- ¡Mi prometido!... ¡Haru!

("¡Te voy a matar, Makoto!")

El muchacho noble reaccionó con sorpresa a los ojos asesinos de su novio.

"... ¿Qué pasa?... ¿Por qué Haru me mira así?..."

- ¡Ya lo escucharon, damas y caballeros! – continuó el animador, por encima de los gritos eufóricos de la multitud. – ¡Es una batalla por el corazón de un ser amado!... ¡¿Cuál de estos dos valientes guerreros será el triunfador?!

- ¡Nosotros estamos contigo, Mako-chan! – dijo Nagisa. – ¡Ah, qué romántico! ¡Ustedes tienen mucha suerte!

- ¡No hables por mí! – chilló Gou. – Haruka-san al menos está en una relación con Makoto-sempai ¡Yo ni siquiera conozco a ese sujeto!

- Es cierto. – añadió Rei. – Rin-san se pondrá furioso si sabe esto.

- No pasará nada si Mako-chan gana... ¡Tú puedes, Mako-chan!... ¡Vamos, ayúdenme!

- ¡Makoto-senpai!

- ¡Tú también, Haru-chan!

- ¡A pelear!

¡Seijurou arremetió contra Makoto con tanta fuerza que su excelente defensa se rompió al instante!

"¡Oh, no!... La estrategia de Sousuke-kun no funcionará con un atacante agresivo por naturaleza."

- ¡Eso es suerte! – vociferó Mikoshiba, antes de volver a intentar. – ¡No durará por siempre!

- ¡Mako-chan!

- ¡No te rindas!

("Este oponente... es bastante peligroso." – Haruka sintió una enorme preocupación. – "... No quiero que nada malo le pase...")

El joven amo retrocedió varias veces, sin mejor opción que esquivar espadazo tras espadazo al no ser capaz de quebrar la ofensiva de su rival.

- ¡Sei-chan es muy hábil!

- ¿Qué puede hacer Makoto-senpai? – El mayordomo empezó a entrar en pánico.

- Nada. – (Otra persona se unió al grupo.)

- ¡El Mikoshiba menor! ¡Kintarou-kun!

- ¡Soy Momotarou!

- ¡Ah, no importa! – interrumpió Rei. – ¿Por qué dices eso?

- El ataque de mi hermano es irrompible. En cuanto agarra impulso, no hay forma de detenerlo.

- ¡Exacto!

El mayor de los criadores de insectos respondió desde la batalla.

- ¡Y cuando gané reclamaré el hermoso favor de Kou-kun!

- ... ¿Qué?

- Yo ya oí de eso. – explicó Nagisa. – El ganador del torneo tiene derecho a un beso de la dama que elija.

- ¡Es horrible! ¡No lo haré!

- ¡Rin-san nos degollará vivos!

- ¡Hermano! – suplicó Momo. – ¡Por favor! ¡No me hagas esto!

- ¡No puedes dar ninguna queja, si perdiste tu eliminatoria!

- ¡No fue culpa mía! ¡Ese chico de los lentes era muy bueno!

¡Makoto se distrajo y casi recibe un corte en el borde inferior de su ropa!

- ¡Cuidado!

(Haruka gritó con el corazón en la boca.)

"Te amo, Sousuke... No importa qué pase, siempre estaremos juntos."

El príncipe acarició fascinado el rostro del sirviente, reafirmando que conocía cada línea de memoria, mientras sus cuerpos semidesnudos descansaban enredados sobre la hierba, las piernas entrelazadas y los brazos alrededor del cuello. Después de tantos años, ambos se sentían como uno solo.

- Nuestras noches serán iguales a partir de ahora.

- ¿Todas?... ¿No es demasiado?

- He esperado por ocho años... Ya fue suficiente.

- ¿En serio? – preguntó el soldado.

- No finjas inocencia. – le respondió su señor, ansioso. – Tú sabes cuándo me enamoré de ti... La noche que secaste mis lágrimas y me devolviste la alegría en el peor día de mi vida.

(Un breve silencio envolvió a los amantes.)

- El triunfo es mío, Rin. – sentenció Sousuke, despertando una fuerte impresión en su novio. – Yo te amo desde mucho tiempo atrás.

- ¡¿Qué quieres decir?!

- ¿De verdad, necesitas una explicación?... ¡Eres bellísimo! ¿Cómo podría resistir esos enormes ojos, ese cabello cereza y una sonrisa tan tierna?... ¡Cualquiera habría caído en un segundo! ¡No soy de piedra! Mi corazón fue tuyo en el preciso momento en que nos vimos por primera vez.

(El pecho del príncipe se aceleró tanto que temió su propia muerte.)

"Amor a primera vista."

- ... N-no deberías mencionar esas cursilerías...

- ¿Ah?... Pero, si es cierto... Tú eres mi única luz.

(Una flecha de acero puro atravesó el corazón del pelirrojo.)

- ¿Qué sucede, su alteza?

- ¡Sousuke!

¡El mismo niño adorable del campamento se lanzó a sus brazos!

- ¡Yo también te amo! ¡Te amo!... ¡Vamos a ser muy felices!

- Eres un romántico.

El guardaespaldas acurrucó a su dueño contra su cuerpo y disfrutaron de su reciente acuerdo para más tarde volver con los demás y ocultar lo que ocurrió en un precioso claro del bosque.

- ¡El participante Makoto se salva de milagro nuevamente! – gritó el animador, y Mikoshiba arrimó al muchacho noble sobre la cerca. – ¡El próximo golpe lo decidirá todo!

¡Las ovaciones del público se elevaron por lo alto!

- ¡Makoto-sempai! – chilló Rei.

("¡¿Qué le voy a decir al amo Hiragi?!")

- El rostro de Sei-chan inspira terror.

- ¡Nagisa-kun!

("... Por favor... No lo lastimes... Mi Makoto...")

El hermoso joven cerró los parpados con fuerza a causa del miedo y su entregado prometido se percató de esto en medio del combate.

"... ¿Estás asustado, Haru?... ¡Pero, ¿qué estoy haciendo?!... ¡Mi objetivo... es probar que puedo proteger a mi amado!..."

¡El señor de ojos verdes abandonó sus tácticas defensivas, esquivó el último ataque y se arrojó en contra!

- ¡¿Está loco?! ¡Mi hermano lo hará pedazos!

- ¡No te atrevas a afirmar eso!

- ... Sí, Kou-san...

("Ese hombre... es mi futuro esposo." – El corazón de Haruka experimentó la sensación de ser cortado a la mitad por una lanza.)

- ¡Estimados espectadores! ¡El siguiente en acertar saldrá victorioso! ¡¿Quién será?!

- ¡Mikoshiba! ¡Mikoshiba!

- ¡Mako-chan! ¡Mako-chan!

- ¡MAKOTO!

(Haruka se unió a la barra para sorpresa de sus amigos, entonces.)

¡Los guerreros atravesaron el aire y el lugar enteró se congeló al mismo tiempo!

La espada de Seijurou rozo la oreja derecha de Makoto, pero el joven amo cortó el traje en el pecho de su oponente con la punta de su arma.

- ¡Ya tenemos un ganador para esta batalla! ¡El participante Makoto!

- ¡Makoto-senpai! – ("¡Mi trabajo está a salvo!")

- ¡Sí! – Nagisa y Gou se abrazaron llenos de emoción.

- ¡Y todo fue gracias a Haru-chan! ¡Mako-chan consiguió la fuerza porque recibió sus ánimos!

Las miradas verde y azul se cruzaron súbitamente en ese instante.

"Sí, él es mi futuro señor."

(Haruka soltó un suspiró muy similar al de una doncella enamorada.)

"¿Lo ves, Haru?" – Makoto nunca se sintió tan orgulloso en su vida. – "¡Ya no debes tener miedo!"

Sin embargo, esta dulce dicha no duró mucho para la tierna pareja.

- ¿Quién lo hubiera imaginado?... Ahora, sí existe una manera de demostrar lo que dije antes.

- ... ¿Eh? – Makoto se volteó y encontró a ese muchacho de cabello marrón oscuro y gafas transparentes que ayudó en la mañana. – ¿Hiyori?

- Lo lamento, pero tu buena racha ha llegado a su fin... ¡Tú no ganarás el premio!

El próximo oponente asumió pose de lucha y la multitud enloqueció otra vez.

- ¡¿Listos?!... ¡A pelear!

¡Hiyori se lanzó encima de Makoto a la señal de inicio!, con una maniobra veloz y precisa, obligando al noble a retroceder y perder toda su ventaja.

El grupo olvidó la euforia del triunfo anterior.

- ¡Él es superior a Sei-chan!

- ¡¿Ahora, entienden por qué perdí tan pronto?!

- ¡Cállate, Kintarou-kun!

- ¡Mi nombre es Momotarou!

- ¡Basta! – Rei detuvo la discusión entre los tres menores. – ¡Makoto-senpai tiene problemas peores! ¡Ah, yo sabía que no debía entrar a este torneo!

- ¿A qué te refieres? – Un sujeto apareció y colocó su puño en el hombro del mayordomo. – No hay honor comparable a luchar por la persona amada, incluso si se sufre una derrota.

- ¡Hermano!

- ¡Kou-kun!

El mayor de los criadores de insectos tomó las manos de la princesa.

- ¡Espero que mis esfuerzos valieran la pena ante tus ojos!

- ¡Qué injusticia! ¡¿Por qué no me vio pelear a mí?!

- ¡No interfieras, Momotarou!... ¡Ahora, a ella le corresponde decidir!

- ¡Ay, por favor!

- ¡¿Qué ocurre aquí?!

Rin y Sousuke llegaron en ese momento y salvaron a Gou de los Mikoshiba, quienes se apartaron de ella al percibir su presencia.

- ¡Aléjense de mi hermanita!

- ¿Estás bien, Gou?

- Sí. No hay problema, pero... ¡¿Dónde estuvieron ustedes todo este tiempo?!

(Un silencio incómodo.)

- ... Nosotros...

- ¡Traidor!

¡El pelirrojo no consiguió dar ninguna excusa porque el ojiazul se arrojó sobre él y aprisionó su cuello!

- ¡Haruka-san, calmase!

- ¡Esto es inapropiado!

- ¡Oh, no! – Nagisa se mostró muy alterado. – ¡¿Cuál pelea debo ver?!

- ¡Tú le prometiste a mi Makoto que lo apoyarías en los combates y desapareciste por horas!... ¡Si algo le pasa...

- ¡Suéltame, maldito loco! – (El príncipe nunca se arrepentiría de su decisión.) – ¿Mi Makoto?

- ¡No lo toques!

- ¡Esto no te incumbe, Yamazaki!

- ¡Haru, no lastimes a Rin! – El señor intervino en medio de la arena.

- ... Makoto...

- ¡Yo puedo ganar otro duelo solo!

- ¡Vaya! – Hiyori decidió participar en esta contienda de manera verbal. – Ustedes sí que son un equipo bastante interesante.

Los contrincantes continuaron defendiendo y actuando a la ofensiva mientras la charla no se interrumpía en ningún segundo.

- ¡Qué envidia!... Tu novio es muy lindo, quisiera uno igual para mí... Por supuesto, más encantador y tranquilo.

¡Makoto golpeó rápido a Hiyori, entonces!

- ¡Nadie es más perfecto que mi Haru!

¡Los espectadores no tardaron en ponerse a favor del chico castaño!

- ¡Siga así, Makoto-senpai!

- ¡Tu defensa es excelente, Makoto!

- ¡Te apoyaremos sin descanso!

- ¡Makoto!

(Haruka no paró de llamarlo hasta quedar afónico.)

- ¡Qué pareja tan unida! – Hiyori se echó a reír.

- No tiene idea. – murmuró Rin, a quien su enemigo no dejaba de ver con deseos asesinos.

- Hermano. – le susurró Momo a Seijurou. – Este hombre temperamental es el protector familiar de Kou-san.

- Nos espera un arduo esfuerzo por delante.

La batalla se prolongó por varios minutos, demostrando el alto nivel de ambos retadores al igual que la superioridad del joven con gafas. Sin embargo, el heredero de las tierras se resistió a caer incontables veces, y su ropa quedó tan rasgada que los jueces no tuvieron otra elección excepto detener el combate y elegir al vencedor por la cantidad de daños superficiales en cada uno.

- ¡El participante Hiyori es el elegido para pasar a la siguiente ronda!

- ¡Makoto! ¡Makoto!

- Lo siento, chicos. – El señor se disculpó con sus amigos, avergonzado.

- ... Makoto, yo...

- ¡No digas tonterías! – Rin rebasó a Haruka, y los demás lo siguieron. – ¡Llegaste muy lejos para ser tu primer torneo! ¡No pierdas tu orgullo como guerrero!

- ¡Rin-chan tiene toda la razón!

- ¡Nos dejaste con la boca abierta!

- ¡Makoto-senpai, parecía un apuesto príncipe luchando por su princesa en una guerra!

- ¡¿Y nosotros?!

- ¿Ustedes aún están aquí? – Rin y Sousuke no tardaron en echar a los Mikoshiba. - ¡Lárguense!

(Por supuesto, este triángulo amoroso continuaría más adelante.)

El atardecer cayó y los siete compañeros cargaron el carruaje con sus cosas, dispuestos a partir de regreso a su hogar.

- ¡Adiós, festival campesino! ¡Nunca te olvidaré!

- Yo tampoco... por desgracia. – suspiró Rei, acomodándose junto a Nagisa dentro del vehículo.

- ¡Aguarden!

- ¿Hiyori?

El nuevo amigo de Makoto no le permitió marchar sin devolver la única moneda del préstamo.

- ¡Espero que nos volvamos a ver, Makoto!

- ¡Así será, porque quiero la revancha!

La mansión Tachibana recibió a los aventureros con el anochecer, lo suficientemente agotados como para no hacer otra cosa que ir a dormir.

- Al parecer, el tío no sospechó nada. – anunció Rin. – Vayan a sus habitaciones en silencio... Nos vemos mañana.

("Excepto tú, Sousuke... Nosotros nos reuniremos en mi cuarto en media hora.")

- Haru, quisiera acompañarte a tu dormitorio.

El hermoso joven sintió un escalofrío en lo que su novio le ofrecía su fuerte brazo.

- Vamos.

Los dos enamorados caminaron por el pasillo oscuro, demasiado nerviosos para conversar con naturalidad.

- De verdad, lamento mucho no haber ganado. – Makoto se armó de valor. – Mi deseo era dedicarte mi victoria.

- No sufras por eso. En mi opinión, cumpliste tu objetivo.

- ... ¿En serio?... ¿Por qué?...

(Haruka no soportaría más emociones este día.)

- ... Tú demostraste que eres un guerrero... capaz de proteger a cualquiera...

- ... Haru...

- Estoy impresionado.

¡Makoto se entusiasmó bastante!, e inclinó su rostro junto a Haruka con los labios unidos para dar un beso en la mejilla.

- ¿Qué estás haciendo? – Pero su amado se apartó y lo despertó de su sueño.

- ... ¿Ah?... Pues... Tú me besaste primero, y yo pensé que...

- ¡Buenas noches!

- ... ¿Eh?... ¡No es justo, Haru!

Haruka se refugió en su habitación, cerrando la puerta en la cara de Makoto.

El chico castaño suspiró decepcionado, pero increíblemente feliz en el fondo.

Este viaje permanecería en sus recuerdos por toda su vida.

Y también en la memoria de su precioso futuro esposo.

"Perdona, pero aún no estoy listo para esto."

"Me gustas mucho, Makoto."

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Las invitaciones al baile de los Kirishima

CONTINUARÁ