Disclaimer: los personajes usados para este fic son propiedad de J.K. Rowling.
Este fic participa en el Reto #44: "La magia del azar" del foro Hogwarts a través de los años.
La categoría que me tocó para esta historia fue los JUGADORES DE QUIDDITCH, mis condiciones:
1. Un drabble debe empezar con un diálogo.
2. Un drabble debe terminar con un diálogo.
Y mi personaje: Harry Potter.
En esta historia se incluyen:
PROMPT: Noviazgo.
PERSONAJE: Draco Malfoy.
CAPÍTULO 13
Después de la pérdida de su primer partido, Draco no hacía nada más que practicar.
Se levantaba una hora antes que el resto, cogía su escoba y se iba al bosque prohibido, una vez ahí se aplicaba un encantamiento amortiguador, porque una cosa es que quisiese aprender a esquivar y otra lesionarse y perderse partidos, y se dedicaba a volar entre los árboles. Unos días lo hacía despacio, otros se arriesgaba y lo hacía a máxima velocidad, pero iba todos los días. Había aprendido que necesitaba experiencia a la hora de perseguir la snitch y que esta era una buena manera de conseguirla, después de todo, el bosque era un lugar totalmente imprevisible.
Tan concentrado estaba en el entrenamiento y el torneo y los T.I.M.O.S, que no se dio cuenta de cómo lo miraban sus compañeras de curso.
Los entrenamientos que Roger les asignaba eran la mayoría físicos ya que para poder sujetar la escoba con más facilidad necesitaba fuerza tanto en los brazos como en las piernas, por lo que con la ayuda de algunos profesores, habían ideado un sistema parecido al muggle (una máquina de pesas) con el que podía ejercitar dichas partes del cuerpo.
A raíz de esos entrenamientos, su cuerpo empezó a cambiar y sus compañeras lo notaron.
—Draco, ¿Sabes que Astoria te mira con ojillos de enamorada?
—Blaise, ahora mismo me da igual, tengo demasiadas cosas en las que centrarme y no quiero meter por medio un noviazgo para que me distraiga de ellas.
—Solo decía…
—La verdad es que me da igual.
Un tanto desequilibrado por la conversación mantenida con su amigo lo comentó en el entrenamiento de esa noche.
—Si, a mi también me pasa, Lavender y Parvati también me están poniendo ojitos, como lo llama Hermione. Pero ahora estoy centrado en el torneo, asi que me da igual.
—Ya, pero…
—Ni peros ni nada, ahora os tenéis que centrar en el partido siguiente. Seguramente nos enfrentaremos a Los níveos, así que quiero que estéis centrados en lo que tenéis que hacer, no nos pueden ganar otra vez o quedaremos descalificados del torneo.
Todos se callaron, recordando la derrota del partido anterior y se pusieron serios escuchando las estrategias que su capitán les comentaba.
Ese partido fue mucho más desigual que los demás cuya puntuación fue de 100 a 250.
Para empezar, aunque Marcus, Angelina y Roger tuviesen buena sintonía entre ellos, no se podía igualar a la que tenían Spinnet, Wood y el gemelo Weasley.
Y para seguir, una serie de desafortunados eventos de los que Draco no quiso ni acordarse (Potter le robó la snitch con una jugada demasiado sencilla y humillante), le dieron la victoria a Los níveos, siendo ésta, su segunda derrota en el torneo.
