Corría con el corazón en la mano, los largos pasillos del instituto amenazaban ser interminables, los gritos e insultos hacia su persona detrás de ella llegaban a sus oídos como lejanos ecos. El miedo la cegaba y la adrenalina comenzaba a disipar por sus venas, dobló en el siguiente pasillo ¿Por qué tío por qué?.

Sangre por sangre, pedía, rebuscó otra respuesta en su mente. Sangre, nuevamente descarto la idea. No quiero sus ojos se cristalizaron y cada vez le costaba más respirar. Me necesitas le recordó su valor interno.

Desenfundó su calibre amarrado en su pierna izquierda y alardeó al destino, detuvo su paso y volteo. Su mano temblaba, los nervios la carcomían y la adrenalina goteaba desesperante porque apriete el gatillo. Apunto firme y sin remordimientos, y cuando las tres cabezas asomaron halo el gatillo.

*Pam*

Justo en la cabeza, los sesos de un rubio dispararon adornando con sangre el angosto pasillo. Furia, odio, repulsión, ira, la maldita ira corría y calaba sus venas y huesos, tanto sufrimiento, tanto dolor Soy un monstruo por tu culpa recriminó.

Ivannicho y su colega la miraron aturdidos, se abalanzaron sobre ella de nuevo a matar. Sakura perdió todo su valor y escapó nuevamente, no alcanzó a avanzar ni lo mas mínimo, cuando sus cabellos rosados fueron tomados con brusquedad y jalados hacia atrás haciéndola caer.

-Maldita puta ¿creíste que te dejaríamos escapar? - bramó un sujeto pelinegro con lentes de sol, mientras amarraba sus muñecas y la amordazaba.

- Vas a pagar caro por lo que le hiciste a nuestro amigo maldita zorra - dijo Ivannicho sosteniéndola de su larga caballera, su acento polaco resaltaba en cada vocal.

Ambos se vieron con la mirada y rebuscaron un salón, a solo unos metros había uno. Arrastraron a Sakura hasta el salón mientras jadeaba del dolor.

- ¡Ahhh! - grito del dolor.

- Cállate puta - una patada directo a su estómago la hizo escupir sangre.

Se removió desesperada por el intenso dolor de su cabello.

- ¿Qué haremos con esta puta? Es bastante guapa- sonrió lascivamente el pelinegro.

- Deberíamos educarla - inquirió Invannicho con una enorme sonrisa.

- Vaya zorra eres inquieta, yo te ayudo con tu dolor - amenazó el pelinegro tomando su navaja del costado de su cinturón.

Sakura intentaba soltarse desesperadamente del agarre en su cabello, era un dolor insoportable y después de escuchar la conversación de esos dos él pánico helo su sangre.

Sintió como caía sentada al suelo mientras soltaban el agarre en su cabello, o eso creía. Al abrir sus ojos vio el piso de su alrededor lleno de cabellos rosados Mi cabello una lágrima resbaló por su mejilla.

-Al fin te calmas maldita prostituta- dijo Ivannicho.

Corrió hacia donde se había oído el disparó, a su izquierda un cuerpo muerto pero el pasillo vacío. Miro sobre su hombro a Juugo y con una mirada hacia el muerto, le indico su labor. Juugo rápidamente se acercó al cadáver y lo arrastró hacia un salón.

Silencio puro, esas ratas si que sabían ocultarse, agradecía que la enfermería estuviera bastante alejada porque no le gustaría para nada que su pequeña oyera como iban a sufrir esos putos polacos. Se dirigió al salón más cercano para indagar dónde se escondían esos bastardos. De una patada abrió la puerta pero la imagen que encontró solo perturbo más su furia.

Su pequeña, su dulce y pequeña mujercita, su frágil muñeca tirada en el piso mientras recibía una patada y sus hermosos y largos cabellos cortados esparcidos por todo el suelo. Algo dentro de su pecho arañó, su sangre comenzó a hervir y su vista quemaba. Su culpa, era su culpa. Su mirada se cruzó con la de Sakura, sus ojos verdes lo miraron aterrorizada y con culpa.

Ambos voltearon a ver al intruso, palideciendo al reconocerlo. Juugo se acerco a su jefe luego de esconder el cuerpo en un salón, al asomarse y ver la escena tembló. Él sabía a la perfección lo interesado que estaba el magnate mafioso Sasuke Uchiha por esa pequeña jovencita, tanto que simplemente imaginarse lo que haría con esos dos bastardos le producía un escalofrío. El silencio rebotaba en el enorme salón, el único sonido audible eran los pequeños espasmos que sollozaba Sakura tendida en el suelo.

Sasuke suspiró -Portali al club, di 'a Kakashi di prendersi cura dell'altro (Llevátelos al club y dile a Kakashi que se encargue del otro) - ordenó Sasuke. Comenzó a caminar hasta donde se encontraba Sakura y se incoó para tomarla entre sus brazos con sumo cuidado, bajo la atenta y temerosa mirada de ambos.

Sakura lloraba, se sentía tan humillada si Sasuke no hubiera llegado ella hubiera permitido que esos dos hombres la violaran o hicieran con ella lo que quisiesen. ¿Qué diablo pasa contigo Sakura? Era lo único que se recriminaba ¿En qué momento se volvió débil?. Ella nunca fue así. Nunca hasta después de la muerte de sus padres.

Se tomó con fuerza del musculoso y grande cuerpo de Sasuke mientras la llevaba a su camioneta. Agradecía plenamente porque respetará su dolor y no la indagara con miles de preguntas por lo ocurrido. Si tan solo hubiera ido de compras con Ino y Tenten. Al llegar a la camioneta Sasuke abrió la puerta trasera y dejo a Sakura en el asiento de atrás, se adentró junto a ella y la abrazo. Sakura lo miraba confundida ¿Qué pretendía hacer ahora?

- No llores más mi pequeña cara- Sakura se sorprendió por sus palabras y algo dentro de ella explotó, con fuerza, algo que hace rato no funcionaba. Su corazón.

Rompió su llanto desgarrando todo a su paso, tanto dolor, tanto sufrimiento, tantos años de soledad. ¿Por qué por qué? ¿Por qué no te conocí antes?. Un latido de su corazón que le permitía oír plenamente que el mismo funcionaba. ¿Tanto bien podia hacerte alguien?.

Lloró y lloró, por media hora entera lloro entre sus brazos por su tío, por sus padres, por toda la gente que asesinó sin piedad, lloró por todos esos años de soledad que resguardo sus sentimientos y nunca los expresó. También lloró por felicidad, porque por primera vez en su vida después de tantos años volvió a sentir esa pequeña calidez que una vez sintió en su infancia. Lloró hasta quedarse dormida entre sus hermosos y cálidos brazos, los brazos de su amado.

Cuando al fin su pequeña novia agotó todas sus energías llorando, la recostó delicadamente en el asiento trasero de su camioneta y se encaminó hacia el asiento del conductor. La vio por el retrovisor dormía plácidamente, arranco el coche y decidió llevarla a su casa.

Se removió inquieta por una leve brisa de frío que sintió, se sentía extraña en ese lugar poco a poco abrió sus ojos y le pareció extraña la vista, se levantó de golpe y observó que se había dormido. Suspiró frustrada, Sakura no había ido a verla. Que perra. Miro por la pequeña ventana de la enfermería antes de ponerse de pie, ya era tarde si no volvía a su casa definitivamente su padre y Neji harían un escándalo. Se puso de pie y tomo sus pertenencias, reviso su celular para ver alguna notificación y se encontraba vacío.

Empujo de mala gana la puerta de la enfermería y todo paso tan rápido. Lo único que oyó fue un grito y la puerta volviéndose sobre ella. Enfurecida volvió a abrir y al salir al pasillo del instituto vio aún hombre tendido en el suelo sobando su cabeza. Mierda Hinata eres una estúpida.

- ¡Ay por Kami!...¿Estás bien?. Cuánto lo siento no te vi - se disculpo rápidamente mientras se incaba al lado del joven.

- Deberías tener más cuidado para abrir las puertas princesita - se quejo irónicamente mientras levantaba la vista hacia la causante de su golpiza. Al verla sintió su mundo dar un gran giro ¿Acaso estaba viendo bien? .

Hinata lo miro con enojo, sólo era otro arrogante que por ser guapo trataba a las chicas a su gusto, justo igual que Naruto Hombres. -Lo que digas... Perdón por golpearte con la puerta déjame ayudarte - sonrió falsamente, mientras más rápido se libre de ese cretino más rápido llegaría a su casa.

Aún estaba anonado por la belleza de Hinata, que chica tan peculiar y hermosa, esos ojos perla y su cabello que contrastaba a la perfección con su piel nívea. Que exquisitez de mujer. - Lo siento te hablé como un idiota, no fue mi intención- dijo tomando la mano que Hinata le ofreció para levantarse.

Hinata se sonrojo por la honestidad, justo en ese momento dejando su irá de lado pudo observar que guapo era, tenía ojos celestes claros y su cabello albino. Sus facciones del rostro eran delicadas y varoniles, representando un estado sereno en el mismo y su mano desprendía una cálida vibra que la hizo estremecer.

- Soy Toneri ¿Y tú? - se presentó.

- H-hinata - balbuceó. Ambos se quedaron viendo fijamente mientras sus manos seguían aún juntas, al reaccionar Hinata las separó con rapidez, como si su tacto quemara.

- Discúlpame... ¿Seguro que estás bien? - preguntó.

- Pues nunca te respondí - burló con una pequeña sonrisa de lado. - Pero sí... Hinata, es un lindo nombre ¿Sabes?.

Hinata se sonrojo aún más - D-disculpa Toneri pero llegó tarde a mi casa... Fue un gusto conocerte - se excusó.

- El gusto fue mío... Pronto hablaremos - sonrió, Hinata salió corriendo hacia la salida, era muy tarde y su padre debía estar muy preocupado por ella.

La miro por milésima vez antes de salir, no quería dejarla sola en su pent-house, pero el departamento de ella no era seguro. Suspiró tenía asuntos pendientes, nadie toca a su pequeña y sale vivo.

...- ¿Qué? Están todos muertos, nosotros nos encargamos de que no sobreviva ninguno.

- No todos Sasuke... Dos de ellos sobrevivieron, pero uno murió hace años y el último Danzó se encargó de fusilarlo.

- Escucha Sasuke, todo esto da mala espina y te puedo asegurar que nuestro padre tiene algo que ver con esos polacos...

Sasuke se paró en seco antes de abrir el ascensor. "Dos de ellos sobrevivieron". "Uno murió hace años ..."

...- Pues al parecer es el nuevo líder de Okrąg, y es quién amenaza a la familia de tu esposa, padrino - aclaró, viendo la cara de confusión de su padrino.

-Hmm. ¿De dónde sacaste esa información Sasuke? Deberías reconsiderar contratar nuevos informantes. Porque Zabija Kobiety está muerto hace más de 11 años - respondió en tono frío.

- Pues padrino, te aseguro que tengo los mejores informantes al mandó- musitó sonriente- ¿Tú cómo sabes de su muerte?.

- Sencillo piccolino, mi mejor amigo fue quién se encargó de fusilar a ese bastardo - respondió evitando pronunciar su nombre - Sasuke. Créeme ese hombre está muerto, seguro debe ser alguna rata que tomo su nombre para hacerse temerario...

- Mierda ésto es mucha coincidencia - dijo para si mismo. Se volvió sobre sí y camino a paso apresurado hasta la pequeña oficina que tenía en su pent-house.

Saco la llave de su bolsillo y la introdujo en la cerradura. Abrió y encendió las luces Mierda este lugar necesita una limpieza. Hacia años que no usaba esa oficina, definitivamente hace tres años, recordaba tener una foto de su padre con la familia de sus dos socios, su padrino Minato y el otro.

Rebuscó en un cajón y la encontró, le quitó el polvo de encima del cuadro y observó detenidamente. Mierda, lo sabía. Era la familia de su padrino, junto a su padre y la otra familia era Haruno Kizashi, Haruno Mebuki, Haruno Jacob y una pequeña Sakura de tan solo tres años. Su sangre hervía y no podía dejar de mirar con aborreció la foto, respiro dos veces y saco su móvil para marcar a su hermano.

Sonó el tono de llamada tres veces hasta que atendió - Habla de una puta vez, porque ya lo sé todo.

- Mmm ¿Qué sabes?.

- Los Haruno fueron los sobrevivientes de la mafia rusa, padre y Minato los dejaron vivir porque eran sus socios y amigos.

- Así es, eran unos socios importantes, tenía mitad de Polonia a su merced... O tienen, algo me dice que Zabija tenía negocios con los Haruno - se escuchó el suspiró de Itachi del otro lado. - Mierda Sasuke hay que quitarnos a esa puta de una vez así esos polacos no nos traen más problemas.

- Ni lo digas, yo me encargo... Juugo te llamará te tengo una sorpresa.

- ¿De qué hablas?.

- Luego hablamos - dijo y finalizó la llamada.

Sonaba y sonaba, no dejaba de sonar ¿Quién la molestaba mientras dormía? Abrió sus ojos y se encontró tendida en una semejante oscuridad, no recordaba nada, tanteo sobre la cama hasta que tocó el estúpido móvil que sonaba sin parar.

Miro la pantalla y deslizó para atender - Mabui mówi (habla Mabui).

-Co za humor, będę szybki ( Que humor pequeña, seré rápido).

-Mam twoje informacje ... Sasuke Uchiha jest synem Fugaku Uchiha „Czarnego oka", był partnerem twojego ojca i twojego wuja Minato ... Jest włoskim gangsterem i bardzo niebezpiecznym maleństwem, bardzo obawia się masakry byli członkowie profesjonalnych zabójców, była to organizacja, do której należeli twój ojciec i brat. Ale myślę, że już to wiesz, prawda? (Tengo tu información... Sasuke Uchiha es el hijo de Fugaku Uchiha "El ojo Negro", era el socio de tu padre y tu tío Minato... Es un ganster italiano y muy peligroso pequeña, es muy temido por la masacre de los ex-miembros de Profesjonalni Zabójcy, era la organización que tu padre y su hermano eran miembros. Pero creo que eso ya lo sabias ¿verdad? )

Sakura se quedó muda, era demasiada información para recién levantarse ¿Acaso había oido bien? ¿Sasuke masacro a los bastardos de la mafia rusa? -podążać (sigue).

-Nie wiem, jak bardzo interesujesz się tym małym przestępcą, ale on jest morderczym i bardzo niebezpiecznym psychopatą, wiem, że wiesz, jak się bronić i nawet nie mógł myć włosów, ale nie zadzieraj z włoską mafią Sakurą, ponieważ zapewniam cię, że zamierzają gonić za śmiercią. (No sé qué interés tienes en ese criminal pequeña, pero es un psicópata asesino y muy peligroso, se que te sabes defender y el no podria siquiera rozarte un cabello, pero no te metas con la mafia italiana Sakura porque te puedo asegurar que te van a perseguir a morir)

-Jak rozumiem, Sasuke będzie szefem w Japonii. Nie minie długo, zanim organizacja zostanie mianowana przez szefa rodziny (Además segun tengo entendido, Sasuke va a ser el jefe al mando en Japón. No falta mucho para que en la organización lo nombre el capo de la familia)

Sakura cortó la llamada y se quedó sentada en silencio, sabía que Mabui le ocultaba algo y no se lo diría ¿Por qué la alejaría de los ex-socios de su padre?. Miro la ventana de la habitación que daba una enorme vista a la ciudad nocturna de Kōbe, Japón.

Sólo en ese momento cayó en cuenta que no tenía una ventana así de enorme en su cuarto ¿Qué demonios? Se levantó de la cama exasperante, recordó todo lo que pasó. Los subordinados de su tío, mató a uno de ellos, su cabello. Lentamente subió su mano hasta su cabello y al tocarlo un sollozo escapó de su boca, su cabello estaba hasta sus hombros, una lágrima abandonó su mejilla. Siguió recordando, Sasuke, oh no Sasuke la vió ¿La habrá ayudado? Se metería en problemas con el bastardo de su tío si la ayudaba.

Lo último que quería era ser un problema más para los Uchiha, cayó de nuevo en la gran cama mientras lágrimas traicioneras abandonaban sus ojos. ¿Por qué tenía tanto miedo de suicidarse de una vez por todas? Ella era inteligente y sabía los puntos vitales para que una persona muera al instante ¿Pero por qué no podía aplicar sus tácticas de asesinato rápido sobre ella misma? Resopló El colmo de los colmos, un asesino se suicida

Bajaba hacia el sótano del club Vermasont, pisaba los escalones de uno en uno con calma, Itachi ya debía estar esperándolo según le informó Juugo. Sonreía placentero, sabía que no le darían información esas fieles ratas polacas de Zabija pero eso no le impedía torturarlos y divertirse un poco con su sangre.

Con una enorme sonrisa abrió la puerta del sótano, encontrándose con sus fieles empleados.

- ¿Y? - pregunto con una gran sonrisa.

- Vaya, vaya jefe ¿Fue un buen polvo al menos? - burló Suigetsu.

La carcajada de Shisui resonó - ¿Buen culo o buenas tetas?- indagó con una sonrisa lasiva - Cuéntanos de esa perra.

Itachi sonreía, para que su hermano pequeño este tan contento debió cojer con una buena puta o haber matado a algún bastardo.

- ¡Oye!- regaño Suigetsu - No es ninguna perra, más respetó, que es su novia - aclaro con una sonrisa pícara.

-¡¿Qué?! - el gritó unisono de los dos Uchiha resonó en el sótano. ¿Sasuke Uchiha con una novia? Itachi y Shisui se miraron complices.

Sasuke ignorando la escena patética se asomó cuál León a su presa con una gran sonrisa - ¿Hablaron? - indagó mientras miraba con sus ojos oscuros a los dos atados en las sillas.

- No, no dijeron nada son unas malditas prostitutas fieles a Zabija - ladro Itachi furioso por no haber conseguido nada de información.

- Hmp, ya lo sabía - respondió, desfundo su cuchilla amarrada en su tobillo por debajo de su pantalón de vestir negro. Ya en su mano la admiro volteándola de un lado a otro, reflejando en cada lado el brillo que resplandecía por la luz blanca del sótano.

La hizo girar en su palma, alardeando al destino, la punta del filo de la cuchilla apunto a Ivannicho, quién lo veía con horror en sus ojos. Sasuke sonrió perverso.

Dos largas zancadas lo dejaron enfrente de él, se removía inquieto y nervioso en su asiento, sabía quién era Sasuke Uchiha y también conocía varias historias de sus torturoso y sanguinario asesinatos, no quería ser uno más en su lista.

Enfoco cada parte de su cuerpo, no sabía por dónde empezar era como un regalo nuevo, le gustó cómo luchaba por desamarrar sus piernas ¿Por qué no empezar en sus muslos?

Bajo a una velocidad impresionante la navaja hacia su muslo derecho perforando con profundidad sobre ella, un grito de agonía desgarraba por la garganta de Ivannicho - Grita cuanto quieras, no te oiremos - aludió Shisui.

Se inco para que sus miradas se cruzarán, sus ojos suplicaban porque se detuviese, pero ya era tarde para éso lo hubiera pensado dos veces antes de tocar a su pequeña. Movió el cuchillo hasta su rodilla desgarrando todo el muslo a su paso, la carne se abría y la sangre brotaba provocando un enorme charco. Sonrió sádicamente, retiró la navaja y la clavo en su muslo izquierdo para desgarrarlo por completo también, la satisfacción drenó por sus venas.

El compañero de Ivannicho miraba horrizado al magnate mafioso, si tan sólo supiera lo que le esperaba por meter sus narices con los Uchiha.

El sonido de la puerta abrirse la despertó, se sentó rápidamente en la cama asustada por quién entraría. En la oscuridad vio una silueta que conocía a la perfección, una lágrima abandonó su ojo izquierdo.

El dormitorio era iluminado por la luz tenue de la luna y la ciudad, Sasuke se detuvo en el marco de la puerta para ver el rostro de su pequeña. ¿Por qué? La misma pregunta lo volvía a atormentar ¿Por qué no la cuido más?. Ese maldito de Zabija lo estuvo investigando y supo que Sakura era su mujer. Definitivamente las iba a pagar y muy caro, nadie mete sus narices con lo suyo, ni mucho menos la intenta matar y violar. Asu mujer, su pequeña, es suya maldita sea.

Sakura sollozó. - Mio cuore no llores - musito Sasuke mientras se acercaba a su lado. Cada paso que daba era firme y pesado, su esbelta estatura y cuerpo fornido le daban su aspecto tan temerario.

- ¿Qué quieres de mí? - ladro Sakura en un grito histérico. Sasuke termino de acercarse al costado de la cama y la miro con frialdad, no era el mejor momento para que su pequeña tuviera un ataque de cólera contra él. Se sentó a su costado de la cama enfrentándola, la miro y con la poca luz que entraba en la pieza vio su rostro pálido y muy cansado, se veía tan agotada y frustrada.

- Se quién eres - confesó, Sasuke la miro confundido. - Sasuke Uchiha... ¿O te gusta que te llamen "La Salamanca"? - dijo irónicamente.

Sasuke se quedó en silencio, preguntarse cómo supo sería patético, fue hija de una gran capo de la mafia polaca, debía tener sus contactos. Pero lo que en verdad lo intrigaba era lo qué tramaba. Suspiró - ¿Sabes quién soy?... Lo dudo mi pequeña - dijo acariciando su mejilla, Sakura rápidamente quitó su mano con desprecio de su rostro.

Entrecerró sus ojos para calmar su furia. - Eres un puto gánster -le Incrimino Sakura.

Su autocontrol en ese horario, era muy limitado, se abalanzó sobre ella aplastando su pequeño cuerpo y aprisionándola debajo del suyo en la cama. Le tomo sus muñecas y las coloco sobre su cabeza.

- Vaya cara, parece que adivinaste quién soy... Tendré que matarte tal vez- musito sobre su oído, deslizó su rodilla entre sus piernas hasta llegar a su monte y comenzar a frotarla sobre su intimidad. - Para mi navaja sería un placer cortar y explorar tu hermosa y cremosa piel - pronuncio a escasos centímetros de su boca, para luego besarla apasionadamente.

Sus labios exquisitos la devoraron, succionando y mordiendo los suyos - Tendré que matarte... Parece que sabes mucha información- alardeo en burla tras separarse.

- Hazlo - pidió. Los ojos de Sasuke la miraron aturdido ¿Qué acababa de oír?.

- Mátame por favor - suplicó en un sollozo. - Se que eres un asesino profesional a sangre fría, así que mátame - gritó.

- ¡Nooo! - contesto Sasuke furioso tomándola por sus mejillas. ¿Cómo Sakura podía pedirle tal cosa?. Su pequeña mujercita ¿Qué le sucedía a su pequeña e inocente muñeca?.

-¡P..por favor! - sollozó.- Yo no puedo hacerlo... Siempre falló - cerro sus ojos cansada de que salgan lágrimas de ellos.

-¿Qué?... ¿De qué estás hablando? - pregunto aturdido, no podía reaccionar ante las palabras de Sakura. ¿Siempre falló? ¿De qué hablaba?. - ¿Mía cara qué hiciste?- cuestionó con temor por la respuesta.

Sakura se mantenía con los ojos cerrados y ahogando su llanto. Sasuke escaneo su expresión a lujo de detalle, por inercia llevo sus manos hacia una de las mangas de la camisa. La bajo lentamente y deslizo su dedo índice palpando la zona sintió una ligera suavidad sobre su muñeca. Tragó en seco, no su pequeña, no por favor, ella no. No.

Se auto convencía de que no era cierto, reveló su otra muñeca con pesadez aún cubierta por la manga, al bajarla palpo sobre ella y las sintió. Una, dos, cuatro, seis ¿Cuántas eran?. Su mano tembló, seis cortes amenazantes en su muñeca que desafimaban su calma. ¿Por qué? ¿Por qué ella? Maldita sea, no. Volvió su rostro hacía Sakura.

-¿Por qué?- preguntó con miedo a la respuesta.

- Porque estoy sola - admitió abriendo lentamente sus ojos verdes y topándose con su mirada oscura que la veía atenta.

- No, no lo estás, yo estoy contigo, nunca te abandonaré, estaré contigo para siempre - dijo tiernamente mientras juntaba sus frentes.

- Me duele... Yo quiero confiar en tus palabras... P..pe.pero m..me sien..to sola - sollozó aún más fuerte. - Desde hace tiempo lo estoy ... ¡¡Estoy sola, siempre lo estuve!! - gritó eufórica.

Tanto tiempo que no lo admitía y se negaba a enfrentar su realidad. Tanto dolor que calaba en su corazón y siempre lo escondió, ¿Por qué, por qué, por qué? ¿Por qué la vida la dejo tan desolada y sin opciones?. ¿Por qué siempre tuvo que vivir bajo las órdenes de alguien más?. ¿Por qué no pudo tener una vida normal?.

- Estuviste sola... - los ojos de Sakura lo miraron sorprendidos. - No puedo cambiar tu pasado cara, pero si puedo estar en tu vida desde ahora y para siempre - beso dulcemente su mejilla. - De ahora en más nunca volverás a estar sola, desde esta noche eres mi mujer.. Mía - sus ojos se cruzaron, ambos se miraban fijamente con amor.

¿Acaso era real? ¿Qué dos almas conectarán tan profundo, qué dos personas se amaran desmedidamente, qué dos corazones latieran al mismo ritmo, qué dos sentimientos fueran puros?.

- Prométemelo... J.. júralo con tu corazón y me entregaré ciegamente como tú lo estás haciendo... Prométemelo Sasuke - las lágrimas rodeaban sus mejillas sonrojadas y sus miradas nunca se desviaron.

- Te prometo amore mio que nunca más volverás a estar sola y nunca más nadie te volverá a lastimar - confesó. - Te prometo que verás un río de sangre antes que sentir inseguridad a mi lado... Y te prometo con todo mi corazón que nunca te dejaré de amar desmedidamente - sus ojos brillaron ante la última confesión, su corazón latía fuertemente, sintiendo una enorme calidez en su pecho, era amor, definitivamente era amor.

- Te amo Sasuke - confesó Sakura sonriendo.

- Yo también mia cara ¿me dejas demostrártelo?- Sakura mordió la comisura de sus labios y asíntio lentamente.

Hola no se olviden de votar, gracias por seguir está historia. A decir verdad ni siquiera le tenía fé, pero gracias a su apoyo me animé a seguirla.

¿No es acaso lo que todos nos preguntamos? ¿Qué le hizo su tío Jacob a Sakura?