Florencia despertó con una horrible noticia: un asesinato brutal en la Galería de la Academia, a unos metros del David. Se habla de ello en la televisión y en la radio. Josuke ha estado tan ocupado con las niñas que ni se ha enterado.

La noticia no ha llegado a oídos de Giorno, pero es sólo cuestión de tiempo a que lo haga; no hay duda que esa noticia ha de llegar al resto del grupo en Roma. No es como que eso pueda cambiarse. Los guardias sólo fueron un trágico accidente.

A pesar del desastre que fue la noche anterior, tanto Giorno como Doppio logran descansar. Despertarían temprano; un cambio de ropa rápido, llevando consigo a Doppio para reunirse con Josuke y las niñas en el restaurante del hotel.

Para proseguir el viaje tendrían que esperar hasta el anochecer por Joseph, mientras tanto el resto podría tomar el desayuno juntos.

Encuentran a Josuke haciéndola de niñera. No sabe si se le han quitado las ganas de ser padre o todo lo contrario. Narcisa esta corriendo alrededor de la mesa y cada vez que Josuke quiere agarrarla esta logra escaparse. Jolyne por su parte, es una pequeña bala, corriendo junto con Narcisa de un lado a otro, escapándose del agarre de su oniichan.

– ¡Buenos días! – Una vez más, Narcisa se ha vuelto a escapar de sus manos. – ¡Narcisa, por favor!

Boungiorno, Josuke.

Narcisa y Jolyne corren para abrazarse de las piernas de Giorno.

– De saber que solo te necesitaban a ti, te habría llamado hace rato...

– Puedes llamarme cuando quieras, Josuke.

No puede, por más que quiere, dejar de mirar con cariño a Giorno. Como cereza al pastel, Giorno no puede evitar dedicarle una de sus muy dulces sonrisas a Josuke.

– No se como se vería que llegara a la mitad de la noche a tocar a la puerta de la habitación ¡No digo que estuviera pensando en hacer eso! – Oh no, vómito verbal. Un efecto secundario de la sonrisa de Giorno.

– ¿Y para qué me necesitarías a mitad de la noche? – Sabe el efecto que causa en Josuke, esa sonrisa coqueta es muy intencional.

Josuke abre y cierra la boca como si fuera un pez fuera del agua. Como quisiera Giorno poder tomarle una foto su cara en ese momento. ¡Le parece tan adorable!

– Igual no me habrías encontrado, salí a dar un paseo anoche.

No ve motivos para contarle los escabrosos detalles.

– Hablando de paseos, ¿Quieres ir a hacer algo? ¡No solo nosotros! Con las niñas y tu amigo... ¿Cómo era? Ah si, Doppio.

Recorriendo Florencia con Giorno, Josuke siente mariposas en el estómago solo de pensarlo, se tiene que regañar mentalmente por ello. Le habría gustado una cita ellos dos solos pero; a) tiene que cuidar a las niñas y b) Giorno sale con Mista.

Giorno considera la opción de salir. Por ahora, le da un pequeño empujoncito, modulando su fuerza para no lastimarlo.

– ¿Vamos por el desayuno? – Josuke sale de sus cabilaciones. Carraspea, desviando el tema. – Es una ciudad muy hermoso––¡digo, hermosa! Tal vez la próxima vez la pueda visitar con más calma.

– No logré ver mucho anoche por la hora, así que podemos seguir recorriendo hasta que de el anochecer.

Tal vez en otro momento puedan salir a solas. Pero en esta ocasión tendrá que ser una salida grupal. A Doppio le gusta más la idea de salir en grupo, aún si como Josuke, quiere tiempo a solas con Giorno.

Giorno Giovanna puede despertar muchas pasiones.

– ¿Y si vamos a servirnos algo? – Por su parte, Doppio cree que es mejor hacer relevo con Josuke. Se dirige primero en italiano a Narcisa y luego en inglés a Jolyne; su inglés es bastante bueno. – El buffet se ve muy bien.

Jolyne se despega de Giorno al escuchar al chico de pelo rosa hablándole en inglés. Si, tiene hambre y quiere también un vaso con jugo de naranja.

Si Josuke supiera que Doppio es un asesino a sangre fría no dejaría a las niñas ir con él.

Doppio les ofrece las manos a ambas, no tiene problemas en cuidarlas un rato. Jolyne se sostiene de Doppio; no le ve nada malo en él, incluso le parece simpático y a Narcisa parece también agradarle. Narcisa siente afinidad por él, esta segura que es por el cabello.

Doppio les ayuda a servirles, el desayuno es bastante común, probablemente por los extranjeros, él les ayuda a servirse.

Es tan gentil como lo sería con Giorno.

Jolyne no es exigente, pide unos waffles y un juguito de naranja, echandole mucha miel. Doppio le cae bien, tan bien como Narcisa. Le dice que tiene bonito cabello, que le gusta su color rosadito.

– – –

– Quisiera traer a mis amigos. Seguro Yukako y Koichi disfrutarían la salida como un viaje romántico y Okuyasu estaría emocionado de salir de Morioh, a lo mejor hasta podemos traer al odioso de Rohan.

Koichi. Ese nombre se le hace muy familiar a Giorno. No puede evitar pensar en el enano japonés que encontró hacía poco más de un año en Nápoles; fue el primer usuario de Stand que había conocido.

Eso no puede ser una mera coincidencia.

– Cuéntame más de tus amigos. Nací en Japón, pero nos fuimos cuando era muy niño, así que no recuerdo nada de ahí. ¿Cómo es Morioh?

– Es una ciudad bastante pequeña. Está a unas tres horas de Tokio, puedes llegar en tren o en auto. Jotaro san dice que probablemente sea la ciudad con más usuarios de Stand en el mundo. Hace un tiempo tuvimos algunos problemas… pero en general es una ciudad muy tranquila. Todos mis amigos tiene un Stand.

Morioh suena como un lugar único en el mundo, una pequeña ciudad con una gran cantidad de usuarios de Stand no es algo que se vea seguido. ¿Serán usuarios naturales, o habrán tenido una flecha?

– Me gustaría ir algún día. También me gustaría conocer a tus amigos. Puedes traerlos cuando quieras, serán muy bienvenidos.

– Y tú siempre serás bienvenido en Morioh, Giorno. Tal vez no haya tantas cosas que ver o hacer como en Italia pero te llevaremos a la playa y no lo sé, los chicos y yo encontraremos cosas divertidas para ti.

– Aun hay mucho trabajo que tengo pendiente con Passione, pero una vez que se calmen las cosas puede que vaya a visitarte.

Quisiera que fuera para el verano, pero entre la organización y la escuela eso lo ve difícil. Ser un Gangstar no es tan fácil como parece.

– Espero que Don Giovanna sepa mantener una promesa. – Porque él ya estaba haciendo sus planes cuando Giorno estuviera en Morioh.

– Soy un hombre de palabra, Josuke. Pero antes de eso tú debes regresar con tus amigos.

– Los dos hagamos una promesa: yo volveré aquí con mis amigos y tú vendrás Morioh. Todos van a amarte allá, yo ya lo hago–– quiero decir, como mi primo o lo que sea que seamos

– En ese caso, es un trato entre caballeros: iré a Morioh a la primera oportunidad que tenga y tú y tus amigos vendrán a Italia.

Y ahí está de nuevo esa adorable sonrisa de Giorno, tan brillante como el mismo día al que alude su nombre. Josuke podría vivir toda su vida adorando esa sonrisa.

Esta jodido, totalmente jodido.

Doppio regresa a la mesa junto con las niñas y sus respectivos platos llenos de comida.

– Yo las cuidaré un rato, no se preocupen. – No quería que su jefe se agobiara cuidando a las niñas y el otro muchacho ya parecía bastante cansado.

Doppio se sentía muy a gusto entre ellos y quería ayudar.

– No te preocupes, Doppio; saldremos todos a dar un paseo.

Giorno no se fia en dejar a las niñas a solas con Doppio; después de anoche ha visto lo desequilibrado que está, no las arriesgaría de esa forma.

– ¡Mira Jolyne!

– ¡Ouch!

Narcisa le jala del cabello a Doppio, intenta compararlo con el suyo, son igualitos. Jolyne se les queda viendo, la similitud es imposible de negar.

– Es como si fueran hermanos.

– ¿Eh? ¿Hermanos? Si, nos parecemos pero dudo que seamos parientes...

Narcisa jala del sueter de Doppio, pidiendole saber queé tanto dice su preciosa muñequita.

Ella piensa que somos familia.

– ¡A lo mejor eres mi hermano! – La idea le hace tanta ilusión.

Eso sería algo lindo, piensa Doppio; sin sospechar que son mucho más que hermanos.

– Mi familia es rara, – Jolyne se encoge en hombros – tal vez son parientes y no lo saben.

Porque entre que su bisabuelo es el padre de Josuke y que Giorno sea su... ¿tatara-tio-abuelo? ya no sabe ni qué esperar de esa enredadera que tiene como árbol familiar.

Doppio y Narcisa se miran, uno tiene ha perdido noción de la mayor parte de su pasado y la otra es huérfana, no sabe nada de su familia.

Doppio le sonríe y peina su cabello, tal vez sí sean familia.

Ojalá lo fueran.

– – –

Con las niñas y Doppio ya en la mesa, Giorno se va con Josuke a servirse el desayuno. No tiene mucha hambre, a pesar de no haber cenado nada más que frituras la noche anterior, sin contar la otra cena de la galería.

Se sirve en un pequeño plato unas cuantas frutas y un pudín en la barra de postres. No puede decirle que no al pudín o a los chocolates.

El desayuno de Josuke tiene un poco de todo, muere de hambre y es un chico robusto. Aunque no tanto como su padre o Jotaro san, mucho menos como el abuelo jonathan.

Josuke le roba una fresa a Giorno de su plato, con la misma confianza como si se tratara Okuyasu o Koichi, reflexiona luego de comerse la mitad de la fresa lo que hizo.

Giorno no le dice nada por robarse de su comida, ¿Para qué hacerlo cuando puede darle un jalón de mejillas y regresarle el favor tomando un waffle? Por lo menos con el robo del waffle y el jalón de su mejilla tiene razones para distraerse de las tonterías que salen de su boca.

Josuke acaba huyendo de vuelta a la mesa antes que termine diciendo alguna estupidez de la cual pueda arrepentirse.

El rubio toma un par de fresas más antes de regresar a la mesa con el resto.

Para entonces Jolyne ya está contándole a Doppio lo enredada que es su familia: que si Joseph era su bisabuelo y a la vez el padre de Josuke, que si el abuelo Dio es padre de Giorno al igual que el abuelo Jonathan.

La menor no tiene ni idea de qué tan delicada es la información que comparte.

Josuke escucha la platica de la menor, pero no le da la mayor importancia. Si es amigo de Giorno es de fiar.

¡Si supiera la verdad!

En su inocencia Doppio no deja de preguntarle a Jolyne. Sus dudas son inocentes pero al final y a cabo sería información que acabaría recibiendo Diavolo.

Justo cuando Giorno vuelve Doppio esta preguntando si han visto al resto de la pandilla de Giorno que él imagina solo debe ser Mista y Fugo, tiene noción que el resto están muertos. Por supuesto, Jolyne le cuenta de los amigos de Giorno: del gótico amargado, el que tiene cabeza de coco y uno que pensó que era chica. También le cuenta que ahora casi la mitad de la familia se estaban quedando en casa de Giorno.

Si Narcisa hubiera entendido la conversación habría agregado que sus nuevos papás eran vampiros.

Y en un ratito, Doppio ya sabía sobre los Joestar y que Bruno Bucciarati, Leone Abbacchio y Narancia estaban vivos. Cosa de lo que no daba crédito y le dirige una mirada significativa a Giorno como si buscara más respuestas en él.

A Giorno casi le da algo al escuchar a Jolyne contándole todo a Doppio. El problema es que ahora no puede decirle nada a la menor, sin levantar sospechas o hacerle creer a Doppio que no confía en él (cosa que es muy cierta). Y lo que menos quiere es eso, no ahora que parece que puede sacarle buen provecho.

– ¿Y cuánto tiempo llevan en Italia? – Doppio continúa con sus inocentes preguntas. – ¿Les ha gustado?

– Llevamos una semana. Mi otousan esta buscando una cosa... no recuerdo que es. ¡Pero vinimos toda la familia junta!

La cereza de ese pastel de mierda se la pone Josuke.

– Es la máscara de piedra, Jolyne. Pero comienzo a creer que no existe y solo fue un pretexto para tener vacaciones.

Giorno quiere tirarse de un acantilado.

Se arrepiente de haber salido de la habitación. ¿Porqué no podía ser un vampiro normal y dormir el resto del día? Ah pero no, él a fuerzas quería convivir con su familia.

Que listo que sos, Giorno Giovanna.

– ¿Qué es la máscara de piedra? Suena como algo salido de Indiana Jones...

– La máscara de piedra no es más que un rumor. – Interrumpe el rubio en un intento de control de daños. – He buscado todo archivo referente a esta y no he hallado ningún rastro de la existencia de alguna actualmente. Es una búsqueda inútil, pero no significa que no sea una buena excusa para disfrutar de su viaje.

Jolyne y Josuke han hablado de más. Giorno no tiene más opción que desviar la conversación o el desmentir la posibilidad de que haya un ejemplar de esas máscaras en Italia.

Sólo cuatro personas, aparte de él, saben que hay una máscara bajo su poder y su ubicación original. De esas cuatro personas, solo dos saben la ubicación exacta de tan peligrosa reliquia.

Si, la máscara fue recuperada durante la primera misión de Fugo, por lo tanto su equipo estaba al tanto de su existencia. Pero una vez obtenido tal objeto, sólo él y Mista sabían dónde había sido escondida.

Podría entregársela a los Joestar, pero siente que esa máscara debe ser propiedad suya. Después de todo esa cosa fue la que transformó a su padre y, por ende, lo que ocasionó el que tuviera aquellos genes vampíricos que posee ahora.

– Me alegra saber que algo tan peligroso no sea más que un rumor. – Aunque ahora que lo piensa, Dio ha creado un montón de vampiros sin ayuda de esta, así que honestamente no le veía mucha utilidad.

– Otousan va a seguir buscándola. Aun si es sin nosotros. – Y no quiere decir que seguro lo hará con Kakyoin pero sabe que es así.

– Dejemos que Jotaro san la siga buscando, tal vez él acabe disfrutando de estas vacaciones.

O no, considerando que ni siquiera les dirige la palabra.

Doppio escucha pero no le queda claro que es la máscara de piedra, sin duda es un objeto antiguo y muy valioso pero duda que sea una simple "piedra".

– Jefe, ¿Y porqué la están buscando? ¿Es acaso alguna reliquia familiar?

– Si le preguntas al papá de Giorno dirá que si, – Josuke simplemente no puede callarse. – Considerando que una máscara así lo convirtió en vampiro pero esa fue destruida y mi papá destruyó otras y si esta es un mito no hay nada de qué preocuparse.

Doppio se queda mirando a su jefe una vez más. Le quedan muchas preguntas pero esta vez se las guarda.

– Si, es una reliquia familiar, por llamarla así. Pero esa cosa pertenece al pasado, y es mejor que se quede ahí: olvidada en el pasado.

Y con esas palabras Giorno da por concluido el tema. No quiere que Josuke siga con su verborrea, ha hablado de más y frente a la persona menos indicada.

De haber sabido que sería tan problemática, habría mandado a destruir esa maldita cosa desde un principio. Pero la curiosidad le pudo más, quería saber el porqué el antiguo equipo de narcóticos tenía tanto interés en esta.

El tema de la máscara quedaría olvidado el resto del desayuno y del día.

Aunque eso no cambiaba que Doppio tuviera más información de la que debía.

Josuke le ha dado poca importancia a lo que Giorno le había dicho sobre Doppio, además considerando lo amable que resultaba y cariñoso que era Giorno no podía ser tan malo.

Además, si la máscara no existía ¿Qué importaba hablar de ella?

A pesar de la molestia, Giorno la oculta bien.

El día se les pasaría dando vueltas por Florencia hasta que oscureciera y pudieran continuar su viaje hasta Venecia, esta vez no habría paradas hasta aquella icónica ciudad de Italia.

La Galería estaría cerrada por lo ocurrido esa madrugada.

Giorno finge total demencia, alegando que seguro debió ser un robo o algo similar.


Joseph se despierta "temprano", apenas cae el atardecer. Todo para poder continuar el viaje a Venecia. Es un viaje de casi tres horas desde Florencia.

Llegan a Venecia sin problemas, es una ciudad preciosa pero aunque le da curiosidad, luego de "ayudar" al viejo amigo de su padre prefiere visitar Air Supplena y mejorar sus habilidades con el Hamon.

Josuke sospecha que el amigo de su padre era más que su amigo, no va a juzgarlo por ello.

Hay otras cosas que le preocupan. Están yendo a un cementerio de noche a profanar una tumba para revivir a un hombre que murió hace décadas.

Mientras se adentran a la enorme isla, Josuke también se siente intranquilo, ¿Estaba bien lo que hacían?

Conoce el camino al cementerio de la Isola di San Michele. Ha estado ahí muchas veces, visitando a su viejo amigo. Ha también considerado el mover sus restos a la isla Air Supplena, donde se encuentra Lisa Lisa; pero eso sería irrumpir en la cripta familiar de los Zeppeli.

Cosa que es justo lo que hará ahora.

Un soborno por parte de Don Giovanna es suficiente para que el guardia se haga de vista gorda y salga temprano de su turno con una buena cantidad de dinero en el bolsillo.

Tanto las niñas como Doppio deben permanecer en el bote mientras Josuke, Joseph y Giorno se adentran en el cementerio.

Josuke pierde la cuenta de cuantas veces le dice a Jolyne que no se aleje del bote. Si supiera que Doppio es causante de lo sucedido en la galería no los habrían dejado solos.

Doppio les dice que no se preocupen que él las cuidará, que esperarán a su regreso. Lo cierto es que estaba aterrado de quedarse ahí esperando, no es muy bueno fingiendo valor pero pone su mejor sonrisa.

Se respira un ambiente de paz en la enorme propiedad, con cientos de árboles que mantienen un toque de vida en el cementerio.

Miles de tumbas y mausoleos, de personas de distintas nacionalidades. Nombres como Stravinsky o Doppler teniendo las tumbas mas visitadas.

Pero, entre los árboles, en una de las tantas tantas secciones del área, hay un viejo mausoleo familiar.

Zeppeli, reza el encabezado.

Dos tumbas simbólicas, la primera perteneciente a William A. Zeppeli, la segunda siendo de su hijo, Mario Zeppeli. La tercera es la razón por la que Joseph está ahí.

Caesar Anthonio Zeppeli.

De su bolsillo, saca una pequeña chachara que compró en la gasolinera: un bote pequeño, color azul celeste, lleno de agua enjabonada.

Giorno le mira con curiosidad, cargando consigo un cambio de ropa para el difunto. No alcanza a ver qué es lo que ha sacado Joseph, pero si puede ver lo que sigue a eso.

Burbujas.

Es un saludo silencioso a su viejo amigo, como siempre lo ha hecho cada vez que le ha visitado.

Las burbujas flotan con suavidad, iluminadas por la luna, las estrellas y la poca luz que se filtra del exterior.

Joseph respira hondo, una corriente de luz le recorre.

Brillante. Dolorosa. El Hamon y su energía de vida que utiliza en las burbujas al soplarlas.

La luz desaparece tan pronto como llegó. El ardor es intenso pero vale la pena; las burbujas ahora iluminan el lugar con una luz espectral.

Acto seguido, Joseph abre el apartado con un golpe en el granito que le cubre, sacando así el antiguo ataúd.

Josuke levantó la vista hacia las burbujas de Hamon, los usos de ese poder no dejaban de maravillarlo, le ayuda a olvidar un instante su siniestro plan.

¿A los muertos les hacía felices volver a la vida de esa forma? ¿Y si los arrancaban de un lugar mejor?

La muerte de Caesar fue violenta, circunstancias perfectas para que su alma no tuviera descanso; pero murió honorablemente haciendo todo lo que estuvo en sus manos por salvar a Joseph y creía tanto en él que se fue al otro mundo con la certeza de que él saldría victorioso.

Murió peleando contra Whamuu, como un gran guerrero del Hamon, lo último que cruzó su mente al morir fue el bienestar de Joseph, ese ruidoso e idiota americano al que quiso con todo su corazón en una época en que tal sentimiento sería todo un error.

Tuvo todos los honores que merecía y décadas después ese estúpido americano quería traerlo a la vida.

Aun pasadas tantas décadas, Joseph sigue sin perdonarse todas las cosas que le dijo. Ha repasado esa discusión miles de veces en su mente, una y otra vez, pensando en qué pudo decir o hacer para evitar que se fuera a cometer un acto tan estupido que acabara en su muerte. Si uno de los dos merecía vivir, era Caesar.

Recuerda que después de derrotar a Kars y decirle a todos que no estaba muerto, fueron a recoger el cuerpo de Caesar. Fue un funeral de ataúd cerrado, debido al mal estado del cuerpo de su amigo.

No pudieron encontrar a sus familiares, ninguna mención más que lo que él sabía por la historia de Erina y lo que Lisa Lisa compartió. Después de ello se atravesó la Segunda Guerra y la dictadura de Mussolini.

Así que, hasta donde Joseph sabe, hasta ahí quedó el legado Zeppeli.

Josuke se acercó a ayudar a su padre con el ataúd, Giorno pronto se les une para dejar con cuidado ese ataúd sobre el suelo. La madera estaba podrida que parecía que se iba a deshacer en sus mano.

¿Cómo estaría el cuerpo? Su trabajo era repararlo, lo sabía.

– ¿Están seguros de que saben como hacer eso?

Giorno le da un ligero codazo a Josuke para que guarde silencio. Josuke de cubre la boca tras el codazo de Giorno, no quiere ser un insensible.

Joseph tiene una mano sobre el borde de la tapa, dudoso de proseguir.

No estaba listo, aun después de todos estos años, no estaba preparado para verlo.

Sé que me estás esperando al otro lado, – su voz es pausada, su italiano es impecable; – pero temo decirte que no podré unirme a ti, Caesar.

Respira hondo, un par de lágrimas se asoman por su rostro. Abre con cuidado, con respeto y cariño aquel ataúd de madera podrida.

Es de esperarse que después de todos esos años, no sea más que huesos y ropa hecha trizas. Puede ver las fracturas del cráneo y el colapso en la columna, es como un maldito rompecabezas.

Así que es mejor que tu vengas a mi lado. Perdóname por lo que estoy a punto de hacer. Perdóname por el tipo de vida que tendrás de aquí a la eternidad.

Lo último que Josuke imaginó fue ver su padre llorando, le rompe el corazón. Aunque no entiende las palabras de su padre el sentimiento es evidente. Todo el camino no ha dejado de pensar si hacen bien o mal pero ya lo ha decidido, eso no importa, no podía dejar que su padre sufriera de esa forma.

Ahora la pregunta era ¿lo lograrían?

– Josuke, Giorno...

Esta es la parte en la que le pide a su hijo ayudarle a reparar el cuerpo y a Giorno a regenerar el resto. Pero carajo, siente el nudo en la garganta, no puede acabar la frase. Se siente como un imbécil, llorando frente a su hijo. ¡Debería darle vergüenza!

Se limpia el rostro con la manga de su ropa, aunque eso no detiene el flujo de sus lágrimas, por más que intente contenerlas le resulta inútil.

Giorno entiende bien ese sentimiento, lo vivió en Nápoles hacía poco. Toma la mano de Josuke con un toque aún cálido. Detrás suyo aparece Requiem, con esa aura dorada que cubre tanto a Stand como a usuario.

Josuke vuelve a la realidad a través del toque de Giorno, el aura dorada le da un toque casi celestial.

– Esta bien otousan, lo traeremos de vuelta.

Sin soltar a Giorno, Josuke se arrodilla frente al ataúd abierto, esta nervioso. ¿Y si falla? Nunca había reparado algo tan antiguo. Crazy Diamond aparece detrás suyo. Él y Giorno tienen poderes similares pero sus Stands son muy diferentes.

Giorno tiene sus dudas al ver los restos de Caesar; era como hacer un cuerpo desde cero, teniendo a la mano sólo la estructura ósea como guía.

Joseph por su parte, espera. Espera, desabrochándose el collar que trae en el cuello. Dio le dijo que debía traer algo que haya pertenecido a Caesar y Joseph está seguro que no se refería a algo simbólico como las burbujas.

Pero para eso primero debe de tener un cuerpo al cual traer de vuelta el alma.

El destino lo tienen escrito en su sangre, son esos lazos que definen a ambos lados de la historia. Esa misma historia que dio inicio aquella fatídica noche en la que Dario Brando encontró el carruaje de los Joestar. Sólo el tiempo revelará cual es aquel destino que los une o que los aparte. Por ahora, esa gravedad trabaja a su favor.

El agarre entre ellos de vuelve fuerte, el vínculo es notorio entre ellos, la fuerza vital del hamon se transmitiría a través de su mano sin que fuera la intención de Josuke. Giorno siente la energía del Hamon, es cálida y agradable, similar a la energía que emana Gold Experience al crear vida.

La mano libre la cierra Josuke en su puño, el cual se vuelve uno solo con el de Crazy Diamond. Al igual que Josuke, la mano libre de Giorno se vuelve una con la de Gold Experience.

– Aquí vamos...

Josuke mira por un breve momento a Giorno y después a su padre.

Odia darse cuenta en ese lugar, en ese preciso momento que esta total y completamente enamorado de Giorno Giovanna y que también desafiaría a la muerte por él. Giorno no sospecha hasta qué punto pueden llegar los sentimientos que alberga Josuke por él; tal vez sólo lo calificaría como un crush adolescente, sin esperar que eso dure más allá que esas vacaciones.

El amor tan adolescente es tan puro y decidido.

¡Ojalá se tratara de un enamoramiento pasajero! Pero hasta el último día de sus vida, el amor que sentía por Giorno iba a estar ahí, aún cuando empezara a mirar con otros ojos a cierto mangaka.

Y entonces pareciera que va a golpear los restos de Caesar pero antes de hacerlo tiene una idea mejor.

– Tal vez si lo hacemos al mismo tiempo funcione mejor...

Estoy listo. – Giorno cruza miradas con Josuke. Responde al unísono con su Stand; se da una idea de lo que va a sugerir aun antes de escucharlo.

Otra de las cosas que Giorno comparte con Dio, es un efecto pasivo que tiene en quienes le siguen. Inconscientemente, les empuja a mostrar todo su potencial, tal y como ahora sucede con Josuke.

Juntos, pueden ser una fuerza imparable.

Josuke asiente y dirige ambas hacia la altura del viejo cráneo.

Por un momento está seguro que podría hacer cualquier cosa al lado de Giorno. Con ese pensamiento, la habilidad de Crazy Diamond y su Hamon se combinan para reparar el cuerpo. Aquello se le sumaba las propias habilidades de Giorno; el ataúd poco a poco se empapa de luz que pronto se desborda como si fuera oro líquido.

No sólo repararán el cuerpo de Caesar, si no que la madera del ataúd rejuvenece, incluso salen brotes verdes de esta. La vida surge a sus alrededores. Brotes de hierba y flores aparecen, incluso los ramos que la gente deja en las tumbas parecieran regresar a la vida.

Vida, ellos pueden generar vida.

Pero las flores no son lo único que revive y quizá no toda la vida será grata.

Y si, eso podría haber durado más, pero Giorno no puede con la carga del Hamon. Empieza a arderle como lo haría el permanecer bajo la luz del Sol sin protección.

¡Wryyy!

A los pocos minutos, se ve obligado a soltarse de Josuke, sintiendo su brazo irritado al punto de arder.

Aquel poder deja de fluir cuando Giorno aparta la mano pero no hace falta más, además de toda la vida surgida a sus alrededores, dentro del ataúd el cuerpo de Caesar esta inmaculado, justo como la ultima vez que Joseph lo vio: un atractivo joven italiano rondando sus veintes.

Joseph está asombrado por lo que ve— no, asombrado no llega ni a describir una cuarta parte de la sensación que siente. Aquello no tiene precedente, los poderes de ese par ya eran impresionantes por separado, juntos resultan toda una maravilla.

Una muy peligrosa.

– ¡Giorno! – Pese a lo que acaban de crear entre ambos, la atención de Josuke atención recae exclusivamente en Giorno al verle herido herido. –¿Te duele? Fue el Hamon ¿cierto?

Giorno se sostiene el brazo, este muestra las marcas de irritación, como si fueran raíces rojizas que recorren la parte afectada.

– ¿Qué fue eso...?

– Eso fue Hamon, Giorno. – Responde Joseph. – Es fuerza vital, el mismo tipo de energía que emana el Sol.

Quizás debió advertirles antes; pero estaba muy metido en sus propios pensamientos y sentimientos como para recordar el detalle. Además, Giorno no es afectado por el Sol, a simple vista, ¿Cómo iba a saber que el Hamon le haría daño?

– Habría sido muy util saber eso antes. – Se queja el rubio tras otro wrysseo. Tendrá que buscar un trago más tarde, si quiere que ese maldito dolor desaparezca.

– Te sanaré. – Josuke se preocupa por Giorno, ha sido un idiota al no considerar el daño que el Hamon le dañaría.

Toma su mano entre las suyas, Crazy Diamond puede arreglarlo. El problema es que cuando quiere hacerlo, el Hamon fluye de inmediato, de forma natural e involuntaria.

Josuke lo suelta de inmediato.

Giorno retrocede, una vez más se escucha un wryy en protesta y se pela los colmillos como un gato herido. Gold Experience por su parte suelta un par de manotazos hacia el japonés, acompañados por unos muda muda. El Stand abraza por encima de los hombros a su usuario, de la misma forma protectora que siempre ha hecho.

– Déjalo así, Josuke. Sanará por su cuenta, creo.

Crazy Diamond no se iba a quedar cruzado de brazos ante los manotazos de Gold Experience. Josuke esta avergonzado y confundido, hasta ese momento había podido usar su Stand y el Hamon independientemente. No sabe que paso y al parece no es momento de preguntarle a su padre que sucede, él parece estar en la otra parte de ese profano ritual.

Josuke no lo sabe pero en lo próximos días no va a poder tocar a Giorno.

Joseph ignora la riña del par; su atención permanece sobre el ataúd y sus alrededores. Es una imagen maravillosa, parecía sacada de un viejo cuento de hadas. Una vez más, le gana el sentimentalismo.

Sacude la cabeza, debe de concentrarse en lo que sigue a esto. La vida aún no fluye por su cuerpo, aún necesitan su alma.

Recuerda lo que le había dicho Dio junto con sus acciones en el cementerio de Nápoles. Se muerde la mano derecha, dejando que la sangre fluya, poniéndola sobre la cabeza del rubio. Con la mano izquierda sostiene el collar.

No tiene idea de qué es lo que debe esperar de esto.

Caesar parece dormido dentro de su ataúd, la sangre de Joseph baña su cabeza, no parece haber cambio alguno.

Sus alrededores están en completa penumbra, como si nadie más que el y el cuerpo de Caesar existieran.

Los vampiros están entre la vida y la muerte, si lo permiten pueden arrastrarse un poco por la segunda. Si Joseph se queda muy quieto y concentrado, así como puede ver los stands, puede ver los restos de la energía que alguna vez fueron seres humanos.

Almas quizá o fantasmas, por lo menos restos de lo que alguna vez fue el espíritu de una persona.

Si nada los atan a ese mundo y si pasan demasiado tiempo simplemente se desvanecen como algo que acaba por desgastarse.

Incluso sobre el cuerpo de Caesar vería esos rastros de espíritus, solo debe "llamarlo", todo depende mucho de su voluntad.

Puede ver algo a la distancia. Su mano sujeta con fuerza aquel collar que ha conservado consigo durante décadas, aferrándose al recuerdo de Caesar y de todos los sentimientos que alberga hacia él.

Inconscientemente, su Stand se materializa alrededor de sus brazos.

Hermit Purple no es un Stand ofensivo, no al nivel de Star Platinum o Crazy Diamond; su función es más práctica y versátil. Desde mostrar imágenes "espirituales" hasta canalizar el Hamon de su usuario para poder transmitirlo sin herirle tanto.

Esa noche, Joseph descubre otro uso más para su Stand: una "guia" que rastrea el alma de Caesar.

A veces las almas se quedan cerca de sus cuerpos, otras siguen a sus asesinos o a sus seres queridos.

Siempre ha habido algo de Caesar al lado de Joseph y en ese momento se manifiesta como un sentimiento cálido rodeándole. Unas manos fantasmales rozando su rostro, unos labios invisibles plantando un beso en sus labios, uno tan suave como el roce de plumas.

Caesar ha acudido al llamado de su JoJo. Es un alma que está en paz, feliz de reunirse con su amado una vez más.

Poco a poco, la oscuridad se ilumina, la vista de los alrededores regresa a la normalidad y Joseph siente la mano ajena en sosteniéndole la muñeca. Lo primero que ve al regresar a la realidad, son esos ojos azules mirándole fijamente.

– Caesar...

El regreso de Caesar ha sido apacible casi como la bella durmiente despertando gracias al príncipe, pero no deja de ser un hombre que murió hace décadas y que fue arrancado de la muerte cuando estaba en paz.

Caesar reconoce a Joseph pero no puede hablar, ni moverse del todo, como si sus músculos estuvieran entumidos y a él le costara salir de un largo sueño.

Le tomará un rato ser consciente de si mismo.

Varios gritos irrumpen la tranquilidad de esa noche. Las voces familiares resuenan a la distancia. Tanto Giorno como Josuke parecen ser los primeros en reaccionar.

– ¡Narcisa!

– ¡Jolyne!

Por un lado, Giorno teme que algo haya pasado con Doppio y las niñas. Mira fugazmente a Joseph, quien parece abstraído en el despertar de su viejo amigo como para darse cuenta de lo que ocurre a sus alrededores.

Joseph no lo piensa dos veces, él va a ir a buscarles. O esa es la intención, pero algo le esta sosteniendo de los tobillos.

Ahora le toca a él gritar. Es un chico valiente, pero ¿Quién no se asustaría al ver unas manos huesudas con carne podrida aferrarse a sus tobillos?

¡Gold Experience!

Con el grito el Stand actúa rápidamente, golpeando el suelo. La hierba recién crecida trasmuta a enredaderas, sujetando la mano putrefacta que ha atrapado a Josuke para arrancarla.

No es hasta que le llega el olor del resto de los muertos cuando Joseph se da cuenta de lo que está pasando a sus alrededores. ¿Porqué están saliendo los muertos de sus tumbas como si fuera una película de clase B?

¡Oh my God! ¡¿Qué rayos hicieron?!

– Es evidente lo que acabamos de hacer. Es mejor irnos lo más pronto posible.

Joseph asiente, regresa su vista hacia Caesar. No esta seguro si va a reaccionar ahora o no, tampoco esta seguro si hacer la conversión ahora o una vez que Caesar reaccione.

No, lo hará más tarde. Toma al italiano, cargándolo con facilidad.

– Giorno, Josuke, despejen el camino, ¡Tenemos que regresar al bote!

No hace falta repetirlo, el par de adolescentes se preparan para abrirse paso antes que el resto de los cuerpos terminen de salir entre las tumbas.

Increíble, sólo habían ido a revivir a un sólo muerto, y terminaron por traer de vuelta al resto del cementerio.