Prompt: Paz
Personaje: Remus Lupin
El veterano
—¿Qué desea?
—Necesito una pensión.
La mujer al otro lado de la mesa lo examina por encima de sus gafas; durante un breve instante, Remus recuerda unas lentes más redondas, que ocultaban un par de ojos castaños mucho más amables. Claro que los cristales de James tampoco devolvían la imagen de un hombre miserable, vestido en una túnica remendada y más pálido que el adolescente que había sido.
—¿Estuvo usted en la Brigada de Aurores? —La funcionaria del Ministerio rebusca entre sus papeles.
—No exactamente. Luché, pero fue…, un caso especial. —Remus decide no mencionar a la Orden del Fénix, porque sabe que no va a beneficiarle. Odia estar ahí sentado, pero detesta todavía más morirse de hambre al final del día. Necesita ingresos y lleva meses sin trabajo.
—Ah, eso... Debería saber que no atendemos casos especiales. —La mujer deja de rebuscar y le dirige una mirada dura, como si estuviera culpándolo por hacerle perder unos valiosos segundos de su vida—. El dinero está destinado a aurores o, en su defecto, familiares de víctimas de guerra. ¿Es usted parte de la Brigada ahora?
Remus siente deseos de reírse.
—Soy solo un civil. —Esa palabra también le provoca una sonrisa. Él no sabe lo que es vivir como un ciudadano normal. Por las noches su cuerpo permanece en tensión, listo para salir disparado de la cama al primer ruido sospechoso. Se mueve por las calles mirando a su alrededor, viendo amenazas en su propia sombra.
—¿Murió algún familiar suyo durante esta?
—No. —«Sí». Pero no tenían la misma sangre, de modo que a la funcionaria no le serviría.
—Entonces no puedo ayudarlo. —La mujer usa una pluma para escribir algo en tinta roja sobre su solicitud; Remus supone que se trata de la palabra «Denegado»—. Siguiente…
—Tengo cartas de comendación por parte de Albus Dumbledore, y…
—Mire, la mitad de esa gente. —La funcionaria señala a la fila de personas que se encuentra a unos pasos de él, esperando su turno para sentarse en la silla—, viene a pedir dinero. No hay para todos, de modo que debo disculparme y pedirle que abandone la mesa, por favor.
La funcionaria suena cansada; probablemente tiene que lidiar con muchos casos como el suyo. Él también lleva tiempo sin descansar, consumido por una pena y una rabia que lo agotan tanto como la luna llena, y por eso no tiene ganas de pelearse.
Se levanta y deja la mesa. Para abandonar el lugar debe pasar ante todos aquellos que esperan. Cruza la mirada con la mujer que va a ocupar su lugar, que trae una niña pequeña consigo. No parece verlo pasar; su mirada está perdida en sus propias sombras, sus fantasmas.
Remus se da cuenta de que no existe tal cosa como un ciudadano normal, no tras una guerra. Todos lucharon, a su manera, y los únicos que conocerán verdaderamente la paz serán aquellos que no tengan nada que recordar.
NA.
Este es un poco trampa, porque me tocó el personaje de Remus Lupin, de modo que tuve que situarlo en el período de entreguerras.
Si has llegado hasta aquí es que has leído todos los drabbles, y por eso te doy gracias. Espero que te hayan gustado, pero tanto como si puedes decir cosas malas o buenas, hay una cajita al final de este texto que te permite hacerlo. Cada vez que no se deja review Lord Voldemort está más cerca de empezar la tercera guerra mágica, así que no lo dudes :P
