Caspian despertó de madrugada, cuando los primeros rayos del sol se colaron en la habitación. Era una mañana fria, los copos de nieve surcaban el cielo. Susan dormía plácidamente acurrada en sus brazos, el muchacho deseo no tener que tener ningún tipo de responsabilidad y, poder permanecer con ella en sus brazos todo el día. Se veía tan tranquila y, serena, su princesa aventurera. Con cariño, acaricio su abdomen, sintiendo una leve patadita por parte de su bebe.
-Hola peque- susurro para no despertarla- Papi tiene que ir a encargarse de unos asuntos del reino, ¿Cuidarías a mami por mi? ... Te amo cariño, no seas brusco con mamá
-A ti también te amo princesa- susurro levemente besando su frente. La muchacha sonrió en sueños y, se acurruco más contra su pecho. Era adorable. Con cuidado, se levanto de la cama y, la arropo con las mantas al tiempo que sentía un golpeteo en la puerta.
Maldijo internamente a quien quiera que fuera y, a paso rápido para no levantarla, se encamino hacia la puerta.
Abrió silenciosamente la puerta, encantándose con QA, el profesor y Buscatrufas. Con un gesto de la cabeza les indico que hablaran afuera.
Los tres lo miraban algo abochornados, demasiado tarde se percato de que solo llevaba pantalones y, Susan le habia hecho una que otra marca.
-Buenos dias mis amigos, disculpen que no los haga pasar
-Buenos dias majestad- respondieron los tres a coro
-Mi rey, ha llegado el enviado de Archalet en la noche. Se ha coordinado una reunion con usted para las ocho
-Perfecto, por favor informarle al rey Peter también
-El consejo se reunirá por la tarde con los avances de la guerra
-Soliciten que incluyan las proyecciones sobre los terrenos baldíos.
-Parece haber un brote de gripe rondando por el castillo
-Encuentre a dos o tres personas que quieran ayudar y, monten un hospital de campaña. La reina Lucy seguramente estará encantada de ayudaros.
Siguieron hablando por un rato, informándole sobre todos los avances y, asuntos para tratar durante el día, hasta que la puerta se abrió de golpe. Su novia estaba parada allí, solo con una de sus camisas.
Los tres narnianos con los ojos abiertos de par en par, estaban dispuestos a saludar a la chica, cuando los gestos frenéticos del chico los detuvieron.
Con delicadeza, le tomo la mano y, la llevo nuevamente adentro. Cuando regreso, los tres lo miraban confusos.
- Lo siento por eso, ha estado sonámbula últimamente. Peter cree que es por el estrés, pero la vigilamos por las dudas para que no se caiga. Seria un riesgo si caminara hacia las escaleras. Les pido por favor que no se lo comenten, no quiero angustiarla.
-Descuide majestad, su secreto esta a salvo con nosotros- respondió Buscatrufas.
-Majestad con respecto a la reina, no cree prudente que duerman por separado ...
-Mi amigo, no podría dejarla sola aunque quisiera. Su vida esta en el blanco en estos momentos, además, cuando todo esto termine sera mi esposa y, nada de todo esto importara realmente.
-¿Su esposa?- dijo el profesor con los ojos desorbitados - ¿Usted cree que es prudente? ¿Con la situación como está?
-Ella puede confirmártelo si quieres, a fin de cuentas es quien ha dado el sí
Los cuatro se miraron en silencio unos momentos, hasta que el rey se excuso para ir a cambiarse.
Caspian ingreso en su oficina con las cartas de santa, bajo el brazo. El mapa los habia ayudado muchísimo. Era como un holograma, con cada sector del mundo graficado en él, el muchacho solo tenia que pensar que lugar quería ver y, se proyectaba con cada movimiento que pasara en él. Habia pasado semanas buscando a la bruja, sin suerte.
El día paso rápido, entre reuniones y, consensos. Estaban en medio de un consejo de guerra, cuando un grito que helo su sangre interrumpió las conversaciones.
-¡Saca tus sucias manos de mi hermana bruja! - Edmund grito acompañado de una estridente risa.
-Edmund querido, que bueno verte
Caspian y, Peter corrieron tirando las sillas a su paso, seguido de los demás miembros del consejo.
-Mira nena, hasta que a aparecido tu novio
-¿Que diablos le has hecho?- gruño con odio viendo la sangre escurrirse de su vientre. Susan estaba pálida, sus ojos eran completamente azules y, miraba a la mujer delante de ella con curiosidad, casi con adoración
-¿No te has preguntado querido porque tu novia camina dormida? ¿O como es que alguien logro que comiera algo envenenado?
-Voy a destrozar cada uno de tus huesos y, tirar al pozo mas oscuro del infierno si no te apartas de ella ahora mismo- exclamo Peter con furia.
-Relájate querido, un movimiento brusco y, todo estaría acabado para ambos ... es una muchacha bellísima ¿No les parece?
La mujer saco una de sus manos de su vientre y, lamio la sangre que escurrió de sus largos dedos. Susan la miro con una sonrisa tierna, como si estuviera fascinada con aquello.
-Eres una criatura deliciosa ¿Te tirarías de un barranco por mi? - exclamo la bruja mirándolo con una sonrisa diabólica. Su voz era exactamente igual a la suya, Caspian sintió que iba a vomitar -¿Me entregaras a ese hermoso bebe verdad?
La muchacha parpadeo, frunciendo el ceño y, la bruja bufo por lo bajo.
-Susan...querida...
Caspian la miro con preocupación, sentía que le iba a dar un ataque de nervios allí mismo. Quería arrancarle el corazón a esa mujer con sus propias manos.
La bruja quito la mano del abdomen, como si le quemara. Susan la miro por ultima vez, con una mirada desafiante. Luego giro su cabeza hasta su futuro esposo, en sus ojos azules solo se podía encontrar paz. "Tranquilo" pareció decir, antes de dejarse caer al piso.
Su grito traspaso cada piedra del castillo, una luz blanca y, potente la rodeo expulsando a todos a su alrededor. Caspian oyó a la bruja gritar, mientras cada antorcha del pasillo cobraba vida. El muchacho se protegió los ojos con el brazo, luchando por llegar hasta ella. Cuando la luz menguo, vio como poco a poco, los brazos de su novia se aflojaban y, caía a la inconciencia. Mas rápido de lo que su cuerpo se lo permitía en aquel momento, corrió a su encuentro antes de que se golpeara contra el suelo.
-Susan- susurro acunándola en sus brazos, su rostro era sereno, tal como aquella mañana. Un vestido blanco flojo la cubría, no habia rastros de las manos de la bruja. En silencio, agradeció al gran león.
-¿Que diablos a sido eso? - exclamo Peter confundido, parándose algo desorientado a su lado. Ambos la contemplaron en silencio, queriendo grabar en su mente su rostro pasivo. A lo largo del pasillo, todo el mundo comenzaba a levantarse, no habia rastros de Jadis.
Caspian sentía la ira burbujear en su sangre, esa mujer habia puesto las manos sobre su novia y, si Edmund no hubiera estado allí, no quería imaginar que hubiera sucedido.
-Quiero que cada guardia en el castillo, recorra cada rincón, encuentren a esa mujer- gruño poniéndose de pie con la muchacha en sus brazos- en quince minutos los necesito a todos en la sala de juntas.
El muchacho se voltio, dejando a todos en un silencio sepulcral. Era conocido por ser un rey pasivo, sin embargo allí, cada uno pudo ver el odio explotando fuera de cada uno de sus poros. Solo parecía ser gentil con la muchacha en sus brazos.
Camino a paso firme por el pasillo, seguido por los demás reyes.
Susan despertó algo confusa, habia tenido un sueño algo extraño. Palmeo la cama con los ojos cerrados buscando a su novio, mas frunció el rostro al sentir su lado de la cama vació.
- Él no esta aquí Su- dijo dulcemente la voz de su hermanita a su lado. La muchacha lentamente abrió los ojos y, la miro adormilada. Poco a poco todo fue regresando a ella, la niña completo los vacíos de su mente mientras habia estado en trance.
-Ayúdame a levantarme Lu- murmuro con una mano en el estomago. La niña hizo lo pedido, sosteniéndola del brazo para ayudarla con el equilibrio- Pásame el abrigo que esta en aquella silla
-¿Que estas haciendo?
-Necesito estar en esa reunión y, tu también
-Susan, acabas de ser atacada ...
- Lucy, iré alli con o sin ti
Escucharon los gritos antes de bajar las escaleras, Susan frunció los labios, no le gustaría nada su interrupción. Sentía el cuerpo pesado y, los pies estaban matándola, pero era de vital importancia que llegara allí.
-Me importa un carajo a quien tengan que conseguir, rastrillaran cada rincón del reino y, traerán ante mi a cualquier mago, enano, centauro, humano o quien sea que pueda explicarme que diablos acaba de pasar hoy aqui- les grito el muchacho. Susan vio salir apresurado a un fauno con una montaña de papeles, dejando la puerta entre abierta. Su hermanita tomo su brazo con mas fuerza, algo cohibida, la muchacha le sonrío para tranquilizarla.
Caspian estaba de espalda a ellos cuando entraron, la chica tubo un extraño deja vu con su reunión previa a la invasión del castillo de Miraz, vio rostros lívidos y cohibidos. La seriedad del rostro de cada uno de los presentes hablaba por si sola. Ninguno se percato de su entrada, oculta tras el cuerpo de su amado. Con tranquilidad, toco su espalda.
-¿Que?- exclamo furioso dándose vuelta. Su rostro cayo al contemplarla parada detras suyo, con dificultad trato de respirar (su pecho subía y, bajaba con brusquedad) y, tranquilizarse.
-Cálmate- le dijo con serenidad, mirando profundamente sus ojos marrones. Su voz se escucho fuerte y, clara en la habitación silenciosa. No se dejaría amedrentar por su actitud, tenia bastante experiencia lidiando con los desplantes masculinos, despues de años de sobrellevar la actitud de sus dos hermanos- actuar como un crio no te llevara a ningún lado.
-¿Que estas haciendo aqui?- susurro pasando nerviosamente su mano por su cabello. Susan noto que estaba bastante despeinado, como si hubiera realizado aquel movimiento varias veces en la ultima media hora. Lucy se escondió detras suyo, no queriendo ser el centro de la mirada acusatoria del joven.
-Darte la respuesta que necesitas
Caspian frunció el ceño escéptico, al igual que varios hombres en la habitación. Preferían que el rey gritara por horas, a ser aleccionados por una niña.
-Susan, no creo ...
La muchacha lo miro de manera fria, retándolo a continuar. Con un suspiro de exasperación, camino hacia la mesa mientras murmuraba " Hombres" con fastidio.
- No creo majestad, que usted deba interrumpir esta reunión. La guerra es un tema de hombres y ...- Exclamo Lord Creight desde la otra punta de la habitación, mirándola de arriba a abajo- obviamente usted no lo es.
-Escúchame imbécil- siseo la muchacha, provocando que la mayoría de las bocas de los presentes cayera- no me importa lo que en tu miserable vida te hayan hecho creer, tomaras a tu amigo, lo meterás en tu pantalón y, apoyaras tu trasero en esa silla con la boca cerrada. Soy reina de Narnia hace mas de 1.300 años, he visto cosas que ni tu con tu minúsculo cerebro imaginarias. He luchado en decenas de guerras y, casualmente para tu suerte o desgracia, soy la prometida de tu rey, quien podría correrte de aquí si se lo pidiera. Así que cierra tu maldita boca y escucha, o sino quieres que corte a tu pequeño amigo y, lo meta tan profundo en tu trasero que ni los medicos mas experimentados de Narnia podrán sacarlo ¿Comprendes?
El hombre la miro con los ojos abiertos, al igual que la mayoría, escandalizados por su lenguaje tan vulgar. Por el rabillo del ojo, vio a Edmund toser tratando de ocultar una carcajada.
- Ahora bien, el problema aqui es que ninguno de ustedes esta mirando el panorama completo. El enemigo estuvo aqui adentro si, pero, ¿Como lo hizo? Verán, la artimaña mas vieja del mundo es utilizar el rostro de un amigo para que tu contrincante baje la guardia. Lo siento Lu, pero el señor Tumnus nunca estuvo vivo. Jadis consiguió poderes mucho mas grandes de los que alguna vez tuvo y, jugo con nuestras mentes tratando de que nos concentráramos en los gigantes mientras ella hacia su movida, desde el corazón de la misma Narnia. Jamás encontrarías a Jadis en ese mapa por que no era a quien debías buscar, ni pasaría por tu cabeza buscarla en la seguridad de tu castillo.
Necesitaba un catalizador y, con aquella lanza en sus manos, convertiría el mundo en cenizas. Aslan nos dijo, que en nuestro mundo deberíamos aprender a reconocerlo, creo que varios de ustedes están relacionados con el concepto del catolicismo por sus raíces telmarinas. El cristianismo, se basa en la figura de dios, un dios que expulso a los primero humanos del paraiso dejando solo criaturas en el. Aun así, años mas tarde, volvió a brindar esa oportunidad a la raza humana, dos hijos de Adan y dos hijas de Eva fueron permitidos en su reino- dijo pausadamente mirando a sus hermanos- Y si el concepto de Dios, el paraíso y la raza humana es cierta, solo tienen que unir los puntos ¿Donde va un alma malvada al morir? ... Encontré un libro, hablaba del folclore Narniano desde el inicio de los tiempos, el cetro que Jadias quería que encontráramos, no pertenecía a otra bruja. Pertenece a Lucifer, el hermano del Aslan, Regidor del infierno.
Lucy a tenido la respuesta todo este tiempo, Jadis necesitaba catalizar a una fuerza poderosa, una fuerza que con sus poderes restaurados le permitiera levantar el reino de Lucifer. Jadis esta catalizando a Aslan.
Personalmente, estoy lista para morir. Se que si no sobrevivo a esto mi bebe estará en buenas manos, por que pase lo que pase, ustedes deberán mantener a Caspian vivo para criarlo. Os dare mis mayores tesoros, solo espero que aprendan a amarlos y, respetarlos así como yo lo hago. Si existe la mínima posibilidad de que salven a mi bebe, deben tomarla, sin preocuparse por mi vida.
Susan escucho diversas reacciones a lo largo de su relato, que iban desde la incredulidad a la infinita tristeza. Su hermanita estaba sentada en el regazo de Peter, llorando silenciosamente. Caspian estaba sentado a su lado, aturdido.
-Os aconsejo que vallan a descansar y, terminen esta reunión en la mañana con las ideas frescas. Agradezco su atención.
La joven beso la frente del muchacho antes de salir del lugar, dejando a todos en el mas absoluto silencio.
Caspian miro la luna con un suspiro desde la ventana de su estudio, las palabras de Susan nadaban constantemente en su mente.
"Estoy lista para morir" les dijo y, el joven sabia perfectamente que no era un comentario al azar, ella les habia dado una orden.
Con resignación, regreso a su habitación tras haberse calmado. Susan estaba apoyada en el respaldo de la cama completamente desnuda, su ropa estaba esparcida de forma desprolija sobre el suelo, como si hubiera comenzado a desvestirse y, se hubiera arrepentido en el trayecto. Tenia su bello rostro enterrado en las rodillas y, lloraba desconsoladamente como una niña chiquita. El muchacho la miro por unos momentos, a veces olvidaba lo joven y vulnerable que era. Estaba embarazada, en medio de una guerra por la cabeza de su bebe y, con un reino en contra por el simple hecho de ser una mujer fuerte e independiente. La veía levantarse cada día con una sonrisa a pesar de todo, ayudando a su gente y, tratando de mantenerlo cuerdo, el joven realmente se culpaba por no percatarse del terror en sus ojos. Parecía casi cruel que esa muchacha joven y valiente solo tuviera diecisiete años.
Con delicadeza, la tomo en sus brazos aspirando su dulce aroma. La muchacha se aferro a su cuerpo, como si fuese un salva vidas en medio el océano y, continuo llorando desgarradoramente. Caspian sentía que ni la tortura mas grande del mundo, podría compararse con el dolor que le causaban sus lagrimas, con saber que estaba completamente destrozada y, no podía hacer nada para calmarla más allá de dejarla desahogarse.
La muchacha lloro en su regazo hasta quedarse dormida, Caspian juro a quien sea que lo estuviera escuchando, que tendrían su felices para siempre cueste lo que cueste.
Inconscientemente aferro sus manos en su camisa, su pequeña princesa guerrera.
