34. Urgido

Ya era hora de irse. Según la información que Duo manejaba, ese ataque ya había excedido el tiempo de respuesta de los enemigos, quienes ya no salían catapultados cada seis segundos para luchar. Quedaban tan pocos mobile suits oponiendo resistencia que Heero tardaría pocos minutos en eliminarlos.

A continuación, solo restaba el tiro de gracia y antes de que lo hiciera, él ya debía poner a su Deathscythe a nadar hacia la costa para estar a salvo.

Para su pesar, Heero tenía otros planes.

Primero le disparó a corta distancia a la torre de control de cuarenta y cinco metros. Mientras el suelo temblaba bajo sus pies, lo escuchó decir "misión cumplida". La explosión mandó a todos leo y aries por la borda y estuvo tan cerca de llevárselo al fondo del mar que se preguntó si parte de esa misión era eliminarlo también él.

No tuvo tiempo de reclamarle, tenía que salir de allí. Urgido, apenas alcanzó a pensarlo cuando lo vio elevarse en el aire y apuntar directo hacia los reactores nucleares. Le dio de tal forma al portaviones que luego de una violenta explosión, comenzó a hundirse.

Él sabía exactamente dónde disparar su cañón de rayo para conseguir destruirlo, lo que daba cuenta de una exhaustiva preparación.

¡Pero con un demonio, Heero no distinguía entre aliados y enemigos!