Capitulo 11

El desastre del festival fue algo que tenía indignada a la mayoría de la nobleza del Distrito Mitras, pero principalmente a los miembros de la corte del Rey, y todo el desastre que causó Escandalo Salvaje era algo que los tenía al borde de la histeria, los señores Blake y Briggs no decían nada o al menos solo Briggs, Su hijo mayor murió al salir del muro y su hijo menor no lo quería no ver ni en pintura, Killy, casi una viva imagen de él de no ser por pequeños rasgos que tenia de su madre.

- ¿Cuál es su opinión al respecto señor Leonard? –Preguntó el Pastor Nick sacándolo de sus pensamientos.

- ¿Eh? –Pregunto confundido.

Después del incidente con Escandalo Salvaje esperaron a que todos los gitanos regresaran a la ciudad subterránea para hacer una reunión de emergencia para resolver el problema de las pestes Valerius, en la que estaba obligado a participar por ser la mano derecha del Pastor Nick, pero en la que también estaba obligado a hablar cosas horribles de su hijo menor.

- De la actitud tan indecente e irrespetuosa que causaron los engendros de Montserrat y los actos de brujería cometidos por Escandalo Salvaje en la celebración de la paz –expresó con brusquedad el capitán que había forzado a los Valerius en participar.

―Una verdadera aberración por supuesto –expreso con fingida indignación.

―Todos estamos de acuerdo en eso, esos hermanos son solo el recordatorio de la maldición que puso Montserrat sobre la humanidad –expreso con fastidio Arnold Blake, el padre de Filly y Dekal –mi querida hija murió por causa de ellos cuando ingresaron a ese grupo suicida, le trajeron la mala suerte a mi hija y por eso ella falleció.

Lo decía tan sereno como si dijera que perdió una taza de porcelana, cuando llegó la noticia de que Dekal había muerto lo único que él dijo fue: "era de esperarse" no derramó ni una sola lágrima y no mostro ni el más mínimo gesto de que le afectara la muerte de su hija, mientras que él había llorado hasta haber derramado todas las lágrimas habidas y por haber en su vida cuando llegaron a decirle que su hijo mayor había sido devorado por un titán.

―Erwin es un desgraciado usará a esos monstruos junto con el titán para alterar el orden de los muros y destruir la paz que hemos tenido durante un siglo, debemos actuar ahora hay que eliminar a la escoria de los Valerius de una buena vez por todas - exclamó nuevamente el capitán.

―No –fue lo que dijo la voz de un hombre.

- ¿Por qué no? Ellos lo arruinarán todo.

―Ellos aún pueden ser de utilidad, podremos deshacernos de ellos después, además no es nada fácil antes se intentó eliminarlos y no tuvimos éxito, así que no podemos deshacernos de ellos por el momento hasta que sepamos cómo hacerlo – fue lo que dijo hombre misterioso.

Eso dejo a los miembros de la corte resignados a que no podrían acabar con el legado de Montserrat tan fácil como ellos pensaban mientras ese hombre misterioso recordaba ese día como si hubiera sido hace solo unas horas cuando descubrió que los Valerius eran peor que cucarachas.

/

En uno de los prestigiosos bares del mismo distrito se encontraban una mujer rubia que vestía provocadoramente dejando ver descaradamente su cuerpo, un soldado de la policía militar de cabello oscuro y un joven rubio perteneciente al culto de la muralla, todos ellos estaban bebiendo discutiendo de la misma situación, la peste Valerius , esas tres personas resultaron ser, Milena, Fellner y el joven del culto que tenía por nombre Helmer Leal.

―De todos los hombres que existen en las murallas eligió abrir las piernas "al más fuerte de la humanidad" –menciono con sarcasmo exagerado –sabiendo que yo soy mejor y puedo follarmela mejor que ese capitanucho de cuarta.

―Aunque no la culpo sabes, ese hombre es el más codiciado por todas las mujeres, pero es una lástima, un hombre así ya debe estar con una mujer RESPETABLE –dijo Milena recalcando el "respetable".

―Supongo que a Alexandria no le importa eso, seguirá abriéndole las piernas rogando por sexo como perra mientras él está con una mujer decente –dijo Helmer con desaprobación.

―Así es Alexandria, una zorra perdida igual que su madre –dijo Fellner.

Todos se quedaron en silencio por unos momentos disfrutando de los tragos que tomaban hasta que el elegido decidió romper el silencio.

―Los traje aquí por una razón, los Valerius y el chico titán de seguro deben estar en estos momentos ideando la forma de acabar con las murallas –dijo Elmer –debemos de terminar con ellos de una vez por todas.

- ¿Matar a mi futura esposa? –Cuestiono "indignado" recibiendo un golpe por parte de Milena.

- ¿Qué podemos hacer? –Cuestión Milena.

―Interferir en la próxima expedición fuera del muro –explicó

―Como si eso fuera a funcionar, cuando lo intentamos ellos volvieron vivitos y en lugar de ellos murieron los hijos de Briggs y Blake.

―Eso es porque ustedes no lo hicieron bien par de inútiles, esta vez mas les vale hacerlo bien.

Helmer estaba furioso, la vez pasada no pudo acabar con los Valerius para que murieran en la expedición y librarse de ellos para siempre, pero todo salió mal, pero ahora nada podía salir mal, Fellner y Milena la pagarían con sus vidas si no lo conseguían esta vez.

/

En un callejón oscuro y desolado de la ciudad subterránea a unos cuantos metros de un bar se encuentran los cuerpos acuchillados y desollados de dos hombres, los mismos que estaban hablando cosas asquerosas de Montserrat.

El hombre que los había asesinado miraba complacido su trabajo, no esperaba asesinar a alguien ese día, pero no pudo aguantar más todo lo que decían, una vez terminado su trabajo volvió al bar para seguir ahogándose en alcohol.

/

Los hermanos Valerius estaban reunidos en un cuarto alejado de todos los demás mientras veían los diarios que Killy había robado de la policía militar, eran de un diseño muy extraño, estaban hechos de un material extraño y el árbol pintado era muy raro, al fin tenían lo que buscaban para quitarse la duda que Leonhart les había sembrado acerca de su familia, solo que había un pequeño e insignificante detalle.

- ¿Y ahora como los vamos a leer? –Pregunto Filly.

Todo se quedó en silencio por un momento, hasta que Alejandría se acercó a su hermano y le dio un coscorrón.

- ¡OUCH !, ¡¿Por qué me pegas moco salvaje ?! –Reclamó Filly.

- ¡Por bruto!

―Oye, el que yo sea un ignorante no significa que ustedes se hayan quedado igual.

- ¿Quién era el que nos enseñaba? –Dijo Alex con reproche –déjame recordar, ah sí, ¡TU!

―Hermano apenas y sabemos escribir cuatro letras y entender media palabra ¿Cómo esperas que leamos cientos de hojas con letras? –le reprocho Killy a su hermano.

Cuando Filly estuvo a punto de reprochar Alexandria lo interrumpió.

―Arreglaremos eso en la mañana, por ahora solo debemos descansar, fue un día largo –dijo Alexandria.

Sus hermanos estaban de acuerdo con ella, lo mejor sería resolver eso en los días posteriores, pero por lo pronto se acomodaron para dormir todos junto, como cuando eran niños para no pasar frío.

―Buenas noches, moco, buenas noches diva –dijo Filly con voz adormilada, pero con una pequeña sonrisa.

―Buenas noches dramático, buenas noches moco –contestó Killy de la misma manera.

―Buenas noches diva, buenas noches dramático –finalizó Alexandria con una sonrisa en sus labios.

El estar juntos como en esos momentos les hacía olvidar las últimas semanas de infierno que vivieron cuando entraron a la legión, los hacia recordar la época en donde eran niños que a pesar de no tener nada, lo tenían todo, se tenían a ellos y con eso en la mente fueron juntos al mundo de los sueños, donde soñaban y anhelaban ser felices.

La mañana llegó más rápido de lo que esperaban, no querían dar la cara con sus compañeros ni mucho menos dar la cara a los superiores, ya sentían el regaño y las miradas de desprecio que recibirían, ya que talvez por las acciones de Alex les iban a negar el perdón a la Legión.

Alex iba con un nudo en el estómago, cuando caminaba por los pasillos que llevaban al comedor, todos estaban nerviosos, Filly ya se estaba preparando para defender a sus hermanos, aunque el cuerpo le doliera más que nunca, pero por sus hermanos era capaz de todo, hasta dar la vida.

Pero ninguno se imaginó o se preparó mentalmente para lo que paso realmente, en cuanto pusieron un pie en el lugar el comedor inmediatamente estalló en aplausos y gritando frases alentadoras como "Así se hace", "Muy bien hecho" junto con muchas otras cosas alentadoras, eso sí había algunos que los veían mal.

― Hermanos… ¿Estamos muertos? –dijo Killy con terror en su voz.

―No lo sé, o nos golpeamos muy fuerte la cabeza o talvez comimos algo y alucinando –dijo Filly.

Alex se puso más pálida que el papel sentía que en cualquier momento iba a desmallarse y lo hubiera hecho de no ser porque Filly le había movido el hombro suavemente sacándola del shock.

―No te me desmayes moco –dijo Filly viendo las reacciones de su hermana.

―Esas acciones que se tomaron en el festival son muestra de una gran valentía, la felicito Señorita Valerius –escucharon la voz del hombre repentinamente.

Los tres hermanos dirigieron su mirada al portador de esa voz y vieron al comandante Erwin que los miraba con una pequeña sonrisa, lo ocurrido el día anterior le afirmaba que no se había equivocado en integrar a Escandalo Salvaje y a sus hermanos a la Legión, aunque eso no significaba que confiara cien por ciento en ellos.

Con solo oír esas palabras Alex ya no pudo soportar mucho y termino desmayándose causándole preocupación a sus hermanos afortunadamente Filly la atrapo antes de caer.

―Moco, moco… -Filly le daba pequeñas cachetadas para que se despertara.

― ¡¿Ella está bien?! –exclamó Hange cuando vio a la joven Valerius se desplomó.

―Sí, si está bien, solo le falta un poco de aire eso es todo –dijo Killy de manera nerviosa buscando la manera de salir de ahí ya que no querían lidiar con alguien en esos momentos.

―Vendremos más tarde, disculpen las molestias –dijo Filly forzosamente.

Filly tomo a su hermana por el torso y Killy por las piernas para cargarla fuera del comedor.

― Ya nos vamos, sigan en lo suyo, no hay nada que ver –decía Filly mientras se llevaba a su hermana.

― ¡Uy!, este moco debe bajar de peso –dijo Killy.

― ¡¿Más?!, aunque este moco esta chiquito, pero pesa –dijo Filly dándole razón a su hermano.

Todos vieron con una gota de sudor en la frente en como esos dos hermanos cargaban a su pequeña hermana, Erwin solo los veía con una sonrisa divertida.

/

Los Valerius ya estaban afuera en el área de entrenamiento intentando despertar a Alex.

― ¿Por qué siempre se tiene que desmayar? –dijo Filly.

―No lo sé, supongo que es la impresión de lo que acaba de pasar, ya sabes que se desmaya cuando tiene emociones fuertes –explico Killy a favor de su hermana.

―Será mejor que la despertemos, tenemos que solucionar lo de los diarios –dijo Filly.

Cuando Alexandria estaba en ese estado de desmayarse por cada noticia impresión fuerte que recibía era difícil despertarla, en casos como esos la dejaban dormir hasta que despertara, pero esta vez tienen que despertarla a como diera lugar tienen que resolver su problema de analfabetismo.

― Alguna idea porque yo no me quiero llevar el cantazo esta vez –dijo Killy.

― Yo lo recibí la vez pasada ahora es tu turno.

―Pero yo no quiero, ese moco pega duro, la última vez casi me rompe la quijada –le dijo Killy.

―Y a mí casi me arranca un dedo de una mordida –replico Filly.

―Entonces… ¿lo echamos a la suerte? –propuso Killy

Filly estaba considerando hacerlo a la suerte, pero en ese momento se le vino una idea a la mente.

―No diva, tengo una idea –dijo Filly con una sonrisa.

Killy se asustó ya que conocía bien esa sonrisa, esa era la sonrisa del genio maligno, sentía compasión por la pobre víctima de su plan.

― "Padre nuestro que estas en el cielo apiádate del alma de la pobre víctima de mi hermano".

Fue la plegaria que lanzó Killy por esa pobre alma.

/

Levi estaba caminando por los pasillos con una cara que te dice que no te metas en su camino si no quieres salir perjudicado, solo quería llegar rápido con Hange antes de que alguien lo notara, pero el destino definitivamente lo odiaba cada soldado que se cruzaba en su camino tenía una mirada de burla o una de sorpresa la mayoría de las veces se cubrían la boca para no romper a carcajadas.

Eso ya lo estaba irritando, su martirio continuaría mucho más, por fin había llegado al laboratorio de Hange, entro, cerró la puerta detrás de él, la loca estaba de espaldas analizando y anotando todo lo que podía de un pedazo de cristal.

―Hange, necesito un favor –dijo Levi entre dientes.

Hange dio un respingo y soltó un chillido que a Levi le pareció irritante, después de que Hange se recuperara del susto decidió dedicarle unas cuantas palabras a ese enano siniestro.

― ¡Enano Malévolo! ¿Qué no sabes…? –Hange se quedó a media pregunta cuanto volteo se quedó sin palabras.

Fue solo cuestión de milisegundos para que ella rompiera a sonoras carcajadas que se podían escuchar por todo el cuartel, Levi ya no pudo soportar más y le pegó un golpe en el estómago que la boto al suelo, pero eso no impidió que se siguiera riendo a pesar de que Levi la seguía pateando.

― ¡Ya deja de reírte ojos de mierda! –era lo que le exigía el capitán.

¿Y por qué se reía?, lo que le estaba pasando era culpa de su ex-cuñado, parece doloroso, pero a la vez es cómico es que "El temido Capitán Levi", "El hombre más fuerte de la humanidad" ahora tenía un ojo morado y la nariz roja e hinchada que lo hacía parecer un payaso.

¿Y qué pasó?

Pues…

Flash Back

Levi estaba en su oficina revisando unos papeles para poner en orden antes de la siguiente expedición, sobre los avances en su escuadrón con la Valerius incluida, una pequeña sonrisa se dibujó en su rostro, después de lo que vio en el festival se dio cuenta de que la integración de Alexandria a su equipo era algo positivo, Alexandria… esa mujer era fascinante, siempre lo había sido.

Sus pensamientos sobre la chica fueron interrumpidos por un intruso, cuando levanto la mirada para echar a patadas al que lo había interrumpido vio a Filly, eso le causo un poco de malestar en el pecho, pensó que algo malo le había pasado a Alexandria.

¿Qué quieres? –le pregunto con su característico tono de "no me importa nada".

Necesito que me ayudes con algo y por mucho que odie admitirlo, eres el único que puede ayudarme con esto –dijo Filly con una mirada de molestia.

A Levi se le hizo muy raro eso, Filly preferiría destrozarle la cabeza a golpes antes que pedirle ayuda, por lo que supuso que era algo grave.

¿De qué se trata? –preguntó con algo de interés.

Pues resulta que necesito un poco de ayuda para despertar a mi hermanita, lleva mucho tiempo desmayada y no despierta –dijo con un toque de "preocupación".

Eso lo preocupo mucho, Alexandria se desmayó y no despierta le dio una mirada a Filly que le indicaba que lo llevara con ella, Filly solo asintió y ambos caminaron hasta llegar afuera en donde estaba Killy con su hermana.

El hermano de en medio estaba hincado al lado de Alex mientras le daba aire con una de sus manos, su mirada mostro alivio cuando vio a Levi con su hermano.

Killy, ya traje la ayuda.

Killy se levantó de inmediato y le dejo el espacio libre al capitán, Levi de agacho para ver cómo estaba Alexandria, la movió suavemente por los hombros para que reaccionara, pero no, ella seguía desmayada.

intenta con esto –dijo Filly para después pasarle una cubeta con agua helada.

Levi la acepto algo dudoso, supo que algo no andaba bien cuando esos dos se alejaron a una distancia considerable como si se estuvieran alejando de algo peligroso, ahí se dio cuenta de que tramaban algo, una idea cruzo por su mente, al fin iba a fastidiar a esos dos hermanos.

Con delicadeza fue inclinando su rostro hacia el de Alexandria, pudo sentir la irritación en los dos hermanos a sus espaldas, lo cual lo lleno de satisfacción, ahora era el turno de ellos de salir fastidiados. Solamente llego a rozar sus labios hasta que algo lo obligo a retroceder y eso fue el dolor horrible que tenía en la nariz.

Alexandria había reaccionado incorporándose violentamente que le termino dando un cabezazo en la nariz.

Filly estaba que se partía de la risa en el suelo, Killy solo negó con diversión en el fondo le divertía la desgracia del capitán.

Alex tenía la respiración agitada y un dolor en la frente, se había quedado desorientada por unos momentos hasta que vio Levi frente a ella con una mano cubriéndose la nariz.

¡¿Qué haces?!, ¡¿Qué pasó?! –pregunto Alexandria de forma alterada.

¿Quién no se alteraría? Primero te desmayas y de repente ves a alguien frente a ti, MUY cerca de ti.

Lo que pasó moco es que esa rata nos dijo que no quería que estuvieras holgazaneando y que te pusieras a limpiar las caballerizas, hasta trajo un balde de agua para despertarte –dijo Filly con GRAN "inocencia".

Levi abrió los ojos de par en par para después mandarle una mirada de muerte a Filly de verdad prometía hacerlo pagar algún día, antes de poder explicarle a Alexandria las cosas sintió un golpe en su ojo izquierdo.

Así es, Alexandria le había dado un puñetazo.

¡Metete tus ordenes por el culo! –fue lo último que le gritó Alexandria antes de ir junto a sus hermanos.

Levi solo la vio alejarse sus hermanos la acompañaron, pero no sin antes recibir una mirada burlona por parte de Filly.

Fin Flash Back

Y así es como termino humillado y soportando que Hange se siguiera riendo como desquiciada, solo estaba seguro de una cosa, a Filly le estaba afectando estar con esa loca, ya estaba igual o más desquiciado que ella.

― ¡Ya deja de reírte mierda con lentes y haz algo! –le exigió Levi.

Hange hizo un esfuerzo sobre-humano para tranquilizarse porque cada vez que veía la cara mallugada de Levi se volvía a partir de la risa. Pero aun no quería morir tenía muchos titanes que examinar.

―Sí que debe doler –dijo ella aun con rastros de la risa.

Hange intentaba curarle la nariz sin matarse de la risa porque ver a Levi con la nariz hinchada y roja era algo que se le iba a quedar grabado para toda la vida.

― ¿Ya terminaste? –le preguntó fastidiado.

Hange solo le dijo que la hinchazón tardaría en quitarse unos días y el ojo morado se marcaría más en esos días, lo cual lo irritó más eso solo le daba excusas a los soldados para que se burlarán de él.

Levi se estaba retirando cuando escucho a Hange burlarse de él-

―Si se casan… ten cuidado de no hacerla enfadar.

Levi se fue de ahí antes de que la matara de verdad.

/

Filly estaba con Killy almorzando fuera del castillo en uno de los lugares de entrenamiento solo que Filly también tenía un ojo morado y gruñía como perro rabioso.

―Te dije que no lo hicieras, pero no me hiciste caso –le dijo Killy.

―Sí, pero fue divertido, admítelo diva también te divirtió ver cómo el moco le rompía la nariz a la rata –dijo Filly con una sonrisa.

Aunque Killy intentaba mantenerse serio, pero una sonrisa junto con una leve carcajada delataba que se divirtió mucho.

―Si admito que fue divertido, pero lo fue más cuando el moco te golpeo a ti.

Eso hizo que la sonrisa de Filly desapareciera y volviera a gruñir, ese moco tarde se dio cuenta que era una broma de él, se fue a las caballerizas para poder pensar y tratar de reunir el valor para disculparse con Levi.

Antes de que Filly pudiera decir algo más escucharon el sonido de un carruaje, dejaron los alimentos a un lado para poder observar bien, vieron a varios soldados de la policía militar salir del carruaje, uno de ellos traía unos documentos en la mano.

―Al parecer nos negaron el perdón –dijo Killy preocupado al ver tantos soldados.

Eso en definitiva los preocupo a ambos.

―Alex…

Fue lo único que dijo Filly para correr hacia las caballerizas y buscar a su hermanita, ambos corrieron lo más rápido que pudieron, pero cuando llegaron…

Alexandria no estaba ahí.

/

Alexandria caminaba por el bosque, estaba molesta, pero no con Levi últimamente se le hacía un poco difícil enojarse con él. Estaba enfadada con su hermano, entendía que cada oportunidad que tenía la tomaba contra Levi, pero ¿Por qué tenía que ponerla a ella en medio?, si la despertaban de manera brusca reaccionaba de manera violenta, sus hermanos sabían eso y también que no se encontraría de excelente humor.

Ahora tenía que disculparse con Levi por eso, se sentía muy culpable y tonta por haber caído en los juegos de su hermano.

Se quedó quieta unos segundos, sentía que la estaban vigilando, pero esta presencia la hacía sentir intranquila, como si estuviera en peligro muy diferente a como la hacía sentir Levi cuando la vigilaba.

Uno…

Dos…

Tres…

Cuatro…

―Hola gatita salvaje –dijo la voz a su espalda.

Alex asustada se giró bruscamente para acertarle un golpe que fue bloqueado exitosamente, frente a ella estaba un hombre perteneciente a la policía militar, era alto como de 1.80 de cabello negro se notaba que era fuerte por la forma en que detuvo su ataque.

Su peor miedo pasó por su cabeza, iban a llevársela para saber qué cosas, así que no le quedó de otra, esta iba a ser la segunda vez que peleaba con la policía militar por su libertad, el golpe no había funcionado, solo quedaba ser salvaje.

Ambos intercambiaron golpes y patadas, algo que siempre la ha caracterizado en las peleas era que siempre que la acorralaban siempre mordía con fuerza el antebrazo.

Ambos estaban iguales, Alexandria se rehusaba a perder hasta que ambos quedaron cansados, en ambos extremos con la respiración agitada.

―Eres impresionante, hice mal en subestimarte, me disculpo por eso –dijo con una sonrisa galante.

―No, discúlpame tu a mí –dijo con una sonrisa "inocente".

La misma de su hermano.

― ¿Y por qué? –preguntó él.

― ¡Por esto! –exclamo para después darle una patada en el estómago.

Eso logro que se doblegara un poco y se quedara cansado. Ella aún seguía en posición defensiva.

―Lo admito, eres una chica ruda, eres fascinante Alexandria ¿Quién te enseño a pelear así? –preguntó con una sonrisa ese hombre.

― ¿Es un interrogatorio? –preguntó ella con una mirada desconfiada, pero con una sonrisa socarrona.

―Tal vez lo sea, en ese caso te dejare hacer la primera pregunta –le dijo él.

― ¿Cuál es tu nombre?

―Permítame presentarme señorita Valerius, mi nombre es Edward Johnson, capitán perteneciente a la policía militar.

El capitán la vio hacer una mueca de desagrado cuando lo menciono.

―Se nota que no te agradan los policías –dijo Edward con una sonrisa de lado.

―Solo hubo uno que me agradaba –dijo Alex con algo de tristeza recordando a Chang.

Edward la vio bajar la mirada y sintió algo de lastima por ella, le pareció interesante cuando la vio enfrentarse a todos sus compañeros en el festival. Su historia también le había parecido interesante cuando la investigo, una gitana que nunca recibió amor, solo dolor, un elemento así sería muy valioso en la policía militar.

―Si vienes a arrestarme, te lo advierto, no soy nada fácil de atrapar –dijo ella con una sonrisa de superioridad.

―Créeme que lo sé, pero tranquila no vengo por eso –dijo él causándole confusión a la chica.

― ¿Entonces…?

―Solo vinimos a entregar el documento que le otorga el perdón a la legión de reconocimiento, quedan libres –dijo Johnson son una sonrisa cálida.

Alex estaba impresionada y a la vez feliz, estaba asustada de que por su causa la legión pagara por sus actos, le dedico una enorme sonrisa al hombre frente a ella cosa que le causó ternura al mencionado, esa sonrisa iluminaba cualquier camino.

―Muchas gracias y lo siento por la mordida –agradeció y se disculpó.

―No te preocupes, además eso me dio la oportunidad de conocerte.

Ambos se quedaron viendo fijamente hasta que una voz los interrumpió.

―Ellie –dijo la voz misteriosa.

Solo una persona en toda la humanidad le decía así, un poco asustada se volteó y vio a Levi con un semblante serio, pero aún tenía el ojo morado, tenía un pañuelo que usaba cuando limpiaba cubriéndole la nariz y la boca, eso la hizo sentirse más culpable.

Edward miraba al capitán con superioridad al ver la mirada de advertencia que le mandaba, indicándole que no se acerque a la señorita, eso se le hizo divertido.

―Creo que no soy bienvenido, de todos modos, ya me retiraba.

―Fue un placer tenerlo aquí capitán Johnson –dijo Alex con "respeto"

Siempre le habían dicho que en esos casos para no tener problemas fingiera respeto.

―Al contrario, el placer fue todo mío Alexandria, puedes llamarme Ed –le dijo con una sonrisa que la hizo sonrojar.

―No te ibas ya –le dijo Levi irritado de que estuviera viendo a Alex mucho tiempo.

―Adiós Alexandria, espero poder encontrarnos en otras condiciones –lo dijo sincero dándole un beso en el dorso de la mano.

Levi sin darse cuenta tenía las manos convertidas en puños, por fin ese capitán se había largado, cuando vio a un gran grupo de soldados fue rápido a buscarla para poder protegerla de lo que quisieran hacerle esos cerdos.

― ¿Estas bien? –le preguntó Levi a Alex.

― Sí, estoy bien, ¿no te duele? –dijo Alex un poco avergonzada por lo que hizo.

―Un poco –admitió en voz baja.

Ambos se quedaron en silencio algunos momentos Alex ya había reunido valor suficiente, era hora.

―Lo lamento mucho, Filly no debió convencerte de eso cuando él sabia como me pongo cuando estoy en ese estado –dijo con las mejillas rojas.

A Levi se le hizo adorable verla con las mejillas pintadas de carmín, siempre le pareció adorable, aún más si ambos compartían un beso.

―Lo mejor será que volvamos al castillo, muy pronto será la hora de la cena –dijo Levi.

Alex se sorprendió un poco, pero no se dio cuenta de como el tiempo había pasado tan rápido. Cuando ambos llegaron, Filly y Killy se abalanzaron sobre su hermana demostrando lo preocupados que estaban.

/

La cena había transcurrido con "normalidad", los Valerius comían en una mesa aparte como siempre, pero Levi veía divertido al ver como Filly tenía un ojo morado, al parecer Alexandria lo había castigado.

Cuando la cena termino, Levi se encerré en su oficina para ver los papeles para la próxima expedición. Escucho unos leves golpes en la puerta, el mismo fue a abrirla y vio a Alexandria con un recipiente con agua un frasco con un contenido raro y un pañuelo.

― ¿Puedo pasar? –preguntó Alex.

Levi solo se hizo a un lado para dejarla pasar, una vez adentro todo se sumió en un gran silencio. Levi la veía fijamente mientras que Alex tenía la mirada baja y las mejillas rojas.

―Siéntate –le dijo Alex con voz casi inaudible.

Levi logró escucharlas y obedeció a su pedido, se sentó en la silla frente a su escritorio Alex puso las cosas ahí, con sumo cuidado retiró el pañuelo de su cara Alexandria hizo una pequeña mueca de dolor al ver lo hinchada que estaba su nariz.

―Lo lamento tanto –le susurró ella.

Alexandria tomo el recipiente de agua mojando el pañuelo que había traído, Levi se dio cuenta que había unas cuantas hojas en el agua, Alexandria comenzó a pasar con delicadeza el pañuelo húmedo sobre su maltratada nariz.

―Estas hierbas son usadas en mi pueblo para curar heridas y reduce la hinchazón, tendrás la nariz normal en unas horas –le explico Alexandria.

Alex dejó a un lado el recipiente con agua a un lado, tomó el otro recipiente, el contenido era verde y viscoso con un olor nada agradable Levi hizo una mueca de asco, esa cosa olía como Hange cuando no se bañaba en una semana.

―Aleja eso –le dijo Levi.

―Es una crema de la misma hierba, puede que no tenga un aroma muy agradable, pero es medicina, por favor –dijo ella con ojos suplicantes de que lo dejara ayudarlo.

Levi con resignación dejó que ella siguiera su labor, Alexandria untó un poco de esa crema por la nariz y por encima de su ojo morado.

―Mañana estarás como nuevo –le dijo Alex de manera tranquila.

Levi solo la vio, por una parte, estaba agradecido de que lo hubiera curado, pero por otra parte seguía molesto de que lo haya golpeado.

―Gracias –dijo él de manera indiferente.

A Alexandria eso la frustró, ella venía con sus buenas intenciones a tratar de enmendar su error y el volvía a su actitud de mierda. Se alejó bruscamente de él y tomó todas las cosas.

― ¡De verdad que soy idiota!, Vengo a verte para pedirte disculpas, para curarte los golpes que te causé y…

Fue interrumpida, de un momento a otro ella estaba estampada contra la pared y con los labios de Levi sobre los de ella.

Al inicio trató de resistirse, intentó empujarlo él era más fuerte, Alexandria termino cediendo, cerró los ojos y se dejó llevar por todas las emociones que invadían su ser. Se separó por unos momentos, ambos se miraron a los ojos, Alex acuno su rostro entre sus manos, Levi puso sus fuertes brazos alrededor de su cintura, ahora fue Alex quien lo besó, ambos movían sus labios de manera suave como si no quisieran que ese momento terminara.

―Perdóname –dijo Levi entre besos.

Alex se separó nuevamente de él para verlo a los ojos y se dio cuenta de que no mentía.

―Perdón por lo que pasó entre nosotros, por lo que te hice, creí que ibas a estar segura en el muro Sina, pero no sabía que ese hombre había hecho el trato con tu madre.

Las lágrimas inundaron los bellos ojos de Alexandria, esa era la primera vez que se disculpaba tan abiertamente.

―Estar en Sina, hubiera sido lo peor para mí… me hubiera convertido en una esclava, como muchas mujeres de mi pueblo, me hubieran utilizado para bailar en sus exclusivas fiestas donde me hubieran usado para sexo y no solo con el dueño, es con cualquiera no importa si era uno solo, dos, tres o quince, ese hubiera sido mi destino, pero obtuve uno peor al seguir bailando en los bares –le dijo Alex con la voz quebrada y las lágrimas corriendo por su rostro.

Alex sintió que una de las manos de Levi acuno su rostro y con delicadeza intentó limpiarle las lágrimas. Alex bajó las manos por su pecho, sintió algo debajo del pañuelo que siempre llevaba con delicadez lo tomó y vio el collar que le había dado.

― ¿Por qué lo conservaste? –le preguntó Alex.

―No puede deshacerme de él, me recordaba lo que alguna vez sentiste por mí y preferí conservarlo y guardar esos recuerdos, aunque me odiaras –admitió él.

Cuando ese hombre había terminado el trato se dio cuenta de que había dejado a Alex por nada y conservo su collar para atesorar los recuerdos de amor en su corazón a pesar de que ese collar era un pase seguro a la superficie.

Alexandria volvió a besarlo con todos sus sentimientos a flor de piel, el odio que alguna vez sintió por él se estaba transformando, estaba enamorándose de Levi nuevamente o más bien nunca dejó de amarlo y sus sentimientos se estaban haciendo más fuertes, pero ella debía mantenerse firme en su posición, no quería salir lastimada nuevamente.

―Será mejor que me valla, mis hermanos deben estar preocupados –dijo ella sobre sus labios.

―Deja que se sigan preocupando –respondió Levi entre besos.

Alex uso toda su fuerza de voluntad para separarse, cuando Levi intentó besarla nuevamente ella puso su dedo sobre sus labios.

―No, es enserio, si ellos descubren que estoy contigo tendrás otro ojo morado y talvez una pierna rota.

Levi con resignación la soltó, ella como despedida tomó su rostro le dio un corto beso en los labios y dejó otro suave beso en su hinchada nariz.

―Nos vemos mañana.

Fue lo último que dijo ella antes de salir rápido de la oficina de Levi antes de que le ganara el impulso de quedarse y seguir besándolo.

Una vez que Alexandria se fue Levi se dejó caer en la silla pasó las manos por su cabello a manera de frustración, eso se había complicado un poco.

― ¿Qué es lo que causas en mí Alexandria? –se preguntó Levi.

El dilema de Alexandria lo había agotado mentalmente eso y el papeleo de la próxima expedición causó que se desmayará teniendo sus habituales tres o dos horas de sueño, cuando se levantó lo primero que hizo fue ir al baño para echarse agua en la cara para despertarse completamente, vio su reflejo en el agua y noto que su nariz había vuelto a la normalidad, aunque seguía un poco roja y su ojo morado había desaparecido también.

Sonrió de medio lado, ella siempre se preocupó por él velando por su bienestar, debía darle las gracias y ya sabía cómo.

/

Alexandria había salido a caminar cuando estaba saliendo el sol, los colores del cielo eran hermosos, en el subterráneo no podía hacerlo, relajarse un poco sus hermanos habían salido a despejarse también antes de enfrentarse a la dura tarea de aprender a leer, aire fresco es lo que necesitaba para calmar las mariposas en su estómago por lo que ocurrió la noche anterior.

Con sus pensamientos momentáneamente tranquilos, volvió a la habitación que compartía con sus hermanos, había tres camas y se sorprendió enormemente al ver que sobre la suya había una rosa roja. Alex se sorprendió, nadie nunca le había hecho esos detalles antes, nadie excepto…

Levi…

Una pequeña sonrisa se dibujó en sus labios y sus mejillas se pintaban de rosado, tomó la rosa entre sus manos para olerla, había una jarra de agua así que decidió usarla como florero, Levi tuvo pequeños detalles con ella cuando pasó lo que pasó entre ellos las pequeñas notas que se mandaban para verse a escondidas, se sintió un poco avergonzada, como no sabía leer y mucho menos escribir tuvo que pedirle a su amiga Sabrina que escribiera por ella todo lo que ella quería decir en esa nota.

Con una enorme sonrisa puso la rosa en la jarra con agua, ese detalle solo le daba otro golpe a la muralla formada en su corazón, la hacía flaquear sobre su fortaleza emocional.

¿Debería ceder nuevamente?

¿Debía aceptar que lo amaba más que antes?

¿Debía decírselo?

Y todos esos pensamientos fueron causados por una rosa roja.

CONTINUARA…