Esa misma noche cogimos un avión con dirección a Seattle.

- ¿Y Halian? -pregunté a Esme-

-Está durmiendo en el cuarto-dijo, señalando una puerta en el lateral del avión privado de los Cullen-

-Ahora vuelvo, voy a ver como está.

Sin hacer ruido, abrí la puerta de la habitación, allí estaba mi hombrecito durmiendo. Estaba agotada, así que decidí acostarme a su lado y descansar un poco.

Tiempo después, una voz me despertó.

-Leah, vamos a aterrizar-me llamó Kyle-

-Vale, ¿despiertas a Halian? Mientras me arreglo un poco

-Por supuesto, te quiero Leah-dijo besándome-

Minutos después, aterrizamos en Seattle y en varios coches, salimos dirección Port Angeles.

-Kyle, antes de que vuelvas a "estar vivo" en la reserva, necesitas tener tu nueva documentación e identidad, para evitar problemas- dijo Jasper-

-Cierto, Ryan, es quien se encargaba de esos temas y ahora que ha vuelto a Francia, no puede ayudarme. ¿Vosotros sabéis donde puedo conseguirlos? -pregunté-

-No te preocupes, nosotros nos encargamos-dijo Carlisle- solo tendrás que quedarte un par de semanas aquí en Port Angeles, mientras conseguimos la documentación, y te creamos una vida oficial. ¿Qué apellido te ponemos?

-Está bien, no hay problema, de apellido… ¿qué os parece Connor? -contestó Kyle-

-Me gusta-contesté-

-Perfecto, voy a ponerme a ello-dijo Jasper al salir-

-Bueno, por lo demás, es hora de volver a casa, ¿nos vamos? -dijo Esme-

-Leah, ¿vienes? -preguntó Jake-

Realmente no sabía que quería hacer, por un lado, quería estar con Kyle, pero por otro, quería ver que tal todo por la Push.

-Creo que me quedaré con Kyle unos días, mientras busco un lugar dónde vivir-

-Entiendo, yo hablaré con Sue y la manada para que estén preparados-informó Jake-

-Gracias por todo-dije-

Cuando todos se marcharon, fui a la cama supletoria donde seguía dormido Halian.

-Voy a darme un baño, ¿me acompañas? -dije sin mirar a Kyle-

-Por supuesto, estaba deseando que me lo propusieras-contestó, a la vez que me abrazaba y empujaba al baño de la habitación del hotel, dónde nos quedaríamos-

En silencio, nos duchamos mutuamente y posteriormente, volvimos a hacer el amor.

-Leah, espero no te moleste mi pregunta-dijo en voz baja Kyle, mientras me abrazaba-

- ¿Sobre qué?

- ¿Quién es el padre de Halian? -preguntó nervioso, tirándose del pelo-

Ante su temor, sonreí.

-Mmm, no te asustes, te contaré la historia. Todo ocurrió hace tres años, cuando estuve viviendo en Francia junto con Sammy y Astrid. A las dos semanas de llegar a Bourges, estaba paseando por un barrio cercano a donde vivía, iba sola por la noche de vuelta a casa, después del trabajo. Se me había hecho tarde y decidí, volver caminando, cuando pasé cerca de un callejón, escuché un quejido de una mujer. Intenté seguir caminando, pero la curiosidad y un pequeño llanto, me hicieron entrar a ese callejón. Al entrar descubrí a una mujer tirada en el suelo, alguien le había disparado y se estaba desangrando, junto a ella había un bebé, de apenas unos días.

Me acerqué para saber si podía ayudarla, pero apenas y respiraba. Cuando ella me vio, miró hacia el bebé y con su último aliento, me dijo que cuidase de él. Yo no sabía lo que hacer, ante esa situación, así que opté por llamar a Carlisle, sabía que él me podría ayudar. Siguiendo lo que me decía, busqué los documentos de identificación del pequeño y después salí de allí. El bebé tenía apenas una semana de nacido y los papeles del registro del bebé, aún no habían sido entregados, ni si quiera tenía un nombre. Le mandé fotos a Carlisle de todo y después de decidir que me quería quedar con el bebé, Carlisle se encargó de montar una historia y registrar al bebé como mío. Decidí llamarlo Halian, que es el nombre, que me hubiera gustado que tuviese mi primer hijo.

- ¿Y qué pasó con su madre? ¿qué les dijiste a tus amigas, cuando vieron a Halian?

- A su madre, la encontraron en el río un mes después, no sé quién la tiró allí, supongo sería el mismo que el que la mató. Sobre lo que dijeron Astrid y Sammy…al principio se sorprendieron, cuando me vieron llegar con un bebé, pensaron lo había robado-dije riéndome-

- ¿Les contaste la verdad?

-No, les dije que lo encontré abandonado una calle más abajo y…que había decidido quedármelo, ya que no sabía si algún día sería madre-contesté incómoda-al principio pensaron que estaba loca, estábamos en segundo año de carrera y con un niño que quita mucho tiempo, me iba a hacer

olvidar mi sueño. Pero luego entendieron, que la decisión estaba tomada y que realmente ya quería a ese pequeñín. Fue duro, sobre todo el primer año, gracias a una beca pude continuar los estudios en Francia y con la ayuda de Odette con Halian, pude organizarme con la universidad, el trabajo y criar al pequeño.

- ¿Tú madre, sabe de su existencia?

-No, por eso me gustaría hablar con ella, antes de volver a la Push. Si ella no lo acepta como mi hijo, me quedaré aquí a vivir. Te importaría quedarte con él ese día.

-Por supuesto, lo quiero como a un hijo, así que sin problema.

-Bien pues busquemos casas en la Push, aunque realmente me gustaría estar en el bosque cerca de la Push-dije-

-Da igual el lugar, mientras estemos juntos.

Tres días después, decidí ir a la Push, para ver algunas casas y hablar con mi madre sobre Halian.

-Bueno, es hora de irme, ¿estarás bien con Halian?

-Sí, tranquila, estaremos bien-me contestó Kyle besándome- avísame si me necesitas.

Asentí, y salí de la habitación del hotel. Una vez fuera, fui dirección a la estación de autobuses, para coger el que me llevaría hasta la Push.