Su mano impactó con el pecho de su contrincante acertando y siendo enviando al suelo cual trapo viejo, sin la oportunidad de poder moverse o reaccionar. Una vez cayó el cuerpo al suelo se marcó su descenso. Por que estaba erradicando, sin titubear, sin que el pulso le temblase y era algo, que luego de mucho tiempo que sus propias pesadillas hicieran eco en tan acción, él había perfeccionado.

Se impulsó del árbol para emprender una rápido carrera alcanzando a su otro adversario y volviendo a marcarlo con su jutsu fulminante. Saltó en el aire y descendió de forma contundente aterrizando encima del último ninja, terminándolo de un impacto en el pecho que originó una convulsión en el cuerpo, quien escupió sangre. Salpicaron gotas en su rostro. Vio la vida esfumarse de los ojos hasta que la oscuridad fue presente y fue ahí que se incorporó.

Sus ojos inspeccionaron el área y observó a la derecha viendo a sus compañeros llegar con algunos raspones en su cuerpo, pero en buen estado.

―Él objetivo fue erradicado por completo, Capitán Hyūga.

Neji simplemente asintió, limpiando con su dorso la sangre enemiga y sin mas prosiguieron a moverse. Aún faltaba un grupo de ninjas a unos pocos kilómetros que tenían que cazar. Ninjas especializados, desertores y quien mataron a un señor feudal cuando estaban haciendo un contrato de paz. Habia sido alianza de dos grupos para parar el contrato. Uno ya estaba erradicado.

Hatake Kakashi le habia confiado esa misión a su escuadrón, debido al éxito de cada una de sus misiones y la eficacia de estas. Y no había alguien mejor en rastreo y exterminio en toda la unidad especial. Una vez localizado a sus objetivos con ayuda de su Byakugan, se lanzaba a atacar sin titubear y como ataque sorpresa, sin permitir que ningún ninja huyera. La rapidez era parte importante en estos aspectos. Cuestión que agradecía a su ex equipo ninja, de los cuales no había otro equipo que siquiera se acercara a igualarlos por su entrenamiento sobre humano impuesto por la bestia verde de Konoha.

Eso y el propio jutsu que el mismo habia desarrollado eran la clave de su éxito. Drenaba en totalidad el chakra de sus adversarios antes que ellos mismos se dieran cuenta.

Se movían con rapidez entre los árboles, el mismo se recordaba ir a una velocidad constante junto a sus compañeros, para no dejarlos atrás. Con su Byakugan activado logró verlos.

―Dos kilometros y medio al noroeste.

Los ninjas a sus espaldas asintieron y se mezclaron entre los árboles, sin hacer el menor ruido. Avanzando en total coordinación por la espesura del bosque y con un solo pensamiento en su cabeza.

―15 objetivos, dos mas en guardia. ― El portador del Byakugan habló firmemente.

Sus dos compañeros se habían adaptado a su forma de liderar, con pocas palabras y sin intentos de entablar alguna relación mas que la laboral. Eso le agradó al genio de primera cuenta de la organización ANBU, se limitaban a hacer su trabajo sin más con total sigilosidad. Por que no necesitaba mas gente dentro de su vida.

Con Lee y Gai tenia suficiente. Su relación se había estrechado y solían salir cada viernes libre que tenían, que era cuando los tres podían coincidir de vez en cuando. Platicar de peculiaridades de sus misiones, banalidades absurdas de la vida de un ninja. Aunque al inicio fue complicado por que no le quitaban el ojo de encima, evaluando cada una de sus reacciones. Neji solía fingir que no notaba aquellas miradas fijas en él. Pero comprendía de alguna forma a que se debían, hasta que su comportamiento inalterable y algún par de gestos que simulaban ser una sonrisa calmaron al par de bestias de la aldea de Konoha.

Lee mismo semanas atrás declaró que fijó sus ojos en una chica de la aldea, Yayoi, con una personalidad, a sus palabras, eclipsante y sus mejillas solían colorearse con frecuencia cuando él mereodeaba a su alrededor. El mismo Rock Lee admitía que perdía la cabeza al verla tan encantadora. Aun recordaba esa platica con detalle y a su sensei con un par de copas dentro de su organismo, quien tenía una sonrisa más suave y los ojos ligeramente cerrados, aunque estaba más animado.

―Quiero que la conozcan, mi llama de la juventud explotó al verla.― Sus ojos brillaron con la simpleza de nombrarla.

Un solo pensamiento comenzó a invadir la parte racional de la mente del genio. Un ruido. Una punzada que invadía su cuerpo con fuerza y picaba en su abdomen extendiéndose hasta sus manos que tomaban el vaso que tenía enfrente sintiendo la ansiedad haciéndose más presente. Torció la boca de forma imperceptible.

―Pero Lee ¿la has acortejado como tu increíble sensei te ha dicho? ―Hablo Gai con una sonrisa socarrona, con esa voz que el pensaba era de un casamentero experimentado.

En respuesta Lee levantó su pulgar soltando una afirmación ruidosa. Canturrearon alguna cosa ambos hombres con mallas verdes. Gai se levantó yendo a pedir un par de sake a la barra del bar. En lado contrario.

Neji simplemente levantó una ceja ante esa noticia por que aquello no tenía sentido. Una sola persona aparecía en su mente sin poder contenerse, acompañado de una sucesión de hechos en su cabeza. Un entumecimiento se presentó con fuerza en su pecho, abriendo sus labios intentando hacer ecos de su martirio.

¿Y Tenten? ―

No solía mencionar su nombre frecuencia, aunque eso no indicaba que no pensaba en ella. La pensaba en cada momento, aún sintiendo en carne abierta la herida, pero más tolerable. Por que Neji Hyūga aún tenía los sentimientos vigentes en cada partícula de su cuerpo. Aún podía sentir la calidez del cuerpo femenino, los ojos brillantes como el ámbar derretido, escuchaba su risa resonando y perdiéndose entre el cantar de las aves. Su deleitable aroma y sobre todo su voz repitiendo una y otra vez su nombre. A pesar de que atesoraba cada uno de esos momentos muy dentro de él, sin que nadie lo notase, se torturaba a si mismo, sin poder dejarla ir. Tragó del contenido de su vaso sintiéndose complemente miserable y egoísta, porque si él no la había superado ¿Lee realmente era más fuerte que él? Siempre consideró que cargarían juntos con todo esto.

Lee se quedó en silencio unos segundos mirando a su compañero de equipo y rival intentando comprender sus palabras ya que su sola mención no le dio nada, esa simple pregunta no venía a pie en el tema de conversación anterior, aunque sentía una intención en las palabras dichas. Dejo salir una sonrisa nostálgica de sus labios al comprender las ideas del genio Hyūga. Porque Lee sabía que ella seguía y seguiría presente en la mente de Neji toda la vida.

―Uhm, aquella ocasión en que te confesé eso― dudó ligeramente al recordar la vez que acudió a la mansión Hyūga a obtener respuestas. ― Mentí. ―El genio lo miro confundido. ― Ustedes dos eran bastante torpes en cuestiones de dejar salir su llama interior. Los sentimientos de Tenten eran bastante evidentes, el problema eras tú. Por lo cual decidí preguntarte aquello y esperar tu reacción. Y esa vez solo confirmaste tu interés, aunque intentaste ocultarlo, por Tenten. Así que necesitabas un empujón. ―Dejo salir una risa sin ganas. ―Realmente no pensé que demorarías tanto y que terminarás fragmentando todo.

Neji avergonzado ante tales palabras dio un trago a su bebida encajando cada una de las piezas del rompecabezas que había quedado inconcluso tiempo atrás. Frunció el ceño un poco perturbado de sus acciones anteriores donde preso de los celos mismos, que en ese entonces no supo clasificar, actuó sin razonar, algo imperdonable del genio capitán Hyūga.

Y es justo que ahora de alguna forma sintió un alivio inesperado al conocer las verdaderas intenciones de su mejor amigo con Tenten. Por que el mismo había aceptado lo que antes negaba. Que estaba enamorado de Tenten y realmente, aunque eso no importaba ahora, marcaba el fin de su relación con el sexo femenino. No tenía ni el más mínimo interés en eso. Porque de forma normal jamás lo había tenido, lo que surgió con su antigua compañera de equipo sucedió sin pensarlo, sin esperarlo, solo sucedió. Ahora tenía fijo por completo sus intereses.

Una duda surco su cabeza unos segundos, al regresar un poco al pasado.

―Pero pasabas mucho tiempo con ella.

Lee lo volteó a ver ya que había fijado su atención en el vaso de refresco que tenia en la mano al hablar y se sorprendió de aquella frase ligeramente, aunque después dejó ver una sonrisa nostálgica. Deslizó su dedo por el borde del vaso con lentitud mientras pensaba en las palabras que diría a continuación y que podrían ser...peligrosas.

―Oh sobre eso, ella me lo contó y pensé que sabias, aunque tus reacciones dejaron entrever que no. ― Hizo una ligera pausa. ―Tenten siempre quiso ser como Lady Tsunade ¿recuerdas?

Neji asintió recordando las primeras palabras que había escuchado de ella cuando fueron equipo. Ella tuvo ese objetivo fijo desde su infancia que perduró sin quebrantarlo.

― Resulta que su mal control del chakra del inicio lo dificultaba y ella desistió o eso pensaba. Ella jamás se dio por vencida. – Rock Lee jugueteó con el vaso en sus manos evitando ver a Neji. – Ella me pedía ayuda para entrenar. Estaba por graduarse de ninja médico. Supongo que jamás te dijo porque quería sorprenderte.

Algo encajó de forma súbita en la cabeza del genio. Los recuerdos acudieron a su mente de forma abrumadora. En aquella misión, la que le arrebató la vida, recordó verla brillando una fracción de segundos. Neji entendió en ese momento que ella estaba curando sus heridas y el hecho de ser ninja medico en proceso, la ayudó a resistir el enfrentamiento contra tantos ninjas, cuestión que siempre lo perturbó. Un gran vuelco en su interior lo inundó sintiendo el peso de las palabras de su compañero y un nudo se formó en la garganta que intentó pasar con su bebida. Eso significaba que su sueño se habían roto abruptamente por su partida.

En ese momento llego Gai aligerando el ambiente con sus risas. Pero el sentimiento amargo no abandono a Neji. Las alas de Tenten habían sido cortadas antes de que pudiese volar y el tenía parte de la culpa. Él jamás retrocedió a eso. El aceptaba su culpa y cargaría con eso toda su vida. Si hubiera sido más fuerte, si hubiera llegado una fracción de segundos antes. Los hubiera jamás lo abandonarían y el parecía recibirlos.

Él no la salvo, él orilló ese descuido de vigilancia por ese infantil ataque de celos. Él le cortó las alas.

Regresó al presente al aterrizar a unos metros de su objetivo. Volteó el rostro hacía su equipo asintiendo e ingresando al terreno del enemigo. Abatió a los ninjas sin darles un segundo para reaccionar, acertando su palma en su músculo cardíaco para una reacción instantánea. Sus compañeros prosiguieron a cortar la yugular de los ninjas que alcanzaban con sus largas espadas. La sangre asperjó en la tierra y en el uniforme de los ANBU. El Byakugan se hizo presente rastreando el perímetro con detenimiento en busca de alguno que se haya escapado, sin embargo no encontró nada.

Misión terminada.

Recuperaron el aliento unos segundos en los cuales el par de ANBUS limpiaron su espada, retirando la sangre de la hoja. Emprendieron su viaje de regreso a la aldea para reportar el éxito de la misión. Su regreso fue en calma, desplazándose con maestría perdiéndose entre el viento.

Neji necesitaba descansar sin ninguna interrupción. El rastreo, ubicación y erradicación de ninjas había sido una tarea de días, además que antes de asignarles esta misión, había regresado de una en solitario en la aldea de las aguas termales. Su cuerpo entumecido por la ausencia del descanso se hizo presente una vez que la adrenalina se dispersó. Justo unos días antes de el clan le había hecho llegar una nota de una reunión que se efectuaría en unos días. Habían estado considerando, mínimamente, la situación del Souke y el Bouke. Un asunto bastante enredado, que solamente incrementaba su malestar y mal humor. Cuando él estaba siendo considerado para el líder de la rama secundaria, dejó salir que no tomaría ese cargo a menos que la situación del Bouke y la sumisión por la familia primaria finalizara.

Una inconformidad creció hasta hacerse insoportable por su insolencia de poner condiciones a tal puesto que por derecho de sus genes le pertenecía. Inocentemente se confió que al salirse de la casa principal terminarían sus responsabilidades con el clan. Unas semanas después fue consciente de que jamás podría romper de raíz esos lazos, a menos que se volviese un desertor.

Cuestión que consideró cuando estaba en el peor de los momentos, con la intención de mandar a cada uno de los habitantes de la aldea a la reverenda mierda. Sin embargo, Hinata lo buscó hace unas semanas, con la intención de dialogar y hacer las cosas de forma correcta para terminar esa tradición absurda del clan Hyūga que llevaban generaciones acatando sin oponerse. Al acudir un tiempo después a la casa grande pudo percibir la tensión de sus anteriores acciones. La rama principal y secundaria iban a explotar en cualquier momento, era bastante evidente por lo cual "querían" hacer las cosas bien en la rama primaria. Pero eran simples palabras ya que sus clausulas y condiciones eran absurdas. Los ancianos del consejo realmente no querían modificar nada, solo buscaban simular mover algunas cosas para calmar a la rama secundaria.

Porque la rama secundaria eran simples piezas para usar a su antojo.

Hinata acudió a él por varias razones que el conocía sin que ella las hubiese mencionado. Primeramente le impactó que el intentase deslindarse del clan. A pesar de que estaba en contra de todo lo que profesaban. La razón mas pesada de su actuar era que el Souke buscaba un entrelazar a Hinata con otro habitante para seguir la cadena de mando y ante eso solamente podía decir: Naruto Uzumaki. Individuo que ayudó a calmar un poco la inconformidad creciente en el clan, al hablarle al Hokage de dicho problema interno. Kakashi-sama estaba involucrado ahora en todo ese conflicto, intentando mediar y buscar una solución. Por último, ella pensaba que Neji podría ser el líder del clan.

Ante eso Neji rió en su interior a tal consideración, por que él era parte del Bouke y si de forma milagrosa llegaban a solucionar este conflicto que no veía señal de terminarse, un miembro del Bouke jamás asumiría el cargo y sobre todo él. Por que el mismo Souke no permitiría tal atrocidad.

Neji Hyūga había avergonzado a todo el clan.

Por su rechazo al mismo clan tiempo atrás y por ridiculizar a la rama principal en fuerza e ingenio. Por que él había desarrollado un jutsu nuevo. Él, un individuo del Bouke. Cuestión que no dejaba nada contento al consejo de ancianos del clan. Al acudir a la primera reunión con ellos lo comprendió. Él era la razón por la cual no querían ir sus tradiciones.

Miedo.

Inseguridad hacia la rama secundaria, por haber sido superados y sin su herramienta de tortura para quemar cada una de sus neuronas, temían a la ignorancia de como actuar a un levantamiento de su parte. Un jutsu mortal en manos de la rama secundaria dejaba vulnerables al Souke. No iban a permitir tal cosa.

Absurdo.

Por que eso implicaría que Neji le enseñase a alguien más dicha técnica, cuestión que no estaba a consideración. Y si fuese a actuar, ya lo hubiera hecho. Pero no le interesaba. En lo absoluto y más envolverse en una guerra interna que no terminaría nada bien para ambas partes.

El Hyūga solamente quería paz, continuar su estilo de vida como ANBU. No tenía ningún plan más, sus objetivos eran sencillos. Ahora mismo no sabía a donde dirigirse. No sabía dónde estaba parado y que era lo que quería realmente. Siempre, al conversar con Tenten tiempo atrás, ambos habían coincidido en pertenecer al escuadrón especial ANBU. Sin embargo, llegando ahí y siendo líder de un escuadrón la sensación, no estaba seguro. Neji sabía que aquella etapa en la cual permaneció en la oscuridad se había llevado algo de él mismo, había extraviado algo importante.

Una desesperación asfixiante se extendía al intentar determinar qué, la ansiedad colándose entre sus extremidades en las noches sin darle tregua. Eso junto con esas pesadillas que no desaparecían y acudían sin descanso en cada uno de sus sueños. Estaba en medio de la nada sin un lugar al cual dirigirse. Era algo que decidió evitar traer a resurgir en su cabeza y aparentaba su nula existencia. Decidió avanzar hasta donde tuviera que avanzar, viviendo lo que tuviese que vivir, compartiendo tiempo con su equipo y sin hacer turbulencia en su cabeza.

Estaba perdido.

Su consuelo era recordarse que era el Hyūga más talentoso de su clan, el capitán del escuadrón ANBU con más misiones exitosas.

Se lo repetía una y otra vez, hasta que estas palabras vacías cobrarán sentido.

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El olor de cabello incinerado embriagaba el aire sofocante del área. El silencio imperturbable se entremezclaba con el frío abrazador que se filtraba entre los huesos. Una curva se expandió por su rostro cuando enredó sus manos en la cabellera contraria sintiéndola temblar ante su toque.

Deleite.

La alzó con un limpio y contundente movimiento, evaluando su rostro. Aún joven, podía escuchar sus dientes castañear de miedo. Escuchó sus leves suplicas y simplemente sonrió de forma más amplia.

Escuchó unos pasos atrás y sin girarse entendió que habían terminado los asuntos en esa aldea, una nube envolvió el cuerpo femenino que sujetaba hasta que desapareció entre sus manos. Se acercó a los otros ninjas a sus espaldas tomando su botín haciéndolos desaparecer en una nube de igual forma.

Levantó la espada que había dejado caer segundos antes y la envainó en su espalda. Sin esperar alguna señal, los tres simplemente se perdieron en la espesura del bosque antes que el fuego los alcanzara y los envolviera entre su cuerpo ardiente.

Los ojos oscuros relucieron cual ámbar al pasar por el juego que consumía el bosque aledaño de esa aldea, hasta convertirse en nada.

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¡NO estan alucinando, de verdad he traido otro capítulo de esta historia! ¿Se creyeron por un segundo que el anterior capítulo era el final? Espero que mis ideas retorcidas que vienen no los hagan arrepentir de lo que viene.

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