CAP 33

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"Kilómetro a kilómetro"

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El auto gris plata en aquellos momentos se observaba en un enorme espejo, repasando cada detalle de su pintura y de los añadidos que se había colocado para lucir mejor que nunca para el trabajo de esa noche mientras que se recordaba que tenía que estar tranquilo y concentrarse; finalmente, le estaban otorgando su primera misión en solitario, todo, después de haber estallado por una segunda ocasión delante del consejo de seguridad de Chrome, enfrente de todos los jefes terminando por ser apoyado para su sorpresa por uno de los directores más antiguos de la institución y que además, había sido el mentor del propio Leland Turbo en su momento.

"Y cómo esperaban que reaccionara?" había dicho aquel director y espía veterano a sus compañeros, frunciendo el ceño al tiempo que movía una llanta para calmar al Aston martin que les había reclamado el que lo tratasen como menos de lo que había trabajado "siempre ha tomado riesgos por nosotros y nunca había cometido una sola falta. No le estamos pagando justamente"

Al final, aquel director había quedado a cargo de él y le había dado la oportunidad de completar la misión que tanto les había dado dolores de cabeza, asegurándole que tenía fe en él

Y no quería fallarle

Dio un suspiro profundo y repasó todo lo que llevaba encima para el trabajo que tenía que hacer y que le recordaba una de las pequeñas incomodidades que sabía que el otro auto no se tomaría muy bien… pero al menos, ya le había dicho que las dejaría de lado de poco en poco; discretamente se movió para ver a través del reflejo del espejo, al auto de carreras que estaba recostado en aquellos momentos en el sofá de aquella sala en el piso del estadio Daytona donde habían comenzado a vivir juntos y que parecía estar leyendo una especie de folleto que hablaba sobre Londres y las cosas que había por allá.

Finn sonrió un poco antes de alzar la mirada negando un par de veces con la cabeza.

Desde aquel día en el que finalmente hubieran asentado su relación y hubiera vuelto a su lado habían pasado tantas cosas que comenzaba a darse cuenta de que no podía distraerse sin que los cambios le arrollasen sin aviso, encontrándose sonriendo y sintiéndose tranquilo más a menudo, de poco en poco acercándose a lo que él creía la normalidad para un auto de su clase; pero en realidad, aquello era mucho mejor puesto que sabía que en las recaídas siempre podía contar con el otro auto para que lo hiciese volver a la realidad sin perderse en esos demonios que aún amenazaban con intentar regresarle a aquel oscuro callejón sin salida.

Aún tenía pesadillas. Aún despertaba entre la noche, a veces sacando sus armas a las que ya colocaba un seguro como precaución a aquellos sucesos mientras trataba de golpear todo lo que tenía cerca

Y Lucky… LUCKY…

Paciente y sereno, se encargaba de mantenerse a su lado para comenzar a susurrarle al oído hasta que lentamente le hacía regresar todo su arsenal al interior de su cuerpo para después, recostarle y arrullarle hasta que volvía a dormir con la cabeza hundida por debajo de la del otro.

La verdad era que estaba demasiado agradecido por tener a aquel auto Ford a su lado, cuidándole a su manera.

Claro que su relación no era perfecta, de vez en vez tenían sus altibajos como cualquier otra pareja y antes de darse cuenta terminaban gritándose el uno al otro hasta que se hacían rugir el motor y finalmente se daban la espalda… y unos momentos más tarde, comenzaban a hablar de forma más calmada hasta que como siempre, el de ojos azules conseguía hacerle ruborizar pero esta vez, sin que el mayor se irritase y por el contrario consiguiendo que se apoyara en el otro hasta que se arreglaba cualquier asunto que les hubiera hecho enfrentarse.

En verdad se amaban, era sencillamente… que tenían que trabajar en sus diferencias

Y Finn reconocía, que a veces les ganaba demasiado el ser apasionados con sus creencias y opiniones a pesar de que él ya era más que consciente de que Chrome no era todo lo que creía… pero eso no significaba que doliera menos y su orgullo inglés le impedía en mucho, el darle la razón al otro carro; es que era demasiado joven para su perspectiva!... y en más de una ocasión se había visto intentando empujarle a que lo abandonase, retomando aquel horrendo hábito de alejar a quienes amaba bajo la premisa de que era lo mejor y que de esa manera no les ponía en peligro.

Era una fortuna que Lucky fuera tan cabeza dura como para mandarlo a volar, sorprendiéndole la tenacidad con la que se mantenía a su lado a pesar de todo.

Y era por eso, que lo valoraba tanto.

Solo se lamentaba el tener que responderle tan seguido a Chrome que sentía que no le daba tanta atención al Daytona como se la merecía, especialmente ahora que comenzaba a entrenar otra vez para recuperarse durante la rehabilitación.

-Sucede algo, Finn?

La mirada preocupada del más joven se reflejó en la imagen del espejo cuando el ceño del espía se frunció al moverse de lado al encontrar una diminuta marca en la parte inferior de su guardafangos; a veces se topaba con señales como aquella que a ojos de cualquiera podrían solo mostrar alguna marca de las últimas misiones a las que había ido. Pero para él, que se conocía completamente, eran aquellas cicatrices que le había dejado ese infernal sujeto cuando le quisiese poseer hasta dejarle convertido en menos que un juguete mecánico.

Todavía el pensar en ello le producía temblar con escalofríos y soltar pequeños jadeos de pánico.

Sin apenas pensarlo había sacado su pequeño brazo mecánico de la llanta, más que dispuesto a tallar aquel horroroso recuerdo fuera de su cuerpo incluso si eso significaba hacerse un agujero hasta el otro lado de su sistema de tuberías…

Lo que fuese con tal de dejar de sentirlo…

-Finnley!

Los ojos azul celeste intenso del corredor brillaron con fuerza mientras se ponía de pie sobre el sillón en el cuál había estado recostado y el Aston martin se vió parpadeando ante su reflejo, dándose cuenta de lo que había estado a punto de hacerse

-Lo siento –farfulló con torpeza antes de ver cómo el otro parecía suspirar un poco aunque todavía con algo de desconfianza, volviendo a recostar su pesado cuerpo en la suavidad del mueble –es solo…

-De poco en poco –respondió Lucky con un tono de voz que reflejaba precaución y alivio a partes iguales –no es como que vayas a poder superarlo de un momento a otro. Incluso si ya han pasado meses –advirtió al ver cómo su pareja separaba los labios para replicarle –no es algo fácil de pasar. Sobreviviste a alguien terrible y eso no es algo que suceda con frecuencia… o sin daños –le sonrió con suavidad y cariño mientras que el mayor suspiraba –date tiempo de pasar el duelo, Finn…

El aludido asintió una sola vez para luego, volver a verse en el espejo mientras se daba los últimos toques finales al pulido de su carrocería cuando la voz del más joven volvió a dejarse escuchar mientras que parecía leer entretenidamente otra vez el folleto que tenía cerca

-Y… cuánto tiempo dijiste que duraría esta vez tu misión allá, hasta el otro lado del mundo?

-No es hasta el otro lado del mundo, niño, solo es Londres –finalmente el espía sonreía con un dejo divertido observando como su pareja emitía un gruñido y fruncía el ceño como si la papeleta delante suyo le hubiese ofendido –además, acordamos a que debido a mi trabajo lo más probable era que tuviese que estar lejos más tiempo del que podría estar a tu lado… no es… algo que yo busque en realidad, pero…

Por unos momentos titubeó.

A decir verdad, esa era otra de las razones por las cuáles siempre creía que estaban a un paso del quiebre para finalmente, olvidarse el uno del otro y dejarse atrás: el factor distancia casi siempre solía ser el que se encargaba de destruir cualquier relación que alguno de ellos pudiese aspirar y más cuando las únicas promesas eran las de intentar verse aunque fuera unas pocas veces al año si es que corrían con suerte. La mayoría de los autos como el más joven solían repensárselo cuando aquellas situaciones se daban y por un lado, el McMissile se había preparado para resignarse y encarar de la mejor manera posible el que el otro auto se diese cuenta de que una relación de ese tipo definitivamente, no era algo que estuviese destinado a prosperar.

Qué equivocado estaba.

Gracias a Mills que Lucky no era precisamente como "todos los demás" por lo que volcaba la mayoría de sus atenciones en los momentos que podían compartir aunque después, entrara en una de las típicas fases que ya esperaba de cualquier corredor que supiese que su pareja se tenía que meter con mil rostros desconocidos:

Los celos.

Dónde estaba, a dónde iba, con quién y cómo.

Generalmente otros lo tomarían como una posesión demasiado enfermiza pero en su caso y siendo quien era lo entendía perfectamente.

No era estúpido como para no saber que, con la experiencia que tenía y con el atractivo que le presentaba a los otros autos el más chico se sentía inseguro acerca de si podría llegar otro auto que pudiese llevárselo de su lado; de alguna manera aquello le enternecía el corazón y le hacía sentir afortunado por haber conseguido a alguien que le viese de la única manera en la que él mismo no se veía: como un auto que valía lo suficiente como para que alguien más pudiese amarlo de verdad.

En verdad que adoraba a ese crío

-Ya sé, ya sé… -gruñó el más joven sin mover los ojos del papel que tenía delante, evidentemente sin leerlo y el espía alzó una ceja con curiosidad mientras intentaba comprender un poco del porqué el otro chico parecía tan infeliz

Despacio se giró para ver mejor a Lucky

-Qué sucede?

Inquirió el Aston martin con suavidad intentando sonreírle un poco al otro mientras que este se removía incómodo para no verle, como si algo estuviera cruzando sus pensamientos

-No es nada importante…

Finn se rió suavemente entre dientes antes de suspirar y acercarse negando con la cabeza

-No me voy a ir por mucho tiempo, te lo prometo –dijo finalmente con la esperanza de que aquello calmase aunque fuese un poco a su pareja que parecía cada vez más preocupado –de hecho, no va a ser algo extremadamente peligroso o que vaya a ponerme en un riesgo del que tuvieras que buscarme después en un hospital… de hecho… va a ser más del tipo incómodo –dijo haciendo una mueca mientras trataba de tener cuidado al decirlo sabiendo que aquello al otro no le iba a gustar mucho –tú… ya sabes…

-Sí y esa es precisamente la parte que me desagrada –soltó finalmente el corredor provocando una suave risa en el mayor –ya sé que te prometí que me aguantaría y todo eso! –aseguró viéndole con la vergüenza pintada en la cara –pero de todas maneras, el saber que… esas… mujeres van a estarte tocando…

-Otro motivo por el cuál los espías no tenemos novia o novio… porque las parejas se hacen ideas equivocadas de que los vamos a dejar en cualquier momento. Pero descuida –aseguró con algo de diversión acercándose al otro coche lo suficiente como para poder colocar las llantas delanteras en el sofá y luego, darle un pequeño beso en la mejilla al menor –te aseguro que eres el único tonto que querría estar conmigo de verdad y con el que yo quiero quedarme –dijo y cerró los ojos conforme el otro comenzaba a frotarle el capó con el suyo, de forma suave y cariñosa

Si tan solo pudiera quedarse de esa manera para siempre…

-Al menos yo no quiero enterrarte una daga por la espalda o meterte una bala en los cristales mientras te descuidas… -gruñó muy apenitas el Ford consiguiendo que el mayor emitiese un suspiro de paciencia y alzase la mirada

-Eres un niño –Finn sonrió con paciencia mientras que el auto celeste se encogía haciendo un mohín –no todos los autos van a estarme buscando matar especialmente si no tienen ni idea de quién soy –le aseguró con un gesto suave –además, esta misión será aburrida y sin peligro, así que…

-Sin peligro –Lucky dijo provocando una corta risa en el otro –tratándose de ti sé que te las arreglarás para cambiar eso

-Puede ser –replicó el Aston martin para luego empujar hacia atrás el cuerpo del otro para hacerse espacio en el sillón mientras componía una expresión levemente depredadora, sintiéndose satisfecho ante la expresión de sorpresa y el rubor que ahora aparecía sobre el capó del menor –pero si no fuera así… no tendría mucho sentido que quisiera arriesgarme contigo… cierto?

Musitó antes de besar despacio al otro auto que pareció dar un respingo para luego devolverle aquello de la misma forma mientras que el británico ahora iba aumentando la intensidad de aquello y apretando el cuerpo del otro hacia atrás hasta que consiguió con satisfacción escucharle emitir un pequeño gemido; aquel era uno de sus gustos más personales, sabiendo que podía conseguir aquello con el otro y que era porque el sentimiento de ambos era auténtico a ese grado. Era feliz sintiendo que podía amarlo sin sentirse asustado o tratado como una especie de trofeo especialmente después de que el menor le hubiese demostrado que le importaba como nada en el mundo.

Y a él también le importaba lo mismo.

Una hora después de aquello volvía a arreglarse un poco mejor, riéndose ante el aturdimiento del corredor. Era obvio que era su primera vez en una actividad física rápida y que lo había pillado completamente desprevenido.

Finn Mcmissile podía permitirse al menos sentirse orgulloso de haber hecho aquello sin malicia de por medio.

-Bueno… ahora que tengo que irme… tendrías la amabilidad de confiar en que sé exactamente lo que estoy haciendo y que sé cuidarme?... tengo 55 años, no 15 –advirtió con un tono bromista hacia el de ojos celestes que sacudió un poco la cabeza y pareció asentir mientras finalmente, también parecía acomodarse un poco y cubrir lo que había quedado en el sillón

Al parecer se iba a entretener las próximas horas limpiando aquel desastre

-Lo sé… lo sé… -farfulló el Daytona mientras que Finn asentía y se acercaba para depositar un último beso en sus labios antes de hacerse hacia atrás sin dejar de verle con los ojos brillando alegremente

-Te llamaré en cuanto llegue a Londres… y cuando venga de regreso, de acuerdo? –dijo el inglés ladeando un poco la cabeza mientras que el otro asentía torpemente y se recostaba un poco en el mueble para retomar el aliento –trata de no hacer nada estúpido antes de que regrese…

-Y tú trata de no volver con agujeros en la carrocería –sonrió el chico finalmente observando como el otro vehículo comenzaba a conducir hacia la salida… y entonces se detenía

Londres

Aquello le había traído algo a la memoria que hizo que los ojos verdes del espía se alzasen un poco para después, quedarse en el mismo punto como si titubease en hablar

-Sucede algo?

Lucky se quedó mirando la espalda del otro auto, parpadeando un poco con curiosidad ante el hecho de que se hubiese detenido de aquella manera de su camino cuando ya estaba por partir y mientras él comenzaba a planear lo que haría las siguientes horas… cuando la voz del británico se dejó escuchar en la habitación sin voltear.

-Por qué no fuiste?

-Ir a dónde? –el corredor parpadeó con sorpresa por unos momentos sin entender aquella pregunta inconclusa hasta que la mirada del McMissile se dejó ver muy apenas de lado, mientras este le observaba con una expresión que le decía al Daytona que aquella pregunta ya la había tenido bastante clavada durante un largo tiempo

-Durante el Gran Prix Mundial, los mejores corredores del mundo fueron llamados por Sir Axelrod para participar… incluso tu hermano, pero tú no fuiste –el espía entornó levemente los ojos sin ser acusador mientras que el Daytona volvía a sonreír, ahora divertido con aquello –me queda claro que los Daytona no son precisamente desconocidos… tú mucho menos, así que no tiene sentido el que no te hayan invitado –Finn emitió un pequeño suspiro y Lucky sonrió un poco más –por qué?

-Quizá porque sí me invitaron, de hecho –comenzó a reírse el corredor mostrando bastante diversión por el asunto al tiempo que el auto gris plata alzaba una ceja –fuimos de los primeros en ser invitados pero en cuanto los dueños de las demás escuderías se enteraron de inmediato comenzaron a quejarse –dijo sonriendo con satisfacción ante la ahora expresión confundida del británico

-No entiendo…

-No te parece curioso que se haya dicho que las tres pistas para correr contaban con secciones para cada tipo de corredor… pero en realidad solo una de ellas realmente tenía todas las divisiones mientras que las demás se mantuvieron en lo que tenían a la mano, sin incluir lo que beneficiaba a todos los demás corredores incluyendo a los competidores de resistencia y Drifting cuando este último en Japón es una de sus mejores tiradas? –alzó ambas cejas sonriendo un poco más mientras que el inglés sacudía un poco la cabeza

-Quizá hice la pregunta incorrecta… no soy el más versado en automovilismo de carrera…

-Está bien… intentaré ser un poco más simple –respondió el Ford sin dejar de sonreír con gesto entretenido –por lo general cada competencia tiene a sus mejores corredores, cada país a quienes mejor lo representan pero no es tan común que los autos compitan en varias cosas a la vez porque es un cambio de estructura, de motor, de peso y de partes bastante tedioso y continuo –explicó el corredor con calma –es como si a ti te dijeran que en lugar de usar tus armas favoritas, esas a las que estás acostumbrado tuvieras que cambiarlas todo el tiempo dependiendo de la misión… sé que los entrenan para usar un poco de todo, pero en este caso, cada vez que lo hacen es un proceso desgastante y muchos prefieren mantenerse en una especialidad y que sus competidores solo se enfoquen a ello… el Prix se suponía que colocaba diferentes cambios en sus pistas para que todos los autos tuviesen igualdad de condiciones –dijo observando de forma más intensa al espía que entrecerró los ojos de forma pensativa –ahora… imagina un auto que pueda correr en la mayoría de las pistas a pesar de los cambios cuando la mayoría de los demás solo están acostumbrados a un solo tipo de pista

Explicó y luego, movió suavemente una llanta varias veces hacia un lado mientras que Finn le observaba con mayor atención

-Como tú?

-Correcto –asintió el Daytona con calma –Rayo podría también… pero nunca se ha dado la oportunidad. En todo caso, estamos hablando de que un auto que pueda correr en más de una pista ya es una desventaja para los demás equipos que solo llevan un corredor consigo –explicó –yo puedo tranquilamente pasar en una de 500 millas, un 24 horas… Japón tenía en su grupo a Meisuke Hino, un excelente drifter y también bastante bueno en turismo… pero aquí estamos hablando de ventajas y desventajas y de inmediato los demás equipos pusieron una queja al respecto

Se empezó a reír de buena gana provocando una sonrisa pequeña en el británico

-Sobre todo porque parte de la competencia iba a ser el correr una 24 de Le Mans y ya te imaginarás…

Finn sonrió un poco más y sus ojos brillaron con diversión

-Los ibas a dejar atrás…

-Atrás y bastante molestos puesto que digamos que… he practicado algunas cosillas extras así que no me iría nada mal –se encogió de hombros antes de seguir –ya en sí, hubiera conseguido un buen puntaje en la carrera de resistencia y les fastidiaba pensar que esa prueba la ponían como una burla al resto… así que al final consiguieron que la retiraran y de paso, que me retiraran la invitación y se la dieran a otro auto –cerró los ojos y se apoyó de lado en el descansabrazos del sillón –de todas maneras… al final creo que yo mismo me hubiera retirado de la competencia… -dijo en un tono bajo y suave, con una expresión pensativa a lo que su pareja le vio con extrañeza

-Y por qué lo hubieras hecho? –inquirió Finn mientras que el más joven volvía a sonreír de forma muy lánguida

-Rayo…

Y entonces comprendió. Para Lucky, su hermano menor era más importante que nada y este había entrado a competir en el Gran Prix debido a lo mucho que se había molestado por las ofensas emitidas hacia el mejor amigo que ambos compartían; si el Ford rojo hubiese sabido que su hermano mayor entraría en la competencia muy seguramente la hubiera querido abandonar con tal de no verle y de no hacerlo, hubiesen pasado por varios momentos incómodos tanto en las premiaciones como al momento de prepararse para correr el uno en contra del otro. Aquello quizá hasta habría provocado una brecha mucho más grande en la relación de ambos y el británico sabía, que el chico delante suyo era lo último que desearía en todo el mundo.

Siempre su pequeño hermano iría delante de sus decisiones.

Finalmente el auto gris plata asintió y retrocedió un poco, decidiendo dejar su siguiente pregunta para cuando regresara de su misión de Londres y ambos estuviesen más tranquilos; conforme se daba la vuelta para dejar a solas al Ford con sus pensamientos solo bajó su velocidad para que su ahora pareja alcanzara a escucharlo.

-Si hay algo… que admiro en ti es justamente esa capacidad que tienes para querer hacer felices a los demás, incluso si eso implica sacrificar algo tuyo… -dijo despacio el espía mientras que los ojos celestes del otro se clavaban en su espalda –pero es irónico que justamente eso sea lo mismo que reclamas en mí al no tener ese egoísmo de ponerme delante en la mayoría de las situaciones… y aún así, se siente tan diferente… -dijo alzando un poco la mirada mientras que el otro se ruborizaba, dándose cuenta de que el otro le estaba devolviendo los regaños –porque lo mío no tenía… valor, te das cuenta?

Lucky abrió los ojos alarmado

-Finn, yo no…

-Yo me sacrifiqué por autos para quienes mis heridas y mi dolor no significaban nada. Solo… era un espacio que podía volver a ser llenado… -dijo y entonces, sonrió para sí mismo –pero en tu caso, tus sacrificios tienen un sentido. Hay autos valiosos detrás de cada uno de ellos y que aunque no lo sepan estoy seguro de que lo agradecen… yo lo agradezco –volvió a verle a los ojos de tal manera que su pareja pareció congelarse –me dolió demasiado lo que te pasó y por un momento me di cuenta de que seguramente… era lo mismo que tú sentías cuando me veías lastimado –dijo –y eso me hizo ver muchas cosas. Y eso es justamente… lo que amo tanto de ti…

Aseguró dejando finalmente atrás al más joven que seguía sin poder reaccionar a aquello hasta que el ruido del motor del Aston martin dejó de sonar y el rubor del Ford se acentuó mientras que este comenzaba a frotarse los párpados con una llanta.

Rayos.

Cuándo era que las cosas se habían volteado como para que ahora fuese Finn McMissile el que lo hiciese ruborizar a él de esa manera?

El corredor se alzó del sillón y descendió de este para luego observar la superficie del mueble al tiempo que emitía un pequeño quejido de resignación, dándose cuenta de que más le valía limpiar todo aquel desastre si no quería que sus padres lo viesen y su madre le reclamase de algo; sabía que las preguntas y la mirada inquisitiva de la porshe no se harían esperar ni se disimularían por lo que mientras más rápido se moviese para tener recogido y limpio todo, mucho mejor.

-Bueno… tampoco es como que yo no quisiera… -se dijo el corredor sonriendo para sí mismo mientras que sacaba una de sus propias garras flexibles de un muy discreto compartimento cerca de su ventana lateral izquierda para comenzar con su labor… cuando uno de los teléfonos privados cerca suyo comenzó a sonar

Parpadeó, no era como que estuviesen esperando ninguna llamada y regularmente si se trataba de algo en lo referente al equipo, utilizaban el teléfono de la zona de mecánicos

Probablemente eran sus padres

Por lo tanto se acercó a aquel aparato para pulsar el botón que estaba a nivel de su llanta y que despegaba la bocina del aparato de la pared de forma que pudiese comunicarse de una forma mucho más cómoda para él

-Diga?

-Cuánto tiempo sin escucharte, Lucky Luck…

El corredor celeste emitió un breve suspiro para luego, fruncir el ceño levemente y rechistar entre dientes

-Pensé que las llamadas entre miembros del grupo no se hacían en pleno día y mucho menos, al teléfono familiar… -comentó con algo de dureza mientras que una breve risa se escuchaba del otro lado

-No te molestes conmigo, realmente no hubiera querido llamarte pero el jefe ya comienza a fastidiarse y últimamente parece que se nos ha pegado una verdadera molestia en el parachoques posterior… parece que de alguna forma están buscando conseguir tu nuevo sistema de bloqueo para señales… o al menos, una parte de él…

-Que alguien está buscando mi sistema? –el Ford frunció el ceño y comenzó a rascarse por encima de los parpados con la pequeña garra –no tiene nada de especial en realidad, además, se supone que ya estaba instalado en la central…

-Se ha estado enviando a las demás sedes por protección –explicó el auto del otro lado –junto con unos planos de algo que Kadoa ha estado haciendo a pedazos y que de repente necesitó materiales por urgencia –Lucky rechistó mientras escuchaba aquello en el intercomunicador –y repentinamente Chrome ha comenzado a sentir la inquietud de intentar robarlo…

-Espera, espera… -interrumpió el Daytona parpadeando repetidas veces con gesto de sorpresa –Chrome?

-No te lo dije? –el otro auto parecía confundido –de principio pensábamos que era alguno de los insectos que pertenecen a Ferret pero desde hace meses han sido los estiraditos de Chrome los que han estado intentando meterse en nuestro sistema y le han pillado un interés especial a tu sistema y a la usb donde lo estamos pasando…

-USB… -Lucky alzó la mirada desesperado, comenzando a entender todo acerca de las últimas pláticas que había estado teniendo con Finn sobre su trabajo –usb, porqué una usb?... de todos los aparatos y basuras que hay para traspasar información…!

-Tú mismo las hiciste y las bloqueaste con tu virus ese… era el medio más seguro sin que lo robaran de por medio y es auto-auto, sin otros mecanismos que pudieran intervenirse! –se quejó el auto en el teléfono mientras que el Ford comenzaba a moverse en círculos –el caso es que de alguna forma en Chrome se han enterado y estamos seguros de que van a querer infiltrarse en la fiesta de Farrell porque Mariah va a llevar esa cosa para entregarla…

-Espera –le detuvo el Daytona frenándose y parpadeando –qué la fiesta de Farrell no es en…?

-Londres? –terminó de decir el auto al teléfono con un dejo extrañado –por qué?...

-Dijiste que Chrome se va a intentar infiltrar en la fiesta de Farrell… -interrumpió el auto celeste moviendo un poco la cabeza hacia un lado –ya saben quién exactamente?

-El jefe Shelby espera que tú lo averigües –dijo el otro –nos dijo que tú tenías los medios para saber a quién enviarían y cómo detenerlo…

Lucky se frotó los párpados por unos momentos haciendo una mueca para luego, sonreír con un gesto de fastidio. Qué conveniente.

Aquello lo ayudaba en cuanto a la preocupación que sentía al respecto del espía pero al mismo tiempo lo colocaba en una posición delicada al ahora saber, que era su propia pareja al que habían mandado para intentar robar algo… que le pertenecía a él; y que esperaban que de alguna manera, fuera justamente el Daytona quien lo frenase de hacerlo y de colocar las llantas en un objeto y un programa que podía ser peligroso si no se utilizaba bien y que los pondría en riesgo si averiguaban el cómo funcionaba.

Dudaba mucho que Mark Shelby no estuviese enterado ya de quién se trataba el elegido por Chrome y estaba seguro de que no era ninguna casualidad el que aquella llamada fuese para hacerle saber… que debía de detener a su pareja.

Nuevamente… todo conveniente…

-A veces estoy tan harto de que todos nos usen… -suspiró el menor mientras que el auto al teléfono volvía a sentirse confundido

-Eh?

-Dile a Mark que lo haré –dijo finalmente asintiendo mientras que avanzaba hacia el teléfono –me tomará tiempo pero sé que puedo retrasar a Chrome al menos por unos meses más en lo que creo una segunda versión del programa, para que el primero ya sea inservible –explicó antes de entornar los ojos –les estaré informando pero de todas maneras llamen a Farrell para que me extienda una invitación y la envíe con el que me reciba en el aeropuerto… -tomó aire con un gemido fuerte –voy a necesitar de una muy buena excusa para aparecerme por allá…

-Y porqué necesitarías de una excusa? –preguntó el auto al teléfono pero entonces, el Daytona colgó

Menudo problema

Solo esperaba ser lo suficientemente creíble como para que Finn no fuese a darle demasiados problemas porque de lo contrario…

Iban a tener a todo el grupo de Serpientes Británico encima de ambos antes de siquiera poder decir "salud"

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Hola chicas y chicos! Con estos tres últimos capítulos llegamos al final del fanfic editado de "Looking for You"... espero que lo disfruten y lo hayan disfrutado tanto como yo lo hice mientras lo iba arreglando! Y todos los animos y el apoyo que me dejaron realmente me significó mucho, en verdad, quiero agradecerles desde el fondo de mi corazón.

Por supuesto que las historias no han terminado, aún hay unas pocas más para entrelazar y no es el último fic donde veremos a Finn como principal... después de todo aún le queda conocer a los cuñados... y descubrir qué es lo que hay detrás de su nueva familia y el oscuro secreto que los envuelve y los conecta a Joan Ferret... después de todo, Finn es un super espía! no es como que vaya a sentarse tan tranquilito mientras ese super villano hace de las suyas y los misterios de los Daytona lo dejan con más preguntas que respuestas.

Sin embargo y por lo pronto GRACIAS y una mención especial primeramente a FunAnnieh y Miyamoto Yuu que desde hace años respectivamente le han dado empuje y porras a esta historia. Y de forma más reciente a Mushroom con sus más que increíbles fanarts que solamente alimentan más la inspiración para no soltar a nuestro querido aston martin. Les quedo muy, MUY agradecida y lo mismo a los demás porque me dejan saber que siguen ahí y que nos siguen acompañando a pesar del tiempo.

GRACIAS OTRA VEZ

Tomen estas líneas como una respuesta y un agradecimiento también a sus últimos reviews, que todavía me encantaría saber qué piensan de los últimos capítulos por supuesto!

PD.- Aunque tengo que decir que lo del lemon de cochecitos es algo que construí en Thinking quebrándome la cabeza para imaginar cómo se reproducirían y me consta que hay unos fanfics por ahí que también tomaron este mismo método, lo sé porque al menos los fanfics en español que describen algo similar a lo que pongo yo, lo hacen porque sus autoras me pidieron permiso en su momento y eso la verdad me hizo sentir feliz y muy, muy honrada. Y porqué no compartir algo que a final de cuentas sirve para que todas sigamos leyendo historias sobre nuestros autos favoritos?

Un abrazo y nuevamente, toda mi gratitud...

NOS LEEMOS EN LOS SIGUIENTES FANFICS!

~Sorakai no Tora