NADA DE ESTO ME PERTENECE, LOS PERSONAJES SON DE DISNEY, SOLO ME DIVIERTO ESCRIBIENDO
¡Hola a todos! ¿cómo han estado? espero que muy muy bien. Aquí inocentemente les traigo el nuevo capítulo, que regresa al Executor y verá más a fondo la creciente relación entre Vader y Padmé. No quiero darles más detalles por ahora, para que todo sea sorpresa en el cap.
GRACIAS a AP y a ichigo urahara Shihoin por sus comentarios que tanto me animan.
AP: Nop, Obi-Wan no entrenó a Anakin.
¡disfruten!
Capítulo 15
Recuerdos de otra vida
No puedo regresar a mi infancia
Una que mi padre hizo segura
Puedo sentir el cambio en mi interior
Soy más fuerte ahora, pero no libre
Después de cortar su comunicación con el capitán Rex, Vader tuvo que meditar más de una hora. No comprendía cómo es que la familia de Padmé seguía buscándola, por la Fuerza, ¡llevaba más de tres semanas perdida en el espacio! (que ellos supieran) ¿es que no habían aceptado ya que la mujer debería estar muerta?
"¿Tú lo harías?" cantó la suave voz de la Luz en su cabeza, y Vader gruñó.
No quiso darle más vueltas al asunto para no enojarse más, esta situación se estaba volviendo complicada y necesitaba tener la cabeza fría si quería encontrar una manera de resolver todo el embrollo.
Al día siguiente estuvo casi toda la mañana en su taller, y en la tarde, meditó varias horas, pudo sentir a través de la Fuerza que Padmé estaba más animada de lo usual, pero hizo todo lo posible por ignorarlo. Al menos, hasta que en las horas de la noche llegó otro informe del capitán Rex.
Actualización 3. He conseguido recabar más información sobre los civiles. Uno es un adulto mayor llamado Ruwee Naberrie, un profesor universitario que dice estar buscando a su hija, una tal Padmé Naberrie. Es muy insistente con la investigación y ha conseguido buenos avances, también tiene una relación estrecha con varios clones. El otro civil es un delegado del Palacio Real llamado Palo Andalerrie, prometido de la mencionada Padmé Naberrie, no parece tener una buena relación con el señor Ruwee, y mantiene un contacto clandestino con la Reina de Naboo. Cambio y fuera.
"Naturalmente, solo un padre podría ser tan necio como para seguir buscando a su hija en estas circunstancias" pensó Vader, sintiendo que la nota le había dejado un mal sabor de boca.
Podía entender que Ruwee Naberrie no quisiera perder la esperanza de encontrar a su hija viva –el pobre iluso– pero para su sorpresa, lo que le molestó fue leer que el susodicho Palo Andalerrie era el prometido de Padmé.
—Ladrona y mentirosa—siseó con desdén, aunque no estaba del todo seguro de porqué la llamaba mentirosa.
A Vader nunca le había interesado la vida de Padmé antes de llegar al Executor, y claro que ella no llegaría un día de estos a contarle los secretos de su corazón, eso sería ridículo. Pero sabía más de ella de lo que le gustaría admitir, en parte por haberla observado y también por las veces que leyó su mente, y jamás encontró indicio alguno de que la chica estuviera comprometida con alguien.
Tenía sentido, Vader no era ciego, Padmé era una mujer muy hermosa y lista, seguro que en Naboo tuvo muchos admiradores. Pero ella no actuaba enamorada, hasta ahora, toda la melancolía que ella había sentido por su hogar se relacionaba con sus padres, su hermana y sus sobrinas, nunca mencionó a algún enamorado.
Y los intentos que hizo para hacer ese jardín… las flores que eligió, todas se relacionaban con sus familiares, solo con ellos.
Pero la susodicha estaba comprometida, y Vader no entendía porqué eso le molestaba tanto, ¡ni que Padmé fuera a dejar el Executor algún día! claro que no. Ella era de él ahora.
Un momento…
"Ah, Vader, has caído tan bajo" se burló la voz macabra en su cabeza.
"¡Vas bien!" cantó la luz.
Todo lo que Vader sintió fue confusión y dolor de cabeza.
—¡Cállense!—espetó enfadado.
Estaba molesto con Padmé por no haber mencionado algo tan serio como un compromiso marital, y molesto consigo mismo porque le importaba ese asunto tan trivial y estúpido.
Y lo peor era que necesitaba esa respuesta… si Padmé estaba enamorada de otro hombre, y estaba comprometida con él, debería mencionarlo en algún momento, incluso hacer algo para homenajear su recuerdo, así como estaba haciéndolo con su mundo natal al hacer ese jardín virtual. Debía encontrar una manera de encontrar sus respuestas sin preguntarle directamente y sin torturar su mente, encontrar una situación donde ella hablara hasta por los codos sobre su mundo natal y…
Ah… sí, eso podía funcionar.
Siseó con más enfado, ¿realmente iba a hacer esto por conseguir una respuesta tan estúpida? Él era un Sith, él podía caminar al interior del cuarto de Padmé y demandar las respuestas a sus dudas sin consideración, pero… pero no quería que ella supiera que le importaba.
Y la voz macabra volvió a burlarse de él. Esta vez, Vader lo consintió, no entendía de dónde le nacían estas llamas extrañas que se retorcían en su vientre y lo hacían actuar de una manera tan estúpida.
Debía ser el aburrimiento, sí, eso era, llevaba diez años solo, estaba aburrido, y todo lo relacionado a Padmé era nuevo y estimulante. Eso era todo, eso era todo, eso era todo…
Se repitió esa mentira todo el tiempo, caminando hacia el laboratorio de muestras.
.
.
.
Padmé estaba en el Banco de Datos desquitando todos los programas a los que tenía acceso para continuar su investigación sobre Dathomir. Hasta ahora, había conseguido descubrir que era un planeta con una profunda presencia del Lado Oscuro de la Fuerza, el tipo de poder que los Sith usaban. Cada vez confirmaba más que Vader era un Sith, y aunque se inquietaba, tampoco podía dejar de investigar.
"El conocimiento es poder" ella siempre había creído en eso y no sería ahora cuando dejaría de hacerlo. Mientras más pudiera saber sobre los famosos Sith, más podría comprender a su carcelero y con suerte así volver más llevadera su presencia.
Hasta ahora su investigación había sido fructífera, pero cuando terminó de leer los artículos a los que tenía acceso, se topó con un muro en blanco. Vader le tenía vetado el acceso a muchos materiales, y con frustración Padmé confirmó que la mayoría de los artículos y libros que trataban más a fondo Dathomir o temas de los Sith estaban bloqueados para ella.
Sin perder su ánimo, Padmé descargó la información disponible en su DataPad y la organizó en un esquema para buscar palabras claves que pudiera usar de referencia para extender su investigación. Cuando terminó de enumerar los conceptos que consideró relevantes, guardó todos los cambios en sus archivos y estiró la espalda un poco, sorprendiéndose de las horas que llevaba trabajando en eso.
Para relajarse, buscó en la Base de Datos imágenes de otras plantas oriundas de Alderaan. Ya que Vader había sido extrañamente condescendiente con su jardín virtual, Padmé decidió hacer otro en su alcoba, y llevaba dos días descargando, editando y acomodando las imágenes en los holos para poder completar su labor. El nuevo jardín tendría más plantas de Alderaan, y estaba considerando agregar algunas de Chandrila.
Al pensar en Vader, Padmé recordó el día anterior, y la manera incómoda en que su captor había estado revisando el jardín virtual que ella hizo en la Sala de Entretenimiento. Al principio, pensó que solo se estaba burlando de ella y buscando una forma de castigarla, pero después, cuando él mismo sintetizó su cena, Padmé se quedó confundid y repasó todas sus interacciones por horas.
Vader siempre había sido directo y brusco con ella, pero si pensaba con más detenimiento la breve conversación que tuvieron en el jardín virtual, Padmé podría jurar que Vader se notó curioso hacia ella, como si quisiera conocerla un poco más. Desde sus primeros días de cautiverio, Padmé fue muy consciente de que a Vader no le importaba ella en lo mínimo, su único interés hacia ella era que permaneciera en el Executor y no desobedeciera sus órdenes.
Entonces, ¿por qué ahora se había mostrado curioso hacia ella? ¿Vader realmente quería conocerla un poco más, o Padmé se estaba inventando todo eso? Llevaba tres semanas aislada, con puros droides como única compañía, no sería anormal que su mente comenzara a jugarle malas pasadas sobre analizando cosas que no eran necesarias.
Pero lo que refutaba su leve paranoia era el hecho de que Vader le sintetizó la cena. Padmé conocía poco al supuesto Sith, pero el hombre se la pasaba dando órdenes a todos, incluido ella, y nunca lo había visto hacer nada con sus propias manos –ni siquiera la había tocado nunca, usando la Fuerza sobre ella cuando quería asustarla– y lo que era peor, Vader le había sintetizado sus platillos favoritos, incluso el pay de cerezos azules que le había contado a R2.
Esa era una evidencia irrefutable de que Vader le ponía atención, estaba al tanto de sus comidas favoritas, lo que cual significaba que él sabía qué cosas sintetizaba y cada cuándo, y también había escuchado cuando comentó que llevaba años sin probar ese pay, el favorito de su madre. No solo la escuchó, sino que comprendió a algún nivel que eran detalles importantes para ella, por eso Padmé pensó –con aprehensión– que haberle sintetizado esa cena fue una especie de disculpa de Vader hacia ella.
Las palabras "disculpa" y "Vader" no parecían ir en una misma oración, y Padmé no se hacía la ilusión de creer que su captor iba a tratarla con más decencia de ahora en adelante. Vader era rudo, hosco y autoritario, pero había mostrado el día anterior una nueva faceta que Padmé jamás le consideró posible: le mostró su lado humano.
En cualquier otra parte de la galaxia, sintetizar una cena sería un gesto sencillo de amistad o incluso de mera cortesía, pero habiendo visto lo que Padmé en sus semanas aislada en el Executor, ese acto tan simple hablaba montones sobre la humanidad de Vader, algo que ella jamás había querido considerar, porque era mucho más fácil asumir que Vader era un droide cruel antes que una persona perversa.
"Estas sobre analizando" se reclamó a sí misma "Fue un hecho aislado, no es importante" y para dejar de darle vueltas al asunto, Padmé decidió comenzar a editar su última descarga.
Estaba totalmente inmersa en la edición de una flor de Alderaan, cuando la puerta se abrió y vio de soslayo la negra y alta figura de Vader. Frunció los labios, ¿ahora qué quería?
—Sígueme—ordenó.
—¿A dónde?—inquirió Padmé, mirándolo con desconfianza.
—Sígueme.
Vader repitió la orden y salió al corredor, Padmé suspiró y caminó despacio detrás de él, poniendo a propósito la mayor distancia posible entre ambos. Sin embargo, cuando notó que Vader entró al laboratorio de muestras, aceleró el paso para alcanzarlo.
Al interior del laboratorio dos droides de guardia estaban terminando de preparar un par de cajas con contenido del laboratorio, Vader señaló hacia las cajas simulando desinterés.
—Estas son las muestras que autoricé a que uses en la privacidad de tus aposentos, no deseo ver nada relacionado a estos materiales en ninguna otra habitación que no esté asignada principalmente a ti—explicó él, forzando a su voz a sonar más firme de lo usual—Espero que recuperes las muestras una vez que el proyecto haya concluido, para recuperar el inventario original. A excepción de C-3PO y de R2-D2, ningún otro droide puede ayudarte con esto, ¿entendido?
—Hmm, sí, supongo—Padmé iba a asomarse para ver el contenido de las cajas, sin atreverse a pensar que eran lo que ella tanto deseaba, pero Vader le hizo una seña a los droides y éstos salieron rápido del laboratorio.
—Lo llevaran a tus aposentos—dijo Vader—La más mínima desobediencia hacia las indicaciones que te di tendrá severas consecuencias, ¿entendiste?
—Sí.
Padmé respondió y se apresuró a seguir a los droides, Vader la miró marchase y notó que sus movimientos eran más fluidos, se veía emocionada, casi como una niña corriendo detrás de un juguete.
Los droides dejaron las cajas en su recámara, y Padmé se apresuró a sacar las cosas. Adentro había sacos de tierra de Naboo y de Alderaan, fertilizantes universales, controles de plagas, y semillas para cultivar diez tipos de plantas distintas, nativas de ambos planetas.
—Señorita Padmé—3PO apareció en su puerta, seguido de R2—El amo Vader mencionó que nos ocuparía en una tarea específica, ¿cómo podemos ayudarle?
Padmé no respondió al inicio, sintiendo que lágrimas llegaban a sus ojos, palpando los contenedores de las semillas varias veces para convencerse a sí misma de que no estaba soñando.
—Yo… sí, sí, ocuparé su ayuda.
¿Por qué Vader le había dado esto, después de todos los problemas que ocasionó su primer jardín? ¿estaba jugando con ella? ¿o quería conseguir algo a cambio?
"¿Algo como qué?" pensó ella con severidad "Él ya ha dejado claro que no quiere nada de ti, en varias ocasiones"
Inquieta por la línea de esos pensamientos, Padmé les pidió a los droides que le sintetizaran una merienda, y así poder estar sola en su recámara unos minutos, calmando su mente.
Quizá esto no le afectaría tanto de no ser porque Vader ya la había confundido cuando le sintetizó la cena. Dos actos extrañamente amables y considerados hacia ella, en un lapso de dos días, la hacían sentirse desorientada, incluso a la defensiva.
¿Podría Vader haberse enfermado?
Padmé suspiró, pasando la punta de los dedos sobre los contenedores de las semillas, cualquiera que fuera la causa de esta repentina amabilidad, no iba a encontrar las respuestas pronto, así que guardó esas dudas en el fondo de su mente, y se decidió a poner manos a la obra en su nuevo proyecto, uno que realmente la entusiasmaba.
Se puso de pie, frunciendo el ceño con indecisión, ella sabía muy bien que Vader la espiaba cuando le daba en gana –la privacidad era un lujo que los prisioneros no gozaban, y menos aún cuando el supuesto Sith era capaz incluso de leerle la mente– pero dudó antes de hacer lo siguiente:
—Gracias—susurró, sabiendo que Vader estaba escuchándola—Muchas gracias por esto.
Vader podría ser ruin y maleducado, pero Padmé era lo opuesto, y no pudo evitar sentir un dejo de gratitud hacia él.
Cuando 3PO y R2 regresaron, Padmé puso manos a la obra en su nuevo proyecto.
.
.
.
—Gracias… muchas gracias por esto.
Vader miró la pantalla, y la expresión conmovida de Padmé mientras le agradecía a la nada, sabiendo que él la escuchaba.
Experimentó una rara sensación en su pecho, pero no quiso pensar al respecto.
Luego la vio animarse con los droides, dándoles instrucciones de conseguir un par de macetas nuevas para preparar la tierra, eligiendo entre las muestras cuales serían las semillas que iba plantar primero. Padmé sonreía, sus movimientos eran muy animados, su voz se suavizó… Vader no entendía porqué le gustaba verla así.
Apagó la pantalla, satisfecho con la primera etapa de su plan, pero aún sorprendiéndose por la rara sensación en su pecho. Era un sentimiento que llevaba años sin sentir, no desde…
Desde Tatooine.
Miles de imágenes aparecieron en su mente cuando pensó en el despreciable planeta donde vivió sus primeros años de vida. El desierto interminable, las personas horribles, los apostadores, los esclavistas, los traficantes, el espantoso calor, la dura y rugosa arena que se metía en todas partes, la comida insípida y mísera… ah, ¡cómo odiaba ese lugar!
Pero no era odio lo que sentía en su pecho ahora, no era desprecio lo que le consternaba. Esas eran emociones que él conocía bien y sabía usar a su beneficio. No, lo que lo confundió fue que había experimentado por primera vez en años una sensación que tuvo por última vez en Tatooine, toda una vida atrás.
Y nuevos recuerdos aparecieron, de los niños con los que jugaba en las noches más frescas, de las risas que escuchaba de los vecinos más amables, de la señora del mercado que siempre le daba una fruta o un dulce a escondidas del vendedor, y de ella…
Ella…
No había pensado en ella en tantos años, simplemente no se sentía correcto. Ella había amado a un niño que murió ese día en Tatooine, tiempo atrás, y no se hacía ilusiones, si ella pudiera verlo ahora no lo reconocería y seguro lo despreciaría. Por eso era mejor no pensar en eso, no corromper la imagen de su memoria con el Lado Oscuro de la Fuerza que tanto la hubiera asustado.
Y francamente, no había tenido ocasión de pensar en ella, inmerso en su odio, su desprecio, y sus planes. Era hasta ahora que su mente consiguió pensar en algo más que el Lado Oscuro, y Vader no sabía qué pensar al respecto.
La luz seguía cantando, cada vez más fuerte, incitándolo a seguir pensando en ella.
Pero cómo dolía recordar esos momentos del pasado, esas breves y escasas ocasiones en que él… en que él fue… feliz.
Solamente con ella había sido feliz, y al morir, se lo llevó todo. Vader peleó durante años aferrándose a los pocos y efímeros sentimientos nobles que el recuerdo de ella despertaba en su mente, pero fue una batalla inútil. Al final, sus esfuerzos no habían servido de nada, más que para meterlo en este horrible traje.
"No lo olvides nunca, Vader" siseó la voz oscura en su mente "No olvides a dónde te llevó la engañosa luz…"
Intentó un tiempo escuchar a la luz, no perderse en las tinieblas, ¿y qué ganó a cambio? Un duelo a muerte con un santurrón Jedi, incapaz de ver más allá de sus narices, y en el cual lo perdió todo. Ese día en Mustafar perdió su futuro, su salud, incluso su oportunidad de libertad.
Vader no podía engañarse a sí mismo en eso. Jamás había sido libre. Esclavo de niño, esclavo de joven, y ahora esclavo de adulto… y su nuevo amo, era el maldito traje que lo mantenía con vida, a costo de todas las oportunidades de dignidad.
Buscó en su computador imágenes de Tatooine, solo para recordarse a sí mismo que la vida siempre sería miserable para él. Tan miserable como ese maldito planeta olvidado por todos en lo más recóndito de la galaxia.
"No te olvides de ella" cantó la voz, aprovechando su debilidad emocional "No la olvides nunca…"
No me olvides... por favor...
Vader cerró los ojos, frustrado, llevaba años sin lidiar con estas cosas, ¿por qué de repente experimentaba estas emociones tan desesperantes?
Acaso… ¿acaso era culpa de Padmé?
Suspirando, decidió encerrarse a meditar un rato en su cámara de meditación.
Canción del capítulo: "Days in the sun" (días de sol) de la película La Bella y la Bestia 2017 (Traducción hecha por mí)
Waaa! esto fue el preámbulo del punto de inflexión de estos dos muajaja. Como pueden ver, los sentimientos de Vader han cambiado mucho, pero él no sabe cómo lidiar con ellos; mientras que Padmé, aunque se muestra reticente, sí está más consciente de todo. El próximo capítulo también será en el Executor, y será MUY intenso.
Gracias por seguir leyendo, ¡nos vemos muy pronto! ¡saludos y abrazos!
