Capítulo 12.

-Linda…esa criatura…llevará mi apellido.

La afirmación la había dejado en shock, ¿a qué jugaba Nate?

-¿D-Disculpa? – preguntó la castaña aún consternada y separándose del albino como si de fuego se tratase.

-Fui lo bastante claro Linda, no hay necesidad de repetirlo- una nueva discusión se avecinada. Era fácilmente predecible tomando como base la cantidad de expresiones que el rostro de la mujer mostró en escasos segundos.

-¿Qué clase de broma pesada es esta?- la ira se iba apoderando de ella con rapidez. No estaba para bromas ni mucho menos para los actos egoístas del muchacho- ¿Ahora quieres reconocerlo? Tú mismo lo dijiste, que no ibas a aceptar a un niño como consecuencia de tus actos. ¡Lo catalogaste prácticamente como un error más! ¡No vengas a joderme ahora Nate!

-Se lo que dije – interrumpió con hastío el peliblanco- y no estoy dispuesto a permitir que la llegada de esa criatura obstaculice mi trabajo. Pero tampoco huiré de mis responsabilidades.

La cara de Linda era todo un poema. De verdad que ella no comprendía a ese chico tan problemático, primero le decía una cosa, luego otra y justamente cambiaba de parecer cuando ella estaba por tomar decisiones importantes en su vida, cuando se disponía a cumplir sus propósitos. Era como si…como sí él adivinara lo que pasaba por su mente y se encargara de arruinarlo volteando las cosas a como él quería. No lo permitiría.

-No. – contestó secamente.

-¿No? – Near ya se esperaba esa respuesta- te recuerdo que a nivel legal no es algo que puedas evitar. Imagino que pensaste: "si me divorcio a tiempo no tendrá el apellido Ford, sino el mío", pero te recuerdo que si haces eso podré reconocerlo igualmente, y aunque no quieras la ley propone procesos para lograr darle mi apellido con o sin tu consentimiento.

¡Ella mataba a ese bastardo ahí mismo! ¡¿Cómo se atreve a acorralarla de esa manera?! Linda estaba empezando a hiperventilar de la furia.

-¡¿C-Cómo te atreves?! – la sonora cachetada acompañó sus bufidos coléricos- te dije que yo no soy uno de tus estúpidos subordinados, que ni se te ocurra pensar que podrás manejarme a tu antojo Nate Rivers. Yo no soy uno de tus juguetitos con los cuales quitarte el capricho.

-¿Capricho? -Nate le devolvió la mirada con la mejilla pintada de un tenue carmín – Si estuviera encaprichado contigo tu me estás devolviendo el juego. "No entiendo a este sujeto", es lo que piensas, ¿pero que hay de ti? También quisiste jugar. Aunque estabas ebria eras lo suficientemente consiente para evitar acostarte conmigo, y estabas aún más consiente en la siguiente ocasión. Permitiste que durmiera contigo y hace unos momentos me besaste. Ahora no quieres que reconozca al niño y te molestas. ¿Qué eso no es un capricho también Linda?

Linda se quedó sin habla. Odiaba en demasía cada palabra que el albino pronunció, pero lo que más detestó fue que tuviera razón, ambos estaban sumergidos en un estira y afloja, en una bizarra relación de amor-odio que les gustaba. Por que a Near le atraía verla echa una fiera tratando de enfrentarlo, creyendo que por haberle dado uno que otro golpe bajo a su ser completo, lo vencería. Y a Linda le gustaba sentirlo a sus pies, su ego aumentaba con cada gesto de aceptación que él tenía para con ella.

Al final había terminado enredándose con él más de lo que quería y luciendo como la misma ingenua niña de Wammy´s.

"¿Qué acaso vas a seguir de tonta Linda?" – la furiosa voz de Mello hizo eco en su cabeza- "No vayas a enfrentarlo. Es mi rival no el tuyo, deja de tomarte atribuciones que no te corresponden, tú nunca has sido parte del juego".

Esas habían sido las duras palabras que Mello le dedicó en cuando la visitaron minutos antes de proporcionarles las armas para derrotar a Kira. Ella estaba tan indignada con el sacrificio que él y Matt harían mientras el albino solo se quedaba sentado observándolos morir.

Luego de unos segundos de silencio donde su cabeza procesó toda esa información y dándose cuenta de su equivocación pronunció su veredicto definitivo para darle fin a esa situación:

-Tenías razón…Fue un error que no debió pasar…todo esto fue un error. L-le diré al doctor que practique el aborto, así tu y yo olvidaremos que todo esto pasó y seguiremos nuestras vidas lo más lejos el uno del otro. – Una traicionera lágrima adornó su rostro cuando finalizó.

No se atrevía a mirar al albino, aunque tampoco era necesario, podía sentir a su lado la molestia emanando de él.

-Si es lo que quieres no te detendré- finalizó el joven retirándose de la habitación en silencio.

Cuando estuvo completamente sola el llanto no se hizo esperar. Dejó salir toda la frustración que sentía a raíz de la situación. Le dolía, le dolía mucho la opción que ella misma dio, pero era la única forma, de lo contrario aquello solo sería un círculo vicioso que no acabaría nunca. Ella no tendría con Near lo que realmente deseaba, era mejor empezar a ser realista y aprovechar su boda con Vincent.

.

.

.

Luego de la discusión que tuvieron no volvió a ver a Near, aunque no podía salir del todo, el único momento donde coincidían era la cena y el chico nunca se presentó. Los días pasaron y el dichoso sábado llegó, el día de su boda. Logró caminar para que el doctor le diera el alta, pero no se atrevió a comentarle sobre el aborto, por un lado, sabía que si lo hacía la intervención quirúrgica le impediría asistir, y por el otro, aquellas palabras no salían de su boca. Miraba su vientre sin tener la valentía de hacer aquello, su mente le decía una y otra vez que los que se equivocaron habían sido ella y Near, la criatura no debía pagar las consecuencias de sus actos.

-Linda- la voz de Roger la interrumpió- es hora de irnos, debemos llegar antes a la oficina del abogado para encontrarnos con tu amiga.

-S-Si Roger, en seguida voy.

La boda sería en unas dos horas. Vincent le confirmó que el abogado estaba totalmente disponible y que lo único que tenía preparado en su agenda era su boda. Esta se realizaría en una oficina privada, según entendió por Halle, dadas las circunstancias era lo más conveniente a efectos de protegerlos a ambos del asesino. Tenían preparado una habitación contigua a la oficina del abogado a fin de que ella se reuniera con Rose y se preparara para la celebración. Si bien Jeff le comentó que era mejor alistarse en Wammy´s Roger lo descartó de inmediato alegando que debían evitar que personas extrañas se apersonaran a la institución.

Durante todo el trayecto su mente solo podía divagar en Near y el bebé. Aún en ese día el albino solo preparó unos cuantos oficiales para custodiar el edificio, pero al igual que los restantes días no se apareció.

-¿Estas bien Linda?- Roger estaba preocupado, Near le comentó que discutió con Linda, pero que las cosas relativas a su plan se mantenían firme – Tienes un gesto digno de un funeral.

-Si Roger descuida. Además, es un matrimonio arreglado, no es la gran cosa.

-Yo…debo decirte que, aunque esto es de gran ayuda para Wammy´s no estas obligada a nada. No nos debes nada Linda, a ninguno de nosotros. Wammy´s se fundó para ayudar a las personas, no para recibir cosas a cambio.

-Lo sé Roger y no te preocupes, lo hago voluntariamente porque es mi deseo retribuir todo lo que hicieron por nosotros.

-¿Nosotros?

-Si, esto también lo hago por Mello y Matt. Antes de morir Mello dijo: "Oye Linda, procura ayudar al viejo, ya no está en edad para lidiar con los mocosos, aunque desde que nos fuimos la tiene muy sencillo, ¿o no Matt?".

-¡Cielos! Ese chico.

Ambos sonrieron con añoranza, Roger podía ser muy estricto y todo, pero esos niños eran lo único que le quedaba del sueño que construyó al lado de Watari y su propia difunta esposa. Los tres habían sido amigos de la infancia, niños privilegiados, pero su esposa siempre tuvo una sensibilidad social tan grande que, los convenció de tomar sus fortunas e invertirlas en el orfanato. Al ser niños adinerados fueron testigo de la segregación social y la enorme brecha que existía entre ellos y los pobres, pero también identificaron, especialmente ella, que mucho se debía a la ignorancia de los ricos, por lo cual decidieron fundar el orfanato a fin de crear un lugar en el cual los niños podrían optar por una mejor movilidad social.

Como deseaba que sus dos seres amados estuvieran ahí para presenciar el nuevo futuro de Wammy´s…

Una vez que llegaron a la oficina Linda notó a Rose esperándola en la puerta trasera, su ánimo subió de inmediato.

-¡Rose! -saludó alegremente.

-¡Nathalia! ¡Oh querida! Te extrañé demasiado – la otra chica la abrazó con efusividad, pero era obvio, hacía unos meses que no se veían - ¿Estás bien? Tienes un aspecto enfermizo terrible.

-Ha sido una semana complicada, pero estoy bien, no te preocupes. ¡Cierto! Rose él es Roger, es…

-Su nuevo mayordomo y encargado de asistir a la señorita Nathalia en lo que necesite- Roger la interrumpió para su extrañeza, no comprendía el motivo por el cual ocultó su identidad.

-Es un placer Roger – Rose había correspondido a la presentación- Será mejor que entremos, está empezando a enfriar y no te hará bien.

.

.

.

La habitación era de un tamaño mediano, pero tenía todo lo que necesitaba para prepararse. Lo primero que hizo fue ponerse el vestido, al cual, dicho sea de paso, debió aflojarle un poco las costuras pues en esa semana subió un poco de peso por el embarazo. Wow, debía controlarse un poco.

-Awww~ luces hermosa cariño- Rose la miraba con ensoñación- ven, es hora del peinado y maquillaje, hoy es un día super especial así que debes estar impecable.

Roger miraba cauteloso la habitación y a las mujeres, Near le advirtió que debía estar alerta, el asesino podía aparecer en cualquier momento, y con justa razón, con la clase de psicópata que era podía burlar a los policías fácilmente.

Después de alrededor de una hora, el trabajo estaba hecho. El maquillaje era discreto y su peinado muy simple, a pesar de haber podido caminar se fatigaba rápido. Se giró quedando frente a Roger que le devolvió una sonrisa un poco más comprensiva, aquello no era una celebración genuina.

-Descuida Roger, todo va a estar bien. Es nuestro regalo para ti.

-¡Exacto Roger! – el extraño comentario de Rose llamó la atención de ambos. – este es el regalo de la dulce Linda para Wammy´s house.

Al voltear los ojos de Linda se ensancharon, no solo las palabras de su amiga la descolocaron, sino también el hecho de que los estaba apuntando con un arma.

-¿R-Rose? ¿Qué es…esto?

Roger se adelantó a Linda con el fin de protegerla.

-¡Alto ahí o te mueres viejo asqueroso!- Esta vez el arma fue apuntada hacia el director- ¡Oh vamos no te hagas la estúpida Nath! O debería decir Linda, claro si así te llamas en realidad.

Mientras hablaba la mujer arrojó a sus pies todas las cosas que estaban en su baúl, los papeles de su adopción con su verdadero nombre, así como también sus dibujos de Matt, Mello y Near. Linda se sentía en shock, su cabeza era un mar de confusiones.

-Señorita baje el arma- Roger trabaja de manejar la situación lo mejor que podía, él era lo único que se interponía para proteger la vida de Linda y el bebé.

-¡No me digas que hacer! – gritó colérica la mujer- No me des órdenes director de mierda, he matado por menos.

-¿Qué tu qué? – Esta vez fue Linda quien tomó la palabra.

-Sorpresa querida ~ ¿Quién crees que mató a todas esas sucias ratas que se acercaron a ti? – Rose se deleitaba con la mirada confusa de Linda- Oh bueno, no te culpo, fui una gran actriz todo el tiempo.

-¿Tu eres el acosador?

-¡Acosador! No me insultes Linda. Yo no soy ninguna acosadora, yo soy la única persona en este mundo que te ama y se preocupa por ti. Todo esto lo hice por tu bien – dijo Rose acercándose a Linda tomándola del rostro aún con su arma- Tu eres demasiado valiosa para este mundo…Nadie te merece, solo yo.

-E-Esas personas…Rose tu…- las lágrimas empezaron a adornar el rostro consternado de Linda.

-Esas personas eran lo peor. Debiste escucharlos hablar de ti, eran unos sucios pervertidos, no podía permitir que personas tan impuras se acercaran a un ángel como tú.

-P-Pero a ti te atacó…

-Discúlpame mi vida, solo quería llamar tu atención, esos detectives te mantenían tan alejada de mí. Tu atención no estaba en mí – finalizó Rose haciendo un puchero.

Linda observaba atenta los cambios de personalidad que su amiga estaba presentando. Era algo tan imposible de creer que rogaba porque eso fuese una broma pesada. Aunque…todo indicaba lo contrario.

-Susy…no se suicidó, ¿cierto? – aún consternada trataba de unir lo cabos por ella misma.

-Oh sí lo hizo, pero esa estúpida. Por su culpa casi se arruina todo, no sabes cuánto tuve que correr. Le encargué una única cosa y la perra lo hace mal, imagina el desperdicio, tuve que acostarme con ella nuevamente para que accediera y me falló. Menos mal que la manipulé lo suficiente para que se quitara la vida.

Rose se expresaba como si estuviera hablando sobre el clima y ese fue el punto de quiebre para Linda. Aunque por sus hermosos recuerdos no podía creer que su amiga hiciera tales cosas, por lo que se le presentaba justo ahora, podía decir con certeza que Rose era simplemente una asesina que fingió todo este tiempo. Le dolía en el alma tal traición, pero la manera en que jugó con ella y con todas esas personas a las cuales les quitó la vida de la forma más cruel no se lo perdonaría.

-Linda…escucha- Rose volvía a tomar la palabra de forma dulce- esto es por nosotras. Y bueno, ahora también lo hago por nuestro bebé. Vamos a ser mamás.

Linda sintió como si un balde de agua helada le cayera encima, no sabía si aquello fue su recién descubierto instinto materno, pero o no…

-No te atrevas a mencionar o meter a mi hijo en esto perra psicópata. - respondió la castaña con brusquedad

Las frías palabras de Linda borraron de inmediato la sonrisa de la mujer. Roger que se había mantenido cauteloso, especialmente cuando la chica se acercó a Linda, aprovechó que esta empezó a retroceder. Con rapidez tomó la muñeca de Rose y empezó un forcejeo con ella para tratar de quitarle el arma. Linda miraba con horror como los dos en su pelea apuntaban hacia todo lado y varios disparos fueron a dar a los muebles de la habitación, por lo cual optó por agacharse detrás de un sofá.

Escuchó otro disparo y después el sonido de un cuerpo caer, asustada se levantó y miró con pánico como Roger se tomaba su hombro tratando de contener el sangrado.

-¡ROGER! – gritó desesperada.

-¡Corre Linda! ¡Sal de aquí!

.

.

.

Capítulo 12 ¡up! Bueno, se viene el final…Sé que quizá es muy repentino, pero era algo que ya tenía planeado solo que olvidé anunciarlo XD

Espero disfruten de este bello momento de tensión.

¡Nos leemos!