Konohamaru

Te dedico este capitulo Gaby

Para Hinata no estaba del todo claro si se había pasado, o no, con su hermana menor. Tenía ya cerca de diez minutos observando a una Hanabi que permanecía inconsciente, con la cabeza hacia adelante y respirando lentamente. -Por lo menos respira-Aquel comentario echo por su loba no la hizo sentir mejor, mucho menos cuando el sonido de la columna vertebral de Hanabi rompiéndose en su última arremetía aun retumbaba en sus sensibles oídos.

- ¿La vas a dejar así? – Sota estaba sentado en una de las ramas de un viejo roble. Había sentido su presencia unos instantes atrás, pero decidió que no sería ella quien rompiera el silencio. Aquel hombre no le gustaba, ni siquiera cuando su rostro era casi una copia idéntica del de Konohamaru – Vaya paliza le has dado – Comento en todo burlón. Hinata decidió que no quería tenerlo cerca –

- ¿Qué deseas? – Cuestiono de manera un tanto brusca y siendo consciente que su presencia allí no era mera coincidencia –

- Nada que puedas darme – Hinata elevo la ceja – Como sea, ¿Hasta cuándo permanecerán los cachorros contigo? Estoy seguro de que Kurenai querrá verlos pronto – Aquello definitivamente no se lo esperaba –

- Las necesidades de tu madre me importan un comino- Dijo observando a Sota bajar de la rama para caer a unos cuantos metros de ella –

- Aunque le importen una mierda, es su madre, si quiere puede llevárselos -Hinata desenfundo las garras -

- No se los llevara – Amenazo – No lo permitiré-

- ¿Por qué te importan? –

- Si está en mis manos hacer de su infancia algo mejor que lo que yo tuve, no dudare en hacerlo – Esquivo la pregunta, lo último que quería era explicar sus acciones-

- No deseo pelear- Sin embargo, camino hasta quedar tan cerca que su sentido del olfato solo lo pudo captar a él–

-Entonces no me provoques- Le enseño los dientes, dispuesta a no dejarse intimidar por su altura- ¿Por qué tratas de advertirme sobre lo que puede llegar a pasar con Kurenai? – No paso por alto la amenaza implícita- Esa mujer no es capaz de amar a otra persona que no sea ella –

- Tienes razón, lo que suceda con Kawaki y Ko le tiene sin cuidado, pero siguen siendo suyos - Sota esbozo una sonrisa de autosuficiencia- o ¿Es que acaso permitirías que alguien se llevara a tu hijo sin tu consentimiento? – La mención de Konohamaru puso sus sentidos en alerta, Sota no podía saber nada ¿O sí? Sacudió la cabeza alejando rápidamente ese pensamiento –

- ¿Qué sabes tú de Konohamaru? – Sota se movió lo suficientemente rápido como para esquivar su puño y en un parpadear se vio inmovilizada bocabajo sobre la tierra – No permitiré… que respires… cerca de él… Ni tú, ni ella… le tocaran tan siquiera un… pelo – Sota Le retiro la rodilla de su espalda, permitiéndole ponerse de pie otra vez-

- No quiero pelear – Reitero – ¿Los protegerás como si fueran tus hijos? – Hinata arqueo una ceja ante el tono melancólico del macho – Son buenos niños, las gemelas necesitan de una hembra adulta – Sota empezó a alejarse –Kurenai tratará de recuperarlos, no soporta que le arrebaten lo que le pertenece -

- ¿Por qué me lo dices? – Aun con todo lo que le estaba diciendo seguía sin poder confiar en él – Tú fuiste el único que intento defenderla esta mañana- Sota siguió caminando –

- ¡Te los encargo! – Fue lo último que dijo antes desaparecer entre los árboles –

- ¿Acaso lo sabes? - Murmuro al viento, sintiendo como la sangre le empezaba a hervir por la furia que le provocaba tan siquiera pensar en lo que sucedería con Konohamaru si Kurenai llegara a ponerle las manos encima – No lo permitiré…- Apretó sus puños con tanta fuerza que en pocos segundos sus manos se vieron cubiertas de sangre - No tocaras a mi familia…- Hizo un juramento en silencio – No te lo llevaras… -


La situación actual de Sakura se podía definir en una sola palabra - "Jodida… ¡No, no, no! Escoge otra palabra"- Todo lo que le estaba sucediendo parecía ser sacado de una mala película de ficción. Recordó cómo, unas horas atrás, de la nada una bestia enorme llena de pelos, garras y colmillos, había saltado sobre su pobre auto dándole un susto de muerte. Las llantas del pequeño mini cooper rosado protestaron ante el inminente peso que de la nada le cayó encima y, que, sin embargo, habían conseguido resistir. Por otro lado, lo que no consiguió resistir demasiado fue aquel reluciente parabrisas que con tanto esmero limpiaba todas las mañanas antes de salir a trabajar; pues este se hizo añicos con el fuerte- y único- golpe que le propino aquella cosa

- "Cosa que ahora me lleva en brazos y planea violarme hasta quedar embarazada de él"- De solo imaginarlo sintió como un fuerte mareo le recorría todo su cuerpo – ¡Cálmate Sakura! No pienses en eso, no te rindas tan fácil, has salido de situaciones peores que esta- Aunque a su mente no podía llegar ninguna que se le asemejara – Se positiva, se positiva, se positiva…-

- ¿Quieres dejar de gimotear? – La tétrica voz de Sasuke la trajo de regreso- El clima se ha puesto nefasto por tu culpa- Sakura tardo varios segundos en comprender lo que le estaba diciendo -Tks que molestia-

- ¡Yo no tengo la culpa de que el clima cambie! – Un fuerte relámpago partido el cielo que, sin que ella lo notase, se había puesto gris- ¡No sé qué clase de mierda te estés metiendo por la nariz, pero en el mundo real los seres humanos no pueden crear torrenciales de la nada! – Como si a la naturaleza le gustase llevarle la contraria, millones de gotas de agua empezaron a caer empapándolos de pies a cabeza - ¡Mierda! –

- Hmp… Mentirosa- Sasuke sonrió de esa forma tan seductora que volvería loca a cualquiera, a cualquiera menos a ella, por supuesto. Sakura sabia como lidiar con grandulones llenos de esteroides- ¿Cuándo dejaras de fingir inocencia? Tengo que reconocer que al comienzo fue excitante, pero ahora me parece un poco agotador –

Sin embargo, aquello era una vil mentira pues su polla, dura como nunca, estaba empezando a incomodarle. Sasuke fue consciente de que su mundo había cambiado por completo en el mismo instante en que rompió el vidrio y la primera bocanada de su esencia inundo sus fosas nasales. La mujer-bruja- que cargaba en sus brazos era su compañera. Punto. No existía nada intermedio.

Todos sus instintos de protección se activaron cuando la escucho gritar y de inmediato su lobo se desvaneció dándole paso a su forma humana. El muy miserable estaba chillando en su interior por el miedo que percibió de su compañera, algo muy comprensible pues lo último que deseaba un Lycan era que su otra mitad le temiese.

Sus sentimientos eran un poco confusos; si bien lo último que necesitaba era una hembra que le complicase, aun mas, su existencia; todos los días rogaba por encontrarla. Debía admitir que aquello era totalmente inesperado. Siempre pensó que el destino lo bendeciría con una loba fuerte, capaz de luchar codo a codo a su lado, no con una bruja joven que no tenía ningún control sobre sus poderes.

Algo totalmente inesperado y dudaba mucho que su manada la aceptara totalmente; era ruidosa, por lo visto sus habilidades estaban ligadas con el clima, hablaba como una humana corriente, era grosera y, que lo colgasen, pero no podía distinguir nada de carne allí adelante.

No obstante ¡Al diablo con todos! Sasuke se sentía muy agradecido. Muchos machos se pasaban una vida entera buscándola y él tuvo la fortuna de encontrarla antes de cumplir los cincuenta.

-Achú…- Sasuke busco el lugar de donde provenía aquel sonido, alerto a cualquier movimiento- Genial, lo único que me faltaba; una pulmonía – Sobre su cadáver –

- Lo lamento, te llevare a un lugar cálido- Gruño recriminándose el descuido, era obvio que su compañera no estaba acostumbrada a mojarse en una época tan cercana al invierno – Sostente- Advirtió antes de dar un salto a una rama que estaba a unos tres metros de altura. Sakura envolvió los brazos en su cuello mientras gritaba- Te lo advertí- Dijo entre dientes, saltando cada vez más rápido. No le tomo mucho tiempo dar con la cueva que estaba buscando, se agacho para después impulsarse con todas sus fuerzas – Tienes que soltarme un momento-

Sakura temblaba mientras se ponía de pie. Aquel sujeto, no, aquel monstro acababa de saltar muchos metros sobre el aire y de aterrizar en la entrada de una lúgubre cueva. Miro disimuladamente hacia abajo, intentando descubrir qué tipo de tecnología estaba utilizando, pero solo se encontró con unos gigantescos pies descalzos. Trago saliva, aquello no podía ser cierto, las personas normales no saltaban tanto, ni siquiera "El bicho" podía hacerlo.

-Entra, en seguida regreso- Aquel demente desgraciado salto al abismo antes de que ella pudiera formular alguna palabra. Aun con las piernas como gelatina logro ingresar a la cueva ¿Qué otra cosa podía hacer? Sasuke había reducido sus posibilidades de escape a saltar tal como él lo hizo y, por mucho baloncesto que practicara en la semana, dudaba mucho que pudiera sobrevivir-

- ¿Una puerta? - Pregunto al aire, aunque más que una puerta común parecía la entrada de un bunker- Esto tiene que ser una jodida broma- No obstante, esa puerta era lo menos extraño que había visto en lo que llevaba del día – Joder Itachi ¿Qué te hice para merecer esto? – Se dejo caer en el suelo con gran pesadez. Todo parecía tan surreal y se sentía tan agotada mentalmente que sus parpados se cerraron lentamente-


Konohamaru miraba a Naruto desde el lado opuesto de la mesa. El rubio tenía una expresión que su joven mente no podía descifrar. Gruñía y gruñía entre cada bocado sin dirigirle la palabra, salvo para preguntarle que quería de desayuno. Algo poco común porque el rubio hablaba hasta por los codos. No se veía muy bien, parecía que hubiese tenido una pelea con alguien durante la noche; sus ojos azules estaban un poco hundidos y el cabello rubio alborotado, era un claro indicio de que había pasado mala noche.

- ¿Has tenido deseo de transformarte? –Naruto le pregunto luego de tragar una gran cantidad de comida, que era en su mayoría carne, y darle un trago al zumo de naranja recién exprimido –

- Nop- Contesto honestamente– ¿No has podido dormir bien? –

- Me quede despierto hasta que tu madre salió corriendo esta mañana – El castaño rio con esto último – ¿Qué? –

- Hace eso cuando algo le molesta – El ceño de Naruto se frunció – Es mala discutiendo. Si el ambiente se pone tenso, mamá sale corriendo –

- Es una cobarde…-

- ¡Es mentira! – El pequeño lobo golpeo la mesa, sin estar dispuesto a tolerar un comentario negativo sobre ella – Mi mamá es la mujer valiente existe –

- Hembra- Corrigió –

- Es lo mismo, no la insultaras en mi presencia – El rubio tuvo la osadía de reír –

- Tener miedo está bien, eso te da sentido común – Pero Konohamaru no le creyó – Me disculpo si mis palabras te ofendieron, lo último que quiero es insultar a tu madre – Suspiro – Es solo que… me molesta que huya de las discusiones importantes – Konohamaru inflo los mofletes, desviando la mirada – Hablando de ella ¿Tu lobo ha vuelto a mencionar algo sobre lastimarla? – El castaño se tensó como un alambre, cada noche lo escuchaba susurrar amenazas contra ella – ¿Lo hizo? –

- No habla sobre eso- Mintió descaradamente, esperando que Naruto no se diera cuenta -

- Ya veo…- Naruto lo observo atentamente por unos segundos- Cuando te comunicas con él ¿son solo gruñidos o también hay palabras?

- Palabras – Entre menos palabras dijera, menos notaria la mentira. O eso creía –

- Que bueno escuchar eso- Visiblemente más relajado procedió a servirse otra chuleta– Tienes que tener algo claro, niño; somos dos seres viviendo en un cuerpo, pero la bestia no puede mandar, si lo hace te volverás un salvaje y nadie quiere eso -

- ¿S-Salvaje? – Trago saliva sonoramente. Naruto asintió-

- Aprovecharemos que tu madre salió unos instantes y te enseñare un poco como cambiar a voluntad, en caso de que tu lobo se salga de control yo lo detendré ¿Esta bien? – No lo estaba, no se sentía seguro- Todo saldrá bien, entre más rápido lo hagas más rápido lo dominaras ¿Estamos?

– Si…- Sin estar del todo convencido bebió de un solo trago la taza de chocolate.

- Termina rápido, no falta mucho para que todo el mundo despierte y no quiero lidiar con todos ustedes al mismo tiempo sin que tu madre esté presente- Acató su orden sin chistar, con todo y mueca relajada en el rostro era obvio que al señor Naruto le gustaba la obediencia – Buen chico- Felicito levantándose de la mesa- Vamos-

Una vez en el patio Konohamaru aspiro profundamente, buscando tranquilidad y a la vez encantado con el aroma natural. Las plantas, los animales, el agua del rio, todo junto creaban una sensación maravillosa en su pequeña nariz.

- Ah- Suspiro dejando que su nariz se deleitara por unos breves instantes más- Este lugar es genial, me quedaría aquí para siempre-

- ¿Deseas quedarte aquí? – Esa era la mejor noticia que Naruto podía recibir. Por fin el mundo se estaba alineando a su favor - ¿No extrañaras a tus amigos? – Aunque eso no importaba, Konohamaru jugaría con sus futuros cachorros –

- No tengo muchos amigos, el director les prohibió jugar conmigo, todos ellos son débiles y teme que los lastime -

- ¿No me digas? Los humanos son débiles, no entiendo como tu madre pudo huir con ellos– Naruto se dejó caer en el césped, todavía sintiéndose frustrado –

- Mamá no me dice mucho sobre eso y yo tampoco pregunto, es mejor así- Reflexiono –

- Si lo hicieras tu madre saldría corriendo – El pequeño se carcajeo un poco imitando su acción – Entonces esta persona ¿el director? Sea lo que sea, ¿te prohíbe la amistad con los cachorros humanos? – Negó –

- No puedo jugar con ellos, especialmente los que tienen un padre humano, pero puedo reunirme a la hora del almuerzo y ellos pueden ir a mi casa –

- ¿Padre humano? ¿Hora del almuerzo? –

- El director Itachi no permite simples humanos en la escuela, todos los niños tenemos un don "sobrenatural" – Naruto dejo que esa información se asentara en su cabeza ¿Escuela? El mundo humano le parecía muy complicado, demasiado, pero no quería pasar por ignorante – El único niño con el que puedo jugar se llama Shinachiku–

- ¿También es Lycan? – Se cruzo de brazos, el niño negó con la cabeza- ¿Hay otros Lycans en esta "escuela"? –

- Ninguno, uno de los maestros explico que los lobos viven en manada –

- Ese macho no se equivoca, son pocos los que viven en la ciudad, si los comparamos con los números actuales de cada manada diría que son menos del uno por ciento – Y de eso se sentía orgulloso, pocas eran las especies que permanecían unidas después de tantos siglos – Este niño, Shinachiku, ¿A qué raza pertenece? –

-Razas – Aclaro - Es un hibrido, yo le digo GarVamp –

- ¿GarVamp? – Cuestiono bastante sorprendido –

- Su padre es una gárgola y su madre tiene un poco de sangre vampiresa- Extendió los brazos, simulando unas alas – Cuando se enoja se pone gris y extiende sus alas como si pudiera volar, mamá dice que aún es muy joven para lograrlo – Naruto trago saliva, las gárgolas eran criaturas temibles y prácticamente invencibles –

- ¿Tu madre sabe sobre este cachorro? –

-Sip- El niño desconocía el peligro que podía llegar a correr al estar cerca de esa criatura – También hay duendes, ninfas y elfos, muchos otros son mitad humanos, Shinachiku es el único con el que puedo jugar-

- Ya veo – Aunque no veía nada; Hinata permitía al chico estar cerca de una jodida gárgola, no, de una jodida gárgola que tenía genes combinados con los de un vampiro. Algo de no creer – Pero si te soy sincero, no permitiría que te acercaras a ese niño –

- Mamá lo hace, por eso es la mejor –

- Es una muy buena madre, eso es algo indiscutible, sin embargo, no permitiré que esas criaturas se acerquen a mis…-–

- ¿A tus qué?

- ¡Oh! No es nada, simplemente imagine como será nuestro futuro- Todavía Hinata no había hablado con el niño y todo porque la muy cobarde había preferido huir en lugar de hacerle frente al hecho de que él la había marcado para toda la eternidad. Recordar como lo había pateado para después vestirse con lo primero que encontró para finalmente saltar a la primera planta, lo enfurecía. Konohamaru necesitaba saber y entender que ellos eran una pareja y, por mucho que le desagradara la idea, no había nada que pudiese hacer al respecto –

- ¿Nuestro? – Los ojos de Konohamaru se iluminaron de repente, no obstante, estaba seguro de que eran por las razones equivocadas– ¿Vendrás a visitarnos a la ciudad? – Hizo el amago de corregirlo – ¡Eso es genial! Conocerás a Kiba y le patearas el trasero porque eres más grande que él –

- ¿Kiba? – Ese tema acaparo toda su atención; no era la primera vez que oía el nombre de ese macho-

– Es un Lycan amigo de mamá que siempre está tocándola y dejando su aroma por todas partes, el muy tonto no se da cuenta de que apesta a perdedor – Kiba podía considerarse un hombre muerto- Hablando de mamá, ¿No es un poco extraño que aun huelas como ella? – El comentario inocente del pequeño logro tensar cada uno de sus músculos, era ahora o nunca –Oye… ¿Por qué todavía? –Naruto se puso de pieHueles a… -

-Tómalo con calma niño– Rogo mentalmente – Porque ni tu ni nadie la separaran de mi otra vez -

- Hueles a mi madre – El cachorro se puso de pie rápidamente y en cuanto lo hizo su iris café fue absorbido por una negrura absoluta - ¡Dime! –

- Lo que te diré es un hecho y definitivamente no estoy pidiendo tu consentimiento – El rostro de Konohamaru se deformo, sus facciones lentamente iban perdiendo la forma humana dándole paso a un hocico alargado y unas orejas puntiagudas – Hinata y yo nos conocimos hace muchos años, demasiados, ella huyo de mi porque me comporte como un completo y total hijo de pe…- El fuerte empujón que le propino lo tomo por sorpresa –

- ¡¿Por qué llevas su aroma?! – Grito fuera de si – H-Hueles a ella… T-Tu… -

- Eres fuerte- Una pequeña parte de Naruto se sintió orgullosa por eso – Tu madre es mi…-

- ¡No tienes que oler a ella! – Konohamaru lo empujo un par de veces – Su olor… ¡No está bien que lleves su olor! – El castaño se detuvo – ¡ERES UN TRAIDOR! - Lo señalo con el dedo índice, pero de inmediato se arrepintió pues sintió como un fuerte dolor se instalaba en cada uno de los huesos de su mano – ¡No está bien que huelas a ella! ¡ES MI MAMÁ! – Una furia incontenible se apodero de su cuerpo, nublándole el pensamiento medida que los segundos pasaban – ¡MÍA! ¡NO ERES MI AMIGO! – Se llevo ambas manos a la frente, algo intentaba salir, rasgaba por salir. Una gruesa capa de sudor cubrió cada centímetro de su piel y el sonido del exterior fue opacado por el rápido latido del corazón- N-No… T-Tu no… Ella… Es… Mi… - El dolor que sentía se alivió un poco cuando empezó a arrancarse la piel– ¡Es mi mamá! –

- Ella me pertenece- Reto, necesitando dejar las cosas claras y al parecer esa fue la última chispa que necesitaba el niño para dejar salir su lado salvaje –

- ¡ES MÍAAAAAAAAAAAAAAAAA! –


Llevaban cerca de diez minutos mirándose fijamente. Hanabi porque no tenía muchas fuerzas como para hablar y Hinata porque no tenía nada que decirle. Lentamente los huesos de la castaña se iban regenerando y si calculaba bien, tardaría un par de horas más en estar recuperada del todo.

-Lo que te dije de Naruto, eso de que te convertirías en su perra- Puntualizo, bastante sofocada por el silencio absoluto que las inundaba- Es mentira, solo te lo dije porque estaba molesta contigo –

- ¿Qué me sucederá? – Pregunto Hinata, debatiéndose todavía en si debía o no confiar en ella –

- En realidad…- Hanabi suspiro – Nada, por otro lado, Naruto enloquecerá si te alejas de él, te cazará para mantenerte a su lado, te perseguirá hasta el fin del mundo y al final… – La castaña hizo el amago de moverse, pero le dolía mucho intentar controlar sus piernas – Te obligara a permanecer a su lado por toda la eternidad – La mueca de horror que se instaló en el rostro de Hinata le provoco una sonora carcajada –

- ¡OYE! – Grito al darse cuenta del engaño –

- P-Perdón – Se llevo ambas manos al estómago – C-Creo que me has reventado un intestino – Le dijo en forma de reproche - ¿En serio no sabes nada de cómo funcionan las parejas? – Los pómulos de la morocha se sonrojaron furiosamente –

-Solo me montaba y se iba…- Inflo ambas mejillas como una niña caprichosa – Nadie me dijo mucho más, tu madre lo prohibió- La mención de la peli-negra logro instaurar un silencio bastante incomodo entre ambas –

- Eso fue cruel– Comento – Las parejas funcionan como algo mutuo, lo que das es lo que recibes – Inicio la explicación, segura de que permanecer a ciegas en todo ese asunto era bastante desalmado – Por eso es que los compañeros se marcan mutuamente, el mordisco sirve como una advertencia para las otras criaturas de que ese ser ya ha sido tomado. A partir de ahora para Naruto será primordial mantener su olor sobre ti, así que no te extrañes si intenta frotarse contigo una o dos veces al día; algo muy patético de ver si me lo preguntas– A esto último le añadió una nota de sarcasmo – Intentará eliminar cualquier rastro de otro macho que te haya montado antes, es algo irracional, lo sé, pero todos nuestros machos lo son-

- Solo he permitido que Naruto me monte – Hinata decidió decir la verdad, además no era algo de lo que se sentía avergonzada– Nunca sentí el impulso de "Hacerlo" con otro –

- Eso es raro, conozco a hembras que han montado a otro incluso después de descubrir a su compañero – Hizo un gesto con las manos, restándole importancia – Como sea, lo importante es que tu estas fuera del mercado, por mucho que lo detestes tus piernas solo se abrirán para Naruto, pero, al no morderlo de vuelta, te enfermaras. Tu mente entrara en un dilema sin fin ya que no podrás reclamarle nada, pero tampoco soportaras que Naruto este cerca de otra hembra - Hanabi vio fascinada el justo instante en que la comprensión llego a la mente de Hinata –

- ¡¿Me estas jodiendo?! –

- Naruto es el que te está jodiendo, no yo –

- ¿Puedes dejar el estúpido sarcasmo de lado? Esto es grave, muy grave – Hanabi hizo una mueca de hastío –

- ¿Por qué? Solo lo muerdes la próxima vez que te monte, es simple- Simulo una mordida en su brazo- ¿Ves? Así es como se hace -

- ¡No lo es! Si hago eso, nos ataría para siempre y, por si no lo has notado, ¡Para siempre es mucho tiempo! – Hinata empezó a pasearse por todo el sitio – Básicamente me estás diciendo que, aunque no lo muerda, no voy a poder vivir sin él ¡Eso es una mierda! Tengo un trabajo, he construido una vida – Hinata empezó a caminar en círculos- ¡La culpa es suya! Es un idiota impulsivo y yo ¡No voy a tirarlo todo a la mierda porque ese idiota no puede mantener su mandíbula cerrada! -

- Naruto habría dejado de follarte si se lo hubieras pedido –

- ¡Cállate! – Movió la cabeza lo justo para esquivar la piedra que Hinata le lanzo –

- No puedes negar tu naturaleza, puedes fingir cien años ser una humana, pero nunca te convertirás en una, acéptalo –Abrió la boca para protestar - ¡No eres una humana! ¡Eres una Lycan! Y no cualquiera, ¡Eres la jodida líder de las mujeres del clan Hyūga! Acéptalo, muerde a tu hombre hasta que te duelan las encías, ten muchos hijos y deja de lloriquear por estupideces sin sentido –

- ¡Para ti es fácil decirlo! -Acuso – ¡No has vivido lo mismo que yo! ¡No has salido del maldito bosque! Yo empecé desde cero, me fui de aquí son las manos vacías sin nada más que la ropa que llevaba puesta y ahora soy una maldita abogada ¡No he perdido un caso en años! ¿En serio crees que renunciare a todo esto por un jodido hombre? ¡No me jodas! –

- ¿Y dime, querida hermana, Naruto ha usado condones? ¡Hasta esta chica que no ha movido su trasero del jodido bosque sabe que ningún otro método humano funciona! – Hinata palideció – Puedes estar embarazada en estos momentos– Hizo una pausa- Además vivimos por milenios, Naruto viviría en cualquier lugar desde que estés con él, se dé buena fuente que los compañeros hacen lo que sea para hacer felices a sus compañeras –

- Como padre ¿Eh? – La morena se calmó, sentándose en el suelo– No viví un solo momento feliz aquí Han- Utilizo aquel diminutivo que solo se atrevía a pronunciar en su mente – Fue una mierda para mi… -

- Para mí también – Hinata hizo una mueca de incredulidad – Hinata, mira en retrospectiva, yo tampoco recibí ninguna muestra de amor por parte de mi madre y recibí el mismo afecto por parte de padre que tu –

- ¡Yo no…! – Suspiro- Por lo menos permanecías cerca de papá-

-Rara vez me prestaba atención - Agacho la cabeza – Siempre te culpe Hinata, de todo…-

- Hanabi…-

- Déjame terminar; Creí que con tu partida todo cambiaria- Eso dolió- Te odiaba porque creía que el problema eras tú, constantemente me engañaba a mí misma diciéndome que con tu partida te llevarías toda la amargura de mamá ¡Y no fue así! Con las gemelas fue especialmente cruel, con Kawaki indiferente y con Ko un tempano de hielo – Soltó un sollozo involuntario – Yo lo he visto sin poder hacer nada ¡Ella me supera! La impotencia, el miedo, todo me lo he tragado bajo una máscara de indiferencia. Es mi madre, sin embargo, rezo todos los días para que amanezca muerta – Su visión se nublo por unos instantes – ¿Puedes creerlo? – Pregunto en un hilo de voz – Te fuiste ¡Y no te culpo! Pero no puedes marcharte como si nada luego de haber derrotado a Kurenai, las cosas se podrán peor sino te quedas asumiendo el puesto que te corresponde. Se volverá mas cruel y despiadada; padre no esta en condiciones de rechazarla, los cachorros estarán en peligro, Sota enloquecerá, las hem… -

- ¡Para! Dios, no pensé que te hubieras vuelto tan llorica- Hanabi soltó todo el aire que retenía en sus pulmones – Solo te falto mencionar que sería el comienzo del apocalipsis –

- ¿Te quedaras? – Necesitaba oírlo salir de su boca –

-Me quedare si después de todo esto resulto embarazada–Hanabi alcanzo a distinguir un atisbo de añoranza en esa frase –

- Si lo que necesitas es un cachorro, puedo enseñarte como controlar tus ovarios –

- Yo no puedo – La castaña iba a protestar, pero Hinata la interrumpió – Créeme, lo he intentado, pero no poseo ningún control sobre mi natalidad - Hinata se recostó sobre el pasto – Si volví fue porque hace diez años entre en un calor terrible, nuca antes sentí nada parecido. Un amigo intento ayudar y mi loba lo ataco ferozmente. Al único que deseaba era al idiota rubio que destrozo mi corazón – Arranco distraídamente unas cuantas hierbas – Jure que no pasaría por eso otra vez, no obstante, la vida es una perra- Se rio sarcásticamente- hace un par de semanas los síntomas empezaron a aparecer, el errático comportamiento de Konohamaru era un claro indicio de que cambiaría más pronto de lo normal, solo por eso me atreví a regresar –

- ¿Planeabas pasar el calor con Naruto y luego irte? –

-Algo así… -

- ¿No pensaste en un embarazo? -

- Nop, siempre creí que era estéril…–

- ¿Estéril? Pero…- Antes de que Hanabi pudiera hilar todos los cabos, un enorme rugido sacudió las copas de los árboles – M-Mierda ¿Quién es ese? – Hinata se puso de pie, mirando en esa dirección –

-Konohamaru…- Murmuro, reconocería su voz a cientos de kilómetros –

- ¿E-Es tu hijo? –Hinata asintió, caminando en dirección de ella y poniéndola como un bulto de papas sobre su hombro –¡Joder eso duele! ¿Qué demonios te pasa? ¡Me has roto la jodida columna hace un rato! – Hinata respondió palmeándole el trasero – ¡Te matare! – Trato de soltarse – Además ¿De qué te preocupas? Si es tan endemoniadamente fuerte como tú, no quedara nada que recoger de mis h-hermanos cuando… lleguemos-

- ¿Eso te haría feliz? – Le dio otro azote, haciéndola gemir de dolor – Niña mala – Otro más –

- ¿D-De donde lo sacas… te? – Hanabi espero otro golpe sin embargo nunca llego- ¿Hinata? –

- Del basurero… - Mascullo entre dientes antes de salir corriendo a toda velocidad, su instinto le decía que algo no iba bien –

- Jo-Jo…der como d-duele- Se quejo una vez más-

- Cierra la boca…-


El corazón de Sasuke se derritió un poco cuando la vio tirada en la entrada de su guarida. Dormía sobre el suelo duro como si hubiera permanecido en vela toda la noche. Se maldijo mentalmente por dejarla afuera mientras él les dejaba en claro a sus ejecutores que no quería a nadie cerca de en las próximas veinticuatro horas. La mayoría protesto, pero basto una mirada para que no cuestionaran su autoridad.

Sakura se removió entre sueños y se apresuro a tomarla en brazos con toda la delicadeza posible. Acto seguido introdujo la clave en la puerta más segura que logro encontrar entre los humanos. Las luces se encendieron automáticamente tan pronto dio un paso en el interior, iluminando toda la instancia.

-Hueles muy bien- Su encendía lo tenia embriagado desde la primera vez que llego a sus fosas nasales – No eres una bruja ¿Verdad? – Se dedico a observarla mas a detalle. Las brujas eran criaturas llenas de imperfecciones; por eso mismo se dedicaron a robar esencias. Sin embargo, a sus ojos, la peli-rosa era perfecta– Maldito seas Itachi – Ignoraba en que lio se estaba metiendo, sin embargo, desde ya sentía que valdría totalmente la pena – Ya vuelvo- No se pudo contener y al final deposito un suave beso sobre aquellos labios que le llamaban constantemente. Se levanto solo para tomar una bebida de la nevera, necesitando dejar de aspirar tan cerca aquella esencia a cerezas que desprendía el cuerpo de su compañera – ¿Qué voy a hacer contigo? –

Pregunto al aire, consciente de que las cosas no iban a ser fáciles. Su clan era anticuado, los lobos viejos tenían mucha influencia en las generaciones nuevas, además si había algo a lo que todo el mundo le temía eran las brujas: Seres confusos, poderosos y peligrosos; capaces de engañar, manipular y asesinar con total impunidad. Sakura no parecía tener ningún control sobre sus poderes; aquello podría ser un arma de doble filo.

Tan metido estaba en sus pensamientos que tardo un poco en notar el leve zumbido que emanaba del pantalón de su compañera. Sakura se removió incomoda y él se apresuro a acabar con cualquier cosa que osara interrumpir el descanso de la hembra. Tomo el molesto celular deleitándose solo por un instante en la firme textura de sus piernas.

- ¡Sakura! Gracias al cielo respondes ¿Sabes lo jodidamente preocupado que estoy? – Sasuke reconoció esa voz al instante- ¿Estas bien? – Apretó el dispositivo con tanta fuerza que sintió como la pantalla se quebraba – ¿Por qué no nos esperaste? ¡Llevo horas tratando de dar con tu paradero! Óyeme, si un hombre llamado Sasuke se te acerca ¡Corre lo más rápido que puedas! ¿Me estas escuchando? ¡Corre! –

- Es algo tarde para eso – Carraspeo aclarándose la voz – Ya es mía –

- ¿La tienes contigo? – Sasuke nunca había oído a su hermano mayor en tal grado de preocupación- ¡Responde Sasuke! –

- Si…- Se sentó en la cama. Acariciándole los tobillos - Y quiero que me digas la verdad, de lo contrario la conseguiré a cualquier costo –

- Si te atreves a lastimarla…-

-Tu me la enviaste, puedo hacer con ella lo que quiera –

- ¡Ella es inocente! Es solo una maestra que trabaja para mí, da clases a niños –

- ¿Esa es la coartada que tienen preparada? Espero que no cambie al iniciar el interrogatorio –

- ¡Es la verdad! Óyeme bien Sasuke, ella ni siquiera cree en lo sobrenatural ¡Déjala ir! –

- Eso nunca- Dejo el teléfono en la cama mientras empezaba a desanudarle los zapatos – Es mía- Se los quito para después deshacerse de las medias –

- ¡Y una mierda! Ella no pertenece a nuestro mundo –

- No mientas – Lentamente desabotono los pantalones, deslizándolos por las torneadas piernas que desde ya podía imaginarlas envueltas en su cintura – Hace cambiar el clima – Termino de desnudarla, la contemplo unos instantes y luego la envolvió en una gruesa manta – Lo voy a disfrutar como no tienes idea –

- ¡Eso es una jodida coincidencia! ¡Tienes que dejarla ir! ¡No involucramos a personas inocentes en nuestros asuntos! ¡SASUKE! –

- Creo que no estas entendiéndome bien Itachi – Camino hasta quedar al borde de la cueva – ¡ELLA ES MÍA! – Rugió de forma incontrolable, arrojando el celular al vacío – Mía…-

Y él se encargaría de que fuera suya por toda la eternidad.


Naruto contuvo la respiración justo en el instante en que Konohamaru le golpeo el pecho con ambas manos. El impacto lo hizo retroceder unos centímetros y él se sintió orgulloso por la temprana muestra de poder que emanaba del pequeño. No obstante, el niño parecía tan fuera de si que no le quedo de otra que cambiar totalmente. Rugió con dolor cuando el niño logro incrustarle ambas garras en la parte baja del estómago, y lo alejo de un suave manotazo. Se irguió en ambas patas traseras en un intento de intimidarlo con la altura, echo la cabeza hacia atrás llenando de aire sus pulmones antes de soltarlo de golpe por el hocico; el aullido que soltó hizo temblar las copas de los arboles cercanos. Konohamaru salió del estupor en el que se encontraba porque por fin pareció reconocerlo. La neblina en sus ojos lentamente se desvaneció hasta dar lugar a un par de ojos negros que parecían ser plenamente consientes de todo lo que sucedía a su alrededor.

Naruto trato de establecer un enlace mental entre ambos, buscando claridad entre los miles de pensamientos que surcaban la mente de Konohamaru. Finalmente, el niño se rindió agachando la cabeza en una clara señal de sumisión.

-Tienes que dominarlo, mocoso- La pequeña bestia se retorció en señal de protesta – Puedes lastimarte y lastimar a tu madre si no lo consigues- Para su desconcierto la bestia se rio malévolamente –

- La matare antes de que puedas impedirlo – Naruto gruño de nuevo, logrando intimidarlo

- ¿En serio crees que lo voy a permitir? – Konohamaru volvió a reír – Retrocede y déjame hablar con el niño-

- Ese mocoso malagradecido, su mente es un mar de confusión ¡Se atrevió a olvidarme! Después de todo lo que hice por él-

- ¿Qué fue eso que hiciste? –

- ¡Yo la mate! A la hembra que lo lastimaba y atormentaba ¡Y aun así! Me olvido… Todo por esa mujer… No la necesitábamos, yo podía defendernos…-

- ¿De quien lo defendías? ¿Cuál es el nombre de esa hembra? –

- ¡Nunca lo sabrás! –

- ¿Por qué? – Como respuesta recibió un golpe tan fuerte que logro dejarlo sin aire. Antes de que pudiera reaccionar vio con asombro como el pequeño Lycan arrancaba a correr en la misma dirección de la que provenía un suave olor a lavanda – ¡Hinata! –


Hinata logro esquivar a duras penas el ataque de la pequeña bestia peluda que arremetió contra ella. Salto a una rama mas alta buscando una mejor posición, pero el cuerpo de Konohamaru se estrello con ella justo antes de conseguirlo. Gimió de dolor y a duras penas logro proteger a Hanabi de la caída, amortiguando el golpe contra el suelo con su propio cuerpo. Un par de costillas rotas fue el precio que tuvo que pagar por eso. Antes de que Hinata lograra reponerse del todo pudo interceptar el terrible golpe que Konohamaru le había lanzado a su hermana. Hilos de sangre se deslizaron por su mandíbula y sintió como los huesos de su cara se astillaban en pedazos. Konohamaru fue rápido tomándola del cuello mandándola a volar por los aires, su espalda protesto al caer sobre una roca grande a unos metros de allí.

-M-Mierda – Escupió sangre poniéndose de pie – ¡No te atrevas a lastimarlo! – Grito antes de que el lobo de Naruto impactara sobre Konohamaru- ¡Si lo haces no volverás a verme! – Naruto resoplo como respuesta – Yo lo detendré mientras vas por los dardos tranquilizantes – Recibió un leve asentimiento antes salir corriendo a toda velocidad en dirección de la cabaña – ¿Q-Que tan difícil puede ser? -

-No tienes idea, maldita puta –

Naruto corrió con todo lo que tenia en busca de lo solicitado. Su plan de derribarlo y sofocarlo hasta dejarlo inconsciente era mucho más rápido, sin mencionar que sencillo, pero estaba seguro que Hinata no permitiría que nada malo le pasara en su presencia. El niño lo había agarrado de sorpresa atacando a Hinata cuando estaba distraída. Todos sus instintos le rogaban que le arrancara la cabeza, no obstante, no podía hacerlo bajo ninguna circunstancia. Eso significaba perder a Hinata para siempre.

-¡Mierda!- Grito derrumbando de un golpe la entrada de la cabaña. Cuatro cabezas se giraron en su dirección, pero aquello no importaba, lo verdaderamente importante era rescatar a Hinata de las garras de su propio hijo. Salto las escaleras hacia el sótano visualizando todo el lugar antes de dar con el arma que contenía los dardos – Hima, Kawaki vengan conmigo, Hiwa protege a Ko mientras regreso – Salió corriendo sin corroborar que lo siguiera, simplemente no podía esperar a que eso sucediera – J-Joder- Sintió como sus piernas flaqueaban ante la horrible imagen que sus ojos captaron; Hinata estaba de pie cubierta de sangre de pies a cabezas mientras Konohamaru asestaba otro certero golpe que la hizo retroceder. En ese momento quiso aullar de dolor porque toda la sangre en el lugar pertenecía a una sola persona. Le costó la última gota de autocontrol no despellejarlo vivo y en lugar de eso consiguió apuntarle justo en el corazón – ¡Jodete! – El disparo resonó en todo el lugar y a los pocos segundos el cuerpo inerte del niño cayo inconsciente mientras regresaba a su forma humana- ¡Hinata! - Paso totalmente de él concentrándose exclusivamente en el bienestar de su compañera - ¿Por qué mierdas no te defendiste? – Hinata hizo un sonido sordo al de caer de rodillas –

- N-Nunca podría l-lastimarlo- Escupió una alarmante cantidad de sangre –

- ¿H-Hanabi? – La voz de Kawaki le distrajo un momento –

- Estoy bien, ayuda a la estúpida de Hinata ¡Su hijo es un pequeño demonio! – Naruto estuvo de acuerdo – Mantenlo alejado de ella – Hinata iba a protestar, pero se sintió sin fuerzas y todo se puso oscuro de la nada – ¿Qué clase de monstro es? –

-Lo averiguaremos- Prometió- Kawaki toma a Hanabi y Hiwa encárgate del niño, yo me hare cago de Hinata –

La siguiente vez que sus ojos se abrieron reconoció la habitación en donde había pasado la noche al lado de Naruto. Todos sus músculos protestaron al intentar levantarse y fue entonces cuando noto que tenia el estomago desgarrado. Nunca se imagino que Konohamaru fuese capaz de lastimarla, mucho menos cuando ella no fue capaz de levantar un musculo en su contra.

-Por fin despiertas - Sus sentidos todavía se sentían adormecidos pues ni siquiera había notado la presencia de Naruto en un rincón oscuro de la habitación –

- ¿Konohamaru? - Naruto gruño - ¿En dónde lo tienes? -

- Al otro del pasillo- Se lamio los labios, sintiéndose sedienta de repente –

- ¿Por qué cambio? Aun es muy pronto – El rubio trago saliva – ¿Qué le hiciste? –

- Tal vez mencione algo sobre nosotros- Aquella revelación la hizo enojar, trato de gritar y protestar, pero su pobre cuerpo no reaccionaba – Te rompió cinco costillas, uno de tus pulmones dejo de funcionar y tu corazón se detuvo tres veces por toda la sangre que perdiste ¡Ni siquiera intentes moverte! – Intento protestar y Naruto se lo impidió, poniéndole suavemente una mano sobre sus labios – Ni una jodida palabra ¿tienes idea por lo que tuve que pasar? Entre Hanabi, las gemelas y yo no podíamos contener la hemorragia ¡Todos tuvimos que donarte sangre! ¿Por qué no lo detuviste? ¡¿Has enloquecido?! –

- Es mi hijo – Pronuncio como si eso explicara todo, aunque para ella era así; nunca podría hacer algo que pudiera lastimar a Konohamaru –

- ¡Casi te mata! – Naruto parecía desesperado, tenia bolsas negras debajo de sus ojos y necesitaba una buena afeitada – ¡Nunca lo vuelvas a hacer! –

- ¿Por qué? – Cuestiono en un hilo de voz – ¿Por qué me ataco? – Una lagrima solitaria se deslizo hasta perderse en las almohadas –

- No fue él… - Naruto le beso la frente – Su lobo te odia… El niño te ama –

- Yo… - Se levanto unos segundos y Naruto le ayudo a sentarse – ¿Hice algo mal? - Recibió con manos algo temblorosas el vaso con agua que el rubio le dio –

- Claro que no, eres muy buena madre Hinata, me temo que es algo que tiene que ver con la loba que lo trajo al mundo – Guardo silencio unos instantes, sin saber si contarle o no a él su más grande secreto –

- No fue una loba – Reconoció temblorosamente – Su madre no es una loba- Naruto soltó una exclamación de sorpresa –

- ¿Sabes quién es su madre? - Hinata asintió - ¿C-Como? –

- E-Es una larga historia –

- Tengo todo el tiempo del mundo para ti – Lo beso suavemente, disfrutando de la paz interior que le generaban sus labios –

- Yo… No fue coincidencia encontrármelo en ese oscuro callejón – Inicio su relato, sosteniendo con fuerza la mano del rubio – Un día como cualquier otro se apareció una mujer joven en mi despacho, era castaña de contextura pequeña y parecía que acababa de pasar por un infierno antes de entrar a mi oficina – Hizo una pausa, recordando cada detalle – Acudió a mi porque era su última opción, sabía que yo me encargaba de defender a mujeres abusadas o cuyos derechos habían sido vulnerados. Me dijo que nadie le había creído; aun cuando todas las pruebas estaban allí todo el mundo la tildo de loca. Entre sollozos narro la desgarradora historia de cómo unos lobos masacraron a su familia para después desaparecer con su bebe –

- No puede ser…-

- Lo sé, tampoco le creí a la primera – Rio tristemente – Se veía tan trastornada, pensé que lo mejor era enviarla a un lugar en donde encierran a todas las personas que ya no poseen sus facultades mentales, sin embargo, las cicatrices que me mostro…- Tembló de solo recordarlo – Ella no mentía, se equivocaba, pero no mentía; esas heridas fueron provocadas por un lobo cualquiera, de inmediato reconocí las garras y los colmillos de un Lycan- Hizo una pausa, regulando su respiración – Todo su relato me conmovió hasta un punto desconocido en mi interior; no creí tener esa empatía por otras criaturas, desconocía en que lio estaba metida pero algo me impulso a ayudarla, quería que recuperara a su bebe y obtener justicia para su familia –Se llevo ambas manos al rostro – Investigue e indague por semanas y todo era un callejón sin salida, las pistas que seguía al final resultaban en nada… hasta que…-

- Dímelo- Apretó suavemente su mano, incitándola a seguir –

- Hasta que descubrí quien era el padre del niño… Todo este tiempo estuvo allí frente a mis narices y no lo note…-

- ¿Quién? –

- Su nombre estuvo en el registro de nacimiento que ignoré porque no lo creí relevante…-

- Dime su nombre-

- Su nombre es…-

- ¡HINATA! ¡Levanta tu culo de la cama, hay un idiota llamado Itachi en la línea telefónica que no ha parado de llamar!

Naruto maldijo una y mil veces a Hanabi por interrumpir en ese momento.


Y bien, ¡No he tardado mucho esta vez! ¿O sí?

Antes que nada, Gracias a Regina Alba Blosson, sin tu ayuda no podría lograrlo.

Esta vez no he tardado mucho, y creo que me ha salido más largo de lo normal. Agradezco mucho sus comentarios y palabras de apoyo; me sirven mucho como inspiración.

No queda mucho salvo agradecerle especialmente a esas personas que se toman el tiempo de leer y comentar. Este capitulo va especialmente dedicado a ellos:

Lady Maring

Lila

drako lightning

Alexis

Regina Alba Blossom (Te quiero uwu)

Karmina

Guest

eliuska20

Akime Maxwell

Uzumaki Tsuki-Chan

bruxi (¿Te gusto las razas que escogí para Shinachiku?)

D4nielaa

ReivaJUchiha

Lilipili

Ya casi llegamos a los 200 reviews, planeo hacer un mega especial si lo logramos (20 hojas de Word 100% real 1 link mediafire)

Matta ne, los amo un montón...