...

Nunca creyó que ella sería la que debía huir como una liebre asustada de un hombre, nunca les tuvo miedo, hasta se burlaba de ellos, y los ponía en su lugar cuando se ponían pesado.

Pero ayer ella había huido, había salido corriendo de su tienda dejando a Shikamaru, aún podía recordar la desilusión y el dolor en el rostro de Shikamaru. Y eso la estaba poniendo enferma. Se sentía tonta y hasta se estaba arrepintiendo por actuar tan cobarde. Pero la sensación que sintió era algo nuevo, algo que nunca sintió con el acercamiento de ninguno de los hombres, ni con Sasori.

Lo peor, es que su cobardía había sido castigada por el propio destino, ya que tuvo que dormir en la tienda de su padre, Kankuro no era una opción fiable, no quería tener pesadillas al encontrase con el cuerpo desnudo de su hermano. Y Gaara, le daba más miedo que su padre.

Y ahora no sabía como darle la cara, no podía soportar ver ese rostro dolido o furioso. Lo mejor que pudo hacer fue vigilar por si misma, sola. Gaara había aceptado su sugerencia sin mucha explicación, solo le había dicho que tenga cuidado y que si ve algo sospechoso, que avise a todos.

Y ahí estaba, en un bosque blanco tan silencioso que parecía que no había nadie habitando. Sacudió su cabeza, debía pensar con la cabeza.

-No es tiempo para pensar en eso.-Se dijo a sí misma.-Hay alguien que está detrás de Shikmaru, y me prometí que iba acabar con el cazador.

Decidida se levantó de la raíz que sobresalía de un árbol grande. Con pasos decidido fue hasta donde le tocaba vigilar el grupo de Gaara, que solo era su hermano y Shikamaru. Iba aprovechar esta ocasión para vigilar el perímetro que rodeaba a Shikamaru, iba hacer más sencillo, llevaba su arco.

...

Shikamaru no se mostró sorprendido cuando Gaara le dijo que esta vez Temari no les iba a acompañar. Sabía que confesar como se sentía alado de Temari iba acabar como ahora, ella esquivando. Después de todo no era como su padre ni menos como Sasori, no era guerrero ni tan inteligente. Era solo un vago que se escaqueaba de los deberes con su pueblo si tenia la oportunidad. Era como Temari siempre lo llamaba, un vago.

Y Temari merecía a un hombre inteligente y fuerte, alguien que no la humille, era tan valiente, tan decidida, una mujer fuerte.

Sabía lo que tenía que hacer, marcharse. Aunque le dolía saber que ya no podía verla nunca más, era lo mejor, no podía aguantar ni tan solo la idea de que este con otro, de solo pensarlo su corazón se aprieta.

Soltó un desaliento. Sentado sobre una roca fría congelada por los lados, con la barbilla apoyada en su rodilla que la tenía doblada por la pierna que descansaba en la roca. No tenía ánimos de vigilar, solo mirar el suelo, la nieve blanca. Su brazos cruzados apoyado en la misma rodilla, cubrió su rostro, se sentía patético.

-Que problemático es el amor.-Se quejo llevando una mano hasta su cabello.-Debí de callarme, tal vez decirlo después, después que haya ganado su admiración.-Se dijo con el tono más miserable.-Como si llegara a pasar.-Soltó dolido.

-Deberías dejar de quejarte y ponerte hacer tu tarea.-Se sobresalto y giro hacia la voz, ahí estaba Gaara.-Iré colina abajo, confío en ti.

Shikamaru asintió sin mucha ganas y volvió a mirar a la nada. Luego de varios minutos, unió toda su fuerza para levantarse de la fría roca y caminar hasta donde había estado Gaara, notando el por qué Gaara tenía intensión de bajar, pudo notar claramente que había un grupo asentado, eran algo de tres, y parecía estar discutiendo sobre algo, hasta podía jurar que estaban perdidos.

Hizo una mueca, de seguro Gaara iría a matarlos sin saber realmente porque estaban ahí. Sintió lastima por ellos, si estaban perdidos de seguro eran jóvenes, tal vez de su edad.

No quito la vista de ellos, Gaara tardo en aparecer, supo cuando llego, ya que los extranjeros se habían puesto en alerta, sacando su dagas, supo que eran comerciantes. Gaara salio a la vista, no parecía tener miedo enfrentarse a tres y de seguro a otros que estaban oculto. Nadie se movió, Shikamaru supo que Gaara le estaba hablando, tal vez pidiendo que se marche.

Algo que le estaba contradiciendo, ya que Temari y todos de la tribu decían que era mejor estar lejos que cerca de Gaara, para Shikamaru a Gaara lo tenía definido como peligro, un peligro que era mejor estar en términos buenos.

Pero ahí estaba, tranquilo con los brazos cruzados y mirando al grupo de forastero que lentamente estaba dejando su postura tensa, bajando sus armas. Uno de ellos se quitó la capucha, revelando el rostro de un muchacho con cabello rubio. Shikamaru presto más atención inconscientemente a la figura del muchacho, algo dentro suyo le decía que lo conocía, pero no podía ver la cara, solo sabia que aquel cabello rubio pertenecía a un muchacho. Se acercó más a la punta, agarrando con fuerza una de las ramas bajas que bajaban en un arco apunto de tocar el suelo, de uno de los árboles que estaba cerca. Llevo su mano arriba de sus ojos para opacar un poco la luz que por alguna razón se estaba volviendo molesta.

Y antes de poder alcanzar a identificar el rostro, sintió algo detrás suyo, un ruido como un silbido pero no de cualquiera, sino el ruido casi nulo de una flecha, rápido se oculto detrás del árbol. Solo pudo oír el clavado de la flecha, y antes de poder sacar la cabeza, pudo oír tres flechas más clavarse en el tronco del árbol que vibró por la fuerza de las misma.

Respiro agitado, calmo su respiración y saco su cuchillo de la funda, limpio la hoja con la manga de su saco, y lo levanto al nivel de sus ojos, pero apunto al bosque que se cernía detrás suyo, movió lentamente el cuchillo, revisando con cuidado cada árbol, cada espacio hasta la más oscura zona. Nada. No había nadie.

Bajo su cuchillo y aun con los reflejos activos dio un paso afuera de su escondite, necesitaba saber donde estaba oculto. No hubo más flecha. Miro las cuatros flechas clavadas en el árbol, todas apuntando al mismo blanco, ahora sabía porque el árbol había temblado, las primeras flechas estaban partida y la última estaba intacta pero muy hundida sobre las anteriores flechas.

Podía concluir que él que estaba detrás suyo, era una persona hábil con el arco y que poseía una fuerza demoníaca en los brazos, pero no era muy veloz. O tal vez le estaba dando una advertencia.

Miro las flechas, buscando si tenia algún veneno impregnando, no había ninguno.

-No me quiere muerto.-Para sacar la flecha intacta tuvo que usar mucha fuerza, provocando que al sacarla, las otras flechas se desprenda por el movimiento y el árbol se sacuda, lo cual una lluvia de nieve lo cubrió por completo.-¡Agh!-Se quejo al sentir la fría nieve sobre su cabeza y sobre su hombro, además de tener su pierna, más arriba de tobillo, enterrado por la extra nieve.-Que mierda de clima.-Enojado saco una pierna que la puso en lo que él pensó un suelo firme, pero nada más asentar el pie, el inestable suelo de nieve de hundió tragando su pierna, perdiendo el equilibrio y en consecuencia se caiga de trasero con las manos también metidas en la nieve.-¡Mierda!

-Parece que necesita una mano.

Al azar la mirada se encontró con Temari quien tenía una forzada sonrisa que de inmediato la borro.

-No lo necesito.-Shikamaru intento salirse por si mismo, la nieve que se veía tal ligera cuando caía del cielo, ahora se sentía como una roca o un montón de lodo que no quería soltar su mano, jalo con fuerza una, que con éxito logro, con la mano libre intento jalar la otra mano hundida y que tenía agarrando la flecha, tal vez Temari podía saber a quien pertenecía la flecha al saber su diseño, después de todo cada guerrera y cazador diseñaba su arma de forma que se volvía única a sus ojos. Pero por alguna extraña razón no lograba sacarlo.

-Shikamaru debes salir de ahí, tu mano se congelará.-Advirtió Temari.-No secas terco, y déjame ayudarte.-Insistió y Shikamaru habrá deseado no alzar la mirada para no toparse con la súplica cara de Temari que pudo con su lucha interna.

Asintió y estiró la mano libre para ser sostenido por Temari que lo jalo hacia afuera, logrando que salga por completo. Temari sonríe victoriosa pero lo borro cuando Shikamaru le dio la espalda y se agacha para escarbar en la nieve.

-¿Qué se te perdió?-Pregunto Temari curiosa acercándose e inclinándose a su lado.

-Una flecha.-Respondió desesperado al no encontrar donde intuyo que estaba. No supo en que momento lo soltó al ser jalado, pero al liberarse y sentir que su mano diestra estaba vacía, se desespero, no podía perder una prueba valiosa. Miro sus guantes, eran gruesos y apunto que el culpable de soltarlo habían sido ellos, se quitó los guantes y los arrojos sin cuidado, al tocar la nieve con sus dedos, sintió un cambio de temperatura más brutal, estaba tan fría que apenas podía dejarlo un segundo más en la nieve, pero le urgía encontrarlo, sin pensar y olvidar la helada nieve apartó la nieve y las recorrió con sus manos. Sus manos temblaron, hasta la sentía pesada.

-Deberías de tenerte.-Dijo Temari al notar como estas adquirían un color pálido.

-No.-Dijo Shikamaru apretando la quijada para no temblar, la helada que sentía no sólo se adueñó de sus manos sino de sus brazos y subía sin demora. Hasta ya no sentía si sus manos se movían, solo sabia si bajaba la mirada para verlas, parecían que se movían solas, y ya no parecían sus manos, estaban heladas y de un color morado.

-Detente.-Exigió Temari atrapando ambas manos con las suyas que estaban con un par de guantes, las apretó e intento calentarla.-Si sigue así te la van amputar. ¿Quieres eso?-Pregunto molesta mientras las lleva inconscientemente a su pecho, donde los apretó e intentaba calentarla.

-Pero.-Miro abajo donde estaba el cúmulo de nieve que había caído del árbol.-la flecha, tenía un símbolo.

-Shikamaru.-El tono que uso Temari llamo la atención de Shikamaru que giro a verla.-Te estuve vigilando, desde que mi hermano te dejo sólo, lo siento.-Se disculpo.

-¿Por qué te disculpa?-Pregunto asustado.

-Me distraje.-Confesó.-Oí un ruido muy cerca, fui a ver de quien era, era solo un zorro. Al regresar solo te encontré medio enterrado en la nieve.-Agachó la mirada, se notaba que estaba arrepentida.

Shikamaru no quería verla triste, su pecho le dolía al verla así.

-No debes disculparte por eso. Tu no sabía y solo yo debo cuidar mi espalda, tu no tienes que hacerlo.-Temari iba a refutar, pero Shikamaru continuo.-Y no me debes nada, me salvaste la vida en la aldea de la Roca, tengo un lugar para resguardarme del frío y comida, esta pagado y con creces, hasta creo que yo estoy en deuda contigo, mujer problemática.-Sonríe Shikamaru.-No tienes que hacerlo porque estas en deuda conmigo, yo estoy en deuda contigo.

-Te equivocas.-Negó Temari con la cabeza.-Lo quiero hacer.

Shikamaru sintió que el calor volvía a su cuerpo, eran simples palabras pero se sentía tan bien escucharlo salir de sus labios. Sin contenerse, agarro sus hombros y la atrajo a él, chocó sin delicadeza sus labios con los de ella. Los probó, se sentía cálido y la sensación de subir y bajar que se adueñó en su estómago le hizo cosquillas. Envolvió los hombros de ella con sus brazos, rodeando su espalda para apretarlo mejor a él, para sentirla más cerca. Su pecho sentía que iba a salirse, que iba a explotar. Se sentía tan bien besarla, pero tuvo que alejarse a falta de participación de parte de ella que había mantenido los labios quietos.

Al separarse agachó la mirada sin intensión de verla. Se preguntó desde cuando era esclavo de sus propios impulsos, siempre fue alguien que tenía bajo control todo lo que rodeaba a él. Nuevamente había hecho el ridículo. Desganado dejo caer las manos a su lado y sin el coraje de enfrentar su mirada, su rechazo, pidió en derrota una disculpa.

-Lo siento.

No hubo respuesta de parte de ella, ni palabras ni un golpe, se podía oír la brisa fresca mover los copos de los árboles, sacudiendo suavemente y haciendo bailar la nieve que descansaba en las ramas y en las hojas de los pinos.

-Yo.-Se mordió los labios. Cerro los ojos y soltó el aire, lentamente, como temiendo enfrentarla, alzó la mirada hasta verla a sus ojos.-Me gusta mucho y sé que soy un chiste a diferencia de Sasori, pero mis sentimientos son reales, eres una mujer problemática, muy problemática que soy capaz de saltar y dejarme llevar por ti. Desde siempre me llamaste la atención y eres alguien que siempre desestabiliza mi comodidad pero a la vez mejora mi día a día de solo saber que soy el dueño de tu sonrisa.-Ante la nula respuesta, Shikamaru vuelve agachar la mirada, no sabia como interpretar la silenciosa mirada de Temari, parecía como si el beso la desconecto de alguna forma, era como si estuviera pensando.

-Soy hija del líder. Mi padre me enseñó ser una gerrera, a pensar y a elegir lo que es importante, el beneficio de mi pueblo, y a siempre pensar que debo ganar. Ser cautelosa y siempre estar un paso adelante del enemigo.-Explicó Temari llamando la atención de Shikamaru quien arqueo una de sus oscuras cejas. Temari se levantó de golpe y lo miro desde arriba.-Seré tu mujer si prometes ayudar a mi pueblo con tus ideas y nunca abandonarlos. Te daré hijos sanos, vigorosos y fuerte.

De alguna forma esas palabras lograron enfurecer a shikamaru quien apretó la mandíbula. No quería tenerla así, quería que sienta lo mismo por él, que sea mutuo. Pero que podía esperar, él era un extranjero, lo más seguro era tener una alianza con el líder, ya sea a través de su hija o por mera herramienta útil, no podría conseguir nada de lo que era normal en su antiguo pueblo. La tribu de la Arena era primitivo pero sabían como debían moverse en tierras desconocida, él le era útil solo por la idea que había propuesto, aunque no fue aceptada aún, pero si se unía a la hija del líder, de seguro que tendría más aceptación y en parte rechazo, más enemigos resentidos. Pero seria un proceso lento para que después lo vean parte de la tribu, y como había dicho Temari, solo necesitaba dar ideas y buscar el pueblo correcto que necesite de los servicios que la tribu ofrecía, la cual tendría mucho éxito, había notado que se organizaban correctamente.

Solo sus ideas por tener a Temari en sus brazos. Le recordó cuando lo comprometieron con Kurotsuchi, aunque aquella vez no le importó que lo usarán como modena ni menos tener a una mujer por obligación y que había sido escogido por otros. Pero esta vez no podía pensar de esa forma, le quemaba desde dentro.

-¿Qué dice?-Prepotente pregunta Temari.-Tu sale ganando, me tendrás a tu lado y te seré fiel mientras que tu lo sea. Mi padre te reconocerá como parte de su familia, no escaleras a ser líder pero si a formar parte del concejal, serás la mano derecha de uno de mis hermanos.

-¿Qué hay de tu sueño?-Pregunta Shikmaru alzando la mirada, aun molesto por la forma tan indiferente que hablaba. Era como si realmente no le importaba estar con un hombre que no amaba.

-Los sacrificios son necesarios si deseas que tu tribu triunfe.-Dijo Temari con una sonrisa gallarda.-Ayudaré a que mis hermanos alcance esta meta, les apoyaré en ser líder, y que te escuchen.

-¿Y qué hay de lo que sientes?-Interrumpió Shikamaru y se levantó de golpe.-¡¿Que hay de tus emociones?! ¡¿Por qué lo dices de forma tan fría?! ¿Realmente no sientes nada por mi?-Pregunta dolido.

Temari suelta una burlesca risa.

-Las emociones te hacen débil, tienes que pensar de forma estratégica si deseas ganar.-Temari mira con seriedad a Shikamaru.-Yo no conozco lo que es sentir ni amar, el dolor y todas esas emociones son secundarias, algo que no les tomo en cuenta.

-¿Al menos siente algo por mi?-Pregunta Shikamaru con temor a la respuesta. Temari suaviza la mirada y deja aquella dura coraza que siempre se ponía cuando algunos que otros hombres declaraba su sentimiento por ella. Con Shikamaru le era diferente decir que no, ver el dolor marcado en su rostro, hasta rechazar sus sentimientos le fue difícil por eso se ingenio de aceptarlo de una forma que todos ganarán, pero al parecer eso no era lo que buscaba Shikamaru, se dio cuenta que no era como Sasori y los demás. Era diferente.

-Shikamaru.-Llamo Temari para que la mire. El susodicho volvió a mirarla intentando detener el dolor al saber la respuesta, la mirada suave de Temari ya le estaba diciendo la respuesta.

-Temari.-Llamo Gaara, ambos voltearon a verlo.-Que bueno que estás aquí.-Shikamaru no percibió en el serio rostro de Gaara una felicidad o una tranquilidad de realmente ver a Temari.- Dijiste que Shikamaru es de la aldea de la Hoja ¿Verdad?-Algo extrañada Temari asintió.-Sus amigos han venido por él.

Shikamaru sintió como si su alma se le saliera del cuerpo, hasta pudo sentir que un sudor frío le recorrió de pies a cabeza, esa sensación de temor, de no saber que le reparará el mañana, se adueñó por completo de su cuerpo, su mente también quedo por completo estancado. Solo reaccionó cuando un rubio, el rubio que vio desde lejos y que ahora podía notar el rostro claramente, estira su labio en una sonrisa que no pudo identificar. Su mente le grito que corra pero sus piernas no reaccionaron, ni sabia si estaba respirando.

Sabía que todo había acabado.


Hola.

Un nuevo capítulo, espero que le guste. Sinceramente tuve dificultad en meter a los amigos de Shikamaru, ya que, recordemos Shikamaru es traidor y Naruto es hijo del líder de la aldea de la Hoja, lo cual me trajo problema en visualizar como seria la actitud de Naruto con este tema, no podría ponerle amistoso con un traidor (aunque en el anime si que lo hace) pero en este tiempo las actitudes de los líderes debían ser fuerte y complaciente para sus gentes para no ser revocados, por lo que tuve mucha duda si ponerlo, pero al fin, mientras dormía se me vino una idea. Espero que le agrade lo que pondré en el próximo capítulo.

Me disculpo por mis errores ortográficos.

Nos vemos en el próximo capítulo.