CAP 14: PROMESA ENTRE LAS FLORES
*.
*.
+:
*.
+:
Hinata tenía muchas cosas en mente, verlo delante de ella después de tanto tiempo era abrumador, por un instante pensó que no iba a poder hacer lo que había decidido de camino a Konoha: dejar a Gaara. Pero al recordar como su pequeño buscaba su pecho en medio de toda esa conmoción le recordó que su bebé contaba con ella e hizo que sus fuerzas se renovaran completamente.
-¿Qué?- preguntó Gaara bastante confundido por lo que acababa de escuchar-Hinata…tenemos un hijo, nuestro deber es darle una familia, unos padres que estén unidos. Déjame explicarte, no es lo que tu piensas.
Hinata esbozó una sonrisa sarcástica.
-Que irónico, tantas veces que te rogué porque me creyeras…y ahora tú también esperas lo mismo ¿tan estúpida crees que soy?
-Lo hice para salvar a mis hermanos, para poder escapar de esa prisión.
-Valla que noble de tu parte, apuesto que fue un sacrificio enorme-respondió Hinata restándole importancia a las razones de su esposo-ni una vez ¿me escuchas Gaara? Ni una maldita vez me acosté con nadie, jamás me entregué a otro nombre más que a ti y aun así dijiste que era una cualquiera, dudaste de la paternidad de nuestro hijo ¿Cómo se supone que debería llamarte a ti? ¿Cómo esperas que te perdone después de todo lo que has hecho?
-Yo…no
-¡Ya basta, deja de justificarte!-Hinata suspiró abatida, era muy difícil no sentir pena por aquellos ojos turquesa que la miraban con desesperación- Lo hiciste y aunque me digas que fue para salvar a tus hermanos…yo sé que no fue así. Me sustituiste por una mocosa que inclusive podría estar esperando un hijo tuyo también.
-No Hina…no me hagas esto-intentó tomarla de la mano para que le escuchara, pero ella se apartó de él.
-Déjame sola y si quieres saber ella está siendo interrogada ahora, puedes visitar a tu amante si quieres.
Gaara no sabía que decir, podía ver que aquellos ojos perlas que antes lo miraban con amor ahora estaban llenos de resentimiento y decepción, ella no quería que la tocase, sentía asco solo de pensar que sobre su piel estaba impregnado la esencia de Matsuri. No dijo más, se fue en silencio de la habitación dejándola tranquila como ella había pedido.
En cuanto Hinata escuchó la puerta cerrarse las lágrimas empezaron a caer, sentía tanto dolor que el corazón se le encogía.
-¿Por qué me pasa esto a mí, porque no puedo simplemente ser feliz?- se preguntaba sin lograr entender la razón por la cual todo le salía mal.
Mientras tanto Gaara caminaba por los pasillos de aquel hospital sin rumbo alguno, no quería molestar a sus hermanos con problemas que el mismo había causado, ya de por si desde que se casó había sido un idiota y ahora volvía a serlo. Golpeó una pared descargando así la frustración que tenía.
-¿Gaara…pasa algo?-preguntó una voz femenina que conocía muy bien-¿Qué sucede?
Temari no recibió respuesta alguna, solo observó cómo su hermano menor se acercaba a ella para abrazarla como nunca lo había hecho, las lágrimas empezaron a salir en cuanto escuchó como su hermano lloraba silenciosamente.
-Tranquilo, sea lo sea que esté pasando sé que todo estará bien-él negó mientras tomaba aire.
-La cagué Temari, la perdí para siempre, me odia.
-No me digas que…
-Si, lo sabe-Temari le acarició la cabeza sin saber que más hacer, sabía que lo que hizo su hermano estaba mal, seguir con esa farsa durante tanto tiempo no fue más que una forma de buscar consuelo en los brazos de otra mujer.
-Yo sé que ella te ama, solo debes de darle tiempo.
-¡Por Dios soy padre ahora!- se separó de ella-¿Cómo podré vivir separado de mi hijo?
-¡¿Qué!?-Temari estaba totalmente en shock-¿Cómo que está embarazada?
-No hermana, ya nació. Lo ocultó para protegerlo del consejo, todo este tiempo pensando que ella se fue porque me odiaba y ahora…puff soy un idiota.
-Eso quiere decir que soy tía...
Gaara asintió con una sonrisa.
-Hablaré con ella, quiero saber que le contó esa estúpida-se despidió de su hermano- no hagas una tontería Gaara, es cierto no fuiste el esposo perfecto, pero ahora eres papá, no la cagues en eso también por el amor de Dios.
-No lo haré. Avisaré a Kankuro de la noticia.
-Vale y Gaara…dale tiempo. Kankuro está en el hotel, Tsunade-sama nos brindará cobijo hasta que todo acabe. Matsuri está siendo interrogada ahora, creo que deberías ir a verla, aunque sea una mala idea.
Gaara no dijo nada simplemente se dio media vuelta y empezó a caminar furioso.
-Tú y yo…tenemos que rendir cuentas Matsuri.
Temari estaba delante de la puerta no tardó mucho en entrar con cuidado, no pudo evitar sonreír al verla, la bandeja del desayuno seguía intacta en la mesa y ella intuía la razón.
-Hinata…por Dios que bueno verte-la ojiblanco alzó sus brazos para abrazarla-madre mía valla que te escondiste bien jaja.
-Lamento que hayas tenido que ir en mi busca, pero todo tiene una explicación…
-No es necesario, se lo que pasó y tus razones. Dejame decirte que fue lo mejor que pudiste hacer
-¿Qué, qué pasa? Estas algo distraída ¿quieres decirme algo?
-Gaara, verás…-Hinata la detuvo.
-Sea cual sea la razón, soy muy firme en ese asunto. No podré divorciarme, pero no pienso aguantar más humillaciones mientras él hace lo que le da la gana.
-No es lo que tu piensas.
-¡Esa mujer, cada vez que despertaba no paraba de hablar de lo genial que lo pasaba con mi esposo!- respiró hondo para no perder los nervios-maldición…fue muy explícita. Y valla que Gaara fue muy participativo en esos encuentros.
-Maldita perra, si la tuviera aquí la molería a golpes.
-Temari, yo sé que es tu hermano y lo quieres mucho, pero esta vez quiero que sea él quien se haga cargo de sus errores.
-Entiendo Hina…solo quiero que sepas que a pesar de todo mi hermano nunca dejó de pensar en ti.
Hinata no quería escuchar eso, no lo creía en absoluto.
-Cambiando de tema ¿ya viste a tu sobrino? - Temari negó-está en neonatología, puedes visitarlo cuando quieras.
- ¡Es un niño!-dijo entusiasmada-¿Por qué no está contigo?
-Si jaja es un niño hermoso. Nació prematuro, pero al paso que va estará muy pronto conmigo.
-¿Y cuándo saldrás del hospital? ¿Cuál es el nombre?
-Saldré mañana mismo, me quedaré en la casa de mi padre, dijo que me atenderían hasta que me recupere- Hinata estaba muy feliz por la pregunta sobre el nombre de su hijo, había pensado el nombre durante mucho tiempo, desde que supo de su existencia, pero cuando tuvo esa pequeña charla con su madre en aquel sueño pudo elegirlo sin duda alguna- El nombre de mi bebé es Daiki.
-Sabaku no Daiki- repitió Temari emocionada-Es un nombre hermoso.
-Ahora y más que nunca debes de alimentarte mejor, mira no has comido nada- Hinata se sonrojó por el regaño-ven te ayudo.
Temari tomó la bandeja y le ayudó a comer, sabía que una herida así debía de tratarse con cuidado, ayudarla a comer era lo menos que podía hacer como su cuñada preferida.
-Gracias Temari.
-Entiendo lo que me pides enserio, pero esa chica tiene serios problemas mentales y no creo que sea buena idea que te acerques a ella.
-Tsunade-dono entiendo su punto, pero esa mujer es una fuente de información para esta misión. Solicito nuevamente que me deje interrogarla.
-Si le soy sincera, no le conviene estar a solas con ella, dirá que soy una entrometida, pero recuerde que usted está casado y con la señorita Matsuri ha pasado algo más que una miradas. Pero si es tan urgente verla, supongo que puede ir sin problemas solo tenga cuidado.
-Lo tendré.
SALA DE INTERROGATORIO
-Sabía que vendrías, se lo dije, le dije que tu me amabas a mi-dijo ella al ver como Gaara entraba al lugar-por eso estás aquí porque tú…
-¡Ya es suficiente, deja de decir estupideces!
-No entiendo…¿a qué te refieres?- Gaara dio un golpe seco en la mesa- Todas esas noches que pasamos juntos deben de significar algo, si, deben significar algo, si.
-¡Para mi no fue más que una pesadilla, me da asco solo de recordarlo!- Matsuri no sabía que decir.
-Pensé que me amabas…¡Es por esa maldita perra verdad!-sus ojos estaban llenos de odio tan solo de recordar a Hinata-¡Ella y su maldito engendro debieron morir en el parto!
Gaara se acerco a ella y la cogió del mentón.
-Creo que he sido muy bueno contigo, pero ya es hora de que me vallas conociendo- apretó un poco su rostro- Dejame decirte algo Matsuri, si vuelves a ponerle una mano encima a mi hijo o a mi esposa…te mataré.
-Gaara…-sama
-Haré que te pudras en la cárcel-dijo mientras se disponía a salir de ahí.
-¡Estoy embarazada!¡Yo también te daré un hijo!
-¿Qué?
-Si así es, estoy esperando un hijo tuyo.
-Eso no es verdad Matsuri, mientes.
-Piénsalo, tantas veces que lo hicimos…no resulta tan descabellada esa idea.
-¿Estas segura de ello o solo es una maldita mentira para manipularme?
-Bueno yo…
-Le informaré a la Hokage sobre esto, pero no esperes nada de mí, no volveré a caer en tus juegos nunca más. Te sugiero que colabores con Konoha, a menos que quieras estar en una celda de por vida- no dijo más cerró la puerta dejándola totalmente desesperada.
-¡Espera, por favor, Gaara!
-¿Y bien?- preguntó Gaara impaciente- ¿Lo está?
Tsunade revisaba en documento concienzudamente, para luego entregárselo a él.
-Miralo por ti mismo-Gaara no dudo ni un segundo en quitárselo de las manos.
-Negativo-dijo-Negativo.
-Es un milagro, según ella ustedes tuvieron relaciones desde que estuviste prisionero ¿Cómo es que no lo está?
-No lo sé y tampoco pretendo buscarle respuesta, tengo que ir con Hinata.
-Sería bueno que lo sepa.
Gaara fue a la habitación de Hinata, ella estaba como de costumbre acostada en su cama, su cara cambio cuando lo vio en la habitación.
-Gaara…¿Qué haces aquí? Te dije que…
-No está embarazada.
-¿Qué?
-Que no está embarazada- el entregó el papel, para que le creyera-No hice eso porque quisiera, es cierto una parte de mi buscaba amor, pero fue la única manera de robar su llave, así es que pude escapar. Por favor perdóname, te lo ruego.
-Que no esté embarazada no cambia nada ¿Qué hay de la confianza, el respeto, he Gaara? Después de cómo me juzgaste, me dijiste cosas horribles, preferiste confiar en la palabra de esa chica antes que en la de tu propias esposa ¿y ahora quieres que volvamos a ser una familia normal? No es así de fácil querido.
-Soy un monstruo, lo sé. Pero ahora lo que más deseo es protegerte a ti y mi hijo.
-Se llama Daiki, ese es el nombre de nuestro hijo-Gaara sonrió, ese nombre era hermoso. Hinata empezó a llorar, esto era demasiado para ella tenía mucho miedo, miedo de volver a confiar en Gaara, de tener fe en un matrimonio que desde el comienzo empezó mal.
Él no dudo en abrazarla para reconfortarla, se sentía una basura, al final siempre era él, el causante de su llanto. Su esposa no dijo nada solo se limitó a llorar, sacando toda la angustia que albergaba en su corazón.
Se levantó de la cama cuando dejó de llorar, caminado con algo de dificultad.
-Te ayudo.
-No, yo puedo sola-respondió mientras se acomodaba los zapatos-el doctor me dijo que debo caminar un poco.
-Te acompaño entonces.
-¿Por qué ahora no te quieres despegar de mí? He pasado todo el embarazo sin ti- caminó pasando de largo de Gaara-no necesito tu ayuda ahora.
Él la tomó de la mano, se quedaron viendo el uno al otro, por alguna razón su contacto era agradable, hacía tanto tiempo que no lo sentía y tampoco tenía intención de dejarlo de sentir. Hinata aferró la mano de su esposo con firmeza.
-Como quieras, pero…no significa que te he perdonado-Gaara suspiró resignado-mañana saldré del hospital, puedes venir si quieres.
-Comprendo, estaré aquí para ayudarte con tus cosas- caminaron por los pasillos del hospital hasta que llegaron al gran jardín del lugar, las flores eran tan hermosas como el día en que vio por primera vez los ojos turquesas de su hijo y ambos pensaron lo mismo.
Hinata caminaba con lentitud, evitando tener contacto visual con él.
-Si te sirve de consuelo, estaba planeando buscarte. Una médico me dijo que te buscara, pero no pude hacerlo.
-¿Estabas en Suna?-preguntó preocupado, ella asintió.
-Akiko casi dio la vida por mí, al final me capturaron, de no ser por Sasuke jamás hubiera salido de ahí por mi cuenta. Tengo buenos amigos en verdad.
-Jamás podré agradecerles los suficiente por todo lo que han hecho.
-Buenas tardes, señora Hinata disculpe que le moleste, pero ya es hora de que alimente a su niño- interrumpió una enfermera.
-Muchas gracias en seguida voy.
-¿Vas a ver a Daiki?
-Si, es hora de que coma, ese niño es muy glotón-dijo entre risas.
-Valla ¿me pregunto a quien se parece más? -Hinata se cruzó de brazos.
-A ti por supuesto, es idéntico. Yo soporté todo el embarazo, tuve un parto doloroso para que al final se parezca al padre. Valla que es curiosa la genética.
-Bueno si te sirve de algo, yo veo en él muchas cosas tuyas- le acarició la mejilla aprovechando que estaba con la guardia baja- no pretendo que hagas como si nada pasó, entiendo que no confíes en mi, que estés enojada, pero desde que te fuiste pude comprender muchas cosas. No soy el mejor esposo, soy muy joven aun y algo inmaduro, temperamental, pero enserio que te amo con todo mi corazón.
-Gaara…yo
-Déjame terminar, por favor- quería que ella escuchara todo lo que tenía que decir-pido una tercera oportunidad, fuimos un matrimonio feliz y sé que podemos volverlo a ser. Prometo que todo será diferente, te cuidaré y protegeré a ti y a Daiki
Ella lo miró con seriedad.
-Te dije que quería separarme de ti, necesito que me des ese tiempo Gaara, esto nos beneficia a ambos. Pensaré en lo que me estás diciendo ahora, pero por el momento es mejor que no ínsitas más.
-¿Qué necesito hacer para que me creas?
-No me convenzas con palabras si no con acciones-lo miró a los ojos bastante decidida de lo que iba a decir- demuéstrame que has cambiado.
AL DÍA SIGUIENTE
-Papá estoy bien, ya tengo todo lo necesario-dijo Hinata mientras salía de la habitación.
-¿Segura es bueno que salgas del hospital?-preguntó su padre-¿Y mi nieto, no vendrá con nosotros?
-Daiki debe de permanecer hospitalizado-cogió su maleta-vamos a verlo antes de salir. Tengo que darle de comer antes de partir.
-¿Y tu marido no va a venir con nosotros?
-Papá…no lo sé.
-¿Qué pasó entre ustedes para que tuvieras que huir de él?
-Nada papá, simplemente no pudimos convivir-se cruzó de brazos evitando el contacto directo-somos muy diferentes.
-Hija… entiendo tu punto y te apoyaré en todo, solo piensa bien las cosas antes de actuar o todo por lo que has luchado se perderá. ¡Bueno ahora vamos a ver a mi adorado nieto!
-*Valla quien diría que me padre ahora es un amoroso abuelo*-pensó arqueando una ceja. Escucharon como alguien venía corriendo hacia ellos, se sorprendieron cuando quien se dirigía hacia ellos era Gaara.
-Siento la demora, pero necesitaban mi declaración y se alargó un poco.
-*Si vino*.
-Dichosos los ojos que lo ven Kazekage.
-Por favor no me llame así…ya no soy un Kazekage ahora soy un ninja ordinario.
-Tonterías, aun lo eres. Y cuando Suna regrese a la normalidad harás lo correcto.
-Pone mucha fe en mi suegro.
-Eres de la familia ahora, no maches nuestro clan con esas absurdas inseguridades.
-*Regresó muy rápido mi papá, ya decía que era muy extraño todo ese afecto espontáneo*
-Lo lamento.
-Ahora ve con tu hijo, necesita ver tu rostro por lo menos. Yo esperaré afuera, los sirvientes se encargarán de las maletas.
-Gracias padre- se despidió de él con un abrazo- ven vamos.
Caminaron por un par de pasillos, era muy pesado el ambiente que había entre ellos dos sin embargo ambos estaban metalizados para manejar la situación.
-Se que es muy repentino, pero no hubo la posibilidad de decírtelo antes. Te ves muy hermosa con el cabello corto, bueno…siempre lo has sido, te queda muy bien- Hinata involuntariamente se acomodó el cabello algo avergonzada.
-Gracias.
No tuvieron más tiempo de conversar, habían llegado a su destino, la enfermera que custodiaba la entrada les dejó pasar sin problemas, el personal se encargó de todo para que la alimentación del pequeño sea lo más cómoda posible.
-Daiki no ha tenido problemas para respirar y se alimenta con normalidad, diría que pueden recogerlo en un par de semanas.
-Eso es una maravillosa noticia ¡escuchaste mi niño, pronto conocerás a todos tus tíos y tías! - exclamó emocionada. Gaara permanecía en silencio, aunque con una gran sonrisa.
-Bueno me retiro, debo hacerme cargo de otros pacientes.
-Que tenga un buen día- Hinata se sentó para poder cargar de mejor manera al bebé, este empezó a quejarse por los movimientos que hacía su madre mientras se acomodaba, sin pensárselo mucho sacó su pecho, el infante abrió la boca buscando su alimento y en cuanto pudo prenderse del pecho empezó a comer de forma descontrolada.
-Eso es mi amor, come para que crezcas sano y fuerte.
-Cuando termines…puedo yo también-dijo Gaara embobado ante la escena, pero en cuanto analizó lo que acababa de decir se retractó enseguida- digo ¿puedo cargarlo?
-Ammm si…claro- estuvieron bastante tiempo en silencio hasta que Daiki dejara de comer, Gaara estaba hipnotizado por la escena, era tan tierno ver como su adorada esposa estaba alimentando a su primer hijo, no podía describir lo que veía, solo estaba seguro de que era un momento perfecto.
-¿Cómo te diste cuenta que estabas embarazada?
-Mmmm dejame pensar, estaba en el desierto cuando tuve unas nauseas horribles y además tuve un retraso de mi periodo, fue ahí que me di cuenta.
-Valla fue bastante repentino, estaba segura de que no lo estabas.
-Yo tampoco me imaginé eso, sin embargo, fue el saber de su existencia lo que me dio fuerzas para seguir adelante.
-Eres admirable Hinata, lo protegiste todo este tiempo incluso de mí mismo.
-Es lo que haría una madre. Escucha no fui la mujer perfecta pero ahora diría que ambos debemos buscar la paz que muchas personas nos quitaron, no sigas pensando en eso. Ten cárgalo con cuidado, sobre todo la cabecita.
-Entiendo…haber ven aquí hijo mío- estaba sumamente nervioso, cargarlo fue lo más increíble del mundo- es tan hermoso…
-Lo es, es un angelito.
-Dices que no se parece en nada a ti sin embargo tiene tu misma mirada, una mirada dulce. Puede que sus ojos sean iguales a los míos, pero son igual de brillantes como los tuyos.
-¿Tú crees?
-Totalmente.
UN DÍA DESPUÉS DE EL ESCAPE
-¡Maldición, los dejaron escapar, son un motón de incompetentes!- exclamó un anciano del consejo.
-Lo sentimos, eran muy poderosos, hablamos de Gaara, es un enemigo casi imparable…
-¡¿Imparable?! ¡¿Imparable dices!? ¡Estaba sellado, estaba indefenso mientras siguiera en esa celda!- golpeó la mesa furioso-¡Y ahora hasta esa maldita mujer de Konoha escapó, no tenemos nada!
-No se preocupe la recuperaremos.
-Descuida, después de todo lo que pasó creo que…prescindiré de tus servicios-el anciano dio un chasquido y al instante los ninjas que estaban ahí fueron degollados-Suna no necesita ninjas débiles.
-¡Valla quien dejó tan sucio el suelo!-dijo una mujer viendo con repulsión los cuerpos- ¿Fuiste tú viejo?
-Supongo que son el equipo que mandó Lord Orochimaru
-Así es, nuestro amo nos envió para solucionar el problema, dijo que…no quería que sus ratas de laboratorio estuvieran mucho tiempo fuera de su jaula.
-¿Significa que seguirá financiando nuestra investigación?
-Por supuesto después de todo mi amo desea resultados contundentes esta vez-ella lo miró con una cara de verdadera asesina-espera que esta vez no fallen. Ya sabe lo que pasará ¿no?
-Si…si, por supuesto…esta vez Lord Orochimaru estará satisfecho, en cuanto tengamos al pequeño en nuestras manos.
-De eso no se preocupe, nosotros nos encargaremos de eso.
El capítulo salió más antes de lo esperado jaja tenía muchas ganas de escribir la continuación. Como dicen primero la calma antes de la tormenta, espero que les haya gustado este cap ¡Nos vemos en el siguiente! ¡Feliz año!
Vamos a tener a Gaara sufriendo la indiferencia de Hinata un buen tiempo, ¿podría haber una escena de celos? Yo creo que si XD
