¡Buenas! ¿Qué tal va todo? Como la espera se hace larga, aquí os dejo un nuevo omake con el que haceros pasar un ratito, aunque sean unos minutines nada más.

Efecto de la oscuridad ocurre en el capítulo 49 de Code Frontier.

CONTEXTO

Aunque los recuerdos existen en las mentes de todos, ninguno de los humanos habría esperado ver a Chiaki convertida en una sirena negra que, si bien se veía por todos lados que era una criatura marina, dejó la duda en uno de los Guardianes.

Quizás no era el más inteligente del grupo, pero Takuya tenía claro un par de cosas. Koichi es oscuridad, negro, digievolucionaba a digimons negros. Chiaki es agua, azul, ¿por qué ahora era negra?


Cuando William entró a la habitación tras la ducha, lo último que esperaba era encontrar a Takuya sentado con las piernas cruzadas sobre la cama, las manos cruzadas y una actitud pensativa que, por un momento, dejó paralizado en la puerta al mayor.

—¿Va todo bien?

—Sí, tranquilo —respondió sin cambiar la posición.

—Nadie lo diría…

—Simplemente no dejo de darle vueltas a lo que ha pasado hoy.

—¿Lo de que Xana-Lucemon ha decidido cambiar la táctica a hacer rehenes?

—No, no, eso no, lo otro —negó.

—¿Que Neila y Leire han resultado ser también medio digimons?

—No, no, eso tampoco, aunque debo admitir que no me lo esperaba… Da que pensar.

—Pero no es eso en lo que piensas —dijo William tirándose en su cama y dejando el D-Tector en la almohada.

—Creo que eso es mejor que lo hablemos todos juntos, la verdad.

—Ah… ¿Qué es lo que te tiene tan pensativo pues?

—Esas digievoluciones…

—Espera, espera —se medio incorporó —, ¿te refieres a las doble digievolución de Koichi y Chiaki?

—Exacto.

—¿Qué tienen de malo?

—Nada.

—¿Entonces cuál es el problema?

—Sigo sin creer que esa forma de Chiaki se deba a los espíritus del agua únicamente.

—¿Qué?

—Pues eso, que estoy seguro que Koichi ha debido hacer algo… No sé, quizás inconscientemente.

—A ver, a ver, que yo me sitúe… ¿Estás intentando decirme que la digievolución de Chiaki se ha debido a que Koichi le ha cedido parte de su poder?

—Puede ser —asintió Takuya —. Es la única razón por la que Chiaki tendría una digievolución un tanto oscura…

—Pero eso habría hecho que Koichi no alcanzase su doble digievolución, ¿no? Kouji, Zoe y tú necesitáis de ambos espíritus para digievolucionar a Beowolfmon, JetSilphymon y Aldamon. Para ser Reichmon, Koichi necesita también los dos espíritus.

—He pensado…

—Ay, madre —susurró William.

—Quizás los espíritus de la luz y los de la oscuridad tienen habilidades ocultas o algo por el estilo.

—Ahora me dirás que JetSilphymon se debe a algo que ha hecho Kouji —suspiró.

—No, no, eso ha sido ella sola —negó —. Recuerdo perfectamente que ella se unió al combate más tarde porque BlackKazemon la entretuvo un par de minutos.

—Pues no te pillo el hilo —negó.

—A ver, quiero decir, sin querer dármelas de superior ni nada, creo que acordarás conmigo con que soy el más poderoso del grupo.

—Sí, modestias a un lado —asintió William.

—Sin embargo, aunque yo soy poderoso, muchas veces creo que Kouji lo es más que yo por su elemento —dijo —. Duskmon me venció con una facilidad abrumadora y él, en cambio, fue capaz de mantenerse en igualdad de condiciones aunque la ayuda de Kerpymon en el momento preciso hacía que Duskmon le superase al final.

—Supongo que te refieres a eso de luz y oscuridad como fuerzas mayores que cualquier otra, ¿no?

—Exacto —asintió —. Desde que he visto la digievolución de Chiaki que no he podido dejar de darle vueltas a ello. Quizás porque somos humanos, no somos capaces de comprender los poderes reales que poseíamos cuando éramos digimons completos.

—Creo que empiezo a ver por dónde vas —señaló William.

—Cuando nos enfrentamos a Lucemon, él nos mostró que era capaz de usar la luz y la oscuridad en igualdad de condiciones. Kouji es el guerrero de la luz, pero para llegar a MagnaGarurumon, recibe los espíritus de la oscuridad. Y te puedo decir que ese chico es algo inhumano aguantando ese poder.

—Sí, bueno, resulta que es medio digimon —sonrió William.

—No es eso —negó —. Cuando salvó a Koichi y absorbió los espíritus corruptos, vi que Kouji parecía estar sufriendo y no por el cansancio de la batalla, sino por esa energía.

—Era corrupta.

—Y cuando Koichi se sacrificó intentando retener el poder de la oscuridad de Lucemon, le entregó sus espíritus directamente y también pareció sufrir por ese poder. Y en ese momento, los espíritus estaban más que purificados.

—Hombre, son dos fuerzas que se atraen y repelen, como diría Jeremy…

—Por eso creo que tanto Kouji como Koichi tienen algo especial. Los poderes de la luz y la oscuridad no son débiles. Realmente, en manos equivocadas podrían ser catástrofes —siguió diciendo —. Por eso tengo el presentimiento que ese poder oculto de Koichi ha sido el que ha influenciado a Chiaki a la hora de digievolucionar.

—Ajá…

—A demás, ha sido en el Digimundo. Es más sencillo que los datos se mezclen que en la Tierra, donde todo lo digital queda reducido a un radio de centímetros.

—Tu lógica cuelga de varios puntos.

—¡No cuelga de ningún lado! —exclamó lanzándole un cojín —. A ver, dime entonces cómo es que la doble digievolución de Chiaki ha resultado ser oscura.

—La de Zoe es blanca y sabemos, porque tú estuviste ahí, que Kouji no tuvo nada que ver.

—Bueno, la verdad es que…

—¿También piensas que él hizo algo?

—Salen juntos, puede ser.

—¿Qué clase de teoría es ésa? —preguntó entre risas William —. Anda, déjalo estar, ¿vale? Casualmente, Chiaki ha digievolucionado a una sirena, que es un ser acuático, con aires piratas, que no tienen por qué ser obligatoriamente cosas oscuras.

—Podría haber sido una sirena normal y corriente, como Ariel.

—Y Zoe podría haber digievolucionado a Campanilla. Total, Kazemon es un hada —bostezó el otro —. Va, déjalo estar y échate a dormir.

—¿Ya tienes sueño?

—Pelear detrás de ti es realmente agotador. No entiendo cómo pueden Kouji y Zoe seguir tu ritmo, la verdad…

—La costumbre, posiblemente… Y en Zoe, a demás, creo que es secreto de chicas o algo así.

—Pues ahí lo tienes —dijo dándole la espalda —. La digievolución de Chiaki se debe a un secreto de chicas que no compartirá jamás con ningún hombre. Y ahora, duérmete. Mañana tenemos muchas cosas que tratar.

—Está bien. Buenas noches —resopló.

Como pudo, se acurrucó entre las sábanas, dispuesto a dormir. Pero por más que lo intentaba, la idea de que el poder de la oscuridad había servido de base potenciadora para la doble digievolución de Chiaki seguía dándole vueltas y vueltas, así como todas las cosas que podrían sacarse de resultar cierta esa teoría.