Armor.
A pesar de encontrarse destrozada, Rarity veía la determinación en sus amigos. Una determinación que ni ella, ni Pinkie ni Fluttershy habían mostrado. Entendía el por qué Spike reclutó a Twilight, Applejack y Rainbow. A pesar de las seis ser las Guardianas de la Armonía, las tres anteriormente mencionadas parecían ser la trinidad entre todas.
Spike, no mueras. Quiero al menos tener la oportunidad de pedirte perdón por mis errores del pasado. No pido más. Que Celestia te de fuerzas para salir del coma. Pensó Rarity secándose las lágrimas.
Lo que nadie sabía, es que no solo sería así. Alguien que había visto a Spike desde el principio también le daría fuerzas. Le daría valor.
¡Volvemos por fin con la historia, lectores! Que bien se siente sacar otro capítulo luego de 2 meses. Lamento la tardanza como siempre, pero es que lo que mas estuve haciendo fue jugar videojuegos como loco en mi computadora. Creo que nunca en mi vida había jugado tanto, pero bueno. Estamos en pandemia y hay que buscar una manera de pasar la cuarentena. Adoro escribir para ustedes, amigos, pero también necesito descansar, aclarar ideas, ver el rumbo de la historia y que todo vaya bien. Si quiero que la historia siga manteniendo su calidad, debo hacerlo así. Espero que lo entiendan.
PREGUNTA:
¿Cuál creen que fue el villano de MLP más desaprovechado/que merecía un mejor trato?
Ojo con esta pregunta, ya que sus respuestas pueden influir en mis futuras historias que tengo pensadas.
Recomienden mi historia si les está gustando, síganme para estar atentos y eso es todo por mi parte.
Hasta otra, lectores.
