Fictober 2020

Dicen que la muerte llega cuando la buscas, aunque la verdad este relato no está para ser declarado como tal, sin embargo yo no sabría cómo explicar la historia de uno de mis pacientes.

Soy psicóloga de un Hospital Psiquiátrico, mi nombre es Sakura Kinomoto y el relato de este individuo llamado Eriol Hiragizawa es de los más extraños que he atendido. Es el ejemplo de "si juegas con fuego, puedes quemarte" el dicho que usan muchos para desligarse de las responsabilidades por sus actos o de las consecuencias de llenarse el cuerpo de cosas que hacen daño al organismo. Sinceramente dudo mucho que mi paciente se reponga, pues su mente está atormentada.

Desde hace tres años él narra sus recuerdos de esta manera:

Cuando se supone que todos deberían de estar dormidos en la pequeña ciudad de Tomoeda, un par de personas estaban activos, en un estado desorientado riendo y creando alucinaciones.

Ambos eran pareja desde hace cuatro años, ingerían narcóticos, se encontraban ya en un estado de éxtasis. Desconectados del mundo real, comenzaban a asustarse por las espantosas escenas que la droga traía a su mente.

Eriol eres de lo peor ¿Cómo diablos esperas que pruebe más? Ya no aguanto otra dosis me siento perfectamente llena de vida —La chica sonreía, pero su mente estaba muy lejos de donde fuera de donde su cuerpo estaba—. Ni siquiera soy capaz de decir palabras coherentes.

Eriol estaba sentado divagando en su mente, pero se le desfiguró el rostro al ver a Tomoyo tomando un hacha de un armario que se encontraba tras ella, llamándolo con un semblante divertido y apuntándole le dijo:

Querido, me gustaría jugar un rato al gato y al ratón, pero quisiera hacerlo diferente—La chica reía sin poder contenerse—. Siento que el hacha le pondrá más diversión al juego.

N...no es...tarás hablando en s...serio —a Eriol le costaba formular las palabras correctas ya que le daba miedo la actitud que su querida había tomado. Dio algunos pasos hacia atrás y se topó contra la pared. Trató de enderezarse y se obligó a bajarse de la nube en que él mismo se había subido y palideció al momento que Tomoyo comenzó a acercarse amenazante con aquel objeto. Le causó un enorme escalofrío tras la espalda —. Ca..cariño, vamos mejor a dar una vuelta… ¿qu... qué dices?

Eriol tocó su hombro, no sabía en qué momento pasó, pero ya estaba sangrando por el impacto de aquella arma. Abrió los ojos por la sorpresa, puesto que Tomoyo se encontraba perdida por las alucinaciones que aquellos hongos le provocaban y estando todavía armada, era demasiado peligrosa.

Vamos querido, no te quiero dañar, hay que divertirnos. —Alzó nuevamente el brazo para atacar a Eriol, sin embargo él fue más rápido y salió disparado de aquel lugar.

Salió corriendo pero al parecer eso le dio más energía a su loca novia. Lo perseguía sin piedad y eso lo aterraba, no podía creerlo.

Corrió lo más lejos posible de ella y cuando creyó estar seguro de aquella maquiavélica persecución… Tocó su estómago y estaba sangrando; al mirar enfrente ahí estaba ella, con un rostro lleno de incertidumbre, y él cayó al suelo inconsciente.

Cuando salió del éxtasis que aquel exceso de hongos le había provocado se llenó de horror al darse cuenta que solo había sido producto de su imaginación dejaría las drogas . Se dijo a sí mismo encontrándose con una escena aún peor. Tomoyo estaba herida y él era portador del hacha….

Su amada yacía en el suelo, bañada en sangre porque la herida había sido cerca de una arteria importante. De Tomoyo solo quedó el bello recuerdo de lo que era con el cuerpo que era, por qué la palidez y el dolor que reflejaba en su rostro opacaba todo lo demás.

No solo estaba asustado entró en shock, no podía creer lo que veía.

Eriol afirma que Tomoyo fue su novia en la adolescencia, ahora mi paciente tiene treinta años y tres de estar internado en la clínica. Pero lo más extraño de todo este caso son las palabras de su familia que alegan jamás escuchar sobre esa chica o haberla visto en persona.

El caso de Eriol Hiragizawa es un gran misterio porque combina problemas mentales con algo que no he podido detectar, y eso que cuento con ayuda de un equipo especializado. ¿Acaso cometió algún error en su vida y ahora lo está pagando?

Él asegura que la joven lo atormenta, pero seguimos investigando y siento tristeza con solo verlo ser sometido a muchos estudios que lo mantienen cansado e intranquilo.

Cansada de no encontrar una solución busqué historias clínicas que habíamos estudiado en la universidad y di con una que parecía darle sentido a lo que él sufría. Una chica entró en estado de psicosis, empezó a asesinar a sangre fría hace más de cuatro décadas. La nota al inicio del reporte con su imagen anexa decía: "Tomoyo Daidouji, joven de procedencia noble diagnosticada con problemas mentales después de ser obligada a casarse con un duque inglés. La paciente declaró que ese hombre sufriría en carne propia lo que ella había sufrido".

No sé si sea la misma pero en el archivo había una foto y mi paciente asegura que era la mujer que lo atormentaba. Y aunque no logré dar con una cura para su padecimiento, cada día me convenzo de que "Las casualidades no existen, solo lo inevitable".

N/A: No me maten con este shot. Pero la verdad trato que cada cosa que escribo sea diferente a la anterior. No sé si sea de su agrado este tipo de historias pero si quieren dejar un comentario alentador lo aceptaré y si no les gusta pues… igual es válido. Gracias por sus lecturas.