Antes de comenzar esto es un FanFiction no soy dueño de Starcraft ni de My Little Pony ambos pertenecen a sus propias creadores Blizzard Entertainment y HASBRO por este medio hago. De su entendre que esto lo hago. Por diversión sin planes de lucro así mismo en esta historia pueden aparecer personajes de otras historias que les extraigo para mi uso en este crossover ¿me falto algo que mencionar? A si la crítica. Las críticas constructivas siempre serán apreciadas.

Editor: ¿Se busca Editor?

: Especial Caracteres:

-Persona que habla-

* Telepática Comunicación *

/ Pensamientos personales para uno solo /

(Acción)

Mientras la princesa Celestia reinaba sobre sus menores en el interior del Everfree una nube de humo hacía su camino a ella mientras la lluvia les mojaba.

Cuando la princesa Celestia lo noto hizo callar a las Mane Six con una orden mientras reunía su magia en torno al pergamino que se materializó y sin dudarlo rompió el sello que pertenece a su hermana menor.

Y mientras leía su contenido comenzó a negar con su cabeza mientras una expresión de horror se hacía presente en sus facciones mientras sus ojos de lágrimas se llenaron. Ante tal cosa incluso las reacias Mane Six contuvo sus alegaciones.

Más las lágrimas de la princesa Celestia fueron su única llamada. Cuando le llamaron. Al final la princesa Celestia rompió en llanto mientras corría tan rápido como le era posible por el bosque seguido por las Mane Six que apenas y podía mantener el ritmo.

Capítulo 14 Una confrontación y Una traición inevitable.

Minutos antes de que las princesas y los nobles de la región de Ponyville regresaran a la ciudad.

-Guardia Real- Princesa Luna. El Mariscal Garithos ha dado la orden de tomar a los infectados. Y prepararlos para la ejecución.

-Princesa Luna- Que ha hecho? ¡What! Los doctores mencionaron que la infección aún está en su fase inicial.

-Guardia Nocturna- Su alteza… Publicaciones son sus órdenes.

-Princesa Luna- Convoque a las fuerzas leales detendremos esta ejecución.

Y con una reverencia ambos ponis salieron del recinto donde la princesa Luna se encuentran para dar aviso a las fuerzas presentes. Sin siquiera ser notado el joven dragón salió de las sombras ya con pergamino y pluma en mano. Mientras los miembros de la Guardia Real y la Guardia Nocturna alistaron sus armas y armaduras. En preparación de lo que acontecerá.

Mientras la Princesa Luna veía la tormenta en el horizonte

Mientras la tormenta desataba su furia en la ciudad los guardias marcharon solemnemente mientras la princesa Luna veía al horizonte en busca de su hermana y sus amigas mientras seguía su camino al campamento del ejército.

Pero solo ella se vió mientras entraba comandando a las leales guardias de la casa real. La mayoría de los soldados al servicio del gran Mariscal Garithos eran veteranos que combatieron en decenas de campañas bajo las órdenes del Mariscal dadas por la Princesa Celestia. Por lo que tratar con nobles cunas no estaba fuera de su experiencia, por lo que no interrumpieron la procesión hasta que llegaron a las tiendas de los oficiales dónde fue abordado la princesa por un trío de guardias que vigilaban el camino por cualquier anomalía.

-Soldado-! Alto¡ Cuál es el asunto que trae a la Guardia Real al campamento del ejército?

-Guardia Nocturno-! Nuestro negocio es con el alto mando Soldado y solo con ellos lo hablaremos¡

-Soldado-! Esa no es justificación alguna para irrumpir de esta forma¡! Por la presente se les ordena Guardia Real regresar a sus cuarteles. Ya informaremos al Mariscal del incidente…

-Princesa Luna-! Soldados se apartaran del camino de la Guardia Real que está siguiendo órdenes de la casa Real¡

Ante la presencia de la Alicornio el guardia dio la orden a uno de sus compañeros que corrió a informar a la carpa del Mariscal. Mientras intentaba ganar tiempo el soldado se paró frente al Alicornio y sostuvo su mirada.

Sin que lo sospecharan las Princesas Celestes. Las Feathers Raven Blacks durante el tiempo reclutado miembros desde el ejército y tomado más influencia en la cadena de mando al punto de tener voz y capacidad de veto.

Al ver la clara insubordinación del soldado ante ella la princesa Luna sintió como una rabia incontrolable emergió de su interior y aunque logró contenerla. Sabía que no podría mantenerla a raya eternamente y mientras sostenía la vista de aquel semental dió sus órdenes.

-Princesa Luna- Guardias capturan vivo o muerto a cualquier insurrecto que ose sublevarse…

Ante las palabras de la princesa Luna los guardias reales se sintieron incómodos. Más acataron sus órdenes y sin siquiera dudarlo sometieron al soldado que impedía el paso de su majestad. Y arrastrado a un lado mientras le colocaban cadenas en sus cascos para contenerlo mientras el otro soldado presente corría dando la alarma en el campamento. Para ser silenciado un momento después por un pegaso que impactó sus cascos contra la parte posterior de su cabeza llevándolo al suelo dónde quedó inmóvil, pero el daño estaba hecho. Cual si tratase de una marabunta de hormigas los soldados emergieron de sus tiendas con las armas desenfundadas para repeler al enemigo y sin duda ni demora rodearon listos a los atacantes.

Por unos minutos ambas partes mantuvieron la distancia aún que los soldados y los Guardias eran en esencia lo mismo no dejaban de ser dos ramas diferentes de un mismo árbol por lo que aunque estaban crecido del mismo lugar sus pensamientos era diametralmente opuestos mientras que unos eran orgullosos de su poción para los otros era un trabajo nada más nada menos.

Así mismo tenían experiencias muy diferentes y una conceptualización de la cadena de mando y las leyes suscritas a seguir mientras que para los Guardias Reales las Princesas eran la máxima autoridad para los Soldados era la cámara de los Lores quién tenía el mando absoluto sobre las fuerzas armadas .

Durante siglos se había dibujado una clara línea para ambas partes, pero para la princesa Luna aquella línea era irracional por decir lo menos. Incluso llegaron a discutir las hermanas por el hecho sin llegar a un consenso. Para no tener más remedio que desistir de la idea de reformar a las fuerzas armadas del Reino.

Inevitablemente uno de los lados atacó al otro, pero serían siglos más tarde que un historiador diría quién fué.

A lo lejos en la ciudad de Ponyville los Nobles y las Princesas entraron a todo galope.

Mientras en la distancia se podía ver el incendio en el campamento del ejército mientras devoraba las tiendas de campaña.

Mientras los administradores civiles coordinaban los esfuerzos para detener la propagación del fuego a la ciudad. Pudieron ver cómo las princesas y los nobles regentes galopaban en dirección al infierno.

Mientras que en el foro interno de la Princesa Celestia intentaba dar razón a lo que ocurrió. Las Mane Six intentaban dar razón por qué nadie parecía dispuesto a ayudar a controlar el fuego a las orillas de la ciudad.

Pero solo una respuesta se contestaría esa noche. Mientras las nobles cunas hacían el último esfuerzo los vieron tendidos sobre charcos carmesí números guardias habían perdido su vida esa noche, pero quién lo había hecho no parecía estar cerca o eso parecía a primera vista mientras.

Fue entonces que lo vieron un grupo de soldados que se encontraba quemando las carpas mientras que otros apuñalaban los cuerpos de los Guardias caídos para asegurar su muerte. Ante tal espectáculo las Mane Six retrocedieron ante el horror que presenciaban y con asco vieron lo que ocurría. Aún en sus luchas más feroces nunca habían visto la muerte tan de cerca así mismo Celestia había mantenido a las niñas alejadas de cualquier tipo de formación militar real prueba de ello había sido los numerosos rechazos de Rainbow Dash de la academia Wonderbolts y que a la fecha se encontraba en observación en todo momento mientras se encontraba acuartelada.

Por lo que la única que encaró a los Soldados fue la Princesa Celestia que sin dudar atravesó el sendero de muerte y destrucción en busca de respuestas.

-Princesa Celestia- !Soldado explique que a ocurrido¡

-Soldado- … Su alteza. Fuimos atacados por la Guardia Real comandada por la traidora Princesa.

-Princesa Celestia- Donde está el Mariscal soldado?

Mientras el intercambio ocurría lo pudieron ver entre uno de los grupos derribados. Uno de los guardias respiraba con trabajo mientras la sangre se acumulaba como con el resto de los guardias.

La primera en estar junto al Guardia fue Fluttershy seguida del resto de las Mane Six. Lamentablemente su acción no quedó ignorada y uno de los soldados comenzó a andar en su dirección. Para Celestia que deseaba negar que sus tropas se sublevaron en contra del Reino y ver a sus pequeños ponis como enemigos del Reino. No se percató de aquel Soldado que se acercó a las niñas, por lo que cuando escuchó el grito ya era demasiado tarde y ante ella una imagen que se correspondía al horror a su alrededor.

Dado que una de Mane Six se encontraba sobre el piso mientras que el resto de las niñas estaban auxiliando a su amiga que perdía sangre rápidamente mientras que el Soldado permanecía inmutable junto el ala de un pegaso.

Por lo que Celestia se vio en la necesidad de someter inmediatamente al atacante que sujeto con su magia e impactó al soldado contra los traidores que quemaban el campamento.

Aún cuando en el proceder uno de los traidores sufrió lesiones letales mientras los otros individuos fueron incapacitados. Mientras la princesa tardó apenas unos segundos en alcanzar el cuerpo sangrante de Rainbow Dash mientras que el resto de las Mane Six intentaban detener el sangrado de dónde una vez estuvo el ala que ahora se encontraba en el suelo junto al Guardia Real muerto dado que era visible la herida realizada en su garganta.

-Princesa Celestia- Niñas voy a transportarlos al hospital. Rainbow Dash aguanta.

Aun cuando vió el rostro aún en estado de shock no pudo detenerse a pensar o podría perderla por lo que optó por transportarlas con un hechizo al hospital tan solo un segundo después junto a la mutilada extremidad.

Mientras Celestia contemplaba un segundo más de lo necesario el lugar dónde una vez estuvieron sus protegidas. Mientras el incendio consumía poco a poco el campamento. Cuando lo escuchó detrás de ella y reaccionando con la experiencia de mil batallas logrando esquivar la hoja que con funesto fin fue blandida en su contra.

Cuando Celestia vio a su atacante no podía creerlo dado que el soldado que pensó haber asesinado seguía de pie, pero eso no fue lo que la alteró dado que parte de la armadura se había desprendido mostraba una cadena unida a un símbolo que la hizo sentir hielo en su columna cervical. Dado que sobre el pelaje el símbolo de Las Feathers Raven Black se encontraba nunca había tenido pruebas de la infiltración de tal enemigo lo poco que obtuvo fueron rumores y antes de que lograra dar con la fuente de la información desaparecía sin dejar rastro alguno que seguir.

Durante siglos había creído ciegamente en los Soldados y Nobles que gobernaban su ejército pensó que el honor y el deber serían suficientes para mantenerlos leales a la corona y durante mucho tiempo así fue.

Mientras Celestia seguía esquivando con la habilidad y agilidad de una doncella de guerra. Aún cuando el soldado tenía el arrojo necesario y la habilidad para encarar a un general en combate. Aunque meritorio no sé podía decir lo mismo de la princesa Celestia.

Durante unos segundos continuó la farsa que actuaba la Princesa mientras preparaba un hechizo que en milenios no había usado incluso cuando se enfrentó a su hermana.

En el interior de una oscura bóveda en un distante castillo un arma fue tomada de su lugar de descanso.

Mientras el soldado intentaba acorralar a Celestia se percató del tenue brillo en los ojos de la traidora Princesa y más por instinto saltó lo más lejos que pudo solo segundos antes de que pasara tan veloz que durante un momento fue una forma casi fantasmagórica mientras giraba al rededor de la innoble princesa.

Más cuando la vió sintió una ira como nunca antes sintiera. Dado que sostenida por la princesa un arma creada por la alianza se alzaba en contra de uno de sus descendientes una prueba de su traición.

Para Celestia aquel objeto era un amargo recuerdo dado fue que en él su esencia misma yacía un pecado que jamás podrá resarcirse y una testimonio tangible de lo que una vez fue y nunca más será.

Cincuenta mil años atrás.

Antiguo imperio de Cristal.

-Antiguo Rey- Bienvenida su alteza. Tan hermosa como siempre.

-Celestia- Gracias su majestad. Hacía tiempo que nos vimos por última vez cómo se encuentra el joven príncipe?

-Antiguo Rey- Ahora está bajo la guía y tutela de un Paladín de la luz.

-Celestia- Ya han pasado tantos años?

-Antiguo Rey- Simplemente es el ímpetu de los niños por crecer. Simplemente su ego era más grande que el castillo donde residimos.

-Antiguo Rey- Pero ese justamente es el motivo que la trae al Imperio o no? Su alteza.

-Celestia- Me temo que sí.

-Antiguo Rey- Supongo que el tiempo a llegado costó mucho más de lo imaginable encontrar el Oricalco y el Adamantio. El Hiperión y el Titanio fue más fácil ubicarlos y extraer, pero no menos peligroso.

-Celestia- Supongo entonces que está completo?

-Archimago de Dalaran- No exactamente… está preparado para comenzar el proceso, pero aún no tenemos el catalizador y me temo que nunca lo tendremos hemos cultivado múltiples cuerpos pero ninguno parece tener una conexión con su esencia me temo.

-Archimago de Dalaran- Tal vez si usaramos. Aún pariente sanguíneo.

-Celestia- Jamás. Me has escuchado representan de Dalaran no me importa si tu ciudad es un estado independiente. Si osas tomar siquiera una pluma de mi hermana marcharé sobre tu ciudad hasta que la vea completamente destruída.

-Archimago de Dalaran- Cómo os atrevéis amenazar a la Ciudad Estado de Dalaran. Nosotros somos los legítimos maestros del día y la noche no ustedes…

-Antiguo Rey- Silencio¡ Su alteza comprendo su negativa a tal acto pero recuerde que ya una vez estuvimos a punto de perderlo todo. Se que para ustedes es inimaginable, pero para sus padres que vivieron durante ese periodo cada batalla contra la legión significaba miles de sacrificios y muchas veces las victorias fueron pírricas.

-Celestia- Aún así no entregaré la vida de mi hermana. Y de ser preciso mi Imperio abandonará la Alianza de mis ancestros.

-Antiguo Rey- Su Alteza no puede hablar seriamente si abandona ahora la Alianza los Windigos arrasarán con todo el planeta. Morirán millones.

-Celestia- Ya he hablado su Alteza. Hasta que no allá un catalizador mi Imperio se limitará a asuntos internos.

-Celestia- Buen Día Su Alteza.

Una década más tarde.

-Celestia- Ha pasado tiempo desde que vine a estas cámaras. Qué es lo que busca la alianza de mi en estos días oscuros.

-Archimago de Dalaran- Abominación nos estás condenando a todos a una muerte por inanición.

-Antiguo Rey- Princesa Celestia. Tiene que para esta situación ya miles han muerto. Y los Windigos arrasarán con más regiones cada vez pronto solo la magia salvaje reinará este mundo.

-Celestia- Ésto ya fue hablado y sabe también cómo yo que no es una cuestión de querer o no es una cuestión de tener las herramientas para tal tarea. Sabe también cómo yo que el exterminio de dichos seres es imposible con nuestras armas.

-Magni quijada de bronce- Si es un arma la que necesitas nosotros la forjamos.

-Archimago de Dalaran- ¡No! ¡Un sucio ser cómo los suyos jamás pondrá pie alguno en Dalaran!

-Celestia- Rey bajo la montaña reconozco la grandeza de su gente para la forja. Sin embargo lo que me piden sacrificar está fuera de discusión.

-Magni quijada de bronce- Y si no fuera tu hermana a quien tendrías que sacrificar?

-Celestia- Si existe tal opción la considera.

-Magni quijada de bronce- Sabías palabras. Temo deciros que viene con un precio a pagar.

-Archimago de Dalaran- Y cuál sería ése costo?

-Magni quijada de bronce- Me temo que lo desconozco solo el señor supremo de los Dragones lo dirá a quien lo busca.

-Archimago de Dalaran- Esas bestias salvajes no poseen tal poder.

-Magni quijada de bronce- Tu decisión Monarca del Sol.

-Archimago de Dalaran- Ésto es una pérdida de tiempo. Tenemos que centrarnos y convencer a la impía princesa...

-Celestia- Rey bajó la montaña decirme dónde encuentro al señor de los Dragones?

Tres años más tarde.

En un remoto archipiélago de islas volcánicas.

Le avía tomado a Celestia tres meses con el apoyo de su reino ubicar el trono de Fuego y más de dos años para atravesar la distancia en tan severas condiciones en el viaje había perdido incontables vidas ya fuera a los rigores del clima o en luchas contra las numerosas bestias salvajes que buscaban prosperar en aquel mundo.

Pero contra todo pronóstico finalmente había completado su misión y ansiaba volver con su premio más el funesto destino que le esperaba era aciago y como dijera el Rey Bajó la montaña protegido por el Señor de los Dragones el cristal era o eso parecía más la realidad era otra.

-Celestia- Saludos señor de los Dragones. Soy la...

-Señor de los Dragones- Se quién es usted encarnación del astro real. ¿En qué puede ayudarle el actual Lord de los Dragones?

-Celestia- Lord de los Dragones vengo en busca de un fragmento. Del trono de fuego.

-Señor de los Dragones- Pequeña pony que te hace creer que eres merecedora de tal regaló? Siquiera sabes que te pedirá a cambio el trono?

-Celestia- Escuché del Rey bajo la montaña sobre que un precio sería determinado. Y conmigo he traído riquezas sin igual.

-Señor de los Dragones- Me temo pequeña pony has malinterpretado la advertencia.

-Señor de los Dragones- Acércate pequeña pony y coloca tu casco en el Cristal y observa el precio que te obliga a pagar por su fragmento.

Cómo si un torrente embravecido la arrastrar la monarca del Sol camino dentro de la cámara a Merced del anciano Dragón más este ni se inmuto ante su presencia hasta que estuvo delante del misterioso cristal y con dudas extendió su casco y apenas rozando suavemente el cristal sintió el peor de los suplicios más lo que la aterró fue la voz que en su mente escuchó.

Mientras los minutos pasaban el imponente Dragón miró y con su cola tocó por debajo del abismo donde el cristal brotaba del mundo mismo.

Pero enseguida se arrepintió de hacer aquello porque lo que pidió el Trono fue más allá de lo concebible.

Mientras los minutos pasaban Celestia no se movió hasta el instante previo cuando un crujido repugnante se escuchó y un trozo de buen tamaño se desprendió del trono de fuego.

Y ante la desconcertante mirada de los ponis vieron como la Monarca del Sol sostenía el fragmento cuál si se tratara del ser más preciado.

Pero fué el Antiguo Dragón el que se pronunció mientras que una lágrima recorría su antiguo rostro.

-Señor de los Dragones- Monarca del… no. Ya no es un título adecuado Princesa Celestia… siento con pesar decirle que acepto un mal trato.

-Princesa Celestia- Para salvar a mis pequeños ponys una madre está dispuesta a darlo todo sin dudarlo.

-Señor de los Dragones- Así que esa fue tú convicción Princesa Celestia. Espero que encuentres consuelo en ellos por lo que has sacrificado.

-Señor de los Dragones- Pero te daré un consejo antes de que te marches hace mucho tiempo los Dragones éramos seres muy diferentes a los que somos ahora, pero qué tan diferentes somos bueno te diré que nuestra codicia fue nuestro menor rasgó. No permitas que tus virtudes se desvanezcan en el paso del tiempo.

-Princesa Celestia- Gracias Lord of the Dragons.

-Princesa Celestia- Soldados dejar todo lo no esencial necesitamos regresar lo más rápido.

-Soldado- Por su comando.

Medio año más tarde en la ciudad estado de Dalaran.

Durante el infernal invierno los maestros de lo arcano lucharon como todos los demás aún que sus pérdidas fueron apenas discutibles dado que la mayoría de las pérdidas fueron de milenarios unicornios que habían extendió sus vidas con saberes arcanos.

Por lo que no hubo falta de mano de obra cuando la Monarca del Sol fue escoltada a la ciudad con un singular cristal que latía con un poder atronador. Bajo su atenta mirada y un año más tarde fue completado dentro de uno de los complejos arcanos un arma con la que desterrar a los Windigos sin saberlo un fragmento fue robado en el proceso de crear el instrumento.

Durante la posterior batalla entre la alianza y los Windigos se arrasarán sin compasión grandes extensiones de tierras algunas de aquellas devastadas tierras cubiertas de hielo serían el origen de las tierras malas.

Cuando finalmente fueron expulsando de su mundo a los ajenos seres sin saber que solo eran la vanguardia de los que vendría.

En Ponyville

En el infierno que era el campamento del ejercicio real ahora yacía entre los cadáveres uno que fue decapitado pero cuya herida fue cauterizada al instante por un arma que hacía milenios no era empuñada en contra de ningún ser.

Y en el susurro de la tormenta una lágrima fue derramada no por el poni que muerto yacía delante de ella si no por los que vendrían después de él.

Mientras Celestia observaba el horizonte no sintió ira o tristeza alguna más si un gran pesar por lo que tendría que hacer. Por lo que comenzará a andar siguiendo los rastros más que evidentes de los ahora traidores que habían conspirado con antiguos enemigos de la corona.

Y envuelta en las sombras aún con su inmaculada apariencia gracias a la tormenta y caminará con pasos decidido y para los Ponis que estaban lo suficientemente cerca para distinguir a la figura andante afirmaron más tarde que vieron a una figura espectral envuelta en túnica negras etéreas con una guadaña caminando con calma a través de aquel infierno caminando a su siguiente cosecha.

Hospital de Ponyville.

Para aquellos médicos que bien habían tenido la suerte o la desdicha de ser los médicos encargados de la salud de cierto grupo de jóvenes yeguas que tenían una cierta tendencia a sobrevivir a lo que muy pocos seres serían capaces de hacer entrar en zonas con enfermedades altamente infecciosas, letales y desconocidas. A seres que para todos los propósitos eran depredadores apex contra el que cualquier Pony encontraría una terrible muerte a deidades antiguas.

Éste grupo en particular y más tarde un trío de potrillas dos con relación sanguínea y una sin relación concluyente. Se unieron al anómalo grupo de jóvenes en su día.

Las anomalías durante años fueron el foco de estudios y debates por parte del personal médico que durante años pensaron en ellas más como magia condensada. Solo meros recipiente con forma de pony más que un pony real y así hubieran seguido pensando si no fuera por lo que esa noche ocurrió.

Cuando el destello de magia se dispersó vieron a cierto grupo en cuestión y un charco de sangre en crecimiento por lo que corrieron a ayudar al lesionado más para su horror la sangre brotaba desde donde un ala debía de encontrarse y la extremidad faltante a un metro se encontraba en minutos los médicos reales y el personal médico se encontraban trabajando en una de las anomalías.

Tres horas más tarde en el hospital.

-Medico Real- Princesa Sparkle hemos hecho todo lo que está en nuestros cascos para salvar a la Duquesa Rainbow Dash, pero me temo que no tengo buenas noticias para su ala cercenada.

-Medico Real- Si bien logramos reconectar el sistema circulatorio de la extremidad la capacidad de reparar el daño motriz está más allá de nuestra capacidad, pero creemos que será posible con terapia física y aclimatación de la nueva extremidad la capacidad de vuelo parcial.

Mientras los rostros de los portadores eran estoico sus ojos los traicionaron y las lágrimas ya corrían por sus caras tras un cortés despido del médico los miembros de la realeza presentes se giraron para ver en la cama rendida a su amiga y compañera de mil batallas que durante años habían coqueteado con la muerte y mil veces habían sobrevivido, pero jamás enfrentaron a un enemigo que realmente buscará su muerte hasta ahora y con rabia y dolor por primera vez ejercieron el poder que se les dió cuando recibieron sus nobles títulos.

Cómo señoras de aquel reino y portadores en vida de los elementos con voz dolida y sus seres llenos de ira ante su compañera caída se pronunció la sentencia del ejercicio real.

Y su sentencia fue…

En el Everfree.

Mientras la lluvia desbordaba los ríos e inundaba valles apenas ocupó una parte del antiguo pantano. Mientras el Vespeno se filtraba a través de las fisuras más dañadas.

Un pequeño grupo de cuadrúpedos se reunió en el borde de la meseta donde se podía ver el cuerpo sin vida de la hidra.

-Raven Black- ¿Qué causó esto?

-Raven Black- ¿Los portadores?

-Raven Black- ¿Porqué matar a la bestia?

-Raven Black- … no sé qué me disgusta más que destruyeran el pantano o que destruyeran a la criatura.

-Raven Black- Que paso con los visitantes.

-Raven Black- Desaparecidos tras el incidente despegaron con su fortaleza y desaparecieron en dirección de Ponyville.

-Raven Black- Podemos asumir que colaboran con las Impías.

-Raven Black- No puede ser posible que estén colaborando con un estado estranjero. Y de estar asiendolo los durmientes en el gobierno no debieron transmitirlo.

-Raven Black- Estamos creando una tormenta en un vaso de agua hagamos el favor de comportarnos como seres racionales y no como este reino corrupto. Sabemos que los visitantes no tienen más tiempo en el mundo que la estrella que cayó solo debemos alejarlos uno del otro y terminarán cayendo o destruyéndose.

-Raven Black- Por ahora debemos de salvar a Mariscal Garitos de la ira de la corona.

-Raven Black- Más ahora que tenemos los números para tomar la corona.

-Raven Black- Pero el costo en vidas sería demasiado nos aniquilará tanto a nosotros cómo a ellas.

-Raven Black- Por ahora dejémoslo así tenemos otros asuntos que nos competen.

-Raven Black- El Mariscal.

-Raven Black- Recibí un mensajero horas atrás con información del desastre ocurrido en el campamento.

-Raven Black- Una princesa capturada y dos potrillas raptadas junto a cinco guardias reales la Princesa Celestia debe estar lívido y furibundo a la vez.

En medio de la lluvia los soldados marchaban con una determinación que no había visto Poni alguno en milenios unos pocos pensaban en la falta de raciones y equipo.

Otros por el contrario pensaban en la seguridad de su familia más ninguno cuestionó las órdenes dadas.

-Coronel- Mariscal he corrido números y sólo hemos perdido unos pocos soldados.

-Mariscal Garithos- Y los suministros y pertrechos?

-Coronel- Mínimos señor aún si las tropas convocadas traen sus suministros solo tendremos capacidad operacional al comienzo del invierno.

-Mariscal Garithos- Tres meses en el mejor de los casos. Comprendo el problema y ya tengo un plan que nos dejará sobrevivir al invierno.

-Mariscal Garithos- Y donde se supone que están estos contactos suyos.

-Capitán- E mandado mensajeros por delante nos reuniremos con ellos tras las montañas de las marcas.

-Mariscal Garithos- Éso está a unas horas de marcha pero con la lluvia tal vez una noche.

-Capitán- Los exploradores informaron que llegarán antes de que él alba rompa la noche.

-Mariscal Garithos- Bien correr la voz por las tropas que se necesitan voluntarios tal vez cien soldados sean suficientes para lograr alcanzarnos al amanecer.

-Capitán- Señor Tengo la unidad perfecta para la tarea algunos de ellos son hábiles con las pezuñas a la hora de irrumpir.

-Mariscal Garithos- Bien Capitán si cree que pueden con la tarea espero que los líderes.

-Capitán- Señor. Si señor. ¿Cuál es la misión?

-Mariscal Garithos- En la ciudad hay un conjunto de almacenes y dada nuestra situación necesitamos esos suministros así mismo existen tres granjas que nos pueden dar un poco de variedad a la hora de comer espero ser lo suficientemente claro.

-Capitán- Señor cristal. Daré órdenes expresas de que la población no combatiente debe ser incapacitada si se llega a la situación.

-Mariscal Garithos- Bien Capitán prosiga.

-Mariscal Garithos- Coronel el estado de los prisioneros.

-Coronel- Aceptable, pero debo objetar su juicio al no ejecutar a los condenados.

-Mariscal Garithos- Entiendo su preocupación Coronel, pero le puedo asegurar que sus vidas llegarán a su fin en el momento preciso su estadía entre nuestras tropas solo es una necesidad por si la situación se complica con las princesas.

-Coronel- Señor. Gracias por despejar mis dudas siento si he sido una molestia.

-Mariscal Garithos- Bien, ahora tengo asuntos más apremiantes que atender. Necesito un lugar donde las tropas se puedan pertrechar y descansar. Y acomodar a las legiones convocadas.

-Archimago- Señor lamento informarle que no hay una ciudad tan grande en el reino.

-Mariscal Garithos- En realidad las hay más la mayoría ha caído en desuso hace mucho tiempo si no mal recuerdo la Ciudadela de Orleans a estado abandonada desde tiempos anteriores a los Wendigos.

-Archimago- Si Señor, pero la ubicación es próxima a una gran Ciudad y la región aún es habitada por descendientes de la República.

-Mariscal Garithos- Un lugar ideal para pasar desapercibido mientras nos reagrupamos y nos permite abastecerse llegada la situación.

-Coronel- Aceptable incluso podríamos tomar levas de la población civil.

-Mariscal Garithos- Bien, ya tenemos un lugar donde acuartelarse y esperar a las legiones.

Mientras la lluvia imposibilitada ver más allá de una decena de metros en la noche era aún menos lo que podía ver un Poni.

Por lo que los soldados dirigidos por el capitán decidieron aprovecharlo a su favor y pronto se dividieron en agrupaciones más pequeñas que les darían el anonimato suficiente para su labor.

Con la lluvia los Ponis habían buscado refugio en sus cálidos hogares y pocos estaban en las calles y los que estaban ignoraron a las figuras encapuchadas que caminaban entre sombras.

Algunos de los soldados escogidos por el capitán tenían delitos en su juventud por el allanamiento de morada. Por lo que no fue muy difícil para ellos abrir las simples cerraduras que protegían los almacenes mientras esto ocurría otros habían incautado carros lo suficientemente robustos para soportar su travesía y la carga preciada.

En cada atracó los soldados entraron y salieron sin perturbar a los locales salvo por el de la casa Apple que en ése momento se encontraba sola y fue desprovista de todo grano, conserva y cosecha recogida con arduo esfuerzo.

Por azares del destino el capitán decidió asaltar la panadería local sería un plus para las fuerzas y al principio todo fue bien hasta que decidieron abrir el almacén especial de Pinkie Pai. En el momento mismo que lo abrieron Pinkie supo dónde estaban los soldados que mutilaron a su compañera y no tardó en alertar al resto de los elementos.

Mientras el capitán luchaba contra una creciente cantidad de productos horneados preparados por el elemento de la risa. Para sostener la pastelería durante sus periodos de ausencia para salvar el mundo y demás eventualidades. Sus hombres recogían tantas unidades de pan como eran capaces mientras esto ocurría los Cake se despertaban por el alboroto que estaba ocurriendo en las instalaciones de su casa.

Mientras el Sr. Cake y la Sra. Cake se despertaron no pudieron evitar estar nerviosos y con aplomo el Sr. Cake bajó las escaleras y si los soldados no hubieran estado tan ocupados llenando los toneles de productos horneados se habrían percatado de los dos ponis que los observaban desde las escaleras.

Pero fue la más pequeña de los Cake que alertó de su presencia a los soldados ya que comenzó a llorar escaleras arriba lo que causó que los soldados se giraran de manera instantánea a la fuente aproximada del sonido y vieron a los dos ponis que los observaban.

Y con un lanzamiento limpió uno de los soldados hirió a uno de los ponis con un puñal lanzado mientras los soldados tomaban su botín y a su Capitán sepultado en pan dejando detrás suyos a un par de ponis uno tirado en el suelo mientras que otro gritaba por ayuda.

Mientras que los gritos estaban casi completamente silenciados por la lluvia algunos vecinos empezaron a acudir a la casa, pero el daño ya estaba hecho y nunca más volvería a caminar con su pierna derecha el señor Cake que saltó delante de su compañera cuando los soldados los notaron.

Mientras los ponis que podían ayudaban. Mientras tres de las Mane Six hacían acto de presencia junto a los guardias que habían llegado de Canterlot convocados por ellas y poco después de que Pinkie Pai Ordenó a los guardias traer personal médico y lograr tranquilizar a los gemelos que lloraban y logró tranquilizar a la Sra. Cake salió a esperar bajo la lluvia a los médicos que ya corrían a la distancia.

-Fluttershy- ¿Estás bien Pinkie Pai?

-Pinkie Pie- No, pero no puedo permitirme dejar que mis emociones sean de conocimiento público he aprendido la lección (Mientras las lágrimas rodaban por su rostro)

-Rarity- Queridas no hace falta ser Applejack para ver. Pinkie Pie eso no eres tú y no solo te ase daño querida también nos hace daño a nosotras recuerda que estamos aquí para ayudarnos no estás sólo en esto. Cada uno de ellos son tan importantes para nosotras cómo lo son para tí.

Mientras los minutos pasaban finalmente Pinkie Pie dejó ir la mentira que sostenía y permitió que la máscara que portaba se cayera a pedazos y como la noche al día la apariencia de Pinkie Pie cambio y su pelo una vez esponjoso perdió su fuerza y pronto acompañó el sentir de la Poni que con solo verla dolía a sus compañeras que a su lado estaban consolando a la la Poni más dulce del mundo.

Cuando las fuerzas enviadas al hospital regresaron con el personal médico para asistir a los heridos. Notaron a las Nobles regentes tan regias como la Princesa Celestia aún con la lluvia que los empapaba hasta los huesos. Y aunque algunos guardias bromeaban en Canterlot con conquistar a alguna de las nobles yeguas. Y ayudar a la creación de una nueva casa. Para cualquier noble o soldado que en ese momento las viera solo el instinto de supervivencia habló y clamó para no traer su ira.

Durante las siguientes horas el pueblo pasó de la conmoción por el ataque, al horror y posteriormente a la ira y la indignación cuando se descubrió el saqueó indiscriminados a sus almacenes; sería entrada la mañana que se escucharía las noticias del robo a las granjas y aunque Ponyville era una comunidad próspera seguían teniendo una población civil de cinco mil miembros más que una tajada considerable de alimentos y con el invierno tan próximo la alcaldesa de la ciudad estaba siendo rápidamente sobrepasada y la apremiante situación no estaba ayudando en nada a controlar a las masas.

Por lo que la alcaldesa optó por recurrir a la última opción. Ya que desde su nombramiento las Maen Six habían sido reacias a ser llamadas ó utilizar sus títulos nobiliarios salvó las más extremas situaciones y el número de ponis conscientes de ellos se limitaba a lo estrictamente necesario uno de ellos después de todo era la alcaldesa de la capital del nuevo Reino.

Y aunque la Princesa Celestia insinuó que habría un nombramiento especial de Ministro en un futuro próximo la alcaldesa de Ponyville era un tanto más reacia que las propias ex portadoras ya que tal cargó la convertía en jefe adjunto del nuevo Reino y por ende más responsabilidades serían colocadas sobre ella y aunque se creía capaz prefería el puesto y las responsabilidades que ya conocía.

Pero como dijo un viejo político los que cargan con el manto de gobierno tienen un funesto destino. Mientras entraba al Hospital recordó aquella conversación con su mentor.

Tras varios minutos logró obtener las indicaciones dónde se encontraban las legítimas responsables del Reino y gracias a su pericia como político logró abrirse paso a dónde Las Maen Six se consolaban mutuamente ya que desde su nombramiento temían por ese día y durante mucho tiempo añoraban su libertad.

Aún cuando la Princesa Celestia trató de infundirles valor para aceptar que no eran omnipotentes ni todo poderosas y eventualmente la muerte alcanzaría a los ponis de los que fueran responsables.

Durante ese breve tiempo que tuvieron de intimidad las Maen Six lloraron tanto por ellas como por los que habían muerto ya en el campo de batalla y ahora también por los que fueron agredidos.

Con todo el decoró qué pudo darles el guardia que anunció la llegada del representante público a la sala que ocupaban las nobles yeguas y con el mismo decoró la alcaldesa entró en la sala y comenzó a informar las situación que les competía. Aún con ojos llorosos las cinco yeguas presentes conocían sus responsabilidades y sus deberes a sus ponis y su territorio. Tras varias horas se llegó a un acuerdo las Maen Six aportarían una parte considerable de las riquezas que habían obtenido a lo largo de los años para preparar a Ponyville para el invierno y preparar un cuartel para un número por determinar de guardias.

Aún con la incomodidad que le causaba a la alcaldesa las nobles damas habían insistido aún cuando replicó la alcaldesa con argumentos cómo que en Equestria no habían visto ejércitos comisionados por los territorios desde la unificación de las tribus. Pero la respuesta que obtuvo fue lo último que imaginó. Y con la cabeza fría se marchaba la antigua alcaldesa.

-Twilight Sparkle- Una cosa más antes de que se retire el Primer Ministro.

-Alcaldesa- Princess Sparkle por favor no. Debe haber alguien mejor preparado.

-Twilight Sparkle- Las chicas y yo conversamos de esto hace ya un tiempo y cuando le digo que ninguna tenía la intención de asumir tan pronto los deberes que nos compete. Es una verdad inequívoca.

-Alcaldesa- Pero… pero…

-Twilight Sparkle- La Princesa Celestia me informó de antemano que ya había sido notificada del nombramiento al cargo, pero me gustaría hacerle de su conocimiento que el nombramiento ocurrirá una vez se haya estabilizado la región.

-Twilight Sparkle- Ahora que su deber le llamó sepa que tiene nuestro respaldo.

-Applejack- Primera Ministro le daré los contactos de la familia Apple espero que logren aliviar parte de lo sustraído.

-Primera Ministro- Duquesa Applejack. Puedo pedir que alguien más tome mi cargo.

-Fluttershy- Primera Ministro… si está bien con usted que la llame de esa manera. Siempre hemos confiado en usted para que mantenga la Ciudad ahora más que nunca la necesitamos para que gobierne nuestro territorio.

-Primera Ministro- Duquesa Fluttershy agradezco su confianza…

-Applejack- Se cuan intimidante es ver cómo tú mundo y lo que dabas por sentado da un giro de ciento ochenta grados. Primera Ministro

-Primera Ministro- Van a ir tras estos criminales.

-Rarity- Si Aine iremos tras ellos y cazaremos hasta el último.

-Ministro Aine- ¿No sería mejor quedarse en la región y mandar a otros tras ellos?

-Twilight Sparkle- Tristemente no podemos depender de la corona Equestre en este asunto.

-Pinkie Pie- Mientras estén en nuestro territorio son nuestra responsabilidad.

-Applejack- Regresaremos Primera Ministro Aine Marigold.

Con aquellas palabras la recién nombrada Ministro del más joven de los reinos. En el momento siguiente que la puerta se cerró detrás de ella un par de guardias habían aparecido en el corredor y la saludaron para luego escoltarla y abrirle paso de regreso a la sede del gobierno. Ya en su despacho la antigua alcaldesa recordó toda la conversación e intentó llegar a un entendimiento con su nueva situación y con los primeros rayos del sol alumbrando su despacho tiro de una de las cajoneras y extrajo una pequeña caja bellamente decorada con oro y plata.

Con un suave clic liberó la tapa que guardaba una botella de un licor ambarino añejado durante décadas, un regalo de su mentor y una foto de ambos cuando aún era su secretaria. Y con una media sonrisa tomó una de las finas copas y vertió una generosa cantidad y mientras las tinieblas retroceden a la mañana sostuvo su copa y mientras meditaba su propia secretaria entró al despacho.

Y con un cálido saludo que murió a medio camino por parte de su aprendiz Aines cuando vio como vacío de un trago su copa y la colocó sobre su escritorio.

-Primera Ministro- Buenos días Miss Arrow.

-Secretaria- Se que fue una mala noche pero no es motivo para beber desde el amanecer señora Alcaldesa.

-Primera Ministro- Ya no soy Alcaldesa…

-Secretaria- Disculpe creo la entendí mal… La señora me podría repetir. Que acaba de pronunciar.

-Primera Ministro- Soy el Primer Ministro de este Reino Miss Arrow. (Inclinándose tomó un pergamino y lo vio una última vez antes de entregarlo a su asistente con varios sellos en cera que se corresponden con las marcas de dos de las princesas Ecuestres y cinco pertenecientes a los ex portadores de los elementos y héroes de Equestria) Realice los arreglos pertinentes para entregar el documento a la cámara de Lores.

-Secretaria- Me encargaré personalmente (Mientras escaneaba el contenido del documento para realizar una copia precisa de la información plasmada en aquel pergamino para su integraciones en los archivos administrativos.)

Mientras Miss Arrow seguía regresando a leer una y otra vez el pergamino sus piernas amenazaban con ceder bajo su peso.

Y en más de una ocasión tras abandonar la sede del gobierno local tuvo que apoyarse y respirar hondo para tranquilizarse y poder continuar caminando.

Unos minutos más tarde Miss Arrow entró como cualquier otro cliente en la oficina de correos exprés de Derp Jobs y se acercó al mostrador.

-Arrow- Miss Derpy Hooves la oficina de la Primera Ministro tiene un encargo para usted.

-Derpy Jobs- Primera Ministro?...

-Derpy Jobs- No recuerdo a nadie con ese título en mi lista de clientes.

-Arrow- Miss Derpy por favor no juegue conmigo que mi día está ya muy ocupado.

-Arrow- Miss Derpy entregué el siguiente documento a la cámara de los Lores y regresé con el documento de justificación a su entrega directo a la sede del gobierno.

-Derpy Jobs- Comprendo en la cámara de los Lores y regreso con la justificación.

-Arrow- Tendré su pago preparado a su regreso y la documentación apropiada para ser adscrita al correo Real. Buen día Miss Derpy.

Con un afable asentimiento la Secretaria salió y regresó a la sede del gobierno sintiéndose más ansiosa de lo que debió sentirse.

Había cumplido su deber y el destino ya estaba sellado cuando le entregó el pergamino sellado a Miss Derpy Hooves más aún cuando la podía ver volando ya muy lejos en el horizonte.

Cuando ingresó en la sede del gobierno lo último que esperaba ver era a la mallor de las princesas.

Esperando en la recepción con soltura estudiada la Princesa Celestia tomó un segundo para escrutar a la recién llegada en busca de algún signo de sospecha.

Al no encontrar nada, Celestia se pronunció y cómo esperaba su petición fue atendida y conducida al despacho de la antigua Alcaldesa fue un momento que la secretaria pidió para anunciar su presencia al funcionario electo.

Y con un leve asentimiento la Secretaria entró al despacho y corrió al escritorio de su jefa y le anunció la presencia y petición de la Princesa Celestia.

Con un solo minuto de espera el nuevo Primer Ministro dió la orden de dejar ingresar a la Monarca.

Con una reverencia la secretaria dió paso a Celestia quien portaba un semblante regio mientras caminaba hasta estar delante de

-Princesa Celestia- Primera Ministro Aine Marigold.

-Primer Ministro Aine Marigold- Si su Alteza.

-Princesa Celestia- A Partir de este momento la ciudad y sus habitantes están confinados y ninguno de sus habitantes sin importar su rango o título pueden abandonarlo.

-Primer Ministro Aine Marigold- Discúlpame su Alteza pero esa orden no la puedo acatar de usted.

-Princesa Celestia- Comprendo Primer Ministro. Pero si lo que necesitas es una orden de tu princesa hoy mismo lo hablaré con ellas.

-Princesa Celestia- Una última cosa declare su lealtad.

-Primer Ministro Aine Marigold- Mi lealtad es a la casa Real de Equestria en lo general y en lo particular responderé al consejo de la armonía.

-Princesa Celestia- Buen día Prima Ministro Aine Marigold.

Con un asentimiento la Princesa Celestia tomó vuelo a través de la ventana del despacho y con su magia un objeto que se encontraba escondido envuelto con un paño para esconderlo de miradas curiosas.

Mientras la más grande de las Princesas volaba por el cielo de la Ciudad alcanzó a ver en la orilla del Bosque Everfree un trío de reflejos que atrajeron su atención y con un poderoso movimiento de sus alas un rizo en el aire dió para ajustar su vuelo en la dirección de los destellos.

Cuando alcanzó el borde de la ciudad un trío de jóvenes yeguas con vestimenta singular a pocos metros se encontraban.

Al instante las Crusaders detuvieron su paso y con cierto recelo miraron fijamente a la Princesa del Sol.

Y ella a su vez las observó cuál si de una estatua se tratara con finos rasgos cincelados en su rostro.

Y mientras la mañana continuaba su curso y los habitantes de la Ciudad comenzaban a emerger de sus recintos para sus actividades normales.

Fué la princesa la primera en hablar y con un asentimiento las Crusaders comenzaron a caminar junto a ella pero a un par de cascos de distancia de Princess Celestia.

-Princesa Celestia- Vas al hospital?

-Apple Bloom- Si su Alteza tenemos asuntos que tratar.

-Princesa Celestia- Comprendo. Es su maestro…?

-Scootaloo- Estable la IA nos informará de cualquier cambio gracias por su preocupación.

-Princesa Celestia- Chicas se que es muy pronto, pero no pienses mal de tus hermanas después de todo son jóvenes aunque ellas mismas crean lo contrario.

-Sweetie Belle- No tienen que preocuparse no les guardamos ningún rencor su camino es de ellas para caminar y el nuestro es para que nosotras lo vivamos. Con el tiempo maduraremos y encontraremos un punto de equilibrio para todos tanto ellas como nosotras.

Ante aquella frase las Crusaders asintieron solo una vez.

-Princesa Celestia- Veo que son más listas de lo que dejan ver. Más temo que el tiempo está en nuestra contra ayer al regresar a la ciudad un incidente ya había ocurrido. Un traidor convenció a otros de secuestrar a mi hermana Luna.

-Princesa Celestia- A nuestra llegada a la ciudad el campamento del ejército ardiendo se encontraba y en su interior yacían los cuerpos de numerosos miembros de la guardia del día y la noche junto a un moribundo. Que sus hermanas intentaron protegerlo más no pudieron salvar su vida.

Celestia había caminando junto a las Crusaders todo el camino hasta el hospital y cuando fueron notados los guardias abrieron las puertas para permitir el ingreso más no habían terminado de cerrar las puertas cuando un frío que atribuyen al cambio de estación que les Helo la sangre más el otoño aún no estaba aprobado para su implementación.

Sin saberlo sintieron la furia pura y sin adulterar de tres jóvenes. La siguiente pregunta hizo recapitular a Princess Celestia. Si había cometido un grave error.

Hospital de Ponyville.

Capítulo 15 Todos en el mismo barco.