¡Hola de nuevo! Perdón por la tardanza y perdonen por no responder a sus comentarios.
Quiero agradecer por sus comentarios, me encanta leerlos; soy una gran motivación.
Y agradezco también a los misteriosos espectadores que siguen leyendo mi historia a pesar de que no comenten :D
Por cierto, dejo una nota final en el capitulo para las que son fanáticas del Sesshome xD
PD: No tuve tiempo de corregir este capitulo, así que lo haré en otro momento.
Como no tengo nada más que decir ... ¡A leer!
Kagome inmediatamente intento separarse de Naoki al ver que Kotoko se encontraba atónita viéndolos desde su lugar. Por la reacción de su prima, notaba que le estaba afectando el abrazo que había tenido ella con Irie y quería golpearse mentalmente por haber sido descuidada. Por otro lado, Naoki al ver la reacción pálida de Kagome, miro en la dirección en la que esta miraba notando la presencia de Kotoko.
—T-tu —Kotoko miraba a su prima—…us-ustedes.
—Kotoko-chan —susurro Kagome mientras daba leves pasos hacia delante para acercarse a su prima, pero la mano de Naoki sostuvo su muñeca y la ubico a su lado aun sin soltarla.
Kotoko en silencio miraba la interacción que había entre su prima y el chico de quien ella estaba enamorada durante años. Irie-kun miraba a Kagome de una forma que a ella nunca la había mirado y eso la hizo sentirse horrible. Sin embargo, cuando el chico aparto la mirada de su prima, los ojos de este se posaron en su dirección haciendo que respiración se acelerara.
—Es a ella a quien elijo, entiéndelo.
—¡Cállate! —exclamo Kagome molesta viendo como Irie empeoraba la situación.
Los ojos de Kotoko se aguaron y miro en dirección de Kagome haciendo que esta dejara de respirar y que la culpa la carcomiera por dentro.
—¡Cómo pudiste Kagome! —grito Kotoko para luego alejarse corriendo del lugar.
La azabache al ver a su prima alejarse del hospital, quiso seguirla ya que era de noche y le preocupaba que Kotoko deambulara sola y más en el estado en la que se encontraba. Sin embargo, Naoki no la soltaba lo que la hizo enfurecer.
—¡Suéltame, tengo que hablar con Kotoko!
—Déjala, ella tiene que aceptarlo de una vez.
Kagome frunció el ceño al escucharlo.
—¡Pero está mal en la forma en que se la dijiste! ¡No tuviste compasión con sus sentimientos, maldito! —acuso ella furiosa.
—No puedes protegerla siempre —declaro Naoki seriamente—. Si hablas con ella, ¿Qué vas hacer? ¿Darles falsas esperanza? Eres la primera quien esperaba que Kotoko dejara de estar enamorada de mí.
—¡Por supuesto! ¡Si te comportaste como un idiota con ella! —afirmo ella sin ninguna duda—. ¡El tema es que ella malinterpreto un simple abrazo, porque tú y yo no somos nada!
—Aun —le recordó el—, asique es mejor que lo haya malinterpretado.
«Estoy empezando a notar que Irie es peor que Sesshomaru, y que para que alguien sea peor que Sesshomaru tiene que ser irritantemente malo.»
Kagome apretó los dientes con irritación y luego se quiso morder la lengua porque de algo si tenía razón Naoki, y es que tendría que dejar a Kotoko sola para que procesara lo sucedido y tenía que aceptar el posible hecho de que su prima la odiara por "robarle" a su chico.
—Está bien no iré detrás de Kotoko —cedió ella suspirando con derrota—, pero tengo que hacer algo antes —y dicho esto saco su celular para mandarle un mensaje a Soushi ya que sentía su aura demoniaca no muy lejos de ella, sabiendo que estaba haciendo su trabajo de protegerla. En el mensaje le indico que siguiera a Kotoko y que le diera la ubicación actual en la que esta se encontrara—. Por cierto, antes de que Kotoko apareciera. ¿Porque estas en el hospital?
—Mi padre.
Kagome inclino la cabeza con cierta confusión esperando una explicación más detallada y ese pequeño acto hizo que Naoki sonriera levemente, no entendiendo porque la encontraba adorable.
Kotoko camino sin rumbo hasta que sin sentido alguno termino sentada en una parada de autobús. Aun procesaba lo que había presenciado y las breves palabras que Irie-kun le había dicho. Que él le hubiera preferido a su prima en vez de ella era una sensación horrible, pero lo que la termino de destrozar fueron sus frías palabras dirigidas a ella. Por un momento, llego entender porque Kagome lo odiaba y la sobreprotección hacia ella. Sin embargo, no cambiaba el hecho que su prima eligiera a la persona que supuestamente le hizo creer que odiaba causando que un sentimiento de traición la invadiera.
Al sentir una gota caer en su mano se dio cuenta que su rostro estaba cubierto de lágrimas y de la nada, un pañuelo apareció en frente de ella. Miro a la persona que le ofrecía el pañuelo dándose cuenta que era Akatsuki quien estaba allí y por una extraña razón se encontraba agitado como si hubiera estado corriendo.
—¿Q-que haces aquí? —pregunto ella aceptando el pañuelo mientras evitaba su mirada.
—Tu prima me mandó un mensaje con esta dirección diciendo que tu necesitarías compañía —explico Hojo mientras sacaba su celular para mostrarle el mensaje a Kotoko.
Kotoko se sorprendió ante la osadía de Kagome de enviar a Akatsuki ante ella y que supiera en donde estaba.
—¿Cómo supo dónde estaba?
—No lo sé, pero nunca tienes que cuestionar a Higurashi —declaro el sentándose al lado de la chica—. Asique, ya lo descubriste.
La castaña miro a su acompañante con el ceño fruncido.
—¿Tú también sabias de Irie-kun y Kagome?
Hojo se encogió de hombro al ver de la forma en que Kotoko lo miraba.
—Recientemente lo descubrí en Villa Romance —admitió el—. La forma en que trata Irie a las chicas, es de una manera diferente a cuando esta con Kagome y es notable pensé que te habías dado cuenta.
—Oh —susurro Kotoko.
—Escucha —dijo Hojo seriamente llamando la atención de Kotoko—. Sé que este tema no me incumbe, pero tienes que saber que Kagome todo este tiempo siempre pensó en ti y en tus sentimientos cuando Irie no lo hacía. Nunca me dijo que Irie iba detrás de ella, pero tu prima intento que te alejaras de él porque sabía que tarde o temprano te rompería el corazón.
Ante lo dicho por el chico, Kotoko soltó una risa de amargura.
—¿Sabes que es lo peor? —inquirió ella haciendo que Hojo la mirara confundido—. Es que de alguna forma lo sabía y no lo quería aceptar. En nuestro último día de graduación nos encontrábamos en un restaurante y Kagome provoco a Irie-kun lo que hizo que él la arrastrara fuera del lugar. Mis amigas me detuvieron para que no los siguiera, pero yo aún me encontraba algo preocupada y cuando ellas se distrajeron me escape para buscar a mi prima. Y fue en ese momento que vi como Irie-kun besaba a Kagome.
Hojo se encontraba sin palabras ante la revelación de la joven a su lado.
—Si de cierta forma lo sabias. ¿Por qué seguiste intentando acercarte a él? —pregunto el no entiendo las acciones de Kotoko.
—No le tome mucha importancia porque Kagome no le correspondió el beso, sino que lo empujo y lo amenazo que no acercara más a ella —explico Kotoko simplemente—. Al saber que ella no le correspondía, jure dar lo mejor de mí para enamorar a Irie-kun; por lo que, simplemente actué como si no supiera nada de lo que había pasado entre ellos.
«Nunca conocí a alguien tan masoquista dispuesta a sufrir por alguien quien no la valoraba». Pensó Hojo atónito al procesar toda la información que obtenía en ese momento.
—Aunque por lo visto fallé —revelo Kotoko aceptando la derrota.
—El amor es complicado y siempre las personas buscan alguna excusa como la típica "no elijo de quien me enamoro". Sin embargo, Irie eligió estar con Kagome por alguna razón y tú deberías quererte más a ti misma y estar con una persona que te valore y tenga en cuenta tus sentimientos.
—Lo sé —contesto Kotoko con tristeza—, ahora lo sé.
Hojo se levantó de su lugar y le extendió la mano a Kotoko, esta lo miro por unos segundos viendo como este le sonreía de forma compresiva y dubitativa acepto su mano.
—Por cierto, Aka-kun, ¿Por qué estabas agitado? —pregunto Kotoko—. ¿No me digas que viniste corriendo solo para estar conmigo? —lo molesto mientras sonreía divertida.
Ante lo dijo por Kotoko, Hojo se sonrojo y evito mirarla.
—¿Qué dices? Me encontraba cerca de aquí porque acompañaba a mi hermana —mintió para no admitir la verdadera razón.
—¿A esta hora de la noche? —Kotoko arqueo una ceja.
—Es que cenamos en un restaurante —respondió el inmediatamente.
—Aja.
—Ya no hagas preguntas, tengo estrictas indicaciones de llevarte al Hospital Sugimoto ya que tu padre está allí. ¿Le paso algo a tu padre?
—No —negó Kotoko—, el padre de Irie tuvo un ataque al corazón y está internado. Por cierto, ¿Kagome te dio estas indicaciones?
—Así es, me dijo que te dijera que no está allí en caso de que no quieras verla.
Kotoko suspiro, la culpa le invadía de haberle gritado a su prima de forma arrebatada. Sabía que Kagome no tenía la culpa, siempre la sobreprotegió y tuvo en cuenta sus sentimientos, y el hecho que Akatsuki dijera lo mismo es porque su prima realmente se preocupaba por ella. Incluso si ella estuviera enojada, Kagome nunca dejaría de preocuparse como ahora.
Definitivamente tenía a la mejor prima.
En la noche, Kotoko bajo a la cocina para buscar un vaso de agua y cuando paso por la sala se sobresaltó al encontrarse una figura en la oscuridad sentada en el sofá. Noto que era Irie y se quedó por unos segundos en silencio mirando la espalda de este.
«Irie eligió estar con Kagome por alguna razón y tú deberías quererte más a ti misma y estar con una persona que te valore y tenga en cuenta tus sentimientos.»
En ese momento, las palabras de Akatsuki vinieron a su mente y no pudo evitar sonrojarse al notar que en ese recuerdo había mirado a su amigo con otros ojos. Inmediatamente salió de sus pensamientos y miro por última vez a Irie, el ya no era más su problema y era el momento de dejarlo ir. Sobre todo, porque no quería pelear con su prima y si ella era feliz con él, lo aceptaría por mucho que le doliera.
«Vas a tener lo que siempre quisiste y ya no voy a molestarte más, espero que seas feliz con Kagome». Pensó Kotoko con tristeza mientras se daba media vuelta y volvía a su habitación.
En los siguientes días, Kotoko aún no había hablado con Kagome y esta tampoco la obligo que lo hiciera; pero pronto hablaría con su prima para hacerle saber que no estaba enojada sino un poco dolida por toda la situación.
Sin embargo, lo que ella noto en esos días es que Irie estaba ignorando a todo el mundo incluido también a Kagome, lo que le llamo la atención; ya que no creía que la razón fuera ella. Aunque había jurado no molestar más al chico, quería descubrir lo que pasaba para que incluso evitara a su prima.
El día que fue a visitar a Shigeki en el hospital, se extrañó al ver a Noriko y Yuuki; y no encontrar la presencia de Irie en la habitación. Cuando la Sra. Irie sugirió que ella y Yuuki fueran a la cafetería, la sorpresa que se llevó al encontrarse a Irie sentando en la mesa con el mismo hombre que había visitado al Sr. Irie.
Sin ningún disimulo, arrastro a Yuuki a la mesa más cercana para escuchar la conversación de Irie con ese hombre. A todo esto, Yuuki miraba la chica con negación, pero se encontraba acostumbrado de que Kotoko acosara a su hermano mayor.
—Naoki-san, conoce al Sr. Robbins, el presidente del banco con el que la compañía está lidiando, ¿cierto?
—Sí, lo conocí el año pasado en una fiesta de celebración—afirmo Naoki.
—El Sr. Robbins está muy interesado en ti—revelo el hombre—. Quiere presentarte a su hija.
Ante lo dicho por el hombre, Kotoko se horrorizo. ¿Cómo ese hombre se atrevia a decirle eso, cuando Irie salía con su prima?
—¿Es una entrevista de matrimonio?—inquirió Naoki arqueando una ceja.
La joven castaña se le corto la respiración al escuchar tal insinuación, mientras que Yuuki la miraba con ceja arqueada ante las reacciones exageradas de su acompañante.
—Hay algunas dudas serias en cuanto a la credibilidad de nuestra administración—explico el hombre detalladamente—.Por el ataque del presidente, las negociaciones de las deudas con el otro bando están en riesgo.
—En resumen, ¿esto es algo que beneficiaria la admiración de la compañía?
—Si—admitió el hombre acomodándose los lentes—. Si es posible, ¿podría asistir a una comida formal por esta vez?
Hubo unos segundos de silencio que fueron eternos para Kotoko.
—Está bien, la conoceré.
«¡¿Qué?! ¡¿En que estas pensado, Irie-kun?! ¡Idiota! ¡Te deje ir para que pudieras estar tranquilamente con prima y ahora también planeas dejarla! ¡Ahora entiendo porque Kagome te odiaba desde un principio! ¡Eres un idiota!». Pensó Kotoko con indignación mientras que veía como Yuuki se encontraba inmutable tomando su bebida.
Kagome deprimida se encontraba en la cafetería de la universidad mientras apoyaba la cabeza en la mesa, al mismo tiempo, que tres chicos la miraban preocupados. Ya había pasado varios días desde ese suceso y se suponía que ya había aceptado que Kotoko no quería hablarle, pero aún le dolía que su prima la ignorara.
Por otro lado, estaba Naoki que después de saber que su padre estaba internado en el hospital este había empezado a evitarla. Se extraña por su comportamiento de que en los últimos días no la buscara, pero estaba un poco preocupada ya que la última vez que lo vio su aura había notado la culpa y el arrepentimiento. No sabía cuál había sido la causa para que pudiera notar esos sentimientos en su aura y tampoco sabía de qué se arrepentía. Lo peor de todo es que había aprendido a tenerle cariño a ese tempano de hielo y que de a poco se encontraba cediendo ante su insistencia e irritante personalidad.
Soltó un largo suspiro, una cosa era enamorarse de un hibrido como Inuyasha con difícil personalidad y un pasado complicado. Por otro lado, era difícil relacionarse con una persona normal que carece de sentimientos como Naoki, que demuestra una arrogante y monstruosa inteligencia y personalidad molesta.
—Entonces, ¿es culpa de Irie que tu prima no te hable? —inquirió Hatori.
Kagome levanto la cabeza y lo miro.
—No, más bien es culpa de los dos —admitió ella—. Acepte dejarlo que me abrazara porque en ese momento él se encontraba mal y era la primera vez que lo veía así. Pero Kotoko malinterpreto el abrazo y Naoki no hizo amena la situación.
—Aunque lo expliques, para mi sigue siendo culpa de él que mi ama este deprimida —opino Soushi serio.
—¡Deja de llamarme así! —reclamo Kagome.
—¿Intentaste hablar con ella? —pregunto Masaomi llamando la atención de su amiga—. Es mejor arreglar los problemas hablando con calma.
—No —negó ella—, quise darle su espacio y que Kotoko diera el primer paso en caso de que quiera hablar y esté preparada para escucharme.
En ese momento, sin previo aviso apareció Naoki ubicándose al lado de Kagome mientras que Masaomi, Hatori y Soushi veían al recién llegado con seriedad. Sin embargo, la azabache veía al chico con incredulidad y más porque en sus ojos se veía una determinación aterradora.
—Tenemos que hablar —declaro el sin más.
—Claro, te estaba esperando —contesto ella con sarcasmo, ya que no le veía en días y ahora aparecía como si nada.
Ambos se ubicaron en un extremo de la cafetería, sintiendo a la lejanía las atentas miradas de tres chicos que aún se encontraban sentados en su mesa.
Kagome se cruzó de brazos esperando a que Naoki hablara.
—Ganaste —dijo Naoki.
—¿Qué? —La azabache lo miro confundida.
—No voy a molestarte más —aseguro él— conocí una persona que es mucho más agradable que tú.
Antes las palabras de Irie, Kagome se encontraba sorprendida y también un poco dolida por sus palabras. No entendía el repentino cambio de este y ella no era nadie para cuestionarlo. Tal vez, al principio se había comportado desagradable con él, pero estaba justificado porque Naoki no era un santo.
—¿Estás pasando por algún problema? —pregunto ella cautelosa.
—¿Ahora te importa? —inquirió el fríamente.
—Bueno, gracias por resaltarme de que no soy agradable —expreso ella con sarcasmo—. No es que mi comportamiento hacia ti haya sido de forma injusta porque tú no fuiste un encanto que digamos —se justificó—. Dime, ¿te diviertes jugar con los sentimientos de las personas?
—Fue divertido —afirmo Naoki—. Intentar gustarle a una persona que te odia, es una meta difícil pero no imposible. Claro que ya no me importa.
—¿Qué insinúas?
—Que me aburrí de ti —aseguro Naoki indiferente—. Te libero de mi —dicho esto se dio media vuelta para alejarse.
—¿Liberarme? ¡No era tu esclavo, imbécil! —grito Kagome llamando la atención de las personas que estaban cerca de ella.
Luego quedo reculando lo que acababa de pasar unos segundos atrás. Estaba dolida, confundida y enojada por todo lo que había dicho Naoki. Este había admitido que había jugado con ella y haber conocido una persona mucho mejor. ¿Realmente le estaba empezando a agradar Naoki hasta el punto de que sus palabras le afectaran? ¿De esta forma se sentía Kotoko cuando Irie la eligió a ella? No sabía si reír o llorar por la cruel situación.
En ese instante, Masaomi, Hatori y Soushi se acercaron a ella.
—¿Qué paso, Kagome? —pregunto Masaomi para luego mirar a Soushi que tenía una mirada asesina y que precisamente esa mirada iba dirigida a Irie.
—¿Es posible que una persona corte contigo sin haber tenido una relación antes? —insinuó ella con incredulidad.
—Probablemente —aseguro Hatori.
—Irie es un idiota, no te justes más con el Kagome-sama —declaro Soushi molesto.
Luego de terminar su última clase, Kagome estaba por reunirse con el club de Arquería. Miraba con cierto cariño el arco del monte Azusa, después de tantos años lo había cuidado muy bien; sobre todo por todo lo que tuvo que pasar para conseguirlo.
En ese momento una voz femenina la llamaba a la distancia.
—¡Kagome-chan! ¡Espera!
—¿Kotoko? —susurro Kagome incrédula dándose cuenta para mirar a la persona que llamaba y sorprenderse al ver que era su prima que la llamaba con normalidad como si nada hubiera pasado.
—Kagome-chan —dijo nuevamente Kotoko recuperando el aire después de haber corrido por todo el campus buscando a su prima—. Tienes que saber que Irie-kun tiene una entrevista de matrimonio este domingo.
—¿Entrevista de matrimonio? —Kagome arqueo una ceja.
—Así es, pensé que tenías que saberlo.
—No es mi problema lo que haga Irie.
—¿Qué? —Kotoko miraba con sorpresa a su prima—. Pensé que ustedes estaban juntos.
Kagome soltó una risa sin gracia.
—Lo malinterpretaste, no estamos juntos —explico ella—. Las personas tienen sus momentos de debilidad e Irie tuvo su momento enfrente de mí, nada más.
—Ohh —susurro Kotoko sonrojada de la vergüenza recordándole haberle gritado a su prima.
—¿Y porque estás aquí ayudándome? —reclamo ella no entendiendo el comportamiento de su prima—. Ni siquiera me disté tiempo de explicar todo lo que ha pasado y pensé que estabas enojada.
Kotoko le dio una sonrisa compresiva a Kagome.
—Yo debo disculparme por haberme comportado de forma arrebatada y por no haberte escuchado todas las veces que me advertiste de Irie —admitió ella—. Además, se lo del beso.
—¿Cuál beso? —pregunto Kagome aterrorizada.
—¿Hubo más de un beso? —frunció el ceño Kotoko.
«Mierda». Pensó Kagome.
Ambas primas se encontraban sentada en unas de las bancas que había en el campus, aclarándolo todo lo que había pasado.
—¡¿Entonces todo este tiempo sabias del beso que tuve con Irie en nuestra graduación?! —exclamo Kagome horrorizada—. ¡Y nunca dijiste nada! ¡Hubiera preferido que me gritaras o haberme hecho la ley del hielo!
—Cálmate, Kagome-chan —dijo Kotoko nerviosa—. Varias personas nos están viendo.
—Lo siento, Kotoko-chan —se disculpó Kagome—. No querías que te enteraras de esa forma y mucho menos quería verte con el corazón roto.
—Lo sé. Un poco fue mi culpa por ser tan insistente y pensar que podía enamorarlo—sonrió Kotoko con cierta tristeza—, pero me ayudo a quitarme la venda de los ojos y Akatsuki fue de mucha ayuda también.
—¿Hojo-kun? —Kagome sonrió—. Supongo que fue la persona indicada para pedir ayuda. Espero que puedas superar pronto a Irie y que conozca a alguien que te haga muy feliz.
Kotoko miro a su prima y noto que los hermosos ojos azules de esta estaban un poco tristes. No sabía cuál era la razón, pero sospechan un poco.
—¿Peleaste con Irie-kun? —pregunto ella.
La pregunta la tomó por sorpresa.
—No es que hayamos peleado, simplemente ya no hablamos más.
—¡¿Qué?! ¡¿Pero por qué?! —exclamo Kotoko confundida.
—Simple: Es un idiota.
—Tiene sentido, soy algo nueva en esto, pero ya me doy cuenta de los idiotas —menciono Kotoko—. Pero, Kagome-chan, ¿Tú te enamoras de Irie?
Hubo un breve silencio en la que Kotoko miraba con atención a Kagome esperando una respuesta, hasta que lo siguiente la tomo de improviso.
—¡¿Qué dices?! ¡No estoy tan loca para "enamorarme"! ¡Ni siquiera la llamaría amor! ¿Sabes qué? Debo irme, estoy llegando tarde a mi club —dicho esto Kagome se levantó y rápidamente se alejó.
Kotoko miraba con incredulidad como su prima se alejaba a pasos rápidos. Tal vez, Kagome no estaba enamorada, pero si podía notar que tenía leves sentimientos por Irie y no los quería aceptar.
—La conocerá el domingo —menciono Kotoko a sus amigas mientras comían su almuerzo en la cafetería.
Tanto Satomi como Jinko estaban enteradas por todo lo que había pasado en estos días. Le molesto un poco de que sus amigas ya sabían del posible enamoramiento de Irie hacia su prima y que no le hubieran dicho, pero estaba bastante claro que ella era una ciega y que todo el mundo se dio cuenta.
—¿Y qué es lo que vas a hacer? —pregunto Matsumoto apareciendo en frete de Kotoko.
—Nada —contesto Kotoko—, ya acepté que Irie-kun nunca va aceptar mis sentimientos.
—¡No estas actuando como tú misma! —reclamo Matsumoto.
—Matsumoto-san descubrí que Irie-kun quiere a mi prima o eso pensaba.
—No es ninguno secreto —declaro Matsumoto indiferente haciendo que Kotoko se sorprendiera para luego querer golpearse mentalmente al notar que todo el mundo lo sabía—. Es bastante obvio que Irie muestra un cierto favoritismo por Higurashi-san. Me agrada tu prima, tal vez, ella si intente algo para ese encuentro no suceda.
—No lo hará, está realmente indiferente ante ese encuentro—aseguro Kotoko—. No estoy segura que fue lo que paso entre Irie- kun y Kagome, pero ella está un poco triste y lo que me frustra es que no acepta que tiene algún sentimiento por él.
Matsumoto miro a la castaña estar un poco pensativa y luego la vio sonreír, al parecer tenía una idea.
—¿En qué piensas? —pregunto ella cautelosa.
—En venganza, Kagome no hará nada, pero yo lo hare por ella —Kotoko sonrió—. Voy a arruinar esa entrevista de matrimonio.
—¿Estas declarando venganza a la persona que te supuestamente estabas obstinadamente enamorada? —Matsumoto miraba con incredulidad a Kotoko.
—Tengo que dejar a Irie-kun en el pasado y la mejor forma de soltarlo es vengándome de todas les veces que me humillo.
Tanto Satomi y Jinko junto con Matsumoto miraban a Kotoko con cierto desconcierto. Era otra persona.
Ese domingo, tanto Matsumoto como Kotoko se encontraba vestida de forma extraña mientras se escondían en unos arbustos.
—¿Por qué yo también tengo que usar estas ropas? —pregunto Yuuko con disgusto.
—Porque esta ropa es la menos sospechosa para estar en el jardín —respondió Kotoko y luego saco unos binoculares para ver por la ventana de la casa de la Srita. Robbins—. Irie-kun se ve genial en ese traje… ¡Maldición! Debo odiarlo, debo odiarlo —se repitió a sí misma.
Matsumoto veía a su a acompañante con cierta negación.
Ambas miraban lo que ocurrida dentro de la casa y cuando apareció la posible prometida de Irie en la habitación quedaron deslumbradas con su belleza: cabello rubio, ojos azules, mirada dulce. Kotoko frunció el ceño, su prima era mucho más hermosa.
Por un pequeño radio, escuchaban la conversación que sucedía en la habitación.
—My name is Christine Robbins.
—Nice to meet you, Christine(Gusto en conocerte, Christine)—contestó Irie—. My name is Naoki Irie.
—Call me, Chris, please (Llámame, Chris, por favor)
—¡No puedo entender lo que están diciendo! —se quejó Kotoko.
—Están hablando en inglés, por supuesto que no entiendes —revelo Matsumoto.
—¿Y que están diciendo? Dime, dime.
—Veamos, que tiene sangre real.
—¡¿Sangre real?! —exclamo Kotoko.
—Y que su madre en una actriz de Hollywood —dijo Matsumoto prestándole atención a la conversación—. Lo siguiente es que está intentando dejar una buena impresión.
Luego de varios minutos vieron Irie y Christine salir a jardín. Matsumoto se encontraba irritada que esos dos se estuvieran llevando bien y luego miro con incredulidad como Kotoko intentaba activar un rociador que se encontraba en el suelo para mojar a Irie y su acompañante. Sin embargo, fallo porque el rociador de activo de forma imprevista y ambas terminaron mojadas.
—Soy una tonta por esperar algo de ti —se quejó Matsumoto.
—Estará bien esta vez, solo espera —aseguro Kotoko determinada y entre sus ropas saco una bolsa donde contenía un ciempiés para el disgusto de Yuuko.
—¡¿Qué intentas hacer con eso?! —inquirió está retrocediendo varios pasos.
—Se lo lanzare una vez que lleguen al puente —explico Kotoko soltando una pequeña risa—. Se asustará y caerá al lago.
—¿Esto no es una broma infantil?
—¿Es demasiado?
—No.
Cuando Christine y Naoki empezaron a cruzar por el puente que había en el jardín se quedaron viendo los hermosos peces que había en el lago. Aprovechando el momento Kotoko saco el ciempiés de la bolsa.
«Esto lo hago por ti, Kagome-chan». Pensó Kotoko mientas lanzaba el ciempiés en dirección en donde se encontraba la rubia, sonrió cuando escucho el grito de la chica pensado que su plan había funcionado; pero sin previo aviso el ciempiés se encontraba en su rostro.
Entre el pánico y sus gritos, y Matsumoto que intentaba ayudarla ambas cayeron al lago.
«Falle de nuevo». Pensó Kotoko frustrada.
Ese mismo domingo, Kagome se encontraba con Sesshomaru, Shippo y Toren paseando en el zoológico; ya que Toren había sugerido hacer una "salida familiar".
Al encontrarse en el zoológico y ver a Toren arrastrar al pobre de Shippo en todas las direcciones, se sorprendía de no haber notado que el mini clon estaba creciendo. Cuando conoció al niño estaba en su último año de secundario y en ese momento parecía tener cinco años, ahora su altura había aumentado y parecer unos siete años.
—¿Qué sucedió?
La pregunta que hizo Sesshomaru, hizo que saliera de sus pensamientos y lo mirara. Obviamente él estaba aprovechando que estaban solo los dos ya que Shippo y Toren estaban distraídos.
—¿Soushi te dijo algo? —pregunto ella sospechosa.
—No, el mismo dijo que te preguntara y eso me pareció extraño.
Kagome soltó una risa para aligerar el ambiente, notando que Sesshomaru sé que le quedaba mirando.
—Soushi piensa que me rompieron el corazón.
—¿Por qué?
—Irie llego un día diciéndome que me reemplazo por una mejor persona y solo se aburrió de mí y luego se fue sin más —explico Kagome indiferente mientras veía a Toren feliz mirando los elefantes—. Después me entere por mi prima, que tiene una entrevista de matrimonio. No me sorprende, la única forma que Irie tenga una esposa es por contrato porque para que alguien lo quiera realmente debe estar muy loca.
—Tu cumples perfectamente ese requisito —aseguro Sesshomaru—. Tu amaste al hibrido con su horrible personalidad y modales. Realmente lo encontré molesto.
La azabache frunció el ceño mirando al demonio a su lado.
—No compares a Inuyasha con Irie —pidió ella— No es lo mismo. Por cierto, ¿Quién dijo que amo a Irie? Y, por último, Sesshomaru, tu en ese tiempo encontrabas todo molesto.
Sesshomaru gruño.
—Eran cercanos y no mientas —argumento el viendo que la chica estaba a punto de abrir la boca para interrumpirlo—. Soushi lo confirmo.
—Sí, pero eso no quiere decir nada —refuto Kagome—. Crecí Sesshomaru, ya no me enamoro fácilmente como la última vez.
—Hn, sigue diciéndolo hasta que te lo creas. No creas que no noto tu deprimente estado de ánimo.
—¡No estoy deprimida!
Pasaron varios minutos en silencio escuchando las risas de Toren y los reclamos de Shippo. De repente Kagome se echó a reír dándose cuenta que había tenido una charla bastante extraña con Sesshomaru de todas las personas en el mundo.
—Supongo que si enloqueciste.
—¡Cállate! —reclamo Kagome aun entre risas—. Aun me cuesta creer que este aquí contigo, hablando de forma civilizada. Cuando me acuerdo que la primera vez que nos vimos, estuve cerca de la muerte.
Sesshomaru frunció el ceño ante la mención de ese suceso en la tumba de su padre. Al recodar su comportamiento pasado, ahora se daba cuenta que era un poco infantil y el hecho de haber casi matado a aquella humana que ahora se encontraba a su lado; se encontraba un poco arrepentido. Claro que no se lo haría saber.
Después de siglos de haber estado solo con Shippo y la integración de Toren, su creación. La aparición de Kagome nuevamente en su vida fue una sensación reconfortante y familiar; sobre todo porque le sorprendía que fuera la descendiente de Rin. Cuando en la Era Feudal no conocía la procedencia de la sacerdotisa con ropas extrañas. También era entretenido verla lidiar con sus frustraciones.
—Olvida el pasado —ordeno él.
—Tranquilo, no guardo rencores —bromeo ella—. Por cierto, hay algo que siempre quise preguntarse —dijo ella llamando la atención de acompañante—. ¿Porque tú de todas las personas quisiste tener un heredero?
—Los demonios no son inmortales.
—Pero tienes a Shippo.
—Él no quiere hacerse cargo de la empresa y no confió en nadie más. Corporación Taisho tiene mucha tecnología avanzada que los humanos no crearan hasta en unos cuantos años. Koga y Ayame ya tiene mucho trabajo haciéndose cargo de Nación Yokai.
—¿Por qué esta conversación se torna como si te estuvieras muriendo?
—No moriré, pero es un seguro que quiero tener —aseguro el—. ¿Por qué? ¿Me extrañarías? —se burló.
Kagome quedo en silencio mientras que Sesshomaru arqueaba una ceja.
—Mentiría si dijera que no —admitió ella con timidez—. Luego de que tú, Shippo y Toren aparecieran en mi vida se hizo mucho más amena y menos aburrida, también encuentro la familiaridad de relacionarme con demonios como en antaño. Admito que tengo cariño a ciertos recuerdos de ti, por más psicópata que eras en el pasado.
—Te dije que lo olvidaras.
—Asique mientras yo esté viva, no desaparezcas. ¿Entendiste?
—¿Me estas ordenando a mí?
—Si su real majestad a ti te hablo —contesto ella con sarcasmo.
Sesshomaru sonrió levemente.
—No lo hare, está es la última cara que recordaras en tu lecho de muerte.
Kagome soltó una suave risa.
—Perfecto, ahora cambiemos de tema y dejemos de atraer a la muerte.
Días después ambas primas se encontraban teniendo una conversación.
—¡¿Qué hiciste que?! —exclamo Kagome encontrándose sentada junto a Kotoko en unas de las mesas que se encontraba afuera de la cafetería. No creía que su prima había intentado vengarse de Irie queriendo arruinar su entrevista de compromiso. Lo sorprendente también era que Yuuko Matsumoto la había ayudado.
—Lo intente, pero falle —se justificó Kotoko con timidez.
—No tenías que hacerlo, Kotoko–chan —dijo la azabache conmovida que su prima hiciera eso.
—Quería hacerlo no solo por ti sino también por mí —admitió ella—. Quería soltar a Irie-kun de una forma digna.
Kagome estallo en carcajadas antes los pensamientos infantiles de su prima.
—Si alguien iba a robarme a Irie-kun habría preferido que fuera alguna de ustedes dos —declaro Matsumoto apareciendo en frente de ambas primas.
—¡Matsumoto-san! —dijeron ambas.
—¿Por qué dices eso, Matsumoto-san? ¿Por qué yo? —pregunto Kagome nerviosa haciéndose la desentendida.
—Ya se lo de Irie y tú.
—¡Que no hubo nada entre nosotros!
—No es lo que vi en Villa Romance —Matsumoto le sonrió a Kagome.
«¡¿Que?!»
—¿Q-Que vi-viste en Villa Romance? —pregunto Kagome pálida.
—¿Qué paso en Villa Romance? —pregunto Kotoko frunciendo el ceño.
—Solo diré que las noches son interesantes.
En ese momento, Kagome sintió que hiperventilaba mientras que debía suponer que su cara era un tomate. Nunca pensó en las posibilidades de que alguien pudiera verlos en esa noche y que Matsumoto lo mencionara, quería que en ese momento la tierra la tragase.
—Solo quiero decirte que no puedes perder contra, Christine Robbins —declaro Matsumoto.
Kagome frunció el ceño ante lo dicho por esta.
—¿Por qué yo? Ese no es mi asunto. ¿Qué hay de ti? ¿Ya te rendiste?
—Siento que perdí contra ti y Christine sin ni siquiera tener la oportunidad de pelear. Pero de las dos prefiero te a ti, ya que eres la única que le hace frente a Irie sin ninguno miedo. Christine es demasiado buena y delicada para él. Y no quiero que mi corazón se rompa nuevamente—dicho esto se alejó de ambas primas.
Kagome miraba con incredulidad como Matsumoto se alejaba de ella, con cabeza en alto y mucha dignidad.
—Ella tiene razón, solo tú puedes dominar a Irie-kun —coincidió Kotoko.
—Lo siento, pero yo con ese tipo no me relaciono más.
Kotoko suspiro, su prima era muy orgullosa para admitir aunque sea un poco sus sentimientos.
Yuuki se encontraba desayuna tranquilamente, ya que ese día se encontraba solo en la mesa hasta que su Onii-chan apareció sentándose en la punta de la mesa.
—Buenos días —dijo Naoki a su hermano menor.
—Te levantarse tarde —menciono Yuuki.
Naoki miro por toda la casa extrañado ante la falta de presencia de Kotoko, hace días que ella ya no lo molestaba ya que nunca ella nunca espero una explicación de él.
—¿Y Kotoko? —pregunto él.
—Dijo que iba a reunirse con Kagome-oneesan —explico Yuuki recordando el comportamiento sospechoso de Kotoko y las indicaciones detalladas de esta para que le dijera a su hermano en caso de que él hiciera alguna pregunta—. Pero al parecer, Kagome-oneesan, tenía una cita y Kotoko se reunió con alguien más.
—¿Una cita? ¿Con quién?
—No lo sé, pero Kotoko me mostro una foto de Kagome y estaba muy bonita —mintió Yuuki conociendo las intenciones de su hermano y disimuladamente vio como este apretaba los dientes.
—Eso no me importa.
«No eres disimulado, Onii-chan.»
El sábado después de terminar su trabajo en el templo entro a la casa y se encontró a su madre hablando por teléfono. Cuando esta termino la llamada le había anunciado que su tío junto a Kotoko y la Sra. Irie junto a sus hijos vendría a cenar en la noche mientras que el Sr. Irie descansaba en el hospital siendo acompañado por su asistente ya que aún tenían algunos asuntos que arreglar.
Kagome se froto las cienes, ya que no sabía cómo iba a enfrentarse a Irie cuando no estaba en los mejores términos. Tendría que preparar su mente porque esa cena sería muy incómoda y la noche muy larga. Pero sabía que mientras no le dirigiera las palabras a Irie estaría bien.
En el momento que Shigeo y Kotoko junto a la Sra. Irie y sus hijos entraron a la casa de los Higurashi, Kagome respiro hondo y los recibido aparentando normalidad, ya que no quería mostrarse nerviosa.
Noriko noto que Kagome se encontraba un poco incomoda sobretodo porque evitaba la mirada de su hijo mayor. Sabía que algo había pasado y que en parte era culpa de esa entrevista de matrimonio que se había enterado días atrás en el hospital por culpa de uno de los empleados de su esposo. Sin embargo, Shigeki tampoco estaba al tanto de lo que pasaba en la vida de su hijo mayor.
La cena pasaba con normalidad, su madre, la Sra, Irie, su tío y abuelo hablaban animadamente mientras que Sota junto con Yuuki veían la televisión. Por otro lado, ella hablaba tranquilamente con Kotoko ignorado por completo a Irie y este parecía hacer lo mismo. El sentimiento era mutuo.
En ese momento, Kagome se ahogó al escuchar la noticia que pasaba por la televisión porque ese momento veía en la pantalla a ella misma junto con Sesshomaru en la puerta del zoológico. Que graciosos que solo ella y Sesshomaru fueran enfocados porque nunca hicieron mención de Toren o Shippo.
—El domingo pasado nos encontramos que nuestro joven y atractivo empresario, Yako Taisho, se encontró con una mujer mucho más joven que él. Nunca vimos a Yako salir con ninguna mujer en público, pero se lo vio relajado y menos serio de lo que es usualmente. ¿Sera que nuestro joven empresario encontró el amor?
—Kagome-oneesan, ¿esa no eres tú? —pregunto Yuuki viendo la imagen que pasaban por televisión del empresario junto a una joven de cabellos azabaches que sonreía animada.
—¡Kagome-chan esa eres tú! —exclamo Kotoko sorprendida viendo a su prima en la televisión.
«Oh, oh». Pensó Kagome viendo como los invitados veían con sorpresa la televisión mientras que su madre, abuelo y hermano se lanzaban miradas entre sí. Luego sin darse cuenta hizo contacto visual con los ojos grises de Irie quien la miraba fijamente y su cara no era precisamente de felicidad, aunque este nunca está feliz.
En ese momento, su celular vibro viendo que era Shippo quien llamaba.
—¿Shippo?
—Vimos las noticias, Kagome, estamos subiendo las escaleras del templo.
—¿Estamos? ¿Quiénes? —pregunto ella nerviosa mientras veía como la Sra. Irie y su tío se encontraba impactados de que ella apareciera en la televisión al lado de un empresario conocido mundialmente.
En ese momento, las puertas de su casa se abrieron de golpe y veía como un Toren feliz corría hacia ella.
—¡Okasan, te extrañe! —exclamo Toren abrazando a Kagome que se encontraba congelada mientras que su celular caía al suelo.
—¡Espera, Toren! —dijo Shippo apareciendo junto a Sesshomaru dentro de la casa viendo que había invitados y no estaban enterados.
—¡¿Okasan?! —exclamaron la Sra. Irie junto con Shigeo y Kotoko mientras que los hermanos Irie estaban mudos, pero con cierto desconcierto en sus caras.
«Esta va a ser una noche larga».Pensó Kagome mientras cincos rostros sorprendidos la miraban como estaba siendo abrazada por un hermoso niño con rasgos inusuales.
¿Y que les pareció? ¿Algún Reviews?
NOTA DE LA AUTORA
Bueno, para las fanáticas del Sesshomaru y Kagome, que he leído bastante por ahí en los comentarios... lo estuve pensado seriamente y cuando termine esta historia, hare un final alternativo donde Kagome elija a Sesshomaru y en donde Naoki se termine casando con Christine. Lo gracioso que es el final alternativo ya lo tengo algo pensadito (no esta completa toda la idea pero ya tengo una base) y pienso que van morir cuando lo lean jajajajaja
Espero que le haya gustado.
¡Hasta el próximo capitulo!
