.
Disclaimer:
Los personajes de SAINT SEIYA no me pertenecen.
- 69 -
¿Y DÓNDE ESTÁ EL POLLO?
v 3.0
Ya es muy pasada la media noche.
Tras haber trabajado como meseros por varias horas, Seiya, Shiryu, Hyoga y Shun van caminando por la calle que es una desviación hacia la mansión Kido. Es una calle inclinada.
Pensaron en regresar caminado para aprovechar la fresca y despejada noche. Realmente no tienen muchas oportunidades de ser auténticos chicos que vagan solos a mitad de la noche de regreso a su hogar.
Bromean entre ellos, no por haber hecho mal su trabajo, sino por los momentos graciosos y hasta vergonzosos que sufrieron con la clientela, sobre todo con las chicas.
- Y no paraban de tomarse la "selfie" con alguno. – dice Seiya de lo más divertido.
- En estos momentos, - dice Shiryu en un tono más serio – nuestras caras deben estar en toda la red. –
- Creo – dice Hyoga no tan serio – que me gustaría tener un celular para poder vernos. –
- Yo estoy conforme con haber ayudado al señor Hiroshi. – dice Shun un tanto cansando – Ojala podamos ayudarle de nueva cuenta. -
- Pues nos insistió mucho – dice Seiya – para que regresemos. -
- Si nos comportamos correctamente, – dice Shiryu – creo que Saori no se opondrá. -
Shiryu e Hyoga voltean a ver a Seiya, interrogándolo con la mirada si va a comportarse correctamente.
- Nos comportaremos correctamente. – dice Seiya casi en un tono de broma – Pero antes… - hurga dentro de una bolsa de papel que lleva, y de su interior, saca una brocheta de bolitas de dango; la muestra los demás.
Antes de retirarse del pequeño restaurante, Shun fue el último en despedirse del señor Hiroshi, agradeciéndole el haberle permitido aprender en su cocina. Mientras tanto, Seiya compró una brocheta de dango, y les propuso a los otros una idea para poner en peligro la vida de Shun.
Han terminado de subir la calle inclinada, y Seiya les tiende a sus amigos la brocheta de dango.
Shiryu e Hyoga se tensan.
- ¿Qué pasa? – pregunta Shun al notar la extraña actitud de sus amigos.
- Nada. – rápidamente responde Seiya – Es sólo que había pensado en un reto: quien consiga comerse una bolita de dango sin masticarla, será el ganador. –
- Como cuando – Shun recuerda – la vez que nos retaste a cruzar un pasillo en total oscuridad. –
De niños, no tuvieron muchas posibilidades para divertirse, así que era frecuente que unos a otros se retaran a realizar alguna hazaña poco sensata.
- Algo así. – responde Seiya con una sonrisa, y mira a Shiryu ofreciéndole a que tome una bolita de dango.
Shiryu la toma.
El tamaño de cada bolita es mediano.
- Creo que podemos permitir el masticar cinco veces. – sugiere Shiryu.
Hyoga y Seiya asienten. Shun parece pensarlo.
Shiryu mastica cinco veces, y traga; cumple con el reto sin mayor problema.
Seiya le ofrece la siguiente bolita de la brocheta a Hyoga. Él la toma, mastica cinco veces y la devora sin complicaciones. Seiya toma la siguiente bolita, mastica tres veces y la devora con avidez, como si no hubiese comido nada en todo el día (el pago por su trabajo fue que cenaran gratis). La última bolita de dango se la ofrece a Shun. Shun toma el palito de la brocheta. Él no parece estar muy dispuesto en realizar el reto.
- No tienes que hacerlo. – le aconseja Hyoga.
Shun siente que todos ellos son como cualquier otro grupo de chicos que matan el tiempo haciendo cualquier tontería. Sonríe. No quiere que esa noche termine, pero recuerda que en ese grupo falta alguien, lo que lo obliga a dar por terminada esa noche perfecta de chicos.
- Shun. – Hyoga le llama porque se alarma; repentinamente Shun tiene mal semblante.
- Lo siento. No me siento bien. – pero incluso así, come el dango; mastica con cuidado.
Hyoga se acerca a él y toca su frente por un instante.
- Tienes fiebre. – dice y mira a los otros.
- No me sorprende. – dice Shiryu – No ha descansado como ha debido hacerlo. Su sistema inmune está debilitado, y esta tarde de arduo trabajo y concurrencia, le ha afectado. Y... ahora que lo mencionas, yo tampoco me siento bien. -
- Igual yo. – confiesa Hyoga – Pensé que sólo era cansancio. –
Shiryu voltea hacia Seiya para preguntarle cómo se siente, pero palidece a ver cómo Seiya (y quizás sea por la sorpresa, que le parece que se mueve en cámara lenta), se acerca a Shun. Realmente no esperaba que llevara a cabo su plan porque creyó que lo había convencido de que era bastante peligroso.
El plan de Seiya es provocar que Shun se atragante con la comida, y lo conseguirá con darle un pequeño empujón. Eso es lo que va a hacer, ahora.
Todo vuelve a la velocidad normal cuando Seiya tropieza, y para no caer, agarra a Shiryu de la camiseta, pero al tomarlo desprevenido, Shiryu pierde el equilibrio y se va hacia atrás junto con Seiya, pero Hyoga atina a agarrar a Shiryu del antebrazo, pero el peso de ambos es demasiado para él…
- ¡AH! -
Los tres ruedan calle abajo.
Shun observa cómo ruedan mientras mastica la bolita de dango, esponjosa y dulce. Es hasta que sus amigos llegan al final de la calle y ninguno se pone de pie, es que reacciona, y va en su ayuda.
- 69 -
Muchas gracias por leer y por tus comentarios.
^.^
