Continuamos, recuerden que los personajes no me pertenecen son de la llama asesina, yo solo hago que se amen y tengan hijos.
De nuevo gracias a mi beta por tomarte tu tiempo en ayudarme.
Después de salir del ejército se permitió tomarse todo el tiempo junto a Eren, lo llevó a todas las partes posibles, asi le permitiría conocer el mundo como tanto quería, esa suave sonrisa que conoció ahora era brillante y amplia.
—Dime Levi ¿Qué es eso? – señaló al bote, él solo le extendió la mano lo ayudó a subir – se mueve mucho.
—Es un bote y vamos a ir a pasear en el mar – al decir eso, lo vio sonreír sentarse en la punta – estamos en una temporada bastante agradable.
—¿Por qué? – preguntó con un brillo especial en sus ojos, que le decía que estaba emocionado – dime Levi.
—Será una sorpresa – él le hizo un puchero bastante tierno, pero volvió a posar sus ojos en el mar.
Cada minuto que pasaba, lo veía inclinarse más para estirar su mano, que el agua lo tocara, sus pies se movían cada vez que lo lograba, le encantaba verlo con ese hermoso kimono, porque, aunque se veía elegante era refrescante, tenía una alusión a un paisaje japonés, con colores blancos, azules, verdes y dorados, haciendo que los árboles de sakura resaltaran más, el obi era de un rojo intenso, del cual salía una cola dorada.
—¡Levi, algo tocó mi mano! – lo vio levantarse de inmediato para acercarse a él – hay un monstruo.
—Eso quiere decir que llegamos – fue lo único que dijo, detuvo el bote y anclo – ven, no son monstruos.
Lo llevó de nuevo al borde del bote, se sentaron, le entregó el cebo que inicialmente se negó a coger porque olía mal, pero cuando le mostró lo que ocurría, de inmediato hizo la misma acción, muchos delfines empezaron a venir en busca de comida.
—Dime que son Levi – pedía más emocionado – son hermosos.
—Se llaman delfines – le dijo, era increíble ver como los animales se acercaban a ellos – son muy inteligentes y amigables así que puedes estar tranquilo.
Y asi lo hizo, esa tarde tomó hasta la iniciativa de sentarse al borde del bote para meter sus pies de esa forma poder jugar con los delfines, verlo era todo un poema, porque ese joven lo llenaba de felicidad, por lo que tomó valor, sacó de la maleta el sobre que había preparado, se sentó a su lado.
—Eren – él lo miró, subiendo uno de sus pies – toma, espero sea de tu agrado.
La mirada que le dio fue de sorpresa, asi que lo tomó rápidamente, cuando sus ojos la vieron se abrieron ampliamente, su sonrisa temblaba y lágrimas caían por sus ojos, sacó lentamente la argolla en la cual se dividía el diamante en dos colores como los ojos de nuevo portador.
—¿Me harías el inmenso favor de convertirte en mi esposo? – le pidió tomando suavemente sus lindas manos.
—Si Levi – colocó la argolla en el dedo y la besó – no sabes cuanta felicidad me trae este momento, porque todo es mágico.
—Quiero que seas muy feliz – se dejó abrazar, él devolvió la acción – has traído tanta luz a mi vida que no puedo simplemente negar lo que siento.
—Siempre seré feliz si estas a mi lado – esas palabras eran las que siempre le decía podía confiar en ellas – porque me has mostrado lo maravilloso que es amar y ser amado, tambien el mundo, enseñándome con paciencia lo que nunca creí conocer.
Lentamente los besos que Eren le daban en el cuello, empezaron a subir, sentía los carnosos labios en su mejilla, en su mentón, frente posteriormente en sus labios, era suave, lleno de sentimientos y felicidad, su castaño se había vuelto muy bueno en seducirlo, honestamente no se iba a negar de poder amarlo.
Cuando la noche estaba por llegar, tomó camino de regreso al puerto, no quería que él se enfermara por el frio de esas horas, el juraba que algún día tendría un delfín en la costa de su casa, que asi podría jugar con él, cosa que le pareció muy tierna.
Pero nunca se esperó que su madre los estuviera esperando, ella sabía todo lo del plan, se veía extremadamente feliz podía entenderla ella siempre le dijo que moriría solo por ser un anciano con cara de gato estreñido, siendo secundado por Hanji.
—Sean bienvenidos – les dijo, mientras extendía sus brazos – me alegra que ya estén aquí, vamos he preparado la comida.
Eso le pareció extraño, ella odiaba cocinar cuando lo hacía era porque algo malo había pasado, por lo que tendría paciencia hasta llegar a la casa; así fue ella sirvió en los respectivos platos y se sentó con su rostro serio, agradecieron por la comida.
—Hijo – ahí venía la mala noticia – tu padre llegó hoy a mi casa.
—¿Qué quiere ese viejo? – dejó la cuchara se sentó completamente recto – espero que no esté esperando que lo perdones.
—No es eso – levantó una de sus cejas, eso no le daba buena señal – sufrió una herida en un entrenamiento y quiere que lo cuide.
—¡Que mierda le pasa! – golpeó la mesa con fuerza mientras se ponía de pie – que lo cuide cualquier otra o que se dirija al hospital, ¿Por qué tienes que ser tú?, ¿acaso él se preocupó cuando nos dejó y se largó de la casa?, me reusó a que eso pase, dile que no.
—Eso le dije – así que estaba insistiendo el infeliz – pero dice que es mi responsabilidad como su esposa.
—Exesposa – le recordó, ella afirmó con su cabeza – y no quiere irse de la casa.
—Lo intenté, te lo juro, pero sigue diciendo que esa tambien es su casa – ella se veía nerviosa y muy incómoda – no sé qué hacer, porque no quiero que este cerca de ti, Eren o Mikasa.
—Puedes quedarte con nosotros – dijo Eren tomando sus manos – no creo que sea un problema y Levi podrá llamar para que se hagan cargo de él.
—Eso estaba pensando – dijo, dándole una sonrisa suave a su pareja – diles a todos tus ayudantes que salgan de allá y vengan todos los dias a trabajar aquí, pediré el ejercito que le manden una enfermera y alguien más para que cocine.
—Gracias hijos míos – dejo salir sus lágrimas, se vio como se relajaba – pero dime Eren ¿Qué tal tu paseo?
—Maravilloso madre – él hablaba con mucha emoción, olvidando su comida – los delfines son hermosos, quiero uno propio, así puedo jugar con él mostrárselo a Mikasa y Armin, pero lo mejor de todo fue esto.
Extendió su mano, mostrando con orgullo la argolla del compromiso, haciendo sonreír ampliamente a su madre; los dejó hablando solos mientras él iba a pedir que alguien se dirigiera a cuidar a ese viejo asqueroso en la casa de su madre, cuando tuvo la confirmación, empezó a llamar a todas las personas que ayudaban a su madre en la casa, para informarles la situación. Ahora debían planear su boda, que era lo más importante.
Y asi fue, todo pasó tan rapido a causa de la emoción de las mujeres de la casa que no supo en qué momento esos tres meses desaparecieron, pero todo había sido planeado con precisión y dedicación, le encantaba ver a Eren junto con sus amigos escoger los colores que adornarían el salón, su madre se dedicó a buscar los mejores vestidos que usarían, lo llevaba a todas partes para comprar las flores, el pastel y mandar hacer las tarjetas de invitación.
Lógicamente era algo pequeño, porque no era que tuviera muchos amigos, por lo que estaría solo Hanji, Erwin con sus respectivas parejas, las mujeres que les habían ayudado desde siempre en la casa, Riko san y ellos.
Además, que se había acostumbrado terriblemente a la presencia de Eren a su lado, porque hasta lo acompañaba al gimnasio, lo esperaba pacientemente mientras leía un libro, así que sus dias estuvieron llenos de mucho movimiento y sonrisas inolvidables, porque su castaño estaba extremadamente emocionado.
Pero en esos meses vio a su Eren algo pálido, comía poco, pero él afirmaba que se debía a sus días agitados para tener su hermosa boda y lo dejo pasar; ese día estaba colocándose su traje negro, la camisa blanca, junto con su usual pañuelo en su cuello, guantes del mismo color, se peinó hacia atrás, finalmente colocó un poco de su colonia.
Erwin lo llevó hasta el lugar de la recepción, al llegar todos lo felicitaron por su boda, sentía su corazón a punto de salirse por su boca, su madre llevaba un hermosa vestido rosado, Hanji de azul igual que Mikasa, ahí detallo que el cejas y Armin estaban de verde.
—¿Estas nervioso? – preguntó su madre mientras lo cogía del brazo.
—Asi es – tomó aire, lo dejó salir lentamente – nunca me imaginé en este momento.
—Espero que seas muy feliz – ella le dio un beso en su mejilla, la música inició – ahora vamos.
Y ahí lo vio entrar junto con Riko san, Eren llevaba un hermoso kimono rojo adornado con grullas, flores de sakura y de loto color dorado, sus labios estaban de un rojo igual de intenso, su cabello estaba bellamente arreglado con una adorno de flores blancas, su sonrisa era cegadora, podía jurar que estaba teniendo un deja vu, porque estaba sintiéndose igual de perdido por ese joven, como en esa presentación. Tomó su mano, la beso suavemente, lo llevó, hasta el altar.
Aceptar nunca le pareció algo tan fácil de decir, porque el castaño lo veía con añoranza y amor, por lo que supo que no se arrepentiría nunca.
—Ahora te besare como mi esposo – le dijo mientras tomaba su rostro, él afirmó, unieron sus labios – te amo Eren.
—Y yo a ti mi amado Levi.
Como negarle el mundo a ese joven, ¿si le sonreía tan deslumbrante?, porque juraba que, si le pedía el cielo, él buscaría la manera de dárselo, lo llevó a la pista de baile, se permitió abrazarlo más fuerte al compás de la música.
—Los felicitamos – dijo Erwin llegando a su lado – que sean muy felices.
—Gracias Erwin sama – respondió Eren, con una pequeña reverencia – Armin espero que tambien serás muy feliz.
—Y lo soy – se dieron cuenta que llevo sus manos al vientre – pronto serás tío.
—Que emoción – grito, se lanzó a abrazarlo – los felicito, te apoyaré siempre.
—Felicidades Cejotas – golpeó la espalda del mayor, viendo la sonrisa – cuídalos.
—Sabes Levi – esa mirada azul se puso en él, teniendo un brillo diferente – odiaba mi destino como soldado, maldecía cada vez que uno de mis hombres caía, pero ahora veo que todo ese recorrido me permitió conocer a Armin, ahora me siento feliz.
—Te entiendo a la perfección – afirmó, mientras posaba sus ojos en Eren – ahora puedo decir que nuestros soldados caídos estan aquí, aprobando nuestras relaciones y bendiciéndolas.
—Muy cierto Leviciento – quiso golpearla, pero era una celebración - ahora estan aquí abrazándonos y felicitándonos, porque no importa donde estén, ellos son nuestra familia.
—Tienes razón loca – se dejó abrazar, sonrió para la foto que su madre les tomaba – igual creo que ya es imposible para los tres separarnos, crecimos juntos.
—Hermanos bastantes locos – grito Hanji, llamando la atención de todos – pero escucha Levi, lleva a Eren a que le hagan una prueba de embarazo, podría jurar que está en cinta.
—Si lo dice la loca de la medicina hay que creerle – afirmó se alejó de ellos – te lo llevaré en un par de dias.
Se acercó a su esposo, lo alzó, se lo llevó, tomaría su noche de bodas, aunque debía contenerse un poco, porque si lo que decía Hanji era verdad, no podía permitirse lastimar a su bebé mucho menos a su esposo. Lo llevó al hotel, fueron directo a la habitación lo colocó suavemente en la cama.
—¿Dime quieres ser Eren Ackerman? – le preguntó mientras se quitaba los guantes - ¿o prefieres seguir con tu apellido?
—Seré Eren Ackerman – se dejó besar ante la respuesta – me gusta cómo suena, ahora tómame por favor.
—Bien.
No debía esperar más permiso mucho menos rogar, porque ambos se amaban desesperadamente, esa noche era una confirmación de un camino por separado lleno de dolor y angustia, un encuentro lleno de magia un recorrido juntos entendiéndose, respetándose y sanándose.
Lo hizo suyo nuevamente, cada caricia estaba llena de sentimientos, de comprensión, de una promesa de estar siempre juntos hasta el final de sus dias.
—Te juro Eren, que en cada vida te buscaré y te hare mío – lo vio sonreír, mientras acariciaba su vientre, como si sintiera su miembro en su interior – no dejaré que nadie te dañe, te haré feliz.
—Y yo a ti – se dejó abrazar, sintiendo como su espalda era aruñada – porque no hay ser más perfecto para mí que tú.
Las embestidas eran precisas haciéndolo gemir, le encantaba escucharlo en su oído, porque era una sinfonía para él, asi podía memorizar todo lo que estaba pasando, grabando con fuego esa unión tan perfecta que jamás pensó tener. Eren era todo suyo y se sentía más que satisfecho, porque el cielo le dio la mejor estrella de todas, la cual haría brillar siempre.
Ya solo un capitulo mas y terminamos jajaja gracias por su paciencia, si les gusto háganmelo saber.
Sin más Ame las ama.
