17. Rozarse

Hermione levantó la cabeza cuando consiguió separarse del intenso abrazo del hombre frente a ella.

La vista que se presentó ante ella era increíble… en lo alto de aquel acantilado, aquella pared vertical, a unos cien metros, había una mansión, no era excesivamente grande, nada que ver con la de los Malfoy, pero seguía siendo impresionante, con un aire oscuro… dos plantas repletas de ventanas, de unas 25 habitaciones, en alguna de ellas se podía ver una tenue luz.

Toda la fachada estaba recubierta por enredaderas y los cien metros que la separaban de la propiedad era un gran huerto, de aspecto muy profesional.

"Aquí es donde nos vamos a quedar" Dijo Snape, levantando la mano hacia el acantilado y haciendo volar, hacia ella, el equipaje que habían dejado abajo.

"¿qué es esto? ¿un hotel?" preguntó Hermione fascinaba, tenía la cabeza aún en las nubes y apenas estaba registrando lo que veía, la risa de su profesor la dejó petrificada.

"no.. no ¿qué iba a hacer un hotel en medio de la montaña? No es muy buena idea de negocio… esta… esta es mi casa" contestó él con un aire avergonzado e inmediatamente arrepentido de haber contestado de mala manera, esta no era la forma de conseguir repetir lo que acababa de pasar y …Merlín… como quería repetirlo.

Hermione empezó a cobrar un poco la cordura y no le ofendió, era evidente que no podía ser un hotel, no era lo que una podía esperar después de lo que había pasado, pero tampoco podía pedir poemas de amor después de un primer beso… que por cierto, se había robado… ups…

En cualquier caso, Harry le había contado que Snape se había criado en una zona pobre, muy pobre, no se esperaba que el hombre tuviera una propiedad así.

"era de una familia que se negó a servir al Señor Oscuro y… bueno…" Snape notó las preguntas en los ojos de Hermione y quería contarle, pero no estaba dispuesto a revivir la guerra "Cuando la vi por primera vez decidí hacerme con ella, es perfecta para cultivar ingredientes, es un lugar repleto de magia, así es como pagaré nuestra investigación" dijo señalando el increíble huerto de cultivo.

Snape la dirigió por los jardines, indicando los ingredientes que se cultivaban en el lugar, muchos de ellos extremadamente raros, casi imposible encontrarlos en el mercado, mucho menos fresco, había miles y miles de galeones en cada una de esas plantas.

Hermione estaba fascinada, el hombre había creado un negocio y tenía la mejor calidad del mercado, todo eso mientras seguía dando clases en Hogwarts…

"¿quién está llevando esto? Está muy bien cuidado y usted está casi siempre en Hogwarts"

El profesor le dedicó una sonrisa tierna, sus labios aún estaban rojos de ese maravilloso beso, aún iluminado por la luna y Hermione jamás le había visto tan atractivo.

"¡Eli!" llamó el profesor y un pequeño elfo doméstico apareció frente a ellos, parecía tímido y el hecho de que Hermione le mandara una mirada asesina a su profesor no ayudó, Snape se quedó algo sorprendido… ¿qué he hecho ahora? Estábamos bien… pensó Snape, que miró al pequeño elfo y entonces lo entendió, tenía delante de él a la defensora de los elfos domésticos por excelencia.

"Eli es el único empleado de mi empresa, era el elfo de la familia que vivía aquí y ahora tiene un contrato de trabajo conmigo" dijo él serio, como si la mirada de Hermione no le hubiera afectado.

"Ah… un contrato…" dijo ella un poquito sorprendida, ya había entrado en modo echar la bronca y le costaba perder la actitud.

"Ah… de hecho" dijo el profesor con cara de autosuficiencia "no creas que fue fácil, Eli no quería aceptar la mitad de las cosas que venían en el contrato"

Hermione miraba estupefacta a su maestro, luego al pequeño elfo, este cruzó los brazos y se puso claramente a la defensiva

"Eli no querer horas libres, 8 horas al día es poco, Eli trabaja más, Eli no necesita dinero, el amo provee y Eli tiene lo que necesita, negocio, casa, Eli se encarga" dijo el elfo levantando mucho las orejas, se notaba que esta era una discusión que había tenido muchas veces con Snape.

Hermione se rió, con fuerza y con ganas, el pequeño elfo era una maravilla, este era el problema general que se había encontrado con su programa de ayuda a los elfos, estaba acostumbrada y que Snape le hubiera hecho caso era la cosa más maravillosa del mundo, podría lanzarse a sus brazos de nuevo.

"Acaba trabajando horas de más, todos los días, no puedo decir nada porque sé que las plantas lo necesitan" dijo el profesor al final "yo simplemente no quiero aprovecharme de nadie" dijo Snape, su cara sorprendentemente seria para lo dulces que eran sus palabras.

Eli bajó las orejas y se retiró a preparar la cena.

Snape apoyó su mano en el bajo de la espalda de Hermione y la llevó hacia dentro, llevaba tiempo queriendo enseñarle todo lo que había hecho, empezó por los laboratorios, las zonas para cultivar en el interior, para preparar los ingredientes, embotellarlos, almacenarlos, enviarlos, lo tenía todo.

Luego subieron a la zona de las habitaciones, hermosos aposentos con increíbles vistas, varias habitaciones con baño, vestidores, todo muy sencillo… simplemente al estilo de Snape pero seguía siendo… encantador.

Hermione se sentía flotar, algo incomoda cuando entró en la primera habitación y vio una gran cama de matrimonio, los pensamientos que pasaron por su cabeza eran evidentemente inapropiados, demasiado pronto para entretenerse en esas cosas.

Cuando Hermione bajó de la fantasía, empezó a preocuparse, ambos habían superado el beso y Snape no había dicho nada, ¿qué eran? ¿qué pasaría cuando volvieran a Hogwarts?... Ella no sabía que el hombre que ocupaba sus pensamientos tenía las ideas más claras de lo que ella se podría imaginar.

Además, Snape se guardó lo mejor de la visita para el final, cuando la llevó a su enorme biblioteca, dos plantas del techo al suelo de libros, Hermione se perdió allí, estaba encantada, tenía absolutamente de todo, todas las ediciones de "la historia de Hogwarts", Hermione podría haber gemido de placer en aquel momento, Snape la dejó hacer, encantado de verla así, sentía calor en el pecho, nunca había compartido este sitio con nadie y tenía que ser con ella, era ella.

Eli les llamó para cenar, era muy tarde, realmente tarde, pero habían estado trabajando y se merecían una gran cena, propia del buen trabajo que Eli era capaz de hacer. Se sentaron tranquilamente en un comedor bastante grande, la mesa podía albergar a unas treinta personas, ellos se sentaron en una esquina con velas, y el ambiente siguió siendo acogedor e íntimo.

"Este es mi hogar y espero que sea el centro de nuestra investigación, si tú quieres venir conmigo, tendrás tu propia habitación, podrá ser tu residencia cuando no estemos investigando o en Hogwarts" dijo él, su voz era estable, pero realmente estaba probando las aguas, usaba más la palara "nosotros" y "nuestra" para ver si ella seguiría con él una vez fuera maestra de pociones.

"¿cómo voy a pagar por todo esto?" preguntó Hermione, parecía que el hombre lo tenía muy bien pensado, ella tenía algo de dinero ahorrado, podría vivir tranquilamente, pero necesitaría ingresos una vez se fueran de Hogwarts, no quería ser una mantenida y aunque los planes de Snape eran geniales, podrían tardar años en ver los frutos de su investigación.

"Como ya te comenté, quiero que seamos iguales en esta cuestión, si lo necesitas pondré dinero pero luego lo recuperaré cuando tengamos beneficios de nuestra investigación, aunque esto no tiene en cuenta la empresa de cultivo, pero aquí también hay un sitio para ti si lo quisieras, yo puedo encargarme de la calidad del cultivo, pero no puedo con la atención a los clientes, simplemente no puedo tratar con tanto… imbécil… no tengo paciencia" dijo él algo alterado, y Hermione pudo ver que ya había tenido problemas en este sentido "si tu quisieras hacerte cargo de eso, tendrías un sueldo estable por parte de la empresa y comisiones… supongo"

Snape ahora estaba dudando, pero se notaba que quería que ella entrara en el negocio, tenía un cierto brillo en los ojos que le decía que él quería que ella estuviera allí, Hermione se preguntaba si eso se debería al beso, a la intimidad, pero Snape era un hombre exigente, más cuando se trataba de su trabajo, no se lo hubiera ofrecido si no confiara en ella.

Era increíble que este hombre le estuviera ofreciendo tanto tan rápido, no debía… no podía hacerse ilusiones de esta manera ¿cómo podía ser que Sverus Snape hubiera cambiado tanto en tan poco tiempo? Era excesivo, por supuesto que le interesaba el trabajo, era un sueño hecho realidad.

Ella podría lanzarse directamente en sus brazos, decirle que sí, pero esta era una decisión que tenía que tomar con calma, pensarlo bien, estar en un negocio así y cómo hacerlo era un problema que había que solucionar, no esta noche, no con el vino, no después de ese beso capaz de nublar el juicio.

"¿quién va a encargarse de esto cuando tú y yo estemos en Hogwarts o cuando viajemos y estemos fuera largos periodos de tiempo?" consiguió preguntar Hermione al final

"Eli puede con lo que es trabajo de campo, algunas cosas necesitan supervisión y conocimiento en herbología, he estado pensando en contratar a alguien que conozca el terreno y que no tenga problemas en trabajar con Eli. Encontrar a alguien en quien confiar cuando no podamos estar aquí va a ser lo difícil" Snape sabía perfectamente que no era una persona fácil y que sus estándares son muy elevados, posiblemente la chica frente a él haya sido la única capaz de superarlos.

"Neville Longbotton" dijo Hermione en un suspiro, lo decía completamente en serio

"No fastidies" dijo Snape rápido y con enfado.

Hermione se rio ante la reacción de su profesor, la miraba como si hubiera perdido la cabeza, pero Snape puede pensar lo que quiera, Neville sigue siendo un máquina en herbología y un Gryffindor de confianza.

….

Horas después, Hermione estaba en la cama repitiendo en su cabeza el beso que había compartido con su profesor, no podía dormir, estaba segura de que él tampoco estaría durmiendo. La noche había pasado como si nada, como si no hubiera ocurrido nada, ni un solo comentario, ni caricia, ni otro beso. No sabía lo que estaba esperando, es Snape de quien hablamos, no podía esperar sonetos de amor, el beso había sido posesivo, demandante, se sintió como si fuera lo correcto. El aire había salido de su cuerpo, el mundo se detuvo y después un beso dulce y gentil, como sellando un pacto, un momento…

Hermione no podía dormir, eso estaba claro, no valía la pena intentarlo, era perder el tiempo. Salió de la habitación que Eli había preparado para ella, era hora de investigar un poquito por su cuenta, aunque algo le decía que Severus estaba despierto.

Cruzó un largo pasillo, bajo unas escaleras y vio una leve luz saliendo de uno de los estudios, ahí debía de estar él, se acercó despacio y se asomó por la pequeña ranura que dejaba la puerta entreabierta.

La imagen que vio la sorprendió y la encanto en igual medida, allí estaba su profesor de pociones, recostado en un sillón individual, tenía la cabeza echada para atrás, con los ojos cerrados, los brazos sobre los dos reposabrazos, en una de sus manos un vaso de whiskey sin tocar, sus dos piernas caían hasta el suelo abiertas, estaba pensativo… ¿pensaría que todo había sido un error?... parecía preocupado … o eso se pensaba ella.

La verdad es que lejos de la realidad, Severus estaba muy satisfecho consigo mismo, por eso se había puesto una copa, era una celebración, aunque luego no le apeteciera bebérsela realmente, le había ofrecido a Hermione todo lo que tenía y había visto en sus ojos que le había gustado lo que había visto, ya estaba haciendo planes al más puro estilo Slytherin, lo único que le faltaba era llevar a la chica de la habitación de invitados a la principal, con él. Tenía que demostrarle que sería bueno para ella, que no era el hombre amargado que todos se pensaban, cuidaría de ella, la haría feliz, con él podría expandir su mente, vivir una vida a la altura de su intelecto, de su potencial, solo tenía que conseguir que ella lo viera, igual de claro que él.

Un ruido, hizo que Snape abriera los ojos rápidamente, allí estaba, delante de él, mirándole a los ojos, llevaba puesto un pijama de cuadros, una pantalón corto y una camiseta de tirantes, esta deliciosa… ella le miraba con preocupación, estaba a menos de un paso de él.

"¿te arrepientes?" le preguntó la joven, con una voz muy bajita.

Ahí es donde Snape se dio cuenta de todo, de lo indiscreto que había sido, tanta preocupación y no había hecho nada, ella le había besado, ella había tomado la iniciativa, y él no le había dicho nada, había respondido, eso sin duda, pero no la había asegurado nada, le había ofrecido todo lo que tenía, pero sin ningún tipo de apoyo, solo podía confiar en él… ¿Cómo podía ser tan tonto? ¿cómo la podía haber hecho desconfiar así?...

Snape no dijo nada, lo que Hermione interpretó como un rechazo, puso cara de tristeza y se dio media vuelta, él se dio cuenta de que la estaba perdiendo y aún sin decir nada, la cogió de la muñeca y tiró de ella hacia él, Hermione cayó en su regazó, con sus rodillas a ambos lados de él, su cara apoyada sobre su hombro, pecho contra pecho.

La cara de pena de ella le había roto el corazón, no quería verla así ¿era por él? Estaba claro que sí ¿Cómo demonios iba a arrepentirse? Quería decírselo todo, lo que le hacía sentir, pero era muy poco él, una cosa era hablar de negocios, de sus estudios, caricias inocentes y otra era decirle los sentimientos así, eso estaba demasiado lejos de su carácter, pero también, nunca había tenido con quien hacerlo, ¿sería tan diferente Severus Snape si tuviera con quien mostrar su cariño, su lado tierno? ¿un Snape sin preocupaciones?

"¿Cómo podría arrepentirme? Llevo toda mi vida esperándote" dijo al final

Hermione levantó la cabeza para mirarle, seguía sorprendida, estaba extasiada, estar en esa intimidad con el hombre que ella deseaba, el beso la había tenido fuera de si durante casi todo el día y pensar que el hombre no había reaccionado de ninguna forma, la estaba matando por dentro, pero ahora lo vio en sus ojos, todo lo que el no quería decir, todo lo que estaba implícito, todo lo que estaba en su mente.

Severus la cogió de la barbilla y la guió hacia sus labios, la beso con cariño, intenso cariño, era un beso apasionado, pero menos frenético que el anterior, menos rotundo, pero transmitía mucho más, lo decía todo.

Snape separó su mano de la barbilla de ella cuando respondió a su beso, y comenzó a acariciarle la espalda, el cabello, ambos lados de su cuerpo, rozando ligeramente sus pechos, ella respondió agarrando mechones de su cabello y profundizando el beso, ¿Cómo podía hacerla responder así con tan poco? Estaba tan caliente, notaba como iba mojándose más y más.

Snape bajo ambas manos por su espalda lentamente, hasta llegar a su trasero, lo agarró con fuerza haciendo que ella soltara un fuerte gemido que lo dejó sorprendido, hacía mucho tiempo que no estaba con una mujer, demasiado… y sin duda, nunca había estado con una pareja tan natural en sus reacciones, tan pura… la miró a los ojos, ella le correspondió, una mirada rotunda, y Hermione empezó a moverse de delante a atrás, rozándose con la entrepierna de él, una que ya mostraba lo mucho que le gustaba sus atenciones.

Estaba completamente duro, entre sus piernas, atrapado en sus pantalones y ella no podía evitarlo, sus caderas se movían solas, su mente estaba completamente en blanco, por fin había conseguido ceder el control.

"Hermione…" dijo Snape, casi con preocupación, iba a perder el control, verla ahí toda sonrojada y moviéndose de esa forma, Dios mío, iba a perder el control, no podía permitirlo, su primera vez con ella no podía ser tan vergonzosa, no podía correrse en los pantalones como un chaval de catorce años.

"Hermione… así no… nuestra primera vez no debe ser así" dijo al final en un susurro

"le deseo" dijo ella volviéndole a besar, sin detener el ritmo de sus caderas

"y yo a ti, no te imaginas cuanto, pero debes entender… hace mucho… demasiado" dijo él, estaba completamente perdido ante ella

"¿Cuánto?" pregunto Hermione

"antes de que tu entraras en Hogwarts" contestó él avergonzado, pensando que ella le rechazaría en aquel mismo momento, como no iba a hacerlo, era ridículo.

"sshhh… no puede ser, tanto tiempo negándote, tanto sacrificado por los demás, debería haber hecho su vida, haberse enamorado, tener hijos, haber ido a hacer su investigación por el mundo" dijo ella, frotándose con más fuerza, ella sabía lo que pasaba y su único objetivo ahora era darle satisfacción.

Siguió rozándose, él estaba que no podía más, bajó ambos tirantes de la camiseta de ella y expuso sus pechos, tan perfectos, tan firmes, con los pezones erectos de la excitación, Hermione soltó un quejido de sorpresa y placer cuando se vio así de expuesta y casi explota cuando los labios del hombre se cerraron sobre uno de sus pezones, succionando con fuerza, Hermione gritó y siguió frotándose con fuerza, la humedad de su ropa interior ya había pasado sus pantaloncitos de pijama y estaba mojando los pantalones de él. Snape bajó la mano y gimió de deleite al darse cuenta de esto, metió la mano en el pantalón y comenzó a masajear el clítoris de la chica, ella ya estaba en el mismo punto que él, y sus movimientos en su regazo se volvieron erráticos, ella estaba cerca y él más.

Él empezó a mover sus dedos con más fuerza dentro de los pantalones de Hermione y ella con un fuerte gemido, se aferró a él y se dejó llevar por el placer, su cuerpo empezó a convulsionarse sobre su regazo, mientras su cabeza seguía fuertemente apretada a su hombro, él la noto venirse a través de sus pantalones y con un grito muy poco digno se corrió.

Ambos estaban abrazados, la fuerte respiración hacía que sus pechos colisionaran una y otra vez, ella desnuda contra su ropa.

"has hecho que me corra como un adolescente" dijo con una medio sonrisa "mi orgullo masculino está herido" dijo Snape al final.

"si puedes hacerme sentir así sin desnudarte…" le beso en la comisura del labio "no tienes nada de lo que avergonzarte" dijo ella al final aun respirando con dificultad.

Él se rio, como solo se reía con ella, y la abrazó con fuerza, aquella noche no harían nada más, ella se quedó finalmente dormida encima de él, y él la levantó y la dejó en la cama de su habitación, luego se terminó esa copa… hacía tiempo que no estaba tan tranquilo y satisfechos, si alguna vez había estado así de feliz, no se acordaba.


N.A: Otro capítulo, siento que hace una eternidad...

Bueno un poco de contacto y un Snape más humano, me está saliendo demasiado romántico pero es que no lo puedo evitar

El nombre del elfo Eli es en honor a la autora de Fanfiction de Harry Potter Ms. Figg, que falleció hace poco y le solía poner ese nombre al elfo de Snape... escribe en inglés, si tenñeis la oportunidad leer algo de ella porque es increíble.

Las Reviews son la únicpa forma que tengo de saber como va mi historia y si os está gustando, así que espero saber de vosotros

Como siempre... Harry Potter no me pertenece

Un beso a todos y felices fiestas