Holi, ¡muchas gracias por los vistos y comentarios!, bueno, les traigo un capítulo donde todo se desborda, tal vez pueden pensar que es exagerado, pero yo lo veo necesario, una fase que las parejas viven cuando tienen hijos, son varios los factores que pueden provocar un estallido. De por sí, recordar toda la historia que tienen Naruto y Sasuke, que simple no es. Eso, espero que les guste.
"Ya no puedo solo"
("Lost in the moment", NF, música de fondo capítulo), (por favor vean la letra de esta canción, es literalmente Naruto hablándole a Sasuke).
Naruto
-Papi, papi, ¡pipi! - frunzo el ceño, me remuevo en la cama - papi, ¡pipi! - siento unas manitos que me tocan la cara. Con esfuerzo abro los ojos y veo que es Daiki, quien me mira con sus ojitos implorantes.
Suspirando, me paso la mano por el rostro - ¡papi, pipi! - me pide este, casi bailando en su lugar.
-Si, sí, vamos -bostezando, me levanto y lo cargo en brazos.
Daiki se agarra a mí y siento como se remueve ansioso, me apresuro un poco a llegar al baño.
Vuelvo a mirar a mi niño, este ya tiene dos años y tres meses, y a mi parecer había crecido un montón.
Lucía una mata de pelo negro, con sus mechas disparadas como mi propio cabello, su piel blanca y lisa, y sus ojitos celestes brillantes. Cuando creciera, de seguro iba a ser muy popular entre las niñas. Había heredado el porte regio de un Uchiha, el porte de Sasuke.
Riéndome en mi interior, llegamos al baño.
-Muy bien, ¡vamos!, como lo hemos practicado dattebayo- le digo, dejándole un pequeño banquito frente al inodoro.
Había comenzado a enseñarle a Daiki el cómo ir al baño, según Sakura-chan ya estaba en la edad. Obviamente, para Daiki era un cambio bien grande, pero había comenzado a hacer esfuerzos para aprender, pero, aun así, muchas veces me buscaba pidiendo ayuda.
-... Umm, ¿tapa? - pregunta este, jugando con sus manos.
-Muy bien, ¿luego? - le comento, levantando la tapa del inodoro.
Este comienza a bailar en su lugar, aun así, parece concentrase.
-… ¿Pantalones? ...- pregunta dudoso. Asiento.
-Muy bien, pantalones y calzones- se lo bajo y lo dejo desnudo- ¿luego? - sigue jugando con sus manos.
-... ¿Pipi? - me río. "Estuvo cerca", le tomo sus manitas y hago que se tome su amiguito.
-Lo tomas y apuntas al inodoro - lo guio - y luego haces pipi- me alejo y cuando este hace lo que le digo, comienza a orinar.
Sonrió y cierro los ojos, esperando a que termine. Esta era mi vida, cuidando de Daiki 24/7.
Había tanto que hacer, tanto que enseñarle, un ejemplo era este; enseñarle a ir al baño, pero si lo lograba sin ayuda, sería oficial, ya no más cambios de pañales. Y eso sería una gran victoria y fase superada, una fase que yo no iba a extrañar.
Lo otro que habíamos comenzado a darnos cuenta con Sakura-chan, era lo inteligente que era Daiki para su edad, al parecer, lo tenía en sus genes, todo un Uchiha.
Había comenzado a hablar un poco antes de tiempo y a caminar tambaleante, pero con mucha energía, también un poco antes de tiempo.
Había comenzado a enseñarle a leer, pero admito que este prefería más escucharme que, realmente, intentar leer él mismo.
-Papi, ito- escucho que me habla. Vuelvo a abrir los ojos y me acerco a este.
- ¿Listo?, bueno, ahora tienes que limpiarte tu amiguito- se lo demuestro. Este me imita. Le sonrió y le ayudo con sus pantalones de pijama- y lo último, tiras la cadena- se lo demuestro. Este asiente enérgico.
- ¡Si, papi! - me sonríe.
Resultó que cuando comenzó a hablar, tuvimos el problema de enseñarle cómo nos iba a llamar, si los dos somos sus padres, Daiki lo había resuelto solo. A Sasuke le decía 'papá' y a mí me llamaba 'papi', ya que, yo era más cercano con Daiki, era su madre y él así lo sentía.
Lo tomo en brazos y le indico que se lave las manos. Una vez listo, comienzo a llevarlo a su cuarto.
-Papi, ¿po qué tengo que aprendel a ir al baño solo? - me mira.
Me río un poco- porque es importante que aprendas, no puedo estar ayudándote todo el tiempo. ¿Qué harás cuando seas grande y tengas novia?, ¿le pedirás que te ayude en el baño dattebayo? - le piñizco su pancita, este se ríe.
- ¿Qué es novia? - suspiro. Daiki estaba en una edad, en que preguntaba que era cada cosa.
-Novia es... bueno, es tener una pareja, como lo somos tu papá y yo dattebayo- aunque al decir eso, no puedo evitar fruncir un poco el ceño.
Este hace una mueca, asqueado- ¿y tendia que dar becho?, ¿cómo tú y papá? - me río ante su inocencia.
-Si tú lo deseas, si la quieres mucho- le sonrió. Este ladea la cabeza.
- ¿Cómo tú y papá? - vuelvo a fruncir el ceño. Miro al frente, pero le asiento.
Este se queda callado, como si supiera de mi malestar, pero cuando llegamos a su cuarto, este tira de mi polera.
- ¿Pedo... dormi con ustedes? …- dice nervioso.
Suspiro- campeón, tú tienes que dormir en tu cama dattebayo- a este comienzan a aguárseles sus ojitos - Daiki- lo miro firme. Le comienza a temblar el labio y se agarra a mi pecho.
Vuelvo a suspirar, pero lo cargo y lo llevó a mi cuarto.
-Bien, pequeño embaucador, sólo por esta noche -le digo, mientras lo deposito en la cama.
Este se limpia la carita y asiente, mostrándome su sonrisa.
Daiki era muy inteligente, pero, además, era muy cariñoso. Siempre estaba sonriendo, me gustaría pensar que eso lo saco de mí.
-… ¿Qué pasa...? ...- comienza a despertarse Sasuke. Frunce el ceño al ver a Daiki a su lado.
- ¡Papá! - exclama este feliz. Sasuke lo mira.
- ¿Y por qué veo al niño fuera de su cama? - me mira- adivino - frunzo el ceño ante su tono. Este se masajea la cara- ¡Dios, Naruto!, eres como un malvavisco, tienes que ponerle límites, él debe dormir en su cama- se sienta, mirándome severo.
Veo como a Daiki se le comienza a caer la sonrisa y se va encogiendo sobre sí mismo. Frunzo más el ceño.
-Es por esta noche, sólo tiene dos años Sasuke- intento controlarme.
-Exacto, debe aprender a dormir en su cuarto, pero tú lo sigues consintiendo y malcriando. Así no va a llegar a ningún lado - me mira molesto. Aprieto los puños.
De repente, me doy cuenta que Daiki ya no está en la cama y que este se deslizo por ella silenciosamente, ahora estaba haciendo su camino fuera del cuarto.
Aprieto los dientes, mirando a Sasuke - ¿estás feliz ahora dattebayo?, ¡mira lo que haces! - le grito enojado, pero todo susurrándole, para que Daiki no escuche- ¿te mata tanto decirle algo tierno?, ¡Dios Sasuke!, ¿por qué siempre tienes que ser un frío hijo de puta? -antes que pueda decir algo, suelto un bufido enrabiado y voy por Daiki.
Al llegar a su cuarto, noto que está acurrucado en su cama debajo de las sábanas, pero escucho como llora.
Suspiro, con el corazón apretado y me aproximo a él.
- ¿Daiki?... hey campeón- le saco las sábanas de encima y revelo su carita enrojecida por las lágrimas. Este hipa por el llanto- ¡ay Daiki! - lo cargo y lo apoyo contra mi pecho.
Este se agarra a mí, con su carita escondida-... ño me... ño me qu-quiere…- susurra entre hipidos. Frunzo el ceño, sintiendo que se me oprime el corazón.
-No Daiki, tú papá te ama, es sólo que... tú sabes que es un poco severo, pero es porque te quiere dattebayo- le acaricio sus cabellos, este entierra más su carita en mi pecho.
-Ño... ño me quiere…- vuelve a llorar. Suspiro, pero sólo lo estrecho más fuerte contra mí.
Le masajeo su espalda, dejando que se tranquilice.
-... Bien, ¿qué te parece si duermo hoy contigo?, ¿te gustaría dattebayo? - este se queda en silencio un rato, pero luego asiente.
Aparto las sábanas y nos meto a los dos debajo de estas.
-Ten, aquí tienes a Kurama- le paso a su peluche, este lo abraza y luego se abraza contra mí. Le hago cariño hasta que siento que se duerme.
Lo miro, le limpio el rastro de lágrimas que se quedaron en su rostro y exhalo largamente.
Me quedo mirando al techo del cuarto.
Esta era la situación desde hace, por lo menos, un año. Yo me quedaba con Daiki y Sasuke salía de misión y al llegar, este jugaba un poco con Daiki, pero a veces, la mayoría de las veces, llegaba tarde y el menor ya estaba dormido.
Además, que Sasuke era tan orgulloso, le costaba demostrar sus sentimientos, por ello, Daiki había comenzado a sentir que este no lo quería. Y aunque yo hacía esfuerzos para convencerlo de que, si lo quería, Sasuke salía con una idiotez como la de hace un rato.
Suspiro. Había que decir que no sólo era la relación padre-hijo la que estaba mal, nuestra relación de pareja también estaba mal.
Sasuke nunca fue el tipo romántico y a mí bien poco me importaba que este trajera regalos o flores, pero yo podía sentir que éramos un equipo, que este me apoyaba. Eso era lo más importante, pero desde hace meses que ya no lo sentía así.
Lo sentía lejos de mí, igual que cuando él se fue de la aldea y se volvió un ninja renegado.
Ya no podía contar con él, ni para la crianza de Daiki, ni para apoyarme en la casa. Yo hacía todo; la limpieza de la casa, cuidar a Daiki, hacer la comida (si, ahora había tenido que aprender a la fuerza, ya que, este ni siquiera eso hacía) y de hacer la colada.
"¿Cuándo mi vida se volvió esto?", exhalo largamente.
Sentía mi sueño de ser Hokage más lejos que nunca, pero no podía volver a hacer misiones, todavía no, Daiki aún me necesitaba. Y ahora ni siquiera tenía el apoyo de Sasuke.
Exhalo cansado y me acomodo contra Daiki, obligándome a dormirme. Ya no quería seguir pensando.
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A la mañana siguiente, siento que alguien me hace cariño, toqueteándome mis mejillas, ahí donde tenía mis marcas de nacimiento.
Comienzo a sonreír, "Sasuke", pero cuando abro los ojos veo que no es él, sino que es Daiki.
Parpadeo confuso, este me mira sonriente así que le devuelvo la sonrisa, mientras los hechos de anoche me regresan a la mente.
Suspiro, pero me obligo a espabilar - luchias muy dormido papi -se ríe Daiki. Le sonrió.
-Si, supongo que estaba cansado dattebayo- bostezo y me desperezo. Lo miro, alzando una ceja - ¿baño? - este asiente.
Es así como aprovecho que ambos vayamos al baño. Mientras orino, me quedo mirando distraído mi reflejo, intento alegrarme un poco, me veía apagado.
Mientras me limpio, comienzo a ser consciente que Daiki me mira curioso- ¿qué pasa campeón?, ¿qué miras dattebayo? - le pregunto.
-Umm… -este se queda pensativo. Lo miro curioso - ¿po qué tu amiguito es más gande que el mío? -pregunta todo inocente.
Me siento morir del bochorno. "¡Maldición!, ya está comenzando a ser consciente de su cuerpo, ¡no, no!, todavía no me siento listo para tener charlas de sexualidad con él, ¿por qué no puede quedarse chiquitito e inocente por siempre dattebayo?", me lamento en mi cabeza.
Intento aclararme la garganta, incómodo – pues verás…-me agacho a su lado- cuando uno va creciendo, el amiguito también va creciendo, es totalmente normal Daiki -le comento suavemente, aunque en mi interior me siento muy avergonzado.
- ¿De verda?, ¡ya veo!, ¡gracias papi! -sonríe este y comienza a tirar de mí para que desayunemos.
Suspiro, aún muerto de vergüenza y eso que había sido una pregunta ligera, había otras mucho, pero mucho más vergonzosas y no estaba listo para explicarlas. "Estúpido Ero-sennin, me dejo la mente más sucia que canal de alcantarilla," me lamento.
Intento dejar eso atrás y cargo a Daiki llevándolo a la cocina.
Lo siento en su silla y me pongo a cocinar unos huevos y demás. Mientras lo hago, Sasuke llega a la cocina y comienza a buscar cosas para comer.
Daiki se queda quieto en su silla, pero parece atreverse a hablar- hola papá- dice con los ojitos esperanzados.
-Hey Daiki- dice este de paso, tomándose el café rápidamente.
Aprieto los puños ante su actitud y tono, casi estoy rompiendo la espátula que estoy usando para los huevos- oe Dobe, yo tengo que asistir a una reunión con el líder de los Anbus. Nos vemos- dice este, dejando todos los platos sucios que usó en el lavamanos y comenzando a irse.
Ni siquiera me mira o dice algo más. Veo a Daiki con la mirada gacha, casi temeroso de su propio padre. Comienzo a ver todo rojo, finalmente toda la rabia que había estado acumulando se me escapa.
Suelto el sartén fuertemente sobre el lavaplatos, tanto Sasuke como Daiki, parecen saltar por la sorpresa y el estruendo.
-No- digo claramente. Me aproximo al moreno, quien se gira y me mira confuso.
- ¿Qué?, ¿no, qué? - frunce el ceño.
Tomo a Daiki y lo bajo de su silla, depositándolo en el suelo- Daiki, anda a tu cuarto ¿sí? y te quedas ahí- este me mira con los ojitos brillantes, pero asiente. Este sale de la cocina y alcanzo a ver que se mete a su cuarto.
Cierro la puerta de la cocina y me giro hacía el moreno.
-No, ya no voy a aguantar más esto Sasuke, estoy harto dattebayo- este frunce el ceño.
-... ¿Estás harto?, ¿harto de qué?, ¿de estar en la casa? - bufa este divertido. Aprieto los puños, hago un esfuerzo para no pegarle.
-Sí, estoy harto de hacer todo solo, el niño es de los dos Sasuke, ¡es hijo de los dos!, ¡pero quien más lo cuida soy yo! - este parpadea. Abre la boca para hablar, pero yo sigo- ¿sabes que me dijo ayer cuando fui a consolarlo? ... ´él no me quiere, mi papá no me quiere´- este se sacude, como si le hubiera pegado.
Continuó con mi ataque- yo he estado aquí ¡por dos años!, ¡no, más!, desde que me quedé embarazado. Lo cuido, le cambio los pañales, lo alimento, juego con él, ¿y sabes por qué lo hago? ...- lo miro, pero este no dice nada.
-Porque es mi hijo, ¡porque lo amo!, pero ¡estoy cansado Sasuke!, ¡estoy cansado dattebayo! ... -termino explotando. Este se queda callado, pero no me interrumpe - eh renunciado a todo por él; a mi libertad, a mi hombría, a mi sueño, a mi papel de ninja...- exhalo fuertemente.
Me revuelvo los cabellos- y lo hago porque lo quiero, pero ya no puedo solo Sasuke, no puedo ... se supone que somos un equipo, nos cubrimos las espaldas al combatir, esto debería ser lo mismo, ¡pero no!, ya no te siento a mi lado dattebayo…- este parpadea.
Veo que, por fin, me está comenzando a entender- hago todos los deberes del hogar y tú... sólo te vas todos los días …- vuelvo a revolverme los cabellos - ¡dios Sasuke!, ¿hace cuánto tiempo que ni siquiera hacemos el amor?... - me muerdo el labio, odiando el sentirme inseguro, pero haciéndolo.
- Sé que a veces quedó agotado tras estar con Daiki, pero ya no me tocas, ¡en ningún sentido! ... ¿es qué ya, ni siquiera te intereso como pareja dattebayo? …- me masajeo la cara, intentando que las lágrimas de rabia y de confusión no se derramen.
Vuelvo a tomar aire. Miro a todas partes, menos a él- necesito pensar dattebayo, me importa una mierda la misión, tú te quedas con Daiki- le digo, mientras camino hacia la puerta de la cocina-… y te lo advierto Sasuke, si algo le pasa a mi hijo, te hago pedazos dattebayo- le digo con voz sombría.
Este no me da una respuesta, pero no me quedo a esperar una, me calzo mis sandalias y salgo de la casa.
Mientras deambulo por la aldea, la rabia otra vez me va llenando, por eso, salgo de la aldea y salgo al bosque.
Al alejarme lo suficiente, activo mi máximo poder, siento como el chakra de Kurama se mezcla totalmente con el mío. Veo como cambio y me transformo, veo mi cuerpo brillante. Acumulo toda mi ira y la dejo salir en una explosión de poder.
Destrozo ríos enteros, algunas montañas y derribo varios árboles a mi paso. Me había alejado mucho de la aldea, así que no hay nadie, tampoco detecto a nadie en las cercanías, así que dejo salir toda mi rabia e impotencia.
No sé cuánto tiempo transcurre, pero cuando ya me siento vacío, me dejo caer y regreso a la normalidad. Lentamente, la adrenalina se va bajando y soy consciente de la destrucción a mi alrededor.
Suspiro y me siento sobre el suelo arrasado.
-… ¡Vaya!, me estaba preocupando, por un segundo pensé que era un enemigo e iba a mandar ninjas a investigar, pero detecté que eras tú Naruto-me giro y veo a Kaka-sensei. Vuelvo a suspirar, me masajeo la cara.
-Lo siento dattebayo… me aseguré de estar lejos de la aldea y no detecté a nadie en los alrededores -este también suspira y se mete las manos a sus bolsillos.
-… Sasuke no llegó tampoco a la reunión con el líder de los Anbus… ¿ocurrió algo? – vuelvo a exhalar, enojándome otra vez.
-Ocurrió que ¡me harté sensei!… siempre tengo que estar haciendo todo yo, el niño es de los dos y a este bien poco le importa dattebayo…-frunzo el ceño. Juego con las manos.
Kakashi suspira – no puedo culparte por estallar… lo que has estado haciendo por Daiki es extraordinario. Ver como mi estudiante hiperactivo y cabeza hueca, ha estado cuidando con tanto esmero de un niño pequeño, es realmente increíble, Daiki te adora -lo miro.
Siento como los ojos me comienzan a picar -tú no te rendiste con Sasuke, cuando él se fue y se volvió un ninja renegado. Fuiste el único que siguió confiando en él y estoy seguro que Sasuke lo sabe, él lo aprecia mucho… intenta volver a hablar con él, ustedes son un equipo -suspiro.
-Ese es el problema… ya hace tiempo que siento que ya no somos un equipo… -levanto las manos desanimado- estoy cansado de … cansado de tener que ir por él…-bufo, pasándome la mano por el cuello- ¿está mal querer que, por una vez, sea él quien me busque?, ¿qué sea él quien no se rinda conmigo? – exhalo.
Kaka-sensei suspira -la verdad es que no pides mucho… pero los dos sabemos cómo es Sasuke… no sé qué hará -cierro los ojos.
-… Yo tampoco…-me muerdo el labio, pero me levanto- gracias Kaka-sensei por venir a verme, pero me imagino que está ocupado -le doy una sonrisa pequeña-yo estaré bien, tengo que ir por Daiki dattebayo -este suspira. Me da un apretón en el hombro y luego se va.
Vuelvo a suspirar, pero emprendo el camino a casa.
"Nunca entenderé al Uchiha", escucho que comenta Kurama. Suspiro.
"Yo lo entendía… ahora …vuelvo a estar perdido", recuerdo esa ocasión hace años atrás, en el país del hierro, cuando todos querían matarlo y yo no sabía qué hacer, a quien creer.
Vuelvo a sentirme igual de perdido, odiaba sentirme así.
Al entrar a mi hogar, no distingo a Sasuke, sino a Sakura-chan quien está jugando con Daiki.
Frunzo el ceño, pero cuando me escuchan llegar, Daiki levanta su cabecita y corre hacía mí, lo más rápido que se lo permiten sus piernecitas.
- ¡Papi, papi! - se aferra a mi pierna. Noto que está llorando al sentir una humedad en mis pantalones. Suspiro, pero intento recomponerme, me agacho frente a él.
-Hey campeón, ¿por qué lloras dattebayo? - le limpio su carita. Este se sorbe los mocos, pero se ve muy triste. Se me encoge el corazón.
Noto que Sakura me mira triste, pero señala hacía la cocina y se retira. Tomo a Daiki en brazos y lo llevo al sillón, mientras lo abrazo. Este se aferra a mí como un monito.
Le sobo la espalda, hasta que comienzo a notar cómo se va tranquilizando.
- ¿Qué pasa Daiki?, ¿por qué lloras dattebayo? - este juega con los cierres de mi chaqueta, pero lentamente, comienza a hablar.
-... Pelearon ota vez ... po mi culpa, ¿ne? -frunzo el ceño.
-No campeón, lamento que hayas visto eso dattebayo, fue mi error, pero no te voy a mentir, estaba enojado con tu padre ... tenía que decirle unas cosas a la cara- le sigo sobando su espalda. De algún, me ayudaba a tranquilizarme también.
-... ¿Qué va a pasal ahora? - lo miro y exhalo largamente.
-No lo sé muy bien... pero no debes preocuparte dattebayo, son temas de adultos que pienso solucionar, ¿de acuerdo? - este asiente.
Lo cargo y lo voy a dejar a su cuarto. Al llegar a la cocina, veo a Sakura-chan con un té y mirando hacia la nada.
Suspiro y ella levanta la mirada.
-... Naruto...- dice en un hilo de voz.
-... Ni siquiera se quedó él... te uso a ti para que cuidaras de Daiki y se fue…- me dejo caer en la silla y me tapo el rostro con la mano. Otra vez sentía que las lágrimas me quemaban por salir.
Escucho a Sakura-chan levantarse y abrazarme. Escucho a medias sus palabras de ánimo, pero me siento desdichado y débil.
Y no quería que más personas me vieran así. Le agradezco a mi amiga por cuidar a Daiki y la despido.
Ella se muerde el labio - te dejo descansar, pero mañana vendré si o si para que hablemos, ¿de acuerdo? - asiento. Ella se veía decidida, sabía que no me iba a poder librar.
Cuando se va, me voy a mi cuarto y me dejo caer en la cama. Otra vez me quedo mirando al techo, los ojos me arden de no parpadear, pero no sabía qué hacer. Me agarro la cabeza y sólo me quedo mirando al techo.
No es que luego de una hora, me fuerzo a salir de mi cuarto e ir por el menor. Al entrar, veo que está jugando con sus juguetes, pero se ve triste, si apenas movía los juguetes.
-Hey campeón, ¿cenamos? - este asiente. Lo tomo en brazos e intento mostrarme ligero, mostrarme en buenas condiciones. Logro sacarle unas sonrisas a Daiki, haciendo caras graciosas y aligerando el ambiente.
Cuando lo voy a arropar, este me abraza y me despide con un beso. Le peino los cabellos y lo dejo descansar. A pesar de todo, no podía arrepentirme de Daiki, simplemente no podía.
Me dejo caer en la cama y me obligo a dormir. El moreno todavía no había llegado, suspiro y me arropo entero.
Luego de varias horas, sigo tan despierto como en un principio. Vuelvo a hacer un esfuerzo, me vuelvo a girar y a cerrar los ojos, pero es justo en ese momento en que escucho como la puerta de la habitación se abre.
Me quedo estático, pero no me doy la vuelta o intento hablarle. Simulo que estoy durmiendo.
Escucho como el moreno se da unas vueltas por la habitación, suspira y luego se acuesta.
Me muerdo el labio, pero no me atrevo a decir nada. Me fuerzo a dormirme.
Y creo que, finalmente lo logro porque lo que me termina despertando, es justamente Sasuke.
Sasuke
Al llegar al barrio Uchiha, no veo a nadie. "Qué extraño, me demoré mucho entrenando", pienso nervioso.
Extrañado, ignoro lo silencioso que está todo y me apresuro a mi casa, pero al ir llegando, me doy cuenta de los cuerpos tirados en el suelo.
Me paralizo, al darme cuenta de los negocios destruidos y los cuerpos que, con toda seguridad, estaban muertos por la calle. Al verlos, me dejan sin aliento.
Me apresuro con dirección a mi casa y al llegar llamó a mis padres, pero nadie me contesta.
De repente, escucho un ruido en el salón. Trago saliva, saliendo disparado, pero al llegar, me quedo frente a la puerta.
"¡Vamos, muévete!", me fuerzo a abrir la puerta. Cuando lo hago, lo que veo son dos cuerpos tirados en el suelo, mientras la sangre comienza a manchar el suelo.
"No, no esto de nuevo", por fin puedo darme cuenta que esto era un sueño. Un recuerdo de la noche de la masacre del clan.
Pero, por alguna razón, no tengo ninguna forma de frenar el sueño. Avanzo y me preparo para ver los cadáveres de mis padres, pero al mirar al suelo, no veo a mamá o papá, sino que veo una cabellera dorada.
"No... ¡NO!", me abalanzo al suelo y siento que se me da vuelta el estómago, al darme cuenta que el cadáver en el suelo, es de Naruto.
"No, no, no... amor, no... Dobe…", pienso frenético. Cuando lo voy a sujetar, me doy cuenta que entre sus brazos, Naruto estaba protegiendo algo.
Al mirar con mayor cuidado, me quedo sin aliento.
Entre los brazos de Naruto, estaba la pequeña figura de Daiki.
Me giro y termino vomitando violentamente.
"No… no, ¡maldición, NO!", comienzo a llorar desesperado.
-Hermanito tonto- al mirar arriba, veo la sombra de nii-san con una katana, listo para rematarnos. Igual que ocurrió esa fatídica noche, hace tantos años atrás.
-No ... ¡NO LES HAGAS DAÑO! - grito desesperado.
-No... ¡NO! - grito desesperado.
-Sasuke... ¡Sasuke Teme, despierta dattebayo! - me sacudo y me siento, respirando fuertemente.
Siento como el sudor me empapa entero. Siento el corazón a mil.
Al girarme, veo a Naruto mirándome preocupado. Antes de poder razonarlo, lo atrapo entre mis brazos.
Lo escucho jadear sorprendido al chocar contra mi cuerpo, pero me devuelve el abrazo. Lo estrecho fuertemente, mientras le acaricio sus cabellos y me empapo de su olor corporal.
Luego de unos minutos, comienzo a tranquilizarme.
-… Sasuke... ¿estás bien? - me dice este delicadamente.
Aprieto los dientes, mientras las lágrimas silenciosas van cayendo por mi rostro-... lo siento... lo siento tanto Dobe... soy un imbécil Naruto, nunca aprendo- le susurro, todavía abrazados.
-... ¿Por qué dices eso Teme? ...- me pregunta.
-... Porque no te he ayudado con Daiki... tú tenías razón ... lo siento- vuelvo a sincerarme.
Lo escucho tomar aire de forma trémula, pero luego se separa y me apoya las manos en mi rostro.
-Necesito que seas sincero conmigo dattebayo- me mira, con sus ojos cielo brillantes-... ¿tú me amas? - parpadeo confuso, pero me apresuro a contestarle.
-Claro que te amo Naruto- este asiente.
-... ¿Quieres a Daiki? - vuelvo a sacudirme ante el crudo recuerdo del sueño.
-Claro que lo amo- este suspira.
-Entonces, ¿qué ocurre Sasuke? ... ¿por qué te he sentido tan distante con nosotros dattebayo? - vuelvo a sacudirme, pero decido decirle todo.
-... Yo... no lo sé muy bien- me muerdo el labio- comencé a sentirme que... yo no encajaba aquí, en este ámbito familiar... Daiki te adora, tú eres tan bueno con él y yo... comencé a perderme…- me muerdo el labio, pero decido contarle todo.
- Sé que es una niñería y que Daiki es un bebé, te necesita mucho más que yo, pero… comencé a sentirme desplazado… a sentirme que sobraba, tú ya no tenías tiempo para estar juntos o para conversar… me comencé a sentir un inútil- me encojo de hombros.
-Por eso empecé a ir a más misiones porque, por lo menos ahí, me sentía que servía para algo- me remuevo incómodo - yo soy un vengador, no sirvo para ser un padre amoroso- hago una mueca.
-Sasuke- el rubio hace una mueca. Me termina acariciando los cabellos- lo siento, no tenía idea que te sentías así dattebayo… es cierto que Daiki me absorbe todo mi tiempo, él me busca porque se siente en confianza para hacerlo, estoy todo el día con él- se encoge de hombros.
-Aunque, yo tampoco nací aprendiendo -me acaricia la mejilla- he ido aprendiendo sobre la marcha dattebayo, aprendo con él todos los días. Eso es lo importante, estar con él ... es todo lo que deseo- me dice.
Suspiro y me masajeo el cuello-... ¿crees que aún habrá tiempo? - pregunto dudoso.
Este asiente- Daiki tiene dos años, ¡te quedan 50 años más para seguir intentándolo dattebayo!, dependiendo de cuantos años más, nos queden de vida- se ríe el Dobe.
No puedo evitar el reírme junto a él. Mientras lo hago, la tensión que tenía en mi cuerpo comienza a soltarse. La calidez que naturalmente tiene Naruto, vuelve a envolverme y a protegerme, como sólo él podía hacer.
-… Realmente te amo mucho Dobe… lo siento tanto- este suspira, cerrando los ojos. Se masajea el cuello.
-… Somos un equipo… para mí eso es lo más importante dattebayo- parpadeo confuso, pero este me sonríe- si puedo sentir que tú me cubres las espaldas, que tú me apoyas, eso es suficiente dattebayo.
-... ¿Compañeros? - le extiendo la mano, bufo entre divertido y aliviado. Realmente, lo amaba mucho.
Naruto
-Compañeros- se le estrecho. Nos quedamos un rato así con las manos unidas, hasta que, tomando aire, se la suelto - Sasuke, quiero volver a hacer misiones ... es importante para mí... no quiero renunciar a mi sueño dattebayo- el moreno me mira y luego de unos segundos, este asiente.
-De acuerdo, estás en todo tu derecho... sólo... dame unos dos meses- lo miro confuso, este se muerde el labio- unos dos meses para volver a conectarme con Daiki... tú puedes aprovechar para ponerte en forma- lo golpeo, este se ríe.
-Si me estás tratando de decir que estoy gordo, la pagaras muy caro Teme- lo miro amenazante.
Este bufa y parece dudar unos segundos.
- … ¿Tú crees que Daiki está dormido? - frunzo el ceño confuso, pero asiento.
Este asiente de vuelta y antes de darme cuenta, este se pone encima mío. No puedo evitar que se me suban un poco los colores.
-Sasuke, ¿qué...? - intento hablar, pero este me interrumpe.
-Sé que no lo merezco, pero déjame demostrarte cuanto significas para mí, lo que sólo tú me provocas - me susurra- me dijiste que no te había tocado y es cierto... no sabía cómo, ya que, estaba confuso por todo... pero déjame recompensarte- me siento temblar.
Me muerdo el labio, pero asiento. Este me saca la polera del pijama por sobre mi cabeza y me desliza los pantalones fuera.
Me siento palpitar ansioso, al encontrarme desnudo frente a su mirada y sentir contra mi piel expuesta, la textura de las sábanas. Realmente habían pasado muchos meses desde la última vez.
Intento yo también quitarle la ropa, pero este me aparta las manos- déjame a mí primero- susurra contra mi boca, la cual besa y de ahí no se detiene.
Sasuke comienza a besar cada parte de mí. Me besa el cuello, me besa las clavículas y me besa los pectorales, jadeo ante sus besos y los mordiscos suaves que me da en mis tetillas.
Siento como comienzo a acalorarme, como la sangre comienza a descender y a elevar mi miembro.
Me remuevo incómodo, sintiendo como comenzaba a palpitarme mi extensión. Con Sasuke siempre solíamos ir un poco al punto, no gastábamos tanto tiempo en los preliminares, esto era una verdadera sorpresa… y una delicia.
El moreno me besa el ombligo y sigue descendiendo. Me siento bullir, cuando me doy cuenta de cuál es su meta.
Este sigue bajando hasta llegar a mi miembro, el cual, comienza a dar pequeñas mordidas y lamidas en mi punta.
No puedo evitar dar unos saltitos, sintiendo que me comienzo a correr.
Sasuke me aprieta un poco y me masajea la punta. Utiliza mi propio líquido y me lo masajea de arriba a abajo, tan condenadamente delicado, que siento un estremecimiento recorrerme.
-...Ahh... sí…- jadeo en éxtasis. Cuando este baja la cabeza y siento su cálida boca envolverme mi extensión, cierro los ojos, con el corazón en los oídos- ¡sí...! - jadeo más fuerte.
Sasuke me recorre unas cuantas veces con su lengua, siento su humedad comenzando a enloquecerme, este chupa y el sonido de su mamada, me hace enrojecer de pies a cabeza.
Antes de darme cuenta, comienzo a respirar más fuerte, mientras me comienza a llegar el orgasmo.
Se me tensa el cuerpo, le agarro los cabellos al moreno y lo guio para que continúe lamiendo. Cuando siento la lengua de Sasuke presionándose contra mi punta, un calor abrazador asciende por mi miembro y se expande por el resto de mi cuerpo.
- ¡Ahh!… Sasu…ke... ahh…- jadeo tembloroso.
Termino viendo estrellas, mientras me estremezco por la exquisita fuerza del orgasmo.
Arqueo la espalda naturalmente y Sasuke me mantiene firme, mientras toma toda mi esencia. Cuando me vacío, me dejo caer sobre el colchón otra vez, resollando y casi ronroneando feliz.
"Gracias a lo más sangrado que estamos en agosto," no puedo evitar pensar feliz, no habríamos podido hacer todo esto si yo estaba en mis meses fértiles.
Cierro los ojos e intento recomponerme, Sasuke me acaricia los muslos y siento como me acaricia el culo, lo aprieta a su antojo.
Este se levanta un poco y se saca su ropa rápidamente. Vuelvo a removerme ansioso al verlo desnudo. Tiro de él hacía mí y hago que quede sobre mi cuerpo sensible. Sentir nuestras pieles desnudas chocando contra la otra, hace que se me ericen todos los bellos de mi cuerpo en expectación.
Envuelvo mis piernas en su cintura y mientras lo beso, vuelvo a explorar y a reencontrarme con su cuerpo.
Lo toco en todas partes, lo muerdo en todas partes, como recordándole que él era mío.
Sasuke me besa el cuello y me besa el rostro, depositando tanto beso como puede. Me siento estremecer de la ternura que siento, del amor que siento por su parte.
Este me agarra un muslo y lo aprieta- abre las piernas para mí- me susurra al oído. El sonido viaja por todas mis terminaciones nerviosas, haciéndome jadear. Vuelvo a enrojecer, pero hago lo que me pide.
Nunca lo iba a decir en voz alta, pero me ponía a mil cuando Sasuke usaba ese tono mientras teníamos sexo.
El moreno vuelve a descender por mi cuerpo a besos y tomándome ambos muslos, los flexiona. Me acomodo dentro de lo posible y le dejo a la vista, mi entrada enrojecida y palpitante.
Este se inclina y siento mi rostro en llamas, me tapo la boca para no jadear tan fuerte. Siento la boca cálida de Sasuke en mi entrada, siento su húmeda lengua recorrerme y dilatándome.
-... Sí...- no puedo evitar jadear en éxtasis. Cuando siento meterme su lengua, más hondo todavía, arqueo la espalda sintiendo otro relámpago de contracción.
Tenso los muslos y le dejo más espacio todavía. Siento como este, en vez de meter su lengua, mete un dedo.
-Sasuke ...- vuelvo a enrojecer.
Este mete y saca, al principio lento y luego rápido, su dedo en mi entrada, a continuación, este lo reemplaza con su lengua. El continuo movimiento y la humedad, además del sonido, provocan que, en menos de un minuto, vuelva a correrme.
Me dejo correr, estremeciéndome fuertemente y veo a Sasuke con las mejillas enrojecidas, pero mirándome triunfante.
-No hemos terminado- me susurra, me vuelve a tomar un muslo y lo separa, dejando mi entrada disponible para él. Siento como vuelve a meterme un dedo y luego otro, jadeo en éxtasis al sentir como comienza a hacer movimientos de tijera con sus dedos, dentro de mis paredes.
Luego de unos minutos de esto, este saca los dedos y se pone en posición, siento como su punta, la cual ya estaba bastante húmeda y palpitante por la necesidad, va tocando mi entrada.
Vuelvo a jadear y muevo mis caderas, acercando mi entrada a su miembro caliente. Este con toda la delicadeza y rudeza al mismo tiempo, comienza derechamente a penetrarme.
Retengo el aliento y dejo que me llene lentamente.
Una vez acoplados, este comienza a moverse, pero lo detengo. Me mira confuso.
-Mi turno - comento y nos doy vuelta, sin dejar de estar acoplados. Me siento sobre su regazo, encima de él.
Este se ríe y me toma de la cintura. Apoyo las manos en su pecho y comienzo con el vaivén, sentándome y levándome, una y otra vez, mientras el miembro de Sasuke se mete y sale, una y otra vez, de mi interior.
El movimiento, el sonido y nuestros jadeos, abundan la habitación. Sasuke me toma mi propio miembro y coordina el movimiento mientras me atiende.
Cierro los ojos y me concentro, siento como se me tensa el bajo vientre y el calor devora mis mejillas. "Ya casi... ya ca...", jadeo fuertemente, sintiendo un exquisito orgasmo doble, tanto de mis paredes internas, como de mi miembro.
Unos segundos después, puedo notar como el moreno también se vacía, al escucharlo jadear y sentir una calidez en mi culo.
Me dejo caer a su lado y cuando noto que este se va a separar, lo freno. Le paso una pierna por encima de su cintura y me apego a él.
-No ... quédate adentro- le susurro. Este así lo hace y me abraza.
Y aunque me siento en la gloria, me obligo a decirle con tono firme - está es la última vez Sasuke, la última oportunidad- este me mira confuso, lo miro con resolución - es la segunda vez que me fallas y que te perdonó.
Primero lo de desertar de la aldea y luego esto... no permitiré la tercera- me muerdo el labio, este luce arrepentido- ... ahora no soy sólo yo, también es Daiki... yo puedo ser pisoteado dattebayo, pero no él, ¿de acuerdo? - lo confronto.
En ningún momento lo aparto y me separo de él, seguimos acoplados. Podía sentir su miembro dentro de mis paredes, porque si él no iba a poder seguir acoplado conmigo, si me iba a volver a fallar, iba a ser aquí y ahora, cuando lo separara de mí.
Lo miro firmemente y creo que Sasuke entiende esta referencia de estar unidos. Me acaricia el muslo y la cintura desnuda, se incrusta más hondo en mi interior.
No puedo evitar jadear, sintiendo como su extensión me llena mis paredes. Me llena todo, también mi corazón, porque puedo sentir su arrepentimiento y su convicción de volver a intentarlo, de hacer las cosas bien.
-Lo prometo... no volveré a fallar, si lo hago, tienes todo el derecho a irte y a no mirar atrás- me acaricia el rostro- porque yo te amo y si yo soy la causa de tu infelicidad, no tiene ni un sentido que estemos juntos- ante sus palabras, me siento mucho más seguro.
Me acerco a él y dejo que me abrace, sin habernos desacoplado todavía. Sólo asiento, ya no había más que decir, sólo disfrutar este momento juntos.
