Día 15 – Real
Sakura aún seguía intrigada con saber el real nombre del gurú. Después de casi una hora intentando meditar, pudo apreciar lo que en verdad la mayoría de las fanáticas hablaban de él en internet. Y no podía negar la belleza de aquel hombre. Intentando olvidar aquellos pensamientos, pensó en su casa, en cómo estaría su hermano. Ni siquiera pudo comunicarse con él para decirle de su estadía acá.
Y aunque el meditar le estaba siendo imposible, el recordar a su familia le estaba trayendo paz, el recordar a sus difuntos padres y a su hermano sacando la cara por ella, le hizo entender que debía aterrizar y ayudar de la misma manera a él, no podía llevarse todo el peso solo la verdad.
Una lágrima rodó por sus ojos.
―¿Estás bien? ―preguntó el gurú con mucha calma.
―Sí, sólo estaba pensando en mi vida…
El gurú sonrió ante aquellas palabras.
―Eso es lo que hacemos, reflexionamos sobre la vida. ¿Qué te acongoja?
―Eso mismo, que no sé qué hacer con ella. Dejé cosas pendiente afuera, me despidieron, solo estamos mi hermano y yo y… ―suspiró, se dio cuenta de que estaba hablando de más―. Lo lamento…
―No te disculpes, si estás acá es por algo ―sonrió― y quiero ayudarte.
No podía negar Sakura, que realmente necesitaba desahogarse.
