—Definitivo, Lucius: Tu libro es un completo asco.

La diminuta y malvada Heloise, luego de hojear por completo el texto recién publicado de su jefe, vio un tacho de basura y, como basquetbolista, lanzó lo que tenía en sus manos para encestar a la perfección. Lo celebró cerrando su puño derecho y llevándolo a su pecho con una sonrisa.

—¡Mi libro! —gritó Lucius luego de ver tal escena.

—Acostúmbrate, estoy segura que lo verás muy seguido este mes.

Junto a ellos 2, también estaban Jimmy Two Shoes, quien hojeaba otra copia pero sin prestarle atención al contenido; su hijo Beezy, dormido en un sofá con su copia sobre su cara; y Sammy, decepcionado por la brutal sinceridad de sus lectores, siendo que él escribió la mayor parte y su jefe simplemente dictó y puso su nombre.

Luego de calmarse, aun triste por la acción de Heloise, Lucius preguntó a Jimmy:

—¿Y a ti?... ¿Te gusta?

—Em… —dijo Jimmy, tratando de escoger en su mente las mejores palabras para no lastimarlo—. Bueno Lucy, a mí me aburre leer libros… pero si lo hiciera… supongo que lo leería mejor… ¡y hasta podría gustarme!

—Ah, no tiene caso —se dijo a sí mismo el «escritor» en voz alta.

Sammy busco aliviar a su jefe:

—Señor Lucius, talvez nadie lo lea, pero tendrá la satisfacción de decirle a todos que publicó un libro. Al menos, es mejor que decir que lo escribió y nunca lo publicó, hay quienes alardean con esa falsa complacencia.

—¡Sí, Lucy! —dijo Jimmy con una sonrisa— ¡No te desanimes por el inminente fracaso!

—Jimmy —dijo Heloise—, no lo alientes tú también, se lo va a creer.

Lucius, tomando en cuenta dichas palabras, levantó con lentitud su cabeza hasta mirar hacia arriba, con ojos brillosos. Sus ánimos renacieron.

—Tienen razón. ¿Qué importa la fama? Esto no fue más que otro logro en mi vasta carrera, uno que nadie más puede presumir. Cuando vea a cualquier lacayo caminar por la calle, le diré: «¿Quién escribió un libro? ¿Tú? ¡No, yo escribí un libro!»

—¡Así se habla! —dijo Jimmy con entusiasmo.

—Es bueno verlo así, jefe —dijo Sammy.

—Aquí vamos de nuevo… —dijo Heloise.

—¡Aaaahh! —bostezó Beezy, quien despertó por la conversación—. ¿De qué hablan?

Lucius estaba listo para seguir llevando la infelicidad a su pueblo, ahora con un nuevo logro en su haber: «escribió» un libro… y lo publicó.