El avión aterrizó justo a media hora de las doce. El más alto de los tres tenía la sensación de que las peores cosas pasaban a esas horas de la noche. Se apresuró a pedir un taxi mientras que sus dos acompañantes ni se dirigían la palabra, tan solo lo hacían por necesidad o para insultarse. El taxi tardó más de lo debido y aunque a Vincent le hubiera encantado rememorar que estaban en un país de vagos, se contubo con todas las fuerzas que la madre paciencia le daba.
El taxista no paró de hablar en todo el trayecto mientras los tres hombres iban apretujados, hecho que el francés disfrutaba.
--¿De vacaciones? Pues id al Prado que vamos es de bonito...-ninguno de los hombres estaban escuchando, es más no sabían como habían llegadi a esa conversación-y pa' hacer una tortilla de patata bien hecha hay que cortar en laminitas la patata, así lo hemos hecho siempre en mi casa...
Al llegar el hombre les dió su tarjeta de presentación a cada uno de ellos, ambos rubios la guardaron por simple educación, en cambio el castaño simplemente la tiró a la papelera más cercana.
--Si me tuviera que guardar cada número de teléfono o tarjeta que me dan de aquí no daría a basto-se escuso el portugués.
Llamaron al telefonillo del piso de Antonio, obviamente no contestaba. Por suerte su hermano tenía unas llaves de su piso. La entrada de la casa no era demasiado ostentosa, se notaba que al moreno le gustaba estar con su gente. Había un ascensor que solo cogió Francia, los otros dos hombres corrieron por la escalera como alma que lleva el diablo hasta llegar al tercer piso que era donde vivía España, aporreran la puerta con energía pues las llaves estavan puestas y no podían abrir con las del hermano. Finalmente llegó el francés mientras se retocaba el pelo con esmero.
Antes de poder dar un golpe más abrió la puerta México. Los tres hombres de quedaron con la boca abierta mientras que el mexicano con pura indiferencia le gritó al español.
--¡Jefecito tienes visita!
España fué corriendo hasta la puerta, estaba con un jersey que le iba un par de tallas grandes y unos pantalones vaqueros anchos.
--¿Qu-é estais...
--¡Sé lo que vas a hacer hermano, no se te ocurra hacerlo!
Ambas personas que anteriormente estaban en la casa se miraron mutuamente y con extrañeza volvieron a mirar a sus invitados.
--¿Porqué?-preguntó el mexicano-es verdad lo que dicen de que tu eres el hermano divertido...me voy, cuando resuelvas esto me llamas y así de paso comemos con Cuba.
Mexico salió rápidamentede esa casa mientras que los otras tres entraban sin nisiquiera pedir permiso. Antonio estaba estupefacto y no sabía a que venía todo esto.
--Antonio que quieras arrastrar a México contigo es el colmo-dijo su hermano.
-Pero si la idea fué suya...
Jaõa no supo que decir cosa que aprobecho el francés para sacarle de sus casillas.
-Exponganos señor Portugal.
De ahí surgió una pelea en la cual el holandés arrastró al edpañol a su cuarto para ahí estar más tranquilos.
--¿Quieres dejar de ser un país?
La pregunta descolocó al español que fué incapaz de responder.
--Contesta joder...-fué en ese momento en el que se dió cuenta de que estaba llorando.
Con delidadeza Antonio le limpió las lágrimas y en un acto cariñoso beso su recorrido. De inmediato paró y se ruborizó al recordar que el rubio le odiaba, que era un simple sueño roto. Para contestar no fué capaz de mirarle a los ojos.
--Mentiría si dijese que no lo pensé hace ya unos años, pero estabamos reunidos porque dos directores de cine de nuestros países querían colaborar y estabamos organizando todo-dijo con la voz algo tenblorosa.
La situación le incomodaba, estar tan cerca y en su habitación...le hacía pensar cosas que no debería. Suspiró y una pregunta volo por su cabeza:
--¿Porqué te preocupas por mi?
Se miraron a los ojos, parecían hechizados por una misma cosa, Holanda no contestaba pero si que le beso, con intensidad pero siendo cuidadoso. España tardó en corresponder pero lo hizo dandole acceso a su lengua para que pudiese hacer lo que quisiera. El moreno rodeó con sus brazos su cuello y Vincent lo hizo con sus caderas en las cuales notó un temblor satisfactorio.
--Volvamos al salón y se lo explicas ¿si?
--Pe-pero ¿esto?
--Lo resolveremos de otra forma más tarde, te lo prometo.
Asintió timidamente y al fin salieron del cuarto para encontrarse a los dos países enfadados y con moretones.
--Mientras os peleabais lo he resuelto...era solo unos asuntoa pendientes con México nada más.
Antonio al ver de esa forma a su hermano y mejor amigo fué corriendo a por el jotiquín, vendó com cuidado el brazo de Portugal aue parecía torcido y al terminar con un algodón mojado con alcohol desinfecto la herida que Framcis tenía en su labio.
--Mon amie tu hermano es muy cruel...necesitaré cuidados intensivos-al estar concentrado el español solo contestaba a las divagaciones de su amigo con escuetos y cortos si.
Al ver que estaba distraido intentó tocar el trasero de Antonio a lo que su hermano le dió un codazo en las costillas.
--Ni se te ocurra-dijo de forma amenazante.
--Lo que pasa es que querrias que te ofreciese lo mismo que a tu hermano, pues que sepas que después de esto es imposible.
--Ja como si quisiera...
Comezó otra pelea interminable que termino al hecharles de casa.
El español suspiro aliviado y el rubio le agarro por detrás mientras estaba distraido.
--¿Por dondé nos habiamos quedado?
Perdón por tardar tanto en este capítulo, se me había ido toda la inspiración y además he tenido que estar en cenas familiares por Navidad. Esa es otra, feliz Navidad a todo el mundo, si un poco retrasadas pero la intención es lo que cuenta.Espero que os haya gustado este capítulo, a lo sumo quedan dos o tres capítulos, lo que me da algo de pena pero a la vez podré empezar con cosas nuevas.Sin más dilación me despido.
