El fanfic tiene alto contenido musical por lo que se invita al lector apoyarse de medios como Youtube para tener una mejor experiencia en su lectura. Dejando el nombre de las canciones en negritas y debajo del parrafo en el que se sugiere puedan escucharlas. Gracias


SOULMATES - CONTIGO

¿Que quería decir con responder las canciones? Meiling me miraba fijamente desde el escenario, mientras el estomago se me hacia un nudo y sentía mi costilla ser codeada por Dante.

Clara Lago - La Cama

-¡Estas de broma viejo! Mira que te lo tenias bien escondido. Yo sabia que algún día te darías cuenta que la distancia no funciona en las relaciones.

-¿De que carajos hablas Dante?- Escupí molesto e incomodo desde mi sitio

-¿Vas a decirme que no tienes un amorío con Mei?¡Por dios esta gritándolo a los 4 vientos! - Externo emocionado y sorprendido mientras yo sentía que tenia un hoyo negro por estomago. Jale a Dante hasta acercarlo lo suficiente a mi para evitar que Yamazaki escuchara de mas.

-Estas retorciendo todo Dante, ella y yo no tenemos nada - Me apresure a decirle con nerviosismo mientras mi amigo retiraba mis manos como garras de su ropa.

-Escucha viejo, te conozco mas de lo que tu crees y si esta fuera otra chica y no Mei, la hubieras bateado fuera de la cancha desde que comenzó a seguirte a todas partes. Pero no fue así, incluso aceptaste tomar esas clases con ella, salir a pasear y también llevarla a los ensayos - Dante me miro con suspicacia mientras alzaba una ceja, su claro gesto de que iba un paso por delante de mi.

-Es mi amiga Dante, acepto que quizá eh pasado demasiado tiempo con ella los últimos meses, pero es por que compartimos ciertos gustos, solo eso. - Intente excusarme lo que no sabia es si esa excusa era para mi amigo o para mi. Dante me miro a los ojos y sentí terror de su respuesta.

-Ella te gusta Syaoran.- Sentencio y quise negarme. Pero solo le sostuve la mirada a Dante como si con eso le diera la respuesta que esperaba escuchar.

-Yo no...- Divague mientras veía a Meiling volver a nuestra mesa.

-Yo no voy a juzgarte viejo, pero debes reconocer tus propios sentimientos. Te dije que una relación a distancia terminaría en desastre y aunque Sakura me cae bien lo cierto es...que no esta mas aquí. - Dante me dio el ultimo tiro de gracia con sus palabras y se levanto de la mesa junto con Yamazaki dejándome solo con Meiling.

-¿Ya se van? - Pregunto Mei con tristeza

-Tenemos que irnos, estamos algo cansados y estoy seguro de que Syaoran tiene mucho en que pensar. Pero quédense ustedes, sera una velada interesante al parecer.

Dante salio dándome un discreto apretón en el hombro y besando la mejilla de Mei, estaba demasiado abrumado para golpearlo por sus comentarios y preocupado por lo que podría pasar mas adelante. Si en algo Dante tenia razón es que ella me agradaba mas de lo que debería y no deseaba herir sus sentimientos, ni los de Sakura por una estupidez.

-Bueno y que te pareció. ¿Ya Puedo suplantarte en Cafe de Revez? - Pregunto Mei juguetona, pero yo seguía mirando hacia la salida.

-No puedo Mei - Le respondí sin pensar

-Jajaja Es broma ¡tonto! - Contesto sonriéndome

-¿De verdad te gusto? - Le respondí mirándola por primera vez desde que bajo del escenario.

-¿Que?... - Me miro sorprendida y con las mejillas rojas.

-Lo siento Mei, estaba pensando en voz alta. Debo irme también, te llevare a casa... - Continué diciendo mientras tomaba mis cosas y las de ella de la silla, para encaminarme hacia la salida.

-No es broma Xiao Lang - La escuche decir detrás mio.

No...Por favor, me dije a mi mismo mientras Mei me detenía por el brazo para girarme cara a cara de nuevo. Su mirada vidriosa se clavaba en la mía con profundidad, como si sus ojos buscaran dentro de los míos la respuesta que esperaba escuchar.

-Me gustas Xiao Lang, desde hace mucho... -La oí decir con vergüenza mientras apretaba fuertemente un costado de su vestido.

-No puedo Mei...lo sabes. - Respondí suplicante - Te haré daño, no soy bueno para ti...tengo novia.

-Tu problema Xiao Lang, es que no puedes verte a ti mismo de la forma en que yo te veo - Respondió sin dejar de mirarme a los ojos mientras yo me quedaba estático en mi lugar intentando comprender

-Te daré mucho amor de ahora en adelante, seré buena contigo, te enseñare cosas que no sepas - Continuo diciéndome sin detenerse con la voz entrecortada y los ojos llorosos. Con ese dejo de desesperación casi imperceptible en su voz. Entonces hizo una pausa y miro el suelo con tristeza.

-Entonces en un momento...todo podría cambiar como si no fuera realidad - Su mirada volvió a fijarse en mi esta vez con lagrimas en ella, mientras su pecho subía y bajaba como si le costase respirar y aquel dejo de desesperación fue mas evidente.

¡Maldita sea! No soportaba ver a las mujeres llorar, me odiaba a mi mismo en ese instante, Meiling seguía mirándome en espera de una respuesta y yo me sentía acorralado para poder responder. Di un paso atrás esperando poder huir pero sus brazos al rededor de mi cintura fueron mas rápidos.

-Te prometo que me quedare a tu lado.- La escuche decir mientras escondía su rostro en su pecho y cerré los ojos con fuerza armándome de valor para alejarla de mi.

-No puedo Mei. Lamento que todo se retorciera de esta forma - Le respondí mientras quitaba aquellas gotas saladas de sus ojos

-Esperare...-Replico aprovechando la distancia, dejando dulcemente un beso sobre mis labios para después desaparecer tras la puerta.

Cerre los ojos con molestia, recriminándome por todo lo que había pasado mientras me llevaba los brazos a la cabeza soltando un largo suspiro. Bebí la ultima cerveza sobre la mesa y me coloque la chaqueta para salir del karaoke.

La noche helaba con ese viento que te cala los huesos y hace mover los arboles con fiereza, lo que hacia mas difícil encender mi cigarrillo, hastiado lo volví a guardar metiendo mis manos en los bolsillos. El cielo no mostraba ninguna estrella, pero a cambio dejaba lucir el esplendor de la hermosa luna nueva en aquella noche fría.

-¿Estas ahí cielo?...si puedes escucharme, perdóname, por favor...perdón - Converse con aquel astro suplicando piedad .

Pambo - Perdon


Eran finales de noviembre y yo solo podía contar las horas para volver a ver a Syaoran, los días pasaban mas lentos que de costumbre pero las noches en especial eran mas difíciles cuando aquel astro plateado se empeñaba en brillar majestuoso en lo alto recordándome a mi lobo.

-¿Estas ahí cielo? ¿Estas bien?...Te extraño tanto - Susurre al viento suplicando que mis pensamientos llegaran a ti.

-¿Sakura? ¿que haces? Te quedaste muy atrás, anda vamos, si no nos apresuramos no encontraremos buenos lugares.

-Lo siento, ya voy - Me apresure a decir mientras echaba un ultimo vistazo al cielo

-Eres muy distraída y últimamente lo has estado màs. Es por ese chico, ¿Tu novio lobo? - Me gire en dirección de mi amigo y sonreí melancólica.

-Si...

Ali era uno de mis nuevos amigos, lo había conocido hacia muy poco en Gandhi al coincidir en el lanzamiento del nuevo libro de Harry Potter, el club de fans había organizado un evento para la lectura del primer capitulo del Cáliz de Fuego y el y yo habíamos llegado sin tener idea de dicho suceso por lo que perdidos y llenos de curiosidad por el evento nos quedamos hasta el final, cautivados por el club terminamos uniéndonos a sus filas y entablando una buena amistad no solo entre nosotros sino con los demás integrantes de nuestras casas.

Esa noche nos habíamos reunido para asistir a un concierto de la Filarmonica de la ciudad que se llevaría acabo en la plazuela del zócalo. Ali era un chico amable y amistoso a pesar de su fachada seria y rebelde, le gustaba hacerse el malo y esos atributos lo habían enviado a Slytherin. Pero no veníamos solos también nos acompañaba Hugh un Gryffindor 5 años mayor que nosotros estudiante de Odontología, letrado, trovador y un tanto arrogante aunque podía ser bastante gentil cuando lo conocías mas a fondo. Claudette era amiga de Hugh y estudiante de Derecho, ella era bastante simpática, pero de pocas y certeras palabras , perteneciente también a la casa de Gryffindor y por ultimo Kaori ella era Ravenclaw como yo y era mi amiga mas cercana aquí en Hokkaido.

Aunque todos eramos de diferentes edades y con gustos e intereses muy variados habíamos tenido un clic entre nosotros que nos hacia cercanos, tomamos la costumbre de reunirnos cada viernes al salir de la reunión del "La Orden de los Black" para tomar un café en aquel barrio trovador con música en vivo al que me encantaba ir cuando le escribía a Syaoran. También nos organizábamos para ir al teatro o a los festivales culturales que se realizaban cada mes en la ciudad. Tenerlos como amigos había hecho placentera y divertida mi estancia en Hokkaido, gracias a ellos podía ver nuevos horizontes y sentir al fin que podía tener un poco mas de mundo para cuando volviera a ver a Syaoran.

Solo me preguntaba que es lo que hacia últimamente que lo tenia tan ocupado como para responder mis cartas o mis mensajes, la ultima vez que había tenido noticias suyas fue en aquella llamada para después desaparecer, mi corazón comenzaba a sentirse ansioso y la incomodidad traspasaba mis poros sin dejarme concentrar en nada mas.

-Toma - Ali me extendía un café instantáneo como al resto de nosotros mientras me veía con el ceño fruncido y movía su cabeza en negativa.

-Deja de pensar en él, distrae tu mente y calientate. Parece que estas a punto de llorar - Contesto Ali sentándose a mi lado y pasando un café mas a Kaori.

-¿No tienes corazón o que? Sakura no ah tenido noticias de su novio en meses, puedes entenderla un poco - Refunfuño mi amiga a mi defensiva

-Lo único que entiendo es que quien no te llama ni te busca esta ocupado en algo mas - Respondió Ali

-Eso no necesariamente es malo Sakura, podría tener mucho por hacer entre la escuela y la banda. Si apenas están dándose a conocer podría tener mucho trabajo. Ademas ah contestado tus SMS no es cierto? - Replico Hugh

-Ser músico no es fácil Sakura, estoy segura de que tiene una muy buena razón para estar ausente. Lo veras en 2 semanas, no estés tan triste. Quien vence la distancia lo vence todo, animo - La cálida mano de Claudette se poso sobre la mía obsequiándome una sonrisa y por esa noche me permití disfrutar de ellos.


Bueno aquí estaba, a las jodidas 6 de la mañana con un frió infernal y con el estomago vació desde la noche anterior, guardando ayuno para poder realizarme los estudios de sangre por los que Eriol no deja de molestarme día y noche. Como la clínica de su padre quedaba a las afueras de Tomoeda mi amigo se había ofrecido a llevarme.

El coche compacto color arena se visualizo dando vuelta en la esquina mientras me subía a prisa apenas dándole los buenos días mientras escondía mi rostro en la bufanda color verde que me había obsequiado Sakura.

-Te odio con todas las fuerzas de mi alma, ¿No hay otros horarios? - Refunfuñe

-Los laboratorios solo están abiertos de 7 a 10 am y solo pueden tomártelos en ayuno. Lo siento amigo, tu salud es importante - Contesto Eriol acomodándose las gafas y encendiendo el auto de nuevo.

-Estas exagerando Eriol, mira esta lista van a tomarme unas 6 muestras de sangre, una ¿resonancia?, que demonios! Soy un paciente terminal o que?. Solo eh tenido las defensas bajas.

-Van 5 infecciones de garganta en 3 meses Syaoran, no puedes tomar tanto medicamento harás resistencia. ¿Aun tienes esos moretones en los brazos?

-No pero tengo algunos mas en las piernas. Haz tomado en cuenta que entreno todas las mañanas en el Dojo del señor Weib? Es obvio que tendré algunos moretones! El cansancio espantoso también es por que apenas tengo espacio de respirar entre la banda, la escuela, mis entrenamientos y mi casa. -Conteste irritado

-Y como explicas los dolores de cabeza infernales que tienes todos los días y los sangrados nasales? - Pregunto de nuevo mientras alzaba una ceja sin dejar de manejar.

-Falta de vitaminas, estrés, alimentación poco apropiada. Es mi culpa lo acepto pero no puede ser tan grave Eriol- Le dije sin importancia mirando por la ventana aquella mañana fría y neblinosa.

-No subestimes a tu cuerpo amigo - Replico acelerando un poco, aferrándose al volante como si suprimiera las voces de su mente de esa forma.

-¿Sucede algo? - Le dije inquisitiva mente

-Nada, solo teorías formuladas de lo poco que eh leído en los libros de mi padre.

-¿Estas seguro de que quieres ser Veterinario y no Medico como tu padre?

-jajaja Seguro. No soporto ver seres humanos enfermos, soy demasiado aprehensivo.

-Quiero entrar a la academia de Artes en Hokkaido... - Le dije aun mirando por la ventana

-¿Para estar cerca de Sakura de nuevo cierto?

-La distancia esta matándome, esperar 1 mes por una carta es una tortura, tener que medir mis SMS , contar caracteres y rezar por que mi saldo resista todo el mes. ¿Es eso humano? La extraño todos los días, estuve apunto de hacer una idiotez... - Externe desahogándome un poco

-Lo dices por Meiling, ¿al fin te diste cuenta?.

-Muchas veces veía a Sakura reflejada en ella. Mei es una chica linda y agradable hubo momentos en que de verdad pensé que flaquearía pero sin importar cuantas vueltas le diera, ella no es Sakura y no deseo estar con nadie mas que con ella. El problema es que esta tan lejos ahora que no es tan fácil hacérselo saber...me siento un infeliz.

-Llegamos, entrega la orden en la entrada y te veo en la cafetería, tengo algo que hacer antes y Syaoran... Los limites siempre están en la mente, la distancia, los problemas y los terceros siempre van a existir pero nadie mas que tu puede vencerlos. La extrañas, ve a verla! Somos mayores de edad, puedes ir en este instante abordar un bus y pedir un taxi hasta su casa, nadie te detendrá. Has roto mas reglas que nadie en el ultimo año por que no una mas si es por el bien de tu relación. Ella no va a rechazarte por haber cambiado Syaoran, estoy seguro que ella te espera con las mismas ansias de siempre - Eriol dejo de mirarme para sacar su móvil del bolsillo y me lo entrego segundos después.

-Y contéstale los SMS, va a volverme loco!

-"Hola Eriol disculpa la hora, ¿sabes algo de Syaoran? Estoy muy preocupada por el"

Mis ojos releyeron el SMS una y otra vez en cuestión de segundos, sin poder decir nada el nudo en la garganta me impidió el habla, cerré los ojos con pesar nuevamente y le entregue el móvil a mi amigo. En serio estaba arruinándolo todo, me sentía tan culpable por lo de Meiling que había dejado de contestar sus mensajes y llamadas, era un cobarde.

-Hablamos cuando salgas, yo invito el desayuno. - Eriol hizo un movimiento con su cabeza para hacerme saber que debía irme y sin nada que decirle accedí.

Escuche mi nombre ser pronunciado al final del pasillo, entre al cuarto perfectamente estéril y blanco en el que resaltaba el aroma de los químicos y el alcohol. La enfermera me invito a tomar asiento mientras extendía uno de mis brazos palpando mis venas y colocando una ligadura al rededor. En cualquier otro momento estaría al borde de los nervios cual niño pequeño sin embargo mi mente divagaba en la conversación con Eriol, la aguja atravesó mi piel y el pinchazo provoco que me mordiera el labio con fuerza, desvié la mirada hacia la maquina donde colocaban los tubos con mis muestras de sangre y sentí el suelo moverse bajo mis pies.

-Descuida, ya casi terminamos. ¿Alguien viene contigo? No puedes manejar, ni viajar solo por la perdida de sangre. Espera 10 minutos y desayuna debidamente. Debes volver en 2 horas para la resonancia.

Asentí ante las indicaciones de la enfermera y sentí escalofríos solo de pensar que debía volver a ese lugar. Comencé a sentirme nervioso respecto a lo que decía Eriol sobre mi salud y desee que solo fueran teorías suyas y no una enfermedad real.

Avance hacia la cafetería como Eriol había dicho mientras jugueteaba el celular en mis manos, quería escribirle a Sakura y ahora no sabia como iniciar la conversación después de varios días sin responderle. ¿Que se supone que debía decirle?

-"La extrañas. ¡Ve a verla!"

-"Los limites están en la mente Syaoran...estoy seguro que ella te espera con las mismas ansias de siempre"

O quizá no debía decirle nada y simplemente abordar un autobús a su encuentro y decirle todo de frente . La solo idea de poder verla hizo que me recorriera un latigazo eléctrico por la espalda y que mis pies quisieran ponerse en marcha de inmediato. Mi corazón latió desesperado y no tuve mas dudas. Le pediría a Eriol que fuera mi cuartada y me iría hoy mismo.

-Déjame en la estación de Autobuses mas cercana cuando salgamos de aquí - Mencione apenas sentándome en la mesa donde Eriol ya había pedido nuestro desayuno.

-Eres rápido - Respondió sorbiendo con total calma el tè frente a el - Pero no mas que yo - Me dijo mientras mostraba orgulloso entre sus dedos un boleto de autobús directo hacia Hokkaido.

-¡Estas de broma! - Respondí extasiado con el boleto entre mis manos casi a punto de besarle

-Lo compre de tu primer sueldo en Cafè de Revés, en este sobre esta el resto del dinero. - Extendió un sobre color amarillo sobre la mesa y me sonrió con esa complicidad que yo conocía muy bien.

-Le diré a mi madre que pasare el fin de semana contigo - Respondí de inmediato

-Yo contaba con que te fueras mañana pero olvide lo desesperado que puedes llegar a ser cuando se trata de Sakura. - Se apretó el punte de la nariz y asintió segundos después -

-Esta bien, te cubriré desde hoy. Pero! Debes estar aquí el Domingo por la noche debemos tocar en Cafè de Revés así nos parta un rato. ¿Okey?

-Trato hecho - Respondí sin dudar, así solo fueran un par de horas con ella le entregaría el restante de mi alma al diablo.

-Ahora desayuna antes de que te desmayes aquí mismo y todo nuestro plan se frustre - Contesto bromeando y comencé a comer con alegría el enorme plato de fruta que mi amigo había pedido para mi.

-Oye acaso no sabes lo quisquilloso que puedo ser para la fruta, Por que no me pediste una hamburguesa - Le reclame mientras el se cruzaba de pierna y seguía bebiendo su te con esa arrogancia inglesa típica de el

-Por que no pienso dejarte ir si no te alimentas como es debido - Sonrió - Y por que me asegure de que predominara el banano y la papaya en el plato.

-¡¿QUE?! - Respondí con medio bocado a punto de masticar - ¡Que asco!


Me baje de un brinco del auto de Eriol en cuanto aparcamos en la estación de Autobuses y me detuve frente a los monitores con las corridas mas próximas hacia Hokkaido. Llevaba conmigo solo mi chamarra de mezclilla favorita, la bufanda,mi cartera y el sobre color manila que me había dado Eriol con dinero.

-Syaoran tengo una muda de ropa en el auto, podemos ir a mi casa y hacer una maleta pequeña...

-No necesito nada mas Eriol. La salida mas próxima es en 10 minutos. Me iré en ese autobús, repasemos el plan. Si mi madre te llama estoy dormido o en el baño no le sorprenderá que no le conteste, le bastara con saber que estoy contigo. El viaje es de 3 horas le llamare a Sakura cuando este por llegar para darle la sorpresa y nos veremos el domingo en cafè de revés, ¿de acuerdo?

-Si, si . Llámame en cuanto estés con Sakura. Suerte amigo - Eriol me dio un abrazo fraternal y atravesé la puerta de cristal para abordar mi corrida y me despedí de el a lo lejos.

Sentía una emoción indescriptible en ese momento, no solo por el hecho de al fin estar en camino para ir a verla, sino por esa combinación de libertad y adrenalina que causaba ser lo suficientemente mayor como para poder tomar mis propias decisiones e ir en su búsqueda. Atrás quedarían los eternos días de espera...

A una hora de llegar me decidí a llamarla, con las mariposas en mi estomago revoloteando como nunca y las ansias por abrazarla en la punta de mis dedos, oprimí el boto de llamar deseando que el corazón no se me saliera por la boca en ese momento y pudiera parecer lo mas natural posible.


Era viernes por la mañana y me encontraba desayunando sola con Kero, mientras esperaba a que Touya llegara para pasar el fin de semana con nosotros después de estar toda la semana en el campus de la Universidad.

Tenia la T.V encendida mientras MTV me torturaba con su hora de música romántica y pellizcaba sin muchos ánimos un pan tostado con mermelada y bebía una taza de café, jugueteaba el celular en la mano revisándolo de manera inconsciente cada cierto tiempo esperando que llegara un mensaje de Syaoran en cualquier momento. Hacia algunas noches que me perseguía aquel sueño donde volvía a Tomoeda y podía encontrarme con el, ese sueño tan real en el que podía tocarlo y escucharlo, caminar a mi lado pero jamas podía verle la cara.

Sacudí mi cabeza sacando aquel sueño de mis pensamientos y me decidí a enviarle un nuevo mensaje a Syaoran, sin importar si contestaba o no, el escribirle para mi era una forma de mantener esa conexión y sentirme cerca de el. Sin embargo antes de abrir la tapa del teléfono la luz se encendió y una llamada entrante con su nombre destelleo con fuerza, los ojos se me aguaron y deje escapar todo el aire de mis pulmones, como si llevara meses reteniendolo ahí en contra de su voluntad.

-Hola, Syao - Le dije con la voz rota

-¡Cielo! ¡Oh!Nena no, por que lloras, oh mi dios, lo siento, lo siento tanto corazón, soy un imbécil ya lo se, lo se. Tengo tanto que contarte - Se apresuro a decir Syaoran con palabras torpes y sentidas del otro lado del teléfono.

-Espero que tengas una buena escusa para desaparecer así Syao, me moría de preocupación - Respondí con las lagrimas cayendo sin poder detenerlas.

-No la tengo corazón, no hay ninguna para perdonarme por hacerte esto, pero puedes golpearme lo que gustes cuando este frente a ti

-Aun faltan 2 semanas para verte tonto...

-Oh no! Yo no pienso esperar 2 semanas mas...te veré hoy mismo

-Syao no bromees... en verdad te extraño. No juegues conmigo

-No bromeo cielo, me muero de ganas por tenerte entre mis brazos, por poder besarte, por simplemente mirar tus ojos una vez mas. Eh estado muy perdido sin ti...

-Yo nunca me eh ido Syao, siempre he estado aquí, orando por ti, pensándote, deseando con todas mis fuerzas que estés bien, solo deja de ocultarme cosas. Puedes confiar en mi cielo...

-Lo haré, te lo prometo. Te veo en 1 hora en la central de autobuses de Hokkaido, solo espera un poco mas amor, voy a ti...

Aquellas palabras me dejaron sin aliento haciendo vibrar mi corazón con toda su fuerza desde su centro, la felicidad que me invadió se desparramo dentro de mi como un dulce elixir haciéndome llorar. Como un milagro Syaoran aparecería frente a mi en cuestión de minutos y mis pies se pusieron en marcha de inmediato.

-Te amo preciosa, te veré en 1 hora. No lo olvides

-No podría olvidarlo, Te amo Syao. Te esperare frente al árbol de navidad.

Rio Roma - Me Cambiaste La Vida

La espera para este momento había sido larguísima y apenas podía contener la felicidad en mi, la sonrisa me abarcaba todo el rostro, mientras revolvía el closett para encontrar la ropa mas bonita que tenia y retocaba mi maquillaje con toda la delicadeza posible.

Habia planeado este momento por tanto tiempo para que fuese perfecto que había olvidado que cada que lo tenia enfrente mi mundo quedaba de cabeza, no importaba donde estuviéramos ni que lleváramos encima en ese momento, el era el dueño de mi corazón y mis ojos no podían mirar a ningún otro lado que no fuese hacia donde el estuviera.

Deje una nota sobre la mesa sin muchos detalles para Touya y salí a toda prisa de casa, tome el primer taxi hacia la estación de buses acortando nuestra distancia lo mas rápido posible. Para cuando llegue faltaban 20 minutos para su arribo y sin saber que hacer o a donde ir , me decidí a tomar asiento en la cafetería frente del enorme árbol de navidad de la estación , revoloteaba el café frente a mi sin ánimos de beberlo mientras buscaba aquella mirada achocolatada entre la concurrencia.

-Pase frente a ti dos veces sin éxito mi amor, jamas cambias - Recito aquella voz que tanto adoraba en uno de mis oídos .

-¡Syaoran!

Mi corazón tiro de mi haciéndome levantar de un brinco para quedar de frente a el y esa sonrisa que iluminaba mas que el sol, sus brazos abiertos esperando por recibirme y el aroma inconfundible de su fragancia me hicieron constatar que no se trataba de un sueño, sin apenas tener tiempo para pensar me arroje a sus brazos sintiendo de nuevo la suavidad de su crespo cabello entre mis dedos, y la humedad de sus labios, tiernos y dulces sobre los míos.

Al fin mi corazón estaba de nuevo donde debía estar.


Hola, Hola!

De nuevo por aquí, con la continuación de esta historia que hace vibrar las fibras mas sensibles de mi corazón, nuestro querido lobo toma la decisión de ir al encuentro de Sakura y aclarar todo de una vez por todas, las pruebas de laboratorio al fin se han hecho y le espera una voltereta mas del destino a nuestra pareja. ¿Que tanto se estirara el hilo rojo esta vez?

Gracias a todos por seguir leyendo, por sus comentarios. Escribir esta historia ah sido muy duro para mi, y liberador a su ves, repasa los momentos mas importantes de mi vida y el recuerdo de una persona muy amada. Me es interesante ver todos los puntos de vista que se generar al rededor de esta historia y de Syaoran, muchas lectoras y lectores son de la edad de mis protagonistas y me hacen recordar como es que todo pudo pasar en ese entonces y podria haber pasado ahora. Gracias por continuar y quedo a espera de sus reacciones.

Au revoir!