Disclaimer: Nada me pertenece, más que mis alocadas fantasías Helsa. D:


2do año.


El duelo


—¡Oye, Sorensen!

Elsa se dio la vuelta y se mostró extrañada al descubrir a quien la llamaba con enfado. Era esa desagradable Anna Solberg, de Gryffindor. La chiquilla se dirigió a ella en dos zancadas, más airada que de costumbre.

—¡Sí, a ti te estoy hablando, mosca paliducha! ¡Ya es hora de que alguien te ponga en tu lugar!

—¿Qué?

—Te crees mucho con tu salamandra rara y tus poderes estúpidos, pero eso no te hace mejor que el resto de nosotros. ¿Piensas que puedes ir por ahí intimidando a los demás, solo por hacer un poco de nieve? ¡Presumida!

La platinada se volvió a ver a Rapunzel de manera dubitativa y esta solo se encogió de hombros, demostrando que tampoco tenía idea de lo que hablaba.

—¿De qué hablas? —inquirió frunciendo el ceño— Yo no he intimidado a nadie.

—¿Ah no? ¿Y entonces por qué hiciste ese enorme monstruo para atacar a Hans? ¡El pobre no ha dejado de temblar de frio! ¿Quién te crees que eres?

—¡Eso fue un accidente! —repuso Elsa, sintiéndose enrojecer— Además él se lo merecía —añadió por lo bajo.

—¡Él no se merecía nada! ¡Le tienes envidia porque es mejor mago que tú!

—No pienso discutir contigo, Solberg —Elsa alzó su pequeña nariz con desdén.

—¡En esta escuela no queremos a gente antinatural como tú! ¡No es justo que nos saquen ventaja a los demás con sus poderes! ¡Tú y toda esas personas no son más que unos errores de la naturaleza!

Las palabras de la pelirroja ocasionaron murmullos de asombro e indignación a su alrededor; aunque también algunas risas veladas y susurros que concordaban.

—¿Cómo nos llamaste? —replicó Elsa apretando los dientes.

Sentía el hielo fluir bajo sus venas, su corazón latía con fuerza, atemorizado y herido. Odiaba sentirse así.

—¡Ya me oíste!

—¡Nosotros tenemos tanto derecho a estudiar aquí como tú, Anna! —bramó Rapunzel, tomando la mano de su amiga— ¡No eres más que una estúpida fascista! ¡Lo que estás haciendo se llama discriminación!

—¿Y qué? ¡Eso es lo que piensa mi abuelo y estoy de acuerdo con él! Anda, ¡ve y dile al Ministro de Magia que es fascinante, o lo que sea que hayas dicho!

—¡Se dice fascista, imbécil! ¡Tu abuelo es un cerdo como tú!

—¡Vas a tragarte eso, Corona! Pero no antes de que le dé su lección a esta —Anna apuntó a Elsa con tu varita—, ¡en guardia, Sorensen! ¡Vamos a ver que tan buena eres defendiéndote sin tu nieve de mierda!

—Olvídalo, Anna.

—¿Qué? ¿Tienes miedo de que te patee el culo en un duelo mágico normal? ¡Pues deberías! ¡Ahora pelea! ¡Pelea!

—No voy a pelear contigo. Vámonos Rapunzel —la albina se dio la vuelta para retirarse cuando la escuchó gritar.

—¡Expelliarmus!

Elsa sintió un impacto por la espalda y lo siguiente que supo fue que estaba en el suelo.

—¡Elsa! —Rapunzel se arrodilló a su lado, alarmada.

—¡Levántate, Sorensen! ¡Levántate y pelea!

—¡Ya basta, Anna! ¡No estás peleando de manera justa! —le dijo Mulán, sobresaliendo de entre la multitud de estudiantes que se había congregado en torno al enfrentamiento— ¡No puedes atacar a alguien por la espalda!

—¡Eres una cobarde! —la incordió Moana.

—¡Cállense! ¡Dejen que esa idiota se defienda por sí misma!

—¿Estás bien? —Elsa asintió a su amiga y se levantó lentamente, sin despegar sus ojos de los de su adversaria.

El hielo luchaba por salir, las palmas de las manos le quemaban. A su mente acudieron las palabras que siempre le repetía la profesora Yelena.

"La violencia nunca es la solución. Debes aprender a dominar tus emociones".

Anna volvió a levantar su varita.

—¡No quiero pelear contigo, Anna!

—¡No tienes opción! ¡Ya empezamos este duelo y lo vamos a terminar aquí!

—¡Tú lo empezaste! ¡Ya te dije que no voy a pelear!

—¡Por qué sabes que te voy a vencer sin tus poderes!

—¡Te lo advierto! ¡Es mejor que pares!

—¿Crees que te tengo miedo? ¡Ahora verás! —Elsa alcanzó su varita dentro del bolsillo de la túnica, en completa tensión. Ya no podía resistirlo más— ¡Expuls…!

Un destello azulado brotó de la mano derecha de la blonda, en cuanto la alzó por instinto para defenderse. El relámpago de hielo golpeó a la pelirroja y la derribó, arrancando alaridos de sorpresa de los alumnos.

—¡ANNA! —Giselle acudió a ayudar a su amiga, asustada.

Elsa se estremeció de terror al contemplar la silueta inerte de la colorada.

"¡Oh no! ¿Qué he hecho? ¡¿Qué he hecho?!"

—Anna, reacciona, ¡reacciona! —Giselle sacudió a su amiga y soltó un suspiró de alivio al notar que se movía.

Anna se incorporó sobre sus rodillas y se llevó una mano al pelo, donde el impacto acababa de golpearla. Sus ojos se abrieron con espanto al tomar una de sus trenzas y descubrir que uno de los mechones entrelazados ahora era pálido como la nieve.

Furiosa, clavó sus ojos en Elsa, que permanecía pálida e inmóvil frente a ella.

—¿Dónde está mi varita?

—Anna, vamos a la enfermería…

—¡¿Dónde está mi varita?! ¡Le voy a enseñar!

—¡Basta! —la alta silueta de la profesora Dunbroch se hizo presente, mirando a todos con severidad— Señorita Solberg, a mi oficina de inmediato.

—Pero…

—¡Dije de inmediato!

Anna se puso blanca como el papel y se apresuró a ir tras ella, como un cachorrillo con la cola entre las patas. Elsa sintió que alguien tocaba su hombro y descubrió a la profesora Yelena.

—Vamos, señorita Sorensen.

La niña tragó saliva y la siguió, apenada.

—¿Qué fue lo que acabamos de hablar? ¿No te bastó el incidente con tu compañero?

—Ella me dijo cosas horribles.

La mirada severa de la anciana se suavizó con comprensión.

—Lo sé.

Elsa agachó la cabeza, con los ojos empañados en lágrimas.

—Algunas personas solo pueden atacar lo que no comprenden. Tendrás que acostumbrarte. Y seguir dominando tus emociones.

La pequeña se secó los ojos con la manga de la túnica, en tanto la mujer le acariciaba el pelo para consolarla.

Ciertas lecciones eran las más difíciles de aprender.


Nota de autor:

¡Feliz lunes, babys!

Qué rápido se nos va noviembre, ya estamos a nada de mandar alv este año tan espantoso. Por otra parte ya se viene navidad, una época que en lo personal me encanta. *o* Probablemente no haga nada porque pues #coronavirus, pero eso no me impedirá quedarme los fines de semana acostada hasta tarde, bien arrebujadita entre las sábanas de mi cama viendo Netflix y leyendo Helsa con un chocolatito caliente. Vayan pensando en sus mejores OS navideños, por cierto.

Esta humilde viñeta transcurre justo después de la #7, "Malvavisco". Anna como siempre una #tóxica, nomás sabe fregar esa hdspm. ¡Qué bueno que copito le haya dado lo suyo! Eso es para que aprendas, pequeña bitch. ò.ó

genesis: Esas preguntas se irán respondiendo a lo largo de la historia, chiquilla. Puedo asegurarte que con la presencia de Iduna, las cosas están a punto de ponerse realmente interesantes. :)

Guest: There is much to discover about Elsa's past, everything will fall into place little by little. She and Hans definitely make a great team when they're not arguing and insulting each other. xD They have much more in common than they suspect, writing those little moments of honesty between them I like as much as their fights, hahaha.

Nos leemos en la semana con más cositas, no olviden dejar su suculento review. ;) (También acepto contraseñas de Disney + por MP).