El doctor miro seriamente a Kakashi y este al verla se puso serio y pregunto. -¿Está muy mal?-. El doctor asintió con la cabeza y Sakura comenzó a imaginarse lo peor. -No está en peligro de muerte... Pero, no podrá ser ya un shinobi-. Al terminar de decir esas duras palabras a Sakura se le nublo la vista por las lágrimas que amenazaban en salir, pero no lloro, no lloraría frente a todos, no sería débil nunca más. El peliblanco se entristeció y asintió con la cabeza. -Pero... eso no es lo peor-. Dijo en médico con su rostro aún más serio. Al decir esas palabras Sakura se asusto y no pudo evitar pensar. ¿Qué sería peor que no poder ser más un shinobi? Kakashi hizo un mueca triste y el médico continúo. -Ella no podrá caminar. La espada que le atravesó el estomago no toco ningún órgano vital por suerte. Pero, rompió varias vertebras de la columnas, irreparables-. Al oír esto Sakura no pudo evirtar no llorar, y simplemente se rompió frente a todos. La verguenza y la furia la invadían. ¿Cómo no fue más fuerte? Todo esto fue culpa de su debilidad, si fuera mejor ninja ahora no estaría así y Sai estaría vivo. El rubio de la puerta abriéndose tomo la atención de todos. Naruto entraba lentamente, aún no les dirigía la mirada. -Naruto... ¿Estás bien?-. Pregunto Kakashi algo preocupado por su alumno. Naruto miro a Kakashi con sólo ojo. Su Mangekyou Sharingan activado con su máximo esplendor, brillaba con su color rojo carmesí. Una línea de sangre seca que empezaba desde su ojo izquierdo hasta su barbilla. Eso llamo la atención de todos. Era igual que cuando mató a todos en el puente. Su mirada más fría que lo normal, congelo a casi todos en la habitación. La que no fue intimidada fue Sakura que con sus ojos aún llorosos pregunto. -¿Estás herido Naruto-kun?-. Dijo con su voz quebrada. A Kakashi le sorprendió la pregunta. Ella ya no podía caminar y aún se preocupaba por su compañero. El rubio no dijo nada, ni siquiera la miro. Eso puso a Sakura algo triste para luego voltearse y mirar hacía el respaldo del sillón y cerrar los ojos para quedarse dormida. El ninja peliblanco se acerco al oído de Naruto y dijo con su voz lo suficientemente baja para que él sólo lo escuchara. -Ella... Ya no podrá ser un ninja, y tampoco volverá a caminar-. Los ojos fríos del rubio lo miraron fijamente y le contesto. -Ese no es mi problema-. Y se alejo. Esas palabras sorprendieron a Kakashi, por que él sabía que el rubio se preocupaba por sus compañeros, y tenía la creencia de la voluntad de fuego. Sus pensamientos fueron interrumpidos gracias a un sollozo de Sakura, que aparentemente estaba despierta, y escucho lo que dijo Naruto. Kakashi miro a su alumna con tristeza y le hizo una señal al doctor para que siga curándola.
Naruto se encontraba en el techo de la casa pensando. Al escuchar la noticia sobre Sakura, la idea del rubio se reforzó más. Al contrario de como se expreso con Kakashi, él sí estaba triste por ella, estaba destruido. La quería... NO, la amaba. Pero, todo lo que él quiere, parece destruirse. Primero, Shisui, después su clan, luego Hitomi, y finalmente Sai. Estaba triste, porque él sabía que ella deseaba con todo su corazón ser un ninja. Odiaba verla triste, pero odiaba más que se lastimara. Sabía que este pensamiento era egoísta, pero estaba algo aliviado que ella se mantenga a salvo del malvado mundo shinobi. Ahora estaba convencido con este último suceso. Se tenía que alejar de los que quería proteger, aún que me odien y no me quieran nunca más. Él los protegería desde las sombras. El médico había vendado a Sakura en su herida, y le había colocado alcohol para que no se infecte. -Estará bien, que guarde mucho reposo por al menos un mes o dos mínimo-. Kakashi asintió mientras que Sakura se mantenía en silencio. Tayuya quien aún se encontraba allí, escucho las palabras de Naruto, y se le hizo muy raro eso. Así que se decidió a ir a hablar con el rubio. Pero, la tenían vigilada, y ese Jounin era muy hábil, se daría cuenta. Al ver que no había nada que hacer decidió ir a pedirle permiso a Kakashi. La peliroja se acerco a Kakashi lentamente y sus miradas se cruzaron. La mujer no estuvo con rodeos y fue al grano. -¿Dónde está en chico rubio? Él me salvo y quería agradecerle-. Kakashi miro a Tayuya a los ojos buscando si estaba mintieron y al no ver nada sólo asintió con la cabeza. -Creo que está en techo. No traiciones la confianza que te estoy dando-. Tayuya sólo asintió y camino hacía el lugar indicado.
Varios minutos más tarde. El rubio aún se encontraba bajo la lluvia en el techo de la casa de Tazuna, la lluvia ocultaba las lágrimas de sus ojos, y eso lo agradecia. No quería que nadie lo vea así. Con su mirada pérdida en el cielo nublado, sus sentidos se alarmaron cuando escucharon una rama romperse, pero él no se movió, sólo dijo. -Sal de ahí. Sé que me estás observando-. Al instante una pelirroja salto de los árboles y cayó frente al rubio. Se miraron durante unos segundos. Es ese momento, Naruto le agradeció a Kami por la lluvia. -¿Qué haces aquí?-. Pregunto Tayuya que poseía medio rostro vendado. El rubio ni siquiera volteo a verla, pero ella siguió hablando. -Me pareció raro que le dijeras eso a tu sensei. Según tengo entendido, tú vives, respiras, y te haces más fuerte sólo para proteger a tus seres queridos. ¿Qué sentido tiene que te hagas el duro ahora?-. Naruto arqueo una ceja y le contesto con una voz monótona. -La gente cambia sus formas de pensar-. Tayuya sonrió y le comento irónicamente. -Sí. Tal vez a la larga, pero no después de unas horas, y luego de masacrar a cientos de personas con el fin de proteger lo que tú consideras precioso-. Si el rubio estaba sorprendido no lo demostró, porque simplemente se encogió de hombro y dijo. -No soy como la mayoría-. Tayuya rió levemente y Naruto algo molesto le dijo. -¿Qué es tan gracioso?-. Tayuya sonrió aún más y dijo. -Conozco a las personas como tú. Sé lo que tramas, eres tan obvio. Eres muy malo ocultando que realmente quieres a tus compañeros-. Naruto volteo a verla y pregunto. -¿Por qué piensas eso?-. La pelirroja se encogió de hombro y siguió hablando. -Estás triste por tú compañera, y estás destrozado por no poder proteger a tu otro compañero. Odias que se allá sacrificado para salvarte. Por que piensas que fue tú culpa que allá muerto, y para que no pase otra vez quieres alejarte de ella, y de los que quieres proteger, para que no salgan lastimados. Aunque tenga que odiarte, y no quiera volver a verte, tú harás lo que sea necesario para que no salga lástimado. Aunque no lo admitas, estás triste por ella, pero a la vez aliviado, porque eso quiere decir que no será un ninja y no estará en peligro-. El rubio se volteo para irse, pero antes de partir la vio con un sólo ojo, y comenzó a reír como loco. -¡JAJAJAJAJAJAJA! ¡NUNCA ESCUCHE ALGO TAN ESTÚPIDO! Estás hablando con la persona que mató a su hermano y maestro a sangre fría simplemente para obtener estos ojos. ¡Mangekyou Sharingan!-. Tayuya vio como las aspas de los ojos sharingan del rubio giraban hasta convertirse en un forma totalmente diferente. -¿Tú crees que me importa mis compañeros? ¿Qué me importa protegerlos? A mi no me interesan, por mí se pueden morir todos. Yo sólo vivo y hago lo que hago para mi venganza-. Mintió el rubio. Tayuya arqueo una ceja y comento. -Sólo dices eso para ocultarte, porque odias que te allá descubierto-. Naruto se volteo del todo y la miro de frente, mientras se llevaba una mano a la cara, y con los dedos entre abierto permitió ver a Tayuya sus ojos brillar, mientras él comenzaba a reír nuevamente como un desquiciado. -Te mostraré algo, para que veas que no miento. ¡Tsukuyomi!-. Tayuya se paralizo y su mundo comenzó a distorsionarse. El cielo cambió de color a rojo, y apareció en una aldea. Era Konoha, un campo de entrenamiento. La pelirroja miro el cielo y vio como este estaba rojo, y las nubes comenzaban a formar dos ojos sharingan. Una voz se comenzó a escuchar. Era Naruto. -Estás en mi Genjutsu. Aquí puedo controlar todo, es mi mundo, yo soy dios aquí. Mientras afuera son unos segundos, aquí serán 12 horas-. Una sonrisa loca se formo junto a los ojos sharingan del cielo. Tayuya trago saliva y vio a un niño entrenando en el campo de entrenamiento con otro chico, de aproximadamente 16 años, y el niño rubio de 8 años. -¿Naruto?-. Murmuro Tayuya. El niño tenia una espada. El pequeño Naruto hizo un movimiento rápido contra el otro chico, y la sonrisa del maestro de borro para aparecer una de un hombre agonizando. El rubio le había cortado la garganta a su maestro. Tayuya se llevó las manos a la boca asombrada y algo angustiada. -¿Ya vez? Yo no amo y no siento amor por nadie. Yo vivo y me hago más fuerte gracias al odio-. Dijo la voz de Naruto que parecía venir de todas partes. Tayuya no llegó a decir nada, porque su mundo cambió.
La pelirroja se encontraba ahora en un callejón. Frente a ella había una multitud de aldeanos, gritando insultos y golpeando algo. Cuando todos los aldeanos se apartaron, Tayuya pudo ver una cabellera rubia, algo más oscura, gracias al agua con sangre que la mojaba. La pelirroja corrió había en niño rubio y trato de sostenerlo para ayudarlo, pero sus brazos lo atravesaron como si ella fuera intangible. El niño abrió los ojos un poco y ella pudo ver sus ojos azules como el mismo cielo apagarse a un azul oscuro. Una roca fue lanzada hacía el pequeño Naruto. Tayuya vio como la roca la atravesaba y golpeaba al niño en la nariz. Mucha sangre salió de la nariz del niño y este último se agarro la nariz y comenzó a llorar. Tayuya no pudo aguantar las lágrimas y se rompió. ¿Cómo podían ser tan crueles los aldeanos? Se pregunto Tayuya. Su mundo se puso todo en negro y de un segundo a otro estaba frente al rubio otra vez. La mujer estaba agitada, respiraba con dificultad mientras miraba el suelo. El rubio hizo una mueca de tristeza, pero desapareció al instante para que ella no la viera. -¿Cómo puedo proteger a la aldea que me hizo tanto daño?-. Pregunto Naruto con una sonrisa loca. Tayuya levanto la vista y respirando con dificultad lo miro a los ojos. -Yo... no creo que tu seas así. No creo que hayas matado a tu propio hermano, y a tu maestro para obtener esos ojos. Eso sólo fue un Genjutsu. Tú mismo lo dijiste puedes controlar todo en ese mundo, es tu mundo-. El rubio puso un rostro irritado para rápidamente voltearse e irse. La pelirroja sonrió, porque ahora estaba aún más segura que el rubio hacía todo esto para que sus seres queridos no salgan lastimados. Algo que nadie sabía, era que Kakashi escucho toda su conversación, sonrió triste porque entendió la teoria de la pelirroja. Sonrió porque su alumno no se había hundido en la oscuridad, pero estaba triste porque él se quería alejar de los amaba para protegerlos. Él entendía el pensamiento del chico. Sabía que Naruto sabia sobre el Kyubi, tal vez ese era una razón, también para que no pase lo mismo que con Sai. Aparentemente el rubio no estaba dispuesto a que pase nuevamente.
Habían pasados dos meses, el puente estaba listo, y fue construido sin ningún problema. El rubio estaba distante y no hablaba con nadie, a veces intercambiaba palabras con Kakashi y Tayuya, pero nunca con Sakura, que aparentemente ahora esta discapacitada. Tenia que usar muletas, o una silla de ruedas, no podía caminar por si sola. La que la ayudaba era Naruto, pero nunca le hablaba, simplemente estaba detrás de ella o entre los arboles, observándola como un Alcón. La pelirrosa estaba deprimida desde que escucho lo que dijo el rubio sobre ella. Y ella tampoco intentaba hablarle, simple tenia la cabeza gacha, como si no tuviera vida propia. Sus ojos verdes, ahora parecían un verde opacado. Eso ponía algo triste a Naruto, pero tenia que hacerlo, para que ella, Natsu, y a los que ama no corrieran peligro. Los protegía desde las sombras como un anbu si es necesario. -Gracias por ayudarnos Kakashi-sama-. Dijo Tazuna mientras se limpiaba de sudor de la frente. El ninja que copia sonrió con su habitual sonrisa de ojos y le comento. -El gusto fue todo mío Tazuna-san. Espero que pronto nos vuelvas a contratar-. El viejo constructor sonrió feliz y al instante se volteo a ver atrás cuando escucho un ruido. Tazuna y Kakashi voltearon a ver, y vieron como una un Naruto con rostro estoico empujaba una silla de ruedas, en la cuál estaba la mujer pelirosada algo deprimida. Junto a ellos estaba Tayuya con unas esposas en sus brazos. -Hola Naruto-kun. Ya nos dirigimos a Konoha devuelta-. Dijo el usuario de sharingan de un sólo ojo. El rubio sólo asintió y se paro frente a Tazuna mientras le ofrecía la mano. El viejo acepto el cordial saludo y dijo. -Gracias por salvar a está humilde aldea Naruto-sama. Por tu valentía y no rendirte en está lucha, nombraremos a este puente el "Gran puente Naruto"-. El rubio asintió con la cabeza y le contesto. -Es mi trabajo Tazuna-san. No hay porque agradecer-. Tazuna se rasco la nuca con su mano desocupada y comento algo nervioso. -Pero quiero hacerlo-. Naruto asintió con la cabeza y Tazuna dijo finalmente. -Espero te recuperes Sakura-chan-. La pelirosada que estaba algo distraida levanto la cabeza y con una sonrisa triste le agradeció al hombre frente a ella. El rubio noto esto pero se mantuvo en silencio. -Bueno, hora de irnos-. Dijo Kakashi mientras caminaba a la salida del pueblo, mientras los demás lo seguían. Tayuya se preguntaba que harían con ella. Ir al sonido no sería una opción ya que la matarían por traición y Konoha no sabía que le harían. Pero, era más seguro ir allá. Ella estaba segura que el rubio sólo fingía ser insensible, que su supuesto camino era el camino del odio. Hace menos de un mes él decía que su camino era el de proteger a los demás, luego de que muere su compañero cambia de parecer. No tiene sentido. Además, él siempre estaba pendiente de la pelirosa. Aunque Sakura no lo sienta, ella era una sensor muy bueno, y podía sentirlo cuando estaba en los árboles escondido vigilándola, fingiendo que no le importaba. Sakura estaba deprimida en su silla de ruedas, por sus piernas, pero también por lo que dijo Naruto de ella. ¿No le importaba? Pero si él siempre se preocupo por ella. ¿Por qué ahora hacía eso?. Ya habían salido del pueblo y caminaban a paso lento por Sakura, y también por Tayuya que estaba algo limitada para correr. El rubio estaba llevando a Sakura, empujando su silla de ruedas. Aunque su cara pareciera que no estaba pensando nada. Él estaba pensando en casi todo al mismo tiempo. ¿Cómo Tayuya lo descifro tan rápido? Él no quería lastimar a Sakura ni a Natsu, pero debía hacerlo por su propio bien.
Varios días más tarde en Konoha.
Natsu Uchiha estaba esperando a su hermano mayor en la puerta de Konoha. Ella sabía que hoy él llegaría. Lo extrañaba tanto, quería hacer tantas cosas con él. Ir a Ichiraku ramen, comer helados, retomar tu entrenamiento. Ya era medio día, el sol golpeaba la cara de la pequeña Uchiha, hacía bastante calor, pero a ella parecía no importarle. Quería ver a su Nii-san, y para estar junto a él, estaría horas ahí si fuera necesario. A lo lejos pudo ver una cabellera rubia, ella se emociono al verlo. Corrió hacía él a toda velocidad, pero algo hizo que se detuviera; El rostro de su Nii-san, no sonreía como normalmente lo hacía cuando la veía. Ni siquiera volteo a verla. -Nii-san... ¿Todo está bien?-. Pregunto ella con su voz inocente al estar frente a él. Naruto ni siquiera hizo el intento de mirarla, ni hablarle. Eso puso muy triste a Natsu. Pero toda su tristeza se fue remplazada por angustia cuando vio a Sakura. -¡Sakura-chan! ¿Qué te pasó? ¿Quien te hizo esto?-. Grito mientras corría hacía ella. Sakura forzo una sonrisa y le habló. -Estoy bien Natsu-chan. Naruto-kun también lo está no te preocupes-. Natsu bajo la cabeza triste y comento. -Pero mi Nii-san siempre me abraza y está contento cuando no me ve desde hace mucho-. Tayuya, quien estaba detrás de Kakashi logro escuchar eso, habló. -¿Eres la hermana de Naruto?-. Natsu volteo a ver a la chica, y frunció el seño. Ella era sería y fría con la gente que no conocía. Y mucho más cuando traían esposas. -Ajá. ¿Y qué?-. Tayuya sonrió irónica y con una sonrisa burlona dijo. -No se parecen en nada-. Natsu odiaba cuando le decían que no se parecía a su hermano. Infantilmente le sacó la lengua. La pelirroja hizo otra sonrisa burlona y se fue detrás de Kakashi nuevamente. Natsu miro preocupada a Sakura y comento. -Nii-san... A... ¿A él le pasó algo malo? No es normal que este así-. La pelirosa hizo una mueca triste y comento. -Natsu. Estos días fueron muy duros para él. Murió nuestro compañeros de equipo, y yo quede prácticamente paralitica. Sólo dale un poco de tiempo, estoy segura que él en poco tiempo será igual que siempre-. Natsu se sorprendió al escuchar eso, y al mismo tiempo se entristeció. -Lo... Lo siento. No tenía idea. Espero te recuperes Sakura-chan, y lamento mucho lo de su compañero-. Sakura tomo la cabeza de Natsu y la abrazo. Ella sintió como su pecho se mojaba, Natsu estaba llorando, pero seguramente ella haría como si nada. Detrás de ellas estaba Kakashi con Tayuya, mirando con algo de tristeza la escena. El ninja que copia tomo la silla de ruedas de Sakura. Ya que el rubio se había ido, ignorando a todos. Ahora le tocaba a él llevarla.
Nota de autor.
Lamento mucho por haberlos hecho esperar. Pero, con las fiestas y eso, no tuve mucho tiempo. Además, cuando estaba escribiendo se me borro todo, y me enoje y no escribí por un tiempo. Espero me perdonen, y disfruten este capítulo aúnque no tenga tanta acción. El próximo seguro será la entrada a los examens chunnin, y Naruto tendrá un nuevo equipo lógicamente. Adiós.
