Prologo
Segunda parte
Finn despertó a la mañana. Alzó su torso y lo primero que vio fue el sol entrando por aquella extraña habitación del dulce castillo. Giró su mirada y se encontró con aquella figura femenina, Shoko; plácidamente dormida.
—Tengo hambre—Pensó. Se estiró lo más que pudo hasta que se levantó de la cama, volviéndose a vestir intentando no despertar a su contraparte—No parece que esté despierta—Cruzó la puerta y se encontró a la princesa pasando por el pasillo—
—Justo iba a despertarte—Reconoció la princesa—Ven conmigo—Finn le siguió hasta el laboratorio—
—¿Es sobre Flama? —La princesa asintió—
—Hay varias cosas que necesito, debe recuperarse de sus heridas—Respondió—Aquí tienes una lista de ello—Le entregó un papel—
—Primero debería desayunar—La princesa pensó—No importa, Jake debe estar haciendo el desayuno—Sin mediar palabra el muchacho salió rápidamente del castillo.
Recorrió las amplias y destrozadas praderas de OOO, viendo como la casa del árbol se hacía más grande. Se sentía un aire de tranquilidad ahora que la mayor amenaza había sido neutralizada, pero le quedaba cosas por hacer entre ellas esperar.
Llegó a la casa del árbol y entró con gran habilidad, se encontraban Jake y Arcoíris en la casa, ambos haciendo desayuno
—¡Jake! —Saludó el humano nada más entrar, el can le devolvió el saludo, chocando su mano—
—¿Qué hay, hermanito? —Dijo—¿El olor del Bacon te trajo hasta aquí? —
—Si, estoy hambriento—Se sentó en la mesa, Jake le llevó un plato con huevos y Bacon—Delicioso—
—Te lo mereces, por lo de ayer—Comenzó a devorar el desayuno como si no hubiese comido en varios días—¿Tienes algo que hacer? —Finn asintió—
—Una lista de cosas que me encargó la princesa—Respondió, mostrando la lista—¿Me acompañas? —El can asintió sin dudarlo—
Para su buena suerte, la lista de cosas que le había dado a Finn no era nada más que una simple distracción para mantenerle la cabeza ocupada en otras cosas al tiempo que ella podía encargarse de investigar y asegurarse de que la princesa (1) flama estuviese bien. Se adentró en una sala secreta del castillo, viendo como la princesa reposaba tranquilamente dormida sobre una camilla.
—¿Sobrevivió? —No era una voz suya, sino de la vampiresa Marceline, dando un buen susto a Bonny—
—¡Marceline! —Le regañó, soltando un suspiro—Si, parece que si—
—¿Y Finn?, ¿Le dijiste algo? —Negó con la cabeza—
—Le encargué algunas cosas para mantenerlo ocupado—Respondió mientras revisaba algunas cosas—Para cuando termine ya podrá ver a su novia—
—¿Celosa? —Se acercó flotando a su lado, con una mirada picaresca—
—En lo absoluto—Se giró hacia ella, sacándole la lengua. Marceline sonrió, besándola rápidamente antes de escapar flotando, dejando sonrojada a su compañera. Quien simplemente lo dejó pasar al tiempo que se acercaba a Flama—¿Cómo es posible? —Tocó con sus dedos la piel suave, fina y ligeramente oscurecida de la princesa; lo que antes hubiera sido una quemadura casi mortal, ahora simplemente era una piel ligeramente más cálida de lo normal, algo que no termina de explicarse, pero ya tendría más tiempo para hacerlo. La zarandeó ligeramente para despertarla—Bienvenida de vuelta—Le dijo suavemente viendo como abría los ojos—
—¿Dónde… estoy? —Alzó ligeramente su torso, sintiendo un gran dolor general, casi entumecido—
—En el dulce castillo—Respondió—¿Recuerdas lo ocurrido? —Tras un par de segundos, la princesa asintió—Es un comienzo—
—Mi piel…—Se vio los brazos, las piernas… todo. Ya no era fuego, ahora simplemente era… ¿Una humana? Quizás el juicio de uno de verdad pudiese asegurarlo. Se tocó la frente, ya no sentía la gema—
—Finn rompió la gema y… como imaginarás…—
—Se acabó…—Bonnibel asintió—No entiendo como… sigo con vida—
—Yo tampoco—Reconoció la dulce princesa—La verdad me gustaría hacerte unas cuantas preguntas ahora que estás despierta—Sin nada que perder, la princesa flama accedió a ser interrogada por Bonnibel, pues poco más podría hacer luego de todos los destrozos que había causado. Pasó un largo rato hasta que pudo levantarse de la camilla, sintiendo el frio con sus pies descalzos que la hizo sentarse otra vez—
—…Esa sensación…—Parecía no asustada, sino curiosa, probando la misma varias veces como si de una niña pequeña se tratase. En secreto, Bonnibel había estudiado sobre los humanos, una de las cosas que había descubierto era sobre su temperatura corporal y sus rangos. La de Flama se encontraba unos cuantos grados por encima de lo normal, pero no parecía afectarle, quizás debía hablar ella personalmente con el Rey Flama… ¿O no?, podría ser un trabajo para Finn—
—Es frio, deberías hablar con Finn—Respondió—
—Es verdad…—De tan distraída que estaba, no se dio cuenta de algo importante; estaba desnuda—Mi ropa…—Suspiró—La creaba con mi poder, ahora que no tengo…—
—Oh, Marceline trajo esto para ti—Sacó de una caja un vestido medianamente largo de color blanco con lazos rojos en su cintura, algo de ropa interior y unas zapatillas—Es lo más que te pudimos conseguir—Tras unos minutos, se vistió—
—Se siente… diferente—La sensación del tacto de la seda en su piel era curioso, la sensación del frio por su cuerpo igual—Mi boca… se siente rara—
—Te daré un curso rápido—
Mientras esperaba a que le avisaran de que el humano había vuelto, le enseñó nociones básicas a la princesa que había aprendido de Finn, cosas de sentido común…
Una hora más tarde, Mentita bajó a toda prisa a dar las buenas nuevas.
—Finn ha vuelto—Anunció antes de marchar a toda velocidad—
—Es tiempo de ir—Ayudó a la princesa a ponerse de pie y subieron por el castillo hasta llegar al recibidor, donde estaban Finn, Jake y Arcoíris, en compañía de Shoko y Marceline, quien no quería perderse el espectáculo. El humano estaba de espaldas, hablando con Shoko. La princesa sonrió al verlo, pero se tensó al darse cuenta de lo ocurrido, ¿Qué pensaría él ahora que todo había acabado?, ¿Tendría que pagar la totalidad de sus acciones? —Finn, tengo una sorpresa para ti—El humano se giró a toda velocidad con la boca entre abierta para decir algo, sin embargo, las palabras fueron historia al ver a la princesa flama; su cabello de un color naranja oscuro ahora apagado, su piel oscurecida, su apariencia humana… lo dejó en shock por un segundo—No la he estudiado lo suficiente, pero te aseguro que está bien, solo que… como ves, parece que es una humana ahora—El humano se acercó a la princesa lentamente, mirándola—
—Finn…—Intentó decir esta, pero el humano simplemente no se lo creía de verdad—
—¿Eres… tú de verdad? —Sin saberlo tomó su mano, y al darse cuenta la soltó por instinto, pues usualmente lo hubiese quemado, pero esta vez…—
—Si… creo…—Tomó su mano de vuelta, la sensación de la piel fría de Finn era curiosa, la tocó con sus dedos curioseando la nueva sensación de tacto—Se siente… raro—El humano la abrazó—
—Me alegra que estés bien—Flama correspondió. El resto sonrió al tiempo que aplaudía—
Había salido el sol de un nuevo día, ya vendría el tiempo para una nueva aventura.
—Continuará—
Muchas gracias por leer.
Prologo corto, como es usual, pero quería dar señales de vida. Tengo cosas planeadas, pero antes voy a reescribir los primeros capítulos.
Espero que haya gustado y muchísimas gracias a las reviews del capítulo anterior.
Nos vemos.
Adiós.
Never Give Up, Never Surrender.
