CAP 34

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"Seguridad Ilusoria"

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Finn observaba los alrededores con una sonrisa segura y ligera, moviéndose entre todos aquellos coches de lujo y que mostraban su prosperidad con pintura llamativa y joyas en la carrocería que no cualquiera podía permitirse, moviendo la cabeza de vez en vez con elegancia mientras pretendía estar en su ambiente; era demasiado extraño moverse nuevamente en aquel ambiente, fingiendo tener todo bajo control mientras relegaba sus dudas y miedos nuevamente al rincón más oscuro de su cabeza donde no estorbasen. Se le antojaba demasiado extraño de todas maneras, el sentirse tan fuera del agua como si hubiese olvidado a momentos el cómo se llevaba a cabo su trabajo y como si algo no estuviese bien del todo en su cabeza.

Quizá era ese ridículo temor a verse descubierto o a toparse accidentalmente con aquel auto de ojos dorados, realmente no lo sabía.

Lo único que comprendía era que tenía que seguir trabajando en ello y no por eso, olvidarse de cuál era su misión en ese momento y qué era lo que aquel alto mando de Chrome esperaba de él; le había defendido de los demás miembros de la junta, le había dado un voto de fe y no podía fallarle en especial cuando más necesitaba recuperar todo el terreno que había perdido ante sus fallas más recientes.

Además…

Ahora había alguien que le esperaba en casa.

Tan extraño como lo era, pero el solo saber que había un auto que impacientemente aguardaba por su regreso era un aliciente que le llenaba más que suficiente como para hacer que se concentrase y esforzarse más por salir a salvo; en cierta forma era irónico puesto que ese mismo auto le había dicho justamente que eso era lo que sentiría en cuanto finalmente tuviese a alguien por quién esforzarse y por quien vivir. Por supuesto que jamás le diría aquello, no quería alimentar el ya de por sí inflado ego del corredor… pero de todas maneras, le provocaba el sonreír de forma un poco más sincera el saber que por esa ocasión, también se había equivocado y que el otro había tenido la razón:

Volver a casa… a su lado, era su prioridad realmente…

Se detuvo cerca de un enorme ventanal y aprovechó los reflejos mientras pretendía observar el paisaje de la ciudad para comenzar a analizar con sus pantallas a los presentes, buscando alguna señal de aquel pequeño dispositivo para poder salir pronto de la fiesta; ya comenzaba a recibir varias miradas de sospecha y notaba como algunos autos hablaban entre ellos, seguramente queriendo adivinar quién había sido el que le había invitado o a quién conocía en el lugar como para haberse podido colar cuando era más que evidente que se trataba de un evento bastante exclusivo.

Conseguir una invitación robada no había sido complicado. Pagarle con un buen fajo de billetes a uno de aquellos enormes Hummer que protegía el sitio y verificaba los rostros, convenciéndole de no ser tan pesado tampoco había sido la gran cosa; pero seguir manteniendo las apariencias ante un grupo de coches que parecían bastante recelosos, especialmente después de que distinguiera a algunos que ya eran conocidos de antemano por Chrome como criminales registrados y de bajo rango era otro asunto.

Realmente aquello de ser alguien famoso y temido a partes iguales no siempre era de ventaja, especialmente en situaciones donde lo que necesitaba era que no le reconociesen.

Además de que como bien le habían señalado meses atrás cuando volviese al lado de su pareja, todos sus disfraces no eran capaces de cubrir su modelo de auto por lo que alguien listo sería capaz de ver a través de este; la verdad era que la mayoría de los rivales contra los que había luchado eran lo suficientemente tontos como para no pensar en ello pero ahora se daba cuenta de que había otros vehículos que eran bastante sagaces como para notar aquel pequeño detalle que realmente los espías no tomaban a consideración.

El Aston martin emitió un suspiro y por unos segundos, su expresión se volvió algo seria

Tenía que concentrarse.

La USB que le habían pedido conseguir contenía un programa muy importante del que de alguna forma Chrome se había enterado y que servía para desviar las señales de sus satélites más especializados incluso, consiguiendo esconder mensajes codificados de aquellos que los podrían interceptar; aquella cosa producía un escudo que ya estaba en las llantas equivocadas y que según sabía se estaba utilizando de tal manera que estaba poniendo en peligro a muchos autos debido a ello. Si el gobierno no era capaz de prevenir y anticiparse a los negocios turbios de aquellos sujetos…

Y más aún. Chrome estaba interesado en capturar al creador de aquella cosa puesto que para ser capaz de evadir no solo a los satélites de la agencia de inteligencia británica sino a los de los demás grupos alrededor del mundo, se tenía que ser demasiado hábil…

Y una mente de esa magnitud definitivamente no podía estar suelta y por ahí y mucho menos, al servicio de los villanos.

Sería demasiado impredecible y el daño ocasionado si de repente inventase algo que no estuviese bajo el control del gobierno podía ser demasiado amplio como para que no se convirtiese en un desastre; así que su segunda misión sería esa justamente, capturar al creador de aquella cosa y llevarlo a la sede donde, si se manejaba correctamente les podría ser bastante útil; no era como que no hubiesen hecho aquello antes, arrebatándoles sus inventos y científicos a los criminales, cierto?

Discretamente comenzó a correr el reconocimiento de rostros y modelos por entre los autos presentes, resoplando un poco ante el hecho de que la mayoría de los que se encontraban en el sitio fuesen dueños de empresas, de negocios…

Y corredores

Cómo era que tenía esa suerte de que a dónde fuese apareciesen autos de ese tipo y pareciesen estar mezclados entre los villanos de turno?... era obvio que la mayoría de aquellos no tenía ni idea de aquello en lo que se metían aunque de acuerdo con el padre de su ahora pareja… tampoco era como que el mundo de ellos estuviese muy exento de aquel tipo de situaciones; y bueno, tomando en cuenta la cantidad de dinero que se manejaba justamente entre todos aquellos que hablaban entre ellos con sonrisas ambiciosas y petulantes, era natural que quizá alguno quisiese abarcar un poco más y creyese que el involucrarse en algún negocio ilegal y menor no fuese la gran cosa.

Aunque después de lo de Axelrod también se podía intuir que muchos utilizaban aquel mundo como una tapadera a lo que realmente tenían por debajo.

Bajó un poco los párpados y procedió a moverse nuevamente, tratando de localizar alguna señal o firma electrónica que le hiciese saber que estaba cerca del auto que según sus fuentes aquel día llevaba el pequeño dispositivo consigo; de vez en vez, su detector sonaba con alarma al detectar a algún hampón o maleante en la lista de buscados por los demás departamentos de Chrome pero entonces, se recordaba que esa no era su misión por el momento.

Lo suyo… era más grande que el gusto que sentiría por arrestarlos a todos en aquel punto.

Finalmente y a pesar de las miradas de sospecha de los autos encargados de vigilar y de cuidar a los presentes, el Aston martin pudo percibir la pequeña luz titilante que le indicaba en aquellos momentos que quien sabía que en aquellos momentos llevaba el dispositivo encima, había aparecido en su radar; pasó por entre unos cuantos deportistas que charlaban de forma superficial y con tonos de voz alto como si deseasen llamar la atención del mundo, sonriendo de forma ligera y luminosa, como si se tratase en verdad tan solo de uno más de ellos hasta que finalmente sus ojos se posaron en la elegante auto de un color rojizo naranja que parecía deslumbrar desde su posición al lado de la barra a todo el que le pasase por un lado.

De finas líneas y curvas, grandes ojos claros y una sonrisa que era evidente que utilizaba para impactar a todos a su alrededor, aquella cabrio se reía de forma aguda y tonta ante los coqueteos y las seducciones de los otros autos que pasaban cerca suyo.

Bingo.

Era de las presas fáciles que caían con una o dos palabras bien ubicadas y que con la adecuada distracción lo soltaría todo. No podía sin embargo el preguntarse mientras conducía hasta la barra, porqué era que los villanos generalmente elegían a las chicas bobas y bonitas para tener consigo sus proyectos más peligrosos cuando era obvio que no deberían de ser la primera elección para ello; siempre parecía que los buscaban de dos tipos, o las chicas sin nada de peso dentro de su cráneo o los sujetos demasiado peligrosos y que pretendían ser silenciosos y que por eso mismo, terminaban por llamar la atención.

Demasiado teatro y poca inteligencia real desde su punto de vista.

Colocó un billete de alta denominación en la barra delante suyo y el pequeño montacargas que fungía como barman le observó por unos segundos con sospecha; pero al momento de colocar un segundo billete, aquel pequeño vehículo actúo con la velocidad esperada para un trabajador de aquel sitio y en menos de un momento el espía ya contaba con su bebida delante suyo. En silencio y dando el tiempo necesario para alimentar la curiosidad de la Cabrio, notó como los ojos de esta se movían por toda su carrocería y volvió a sonreír con seguridad, entrecerrando los ojos.

Mentalmente, le divertía pensar en la escenita de celos que seguramente el auto en casa ya estaría montando pero al mismo tiempo y por fortuna, aquello solo pasaba en su cabeza.

En aquellos instantes… nada más existía, excepto el trabajo.

-Sabes cómo reconocer que un lugar tiene clase y mantiene esa barrera que separa lo fino de lo común? –había comenzado a decir, moviendo levemente la copa que tenía delante para que el aceite girara despacio enviando destellos dorados hacia los lados, recibiendo una mirada curiosa e interesada de aquella fémina –el cuerpo.

-El cuerpo… -repitió aquella auto sin dejar de verle como si pretendiese que no le interesaba tanto pero de todas maneras, sonriendo algo más de lo que pretendía; el británico dejó escapar una risa suave y baja, sabiendo que la chica había picado bastante rápido

-Ves?... los reflejos dorados hablan de los ingredientes con los que ha sido preparado el aceite y la suavidad de su movimiento junto con las curvas que produce al mecerse hablan del nivel de calidad en su manejo y creación… solo un aceite así de fino produce un efecto tan… hipnótico –añadió observando detenidamente a la joven a su lado que esta vez detectó la mirada verde que la recorría completamente, produciéndole unas risas agudas a la chica lo que hizo que el espía se sintiese satisfecho por dentro

Bueno… quizá no estaba tan mal después de todo si podía seguir consiguiendo que las damas cayesen rendidas delante suyo con unas pocas frases.

-Eso es porque el señor Farrell sabe en lo que invierte y tratándose de sus invitados siempre busca… lo mejor, por supuesto –musitó la fémina observando de reojo al Aston martin que dejó escapar una ligera risa que demostraba confianza y elegancia, dando un sorbo a su bebida ante la mirada atenta de la cabrio –no le he visto antes?... en la reunión del señor Agninton?

-Cuando se produjo el desastre de que Scotland Yard interrumpiese el intercambio de lealtades? –inquirió el espía haciendo una mueca como si aquello le desagradase mientras que su acompañante le veía con un gesto que le decía que lo estaba midiendo –fue un trabajo bastante engorroso el tener que entretenerlos de alguna manera para que se aplacasen y nos dejasen en paz pero al menos lord Mazzerbridge tuvo el atinado gusto de emplear… un método mucho más efectivo de convencerles… por algo se dice que el dinero mueve al mundo

Suspiró mirando en otra dirección sintiendo como de alguna manera la chica se relajaba.

El emplear los nombres de algunos de los rufianes que estaban bajo investigación en Chrome y a sabiendas que no habría forma pronta de que le tumbasen su coartada le había servido en aquellos momentos para que la chica que era el punto central de su trabajo, sonriese ahora con más confianza y calma

-Bueno… si le tienen tanta confianza como para hacerle saber de todas estas cosas… significa que tiene un puesto importante, señor… -dijo aquella coche rojiza mientras el Aston martin volvía a reír elegantemente

-Reinhard Brehuer –respondió el británico mientras que la otra asentía suavemente

-Mariah Letizia Colville… es un placer conocerle al fin de frente, señor Brehuer –dijo esta mientras se acercaba un poco apoyando su carrocería de lado en la barra –es una lástima que no me haya acercado antes a hablar con usted en otras oportunidades… pero ha sabido ser bastante discreto como para que no me haya tomado el tiempo de hablar con usted, una verdadera lástima…

-Se me pide que haga mi trabajo lo más en las sombras posible, sin llamar demasiado la atención –explicó con calma el Aston martin sin perder el enfoque –como debe de saber, señorita Colville, si nos dejamos ver demasiado luego podríamos llamar la atención de coches indeseados… -fingió hacer una mueca de asco antes de dar un nuevo sorbo rápido a su bebida –como ya sucedió hace un par de años en otro trabajo…

-Si bueno… se dice que Chrome últimamente está demasiado aburrido y se entretiene haciendo enfadar a los jefes –comentó cerrando los ojos la chica con un aire distraído mientras que el auto gris plata ponía más atención a aquel desliz –uno incluso consiguió colarse entre las llantas de uno de los nuestros o más bien, a su cama dicen por ahí –resopló bastante irritada la chica lo que hizo que el Aston martin alzase una ceja –en verdad hay que ser bastante estúpido para a sabiendas de que tienes un agente bajo tu techo, lo permitas tan tranquilamente sabiendo que expones a los demás al peligro…

Muy bien, ahora el McMissile sí que se sentía bastante curioso al respecto.

Había un agente que había conseguido involucrarse con aquellos malnacidos y nadie se lo había informado?... o sea, que podía tener un apoyo extra de otro agente que estaba infiltrado en aquella organización y nadie se lo había dicho?... esperaba que el susodicho se revelase ante él en algún momento, pero también le hacía preguntarse por qué demonios no le habían encargado a aquel espía el recobrar aquella usb en lugar de endilgársela a él aunque ahora que lo pensaba más seriamente… quizá era por lo mismo de que le estaban dando una segunda oportunidad y le habían indicado a aquel infiltrado que lo vigilase y les reportase que tan bien lo había hecho.

Vaya

Parecía que incluso haciendo aquello todo en Chrome se reducía a tenerlos a todos dando vueltas sin poner toda su información en un solo lado. Pero aún así era demasiado peligroso especialmente porque ya le estaban informando que lo habían descubierto y probablemente su compañero ni siquiera lo supiese! En nombre de Mills… tenía que obtener toda la información posible y no solamente de la USB sino del otro auto, antes de que aquello se convirtiese en una tragedia como la del auto americano que nunca había podido conocer o la del propio Leland…

-Lo bueno es que ya lo tienen localizado, no es así? –inquirió el británico fingiendo irritación lo que en aquellos momentos le salía bastante natural debido al asunto e hizo una mueca aunque la verdad era que estaba demasiado preocupado ahora –a mí el jefe no me ha dicho nada pero supongo que es porque esta vez no le alcancé a tiempo… que molestia –espetó el espía y la chica emitió una risita divertida

-Elegantemente tarde, como dicen de los caballeros? –inquirió a modo de juego recibiendo una sonrisa leve por parte del auto de ojos verdes –si no te lo han dicho cariño, tampoco es tan extraño, el auto con el que se está enrollando ya tiene la orden de mantenerle bien sujeto y vigilado así que no es como que nosotros podamos hacer algo al respecto… pero insisto, en que ese auto es un estúpido de primera, cayendo ante el primer cuerpo bonito que se le presente como si fuera un desesperado, solo porque Chrome se la puso fácil cuando todos saben que esos sujetos no tienen respeto por sí mismos ni por su moral

Resopló nuevamente la cabrio alzando la barbilla mientras que al auto gris plata comenzaban a brotarle más y más pequeñas gotas de sudor en la cabeza

-Se dice a modo de broma que todos en Chrome han de apellidarse Atkins y por algo será…

Aquello no lo entendía el Aston martin pero no por eso significaba que no se sintiese levemente ofendido por las palabras de la fémina; si, era cierto que a todos ellos se les enseñaba a que tenían que usar su cuerpo si era necesario para conseguir lo requerido (como él estaba a punto de hacerlo en aquellos momentos)… pero no por eso significaba que se prostituían de forma barata!

Comenzaba a sentirse bastante mal por el pobre diablo de su compañero al que no solamente le tenían vigilado sino que le tenían bajo aquella perspectiva…

No podía imaginarse como se sentiría él mismo si lo dijesen sobre él aunque por supuesto, el jamás permitiría que una organización criminal como aquella lo descubriese de una manera tan patética, por acostarse con uno de sus miembros…

-Bueno… mientras no nos ponga más en riesgo… no me hace falta más trabajo en realidad, especialmente, cuando este se me puede olvidar tan fácilmente por tener una carrocería como la suya haciéndome tan agradable compañía esta noche –se encogió de hombros suavemente el Aston martin provocando que aquella auto a su lado abriese mucho los ojos para después, verla ruborizarse y comenzar a reír de forma muy boba y aguda, mientras que el McMissile suspiraba para sí mismo dándose cuenta de lo fácil que era distraer a aquella mujer

Había momentos en que le preocupaba que quizá fuese más inteligente de lo que pensaba… pero luego con aquellas cosas, se daba cuenta de que sencillamente eran momentos en los que la fémina se mostraba emocional, ya que no se había necesitado mucho para que confiase en él al grado de que pensase que ya lo conocía; incluso le había confesado que tenían vigilado a uno de los espías de Chrome que se había adelantado a infiltrarse en aquel grupo sin imaginarse que le estaba diciendo todo aquello a un segundo infiltrado que en cuanto tuviese la oportunidad lo comunicaría a sus superiores para que advirtiesen a su compañero!

Solo esperaba poder terminar pronto con aquella misión para poder avisar rápido a sus superiores porque si no… la vida del otro agente estaría en severo peligro.

Por lo tanto…

-No era necesario, usted es demasiado halagador señor Brehuer –seguía riéndose la cabrio con pena ante la mirada verde del otro –sin embargo tengo que decirlo… no es como que usted no sea un destello para la vista –señaló observándole de forma muy detenida mientras que el otro le permitía hacerlo aunque no por ello no sintió un terrible escalofrío de pánico

No era posible, incluso con las mujeres?

El solo hecho de saber que aquella auto le estaba viendo con un aire de lujuria había sido suficiente como para revolverle el estómago y provocarle un acceso de náuseas que casi le empujaba a excusarse para salir a buscar el baño más próximo posible y vaciar el estómago; se sentía aturdido, con un ataque de ansiedad que comenzaba a ahogarle en todo sentido pero que al mismo tiempo se estaba forzando a empujar a patadas hasta el fondo de su adolorido corazón para que no le perjudicase mucho más de lo que ya lo hacía en su trabajo.

Si no se controlaba… si no impedía que aquel miedo surgiese justo cuando necesitaba tener todo el control posible para llevar a cabo aquello…

"Tranquilo Finn… relájate, no es él!" –se ordenó mientras por fuera sonreía y cerraba los ojos como si se sintiese completamente honrado por la mirada de la fémina –"todo es parte del trabajo, ya sabías que en algún momento tendrías que regresar a esto… solo cálmate y sigue adelante, como todas las demás veces… es exactamente lo mismo"

Se ordenó aunque en su cabeza, comenzaba a sentirse algo decaído.

No. No era lo mismo.

No era lo mismo si comenzaba a sentirse culpable en cierta forma por hacer aquello sabiendo que había alguien a quien le molestaba; cómo era posible?... cuando se trataba de Leland, nunca habían tenido ningún sentimiento de por medio por hacer ese tipo de cosas en su trabajo a pesar de lo que tenían el uno con el otro. Cuál era la diferencia, realmente, como para que ahora sí le pesase tanto el continuar con aquello solo porque de alguna manera al otro auto le causaba una sensación desagradable?

Hizo una mueca y los ojos de la chica le observaron con preocupación

-Todo bien?

-Sí… es solo que me siento algo inquieto –confesó el espía moviendo la cabeza –si uno de aquellos indeseables ya pudo acercarse tanto… y nuestros líderes no están haciendo nada por detenerlo…

-Bueno… es un auto de confianza para el jefe mayor, no es como que podamos protestar mucho –suspiró la chica y se encogió de hombros haciendo una mueca –digo… es muy inteligente y todo y si el jefe confía en él… -la fémina rodó un poco los ojos –pero no se… creo que está jugando demasiado con fuego

-Su nombre… siempre batallo para pronunciarlo –se rió el McMissile finalmente consiguiendo concentrar su cabeza en aquello mientras que la cabrio se reía suavemente

-No veo el porqué, tampoco es la gran cosa aunque bueno, nombres americanos… para alguien tan fino como tú supongo que el hablar de nuestros compañeros del otro lado del océano es incómodo y lo entiendo, pero bueno, así son las cosas –dijo la joven de color rojo comenzando a acercarse al tiempo que el espía se hacía diversas notas mentales para no olvidar:

Había un espía de Chrome de incógnito en aquel grupo y que seguramente era el que les transmitía la información de lo que podía ser peligroso para ellos.

Estaba pretendiendo tener una relación con alguien de aquel sitio lo que era peligroso tanto por si un día decidían que ya no querían seguir pretendiendo y lo mataban como por si lo terminaban convenciendo de cambiar de bando.

Tenía que estar en otro país en aquellos momentos ya que al parecer, el miembro de aquel grupo estaba en América.

Cerró los ojos por unos momentos, pensando en aquello mientras intentaba darle un sentido y se daba cuenta de que realmente tenía que estar seguro de que todo estaría bien; no era algo suyo el entrometerse en el trabajo de los otros espías pero después de todo lo que había estado sucediendo…no podía sencillamente pasar de ello sin hablar con sus jefes, sobre todo si ya le habían dicho que lo habían descubierto. Quizá sus jefes decidieran que era momento de retirar a aquel agente y enviarlo a un sitio seguro o hacerlo desaparecer como a muchos otros antes que él, borrando todo su historial y comenzando de nuevo…

Y hablando de comenzar de nuevo…

Frunció el ceño por unos segundos.

Cómo, en nombre de Mills… el chico había averiguado acerca de su vida antes de Chrome?

Aquello lo tenía todavía demasiado nervioso, no le había contado nada en su momento que pudiese ayudar a localizar su pasado, especialmente cuando lo poco que le había contado podía fácilmente atribuirse a cualquier otro inglés en la isla… entonces, cómo había dado con su nombre de nacimiento?... cómo era que había llegado a algo como aquello cuando se suponía que estaba completamente borrado de los registros?... cuando le hubiesen llegado las primeras cartas de su parte había estado demasiado deprimido como para prestar atención pero después de ello, cuando le escuchaba llamarle por su nombre real para despertarlo de sus pesadillas había comenzado a inquietarlo

Y en verdad deseaba preguntarle al respecto, pero…

-No te gustaría ir a un mejor sitio para charlar?

El británico sonrió de lado con suavidad mientras que observaba a la cabrio de lado y emitía una risa baja

-Estaba pensando justamente en lo mismo –mintió dándose cuenta de que había llegado el momento de hacer aquello y de ver si había perdido algo de su toque o de sus habilidades para poder obtener lo que necesitaba mientras distraía a la joven en otras cosas

Era hora de ver si era capaz de controlar sus ataques de pánico pero… comenzaba a temer lo que sucedería si no lo hacía…

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