El Torneo Universal

Visita

El Torneo Universal tomaba una pausa de camino a las semifinales y fue ese preciso tiempo que aprovecho Nidia Norton para visitar a alguien en la sala medica del monasterio de la Orden del Martillo, lo echaba de menos y era justo echarle un ojo al menos un rato.

Con el debido permiso de Gideon y acompañado de Evangelynn que hacía de enfermera llego a la habitación donde lo encontró a él, conectado a varias máquinas medicinales, pero despierto y consciente, Drakno Derkom seguía entero, pero no sería por mucho mientras no dejara la cama en la cual estaba postrado, ella pidió a Gideon que los dejara solos, ella cerró la puerta y luego dejo unas flores que trajo junto a la ventana.

- Que… gusto verte. – dijo el delicado Drakno.
- Igualmente Drakno, te has perdido de mucho.
- La señorita Roswell me ha platicado cada resultado… ese Amaury es un monstruo.
- Me imagino que te conto como le fue a Meenah y a Indrick con él.
- Y ahora Harry se le enfrentara, pobrecito.
- Temo por él, pero sé que le podemos detener, él no es malvado, solo sigue órdenes.
- ¿Cómo sabes eso?
- Leí la mente de su amiga, ya que al poseer sangre Thulle lo hace inmune a cualquier intento de intrusión mental.
- Sera que puedan ser los mismos que lo acompañaron en el ataque a Edward.
- Ellos también seguían órdenes.
- Hay alguien detrás de ellos supongo.
- Según Desidia y Arquezan hay alguien más, un tal "Caetus".
- ¿Caetus?
- Así es.
- Cambiando ¿Qué hay de la otra semifinal?
- Entre Lyckos y Audrey no puedo decidirme, esta cerradísimo, aunque dudo que Lyckos tenga la misma suerte que con Aranea.
- Ya veo.
- ¿Y como has estado?
- Pues algo bien, no me he movido mas que para ir al baño, dice el maestro Thulle que mientras este conectado podre estar entero… aunque no por mucho.
- Ya veo.

Mientras tanto afuera, en uno de los patios del monasterio Gideon le explicaba a Yury que había venido a acompañar a Nidia sobre Drakno.

- Y dime Gideon, como va el estado de Drakno.
- Bueno. – suspira un poco antes de continuar. – No es algo que quisiera contar, pero no hay secretos para nadie.
- ¿Estará bien?
- Me temo que no.
- ¿Cómo? ¿Morirá?
- Bueno, los equipos médicos mantienen su composición genética estable pero no garantizan que sea por mucho tiempo, así que no le queda mucho por vivir.
- ¿Y hay manera alguna de salvarlo?
- Lo hay, con un ritual de magia oscura, pero debido a que su problema ya esta muy avanzado las probabilidades de que funcione son… mínimas o en el peor de los casos… casi nulas.
- ¿Cómo sabes eso?
- Replicamos el ritual con un jamón… termino explotando su baba genética.
- Entonces no se podrá salvar.

Un silencio atronador es la única respuesta que Gideon le da a Yury, tal parecía que el tiempo de Drakno en este mundo seria muy corto, mientras tanto en la misma área medica Nidia empezaba a recordar un poco de cuando conoció a su amigo.

- Sabes, recuerdo el primer día que te conocí.
- No fue la mejor manera de conocerse. – dijo Drakno entre débiles risas.
- Al verte rodeado de chicas cuando llegaste a la academia pensé que serias igual de imbécil que Aramus o Edward, pero luego cuando me hablaste me di cuenta que si eras un imbécil.
- ¿Lo soy?
- Pero uno que si entendía lo que sentía.
- Bueno, hago lo que se puede.
- Insistías en hablar conmigo a pesar de que no quería, que valentía al resistir dolor físico, pero si es raro cuando lo disfrutas.
- Se notaba que no eras de tener muchos amigos.
- No después de… Lady Esperanto.
- ¿El demonio que te manipulo?
- Así es, como lastime a los demás acólitos al estar manipulada por ella algunos me vieron feo y me renegaban, pensé que sentiría el rechazo de una manera horrible.
- ¿Y qué hay de mí?
- A eso voy, hasta que te conocí vi que había alguien que no veía a Lady Esperanto, si no a Nidia.
- Yo no voy a ningún demonio, solo a una linda chica con el cabello tricolor.
- Acerca de eso… el rubio de mis puntas es natural, el mechón rojo es tintura, aunque hecha de mi propia sangre.
- Nunca escuche que alguien usara sangre como pintura para el cabello.
- Pues ahora lo sabes, y gracias por los cumplidos.
- De nada ¿alguna vez te han dicho uno?

El silencio volvió a hacer acto de presencia, pero en este caso en esa misma área médica, Nidia solo cerro los ojos y quedo cabizbaja mirando la ventana.

- A decir verdad… nunca nadie me había dicho nada.
- ¿De veras?
- Ni siquiera los que me aceptaron como amiga.
- Eso debe ser terrible.
- Pero tú, eres el primero que me habla bien hasta con cumplidos, me siento un poco mejor con lo que me dices.
- Bueno, alguien tiene que hacerlo
- ¿Lo haces por condescendiente?
- No, claro que no, te veías solitaria y aquí estoy, soy tu amigo.
- Vi tu mente y te doy la razón quizás, hay honestidad en tus palabras.
- No revises todo por favor.
- Ya lo hice, pero no hay necesidad de saber cosas que no debía haber visto.
- De acuerdo.
- Sabes, tengo amigos, pero ninguno como tu Drakno, fuiste el primero que se acerco a mi sin tenerme miedo o resentimiento de mi pasado.
- Es lo que digo, no vi a ningún demonio en ti.
- Y sabes, no pensé que diría esto pero… desde que llegaste me has dado alegría a mi vida, una razón para seguir sonriendo.
- ¿Por qué lo dices?
- Tenia un verdadero amigo, uno sincero, imbécil pero sincero.
- De nada.

Nidia alzo la cabeza y se dirigió a abrazar con cuidado a Drakno para luego despedirse de el, la hora de visitas había terminado.

- Gracias Drakno, por ser mi amigo.
- De nada Nidia, tú también eres mi mejor amiga.

Con un beso en la frente de Drakno ella se despidió y dejo la sala medica para encontrarse con su tía Yury y volver a casa, luego de despedirse de Gideon se encaminaron fuera del monasterio, Drakno se había levantado de su cama y observo a las dos Norton irse pero ve que se detienen, se da cuenta que Yury hablaba con Nidia pero debido a la distancia y al vidrio de la ventana no puede saber de lo que cuentan hasta que mira que Nidia abraza a su tía y esconde su cabeza, apenas puede notar a lo lejos que ella estaba llorando, tenia el presentimiento de que le habían dicho sobre su estado… y de que no duraría mucho.

- Nidia… si no sobrevivo, quiero decirte que eres y serás siempre mi mejor amiga, te quiero y nunca te olvidare como espero que tu tampoco me olvides, se que viviré en tu corazón al igual que el mío… gracias Nidia.