El legado del padre y lo que vino después

La historia no es mía es de NeutronStarchild que fue increíblemente amable para darme permiso para traducirla. La historia original está escrita en inglés, si les interesa leer la historia en su idioma original aquí les dejo el link:

www . fanfiction s/ 13668535 /1/ Father -s- Legacy -and- What – Came - After

solo tienen que quitar los espacios.

Los personajes del anime/manga de Inuyasha le pertenecen a Rumiko Takahashi.

No estoy haciendo dinero con este fic, sólo quiero compartir con ustedes esta historia. Espero que la disfruten tanto como yo.


13. Kagome: Cuento de un medio demonio

Kagome nunca podría estar segura del momento en que sucedió. Ya sea en el momento en que se alejó de él en la terraza, o en el momento en que la encontró arrastrándose por el sendero, o el momento en que lloró en sus brazos, pero en algún momento entre su salida furiosa y el rescate, el caparazón espinoso con el que Inuyasha se había rodeado se había derretido. En su lugar estaba alguien que tiró del corazón de Kagome, alguien especial, alguien que quería en su vida para el largo plazo.

Inuyasha pasó la noche llenando la bolsa de hielo de Kagome e insistiendo en que durmiera. En medio de la noche, incluso la había llevado al baño cuando ella tenía que orinar, para su disgusto. Así que no fue una sorpresa que por la mañana, Inuyasha estuviera allí, con una taza gigante de café en una mano y una bolsa de hielo en la otra.

"La cita es a las 10 para tu tobillo", metió Inuyasha la taza en la mano de Kagome, y luego se puso a trabajar desenrollando su venda para reemplazar el hielo, "Sesshomaru está en la oficina hoy. Le ha dado a Rin el libre acceso a la biblioteca. Me tomé el día, supongo que podríamos tratar de realmente... ya sabes. La entrevista."

"¿Siquiera dormiste?" Kagome luchó contra el conflicto en su mente. Por un lado, tener un autoritario medio demonio perro olfateando su pie y comprobando que estaba bien cada segundo iba a desatar su temperamento. Por otro lado, tener un precioso medio demonio perro que veía todas sus necesidades - tocándola, cuidándola - era algo que provocaba algo completamente distinto.

"Necesito dormir mucho menos que tú", Inuyasha bufó, aplicando el hielo en el tobillo de Kagome.

"Así que... te quedaste despierto toda la noche." Kagome se burló, tratando de mantener la sonrisa fuera de su cara.

"Keh." Kagome no se perdió el ligero tinte rosa que llegó a las mejillas de Inuyasha, "Necesitas comida. Después al doctor... para averiguar lo jodido que está tu tobillo.

"Sí abuela", Kagome rodó sus ojos, "Abuela con boca sucia."

Se rieron al unísono. Sí, algo encantador había cambiado entre ellos. Kagome prestó atención a Inuyasha en ese momento, otro momento de tantos que recordaría. La mirada cariñosa que regresó dijo lo que sus palabras no habían hecho. Inuyasha no iba a dejar su lado, por lo menos por hoy, al menos. Y... ella no quería que se fuera de su lado. Se sentía... Natural. Bien. Estupendo.

Kagome miró hacia abajo y se dio cuenta de que todavía estaba en pijama – eso no funcionaría.

"Tu... fuera. Necesito cambiarme, y puedo vestirme sola." Kagome sacó a Inuyasha de su habitación. Lo último que necesitaba era que el hermoso medio demonio la vistiera como si fuera una inválida.

"Sí, sí..." Inuyasha arrojó su maleta sobre su hombro, luego la puso junto a ella en la cama, "Simplemente no lo empeores."

"¡No me hagas llamarte abuela otra vez!" Kagome dijo tras él, mientras cerraba la puerta.

A decir verdad, era más difícil vestirse de lo que pensaba. Antes se había torcido el tobillo, pero no había dolido tanto. Por mucho que odiase admitirlo, ir a un médico era una buena idea. Aparte de las excusas (en ambas partes), Kagome estaba deseando entrevistar a Inuyasha. Sin embargo, definitivamente tenía más preguntas en mente de las que sólo irían en el libro.

"Oye Inuyasha", Kagome terminó de ponerse sus pantalones de chándal, solo con muecas leves cuando su tobillo resistió el tirón de su pierna en el pantalón, "Para la entrevista... ¿Puedo preguntarle una cosa?"

"Mientras pueda decirte que te vayas a la mierda si quiero," contestó Inuyasha a través de la puerta, "¿Ya estás lista?"

"Sí, lista," Inuyasha estaba de vuelta a través de la puerta antes de que Kagome terminara de decir las palabras. La cargó antes de que pudiera protestar. En represalia, Kagome continuó, "Primera pregunta."

Inuyasha se tensó debajo de ella, una ceja levantada, "Uh. ¿Ni siquiera el desayuno primero?"

Kagome trató de mantener la sonrisa fuera de su cara – ella tenía tanto que quería saber acerca de... sobre él, sobre Toga, sobre todo. Ella no había entendido que incluso cuando había encontrado su camino-su llamado al gran demonio perro, todavía estaba mirando a través de una niebla. Sólo ahora, mirando a los ojos dorados de Inuyasha, se levantó la niebla y podía ver las cosas con claridad. Su camino pudo haber sido el mismo, pero era un camino destinado a ser recorrido con Inuyasha.

"Nope. Pregunta primero, desayuno después", respondió Kagome, pero la pregunta que quería hacer se estancó en su lengua. Ella quería desesperadamente entender algo, así que prosiguió, "Qué cambió... Sabes... por qué... ¿por qué estás siendo amable conmigo?"

"Me di cuenta de algo", Inuyasha apartó los ojos, "Además... eras tan patética... parecía que te vendría bien un rescate."

"Más estúpida que patética, pero... buen punto" suspiró Kagome, "Así que... ¿qué descubriste?"

"Solo... alguna mierda", Inuyasha esquivó la pregunta, "Oye, espera. ¿Y si yo también quiero hacerte preguntas? Si me estás preguntando todo tipo de cosas que no son para el libro, creo que debería tener el mismo acceso Ka-go-me.

"No puedo discutir allí... Bien. Trato." Kagome suspiró: "Y no has respondido a mi pregunta."

"Keh, va a tomar más que ser molesta para que responda a eso", se quejó Inuyasha, "Comida ahora. Preguntas más tarde."

"Bien abuela", Kagome se rio, "Pero no te dejaré escapar. Y comenzaré tan pronto como la comida esté delante de nosotros.

Si alguien los hubiera visto en el desayuno esa mañana, habrían pensado que la pareja estaba jugando una mezcla de búsqueda trivial y el juego de citas. Kagome e Inuyasha se hicieron preguntas el uno al otro, pero se centraron en las ligeras. Si Kagome se había roto algún hueso antes (su muñeca y su dedo gordo del pie), lo que lo más le gustaba a Inuyasha de Seattle (los bosques), lo que llevó a Kagome al periodismo (curiosidad y terquedad insaciables), y lo que Inuyasha hacía en su trabajo (ayudar al viejo amigo de su padre, Totosai, a lidiar con artefactos).

En el médico, Kagome se sintió aliviada al descubrir que era sólo un esguince, y se le dieron una bota extraíble y muletas. La mala noticia era que era un esguince lo suficientemente grave como para que tomara un mes sanar completamente, por lo que debería dejarlo tranquilo. Kagome gimió - por supuesto el segundo día y ella ya estaba rota. Por alguna razón, se imaginó al padre de Rin sacándole la lengua y diciendo 'te lo dije'.

"Un mes, ¿eh?" Inuyasha ayudó a Kagome a volver a su Land Rover, "Realmente te jodiste ese tobillo."

"Supongo que eso cambia todos mis planes de buceo en cuevas y de lucha clandestina", Kagome se encogió de hombros, "Pero al menos estás relevado del servicio de enfermera."

"Como el infierno", se burló Inuyasha y encendió el auto, "No vas a ir a dar vueltas por Seattle con esa clase de lesión sin que alguien te cuide."

"¿Quién dijo que planeaba hacer una travesía?" Kagome desafió, más divertida que molesta, "Pregunta. ¿Tu alguna vez te has roto algo?"

"Todo el maldito tiempo cuando era más joven", suspiró Inuyasha, "Los medios demonios eran objetivos. Y yo... tenía un poco de temperamento. La diferencia es que siempre me curaba en un día."

Kagome se estremeció. Podía ver al niño Inuyasha, cojeando su camino a casa después de entrar en otra pelea. Le hizo querer alcanzarlo y sostenerlo, alejar el dolor de su pasado, de ser el extraño medio demonio, inoportuno en los dos mundos. Pero también llevó a Kagome a su propio recuerdo. De ojos lila y pelo azul claro, de lágrimas y risas y luego... nada.

"¿Qué pasó Kagome?" La voz de Inuyasha estaba llena de preocupación.

"Solo... un recuerdo", respondió Kagome.

"Pregunta: ¿qué estás recordando? Cambió tu olor", exploró Inuyasha.

Era una de esas preguntas. Una pregunta que podría abrir las puertas del entendimiento para ambos. ¿Era el momento adecuado? Si ella decía todo lo que había allí, entonces Inuyasha entendería: por qué albergaba tal devoción por el trabajo de Toga, por qué el propio Inuyasha era tan fascinante para ella (sin contar el ser hermoso y rescatarla...), por qué Kagome tenía una afinidad con los demonios. Era un punto de inflexión para su relación. El abrirse haría que todo fuera aún más claro para ambos, para bien o para mal.

"Shiori." Dijo simplemente Kagome, y luego se dejó sumergir, "Era una de mis mejores amigas cuando crecía. Ella y su mamá se mudaron al final de la calle cuando éramos pequeñas. Siempre había algo raro en ella... casi como si nunca pudiera concentrarme en ella cuando la veía. Un día, estábamos subiendo a la cima de este gran árbol en nuestra propiedad. Yo estaba a unos 15 metros de altura cuando me subí un poco más lejos de una rama. Se rompió, y empecé a caer. Recuerdo gritos. Entonces, de repente, algo me atrapó. Bueno.. alguien. Shiori había saltado a ese árbol y llegó a mí antes de golpear el suelo. Cuando me dejó en el suelo, Shiori estaba llorando y en pánico. Sabía que yo sabía que ningún humano podría haberlo hecho, así que... me contó su secreto. Ella era mitad demonio. Una mitad demonio murciélago. Estaba tan asustada de que ya no quisiera ser su amiga. Pero... ¿cómo no? Para mí, mi mejor amiga era secretamente una super heroína, y yo era la única que lo sabía. Cuando ella venía, empezó a quitarse el glamour, y tenía los ojos lilas más hermosos y el pelo azul. Jugábamos a las superheroínas donde yo era la intrépida reportera/Spiderwoman y Shiori era la Mujer Maravilla. Entonces supongo... que alguien más descubrió su secreto. Esta horrible niña en nuestro grado la estaba intimidando y perdió los estribos, usó demasiado de su fuerza demoníaca y le rompió el brazo... y... entonces se fueron. Ninguna nota, ninguna carta, nada. Simplemente... se habían ido. Nunca más supe de Shiori."

Kagome pensaba mucho en Shiori. Se preguntaba por qué se habían ido de la ciudad. Si era porque la gente había descubierto que Shiori era una medio demonio, o si había alguna otra razón. A pesar de los enormes progresos que el mundo había hecho, se temía a los medio demonios (especialmente a los abandonados por sus padres demonios), e incluso ahora, a veces salían de la ciudad. ¿Le había pasado eso a Shiori? Kagome la mataba por dentro el nunca saber lo que pasó. Nunca supo si Shiori pensaba en ella tanto como ella pensaba en Shiori. La amiga que le salvó la vida. La amiga medio demonio que le salvó la vida.

Kagome miró a Inuyasha, "Todavía pienso en ella. Todavía me pregunto si está bien, y espero que algún día me encuentre de nuevo. Es una estupidez. Pero cuando desapareció... fue cuando empecé a estudiar lo que hizo tu padre. No le digas esto a tu hermano, pero... parte de por qué quería escribir la biografía era darle a Shiori una manera... para contactarme. Sabes... si alguna vez quisiera."

De repente, el Land Rover dejó de moverse. Inuyasha se había metido en un estacionamiento. Cuando Kagome se giró para averiguar lo que estaba pasando, parecía que estaba tratando de tranquilizarse a sí mismo.

"Joder, Kagome"

"¿Qué?" Kagome estrechó los ojos: "Sé que no estaba en el pitch y es una motivación extraña, pero... sin Shiori nunca habría descubierto Toga."

"Tu mejor amiga era una medio demonio, y todavía piensas en ella..." Inuyasha miró hacia adelante, el fantasma de una sonrisa en su rostro, "Es... raro."

"Bueno. Es una maldita parodia el que sea raro", Kagome cruzó los brazos.

Eso siempre la molestaba. Que ser la mejor amiga de una medio demonio era escandaloso. Tenía amigos demonios, ex-novios demonios, profesores demonios. No había nada extraordinario acerca de los medio demonios existentes en el mundo. Y sin embargo, la gente tan a menudo trataba a los medio demonios como si no pertenecieran. Como si su existencia fuera un pecado.

"Keh", dijo Inuyasha, pero la sonrisa se había ido - reemplazado con una mueca, "No es como si... tu... alguna vez saliras con un medio demonio."

Su declaración tomó a Kagome desprevenida. Se giró hacia Inuyasha, preparándose para abalanzase sobre él y decierle 'quién creía que era ella. ' Pero... había algo en la expresión de Inuyasha que detuvo su lengua. Su declaración no era una acusación dirigida a ella. No exactamente. Era más profunda. Hablaba de un dolor mucho más profundo.

Kikyo.

Incluso cuando Kikyo nunca había dicho abiertamente que ella había rechazado sus avances porque él era un medio demonio, eso era lo que él creía. Honestamente, Kagome recordó la forma en que Kikyo se alejó de ellas cuando Rin le había hecho exactamente esa pregunta. Así que en lugar de empezar una pelea, Kagome lo miró. Realmente lo miró. Miró el pelo plateado de seda en su cabeza y pensó en pasar sus dedos a través de él. Miró las orejas suaves y pensó en frotarlas. Miró sus ojos dorados y pensó en cómo parecían brillar desde dentro. Miró sus garras, y pensó en cómo se sentirían recorriendo a través de su propio cabello. Inuyasha era guapo en todas las definiciones, pero sus rasgos de medio demonio lo hacían aún más deseable para Kagome.

Inuyasha era el primer demonio medio que había conocido como adulto. Así que, a los efectos de la pregunta, consideraría salir con un medio demonio, usó la única referencia que tenía. ¿Consideraría salir con Inuyasha?

Ni siquiera tuvo que hacer una pausa para saber su respuesta. Ella sabía su respuesta en el momento en que lo vio en persona.

"Sí, absolutamente lo haría ", dijo Kagome con esos magníficos ojos, "aunque ningún medio demonio ha preguntado nunca."


Es realmente tierno el ver como ambos poco a poco se abren.

Aunque Inuyasha definitivamente tiene más cicatrices que Kagome, es lindo ver cómo sale de su caparazón y se encuentra con alguien como Kagome (con todo esto ha de creer que es un unicornio XD).

Por cierto, con unicornio me refiero a que Kagome es una persona increíblemente rara que Inuyasha nunca se esperó encontrar en su vida.