Disclaimer: Los personajes de esta serie de Drabbles les pertenecen a la Mangaka Rumiko Takahashi, en cambio la trama salió exclusivamente de mi mente loca e inspirativa. No se aceptan copias/plagio del mismo.

Fanfic participe del Kinktober 2020


Hielo


Cada vez que la observada con atención no podía evitar enamorarse más de ella.

Kagome Higurashi era una delicia para todos, en especial para sus vecinos y compañeros de la universidad.

Su andar delicado, contoneando las caderas a un tenue ritmo, sus ojos chocolates y soñadores. Ni hablar de aquella melena larga y ondulada que, a pesar de cuidarla constantemente con cremas y mascarillas, era indomable.

Su timbre de voz era dulce y coqueto proyectando una imagen de niña tierna y femenina, pero los que la conocían realmente saben que es una de sus tantas facetas. Cuando la joven se enojaba no había nadie que la controlase y sus gritos expresaban todo lo que su cuerpo callaba por días.

Como en estos instantes, que no paraba de escupir verbalmente cada insulto que su mente le decía.

Él simplemente sonrió irónicamente por su infantil enojo al no encontrar la película que anteriormente aparecía en la guía de programas.

Sorbió otro poco de su jugo de naranja que su amiga había exprimido para la tan esperaba cita de películas que todos los sábados organizaban con entusiasmo.

—No puede ser... — negó en susurros.

Aquello no era más que una advertencia del próximo grito que se colaría en su garganta femenina.

—¡Pero si ayer vi la película en la programación del canal! ¿Por qué demonios la sacaron? — su alarido opacó la voz de la chica del noticiero.

Dejó estrepitosamente el control remoto sobre la mesa de madera del living, provocando otro fuerte estruendo en la sala.

—Kagome, ya cálmate — trató de brindarle tranquilidad. —Podemos ver otra película, seguramente habrá alguna interesante.

La susodicha no tardó en fruncir sus labios y resoplar como un toro. Inuyasha tuvo que ahogar una risa ante su reacción pues sabría que no lograría calmarla si se burlaba de ella en su cara.

—Yo quería ver Parasite — admitió en un simulado lloriqueo.

—Pero podemos ver otra — repitió nuevamente.

Tomó el control remoto y comenzó a pasar los canales hasta hallar una película algo antigua, pero con una trama fascinante. En definitiva, un clásico.

—Veremos Titanic.

—Ya la hemos visto cientos de veces ¿De qué sirve volverla a ver si ya sabemos el final? — se quejó recostando bruscamente su espalda en el sillón.

—Shh... Rose comenzará a relatar su experiencia en el barco.

Kagome resopló nuevamente y trató de tomar su jugo de naranja calmando su malestar.

A pesar de su antigua reacción, la joven se encontraba atenta a lo que el televisor proyectaba. No tardó en recostar su cabeza sobre el hombro derecho de Inuyasha y disfrutar la historia de amor imposible entre Jack y Rose.

Todo marchaba a la perfección hasta que llegó la tan impresionante escena donde el protagonista masculino dibuja el esbelto cuerpo de la fémina. Sus detalles fueron tan bien retratados que el miembro de Inuyasha dio un tirón cuando Jack insistió en difuminar las sombras de los senos de Rose.

Su mente no evitó imaginar una escena como tal, pero con diferentes protagonistas. Ahora ellos eran Kagome y él, juntos, tratando de luchar por un amor imposible que solo el destino les pautó.

Pero acá no había barcos, ni había muertes por hipotermia. No había injusticias. Solo había una fémina que se negaba a dejarse llevar por todo el amor que él estaba dispuesto a darle.

De pronto, una ola de calor inundó el cuerpo del albino y tuvo que beber otro sorbo de su jugo hasta acabarlo y dejar pequeños hielos que comenzaban a derretirse al no estar en bajas temperaturas.

Su mirada de concentró en aquellos cubos congelados y un nuevo pensamiento atravesó su mente perversa.

En estos momentos, solo deseaba besar los labios carnosos de su amiga de forma apasionada y recostarla sobre el mullido sillón para hacerle el amor como un loco.

Utilizaría aquellos cubos de hielo para deslizarlos lentamente sobre su cuerpo.

Insistiría en aquellos pezones erectos con movimientos pausados y delirantes, dejando que el hielo comenzara a derretirse por el calor corporal del momento.

Luego pintaría fríamente su entrepierna recorriendo cada relieve de ella para luego presionar el cubo y deslizarlo por los labios íntimos humedecidos. Lo haría de forma lenta y tortuosa con el fin de escuchar sus alaridos de placer y sus súplicas sofocantes.

Solo en ese momento, hundiría su miembro en su cálido interior y le permitiría utilizar el hielo sobre sus músculos y su piel bronceada.

La penetración sería perfecta, combinando la rudeza y las aceleraciones que sus caderas se permitían. La habitación se llenaría de gemidos y sus respiraciones acompañarían el acto al igual que los cubos ya derretidos sobre sus pieles.

Ambos llegarían a la cima del placer, sus cuerpos desbordarían de espasmos y se arquearían eliminando cualquier distancian existente. Se abrazarían y admitirían, entre sollozos emotivos y pequeños besos, sus más profundos sentimientos.

Ella le diría un "te amo" remarcando al final de la oración su nombre bajo el mismo tono que en estos momentos lo hacía.

—Inuyasha

Toda su fantasía sexual se desencajó al igual que su mandíbula sintiendo el rostro de Kagome cerca al suyo. No recordaba en qué momento se aproximó así hacia él, ni tampoco que la película estaba llegando a su fin.

—Inuyasha ¿Te encuentras bien?

La preocupación destacaba en sus pupilas y su rostro lucía levemente sonrojado por la cercanía.

—Yo... — trató de maquinar una excusa. —Creo que me deje llevar por la emoción de la trama.

Kagome elevó una ceja sin creerle ninguna palabra. Cuando iba a replicar su falsa excusa, sus ojos centraron su atención en cierta parte de la anatomía masculina. Comprendió al instante.

—Con que estás caliente por la escena del dibujo y del auto — ronroneó cerca de su oído. —Yo podría ayudarte.

Se aproximó aún más al atónito albino casi rozando sus labios entreabiertos y una sonrisa juguetona yació en su rostro. La erección yaciente debajo de sus pantalones reaccionó al sentir su cálido aliento mezclarse con el suyo.

Se reacomodó sobre el mullido sillón, ejerciendo más peso sobre él. Sus lagunas doradas denotaban expectación cuando la vio aproximarse con su vaso con hielo.

¿Será que su fantasía sexual se cumpliría?

La joven abrió su bragueta de sopetón y hundió su mano dentro de sus prendas, comprobando la calidez de su anatomía. Su amigo no frenó el suspiro ronco que su boca liberó, deseaba que aquella intrépida mano se deslizara por toda su extensión y jugara con ella hasta el límite.

«Si, lo deseaba»

—A ver si con esto, se te enfrían los pensamientos.

Kagome estiró el elástico del bóxer y vació todo el contenido del vaso sobre el miembro caliente de su amigo. Los hielos les hicieron compañía a sus testículos, transmitiéndole su fría temperatura.

Inuyasha pegó un salto en reacción al cambio brusco y sacudió sus caderas tratando de librarse de aquellos cubos que ahora se deslizaron rápidamente por sus piernas velludas.

—¿Por qué lo hiciste, Kagome? — inquirió quejosamente.

—Por ser un pervertido — escupió en desaprobación.

Finalmente, el cuerpo femenino abandonó la sala, dirigiéndose al baño buscando calmar su malestar. Y después decían que el novio de su amiga Sango era el mayor de los pervertidos.

—"Ya me las pagarás, Kagome" — juró mentalmente extrayendo el ultimo hielo de su mojado pantalón.

Fin

Palabras: 1202


Notas de autor: ¡DIOOOOOS! No saben lo que amé escribir este drabble y todo gracias a la frase que mencionó Kagome. La verdad, no se me ocurría nada para relacionarlo con "Hielo", hasta que a mi mente llegó la película Titanic y ¡BOOM! Mi imaginación explotó xD.

No se asusten por la longitud del drabble. Hemos decidido la opción de poder explayarnos un poco más en los lemons ya que es muy difícil poder escribirlos dentro de un rango de 1000 palabras. Este sería mi primer bono extra, como diría RosasRojas jsjsjs

Estoy segura de que desean una continuación de este drabble, como con todos los demás inconclusos. Ya tengo una idea para que nuestra parejita puede declarar sus sentimientos, ya lo verán pronto :0

Como siempre, les agradezco a todos los que leen este fanfic. A mis bellos lectores como Eiko Shiro, serena tsukino chiba, Zio Takumi y I'm Iseul por siempre dejarme saber sus opiniones y feelings de cada drabble. Y a los nuevos también, me encanta saber que les está gustando este reto como a mi escribirlo.

¡Nos leemos mañana! Creo que les traeré la continuación de Chocolate y Preservativo, ya que últimamente les publico lemons inconclusos xD.

¡Los adoro, y gracias por el apoyo!