MIRA UN PAJARITO
Un día después de lo ocurrido y ante la llamada que debe hacer cuanto antes, Vik y Runeard se organizan para reunirse con los nuevos contactos que son ni más ni menos que Pitch Black y Weselton.
Ambos hombres son los más importantes del pueblo, asimismo son los fieles y corruptos aliados del padre de la joven Gothel.
Vestido Pitch Black con un traje de color negro con un color bayo crema y siendo distinguido por su tono de piel casi blanco no pálido y Weselton con su atuendo clásico pero diferenciándose debido a que en este tiempo, el no es un anciano, sino un joven rubio algo bajo de estatura; deben reunirse con sus nuevos contactos.
Cuando se reúnen en la sala principal del palacio de estos, el joven Weselton exclama con entusiasmo – ¡Vaya, par de hermanos! Como Pitch y yo... Que apropiado–.
En eso y mientras entran al lugar, Vik interviene y le dice – Escucha, Weselton, no nos vengas con mierdas– sin siquiera poder acercársele, Vik es amenazado junto a Runeard por los guardias de ambos nobles.
– ¡Siéntate!– le grita un guardia a Vik y otro guardia le pega a Runeard con el mango de su espada, todo con el fin de que tomen asiento ambos y no traten de cuestionar o ponerse agresivos.
Viktor al ver que su compañero es golpeado, intenta intervenir pero es apuntado por la espada de otro de los guardias que hay adentro del lugar.
– Miren, si quieren que los maten nuestros guardias, no hay problema. Eso o trabajamos juntos. ¿Qué les parece?– sugiere con tanta hostilidad Pitch Black mientras y con su amigo Weselton observan a ambos hombres en el asiento, que es ni más ni menos que un pequeño sofá.
Ante lo propuesto por Pitch Black, Runeard lo cuestiona mientras mira a Viktor con algo de miedo – ¿Qué puta elección es ésa?–.
Sin dudar y para salvarse ambos, exclama Vik una respuesta clara – Trabajemos juntos–.
Y ya dicho esto, Weselton y Pitch Black sonríen, siendo este primero quien le dice a su amigo – Bien ¿Pitch?–.
Con una interrogante, como si colgará en su cabeza, el pelinegro le da la orden a sus guardias de bajar sus armas y además le da la orden a uno de esos guardias a que les traiga algo para celebrar – Si. Trae el coñac–.
Después de que el guardia fue y les trajo los vasos y la bebida a todos, y consecutivamente después de beber un poco, irrumpe en ese mismo momento, Black, quién les pregunta con mucha seriedad – Bueno... Viktor, Runeard... ¿Quién nos ha estado robando, a todos? porque ahora somos socios. Un equipo, podemos decir. Cuatro felices congelados–.
Teniendo que decir quién es el ladrón de la mercancía y para no culparse, Runeard les confiesa quien es – Ha sido la señorita y princesa Gothel...–.
No creyéndole para nada ambos hombres de la alta nobleza, le cuestiona en ése momento y sin rodeos, siendo Pitch Black quién lo mira algo tembloroso a Runeard – ¿De verdad? Bueno. Demuéstralo. Digo, demuéstralo ahora–.
Como si tuvieran una soga sobre el cuello, Vik y Runeard se levantan de sus asientos y se dirigen afuera del lugar, no sin antes decir – Con permiso…–.
Afuera Runeard y Vik salen muy apurados y con una cara llena de vergüenza; teniendo en ese instante una pequeña conversación.
– ¿Cómo rayos vamos a demostrarles que era Gothel quien perdió su cargamento?– le pregunta muy preocupado Vik a Runeard el cual le responde de la misma forma, sin saber que hacer.
Pero en eso le dice lo que tiene en mente Runeard – Mira, Gothel cantará para salvar su apestoso culo. Solo tenemos que sacarle un par de fotos con los piratas de la mercancía y ya– ante esa idea descabellada, agrega – Hasta podemos hacerla pasar por un encubierto como Hamada...–.
– ¡Eso es! Amigo, soy un genio– exclama ante tal brillante y desquiciada idea.
– Hazle algunas fotos a Gothel con los piratas– le ordena Runeard a Vik mientras lo toma del hombro y mientras añade – Luego recoge el carnet de Hamada de mi casa y nos vemos en la imprenta–.
Dudoso ante lo último, Vik le pregunta con seriedad – ¿En la imprenta?–.
Sin importarle las consecuencias que conllevaran este acto, Runeard le da un visto bueno y le ruega con total tranquilidad – Tú hazme caso. Te veo allí, hermano–.
Entonces sin siquiera cuestionar y dudar más Vik se dirige a la comisaría del pueblo y ahí en la comisaría del pueblo espera la llegada de la joven Gothel, teniendo que tomarle unas fotos con un daguerrotipo, se dirige a la alforja de su caballo y luego se dispone a esperar a una considerable distancia a la atrevida dama.
En eso llegan desde un carruaje Gothel y el pirata que está haciendo tratos ilegales tanto con ella como con su padre.
– Vamos. Este pueblo ya no es seguro para mí. Vale verga– dice Gothel mientras lo mira con cautela al pirata, siendo en ese instante en que este último le responde con un poco de seducción, debido a la atracción que tiene por la joven – Cálmese, señorita. Ya está asignada como dama de la corte pirata de Portugal. Nos ocuparemos de todo–.
Mientras conversan a lo lejos Vik les toma algo de fotos, siendo en una de esas fotos el momento en que Gothel besa al apuesto pirata quien no se contiene para corresponderle el beso.
Después de unos cuantos segundos de haberse besado, Gothel y el pirata dan arrienda suelta al carruaje para que se movilice.
Percatándose de que se están alejando del área donde se encontraban, Vik corre a su caballo, para posteriormente seguirlos a ambos individuos.
Logra llegar al puerto, siendo en ese lugar donde Gothel baja junto al desafiante pirata – Mejor que me des el barco que me prometiste– le dice Gothel al hombre.
– Vamos a recogerlo justo ahora– responde con una sonrisa estúpida y mientras la sigue a la atrevida mujer.
Vik al fijarse desde lejos que ambos individuos suben a un barco de buen tamaño y potenciado para despegar en esos instantes, logra escuchar – Bien, su nuevo nombre será Elsa Johansson, ¿de acuerdo?–.
Ante ese aparente y nuevo nombramiento, Gothel se enoja con el pirata y sin siquiera dudarlo le grita con tanta fuerza – ¿Elsa? ¡¿Crees que me parezco a una puta noruega o sueca?! Espera un momento, ¿Me van a enviar a un sitio frío?– ante la pregunta y un ligero berrinche que hace, logra gritar un solemne no.
Fijándose que no lo ve, Vik aprovecha y le saca varías fotografías.
Sacándole varias fotografías, la visualiza desde el lente de la cámara, dando vueltas con una desesperación intrínseca.
En eso la observa patear una pequeña silla del barco, siendo en ese momento en que la escucha reprochar de manera exagerada – ¿No pudiste conseguir algo mejor? Mejor hubiera probado suerte con los idiotas de Black y Weselton–.
No queriendo hacer enojar a la joven, el pirata le dice mientras trata de tranquilizarla – Señorita, hice lo mejor que pude. Ha sido una suerte que haya podido conseguir esto–.
Vik sonríe mientras continúa tomándole varias fotografías, como si fuera un pervertido.
Mientras se nota su preocupación y su enojo, está logra girar su cabeza y percatarse de algo que la termina helando de miedo.
– ¡Eh! ¡Un pendejo me está tomando fotos!– grita al ver a Vik desde lejos y mientras lo señala, el cual, el mismo Vik se sobresalta muy asustado, al darse cuenta de que la joven lo ha descubierto.
– ¿Qué clase de seguridad es ésta? Podría haber sido un arma. Sácame de aquí– le ordena Gothel al pirata mientras esté de manera alarmada trata de cubrirla y trata de hacer sonar la alarma para que vayan tras Vik.
– Son unos mamones. Unos completos mamones– dice Gothel, finalizando.
Viendo que en cualquier momento los guardias del pirata irán tras de él, Vik se moviliza rápido y se dirige a la casa de Runeard, logrando evitar y evadir la persecución que estaba a poco de suceder.
Al llegar al lugar acordado por Runeard, en esos minutos que tienen, logra ver como Runeard saca el carnet de Kenji Hamada.
Después de lograr falsificarlo, salen del lugar, totalmente tranquilizados.
– Fotos, el carnet de Hamada... Genial– exclama Runeard mientras alza el papel como si fuera una copa; en eso agrega – Ya está todo puesto en su lugar–.
Después de bajar la mano y observar el documento, logra decirle a Vik – Así que, en vez del encubierto Hamada… Tenemos a la encubierto Mamí Gothel de primera– dice mientras se termina riendo.
Siendo que casi ya no le pareció gracioso a Vik, logra percatarse de como Runeard le comenta con jocosidad – Esto debería de convencer a Black y a Weselton de que Gothel es una puta encubierto–.
Después de lo dicho por el pelirrojo, Vik se termina cruzando en brazos y preguntándole – ¿Y si no, qué?–.
Finaliza Runeard, diciéndole – A correr. Pero no corras detrás de mí, porque tendré el culo pegado con pegamento–.
Con esto último dicho, ambos se van y le entregan el carnet a los dos nobles.
Después de entregárselos y después de una pequeña conversación que tienen, finalizan, yéndose a sus respectivas mansiones.
Terminando así este capítulo.
{-}
Notas del autor:
Hola de nuevo lector, está vez les traigo un nuevo capítulo de esta particular historia, jeje, mentira.
Bueno, está semana les traeré el corto del RDR2 que tanto prometí, también si el tiempo me lo permite, subiré algo totalmente distinto.
Bueno es todo. Review si deseas.
