Capítulo 15: "La cena."


"¿Puedo preguntar que hacemos aquí?" Elizabeth exigió mientras Damon y ella bajaban a la tumba para hablar con Katherine.

"Ya veras. Ten paciencia." Damon suspiró profundamente y sacó una botella de sangre cuando finalmente llegaron a la casa de Katherine. Estaba desecada, apenas moviéndose en absoluto. Él llevó la botella a sus labios, pero ella no la tomó, así que tuvo que llevar la sangre a su boca y hacerla beber antes de que finalmente respondiera.

"Bebe." instruyó Damon. "Buena niña." La mano de Katherine se cerró alrededor de la botella y Damon sonrió. "Venimos llevando regalos." Mientras ella se alimentaba desesperadamente de la sangre, él se levantó y tomó la ropa de las manos de Elizabeth. "No tuvimos tiempo de comprar adecuadamente, pero sí conseguimos un par de cosas." Colgó la ropa en la puerta junto a ella cuando Katherine terminó la sangre, finalmente luciendo normal otra vez. "Wow, la sangre hizo efecto, estas casi linda de nuevo."

"¿Qué quieres Damon?" Katherine susurró fuertemente.

"Adivina quién está de vuelta en la ciudad." incitó Damon. "Tu viejo amigo John Gilbert."

"¿De verdad? ¿Por qué?" pregunto Katherine haciéndose la desentendida.

"Dijo que ama a su hija." Damon se encogió de hombros. "Quiere protegerla de Elijah y del gran mal Klaus." miró a Elizabeth bevemente ante la mencion de los Originales.

"Que ternura." Katherine se levantó de su lugar.

"Sí claro." dijo Damon volviendo la vista a Katherine. "Me contó este cuento de viejas sobre cómo matar a un original."

"Y quieres saber si es verdad." Katherine sonrió, su voz ronca.

"Si lo fuera, no te lo diría." ella miró a Elizabeth. "Mucho menos a ti."

"¿Por qué no?" preguntó Elizabeth interviniendo por primera vez. "Quiero decir, quieres que Elijah y Klaus mueran tanto como nosotros."

"Klaus, sí; Elijah, no." Katherine nego enseguida. "El utilizo la compulsión conmigo, si el muere... entonces estaré atascada aquí para siempre."

"Que mal para ti." dijo Damon, sonriendo.

"Olvídalo, Damon." le advirtió Katherine. "Matar a Elijah sería una misión suicida. No puedes hacerlo."

"Puedo." dijo Damon.

"No puedes." insistió Katherine.

"¿Ni siquiera con una daga y un poco de cenizas de roble blanco?" dijo Damon.

Katherine se volvió de nuevo hacia él, con los ojos abiertos de par en par. "No, Damon. Si matas a Elijah estaré aquí para siempre." dijo algo atemorizada.

Damon se quedó en silencio por un momento. "Estas asustada."

"Solo... sácame de aquí primero. Y luego te ayudaré." dijo Katherine con desesperación. "Te ayudaré a matar a Elijah, te ayudaré a proteger a Elena, lo que quieras."

"Si te saco de aquí, te veras libre de Klaus, y tu trasero se trasladara a alguna isla desconocida a beber margaritas. Ni lo pienses."

"No es cierto, me quedare Damon. Pero por favor no lo hagas." le suplico Katherine.

"Bueno, gracias por decirme todo lo que necesitaba saber." le dijo Damon.

"No te he dicho nada." dijo Katherine en tono desafiante.

"Si, lo hiciste. Me confirmaste que es posible matar a un original." Damon se dio la vuelta para mirarla. "Que es exactamente lo que hare esta noche." dijo y se volvió hacia Elizabeth. "Vamonos."


Cuando llegaron a la pension, Elizabeth le hizo la primera pregunta que le vino a la cabeza. "¿Cómo vamos a hacer para matar a Elijah? ¿Cuál es el plan?"

"El plan es el siguiente: hare una cena, aquí, en la casa. Y cuando tenga la oportunidad... la pequeña daga con las cenizas de roble blanco, atravesara el corazón de nuestro querido Elijah." dijo Damon sonriendo.

"¿Una cena? ¿Para quién?" Elizabeth preguntó un poco interesada.

"Un par de personas. Alaric, Jenna, Andie..." Damon sonrió al ver la cara de Elizabeth. "Y por supuesto, Elijah."

"¿Jenna es la tía de Elena, cierto?" Elizabeth le preguntó. Cuando él sintió ella frunció el ceño. "¿No es peligroso?"

"¿Qué?" Damon levantó las cejas confundido.

"Que ellas estén presentes." Elizabeth le respondió rodando los ojos. "Me refiero a Jenna y a la idiota del canal 5."

Damon sonrió. "Quizás."

"¿Elena lo sabe?" Elizabeth se cruzó de brazos dandole una mirada de reproche.

"No, obviamente..." Damon se interrumpió por la mirada de pocos amigos en su cara. "Jenna y Andie estarán bien, tranquilízate."

"¿Y yo en que puedo ayudar?" Elizabeth le preguntó, con mala cara.

"Quedándote arriba, en total y absoluto silencio." Damon le sonrió.

"¿Qué? ¿Es enserio?" Elizabeth le preguntó indignada.

"Si. En caso de que la misión, "Matar a Elijah" falle, lo último que quiero es que el sepa que estas aquí y por tanto, que Klaus se entere." Damon le explicó.

"Es entendible." Elizabeth murmuró, aceptando que tenía razón. "¿Así que, solo debo quedarme arriba, en silencio?"

"No, ahí algo más que harás."

Elizabeth frunció el ceño. "¿Qué?"

"Si Stefan, escribe... y estoy seguro de que lo hará. Le contestaras." Damon se encogió de hombros.

"¿Eso es todo?" Elizabeth se cruzó de brazos.

"Si, eso es todo." contesto Damon.

"¿Estás seguro de que no es peligroso?" Elizabeth le preguntó, despues de un silencio corto.

"No." Damon dijo un poco harto. "Sabes que Elijah le hizo una promesa a Elena, de si ella no arriesgaba su vida, como lo ha venido haciendo, el mantendría a salvo a todas las personas importantes para ella."

"Pero no a ella." Elizabeth dijo en un susurro.

"No, no a ella." Damon la secundó.

"¿Cómo conseguiste la daga y las cenizas de roble blanco?" Elizabeth le preguntó.

"John, el padre de Elena. Vino trayendo regalos para proteger a su hija, a la que ahora ama." Damon le explicó.

"¿Y si algo sale mal?" Elizabeth le respondió con otra pregunta. "¿Si las cosas se ponen feas?"

"Nada va a salir mal." Damon replicó, levantó su mano cuando la vio que iba a contraponerse a sus palabras. "Y si algo lo hace... te quedaras aquí y le avisaras a Stefan."

"¡No Damon!" Elizabeth le dijo adoptando una postura firme. "Por más que tenga miedo de Elijah. No voy a quedarme aquí viendo como los mata a todos ustedes. Bajare."

"No." insistió Damon, tranquilamente.

"¿Qué harías tu... si estuvieras en mi posición?" Elizabeth se cruzó de brazos.

Damon se volvió hacia ella mirandola largo rato. Luego de unos segundos dirigió su mirada al piso y una expresión de derrota afloro en su rostro. "Solo... si se tornan realmente peligrosas. Porque lo último que necesito es que Elijah se entere de que estas cerca, y que te mate."

"Bien." Elizabeth asintió.

"Entonces... ¿Ya sabes lo que vas a hacer?"

"Damon... se que estas acostumbrado a lidiar con personas idiotas, pero yo no soy idiota. ¿Ok? Entendí." Elizabeth le dijo, entornando los ojos.

"Si, tienes razón. Vivo rodeado de idiotas. Pero... Tú lo dices por Andie, ¿cierto?" Damon dijo con una sonrisa maliciosa.

"¿Qué te hace pensar que hablo de ella?" Elizabeth dijo ladeando la cabeza. "¿Por qué cuando digo "personas idiotas", piensas en Andie?"

"No pensé en Andie." bufo Damon.

"¿No? ¿De verdad?" Eliizabeth le sonrió. "Porque eso parece."

Damon se quedo mirándola, y comenzó a sonreír.

"¿Qué? ¿Qué es tan gracioso?" Elizabeth preguntó de mal humor.

"Es solo que... pareciera... que estás celosa." Damon dijo sonriendo.

"¡No estoy celosa!" Elizabeth exclamo en tono burlon.

"¿No? ¿De verdad? Porque eso parece." Damon dijo imitando sus palabras.

Elizabeth soltó un bufido de incredulidad, no podía creer que Damon estuviera imitándola. "Detente, Damon. No caeré en esta especie de juego." le dijo acercandose para quedar frente a frente con él. En ese momento la puerta se abrió, y Andie entró.

"¿Qué están haciendo?" preguntó en un susurro, como si le preocupara estar interrumpiendo algo importante.

"Nada que te incumba." Elizabeth le contestó sin abandonar su posición, ni apartar sus ojos de los de Damon.

"No tienes que ser grosera, Elizabeth." dijo Damon, con un dulce tono de voz.

"Lo sé." Elizabeth dijo imitando su tono de voz. "Mejor me voy a hacer algo que si sea interesante." ella le lanzó una última mirada a Andie antes de alejarse.


"Ese debe ser Alaric. El sabe el verdadero motivo de esta reunión, el me va a ayudar, así que ya sabes lo que tienes que hacer." Damon le dijo a Elizabeth más tarde, encaminandose hacia la puerta. Cuando la abrió ahí estaba Alaric.

"Hola Ric." lo saludo Damon, con una sonrisa digna de un anfitrión.

"Hola Damon." dijo Alaric y paso. "No me importa que tanto sonrías, sigo sin estar de acuerdo con esto, Jenna podría terminar herida. Hola, Elizabeth." dijo cuando hubo terminado con Damon, dirigiendole una sonrisa a la joven.

"Hola Dr. Saltzman." Elizabeth le contestó de la misma manera.

La sonrisa de Damon se desvaneció en un segundo, tras haber cerrado la puerta, se volvió hacia Ric y explicó de camino a la sala.

"Elijah le hizo una promesa a Elena, dijo que mantendría a salvo a todos sus seres queridos, y obviamente..." Damon hizo una pausa dramática. "Jenna es una de ellos. Así que ella no corre ningún peligro, Elijah no la tocara."

"¿Estás seguro?" preguntó Alaric como si no confiara demasiado en Damon.

"Es cierto." Elizabeth dijo tímidamente.

Alaric se viro hacia ella que asintió. Luego se viro hacia Damon. "Entonces, todo bien."

"Por cierto..." Elizabeth hizo una pausa. "Estaré arriba en la habitación contigua a la de Damon, que es la mía, y si las cosas no resultan... bajare."

"Me parece bien. No creo que sea bueno que estes cerca. Eso es lo mejor." Alaric dijo.

"Bien, entonces... buena suerte." Elizabeth dijo mirandolos a ambos antes de subír a su habitación. Se tumbó en la cama viendo el techo por unos cuantos minutos, hasta que su teléfono vibro en el bolsillo de su pantalón. Rápidamente lo saco; viendo un mensaje de Stefan.

El texto decía: '¿Ya Elijah está en la casa?'

Elizabeth le contesto enseguida. 'No, no aun. Solo estamos Alaric, Damon y yo. ¿Quieres que te avise cuando llegue?'

Contestó el mensaje y se quedó esperando su respuesta. Unos minutos más tarde, recibió su respuesta.

'Si, por favor. Y me avisas cuando hayan terminado.'

Elizabeth no le contestó, simplemente colocó el teléfono en la mesita de al lado y siguió mirando el techo de su habitación. Pasaron unos cuantos minutos antes de que Damon despertara a Andie; quien se levanto con mucha energía... Al parecer estaba entusiasmada por la cena.

Casi una hora más tarde, llamaron a la puerta. Era Jenna. Entro y enseguida comenzó a preparar todo para la cena, junto a Andie. Cuando estaban preparando la mesa, comenzaron a hablar. Hablaban sobre la relación entre Jenna y Alaric, que al parecer... no iban muy bien. Jenna decía sentir que Alaric le ocultaba algo y que luego tenia a John susurrándole cosas al oído. Pobre Jenna... absolutamente todos en su entorno sabían la verdad, excepto ella. Si se enterara...

"Esto es una mala idea."

La voz de Alaric llego a Elizabeth. Al parecer estaban en el bar.

"No existen las malas ideas. Solo buenas ideas mal ejecutadas. Toma." dijo Damon que parecía ofrecerle una bebida a Alaric.

"No. No me gusta la idea de que Elijah y Jenna estén en la misma casa." insistió Ric.

"Jenna está totalmente a salvo." dijo Damon, restándole importancia. "Además es solo una misión para obtener un poco de información. Es totalmente inofensiva."

"Solo una misión para obtener información." repitió Alaric y sonó como si intentara convencerse a sí mismo.

"Si." dijo Damon con total tranquilidad.

"Escucha, nada de ataques furtivos, ni de planes sorpresa. Nada que ponga en peligro a Jenna ¿Ok?" dijo Alaric, que parecía rogar por escuchar un "de acuerdo" por parte de Damon.

"Palabra de explorador." dijo Damon.

"Jenna necesita ayuda con el vino."

Andie había entrado al bar. Elizabeth escuchó como Alaric salía de la estancia y Andie se adentraba más.

"¿Qué es eso?" pregunto Andie.

"El postre." dijo Damon. "Elijah es más fuerte y más rápido que yo. Todo está en el elemento sorpresa."

"Ah, es una lástima. Me gusta. Es muy de la vieja escuela. Con clase."

Se hizo el silencio por unos segundos y después Damon habló.

"Es por eso que deberías decirle a los caballeros que vengan a tomar una bebida, mientras las chicas preparan el café en la cocina." dijo Damon y se escucharon sonidos de besos.

"Eso es un poco sexista para mí." dijo Andie que parecía no estar del todo de acuerdo.

"Deja de hablar." le pidió Damon.

En ese momento volvieron a llamar a la puerta. Damon se dirigió hacia allá, pero ya era muy tarde... por lo que escuchó Jenna ya había abierto la puerta.

"¿Quién lo invito?" preguntó la voz de Jenna que sonaba un tanto asqueada y molesta.

Así que Jenna no sabía que Elijah estaría en la cena.

"¡John! Que sorpresa..." dijo Damon con falsa alegría. "Vete." dijo al cabo de un segundo en un tono depresivo.

Así que John Gilbert asistiría a la cena. Pero... ¿Quién lo había invitado? A lo mejor venia a asegurarse de que Damon matara a Elijah.

"Cuando Jenna me dijo que vendría a una cena para Elijah, decidí que no podía perderme toda la diversión y los juegos." dijo John, que tenía una vocecilla bastante arrogante.

"No habrá ningún juego hoy, John. Es solo una cena amistosa." dijo Ric, con tono de voz igual o más despectivo que el de Damon.

"Lo que él dijo." añadió Damon.

"De cualquier manera, ¿no me invitaras a tu cena, Damon?" pregunto John.

Hubo un momento de incomodo silencio, en el cual John entro a la casa y Jenna se fue a la cocina, dando pisotones.

"¿Así que cuando llegara el invitado de honor?" pregunto John.

"Mira, imbécil." dijo Damon que parecía molesto. "Te quedaras... porque quizás así Elijah te mate. Dado que no creo que tu..." dijo Damon haciendo un gran énfasis en la palabra. "Le importes a Elena."

Se hizo el silencio. Al cabo de unos segundos, después de que Damon hubiera cerrado la puerta, John habló. "Gracias por invitarme, Damon."

Entraron y fueron al bar. Durante el tiempo que estuvieron allí, no charlaron demasiado... y cuando lo hacían, Damon o Alaric se dirigían a John antipáticamente. Al cabo de aproximadamente media hora... volvieron a llamar a la puerta.

"Esta aquí." dijo Damon, antes de dirigirse a la puerta.

"Buenas noches." dijo la voz fría y calma de Elijah, que Elizabeth tanto recordaba.

Ella se incorporó haciendo todo el silencio que le era posible. Tomó el teléfono y le dijo a Stefan que ya estaba en la casa.

"Gracias por venir. Por favor, pasa." dijo Damon cordialmente.

"Solo un momento. Solo diré que si no tienes buenas intenciones para esta tarde, te sugiero que lo reconsideres." dijo Elijah.

"No, nada deshonorable. Solo trato de conocerte." dijo Damon en el mismo tono.

"Bien, porque aunque Elena y yo tengamos este trato, si haces algún movimiento en mi contra, te mato y mato a todos en esta casa, ¿Esta claro?" dijo Elijah que pareciera elegir cuidadosamente sus palabras.

"Como el cristal." dijo Damon que parecía sorprendido.

Entonces Elijah entro y Damon cerró la puerta tras él.

"Jenna, es maravilloso verte de nuevo. ¿Cómo estás? Un gusto verte, te ves increíble." dijo Elijah que entro y saludo a Jenna y a los demás presentes.

"Gracias." contesto Jenna.

Al cabo de un rato, todos se sentaron a la mesa y comenzaron a comer. Hablaron un rato sobre la historia del pueblo y sobre los diferentes tipos de vinos. Luego Andie sugirió que los hombres deberían ir a tomar algo al bar, tal como Damon le había dicho. En eso momento el teléfono de Elizabeth comenzó a vibrar continuamente, era una llamada de Stefan. Pero ¿Qué demonios se supone que ella debía hacer? No podía contestar, porque se arriesgaba a que Elijah la escuchara y el plan se fuera por un tubo. Rechazó la llamada y lo más rápido que pudo le envió un mensaje.

'¿Qué ocurre? No puedo atender.'

Pero Stefan no le respondió, en lugar de eso siguió llamando una y otra vez. ¿Qué demonios le ocurría? ¿Se había vuelto loco? ¿O habría ocurrido algo? De haber podido hubiera comenzado a dar vueltas por toda la habitación... estaba nerviosa. De pronto escuchó un teléfono sonar, pero no era el suyo.

"Hola. Calma, calma. ¿Stefan?" dijo la voz de Alaric cuando hubo cesado el ruidito del celular.

Debía de estar hablando con Stefan, fuese lo que fuese que ocurría... quería saberlo. De pronto todo estaba en silencio, excepto por los ruidos que producían los artefactos eléctricos de la cocina. Nadie hablaba. Pero luego de otros cinco segundos en silencio total, Elizabeth escuchó la voz de Damon, por encima de los demás ruidos.

"Bueno, déjame adivinar. Además de la piedra lunar, y la doppelganger, el león, la bruja, y el ropero, necesitas este cementerio de brujas." dijo con cierta ironía.

"Porque siento que nos hemos hecho más cercanos, de diré que si, Damon. ¿Sabes donde esta?" preguntó Elijah, en tono cordial.

"Tal vez." Damon se detuvo un momento. "Dime porque es tan importante."

"No somos tan... cercanos." Elijah hizo un énfasis en la palabra. Luego de unos segundos en silencio, volvió a hablar.

"Tienes una colección importante aquí. Es algo gracioso lo de los libros, antes de que existieran... las personas tenían recuerdos."

En una fracción de segundo, aparecieron Alaric y Andie en la estancia.

"Caballeros hemos olvidado el postre." dijo Alaric que parecía muy nervioso y agitado.

"Elijah..." dijo Andie.

"Señorita Star..." dijo Elijah y salió del bar con Andie, dejando a Damon y a Alaric solos.

En el bar, había un silencio absoluto a pesar de que Alaric y Damon aun no habían salido.

Afuera en el comedor, Jenna habló. "Perdonen, chicos, el postre está tardando más de lo esperado. Usualmente yo solo le quito el plástico a la comida." ella volvió a la cocina.

"Se que esto es algo social pero de verdad me encantaría, hacerte algunas preguntas más sobre el trabajo que estás haciendo aquí." Andie dijo cuando Jenna se fue.

"Y a mí me encantaría responder." contesto Elijah.

"Genial." dijo Andie.

En ese momento Elizabeth escuchó los pasos de dos pares de pies que entraban al comedor.

"Ric, ¿Me harías el favor de sacar el cuaderno que está en mi bolsa?" pregunto Andie.

Alaric ahora caminaba hacia otra dirección.

"Elijah, ¿Te conto John que es el tío/padre de Elena?" dijo Damon, arrastrandouna silla.

"Sí, estoy consciente de eso." contesto Elijah, con cierta perspicacia en la voz.

"Por supuesto, ella lo odia; así que no hay necesidad de mantenerlo en la lista de especies en peligro." dijo Damon con malicia.

"Ric, está en el bolsillo de enfrente. En el... ¿Sabes que? Disculpen, chicos; lo siento." dijo Andie y abandono el comedor.

"Lo que me gustaría saber, Elijah, es ¿Cómo pretendes matar a Klaus?" John intervino.

"Caballeros, probablemente hay algunas cosas que debería dejar en claro, ahora. Yo les permito vivir, solo para que protejan a Elena. Yo permito que Elena se quede en su casa, viviendo su vida con sus amigos, como ella lo hace, solo por cortesía. Si ustedes se convierten en una responsabilidad para mi... me la llevare lejos de ustedes y nunca la volverán a ver." sentencio Elijah con voz queda.

Elizabeth escuchó que alguien se acercaba.

"Mi primera pregunta es ¿Cuándo llegaste aquí a Mystic..."

En ese momento, Elijah dio un gemido, y todos los demás, soltaron pequeños ruidos de sorpresa.

"Ahora deshazte de él, antes de que Jenna venga con el postre." Fue Alaric, que al parecer había matado Elijah.

"De acuerdo." dijo Damon y se puso en pie, dio un gemido como si cargara algo sobre su hombro, y bajo al sótano.

Todos se quedaron en silencio, sin decir ni una palabra. Unos cuantos minutos más tarde, Damon volvió; y en ese instante Jenna entro en el comedor.

"¿Dónde... donde está Elijah?" pregunto con desconcierto.

"El... tuvo que irse, se le presento un problema." mintió Damon.

"Oh que pena. Bueno, de todas maneras el postre no salió para nada bien. Así que supongo que es todo. Yo tengo que irme, Jeremy está solo y mañana debo levantarme temprano así que... Buenas noches. Gracias por invitarme Damon, a pesar de todo fue agradable."

"Me iré contigo Jenna." dijo John colocándose de pie.

Jenna soltó un bufido.

"Yo también me iré." dijo Andie, levantándose también de su silla. "Hasta mañana amor." dijo y beso a Damon.

"Buenas noches, chicos. Fue un placer." grito Damon que enseguida cerró la puerta.

Elizabeth no desperdició ni un segundo y bajó corriendo hacia la entrada.

"¿Qué ocurrió? Stefan me estaba llamando, pero no podía atender... ¿Qué ocurrió?" preguntó lo más rápido que pudo.

"Misión cumplida; Elijah está muerto." dijo Damon, que comenzó a caminar hacia el sótano. "Alaric lo hizo."

"¿Qué?" Elizabeth comenzó a seguirlo, con Alaric detras de ellos. "¿Por qué él? ¿Por qué no lo hiciste tú?"

"Porque si yo lo hacía, moriría." dijo Damon, se detuvo y se viro hacia Elizabeth.

"¿Qué?" Elizabeth susurro.

"Si, si un vampiro la utiliza para matar a otro, la daga toma ambas vidas." le explicó Alaric.

"¡Dios! ¿Para eso llamaba Stefan?" Elizabeth preguntó.

"Si." dijo Damon y reanudo la andanza.

"Dios." Elizabeth dijo siguiéndolo.

Cuando estuvieron en el sótano, Damon abrió la celda y tendido en el suelo de encontraba Elijah.

"Dijiste que no habría violencia." dijo Alaric decepcionado.

"Lo dice el que hizo toda la matanza." le dijo Damon.

"Lo hice porque vi una buena oportunidad, no porque planee hacerlo con Jenna en la casa. Ya no puedes mentirme así, Damon. Yo soy tu amigo, maldita sea. Y tú no tienes amigos." Alaric le replicó. "Así que no más mentiras."

Damon, sin decir ni una palabra, dio media vuelta y subió.

"Lo lamento, Dr. Saltzman." Elizabeth le dijo.

"¿Qué?" preguntó desconcertado.

"Su situación con Jenna. No puedo imaginar lo difícil que debe ser querer estar con ella y querer serle sincero, pero no poder, aunque eso sea por su propio bien."

"No sabes cuánto." Alaric dijo con amargura. "Me tengo que ir."

Elizabeth asintió y lo acompaño a la puerta. Después fue a buscar a Damon, que estaba en su cuarto poniendose una camisa despues de haberse duchado.

"¿Qué ocurriría si estuviera desnudo?" él pregunto.

Elizabeth supo que se refería a que había entrado sin avisarle. "Se que tu sabes que estoy aquí, por lo que no lo harás."

Damon no dijo ni una palabra. Simplemente se sentó en una esquina de su cama. "Estoy cansado."

"Sí, claro." Elizabeth dijo riéndose.

El también se rio. "¿Lo ves? Todo salió bien."

"Si, pero tal vez..."

"No, por favor." Damon la interrumpió volteándose hacia ella. "Nada de "Tal vez no"." imitó su tono de voz y después sonrió.

"Ok, bien." Elizabeth rodo los ojos.

En ese preciso instante el teléfono de Damon comenzó a vibrar en la mesita.

"Debe ser Stefan." dijo Damon mientras atendía la llamada. "¿Qué quieres?"

"Por favor dime que dejaron la daga en el corazón de Elijah." dijo la voz de Stefan a través del teléfono oyendose bastante desesperado.

"¿Qué?" Damon que se volteó hacia Elizabeth que tenia una expresión nerviosa.

"¿Sacaron la daga del corazón de Elijah? ¿Lo hicieron? ¿La sacaron? ¡Contesta, maldita sea, Damon!" grito Stefan.

"¡Si, si! Alaric se la saco. ¿Por qué?" preguntó Damon que ahora también gritaba.

"¡Dios!" exclamo Stefan.

"¿Qué ocurre?" preguntó Damon con los ojos abiertos como platos.

"Solo estará muerto mientras la daga este en él." dijo Stefan.

Damon y Elizabeth se miraron a los ojos por una fracción de segundo, antes de salir disparados al sótano. Cuando llegaron a la celda, estaba total y completamente vacía; y no había ni un rastro del hombre que hacía solo unos minutos, había estado allí... muerto.


"Entra." les dijo Elena rápidamente mientras Elizabeth y Damon se acercaban a su puerta. "¿Cómo saben que Elijah viene después de mí?"

"Se fue de la pensión, lo que significa que te persigue." Elizabeth le explicó lo obvio. "Él quiere llevarte lejos y mantenerte encerrada hasta que Klaus llegue ahora que Damon arruinó tu famoso trato."

Elena negó con la cabeza. "No, eso no puede pasar." Ella hizo una pausa "Tengo una idea."

Minutos más tarde, oyeron a Elijah caminar hacia la casa del lago y mirarla. Damon empujó a Elizabeth detrás de una puerta y se quedaron en silencio, y se cerraron, hasta nuevo aviso.

Se trataba de la actuación ahora. Y esperaban que Elena pudiera hacerlo.

Ni Damon ni Elizabeth se dijeron una sóla palabra, pero el silencio que pasó entre ellos fue la clave. No se dijeron palabras, sin embargo, lo vieron en los ojos del otro. Damon retiró su brazo detrás de ella y se enderezó cuando su hermano se unió a ellos en silencio puro. Ellos escucharon ahora.

"No deberían haber hecho lo que hicieron."

"El trato está apagado."

"Estoy renegociando."

"No te queda nada con lo que negociar."

"Me gustaría ver que atraes a Klaus a Mystic Falls después de que el doppelgänger se desangre hasta morir."

"Stefan no te dejará morir."

"Tienes razón. Stefan no me dejará morir. Él me alimentará su sangre para curarme y luego me suicidaré y me convertiré en un vampiro, al igual que hizo Katherine. Entonces, a menos que quieras que vuelva a suceder, prométeme lo mismo que antes. Prométeme que no harás daño a nadie que amo. Incluso si te han hecho daño a ti."

"Lo siento, Elena. Voy a tener que llamar a tu farol."

Y ese era el momento. Elena suspiró profundamente y al instante siguiente, sus gruñidos fueron todo lo que pudieron escuchar. Elizabeth hizo una mueca y los tres esperaron.

"¡No!" Hubo un largo silencio mientras Elena gemía por el dolor. "Sí, si, puedes tener tu trato. Déjame curarte."

"Dame tu palabra."

"Te doy mi palabra."

Y luego vino el gruñido de Elijah, que se convirtió en una tos. Stefan se acercó a Elena y comenzó a alimentarla con su sangre, que instantáneamente la curó. Damon y Elizabeth salieron a ver a Elijah en el suelo, finalmente muerto, la daga terminal en el aire.

"Un pequeño consejo." comenzó Damon. "No saques la daga."


El camino de regreso a la casa, lo transcurrieron en silencio, sin decir ni una palabra. Unos cuantos minutos más tarde, llegaron. Stefan y Damon sacaron a Elijah de la maleta del auto y lo llevaron de nuevo a la celda. Elena y Elizabeth bajaron con ellos. Abajo Damon estaba registrando a Elijah.

"¿Qué tenemos aquí?" preguntó mientras palpaba un bolsillo de la chaqueta. "Una pequeña piedra lunar de jabón." dijo sonriendo y enseñando una pequeña piedra del color de la luna. "Me quedare con esto."

"Así que eso es todo. Quiero decir que mientras la daga este allí... permanecerá muerto." dijo Elena.

"Así es." contestó Damon.

"Bueno, entonces... buenas noches." dijo Elena y comenzó a caminar, pero se detuvo dio media vuelta. "Saben ustedes quieren que pelee... pelearé. Pero si vamos a hacer esto, no pueden seguir ocultándome nada. Desde ahora en adelante, será a mi manera."

Stefan y Damon intercambiaron miradas.

"Me parece justo." dijo Stefan.

"Bien." añadió Damon.

"Bien." dijo Elena y se fue.

"Parece que cambio de actitud. ¿Cómo lo conseguiste?" le preguntó Damon a Stefan.

"Le conté una pequeña historia." dijo Stefan colocándose frente a Damon. "Sobre cuando yo tome decisiones equivocadas, y alguien me enseño que había una mejor forma."

"¿Lexi?" dijo Damon, poniendo los ojos en blanco.

"Si, ¿La recuerdas?" dijo Stefan.

Damon se quedo en silencio unos segundos como si recordara algo. Luego se desperezo. "Buenas noches chicos." sonrió y se fue.

Cuando Elizabeth y Stefan estuvieron solos, él se volvió hacia ella. "Gracias por todo lo de hoy. Y lamento mucho... lo de uhm... haber insinuado que tu... bueno... mataras a Elijah."

"No te preocupes. Sé como es cuando quieres a alguien de verdad." Elizabeth le sonrió. "Solo quieres salvar a la persona en ese momento y ya."

Stefan sonrió antes de abrazarla ligeramente. "¿Cómo fueron estos días?" pregunto separándose un poco para verla a la cara.

"Sobreviví." Elizabeth se encogió de hombros riendose. "Soy una sobreviviente."

"¿Él te trato bien?" preguntó Stefan apuntando hacia el lugar por el que había desaparecido Damon.

"Ya sabes cómo es, peleamos, luego estamos bien, todo muy bipolar. Pero... si, todo bien. Quiero decir, ambos estamos aquí completos y sin heridas, así que creo que nos fue excelente." Elizabeth sonrió con sarcasmo.

"Me alegro." Stefan dijo sonriendo. "Vamos, es tarde."

Caminaron abrazados hasta la sala y ahí se despidieron.

"Buenas noches." dijeron al unísono, cada quien caminando en una direccion distinta.


Damon entró en su habitación y escuchó el funcionamiento de la ducha, lo cual era inusual, ya que estaba seguro de que solo había cuatro personas en esa casa y ninguna de ellas estaría usando su ducha en ese momento. Pero había una persona desaparecida.

"¿Andie?" preguntó. "Pensé que te habías ido."

Caminó por una esquina hasta el baño para ver a una mujer con cabello oscuro bañándose en su baño, y la sonrisa en su rostro desapareció cuando ella se dio la vuelta y lo vio.

Y ella también estaba desnuda.

Katherine inclinó la cabeza. "Hola, Damon."

Él sólo se quedó mirando.

"Oye, ¿tienes una bata?" Preguntó con una sonrisa, cepillando su cabello a un lado de su cuello. Obviamente no le molestaba que estuviera parada desnuda delante de Damon.

Aunque le molestaba un poco.

"¿Cómo saliste?" Damon preguntó, confundido, parpadeando lentamente.

"Sabía que si te rogaba que no mataras a Elijah, eso es exactamente lo que harías." explicó Katherine. "¿Un hecho poco conocido? Los originales pueden obligar a los vampiros, pero, tan pronto como mueren, la compulsión desaparece."

"Y lo sabías." gruñó Damon.

"Y todavía estoy aquí." señaló Katherine. "No corrí. Quise decir lo que dije, Damon. Te voy a ayudar." Damon no dijo nada y Katherine miró al suelo y se pasó la lengua por los labios.

"¿Asi que? ¿Qué tal esa bata?"