Disclaimer: The story doesn't belong to us, the characters are property of S. Meyer and the plot belongs to Alyscia. We just translate with her permission.

Disclaimer: La historia no nos pertenece, los personajes son de S. Meyer y la trama de Alyscia, solo nos adjudicamos la traducción.


Driving Forces

Autora: Alyscia

Traducción: Flor Carrizo

Corrección: Melina Aragón


Capítulo 13

EPOV

Emma y yo nos encontramos esencialmente viviendo con Bella y me encanta. Me encanta estar aquí con ella todo el tiempo. Nunca sentí que Emma y yo estuviéramos tan a salvo como ahora.

Habiendo dicho eso, justo ahora, Bella es aterradora. Si hubiese sido alguien más, estaría asustado, pero es ella y me siento a salvo. Incluso con la cara de abogada aterradora que está usando justo ahora. Bella estuvo sobre la abogada de Tanya, enviándole cartas de desestimación y llamándola en un intento de que retiren la petición para que yo tuviera que presentarme en el tribunal. Todo fue en vano.

Ver como Bella se ha convertido en esta fuerza a tener en cuenta ha movido algo dentro de mí que creí olvidado hace mucho.

Sacudo mi cabeza para aclarar mis pensamientos y me concentro en Bella pidiéndole al juez que anule la solicitud de visitas.

—Su señoría, la señora Denali fue acusada de agresión agravada, intento de homicidio y poner en peligro a un menor. Es horrible que incluso tenga que explicar por qué no debería permitírsele que pida ningún derecho después de que se los quitaron —afirma Bella, con incredulidad en su tono.

La abogada de Tanya se burla:

—Su señoría, mi clienta estaba drogada durante el juicio. Ella ni siquiera sabía lo que estaba pasando durante ese tiempo, y mucho menos que sus derechos estaban siendo revocados en ese momento. Ella se merece el derecho a demostrar que es digna.

Mi cuerpo tiembla ante el pensamiento de que Tanya está saliéndose con la suya y que ahora será capaz de estar cerca de Emma.

—Su señoría. —Puedo escuchar a Bella rodando los ojos en su voz cuando se dirige al juez.

Él levanta su mano.

—Suficiente. Permitiré que la señora Denali discuta su punto otro día.

Me paro sin pensarlo conscientemente, sintiendo la mano de Bella en la mía. La escucho asegurarme que todo estará bien, pero mis ojos están fijos en ella. Su cabello rubio está corto por sus orejas y está más flaca que la última vez que la vi.

Los ojos de acero de Tanya se encuentran con los míos y veo la sonrisa. Puedo ver en sus ojos el odio que estaba ahí antes de que comenzara a usar drogas.

Ella está haciendo esto para lastimarme.

—Sí, así es. —La voz de Bella es veneno puro mientras aprieta mi mano, viendo como Tanya sale con su abogada.

Me aclaro la garganta.

—No me di cuenta de que lo dije en voz alta.

Bella se gira hacia mí y me sonríe gentilmente, y esta inexplicable urgencia por besarla me supera. Antes de que pueda actuar, siento una mano firme sobre mi hombro.

—Esa chica sentirá toda la fuerza de los Cullen por meterse con uno de nosotros.

Me giro hacia Charlie, que mira fijamente a Tanya con sus labios curvados con disgusto. Después se gira, como si la despidiera.

—Bella, Sue ya empezó la cena en tu casa así podemos hablar de algunas otras estrategias.

Bella asiente mientras aprieta mi mano antes de soltarme para reunir sus cosas.

Cuando llegamos a casa, una sonrisa aparece en mis labios por un segundo, pensando en la casa de Bella como mi hogar.

—Papá no bromeaba cuando dijo que todos estaban aquí. —Bella deja escapar una risa cuando estaciona el auto.

Todos los niños están corriendo alrededor con Emma y los adultos, incluyendo a Alistair, Eleazar y Carmen, están esperándonos con el maravilloso olor de comida deliciosa.

Todos nos sentamos alrededor de la mesa, los niños se sientan en su propia mesa con la asistencia de Claire y Rose para mantenerlos distraídos. Pronto la conversación alrededor de nosotros se convierte en estrategias.

—Lo que están tratando de establecer es que Tanya nunca fue abusiva hasta que comenzó a consumir drogas y que fueron las drogas las que la dañaron hasta el punto de ser perjudicial para ella misma y los demás. Supuestamente, cuando estaba en la corte para la audiencia de custodia no era lo suficientemente competente para entender sus derechos. —Bella rueda los ojos y toma un trago.

Siento varios ojos sobre mí.

—Empezó mucho antes de eso —susurro, sintiendo que debo justificarme.

Siento la mano de Bella sobre mi brazo y nuestros ojos se encuentran.

—Todos sabemos eso y se lo voy a probar al juez una y otra vez.

Creo cada palabra que dice.

—¿Qué necesitas de nosotros? —pregunta Carmen mientras apunta a Alistair, Eleazar y a ella.

Bella les dirige una pequeña sonrisa.

—Necesito establecer una especie de línea de tiempo y establecer que el abuso de Edward y Emma comenzó mucho antes de que Tanya comenzara a usar drogas. No quiero poner a Emma o Edward en el estrado. En su lugar, quiero usarlos a ustedes tres. Con el consentimiento de Edward, por supuesto. —Me lanza una mirada rápida y asiento.

No hay forma en el infierno de que Emma entre en esa corte. Preferiría que el infierno se congelara antes de tener que estar en el banquillo, pero lo aguantaría si tengo que hacerlo.

—Está bien, tengo grabaciones de Emma justo después del ataque de Edward. Tenía moretones y ronchas, lo que debería ayudar a establecer que el abuso comenzó antes de las drogas —dice Carmen.

Pasa un largo tiempo antes de que un sólido plan A e incluso un plan B estén en su lugar. Antes de que me dé cuenta estoy recibiendo abrazos y todos están despidiéndose.

Bella y yo le leemos un par de cuentos a Emma cuando la acostamos.

—Papi, ella no me alejará de ti y de Bella, ¿no?

Mi corazón se aprieta mientras Bella se acuesta junto a Emma y yo me arrodillo junto a la cama, tomando su pequeña mano en la mía.

—Bella y yo nos aseguramos de que nunca suceda, bebé. —Mis ojos se encuentran con los de Bella mientras ella pasa los dedos a través del cabello de Emma.

—Estoy trabajando con Carmen, Al y El —Bella deja un beso en la frente de Emma— para asegurarme de que ella no se acerque a ti.

Bella y yo nos quedamos con Emma hasta que se queda dormida para asegurarle que está a salvo. Cuando finalmente dejamos su habitación, Bella y yo nos agarramos de las manos y caminamos lentamente a la sala.

Mi estómago se retuerce y cada nervio de mi cuerpo hormiguea. Incluso con todo pasando en este momento, todo en lo que puedo pensar es en sus labios. ¿Son tan suaves como lucen? Mi Dios, ¿cuánto tiempo pasó desde que di un beso? ¿Estoy lo suficientemente bien para besar a Bella? ¿Ella querrá besarme?

Dejo escapar un suspiro audible mientras tantas dudas y preguntas llenan mi mente.

Bella se gira y me mira.

—¿Estás bien?

La preocupación en su voz simplemente lo calma todo. Tomando sus manos en las mías, la empujo más cerca hasta que nuestros cuerpos se están tocando.

—¿Edward? —Mi nombre sale en un suspiro y simplemente sé que ella también quiere esto.

Me inclino más cerca, sus labios solo a milímetros de los míos.

—He estado pensando en esto desde que estábamos en el tribunal. —No puedo creer que estoy haciendo esto. Presiono mis labios contra los de ella.

Su cuerpo se relaja contra mí mientras presiona sus labios firmemente contra los míos.

Mis labios se curvan.

—No puedo creer que te estoy besando.

Su risa hace que mi corazón se acelere en mi pecho.

—Créelo, porque voy a besarte cada vez que pueda.

*Driving Forces*

He ido a cada reunión grupal y tuve varias sesiones extras con Eleazar. Emma ha visto a Carmen dos veces por semana y tiene su propio pequeño grupo al que también empezó a asistir. Tanya realmente ha provocado tanta mierda llevándome a la corte. Con Bella y todos estando con nosotros, se siente como si fuéramos a sobrevivir.

Pero lo que hizo todo soportable es esta noche. Esta noche Bella y yo iremos a una cita. Una cita real.

Nada hace que el miedo y el dolor desaparezcan tan rápido como besar a Bella. Y ella está bien con solo besar. No pide nada más.

Rose inmediatamente se ofreció como voluntaria para llevarse a Emma mientras salimos esta noche. Emma está feliz de pasar más tiempo con Ollie y tía Rose. Le dijimos que saldríamos, pero en su mente de niña no vio ningún significado.

Paso mi mano a través de mi cabello y arreglo mi camisa por millonésima vez.

—¿Estás listo? —Alistair vino para asegurarse de que estaba bien para mi cita esta noche.

Asiento.

—Creo que sí.

Palmea mi espalda, haciéndome mirar hacia él. Está sonriendo ampliamente.

—¿Qué? —Me miro otra vez al espejo, buscando alguna cosa fuera de lugar.

Él se ríe.

—Solo estoy muy feliz de ver este día.

No puedo evitar sonreír.

—Yo también.

Alistair se va y decido esperar a Bella en la sala, tratando de no caminar por todos lados. Tengo que recordarme constantemente que esto está bien. Necesito vivir mi vida. La vida continúa, incluso cuando una perra malvada quiere arruinarla.

—Edward. —Su voz hace que deje de caminar y la mire.

Me congelo en el lugar con mi boca abierta mientras la observo. Realmente no hay ninguna palabra que pueda describir verdaderamente cuan perfecta luce.

Bella está usando un vestido de encaje rosa con un cinturón y una chaqueta negra. Sus piernas podrían medir millas, terminando en unos tacones negros. Su cabello está recogido hasta la mitad con ondas alrededor de su rostro.

Mientras la observo, las mejillas de Bella se sonrojan.

Cierro mi boca de golpe y aclaro mi garganta, para explicar:

—Lo siento, solo que quitas el aliento.

Bella se muerde el labio inferior solo un poco.

—Gracias. ¿Estás listo para irnos?

—Sí —respondo rápidamente. Incapaz de detenerme, tomo su mano suave y beso gentilmente sus labios antes de salir.

Abro su puerta para ella y, antes de cerrarla, puedo jurar que escucho un suspiro por la acción. No puedo estar seguro porque la sangre está bombeando en mis oídos.

Siempre salimos a comer afuera, así que esta noche quiero hacer algo diferente con la esperanza de generar nuevas conversaciones entre nosotros que no sean sobre Emma o el tribunal. Esta noche quizá nos vamos más temprano que una cita normal, pero creo que valdrá la pena.

La primera parada es el Chihuly Gardwn and Glass Museum*. Bella tiene una sonrisa contagiosa cuando ve donde estamos.

—No he estado aquí desde que era una niña.

Sin ser capaz de dejar de tocarla, tomo su mano y nos guío dentro.

Es espectacular. Bella y yo no podemos dejar de hablar de todas las diferentes esculturas de vidrio y cuánto trabajo debe haber tomado cada una. Toma fotos con su teléfono de sus piezas favoritas y a menudo se detiene para tomar una de nosotros dos.

Cuando finalmente llegamos al final, ella luce triste.

—¿Estás lista para la siguiente parte? —Sonrío, tirando de ella.

La risa realmente le queda bien.

—¿Hay más?

Sonrío ampliamente y respondo:

—Oh, sí, y espero que te guste. —Un poco de duda se filtra.

Ella besa mi mejilla.

—Cualquier cosa que sea, lo amaré porque es contigo.

Bella me dirige una mirada interrogante cuando estaciono cerca de nuestro próximo destino.

—Pensé que tendríamos hambre así qué hice una reservación para un recorrido gastronómico seguido de un recorrido subterráneo.

—¿En serio? —pregunta emocionada

—Sí.

Ella aplaude y rebota en su asiento.

—Siempre quise hacer esto, pero… —Su voz se apaga.

Salgo rápidamente y abro su puerta.

—Entonces estoy feliz de que estemos haciendo esto porque yo también siempre quise hacerlo.

Comemos comida que nunca comería en otro momento, pero valió la pena por ver reír a Bella. Nos reímos mientras probamos los diferentes vendedores, después vamos al recorrido de Historia Subterránea y Bella se aferra a mí como un salvavidas cuando escuchamos cuentos espeluznantes y la historia del área. Ella se siente a salvo conmigo. Eso significa mucho para mí.

Cuando llegamos a casa, todavía nos estamos riendo y todo se siente correcto en el mundo, hasta que vemos a todos esperándonos.

—¿Qué está pasando? —Bella se endereza mientras sale del auto.

Emma corre hacia mí, llorando, y se aferra a mí con fuerza.

—Salimos por un helado y Tanya apareció y trató de hablar con Emma.

Un ruido ahogado sale de mi boca antes de que las palabras finalmente se formen.

—¿Ella la tocó?

Rose sacude la cabeza.

—Le dije que se fuera, que tenía una orden de restricción y que Emmett estaba llamando a la policía. Se alejó, pero no antes de decirle a Emma que la vería pronto.

Emma solloza con fuerza contra mi pierna. Me agacho y la levanto, sosteniéndola con fuerza.

Bella se acerca y besa la mejilla de Emma mientras frota mi espalda.

—Esa perra loca está muy equivocada.


*Chihuly Garden and Glass: es una exhibición en el Seattle Center que muestra el vidrio de estudio de Dale Chihuly.


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¡Hasta el próximo capítulo!