Angel había visto algunas parejas disparejas antes, pero nada siquiera se acercaba a la aventura entre su mejor amiga y la profesora Vagatha. Excepto que ya no era incluso una aventura: Charlie en realidad se había mudado con Vagatha, lo que fue mentalmente alucinante en tantos niveles que Angel todavía tenía problemas para creerlo.
— Dust— Vagatha lo saludó, abriendo la puerta.
— Profesora— dijo Angel incómodo y entró en la casa. La mujer podría ser la amante de su mejor amiga, pero no había modo en el infierno de que él pudiera llamar a Vagatha por su nombre.
— Charlie está allí— Vagatha hizo un gesto a la puerta de su izquierda antes de darle a Angel una mirada dura— Estoy trabajando, así que no me molesten. Mantengan la voz baja.
— Sí, señorita— dijo Angel ¿Qué había en esta mujer que le hacía sentir como si midiera tres pulgadas de altura?
La puerta se abrió y la cabeza de Charlie se asomó.
— ¿Estás acosando a Angel de nuevo?— dijo rodando los ojos.
Vagatha levantó una ceja.
— ¿Yo? ¿Acosando?— Dándole una larga sufriente mirada, Charlie se acercó a Vagatha y la besó.
— Ve a trabajar en tu libro mientras puedas. No olvides que les prometiste a Razzle y a Dazzle¹ llevarlos de compras. Están súper emocionados, ellos han querido un cachorro desde siempre.
— Sí, negro y esponjoso— dijo Vagatha con una apretada expresión en el rostro.
Charlie sonrió.
— ¡Y con una estrella blanca en la frente! Eso es muy importante para Dazzle— Vagatha le dio una mirada.
— ¿Qué pasa si no hay tal cachorro?
— Estoy segura de que puedes intimidar a la gente para que te consigan uno— dijo Charlie— Ve a trabajar antes de que se despierten.
Negando con la cabeza y viéndose moderadamente irritada, Vagatha besó a Charlie en los labios y subiólas escaleras, presumiblemente para su oficina.
— Esto seriamente me está asustando, chica— dijo Angel, parpadeando.
Charlie resopló y lo llevó a la habitación.
— A veces todavía me resulta extraño también a mí— ella se dejó caer sobre el sofá y sonrió ampliamente— Pero nunca he sido tan feliz— Angel miró alrededor de la elegante habitación.
— Apuesto a que no hace daño que esté a cargo ¿Eh?— Charlie sólo se rió.
— Entonces— dijo, apagando el televisor— ¿Qué pasa contigo últimamente?— Miró a Angel intensamente con sus ojos oscuros serios. Esos eran unos ojos hermosos, pero eran color marrón oscuro, no eran en lo absoluto como los de-
Angel se encogió. Esto se estaba volviendo ridículo.
— Quiero decir, he sido una amiga de mierda últimamente— dijo Charlie con una mirada tímida— Las cosas han estado locas y Vaggie prácticamente tomó mi vida. Sé que es una mala excusa, pero-.
—No te preocupes— dijo Angel, hundiéndose en un aparentemente cómodo sofá.
— Entonces ¿Qué pasa?— Preguntó Charlie— Has estado un poco raro por un tiempo— Angel frotó la esquina de su ojo izquierdo.
— ¿Recuerdas el trío que tuve con Mimzy y su novio?— Charlie asintió, pero ella tenía el ceño fruncido.
— ¿No fue hace un mes?
— Sí— dijo Angel— La cosa es que no fue la única vez que ocurrió. Básicamente, ha estado pasando durante un mes, bueno, hasta Navidad— Los ojos de Charlie se abrieron un poco.
— ¿Tanto tiempo? Pero por lo general tú no...
— No, yo usualmente no lo hago— dijo Angel suavemente.
Hubo un largo silencio, durante el cual Angel encontró tres tornillos en el techo y una pequeña mancha en la pared que podría haber sido un bicho alguna vez, aunque no podía imaginar a Vagatha aplastando un bicho.
— ¿Estás en una relación con ellos?— preguntó Charlie, su voz era lenta y confusa.
La risa que salió de la garganta de Angel era un poco tensa.
— No. Ellos son una pareja, y yo soy su juguete sexual. Eso es todo.
— No me estás diciendo algo. Te conozco, Angie— Angel se miró las manos.
— Yo no quiero un trío— susurró.
— ¿Quieres decir...?— Charlie sonaba sorprendida.
— Sí. Estoy jodidamente celoso. Y lo odio. Me está volviendo loco.
— ¿Celoso de quién? ¿Él o ella?
— Ella— dijo Angel, su voz plana— Odio verla a ella tocándolo, besándolo y follándolo— Angel se rió— Lo sé; es ridículo. Ella tiene todo el derecho de tocarlo, ha sido su novia durante dos años. No soy nada para él. Pero...
— ¿Estás enamorado de él?— Angel se pasó la lengua por los labios.
— Yo-yo no lo sé— Él sonrió sin humor— Si esto es amor, jodidamente apesta. Siempre pensé que el amor supuestamente hacía feliz a la gente. Nunca me he sentido tan como la mierda antes. Ni siquiera es sólo el sexo. Odio cuando los veo juntos, cuando los veo siendo tan una pareja, y una adorable. Ella puede tocarlo cuando quiera. Ella sostiene su mano. Ella pasa las noches con él, ella vive con él— Se encontró con los ojos de Charlie— Estoy empezando a odiarla, ya sabes. Ella no se lo merece. Es una chica buena y divertida. Solía gustarme. Y ahora un poco como que quiero arrancarle los ojos, aplastarlos con un pie como un niño y gritar ¡Mío! Cada vez que lo toca. Y estoy seguro de que ella ya sabe que quiero más de él. Ella quiere que me vaya. Yo sé eso— Angel resopló— Y no puedo decir que la culpe— Suspiró profundamente, pasándose una mano por la cara— Me está volviendo loco. Y es... Es jodidamente estúpido. Apenas lo conozco. Yo no lo comprendo. Pero es como si... Yo no puedo separar el sexo de los sentimientos ¿Sabes? Siempre pude antes, pero con él, sólo no puedo hacerlo. Quiero complacerlo. Quiero gustarle. Es jodidamente ridículo— Charlie se quedó en silencio por un rato antes de preguntar en voz baja.
— ¿Qué hay con él? ¿Crees que es de un solo lado?— Cayendo hacia atrás en el sillón, Angel volvió a suspirar.
— No lo sé. Él es muy difícil de leer. A veces pienso que hay algo ahí, pero... Pero yo no creo que él trate a su novia en nada diferente de lo que solía. Él es siempre tan... Atento con ella. Aun el novio perfecto— La boca de Charlie estaba fija en una línea sombría.
— No le dispares al mensajero, pero... Si él siente del mismo modo que tú ¿No debería estar celoso de ella, también? Su relación se habría deteriorado. Si todavía están bien, eso... En realidad no se ve bien para ti— El estómago de Angel se revolvió. Sabía que Charlie tenía razón. La misma idea se le había ocurrido también.
— Lo sé— Ambos se quedaron en silencio.
— ¿Qué vas a hacer?— preguntó Charlie al fin.
Angel se mordió el interior de la mejilla.
— Lo más inteligente— dijo, mirando a los ojos de Charlie— Salirme mientras todavía pueda.
