Shinjuku.

Segunda capital del ejercitó demoniaco imperial japonés.

Se podían ver muchos soldados yendo de un lugar a otro.

Todos se estaban preparando para la guerra que decidiría el futuro de la humanidad.

Ordenes se gritaban de un lugar a otro.

Ninguno de los soldados desperdiciaba su tiempo, todos y cada uno tenía una tarea que debía de realizar.

Todo esto estaba siendo observado por un hombre de cabello negro corto.

Este es Kureto Hiiragi.

― ¡dense prisa!. ― dijo el a los muchos soldados que había por toda el are, su voz estaba llena de autoridad. ― si no terminamos esto hoy, no habrá mañana.

― ¡si, señor!. ― Todos los soldados respondieron con voz que resonó en el aire.

Kureto estaba viendo todo muy serio, él estaba a punto de librar una batalla que marcaría la historia de la humanidad, si ganaba, seria recordado como un héroe, si perdía solo podría lamentarse en el infierno.

Estaba un poco irritado pues su hermano había venido por órdenes de su padre, para vigilarlo, claro que él lo encerró, luego de matar a los soldados que hacían de guardias para Seishiro Hiiragi.

Llegados a este punto, no le importaba tener que desobedecer las órdenes de su padre para poder cumplir con su objetivo.

― Teniente general, Kureto. ― una voz femenina llamo su atención, volteo a ver a la chica de cabello rubio atado en una coleta con un fleco en medio de su frente. ― las preparaciones para la partida están completas, podemos salir en cualquier momento.

Dijo ella con voz solemne. Él solo asintió.

― por favor diríjase al helicóptero. ― ella extendió su mano señalando el camino, por su forma de actuar y de dirigirse a Kureto, se podía decir que ella tenía una aterradora lealtad hacia él.

Kureto empezó a caminar hacia esa dirección.

― ¿cuál es la condición del sujeto?. ― pregunto casualmente mientras metía sus manos en sus bolsillos.

―inestable, señor. ― dijo ella antes de agregar. ― parece estar sufriendo mucho

Kureto pareció ignorar la última parte de lo que dijo la chica.

― incrementa la dosis de la droga, fuérzalo de nuevo a la sumisión. ― dijo sin detenerse y sin cambiar el tono de su voz.

― Pero señor si hacemos eso podría morir.

― Si no resiste lo suficiente, la humanidad morirá de todos modos.

― retransmitirle sus órdenes de inmediato. ― dijo ella finalmente aceptando las órdenes de Kureto sin vacilación.

―oh… por cierto.― dijo él repentinamente atrayendo la atención de la chica rubia. ― ¿Qué sabemos del estado de Guren?

Pregunto él con despreocupación.

―según su último reporte solo, "todo está bien".

― ¿"bien"?. ― dijo Kureto con sarcasmo―jajajajaa.

El soltó una pequeña risa.

― supongo que tendremos que creer en él.

Dijo antes de empezar a moverse hacia el helicóptero.

Mientras tanto a las afueras del Ayuntamiento de Nagoya

La situación no podría ir peor.

Mitsuba está corriendo con los demás miembros de su equipo y todos lo que fueron a liberar a los rehenes.

El equipo de Narumi y lo miembros del equipo de Guren.

La batalla contra los tres nobles fu aun completo desastre, los vampiros prácticamente jugaron con Guren y Shinya los cuales fueron distraer al noble más fuerte que estaba en el ayuntamiento de Nagoya, Crowley Eusford.

Sin embargo ellos se vieron superados por a increíble fuerza del vampiro.

Crowley prácticamente barrió el piso con ellos. Ni siquiera el increíble trabajo de equipo de ellos pudo hacer algo contra él.

El equipo de Shinoa fue a darles apoyo, mientras los demás liberan a los rehenes y mataban a los vampiros de clase baja.

Ellos interactuaron todo lo que pudieron hacer poder, no vencer a los vampiros, sino entretenerlos y escapar una vez todos los rehenes fueran liberados.

Pero una vez más la dura realidad los abofeteo en la cara.

Ellos no pudieron hacer prácticamente nada, apenas lograron escapar, pero tuvieron que abandonar a Guren. El cual fue capturado por Crowley y sus sirvientas.

Mitsuba lado su vista y miro a kimizuki cargando aun inconsciente Yuu

Yuu incapaz de aceptar abandonar a Guren, uso dos píldoras para aumentar su compatibilidad con el demonio de su espada.

Antes ya había consumido una, eso sígnica que él tomo 3 pastillas en un periodo de tiempo muy corto.

Hacer eso le provoco incontable daños internos, pero logro obtener un poder muy grande, luego de obtener ese poder se fue directamente a salvar a Guren.

Pero la codicia es el pero pecado de todos, y Yuu tuvo que pagar las consecuencias de eso.

Yuu casi se convierte en demonio, pero fue rescatado por kimizuki, ahora todos estaban huyendo.

Refuerzos de los vampiros llegaron al ayuntamiento si no salían del lugar rápido, Mitsuba no tenía ninguna duda, todos se convertirían en ganado.

Ahora era una carrera desesperada por sobrevivir.

Mitsuba se sentía mal pero no podía gritarlo, no podía entretener a sus compañeros con sus problemas, si no puede ser útil para los demás al menos debería de evitar ser un estorbo, ese fue el pensamiento que ella misma se obligó a cumplir, soportando toda las dudas e inseguridades dentro de sí misma, poco a poco dañando su corazón en el proceso.

Ella prácticamente no había sido de ayuda en toda esta situación. Incluso después de entrenar día y noche hasta no poder más, ni una solo cosa había cambiado, ella no podía proteger a nadie.

No pudo ayudar a Yuu a salvar a Guren.

― (realmente soy inservible ¿he?). ―pensó Mitsuba. Una sonrisa amarga se dibujó en sus labios. ― (ellos tenían razón después de todo… siempre seré inferior a mi hermana)

En ese momento por alguna razón un recuerdo de un pasos lejano, cuando ella a un era una niña de 5 años llego a su mente.

Ella estaba llorando en su habitación, el por qué es confuso para ella, dado que es algo que paso hace muchos años.

En ese momento Mitsuba apretó los puños.

Un sentimiento de malestar extremo se abrió paso en su corazón.

Este no era un momento para ponerse nostálgico y recordar su miserable pasado o lamentarse por el presente.

Ella siguió corriendo al lado de sus compañeros. Era lo único que podía hacer.

Esto podría sonar muy triste, pero estas personas que se convirtieron en su equipo habían sido lo más cercano a una familia que ella había experimentado.

Accelerator estaba sentado escuchando distraídamente las palabras de la mujer llamada Aiko.

Él nunca había sido bueno para escuchar por mucho tiempo lo que otras personas decían, principalmente porque la mayoría de las personas que le habían dirigido la palabra en toda su vida, eran científicos haciendo preguntas estúpidas sobre sus poderes, o idiotas que hablaban como si fueran lo mejor del mundo cuando lo emboscaban para tratar de derrotarlo y de esa manera arrebatarle el título del más fuerte.

Accelerator había desarrollado un habito de ignorar la palabras de los demás con el paso del tiempo, entendió que las acciones de las personas dicen más que toda la basura que sale de sus bocas.

Se podría decir que desde que llego a este mundo, había hecho un esfuerzo por escuchar a los demás, para poder conseguir información.

Curiosamente la persona con la que más había hablado era Mitsuba, ella lo había ido a visitar varias vece al hospital, después de la pelea contra los nobles, al principio a él le irritaba que ella se la pasara hablando todo el tiempo, y a veces usaba su poder para re direccionar el sonido.

Sin embargo cuando Mitsuba se daba cuenta de que él no la escuchaba, ella hacia una rabieta y salía furiosa de la habitación.

Pero como si nada hubiera pasado volvía al día siguiente.

Esa fue la rutina por la que paso el, mientras estaba hospitalizado, se podía decir que podía soportar la compañía de Mitsuba hasta cierto punto.

El miro a la mujer llamada Aiko al parecer había terminado de hablar.

Según lo que ella dijo.

Guren se dirigió al ayuntamiento de Nagoya, para rescatar a unos inútiles que fueron capturados por los vampiros.

El grupo de rescate estaba conformado por el equipo de Guren, y el de Shinoa y un tipo llamado Narumi.

Guren le encargo a ella quedarse en el punto de encuentro para esperar a los demás equipos, en caso de que nadie apareciera, ella tendría que darlo por muertos.

Entonces debería de dirigirse al aeropuerto de Nagoya.

Accelerator estaba pensando cual era la opción correcta para elegir.

Las chicas de su equipo y Aiko estaban discutiendo o que deberían de hacer.

Él no se metió en esa discusión, por que independientemente de lo que ellas decidieran el haría lo que quisiera.

Como él lo veía, tenía dos opciones:

Primero: ir al ayuntamiento de Nagoya.

Segundo: ir al aeropuerto.

El casi inmediatamente descarto a primera.

Había pasado demasiado tiempo desde que Guren se dirigió a ese lugar, por lo que era probable que toda la diversión ya hubiera acabado por lo cual una absoluta pérdida de tiempo ir ahí. Incluso si encontraba vampiros solo serían tercera clase, era poco probable que se encontrara con la Reyna de Japón.

Además sabía que independientemente del resultado de la misión de salvar a los rehenes, la batalla final sería en el aeropuerto.

Eso era fácil de deducir, ya que si Guren ganaba irían al aeropuerto, y si perdían era más que probable que los vampiro les sacaran información y por consecuencia lo vampiros fueran al aeropuerto.

Los vampiros son seres con una vida increíblemente larga, por lo cual no es difícil de creer que a lo largo de sus inútilmente longevas vidas, ellos hubieran perfeccionados las técnicas de tortura para poder sacar información a los humanos.

De este moco todos los caminos posibles convergían en un solo punto… El Aeropuerto de Nagoya

Accelerator sonrió.

¿Por qué estaba pensando las cosas tanto?, no importaba que fueran vampiros o humanos, un poder capas de aplastar toda oposición eso era él.

Se levantó y empezó a caminar hacia el grupo de chicas.

― Bien, ¿Qué es lo que van a hacer?. ― pregunto el esper de manera despreocupada.

― hemos decidió dirigirnos al aeropuerto, lo más probable es que el coronel Guren ya haya rescatado a los rehenes y se dirigía a ese lugar.― dijo Saori.

Accelerator asintió, él también había decidido dirigirse a ese lugar, pero no sabía cómo llegar, si ellas iban a ir el podría seguirlas.

― o-oye…― la persona que le hablo no fue otra que Aiko. ― gracias por salvarme.

Dijo ella mientas se inclinaba, a diferencia de Haruka ella no tiene rencor a Accelerator por no llegar antes, después de experimentar muchas batalla y perder a muchos de sus amigos, ella estaba agradecida de seguir con vida para poder seguir luchando.

Accelerator la miro, cuantas veces . . . cuantas veces alguien le había agradecido por salvarlo.

Desde que llegó este mundo eso se había vuelto demasiado frecuente.

Acaso realmente algo cambio en él, después de perder contra ese nivel cero.

Este sentimiento… realmente lo estaba irritando.

Haruka y Saori observaron toda la escena, pero solo Saori se dio cuenta de que el albino no estaba muy contento con recibir el agradecimiento de Aiko.

Ella se acercó y se puso en medio de ellos.

― será mejor que no perdamos más y tiempo, ¿Aiko-san sabe cuáles son las órdenes después de llegar al aeropuerto?.

Aiko solo negó con la cabeza. Saori suspiro.

Era normal que no le dieran demasiada información pues si son capturados podrían filtrar información que causaría muchas molestias al ejército.

―bien será mejor dirigirnos al lugar, ¿Aiko-san cree poder seguir con su muñeca en ese estado?.

A Aiko el vampiro rubio le rompió la muñeca de su brazo derecho, por lo cual ella no podría ser de mucha utilidad a la hora de la pelea, dado que su arma demoniaca depende sus manos, si no puede sostener el arco con firmeza sería mejor que no se sobre esforzará o podría empeorar su herida.

― Si, además eso debería de preguntártelo yo a ti, por la herida en tu hombro. ― dijo mientras miraba las vendadas manchadas de sangre atadas en el hombro de saori.

― estaré bien, solo necesito descansar después de que todo haya acabado.

― dejen perder el maldito tiempo, hablando de estupideces. ― hablo Accelerator un poco irritado

― tienes razón. ― hablo Saori. ― nuestro objetivo por ahora será ir al aeropuerto y encontrarnos con los demás.

Con eso dicho todos comenzaron a correr hacia el aeropuerto de Nagoya.

Accelerator suspiro con molestia, pero también empezó a correr.

Realmente esperaba que algo interesante pasara en ese lugar, o de lo contrario el mismo tendría que hacer un alboroto. Para que los vampiros se dirigieran a ese lugar.

La avaricia es la raíz de todos los males.

Desde que los humanos fueron conscientes de sí mismos, conocieron el concepto de avaricia.

Por ella los humanos pelearon y mataron entre sí, por ella las guerras nacieron, por ella el sufrimiento, el dolor y la desesperación se abrieron camino entre los corazón de aquellos que estuvieron atrapados entre las batalla librados por los poderosos.

Más poder…

Más dinero…

Más influencia…

Más amor…

La avaricia tiene distintas formas, pero en todos los casos, los humanos son capaces de hacer las mayores atrocidades, con tal de satisfacer esos deseos.

Tortura, asesinato, manipulación son algunos de los métodos que las criaturas conocidas como humanos desarrollaron.

Los débiles siempre han tenido que mirar hacia abajo cuando un rey guiado por su avaricia inicia una guerra sin sentido, donde sin importar quien gane, al final todos sufren pérdidas.

Ahora guiados por el ansia de poder, el ejército demoniaco imperial japonés realiza un experimento que incluso la palabra atroz no es suficiente para describirlo.

En una cabina de un helicóptero especializado en trasportar cargas pesadas de uso militar.

Un grupo de hombre con batas blancas están observando atravez de un cristal al sujeto de este experimento.

Se escuchan jadeos provenientes del interior del cristal, más que jadeos de cansancio, son de dolor extremo.

Los científicos como si hubieran perdido todo rastro de piedad miran esto con expresiones vacías indiferentes al dolor del sujeto.

―!NOOOOOOOOOOOOO!. ― Un grito resuena por toda la cabina.

Por la voz se pude deducir que el sujeto, es una chica, por lo infantil del tono de voz, es apenas una niña en las primeras etapas de la adolescencia.

― ¡DETENGANE!, ¡ES DOLOROSO NO PUEDO!. ― Cada una de sus palabras son pronunciadas con tal fuerza que parecía que su garganta se desgarraría. ― ¡DUELE!... ¡TODO MI CUERPO DUELE!

Una mano delgada toco el cristal.

A pesar de incesante gritos de la niña, el hombre de bata, hace oídos sordos, solo observando y anotando todo lo que les sea de utilidad. La chica tiene lágrimas en los ojos, incluso su boca esta mancha de vómito, seguramente el dolor fue tan insoportable que provoco que ella vomitara.

Tiene grilletes en sus manos y en el cuello un collar que está conectado por un cable, este collar tiene incrustado un recipiente con un líquido en él, unas marcas de color rojo se extienden desde su cuello hasta la mitad de su cara.

Su cabello es de color rojo, su apariencia es muy infantil, además sus ropas son de color blanco.

Uno de los científicos desvía la mirada hacia uno de sus subordinados.

―…― él se lo piensa un poco antes de dar una orden.― aumenten la dosis.

Dijo en tono indiferente.

El subordinado dudo un poco.

― Pero… aumentarla aún más.

Por su voz se podía decir que él no estaba seguro que fuera una buena idea.

― Kureto Hiiragi nos dio la orden de seguir aumentando las drogas, así que está bien.

Explico el científico. Al subordinado no le quedo de otra más que hacer lo ordenado

En la hoja que sostenía el científico se podía observar un nombre, el nombre del sujeto del experimento.

Mirai kimizuki.

― y-ya . . . ― la voz de la chica apenas podía ser escuchada como un débil susurro, después de gritar por tanto tiempo su garganta está destrozada. ― -solo mátenme . . . por favor..

La niña suplico con todo su corazón, ella había sido atormentada desde hace cuatro años, cuando ella a pesar de ser una niña fue infectada por el virus que mato a todos los adultos.

Desde entonces ella se había acostumbrado a sufrir, a no poder dormir por el enorme dolor que sentía todo el tiempo.

Ella se consideraba a sí misma una carga para su hermano.

Pero el dolor que ella estaba experimentado excedía cualquier otro, que ella hubiera sentido en toda su vida.

El científico, sin ninguna duda dijo:― háganlo.

Repentinamente el colar atado al cuello de la niña, emitió un pequeño sonido y el líquido contenido en el recipiente fue inyectado en el cuello de la chica.

Lágrimas salían y rodaban por sus mejillas mientras ella emitía un grito ahogado.

―…¡NO!... ¡NO! ¡HERMANO! ¡HERMANO!.

Ella grito desesperadamente llamando a su hermano, que siempre la había protegido desde que era una niña.

Ella sabía en el fondo que era imposible que él viniera y la rescatara.

Pero el solo pensamiento que esto fuera posible, aliviaba su corazón.

― ¡HERMANO AYUDA-!.

Antes que ella pudiera terminar sus palabras un grito salió desde dentro de sus pulmones.

― ¡ ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!!

Por primera vez los científicos reaccionaron.

Repentinamente alas brotaron de la espalda de Mirai, rompiendo sus ropas.

Dos hermosos pares de alas blancas están extendidas en todo su esplendor mientras salían de su espalda, ella se elevó sobre el suelo.

Los científicos sonrieron.

Lo habían logrado . . . Habían logrado controlar el poder que es capaz de destruir el mundo.

Esta es la arma secreta que Kureto Hiiragi preparo para el campo de batalla…. Un serafín del fin.

Los serafines encargados de castigar a los humanos cuando estos rompían las reglas establecida por "Dios", ahora la humanidad incluso logro controlar ese poder.

Seria mentira decir que el proyecto lo desarrollo por sí mismo, lo más correcto sería decir que el retomo el proyecto de la secta Hyakuya.

Una de las sectas más grandes que existían antes del fin del mundo, conocida por los experimentos inhumanos que ellos desarrollaron, incluso se piensa que ellos fueron los que provocaron el fin del mundo hace 4 años.

Aeropuerto de Nagoya.

Punto de encuentro final.

Accelerator estaba parado en medio del Aeropuerto del Nagoya. Encima de los restos de un avión.

El sol estaba a punto de ocultare por completo, el cielo estaba tenido de un color naranja, una cuantas nubes se podían ver.

En poco tiempo la noche caería.

Delante de él estaba la enorme pista de aterrizaje y despegue que usaban los gigantescos aviones comerciales antes del fin del mundo.

Solo se podían ver aviones abandonados, y restos de lo que antes fue uno de los puntos más concurridos de Nagoya.

Ahora solo quedaban los desechos de lo que algunas vez fue.

Accelerator tenía una expresión molesta en su rostro.

Se supone que aquí abría más gente del ejército pero lo único que él podía ver era un montón de basura, él estaba muy irritado.

Las chicas estaban detrás de él, prácticamente corrieron varios kilómetros para poder llegar por lo que estaban agotadas.

Accelerator no estaba ni un poco cansado, dado que uso su control vectorial para no gastar tanto su cuerpo, haciendo el mínimo esfuerzo él fue el primero en llegar.

― ¿acaso han abandonado a estos inútiles?. ― pensó Accelerator mientras veía a las chicas, para él que conocía bien el lado oscuro de las organizaciones, no se hizo difícil creer que esos bastardos del ejercitó demoniaco japonés los hayan abandonado.

Pero tenía que admitir que haría que las cosas se pusieran más molestas.

El volteo a ver el cielo, mientras se sentaba en los restos del avión, si los habían abandonado o no aún era demasiado pronto para sacar conclusiones, solo quedaba esperar.

Él se recostó con los brazos hacia atrás, probablemente Accelerator era el único humano que podía tomar una siesta en la situación en la que se encontraba, en medio del territorio enemigo, sin ningún lugar a donde huir.

Cerró los ojos, mientras su mente divagaba.

Este lugar se le hacía un poco familiar.

Era muy parecido al almacén de trenes en donde libro su último combate de simulación para el experimento nivel 6. El recordó las palabras del chico que lo derroto.

— ¡¡LAS SISTERS HACEN SU MEJOR ESFUERZO PARA VIVIR… SOLO PARA SER MASACRAS POR ALGUIEN COMO TU!!.

Accelerator frunció levemente el ceño. Al recordar la palabras pronunciadas por la boca de la basura que lo venció, solo usando su brazo derecho.

—pero aun así me salvaste.

Fueron las palabra de la niña que evito que fuera devorada por un jinete del apocalipsis, después de llegar a este mundo.

Para él que desde que fue un niño se le inculco la idea de que su poder solo podía protegerlo a él, que solo podía asesinar, el hecho de salvar a alguien era algo que ni en sus sueños más locos podría a ver imaginado.

―he mirado dentro de tu corazón… sé que en el fondo tú no ves a esas chicas solo como muñecas sin vida.

La oración dicha por la demonio dentro de su arma demoniaca, Accelerator casqueo la lengua, realmente le había desagradado mucho la conversación con ese demonio, desde esa ocasión nunca había vuelto a hablar con ella, él sabía que era posible hacerlo si materializaba esa arma, pero hacer eso hacia un una sensación incomoda se expandiera por su cuerpo y eso es algo que no haría voluntariamente.

― (¿maldición porque estoy pensando en estas estupideces?).

Mientras estaba recostado no pudo evitar pensar, que algo había cambiado en él, a pesar de aun seguir siendo el más fuerte, a pesar de que su poder seguía siendo el mismo, el mismo no creía ser diferente de lo usual, pero en el fondo tal vez algo haya cambiado.

Antes de que Accelerator pudiera profundizar más en su propia conciencia, fue interrumpido.

—¡TÚ ! ¡¿POR QUE DEMONIOS AUN SIGUES CON VIDA?!. — un grito lleno de furia fue escuchado por los oídos del esper.

― ¿ha?. ― accelerator frunce el entrecejo al escuchar el molesto grito.

Abrió los ojos y miro hacia esa dirección con aburrimiento, la voz que escucho no pertenecía a ninguna de las chicas con las que él había llegado.

― ¡ESTO ES TU CULPA…!, YA QUE NOS TRAICIONASTE Y PROTEGISTE A ESe CHUPA SANGRE… ¡ ¡YAYO MURIO!!, ¡ ¡KAGIYAMA MURIO!! ¡MUCHOS OTROS MURIERON!... ¡DEBIDO A TI, ENTONCES POR QUE TU ESTAS SANA Y SALVA!

Accelerator observo la escena con indiferencia, pero reconocía a las personas, el perro de Kureto, y el equipo de Guren ya habían llegado junto con el equipo de Shinoa. Y otro montón de soldados que él no reconocía.

Esta última está siendo sujetada por una chica alta, de unos 19 años, de cabello castaño claro.

Con dos listones rojos atando su cabello en coletas.

Por las palabras de la chica accelerator podría entender, por encima las circunstancias de la escena que se estaba desarrollando.

Con un poco de molestia él se levantó.

Entonces el observo como la chica de las coletas, le dio un golpe a Shinoa con su puño, haciendo que esta retrocediera unos pasos.

Shinoa dijo algo, pero accelerator no logro escucharlo.

Al parecer sus palabras hicieron enfadar más a la chica.

― ¡NO QUIERO OÍR ESA MIERDA! ¡TÚ DISCULPA… NO TRAERÁ DE REGRESO A YAYOI O A KAMIYAMA!

― ¡ RIKA!.― grito un chico de cabello café.

La ahora conocida como Rika, tumbo a Shinoa la cual no opuso ninguna resistencia.

Kimizuki y Mitsuba se sobresaltaron por el desarrollo de los eventos.

La chica se subió encima de Shinoa y materializo su arma demoniaca la cual era una espada.

― ¡SI TE VAS A DISCULPAR. HAZLO CON TÚ VIDA PEQUEÑA ESTÚPIDA!. ― dijo mientras lagrimas salían de sus ojos.

Mitsuba y kimizuki materializaron sus armas, pero Shinoa los detuvo con un grito.

Accelerator cansado de observar patio el suelo y dio un salto de varios metros formando un arco en el aire, para poder aterrizar a un lado de las dos chicas.

La aparición del albino, sorprendió a todos especialmente a los miembros del equipo de Guren y Shinoa.

Lo soldados se sobresaltaron al pensar que era un vampiro, pero al verlo mejor lograron reconocerlo, como el novato que peleo contra otros novatos antes del inicio de la misión.

La chica que tenía a Shinoa en el suelo lo miro con asombro.

Accelerator le dio una leve mirada a ella, podía ver como su agarre en la espada temblaba. Su cara estaba llena de lágrimas.

El albino chasqueo la lengua.

―… si no vas a matarla, no hagas tanto alboroto. ― diría con molestia mientras se dirigía a donde estaba Shinya, el noto que Guren no estaba entonces el líder debería de ser este tipo.

Rika abrió los ojos, apretó su agarre en su arma, él tenía razón, porque dudaba, la chica que estaba debajo de ella fue la culpable de que las personas más importantes para ella murieran. Entonces, ¿Por qué su mano está temblando?.

Mitsuba miro a accelerator, él estaba vivo y al parecer bastante bien pues no se veía cansado o con alguna clase de daño.

Ella estiro su mano para llamarlo, pero a mitad de camino se detuvo.

Apretó su mano fuertemente, cuando llegaron al aeropuerto se encontraron con Aiko y otras chicas, ellas dijeron que fueron rescatadas por un chico.

Ahora estaba completamente segura de que se referían a Accelerator, él había salvado la vida de muchos soldados, en cambio ella no hizo nada.

Mitsuba miro al suelo con ojos sombríos.

Accelerator le dio una mirada a ella, pero la ignoro y siguió con su camino.

Al lado de Shinya estaba Aiko y Saori, al parecer estaban hablando con él antes de que esas dos comenzaran su pequeña pelea.

― así que estabas vivo, ¿he?. ― dijo Shinya cuando lo vio.

― y tu pareces estar hecho una mierda. ― dijo accelerator al ver el deplorable estado en el que Shinya se encontraba.

Shinya se limitó a sonreír con amargura, pues accelerator tenía razón.

― Estas chicas me contaron todo lo que paso. ― dijo mientras señala a Aiko y Saori.

El tipo de pelo café detuvo a Rika de su asalto a Shinoa. Pero al parecer él tenía la intención de matar a la idiota de Shinoa.

Cuando Shinya trato de detenerlo, el chico llamado Narumi, soltó un montón de mierdas en opinión de accelerator, accelerator disquera se molestó en prestar atención a lo que dijo.

Narumi pidió explicaciones a Shinya.

Después de oír las demandas del chico de castaño, Shinya respondió.

―de acuerdo a lo que oi de Guren. se suponía que debía de haber un helicóptero de transporte aquí, que podríamos usar para escapar.

Accelerator chasqueo la lengua, en el aeropuerto no había ningún avión o helicóptero que estuviera en buenas condiciones.

Shinya continúo.

― tendríamos que logra que los vampiros nos persiguieran en el helicóptero hasta Shinjuku, donde se suponía que habría una trampa esperándolos . . . ―todos pusieron expresiones desconcertadas― . . . esta misión fue planeado por Kureto Hiragi.

Al decir el nombre de Kureto parecía como si Shinya lo escupiera.

Cuando Accelerator escucho ese nombre, recordó al hombre que lo entrevisto cuando fue dado de alta del hospital.

Por la personalidad de ese tipo, un plan donde abandonan a todos parecía ser algo que el haría.

Después de escuchar las palabras de Shinya, Sayuri y Shigure del equipo de Guren, dijeron que ellas regresarían a la ciudad a rescatar a Guren, confirmando las sospechas de Accelerator, de que Guren fue capturado o asesinado.

Después de una larga y aburrida discusión en la opinión de Accelerator.

Al final Shinya decidió que abandonarían la misión, que consistía en quedarse en el aeropuerto, y en cambio ir a rescatar a Guren.

El esper decidió seguirlos, dado que era probable que si los seguía se encontraría con más nobles y entre ellos debería de estar la reina de Japón, una vez acabara con ella, el abandonaría el ejército y a estos inútiles, para buscar a los demás vampiros, según la vampira (Rosselle), había otro tercer progenitor, dos segundos progenitores, a un que al parecer uno de ellos abandono su puesto, y el más temible de todos y del cual ella no sabía mucho el primer progenitor.

Todos los líderes de escuadrón se reunieron para planear.

Mientras que Accelerator solo se quedó a un lado no quería perder su tiempo en conversaciones sin sentido, él tenía algo claro ninguna de las estrategias que se les ocurrieran a estos tipos no lograrían hacer nada en contra de los nobles.

Era como si una sister tratara de ir en contra de él, sin importar la estrategia que la clon ideara, el terminaría aplastándola después de jugar con ella.

Mientras estaba parado escucho unos pasos que se acercaban a él.

― Gracias por la ayuda de antes. ― dijo Shinoa mientras sonreía. Por el tono claramente estaba siendo sarcástica, pues Accelerator no hizo nada por ayudarla cuando Rika la está apuntando con su arma.

Shinoa levanta su puño y haciendo como si fuera una boxeadora, lanza un golpe a la cara de accelerator.

Pero antes de que haga contacto con la piel del albino, retrae su puño.

El albino mira molesto a la peli morada.

Shinoa sabe de la habilidad de Accelerator, control de los vectores, en pocas palabras "redirección", pero su habilidad solo funciona si tocan su piel, mientras eso no pase no provocara ningún daño a los demás sin importar que tan cerca estén.

Accelerator chasquea la lengua y mira en otra dirección, hablar con Shinoa es más estresante para el que pelear contra 3 vampiro nobles.

Shinoa con las manos detrás de su espalda se pone a un lado de Accelerator.

― Oh, ¿Dónde este el otro idiota?. ― pregunta él sin mirar a Shinoa.

― Idiota…ah, te refieres a Yuu. ― dijo Shinoa, accelerator solo asintió. ―bueno… es complicado.

Él no dice nada. Por su expresión parece no tener interés en saber más del tema.

― ¿acaso no quieres saber?. ― cuestiono curiosa.

― no tengo interés en los débiles. ― declaro él más fuerte de ciudad academia.

Mitsuba solo observaba a los dos hablar, se sentía rara al mirarlos.

Repentinamente se empezó a escuchar un zumbido, característico de los helicópteros.

Todos voltearon a ver al cielo y observaron cómo unos cuantos helicópteros se acercaban y con ellos el inicio de una cruda batalla.

. fin