¡Día quince! ¡Y llegamos a la mitad del reto! ¡Oh Dios mío! ¡Estoy tan sorprendida como ustedes!
Disclaimer: InuYasha no me pertenece ni ninguno de sus personajes.
Advertencia: Este drabble participa en la actividad de noviembre de #retossesshomenov
Día 15: Reciben una maldición
Palabras: 281
Baúl del Oeste
Media vida
Kagome estaba entrando en sus años de juventud, donde las mejillas tersas se sonrojan y los ojos brillan con la inocencia de una flor recién salida de su capullo. Sí. Ella iba entrando a sus veinte.
E iba a morir.
Por una maldición lanzada hacia su persona y la de Sesshōmaru, que surgía a raíz de los celos y la infelicidad de no tener un amor como el de ellos, su egoísmo acorto la vida de Kagome y alargo la de Sesshōmaru, él viviría eternamente, mientras que ella moriría en cada una de sus vidas joven, nunca vivirían un amor largo.
—Kagome.
Ella abrió sus ojos, cansada, muy cansada, pero le sonrió.
—Sesshōmaru —se trató de reincorporar, él llegó a su lado para acomodarla entre los grandes almohadones.
—Huyó. Los guardias no la pudieron encontrar.
Kagome lo esperaba y aun cuando la hubieran encontrado dudaba que deshiciera su maldición.
—Está bien.
Él gruñó.
—No lo es.
Las manos suaves y femeninas se estiraron para tomar las contrarias, feliz de entrelazar sus dedos con cariño.
—Está bien, Sesshōmaru —murmuró—. No excelente, pero tomaré lo que pueda.
—Puedes vivir una larga vida sino te busco, si no lo hago, podrás envejecer y ver a tus hijos crecer.
—¿Y no volver a verte? —rió—. Te lo advierto ahora, Sesshōmaru, sino vienes a mí, yo iré por ti. Porque prefiero una vida corta y feliz, que una larga e incompleta. Así que, Sesshōmaru Taishō, ¿te casarías conmigo por las vidas que nos toque vivir?
Él tenía tantas cosas que objetar a eso, pero simplemente jamás le negaría algo.
—Me encargaré de encontrarte.
Kagome se inclinó feliz.
Esa era la promesa que quería escuchar.
FiraLili
15/11/2020
