No se percató de la hora en la que se acostó al final, pero luego le costó abrir los ojos cuando empezó a sonar el despertador por la mañana. Debió de haberse dormido pronto, pero al final se enrolló tanto conversando con Holly que se durmió bastante tarde de lo que le hubiera gustado, después de la noche anterior en la que descanso poco por culpa de su hermano mayor.
El ring, ring, ring que comenzó a sonar al lado suyo le recordó rápidamente que tenía que levantarse y desayunar porque su turno empezaba por la mañana hasta las 03.30 p.m. Dio un largo suspiro después de apagarlo mientras miraba hacia el techo, su alarma del teléfono anunciaba indirectamente que abriera los ojos que ya había llegado mañana, es decir, el día en que la ex pareja empezó a salir. Ya sabía que volverían a tener una cita juntos, aunque tenía que admitir que con las cosas que había escuchado decir a la rubia o que le había comentado personalmente pensaba que por lo menos pasaría algo más de tiempo antes de que ¿volvieran? Bueno con exactitud no sabía si reanudarían su relación esta noche, pero sino seguramente al tiempo.
Ya se estaba imaginando que dentro de unos días cuando sus padres ya hubieran regresado de sus negocios en el extranjero, organizarían una cena de amigos o algo similar e invitarían a la rubia. A su madre le encantaba Apple como nuera y pareja de Daring y sería demasiado inusual que no estuviera como invitada si hicieran una pequeña fiesta.
No quería o mejor no deseaba tener ese pensamiento en el día de hoy porque sabía que como se pusiera en ese modo, había muchas posibilidades de que se pusiera triste y recordaba la última vez que le pasó. Si se deprimiría, Dexter volvería a preocuparse incondicionalmente por ella y si tal vez llegará a angustiar a Daring con su desamor, se sentiría aún peor porque él debería estar feliz por volver a tener su relación con su exnovia. Eso le revolvió un poco sus tripas aun sin desayunar y la hizo recordar que tenía que levantarse ya si quería llegar pronto a trabajar.
Así que se levantó e intentando olvidándose de su vida amorosa nefasta, bajó hacia la cocina. Notaba perfectamente que ninguno de sus dos hermanos se había despertado aún porque ninguna persiana estaba subida. Normalmente tampoco le importaba desayunar sola cuando le tocaba madrugar por la mañana, pero este día en específico se alegraba de tener esa tranquilidad porque no estaría preparada para escuchar como sería la cita que Daring había pensado en su mente.
Se sentó a terminar su tostada de tomate y jamón serrano en la mesa mientras le entraba el aire fresco de la mañana al abrir la puerta del jardín. Podía escuchar de fondo las conversaciones cotidianas del matrimonio vecino mientras miraba su instagram curioseando historias de quienes seguía. Y como no es que siguiera a millones de personas, después de unas cuantas llegó a la de Apple. Tenía pensado deslizar rápidamente a la derecha, pero al final no lo hizo, ya que se quedó observando la imagen. Era solo para los mejores amigos de ella y era una captura de una videollamada entre la rubia y sus amigas, en la que se veía que llevaban hablando durante cinco horas.
Le gustaba como salía, tumbada en su cama con una coleta alta y con sus gafas de montura fina dorada. Estaba segura de que hubiera hecho una captura de pantalla si no hubiera sido porque su cabeza le decía que en esas cinco horas ella y sus amigas seguramente habrían estado hablando de su celebración de aniversario. Y porque sin querer le dio a la notificación de WhatsApp de Holly que le había mandado una imagen sobre el tema que conversaron ayer.
"¡Ohh es súper adorable Holly! Me encanta, ojalá mis padres me permitieran tener animales" Respondió al instante de ver el cachorro de perro que había acogido la familia O' Hair. Era la cosa más mona que había visto en esos días, seguía sin comprender como sus padres no permitían que un animalito así entrara a sus vidas.
"Siempre estás invitada a mi casa, puedes venir las veces que quieras y verle antes de que le encuentren una casa" La ofreció mientras le mandaba una fotografía más antigua del pequeño husky.
En aquella le estaban dando de comer al pequeño cachorro, y aunque no se veía ninguna cara, supo que era Holly quien le estaba dando el biberón. Ya se había fijado a veces anteriormente en sus manos y le parecían muy bonitas al igual que delicadas. Además le recordaban a las perfectas y blanquecinas de Apple aunque su excuñada siempre llevaba las uñas pintadas con un tono rojo sangre a juego con sus labios.
"Me encantaría ir a verle, tú dime hora y día y yo estoy allí enfrente de tu puerta para ver esa cosita tan adorable que tienes" Debía de ser un espectáculo ver a ese cachorro por la casa, ya tenía claro que en cuando se independizara tendría un perro como mascota.
"Ven cuando quieras, solo avísame antes para que me dé tiempo a organizarme y elaborar una comida para invitarte a comer. Debes de probar mis empanadillas alguna vez, me sale muy bien y me encantaría saber la opinión de tu paladar"
La respondió que con mucho gusto se quedaría a comer o cenar con ella, y mucho más si iba a hacerla el favorcillo de prepararla algo rico para ese día. Debería de empezar a aprender a cocinar porque si no fuera por Dexter lo estaría pasando realmente mal sin su madre en casa durante su ausencia. Aunque buenos sabía cómo encender la freídora y no le daba vergüenza llamar para pedir comida a domicilio, así que tal vez podría sobrevivir otra ausencia de ellos o a la desaparición de su gemelo. Se volvió a distraer tanto hablando con su compañera de trabajo otra vez, que fue bastante justa de tiempo para prepararse y luego tuvo que correr un poco para conseguir llegar puntual a fichar en el trabajo. Menos mal que desde pequeña hacía atletismo junto con Cerise y sabía cómo respirar correctamente mientras corría porque tuvo que darse una pequeña carrera hasta la piscina municipal.
Al final llegó bien a la hora que tenía que entrar, ahora solo le quedaban unas horas ahí sentada y se iría a su casa de nuevo para prepararse para la quedada con Holly. Aunque esa vez solo era de amigas y no sabía por qué estaba algo más nerviosa que por su cita de hace unos días en ese restaurante. A decir verdad fue una cena muy divertida y bonita en aquel restaurante al lado de la playa, le divirtió mucho la historia de Poppy y saber que a Holly le gustaría que salieran juntas fue algo inesperado para ella. No se le había pasado esa idea por la mente hasta ahora, no había pensado en ella de esa manera romántica ni de como de complementarias serian en una pareja juntas. Pero no podía negar que tenían bastante química y además era el estereotipo de chica que le gustaba: amable, risueña, empática y por supuesto guapa entre muchas más cosas.
Su cabeza ya estaba imaginando situaciones hipotéticas como a ambas agarradas de la mano caminando por la calle, cenando sus empanadillas en su casa, estudiando juntas... incluso besándose. Cuando ese pensamiento invadió su cabeza decidió dejar de imaginarse tantos disparates y demás solamente porque Apple hubiera vuelto con su hermano. Aunque bueno eso es lo que quería que hiciera su mente porque al final durante toda su jornada laboral no pudo evitar mirar hacia la piscina de niños e imaginase a su amiga con su atuendo de socorrista igual al suyo y jugando con los niños felizmente.
"Aquí Darling" Escuchó la voz de Holly segundos después de que pagara al autobusero.
Estaba algo nerviosa, ya que no solía ir en transporte público y además llevaba desde que se estuvo arreglando intranquila porque llegara la hora en la que habían quedado. Se dirigió hacia la parte trasera del autobús, donde estaba su amiga sentada al lado de la ventana y había un sitio libre para ella.
"Hola" La rubia fresa la preguntó con una sonrisa mientras se sentaba.
"Holi" Contestó una vez que se acomodó en su asiento, sinceramente tenía ganas de verla ya y de que pasaran la tarde juntas viendo la película.
"Espero que no hubieras estado lista para salir cuando te he preguntado si podíamos ir mejor a la sesión de las 08:00" Esperaba que no le hubiera molestado ese cambio a última hora.
"Oh, no te preocupes, Poppy te necesitaba y nosotras podíamos retrasar una hora nuestra quedada" Se alivió bastante cuando le dieron una hora más de tiempo porque le faltaban como diez minutos y aún no se había vestido.
"Genial porque pensaba que lo mismo preferías cancelar la quedada y tenía unas ganas de verla el día del estreno. Me encantó el libro y además contigo me emociona aún más"
Se sonrojó cuando dijo que le gustaba mucho más ir iban las dos juntas, para ella también le agradaba más la idea de ir ambas. No era su género favorito obviamente, pero le hacía cierta emoción estar en el cine viendo una película romántica con Holly, además vio el tráiler antes de llegar y le parecía interesante la trama. Le llamaba algo la atención, pero cuando ya le explicó Holly la sinopsis (que espíritu viajero llamado "A" que cambia cada mañana de cuerpo y se enamoraba de una chica cuando pasa un día en el cuerpo de su novio) le pareció bastante original la historia.
Como no tardaron tanto como pensaba que harían, aún yendo en transporte público, llegaron con bastante tiempo al cine. Así que decidieron comprar unas palomitas y refrescos antes de sentarse en sus butacas. No sabía por qué, pero siempre que iba al cine compraba palomitas para acompañar mientras veía la película.
"Oye, pues estaban baratas ¿verdad? Un cubo grande y dos bebidas grandes 10,90€" Siempre que iba al cine pagaba por palomitas, pero a veces se pasaban cobrándole por uno mediano y una bebida pequeña.
"Bueno es que nos han recomendado el pack dúo" Le decía Holly al mismo tiempo que recordaba como la dependienta les había dicho que para parejas era mejor comprar ese pack que el individual.
"Pues debería de cogerlo más veces, es más barato" Comentó realzando la palabra barato e intentando ocultar su vergüenza al recordar ese momento de hace unos minutos.
Holly se rio de su comentario y le gustó escuchar su risa por su pequeña tontería, tenía una cara muy mona mientras se reía. Pero su comentario era cierto, para esas palomitas grandes y esas bebidas podían haberles cobrado más, aunque también tenía que admitir que tampoco ella llegaría a beberse todo el vaso enorme de Coca-Cola que habían cogido.
Y así fue, aunque no pudieron terminar todo su refresco, las palomitas sí que casi se las terminaron. Sobraron solo unas pocas aunque seguramente fue porque insistió a Holly a seguir comiendo durante toda la película, aun cuando decía que no quería más. Debería de no haberla machacado con que siguiera cogiendo unas pocas, pero es que le dolía que hubiera pagado la mitad para no comer más palomitas con la excusa de que luego no cabría en sus pantalones. Un pretexto que ignoró la verdad porque ella estaba bastante bien de cuerpo y además no la dejaría a ella sola comerse todas, que aunque su metabolismo iba algo acelerado y no engordaba mucho aunque comiera, quedaría como una gocha comiendo muchísimo más que su amiga.
"Ufff mi vejiga va a explotar como no vaya al baño ya, ¿me disculpas un segundo?" Le preguntó al poco de que hubieran salido de la sala de cine ya.
Afirmó con la cabeza antes de sentarse en un banco que había allí para esperarla mientras ella se dirigía hacia los baños que había a la salida. Mientras aguardaba su regreso, podía ver como salían las demás personas después de finalizar la película, la mayoría eran parejas y a veces veía a alguien todavía con los ojos llorosos. Lamentablemente no había estado todo lo centrada que le hubiera gustado viéndola, porque cuando dirigía su mirada a la película en vez de a Holly, solo se centraba en la protagonista femenina. Le recordaba a Apple y el novio ese a su hermano, aunque sí que se enteró del final y diría que no fue triste. Más bien agridulce a su parecer porque al final "A" decide marcharse y los guionistas dan a entender que ella tal vez empezará una relación romántica con el otro chico, no le parecía que era tan emotivo como para acabar llorando en el cine. Aunque ella tampoco es que llorara por cualquier película, casi nunca lo hacía en verdad al contrario que su excuñada, pero bueno algunas demasiado tristes la hacían llegar a llorar como Coco o Hachiko.
Mientras seguía esperando y recordaba como también su acompañante había terminado con lágrimas en los ojos, desbloqueo su iphone para hacer tiempo y no aburrirse. Iba a curiosear las noticias de Google, pero sin querer le dio a una notificación de directo que le llegó de blondiee9_. Nunca se metía en directos de instagram, así al segundo cambio de historia antes de salir de la app, aunque al final esa red social le abdujo como en la mañana y terminó llegando de nuevo al perfil de la rubia.
Le parecía guapísima como estaba en su casa en pijama, pero arreglada ya necesitaba palabras mayores para describir como la veía, sobre todo su sonrisa. Su labial rojo quedaba demasiado bien en sus labios y hacían que su sonrisa la enamorara con la combinación tan perfecta de ellos y sus dientes blancos. La imagen era hermosa, pero para ella no podía considerarla ese adjetivo, le quitaba muchísimos puntos que saliera su hermano al lado. Incluso si llevaba puesto una bonita camisa suya y sonreía de esa forma que hacía enloquecer a las chicas de su edad.
"Perdóname en serio, pero me he tirado buscando un trozo de papel higiénico como unos siete minutos. Odio que siempre pase eso en los baños públicos" Escuchó que la voz de Holly le decía al mismo tiempo que seguía mirando instagram.
"Lo entiendo ¿quieres qué nos vayamos ya a cenar?" Respondió mientras se esforzaba en poner una sonrisa y apagar su teléfono. Tenía que recordar que el tema sobre sus sentimientos estaba cerrado ya porque ella estaba celebrando su aniversario con su hermano.
"Claro, conozco un sitio muy agradable por aquí cerca" La rubia fresa comentó mientras sonreía y la ofrecía su mano para ayudarla a levantarse del banco.
Anduvieron de la mano mientras Holly las llevaba hacia donde el sitio que decía conocer, aunque por su parte no tenía ganas de cenar después del cubo de palomitas que se habían comido durante la película. Pero su amiga tenía las mismas pocas ganas de cenar en esos momentos que ella porque el lugar donde las llevó resultó ser una pastelería muy acogedora y algo escondida en una esquina.
"Creo que sería mejor pasar directamente al postre ¿no?" La miró antes de que pasaran por la puerta de cristal.
"Las grandes mentes piensan igual" Añadió contagiándose de la sonrisa tan bonita que ella tenía en sus labios y que le había dedicado junto con su mirada tan suave.
Al pasar sus ojos se posaron inmediatamente en el alargado mostrador que había en la pequeña tienda: napolitanas, tartas, palmeras... con chocolate, con nata o caramelo... Se había llenado bastante con las palomitas, pero viendo todos esos bollos tan apetecibles no podía irse sin probar por lo menos uno. Se quedó un buen rato indecisa sobre qué elegir para tomar, hasta que Holly vio su dilema y se ofreció a recomendarla lo que siempre solía pedir cuando iba con su hermana gemela.
"Umm ¡está muy bueno!" Se sorprendió porque en verdad no sabía si le iba a gustar lo que le había recomendado ella, pero tampoco quería obviar su propuesta, así que por eso lo pidió.
"Te lo dije" Comentó dulcemente mientras la miraba, estaba segura de que había visto seguramente su cara de sorpresa al saborearlo por primera vez. Ese pensamiento la hizo sonrojarse un poco mientras volvía a comerse otro trocito.
"En serio me encanta demasiado" No era de dulce, ella era más de salado, pero sabía genial en sus papilas gustativas.
"Intuía que te gustaría, desde la primera vez que yo lo probé me enamoró y siempre que vengo lo suelo pedir. Aquí lo hacen mucho mejor que otras pastelerías según mi hermana y yo. Aunque prometo que no voy a comer nada más que engorde porque voy a ponerme como una bola por tu culpa"
"Holly si llegas a tener unos kilitos de más, no te preocupes porque estoy segura de que te sentarán geniales a tu figura" Comentó mientras en su mente aparecía ella.
Diría que se sonrojaron las dos, una al escucharlo y ella al darse cuenta de lo que había dicho, pero eso era lo que pensaba de verdad. No veía que se preocupara por su peso si para ella estaba en un peso ideal según su estatura y si al final pesara un poco más, le sentaría maravillosamente a sus curvas. Holly la agradeció al segundo mientras que ella se quedó durante unos segundos contemplándola, sus mejillas estaban rojizas y le parecía bastante mona. Recordaba que vio esa misma cara de vergüenza que cuando le pidió cenar y no sabía que ella quería una cita.
"¿Has visto la nueva foto de mi hermana? Me da muchísima vergüenza que al final la haya subido a su instagram" Le preguntó mirando su teléfono, haciéndola que se percatara de la conversación, ya que se había quedado mirándola sin decir nada.
"No" Contestó algo avergonzada de que tal vez la hubiera pillado distraída mirándola unos segundos y acordándose de que ella no seguía a ninguna de las gemelas O' Hair en instagram.
"Pues mira. Me da una vergüenza terrible que la vean y puedan comentar o dar me gusta los 480 seguidores de Poppy" Dijo mientras le mostraba la pantalla de su móvil, una historia en la que salía una imagen con la pegatina de un like y de new post.
"¡Oh, si salís muy monas de pequeñas! Me encanta" Era bastante graciosa la fotografía de Poppy riéndose mientras su amiga sonreía con la boca abierta y sin sus dos dientes delanteros.
"Se me habían caído los dos dientes de leche casi el mismo día" Explicó mientras ya se reía un poco al verla otra vez, le gustó escuchar su risa de nuevo en esa noche.
Sonrió mientras comenzaba a escuchar la historia detrás de esa imagen tan graciosa, le parecían supermonas de niñas. Incluso si Holly aparecía mellada, era tan alegre la sonrisa que tenía que la contagiaba la alegría. Siguió mirándola buscando los detalles ocultos, antes de que los quince segundos pasaran y la historia se cambiara a la siguiente. Que dio la casualidad de que era la historia de Daring que ya había visto antes mientras ella estaba en el baño, al instante le devolvió el teléfono.
"¿Quieres que nos hagamos una nosotras? Creo que quedaría bien si pusiéramos nuestra ubicación para que más personas vengan a este lugar" Sabía que Holly había visto la historia de su hermano mayor cuando le dio su móvil, pero se sorprendió bastante de que le propusiera hacer lo mismo que hacían ellos dos.
"Umm, vale" Contestó antes de acercarse más a ella para que se hiciera una foto como la pareja de rubios.
No esperaba que fuera tan divertido tener una sesión de selfies con Holly, ni que luego las subiera a instagram. En cuanto llegó a su casa le dio a seguir (ya que le daba vergüenza pedirla solicitud delante de ella) mientras que recordaba la noche tan divertida que habían pasado juntas. Se acostó después de ver una última vez los selfies que se habían hecho juntas y que estaban en la historia de Holly, al mismo tiempo que se dormía pensando en que mañana iría a cenar a casa de la rubia fresa.
Al día siguiente cuando tuvo que llamar al telefonillo para que la abriera la puerta, le entraron muchos más nervios que antes, se encontraba nerviosa de que la hubiera invitado a cenar a su casa. Aunque al segundo de ver a Holly sonreírla mientras la dejaba pasar al interior sus nervios se esfumaron como el humo.
"¡Es superadorable esta cosita!" Desde que había entrado por la puerta hasta ahora, no había podía dejar de mirar al cachorro que llevaba jugando a tirar de la cuerda durante unos diez minutos continuos sin pausa.
"Lo sé, me tiene enamorada desde el primer día que lo trajimos a casa Poppy y yo" Comentó mientras le acariciaba la cabeza haciendo que gruñera de una forma muy graciosa, al mismo tiempo que seguía tirando de la cuerda.
"¡Ay! Yo también quiero un perro" Dijo mientras que soltaba la cuerda, cosa que hizo que él retrocediera hacia atrás unos segundos antes de volver a ponerla en su regazo para que volvieran a jugar.
"Es que es tan guapo ¿verdad? ¡Qué guapo es mi niño! Le voy a echar tanto de menos cuando la protectora me llame y diga que han encontrado unos buenos dueños para él" El husky la miraba moviendo su rabo de un lado a otro muy contento.
Cuando Holly le cogió en brazos y le puso en su regazo, él empezó a chuparla la cara con su lengua, fue una visión muy graciosa ver su expresión en la cara mientras le decía que parara. Se notaba que su amiga estaba muy encantada con el perrito y no es que fuera adivina, pero tenía una ligera impresión de que al final ella y su familia se quedarían con él para siempre.
Y durante las horas siguientes siguió en aumento su teoría de que se lo quedaría, porque mientras que cenaban las empanadillas tan buenas que había hecho Holly, ella no paró de darle cositas para comer o le decía palabras de cariño. Aunque como no hacerlo si era como una explosión de amor cuando te miraba con esos ojitos azules, sobre todo cuando estaban en el parque de perros que había cerca del bloque de Holly y él te pedía con la mirada que le tiraras la pelota de tenis.
"Corre, corre" Dijo su dueña de acogida al tirar la pelota para que fuera a por ella.
Ella se quedó sentada en uno de los bancos que había allí, mirando como su amiga le daba palmaditas en la cabeza antes de cogerle la pelota de su boca y volver a lanzársela lejos para que se la trajera.
"¿Darling estás segura de que no quieres jugar tú?" Le preguntó.
"Gracias, pero prefiero veros jugar a vosotros" La visión de ellos dos le gustaba más, aunque sinceramente miraba más a Holly que al pequeño.
Aunque al cachorro sus palabras le dieron igual porque en vez de dejar la pelota en el suelo al lado de Holly, decidió esquivarla y soltar la bola amarilla delante de ella e incluso le empezó a ladrar exigiéndola que se la lanzara ya mientras movía su colita de lado a lado.
"Está bien, está bien" Dijo antes de levantarse y hacer lo que él quería.
"Qué morro tiene, aunque tengo que admitir que yo también quería que te unieras a nuestro juego" Comentó riéndose Holly al tiempo que daba una patada a la pelota que ahora la había dejado a su lado.
Ya que ambos querían que participara, no tuvo más opción que jugar con ellos dos durante el rato siguiente que estuvieron jugando a la pelota. Antes de que se fueran a dar un paseo por los alrededores para que llegara a casa cansado.
"Menuda técnica que tienes parando pelotas" Comentó mirándole mientras andaban por la acera.
"Ya te digo, es muy buen portero porque casi nunca consigo meterle un gol, creo que le he enseñado demasiado bien" Añadió dándole una galleta como premio que tenía guardada en el bolsillo de su pantalón corto.
Mientras caminaban por una calle paralela al parque, se dieron cuenta de que Blondie estaba hablando por teléfono en la acera contraria a la de ellas. Holly nunca le había relatado lo que pasó aquella tarde entre ellas dos, pero la notó rara cuando vio a la rubia en el otro lado de la calle.
"Si quieres podemos ir por otra calle" Entendía ese sentimiento de no querer encontrarse por ningún lado a otra persona, lo había vivido con Apple.
"No, me gusta ir por esta calle, sigamos caminando aquí" Contestó mientras que dirigía sus ojos al husky que estaba entretenido oliendo un árbol.
Admiraba la decisión de seguir por esta calle porque ella ya se hubiera ido por otra al segundo de ver la melena rubia, aunque era verdad que la amiga de Apple estaba separada de ellas por una carretera y además se encontraba hablando por su móvil. Eran pocas las posibilidades de que se diera cuenta de la existencia de ellas dos, pero el destino quiso que cruzara al otro lado al ver que había un tramo de asfalto cortado porque estaban arreglando unas cañerías o el gas diría. Así que la vieron como cruzó y como avanzaba hacia ambas porque iba en dirección contraria hacia ellas, aunque al verlas se hizo la loca y siguió hablando como sí nada.
Aunque ella no estaba implicada en ese problema, se puso algo tensa en esos segundos y no fue porque la rubia no la saludara. Diría que del grupo de Apple no saludaba a ninguna de ellas cuando las veía por la calle, a excepción de su excuñada y tal vez a la prima de Rosabella. Se notó bastante la situación incómoda y se sintió mal por su amiga porque no le pareció bien que su amistad con Blondie terminara de ese modo solo porque la dijera que era homosexual.
"Holly, ¿estás bien?" Le preguntó una vez que paso ese momento, quería que supiera que si quería hablar podía contar con ella.
"Sí, creo que romper mi amistad con Blondie fue lo mejor que he hecho en estos últimos tiempos" Respondió con una sonrisa pequeña en su rostro, aunque suponía que le dolía un poco que su amistad acabase así, se alegraba de que ella no estuviera mal por una persona que no lo merecía.
En ese momento cuando la vio tan segura y feliz sin esa amistad que seguramente unas semanas atrás adoraba, sintió que ella podría hacer lo mismo con su amor por la novia de su hermano mayor. Con Apple se sentía bien y feliz a su lado, pero al lado de Holly se sentía especial con sus cumplidos y sus atenciones. Ella necesitaba una persona como la rubia fresa en su vida que la hiciera sentirse única y que la quisiera como algo más que una amiga. Su corazón estaba bastante roto por la ignorancia de la rubia y cuando pensaba en su compañera de trabajo se aceleraba por momentos, al igual que su mente sabía que las cosas románticas que pensaba su imaginación de ambas juntas podrían convertirse en realidad.
"Holly,... creo que me gustas" Dijo un poco indecisa y nerviosa al principio, antes de ver su mirada dulce sobre ella cuando dijo su nombre.
"Tú me gustas muchísimo a mí Darling y me encantaría que saliéramos" Sus latidos fueron más rápidos cuando volvieron a escuchar las palabras de amor, antes de ver que se forjaba una sonrisa más grande en sus labios.
Sus palabras confirmando que ambas sentían el mismo sentimiento mutuo, le dieron la iniciativa que nunca llegó a tener con Apple y acercó sus labios a los de ella. Fue un beso robado, corto y simple que hizo que por fin supiera como sabían sus comisuras de sus labios, y después de toda la noche pensándolo ya lo supo.
"Lo siento, no quería robarte un beso" Pidió perdón al darse cuenta de que la había besado sin su consentimiento.
"Si solo hubiera sido eso Darling" Contestó riéndose suavemente al escuchar sus disculpas, le pareció muy mona que le robara un beso y luego le pidiera perdón.
"¿Quieres volver ya para ver la película esa que estrenaban en la televisión?" Preguntó mirando la hora en su iphone e ignorando su vergüenza actual de lo que había hecho hace unos segundos sin pensar razonadamente.
No necesitó una respuesta verbal, ya que con su gran sonrisa supo la respuesta de que ya era la hora de regresar a su casa, así que le ofreció su mano y comenzaron el camino de vuelta mientras paseaban al perro. No habían acordado nada de una relación ni de lo que significaba ese beso entre ellas, pero se sintió feliz solamente con poder mirar a Holly en esos momentos.
Este cap lo he dedicado al Darlly enterito, espero que os haya gustado xd.
Bueno tengo vacaciones hasta el 11 de enero así que tal vez pueda actualizar de nuevo antes de ese día, lo voy a intentar :)
Os deseo unas felices fiestas: NocheBuena, Navidad y Año Nuevo, sobretodo un buen año 2021 que sea mejor que este.
