Serie de historias cortas que relatan las aventuras de Ler (OC) siendo una Mugiwara, después de la muerte de Ace, antes de los Juicios del Nuevo Mundo. Spin-off de Guiones del Destino. Historia Alternativa del universo de OP.
NOTA: Quiero que sepan que NO voy a narrar todo lo canon de OP o detallar las escenas que suceden en el manga y en el anime porque ya las vieron y se volvería tedioso escribir o leer todo otra vez. Tomando la historia y los elementos originales, cada arco canon tendrá escenas de cosas que no fueron vistas o que se desarrollaron diferente en este universo. Algunos momentos serán cómicos , otros dramáticos o emotivos , pero principalmente con la perspectiva de Ler, quién es el elemento nuevo en la historia. Es decir, seguirá la historia original, pero enfocada en la interacción de los Mugiwara y no en la acción de cada arco en sí.
¡Espero disfruten!
Aventuras con los Mugiwara.
Vol. 34 Como se deja atrás una vida (pero sus recuerdos vuelven como náufragos)
-Dime la verdad. No tiene nada de malo- insistió el con una sonrisa, sin inmutarse si quiera por la leve perturbación que su interlocutora demostraba a través de las expresiones de un rostro raramente expresivo .
- Es que esa es la verdad- respondió ella, encogiendo sus piernas hasta que sus rodillas le toparon el pecho. Allí, con la cabeza apoyada sobre las mismas, como si de una niña se tratase, miró a su hermano- te lo diría si fuese así.
El pareció pensarlo. Su nariz se arrugó de una forma que a ella le pareció graciosa. Risueña e infantil, la expresión de Luffy derretía el corazón de Ler de la misma forma en que lo hacía cuando eran niños.
- No sé cómo, pero siempre se cuando me mientes- dijo, girando la cabeza completamente en su dirección también. El viento sopló el cabello de ella y las tiras del gorro extraño que llevaba el.
Les gustaba sentarse en la cabeza de Sunny para hablar.
Disfrutaban su tiempo con toda la tripulación pero a veces, como aquel día, buscaban alejarse un rato, sentarse a ver el mar en la caída de la tarde y charlar.
Se contaban historias que no habían tenido tiempo de contarse antes, porque en la guerra no hubo mucho tiempo para hablar, y porque antes de ella tampoco tuvieron demasiado tiempo para verse. Así, compartían momentos íntimos como cuando eran niños. Incluso hablaban de Ace aunque alguno terminara con lágrimas en los ojos, y los otros Mugiwaras no tenían que preguntar la razón.
Sin embargo, ese día la charla no había sido retrospectiva, si no, cuestionante. Y sorpresivamente, la iniciativa fue tomada por Luffy.
- Entonces sabrás que no te miento está vez- atacó ella, haciendo brillar sus ojos con humor bajo sus largas pestañas para que él no notase lo sensible que le ponía aquel tema. Esperaba que su atención se mantuviese allí y no en la respiración acelerada que contraia e hinchaba su pecho con rapidez- ni siquiera sé porque piensas eso de todos modos. ¿Acaso te parezco infeliz aquí?
Él se apresuró a negar con la cabeza, genuinamente preocupado porque malinterpretase sus palabras -aunque realmente no fuese así-. Suspiró e imitó su postura, regresando su vista al frente.
- Creo que nunca te había visto tan feliz. Y tranquila- le explicó luego de un rato en silencio. El no era esa clase de persona que pensaba lo que decía, solo lo hacia- ya no veo el peso que solías cargar al llegar a Foosha, ni cuando nos vimos en Arabasta o Water 7, ¿Sabes?- Ler bajó aún más su cabeza, casi haciéndose una bola. Luffy estiró su mano hacia ella y la obligó a que tomara la suya, deshaciendo poco a poco su posición defensiva- se que estás mejor que nunca, pero también sé que los extrañas.
Ella cedió solo un poco, dejando que el carisma y habilidad natural e inexplicable que Luffy tenía con las personas, así como la conexión inquebrantable que lo vinculaba con ella, hiciese mella en su interior. Estiró poco a poco sus piernas nuevamente, y levantando su cabeza para ver el cielo, respiró.
- Eso es una afirmación diferente, Lu. Dije que no extraño la Marina- aclaró, finalmente sonando sincera para los oídos de su hermano- extraño a las personas que conocí allí. Fueron muchísimos años, es muy difícil cortar lazos de la manera en que lo hicimos...- concluyó, bajando cada vez más el tono de voz hasta convertirse en un susurro, sin mencionarse a si misma como marine.
Luffy comprendía que para ella no fue fácil enfrentarse con sus maestros, sus compañeros y sus propios pupilos. El solo vió lo ocurrido en Marineford, pero lo que pasó días antes de la guerra la mortifico también. El no se imaginaba lo que sentiría de tener que pelear a muerte con sus amigos o todo lo que conocía.
- Siempre podemos verlos en algún momento, si quieres- le sugirió el sin pensarlo mucho, buscando únicamente sacarle lejos del desánimo en el parecía haber caído- si hay algún proplema los derrotare- agregó, sacándole una risa sincera a ella.
- No te preocupes, es mejor así- lo cortó ella, sonriendo. El la imitó, sin dejar de escucharla con atención- los piratas no son del agrado de los marines.
El no dijo nada más después de eso, pero comprendió que ella realmente extrañaba aquellos días, y el no podía hacer más que tratar de hacer de estos los mejores, para que poco a poco, aquella sensación desapareciera. Se cruzó de brazos, pensando en como lograr sus objetivos, cuando algo apareció frente a sus ojos.
- ¿Ves eso?- hablaron al mismo tiempo, volteandose a ver. Aquello les confirmo que era real.
A una distancia considerable del Sunny, se encontraba un náufrago extraño.
Ler frunció el ceño, Luffy sonrió aún más.
- Ni lo pien...
- ¡CHICOOOOOOOOOOOS!
