BLITZKRIEG

Ese mismo día, Vik corrió tan rápido y fue a ver a Runeard el cual no estaba dentro de su mansión.

Sin pedir permiso, Vik entro dentro de la mansión y por arte de magia y al instante apareció Runeard cuestionándolo – Eh, Vik. ¿Qué haces aquí? Deberías estar ahí fuera construyendo y atrayendo a incautos para nuestras mansiones– algo confundido, el mencionado le contesta – ¿Qué? Tengo unos cuantos negocios, ¿Esas mansiones? ¿Y qué quiere decir eso?–.

Negando Runeard, le informa mientras se acerca hasta él – Llámalo como quieras, pero cuando Weselton y Black descubran por fin que les hemos dado en el blanco, vas a necesitar todo el dinero del mundo que puedas conseguir, para eso te llame. Decirte que tienes que tener cuidado–.

Al tratar de colocar su mano en el hombro del trigueño, este se aparta y le reprocha muy enojado – ¿Qué? ¿Y tú te vas a quedar aquí sentadito?– Runeard al percatarse del profundo enojo de parte del trigueño, le responde alzándose en hombros – Eh, vamos–.

Sin creer que Runeard sea un completo incompetente, camina afuera de la mansión y ahí, el mismo pelirrojo le dice – Busca una manera de salir de ésta...– Vik aún molesto se digna a mirarlo y le responde tratando de alejarse de él – Runeard. ¿Qué rayos te pasa? Te comportas como un idiota– en eso monta a su corcel y desde su posición, el pelirrojo le responde – Nada, no me pasa nada... Todo nos va bien–.

Continuando sin creerle, Vik le dice con una ceja inclinada – ¿De verdad? Pues mira, no me parece que nos vaya muy bien, me llamaste para una puta advertencia de mierda– agrega – Pues deja que te diga algo. Nos va bien– finaliza con un tono sarcástico y molesto.

Mientras Runeard se sube también a su equino, se digna a cabalgar hasta uno de los negocios de Vik.

Al llegar se encuentran con tipos con un comportamiento hostil, en eso Vik le dice a Runeard – Más bien creo que un troglodita se acaba de dar cuenta de que ha jodido a todo lo que le rodea– teniendo como tarea proteger el negocio de Vik, el pelirrojo le responde con algo de vergüenza – ¡Habla por tí, joder! Sólo son negocios. Creo que lo he arreglado todo. Estoy bien. Más feliz que una aprendiz–.

Muy molesto lo cuestiona el trigueño – ¿De qué estás hablando?– con el rabo entre las patas, Runeard le informa – Los idiotas de Black... ya no quieren vernos muertos–.

Al escuchar su información, niega de manera suspicaz Vik, – ¿No?–.

– No. Puede que quieran cascarnos un poco, pero ¿matarnos?, Bueno...– agrega y continúa muy molesto el trigueño – Un par de lunáticos homicidas quieren cascarme un poco... ¿y tengo que saltar de alegría? ¿En qué nos has metido, pedazo de alcornoque?–.

Lo mira con repudio mientras lo toma de las ropas y mientras ambos están montados en sus caballos.

– Colega, estamos bien. No hay problema– dice con miedo Runeard mientras observa al inquietante trigueño a los ojos.

Este último murmulla mientras niega suavemente – Oh, Runeard...–

Al bajarse y confrontar a los sujetos; logrando deshacerse de ellos, Vik le dice a Runeard – Sí, todo esto está bien... ¿Por qué?– no sabiendo como justificarle el porque de la aparición de esos sujetos, Runeard se maldice – Maldita sea– agrega – Puede que... haya un problemilla...–.

Gruñendo de la rabia, Vik y Runeard se retiran del negocio y se dirigen a otro negocio, en el camino Vik no se contiene y lo continúa insultando, provocando que el pelirrojo le contesté de mala manera – ¡Deja de gritarme! ¿Qué culpa tengo?–.

Ante la pregunta, Vik lo culpa, gritándole – ¡Toda! ¡Si no lo hubieras manipulado, el Opio a esos infelices, no estarían atacando mis negocios!–.

Ante esos regaños de parte del trigueño, Runeard se continúa defendiendo de los gritos de su colega – ¡Estoy harto de que me eches la culpa de todo! ¡Yo voy a salvar "tu" mierdero! ¡Tú haz lo que se te de la gana!–.

Una vez que llegan al último negocio y lo defienden matando, ahuyentando y quitándose a los maleantes de encima, Runeard exclama muy fatigado – Lo hemos conseguido. Hemos ganado– brinca de felicidad, pero en eso, Vik le contesta – Sí... Bueno, yo no diría tanto–.

Confundido lo cuestiona al verlo muy indeciso y temeroso al trigueño – ¿A qué te refieres?– este último le responde mientras se rasca la cabeza, muy incómodo – Puede que aquí nos hayamos salvado. Pero seguro que nos la habrán metido por el otro lado–.

No importándole mucho a Runeard, decide retirarse y dejar solo a Vik.

Por su lado, el trigueño decide después de unos segundos, volver a su mansión.

Ante un recorrido largo, logra llegar hasta su residencia y ahí, mientras va llegando, logra percatarse de que Rita acompañará a Helena al mercado; la novia de Runeard antes de irse le entrega una correspondencia a Vik.

Muy confundido y viendo pasar a ambas chicas, procede a revisar la nota, la cual dice: Desconocido: Creo que tenemos intereses comunes. Llámanos cuanto antes.

Más confundido de lo que ya estaba, camina tambaleándose hasta la mansión, todo con el fin de descansar.

Terminando así este capítulo.

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Notas del autor:

Hola lector de nuevo, les traigo un nuevo capítulo de esta historia, bueno, ya tengo preparado un capítulo de Tácticas Destructivas, dentro de poco lo subiré.

Este capítulo de este fic mencionado será subido, una vez que las autoras de mis favoritos (Fav) actualicen sus historias, para así subir a la par con ellas.

También dentro de poco subiré un fragmento de RDR2.

Bien es todo, saludos y Review si deseas.