Ha llegado el día. La pareja viaja a ciudad F para visitar a la madre de Jolyne. El trayecto es un tanto tedioso ya que deben movilizarse en avión. Y eso implica lidiar con los protocolos del aeropuerto, dejando muy poco tiempo para la improvisación. Los jóvenes tuvieron que planificar varios días para concretar este viaje.
Fue así como llegaron a una ciudad pequeña y muy peculiar. La locomoción es bastante accesible y lograron trasladarse desde el aeropuerto hasta la casa de Laurie Cunningham, que por cierto tiene un exterior muy particular. Ese lugar se adaptó para tener una especie de mini feria, para mostrar la artesanía que crea ella. Por lo mismo no fue difícil ubicar a la artista y artesana ya que estaba en su puesto de trabajo. En eso Jolyne abraza a su madre muy fuerte y en eso presenta a su acompañante.
—Mamá, él es Jotaro. Él es mi compañero del ramo electivo que te conté.
—Oh...hace tiempo que no me presentaban algún amigo nuevo de la universidad.
—Jajajaja. Mamá, siempre te presento gente nueva acá.
—Lo sé.
Mientras madre e hija se saludan, Jotaro se queda observando viendo la emoción en el ambiente. Luego de los saludos, los jóvenes trasladan sus cosas personales a los dormitorios disponibles. Por suerte Jojo y la chica de los rodetes no llevaban muchas cosas, por lo cual fue bastante fácil moverse y poner el equipaje en el segundo piso. En eso Jolyne se pone un poco nerviosa y pregunta.
-¿Será correcto hablarle...sobre lo que tenemos?
-Yo creo que sí. No creo que pase nada malo. Además viajamos muy lejos para llegar hasta acá. No deberías derrochar esta oportunidad.
Fue así como Jolyne se tomó el tiempo para respirar e intentar confesar a su madre sobre lo que está pasando. Se supone que Laurie es una persona muy tolerante y no debería mirar feo al joven de la gorra. O por lo menos eso es la teoría. Misteriosamente, Jolyne tiene mariposas en el estómago, presintiendo que algo malo iba a pasar. ¿Pero qué es esa sensación tan rara? ¿Será que ella no está lista para este momento?
En la Universidad de Santa Apollonia, principal institución educativa de Alexandrita, se están realizando diversas actividades asociadas al campus. Una de ellas es un seminario llamado "La ciudad en la época posmoderna" enfocado principalmente en el urbanismo, todo esto analizado a partir de diferentes áreas de las ciencias sociales. Por lo mismo es esperable que diversos profesionales llegaran a esta actividad.
La asistencia es descomunal donde los asientos están casi todos ocupados. Las entradas que se ofrecieron dentro y fuera de la universidad se agotaron en poco tiempo. ¿Por qué la gente tiene tanto interés en esto? Una de las razones principales es por los invitados, contando con exponentes de alto nivel.
La otra razón es por el tema del seminario. En la ciudad de Alexandrita se ha criticado su crecimiento acelerado y la congestión que esto genera, problemática muy debatida entre arquitectos. Y se confía mucho en la instancia universitaria para debatir de estos problemas.
Más allá del contexto, Ermes y Jean Pierre solamente están en el seminario por una razón: Muhammad Avdol. A diferencia de los otros invitados, él es el exponente más desconocido de la instancia. Pero su charla tiene un valor agregado que es hablar de un tema un tanto desconocido y polémico, que es la gentrificación de los espacios urbanos.
Avdol nació y se crió en un barrio llamado Nagore Rueda que forma parte de la ciudad S. El lugar se caracterizó por la convivencia entre diversos migrantes ya que en esa época vivir ahí era bastante accesible. Pero con el pasar del tiempo eso cambió. Creció el costo de la vivienda derivando en el encarecimiento de la vida. Gradualmente los migrantes se fueron del barrio y un nuevo tipo de gente empezó a vivir allí.
Los profesionales jóvenes comenzaron a ocupar estos territorios, donde gradualmente el costo del arriendo subió, ya sea para vivir ahí o para tener un negocio. Antiguamente solo había comercio para abastecerse con comida y otros abarrotes. Después de eso, el barrio se transformó en un grupo de pubs y restaurantes donde el ruido es muy común ahí.
No se sabe si es porque conocen al exponente. O es por otro factor. Polnareff y Ermes escuchaban atentamente la charla muy emocionados. Y no es menor ya que la exposición mostraba datos muy crudos, despertando la indignación de los asistentes. Obviamente, cuando llegó la ronda de preguntas, muchas personas querían comentar. Los moderadores tuvieron que controlar el desorden, para que por lo menos hubiera algún espacio de conservación.
Avdol no esperaba tanto interés con su charla. Tuvo la suerte de estudiar este tema dentro de la sociología. Lamentablemente es muy complicado difundir estos asuntos, ya que la competencia en el ambiente universitario es enorme y son muy pocas las organizaciones que entregan algún tipo de financiamiento para estos proyectos. Es un milagro que investigaciones como el de Nagore Rueda avancen dentro de este ambiente.
El hombre moreno tuvo que armarse de paciencia para responder todos los comentarios y preguntas. Mientras pasaba eso, la pobre Ermes estaba que se dormía en su asiento y su compañero hacía unos golpes suaves en su rostro para que se despertara. Había asistentes insoportables que se ganaban el protagonismo y no dejaban hablar a los demás. Por suerte esto no es eterno y los moderadores lograron dar una conclusión concluyente a la charla de Avdol.
El seminario siguió su curso con un nuevo tema y un nuevo exponente. Continúa el evento en los siguientes días. Sin embargo fue una jornada larga para los jóvenes. Se reúnen con Avdol para que fueran a un bar muy peculiar en la ciudad. Por ahora había que descansar el tema académico ya que los planes son otros.
La picada de Araki se ha convertido en un referente respecto a lugares para ir a beber un trago y pasarlo bien. A eso hay que sumarle la calidad de sus shows donde suelen presentarse hombres musculosos. Es más, es el único lugar donde presentan varones en poca ropa, con presentaciones únicas que rayan en lo homoerótico. Y la asistencia de mujeres es mayoritaria dentro del recinto.
Pero si es un lugar enfocado al público femenino ¿Por qué Jean Pierre y Muhammad aceptaron asistir ahí? Por alguna extraña razón el ambiente es muy grato y agradable, considerando que el resto de los pubs es muy difícil hablar tranquilamente. En eso Ermes comenta a los caballeros que le acompañan:
—Tenemos que elegir lo que vamos a beber. Puede ser cerveza o tragos temáticos.
—Mmmmm — Polnareff se quedó leyendo la carta del pub — Acá veo unas cervezas mezcladas con otras bebidas. Son una hilera de vasos pequeños para probar los distintos sabores.
—Creo que vamos por eso — comenta Avdol — había escuchado que este local tiene unos tragos temáticos únicos y necesito probarlos antes de irme de acá.
Y fue así como optaron por una variedad de tragos, incluyendo las cervezas temáticas que vieron en la carta. El grupo sabía que no iban a quedar bien al siguiente día por la mezcla de tragos. Posiblemente la resaca es el destino seguro para el siguiente día. Aún así eso no importó. Lo importante es pasarlo bien con la gente de confianza.
Mientras pasaba todo eso, la chica de las rastas quedó con unas dudas. Y como no alcanzó a comentar durante la charla, ella aprovechó de preguntarle a su amigo sociólogo.
—Oye Avdol. Si tu trabajo criticaba los pubs que hay en Nagore Rueda ¿Cuál es el sentido de consumir esos lugares, considerando que estás en uno?
—Bueno… —el hombre moreno quedó pensativo al respecto — no es malo asistir a fiestas y disfrutar de eso. El problema es cuando hacen un negociado con los pubs y esto genera una inflación en los precios de la vivienda, donde son unos pocos quienes ganan.
En eso interviene Pol, quien defiende a su amigo.
—Acá también pasa algo parecido en Alexandrita. Hay lugares turísticos donde intencionalmente inflan los precios para que unos pocos se queden en el negocio. Se supone que eso no pasa con los pubs locales. Las mismas autoridades han controlado la situación.
—¿Y no sé supone que deberíamos haber hablado dentro de la universidad?— está extrañado Avdol.
—Me van a perdonar chicos ¿Pero vieron a la arquitecta que asistió a la charla? Era imposible comentar algo, ya que esa tipa le quitó el tiempo a todos los que querían hablar. Y ni siquiera fue para hacer una pregunta. ¡Vino a hacer un monólogo!
Entre el enojo y el alcohol, la chica de las rastas está muy indignada y eufórica. Cuando fue el seminario quería puro golpear a la arquitecta. Mientras pasaba eso, los hombres trataron de tranquilizar a su amiga.
La noche se volvió muy caótica y las tres personas bebieron un montón de alcohol. Por lo menos podían moverse para salir de ahí y trasladarse al motel de confianza. Hubo un momento en que los jóvenes ya hacían travesuras en la calle mientras que el mayor de los tres trataba de componerse y ubicar el destino en la noche.
Por suerte llegaron al lugar donde se iban a quedar a dormir. El recepcionista quien los atiende mira con mucha desconfianza al trío. Probablemente le iba a tocar una noche muy desordenada solo por culpa de las personas que llegaron recién. Sin embargo hubo un milagro. El sueño dominó el ambiente y esto generó que todos se durmieran a las 3 am aproximadamente.
Llegó la mañana en la ciudad de Alexandrita. Es posible ver un cielo despejado con un sol que brilla a pesar de las bajas temperaturas . Ermes está muy cómoda en la cama que le tocó dormir. Creía que le iba a tocar una resaca muy agresiva, pero por alguna extraña razón solo tiene un poco de sueño y cansancio.
Ella se levanta de la cama y se dirige al baño para lavarse la cara. Por alguna extraña razón todos esos pasos los hace de forma automática y no se le ocurre ver lo que está pasando en la pieza.
Es así como encuentra a Polnareff y Avdol juntos en la misma cama. Notó que pasaron varias cosas ahí. Muchos besos y ropas desordenadas por ahí. Por suerte no es algo que le ofenda a Ermes ya que forma parte de una relación abierta y sabía que le iba a tocar cosas así. Lo que no sabía es que Jean Pierre le gusta estar con hombres. No sabe por qué asumió que él es supuestamente hetero. Creyó que era un tema obvio ya que le tocó ver a su compañero ligando con chicas en otras fiestas.
¿Tan mala comunicación tiene con el albino? Puede ser. Pero estaba feliz de contar con alguien tan especial como él. Fue así como ella decide despertar a ambos hombres y mientras ellos abren sus ojos, Ermes les dice.
—Tranquilos, ya sé lo que pasó acá. Pero tenemos que irnos de acá.
En eso Avdol comenta.
—¿Será posible pagar un poco para que estemos más tiempo acá?
—Mi cabeza aún molesta — se queja Polnareff.
Notando que ambos varones no se están levantando, Ermes hace caso a Muhammad y llama a la recepción del motel para quedarse más tiempo. No hubo problemas, por lo cual no está la presión de salir de ahí en tiempo récord.
Fue así como ella decide recostarse en la misma cama de ellos. Por lo menos todo está en confianza. Así lo sintió Ermes. ¿Hasta dónde iba a llegar con sus relaciones abiertas? No se sabe. Aún así todo funciona dentro de lo posible.
En ciudad F, la pequeña familia Cunningham lo están pasando muy bien. Fueron muy bien recibidos por la señora Laurie, quien motivaba a que los jóvenes salgan dentro de la localidad. Jolyne aprovechó de llevar a Jotaro a una feria donde venden baratijas y otras rarezas. A ella le gustan esos lugares ya que durante su infancia solía ir seguido. Por lo menos es un lugar seguro para conseguir algunos productos más baratos que en un centro comercial.
Fue así como la pareja pasó la tarde en esos lugares tan característicos de la ciudad. Jotaro aprovechó de comprar unos vinilos y discos antiguos. Jolyne eligió prendas de invierno, sobre todo una bufanda que le hacía mucha falta. A pesar que ellos lo pasaron muy bien, la chica de los rodetes seguía con las mariposas en su cuerpo. Cuando le daba esa sensación le costaba comer un poco. Y todavía no entiende el por qué de esto.
Llegó la noche. En la casa Cunningham se está preparando la cena. Laurie y Jolyne se dedican a cocinar mientras que el joven de la gorra ayuda a poner la mesa. En esa oportunidad se sirve una sopa contundente para el frío. Los jóvenes agradecen este tipo de comida ya que todavía se siente el invierno en estos lares.
La tranquilidad ha sido una constante en esta reunión familiar. En teoría todo debería salir bien. Y es el momento para que Jolyne hable sobre su pareja ¿Qué podría salir mal? Laurie apenas conocía al joven y se le ocurrió consultar algo muy banal que no debería provocarle nada.
—Perdona joven, no te he preguntado ¿Cuál es tu apellido?
—Kujo, soy Jotaro Kujo — responde el joven con una calma muy particular.
La señora Cunningham comienza a tener una especie de crisis en la misma cena familiar. Parecía como si la palabra "Kujo" estuviera endemoniado. Esto causó que Laurie tratara de arrancar de su asiento sin mucho éxito. Se tropieza y cae al suelo. Y ahí mismo se queda arrastrando con frustración.
Esto causó una enorme preocupación para Jolyne, que por un momento creyó que le dio un infarto o derrame cerebral. Por suerte no había algo de salud involucrado. Ella no estaba consciente que le iba a tocar la peor noticia de su vida. Se supone que debía sincerarse por la relación que tiene con su actual pareja. Lamentablemente ese problema es apenas un detalle en relación a la verdad.
